Hola niñas espero estén bien, les mando muchos saludos y un mega abrazo, gracias por todo su apoyo espero les guste el capítulo.
Capítulo 14La chica jalo su brazo para safarce del agarre, sintió unas punzadas de dolor, una lagrima salió de su perlado ojo.
—Yo no husmee nada. –le vio de frente–. E..esa foto es..estaba debajo de mi cama y yo so..lo quería devolverla.
Sasuke vio que la mujer decía la verdad, se sintió estupido por reaccionar así, pero todo lo relacionado con Kanade le alteraba de sobremanera, para cuando reacciono la ojiperla ya no estaba frente a el, sólo alcanzó a escuchar el cerrar de la puerta principal.
Pulso el botón del elevador, en cuanto las puertas de este se abrieron subió apresurada, quería alejarse lo mas que pudiera del pelinegro, cuando llego al lobby salió casi corriendo, por lo que no vio al rubio que estaba en frente esperando el acensor.
—Hola Hina ¿por qué tanta prisa? Le pregunto con una sonrisa.
—Na..Naruto-kun le vio de frente, por lo que Naruto se percató de las lagrimas que quería contener.
—¿Que tienes? –la angustia se apreciaba en los zafiros celestes del rubio.
—N..nada yo tengo que i..irme, adiós. –trato de fingir una sonrisa.
Naruto entrecerró los ojos posando la mirada en el brazo izquierdo de Hinata. ¿Que te paso ahí? –señaló las marcas que Sasuke había causado a su extremidad–.
—N..nada.
Naruto le tomo el brazo y analizó las marcas, pudo notar el patrón de unos dedos. —¿Quién te lo hizo?.
—Fui yo, respondió una voz grave tras de Hinata, esta por instinto se colocó atrás de Naruto, tratando de protegerse del pelinegro.
—¿Que? Le fulmino con la mirada. ¿que te pasa? ¿Estas loco?.
—No tengo que darte explicaciones de nada. Hyuga ven tenemos que hablar.
—Ella no va contigo a ninguna parte. –le vio de forma retadora–.
—No te metas Naruto, esto es entre la Hyuga y yo.
—No voy a permitir que le hagas daño.
—Mejor ve a cuidar a tu novia, ahí esta.
Todos giraron y vieron entrar a la rubia al lobby, esta al verlos se acercó de inmediato, ¿Que hacia la ojiperla detrás de su novio?.
Hinata no sabia que hacer no quería hablar con Sasuke pero tampoco ocasionarle problemas al rubio con su novia, por lo que se separó un poco de Naruto, reuniendo todo el valor que tenía llamo la atención de los presentes.
—U..Uchiha-san yo no tengo nada que hablar con usted así que con..Compermiso me. Me retiro y por.. Por favor no me siga. Aunque trato de hablar lo mas segura posible su blanquecina mirada denotaba miedo y su tartamudeo lo confirmaba.
—Hinata espera te acompaño al hospital.
—No es ne..necesario graci..gracias –se inclinó–.
—Hyuga no podrás escapar para siempre. Se dio la vuelta y subió al elevador.
—Sasuke esto no se va a quedar así.
—Sabes donde encontrarme.
—Hinata puedo acompañarte yo?.
—¿Como? Us..usted.
—¿Para qué quieres acompañar a Hinata-chan Shion?
—Necesito hablar con ella. ¿ Que dices, aceptasa?.
—Cla...claro.
Naruto les vio extrañado de que tendrían que hablar ellas, les vio alejarse a paso calmo, sacudió se cabeza tratando de ordenar sus ideas, tomo el acensor y pulso el botón en el número cinco, el piso de Sasuke, aclarar las cosas con el era más importante.
Toco el timbre varias veces, la puerta se abrió de inmediato dejando ver al moreno con cara de fastidio.
—¿No puedes tocar la puerta como alguien normal dobe?, admitía que ase unos segundos estaba dispuesto a moler a golpes al rubio por entrometido, pero sabia que lo que paso con la Hyuga no era correcto, así que decidió desahogarse con su mejor y único amigo.
Estaba enojado ahora mismo lo único que quería era agolpar a Sasuke por lo que le hizo a Hinata, pero primero necesitaba saber que había pasado.
—Teme esto es serio, dime ¿Que paso? No es normal que pierdas los estribos y mucho menos que golpees a una mujer.
—No la golpee (bueno no iba a justificarse pero la piel de la Hyuga era muy sensible y que fuera tan blanca no ayudaba mucho), se que no controle mi fuerza en el agarre pero no fue mi intención lastimarle.
—¿entonces qué pasó?
—Me dio esto, –le mostró la foto de Kanade–.
—Pensé que te habías desecho de todo lo que fuera de ella.
—Y así lo hice, solo deje algunas cosas para Daisuke, por eso cuando me mostró la foto pensé que había esculcado mis cosas, sabes que odio invadan mi privacidad.
—Aun así no se justifica tu actuar Hinata te veía con temor no creo que regrese aquí.
Las palabras de Naruto le des colocaron por un momento, pensar en que Hinata ya no estaría en el departamento le inquieto, ya no tendría esas cálidas bienvenidas y esas deliciosas cenas y lo peor era que ella le temía, debía arreglar esto de inmediato.
—No tiene a donde ir, trato de convencerse así mismo.
—En cuanto se lo diga a Neji te aseguro que el le comprara el edificio si es necesario, para que no regrese contigo claro después de darte una paliza.
—Hum no le tengo miedo.
—Pues deberías es cinta negra en tae kwon do.
—Hum.
Cerca de aquella escena se podía ver a dos mujeres caminando la una con la otra, cualquiera pensaría que eran amigas y no rivales de amor.
—Di..dígame ¿que quiere hablar conmigo?.
—Es obvio de Naruto.
—Yo ya ha..hable con Naruto-kun, –en su mirar se notaba la tristeza que sentía al recordar la despedida de su primer amor–. Le eh dicho que no se preocupe por mi, yo voy a olvidarle.
—No piensas luchar por el ¿no le amas de verdad?
—Pienso que no.
La rubia no le entendía, su confusión se vio plasmada en el rostro de porcelana que tenía, por lo que la pelinegra decidió explicarse mejor.
—Como le dije a Naruto-kun yo estoy enamorada del Naruto de hace 10 años, a ese si le amo con todo mi ser, hasta di mi vida por el, pero ese Naruto no existe¿ verdad?, así que no te preocupes no pienso intervenir, además tanto el Naruto del pasado como el del presente está enamorado de otra mujer y yo no pinto nada ahí, es mejor que sea feliz aunque no sea conmigo.
Shion vio con admiración a la chica frente a ella, era obvio que Hinata amaba a Naruto, aunque ella quisiera decir que amaba al del pasado, pues que somos nosotros si no las consecuencias del pasado.
—Hinata en otras circunstancias me hubiera gustado ser tu amiga.
La ojiperla vio la sinceridad de las palabras de la rubia por lo que la abrazo tomando por sorpresa a Shion, quien no dudo en contestar la muestra de afecto.
—Creo que ya lo somos.
—Ahora entiendo porque Naruto dice que eres una chica extraordinaria y muy noble. (Ahora se por que el se esta enamorando de ti) –le vio con lagrimas en los ojos, le dolía reconocer que Naruto no la amaba a ella.
Hinata se sonrojo al escuchar lo que el rubio pensaba de ella, al percatarse de las lagrimas de la rubia se alarmó.
—¿Que t..te pasa? Su preocupación se plasmó en su voz.
—No es nada solo que –le sonrío –. Me alegra haber perdido ante ti.
Hinata no entendía nada por lo que abrazo a la rubia tratando de consolarla, Shion secó sus lágrimas y se despidió de su nueva amiga, había tomado una decisión, tenía que contársela a Naruto.
Hinata se sumió en sus pensamientos, al parecer Shion era una buena chica, era una lastima que Naruto no estuviera enamorado de ella, pues la Hyuga sabia que el corazón del rubio tenía dueña esa era Sakura Haruno, así había sido y así sería siempre, esperaba equivocarse y que la rubia lograra ganarse el amor del ojiazul.
Camino buscando alguna tienda en donde comprar una blusa de manga larga no quería seguir llamando la atención, se metió en la primera que encontró y compro un hermoso jersey color azul, al salir tropezó con un chico rubio de cabello largo, su fleco le tapaba el ojo izquierdo.
—Lo..lo siento.
—No hay problema guapa.
—eh —se sonrojo–.
—Hay que mona –le agarro un cachete–. Lo siento pero llevo algo de prisa, si no tendríamos una cita. –se alejó corriendo.
Hinata se quedo perpleja ¿que acaba de pasar? ese chico si que era extraño, camino en dirección al hospital, llegaría tarde a su terapia
Llego al hospital agitada se arrepentía de no haber contratado un chofer como le había sugerido Neji,suspiro al entrar al primero que vio fue a Suigetsu, al parecer discutía con Karin, se veían graciosos peleando como niños, se acercó a saludar al albino.
—Buenos días Suigetsu-kun, Karin-san.
—Hola Hina-chan –la abrazo–. Te extrañe, ¿tú también a mi verdad?.
—Si –su cara comenzó a adquirir un tono rojizo–. ¿Por qué no habías venido?
Antes de que pudiera contestar fue interrumpido por la pelirroja, que sin querer ambos jóvenes habían ignorado.
—Huy parecen novios, mejor los dejo no quiero hacer mal tercio espeto molesta.
—Hum y a esta que le pasa, bueno no hagas caso, no había venido por que estaba de vacaciones pero ya volví, así que es hora de tu terapia anda vamos.
—Si, pero antes quiero hablar con Kiba-kun.
—Tendrás que esperar el esta en junta con la Doc. Haruno ya sabes están tratando lo de su amputacion y la prótesis, creo que hasta vino su padre.
La terapia paso sin contratiempos cuando finalizó pidió hablar con Kiba, pero la hora de visitas ya había terminado, sin embargo Temari le ayudo a entrar a escondidas.
—Kiba-kun ¿como estas? ¿Como te fue en tu reunión? ¿ qué decidiste?
—Hina que bueno que viniste, ya esta todo listo mañana mismo será la cirugía y la semana que viene tendré ya mi prótesis.
—Eso es estupendo, –le sonrío ampliamente–. Ya veras que todo sale bien.
—Eso espero, te confieso que estoy muy nervioso pero –le vio a la cara–. Confío en tus palabras y en que estarás ahí para mi.
—Así será –le tomo de las manos–.
Platicaron largo rato hasta que Hinata se dio cuenta que ya era de noche, por la ventana del cuarto se podían apreciar las estrellas brillantes del manto nocturno.
—Kiba-kun debo irme mañana estaré aquí temprano para verte antes de cirugía y te esperare hasta que salgas lo prometo.
—No es necesario, que esperes no podré verte hasta pasado mañana.
—No importa yo estaré aquí –dijo segura–.
—Gracias.
Llego al apartamento angustiada no quería encontrarse con Sasuke, se alivio cuando noto que no había nadie ahí, con prisa fue a la cocina tomo un cereal y se fue derechita al cuarto, no tentaría a su buena suerte cenando en la mesa, lo mejor era hacerlo en la habitación así tenía cero probabilidad de topárselo.
Cuando Sasuke llegó a su casa todo estaba en total plenitud no había signos de que hubiera alguien y se preocupo, nunca lo admitiría pero sintió esa punzada en el estomago como cuando ella le había abandonado,recordó las palabras de su rubio amigo,tal vez por primera ocasión Naruto tuviera razón y la ojiperla si se marco, sacudió su cabeza tratando de convencerse de que lo Que Hinata hiciera no le importaba, pero al parecer sus pies y cabeza no estaban conectados, para cuando se dio cuenta ya estaba enfrente de la habitación de la Hyuga, abrió la puerta solo para cerciorarse que ella no estaba ahí, se tranquilizo al verla dormida, su respiración acompasada le relajo, admiro su bello rostro bañado por la luz de la luna, salió tratando de no hacer ruido, mañana mismo tenía que arreglar las cosas con ella.
A la mañana siguiente Hinata fue más rápida que el pelinegro, para cuando este salió de su habitación la pequeña mujer se había marchado, dejando intrigado a Sasuke, es decir adonde iba tan temprano, se fue a cambiar ya era casi la hora de entrar al trabajo.
Hinata esperaba en recepción hacia apenas unos 15 minutos que se había despedido de Kiba se estaba planteando la idea de ir a recoger sus papeles de identificación y luego volver pero había prometido a Kiba que ella esperaría así que recogería su documentación después, tomo una revista en sus manos y se sorprendió al ver la portada en ella aparecía la imagen de la misma mujer de la fotografía de Sasuke, pensó que era un error pero leyó el nombre escrito en mayúsculas "KANADE WILLIANS LA MUJER DE NEGOCIOS MÁS IMPORTANTE DE EUROPA". A penas iba a abrir la revista cuando la voz imponente del Uchija la interrumpió.
—Hyuga tenemos que hablar.
—U..Uchiha-san yo no, yo no tengo que hablar nada con usted, ya le di..dije que no husmee en sus cosas.
—Lo se. —Le vio a la cara–. Yo lo siento no debí reaccionar así.
—Esta, esta bien.
—Sasuke!
Ambos pelinegros voltearon hacia dónde provenía la voz, Sasuke palideció y su entrecejo se frunció, Hinata observó la revista que aún tenía en las manos y después a la mujer que estaba frente a ella, no cabía duda era la misma y además venia acompañada de...
—¿Que haces aquí? Y con el.
