- Titulo:Cette Vie

- Autor: WritersCompulsive (Miku_Cullen)

- Disclaimer:Twilight y todas sus referencias no nos pertenece, son de la escritora del best-seller, Stephanie Meyer.

- Notas:

* Hola a nuestras lectoras. Como podrán ver esta historia no es parecida a ninguna que hayamos subido antes y es que no hemos hecho nada en conjunto. Esta idea es mía (Miku_Cullen) y surgió día completamente de la nada. Espero que les llegue a gustar y que me hagan saber qué es lo que les parece para seguir subiéndola o simplemente dejarla en mi computadora para mi entretención.

- Algo que deben saber:

1.- Los reviews se responderán a través de PM

2.- No gano dinero haciendo esto, sólo lo hago por diversión

ENJOY!

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Bella POV

Uno, dos, tres, cuatro… Ojala esos fueran los días que pasaron desde la última vez que vi a Edward ese día que fuimos al parque de entretenciones, pero lamentablemente no era así. Ya habían pasado dos semanas … Desde ese día no lo había vuelto a ver y era simplemente porque el parecía que quería evitarme a toda costa. Cada vez que iba a la casa de Rosalie junto con Alice este no estaba, siempre había salido a correr, o estaba trabajando o simplemente había salido a dar una vuelta por el pueblo acompañado de su, ahora, fiel compañero.

Había tratado de hablar con él para saber si estaba molesto, si se había ofendido, pero él no estaba nunca y eso no me dejaba hablarle.

— ¿En qué piensas, mi vida? — me preguntó mi madre acariciándome el cabello al pasar por mi lado en la cocina

— En nada específico, mamá— le contesté con una media sonrisa, la que supuse no llegó a mis ojos ya que mi madre me miró no muy convencida de mi respuesta

— Claro, y yo no te di a luz, cariño— me dijo sentándose a mí lado con una taza de café en su mano— Dime, corazón ¿Qué es lo que te atormenta tanto?

— En serio, mamá… No es nada— le insistí, pero ella siguió sin creerme. Solo se quedó sentada, esperando a que hablara— Es solo que… No sé… Creo que Edward está molesto conmigo

— ¿Por qué crees eso, cariño? — me preguntó mamá acariciando mi mano que reposaba sobre la mesa

— Es que… El otro día, cuando fuimos al parque… Edward… Edward me besó— le dije apenada y bajando la mirada

— Cariño, ven a acá— me tomó de la mano y me acercó a ella para abrazarme— Edward no se va a enojar por besarte

— No, por eso no… Pero si cuando lo separé y le dije que no podíamos estar juntos… Yo estoy con Jacob y no puedo hacerle esto a él, mamá— reclamé, regañándome mentalmente por mi tontera

— Cariño, puede ser que Edward no esté enojado… Tal vez solo está tomando en cuenta lo que le dijiste y solo te da tu espacio, tu lugar junto a Jacob— trató de confortarme, pero la verdad es que no lo había logrado en lo más absoluto.

Mi mente seguí pensando en aquel chico y en lo mucho que tal vez lo había dañado. Él había estado solo durante mucho tiempo y no quería que se volviera a sentir así, menos por mi culpa.

— Mamá, voy a salir— le informé a mi madre separándome de ella para levantarme de mi puesto y comenzar a subir hacia mi cuarto para vestirme.

Cuando estuve lista me tomé el pelo en una coleta y salí de casa para comenzar a caminar las pocas cuadras que nos separaban del centro de la ciudad. Al llegar a esta seguí con mi camino hasta que llegué a la tienda deportiva de los Newton, el local de la familia de uno de mis amigos y que era el lugar favorito de Jacob para venir a comprar uno que otro implemento deportivo cuando sus auspiciadores no se los otorgaban o no le dejaban utilizarlos porque otro ya lo tenía.

Al entrar en el lugar fui recibida de inmediato por la señora Newton, quien me abrazó y me saludó de una manera muy amable y cariñosa. Le pregunté si se encontraba Edward y el aludido apareció de inmediato cargando unas cajas.

— Edward, te necesitan— le dijo la señora y el dejó las cajas en el suelo, para luego mirarme fijamente

— ¿Bella? ¿Qué haces acá? — me preguntó limpiándose las manos con un paño, que luego dejó sobre el mesón

— Necesito hablar contigo— le pedí

— Estoy traba…— iba a justificarse, pero la señora Newton lo detuvo

— Ve chico, las ventas han estado flojas hoy así que no hay problema si sales a conversar un momento… Además, si llega alguien, yo puedo atenderlo— le dijo ella con una gran sonrisa— ¡Ve!

Edward comenzó a caminar hacia afuera del local y yo lo seguí después de despedirme de la señora Newton.

Por cada dos pasos que Edward daba, yo tenía que dar casi cuatro zancadas y es que parecía que de verdad intentaba huir de mí. Al final terminé trotando para podar alcanzarlo y colocarme a su lado para preguntarle a dónde íbamos.

— A un café. Ahí podremos conversar tranquilamente— me informó y se desvió hacia un pequeño local para abrir la puerta y hacer sonar la campana de la entrada— ¿Entras?

Salí de mi estupor y entré en el lugar, seguida de cerca por él. Nos sentamos en una mesa que estaba un poco más alejada del resto y de inmediato tuvimos a una chica atendiéndonos. Nos preguntó que queríamos, pero yo ya había desayunado, así que no pedí nada. Edward, en cambio, se pidió un café doble cortado y unas medialunas. Él no había desayunado.

— ¿Qué quieres hablar? — me preguntó bebiendo un poco de café que había traído recién la chica de hace un rato

— ¿Quiero saber por qué me evitas? ¿Por qué ya no me hablas? — le indiqué

— ¿Te evito? No te evito, Bella. Tengo más cosas que hacer y tú misma dijiste que no puede estar conmigo. Yo solo te facilito las cosas— me dijo mordiendo la medialuna que había pedido

— Pero yo no te pedí que te alejaras de mí. Lo único que te dije fue que no podíamos estar juntos, como pareja. Yo tengo a Jacob a mi lado y no puedo engañarlo, no a él— le reclamé

— Pero yo tampoco puedo verte estando con él, siendo feliz con él, besándose, abrazándose y quizás haciendo que otras cosas… Simplemente no puedo, me hiere… Y si para evitarme ese dolor tengo que alejarme de ti, lo haré— me informó

— No quiero que me separes de ti. Quiero que seamos amigos ¿Podemos? — le pregunté con un nudo en la garganta. A pesar que Edward solo llevaba casi tres meses con nosotros ya me había acostumbrado a su presencia y no quería que se separara de mí y menos porque era la pareja de Jacob— ¿Podemos estar como en un principio?

— Yo no sé…— dijo no convencido

— Edward, por favor, no me hagas esto— le rogué y el, después de meditarlo por un buen rato, aceptó

— Por ahora tengo que seguir trabajando… Nos vemos— dijo bebiendo el último sorbo de su café, cogiendo la última medialuna y levantándose de la mesa, dejando dinero para la cuenta y la propina.

Lo quedé mirando hasta que desapareció por completo del lugar, dejándome completamente sola. La camarera se acercó a coger el dinero y se lo llevó, volviendo después para dejarme el vuelto, pero le comenté que no era mío y que se lo quedara.

Me levanté de mi puesto y comencé a caminar por las calles de Forks, empapándome de la lluvia que caía en ese momento ¡Maldición! ¿Por qué tenía que colocarse a llover justo este día?

Cuando me aburrí de caminar por el pueblo, regresé a mi casa donde de seguro me estaba esperando mi madre antes de irse a su trabajo como cada día. Coloqué la llave en el cerrojo y abrí la puerta de par en par, dejando que mi madre me mirara cuando pasaba caminando por el pasillo para entrar en la cocina.

— ¡Pero mira nada más como vienes! ¡Te vas a enfermar, niña! — me regañó colocando sus manos sobre sus caderas— Ve a cambiarte ahora mismo antes de que pesques algo.

Asentí obedientemente y comencé a caminar hacia mi cuarto para coger ropa seca, unas toallas y meterme al baño para ducharme. Dejé que el agua caliente calentara cada uno de mis músculos, pero no podía dejar de pensar en las palabras dichas por Edward.

Al acabar me coloqué una toalla en el pelo y comencé a secarme con otra. Me vestí y salí del baño para ir a donde estaba mi madre.

— Te estuve llamando mucho rato, pero no me cogiste las llamadas— me regañó sutilmente colocando una taza de chocolate caliente frente a mi

— Gracias— le sonreí débilmente— Mi teléfono se quedó acá, en mi cuarto. Anoche olvidé cargarlo y se quedó sin batería— le comenté encogiéndome de hombros y bebiendo un poco del cálido líquido

— ¿Y a dónde fuiste? — me preguntó cortando unas verduras

— A hablar con Edward…— le contesté y esperé a que dijera algo, pero ella estaba esperando a que continuara con mi relato— Fui a preguntarle si estaba molesto, por qué me evitaba…

— ¿Y qué conseguiste? — me preguntó

— La verdad, no mucho… Primero me dijo que no me evitaba y que solo tenía muchas cosas que hacer, que por eso no me llamaba ni nos habíamos visto en estas semanas, pero yo no le creí. Le seguí insistiendo y ahí me dijo que el solo estaba haciendo lo que yo quería, me dijo que yo quería que no estuviéramos juntos… Pero no es así— le conté muy triste y suspirando al final

— Entonces… ¿Si quieres estar con Edward? — inquirió mi madre

— ¡No! Digo, no sé… Lo quiero a mi lado, pero no podemos estar juntos. Yo salgo con Jacob y no puedo traicionarlo— me recriminé pasando una mano por mi cabello— Ay mamá, no sé qué hacer… Estoy confundida… Quiero a Edward, pero como amigo y a Jacob… Lo quiero… Pero no sé si como novio— levanté mi mirada y mi madre me observaba atentamente mientras se limpiaba las manos con un delantal. Lo dejó sobre la mesa y se acercó para abrazarme contra su pecho. Solo en ese momento fui consciente de las lágrimas que recorrían mi rostro… Estaba llorando

— Ya mi pequeña, no llores— trataba de consolarme mientras acariciaba mi cabello— No te atormente más mi niña. Las cosas se van a ir arreglando con el tiempo, solo deja que tu mente se aclare

— ¿Y si no ocurre? — le pregunté entre sollozos

— Pues entonces tendrás que elegir y tomar una decisión, mi niña. Pero por el momento solo date tiempo— me recomendó

Estuvimos abrazadas por un tiempo hasta que me calmé. Ella me propuso que llamara a las chicas y saliera con ella a algún lugar, lo que me pareció bien. Necesitaba salir y despejarme un poco y no pensar en lo que había pasado hace unas horas. Llamé a las chicas y quedamos en ir al centro comercial ya que Alice quería comprarse unas camisetas que había visto hace unos días y Rose deseaba ir a comprarse unos zapatos de tacón. Yo… Yo solo quería salir.

Continuará…

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N/A: Aquí esta el cap de esta semana. Se que es un poco corto pero consideré que era necesario conocer lo que sentía Bella con todo esto.

Los agradecimientos van a las autoras Sandryttaa y Jnnfrmrz por sus consejos y ayudarme en esta locura que les acabo de dejar y a candy1928 y Cly – Rob por su review.

Un beso, para todo los que leen. Hasta la próxima.

P.D: Dejen reviews para saber qué les parece la historia. Son solo unos segundos :D