Hola a todos! Perdón por la demora ^^'
No tengo muchos comentarios para hacer con respecto al capítulo, es mas que nada, "ver para creer" (sólo que en este caso es leer para creer xD)
Tampoco me excusaré de haber tardado tanto en publicar, lo siento, la ultima vez publique dos días seguidos y mis dedos quedaron como puré u_u
Música para el capítulo: watch?v=84tNqD6Ll1M
Sólo diré que este capítulo tiene algo que a muchos masoquistas les gusta, DRAMA :D
Lo esencial es invisible a los ojos ~Parte 1~
A lo largo de los días en que el escuadrón de maniobras especiales estuvo confinado en el escondite del bosque, se realizaron varias pruebas en las que se estudiaron las capacidades de Eren como titán, sin demasiados resultados favorables.
Esto trajo la decepción para muchos, pero otros no se permitieron perder la confianza en él.
Al mismo tiempo, cuidándose las espaldas de los enemigos internos pertenecientes a la policía militar central, un reducido grupo de inteligencia planificaba sus próximas movidas en el tablero, entre los que se encontraban los más destacados miembros de la legión de reconocimiento capaces de deducir y pensar más ágil y rápidamente.
— ¿Cuál es la sugerencia que mencionaste en el mensaje cifrado?
Esta pequeña célula de soldados se reunía con frecuencia en diferentes puntos, que para consideración de varios, estaban peligrosamente cerca de la capital real. Todos ellos, pertenecientes a la "familia Chesterfield", según la anfitriona de esas reuniones.
—Bueno, lógicamente no quise hacer alusión a nuestro plan en el mensaje, por más codificado que esté, no deja de ser información valiosa que podría caer en manos enemigas.
—Mi suposición como ya mencioné, es que, hay la probabilidad de que al llegar a Shiganshina, nuestro destino final a la hora de realizar la operación reconquista, el enemigo ya nos esté esperando ahí. —añadió la teniente Hanji al debate.
—Yo lo daría como un hecho. —añadió Dionisa con obviedad. —Creo que planear "la forma" en que llegaremos hasta la muralla María, no es tan difícil como lo que haremos "una vez que estemos allí".
—Y entonces, señorita Chesterfield, ¿en qué consiste su estrategia? —cuestionaba el capitán Erwin, sin mostrar aparente impaciencia.
—Crear 3 rutas de llegada, básicamente.
—¿…? Explíquese.
—Nuestra pieza fundamental para completar la misión es el chico, Eren Jeager. Por consiguiente debemos mantenerlo a salvo hasta llegar, en lo posible evitando so confronta miento con el enemigo, por lo tanto: mi plan consiste en crear 3 divisiones. Una división se moverá hacia la muralla por el suelo, y pretenderá entrar en Shiganshina por la puerta interna, en ésta división debe estar nuestro mejor material en la delantera de ataque, la elite de la elite.
—Comprendo, por ahora…
—Bien, éste sería el elemento distracción. Luego están las otras dos divisiones, que no entrarán en la ciudad directamente, sino que la rodearán.
— ¡Encima del muro! —reaccionó Hanji excitada.
—Correcto, deben subir con ascensores muchos kilómetros antes, donde la densidad de titanes sea menor y no obstaculice ni entorpezca la operación, una vez arriba, caminarán sobre la muralla hasta Shiganshina, y la rodearán hasta la puerta externa, "la última frontera con el exterior".
—La estrategia suena interesante, por encima de las murallas el único obstáculo podría ser el titán colosal, pero es más probable que "ellos" nos estén esperando en la misma ciudad, así mantendremos a Eren fuera del alcance de cualquier peligro hasta alcanzar el hueco a sellar.
—Perfecto, hasta aquí vamos bien.
— ¡Sin embargo, Dionisa! —volvía a interrumpir Hanji. —La estrategia luce extremadamente simple, ¿cómo nos aseguramos de que el enemigo no tiene considerada esta posibilidad, y se está previniendo?
—Es la razón por la que hay 3 divisiones, y no dos, teniente Zoe.
—¿…?
—Habrá dos equipos que llegarán a la ciudad desde dos direcciones distintas, y ésta será la 2º distracción. Ellos no sabrán de qué lado aparecerá el chico Jeager, ya que todos los soldados tendrán sus identidades ocultas. No se arriesgarán a matar a todos a lo tonto.
—O puede que sí… —habló ahora Erwin. Sonó desalentado. —Según la experiencia con Annie Leonhard, en la batalla de Stohess: en un momento determinado, el enemigo vio más conveniente matar al objetivo, Eren, como último recurso, cuando sus demás posibilidades eran nulas.
—No te esperes un plan B, ya pensé en eso al ver el informe.
"Revisó los informes confidenciales también. Claro, como no esperármelo."
—Según los testigos, en la última misión de rescate de Eren Jeager, los infiltrados titanes intentaron llevarse consigo a Historia Reiss, quien no solo es importante para los mismos titanes, sino también para la policia militar central. Bajo estas condiciones, se puede decir que la chica ostenta suficiente importancia como para no ser asesinada así como si nada.
—Ah, ¡ahora comprendo tu punto!
—En efecto, la joven Reiss, estará entre las divisiones que se aproximen caminando sobre la muralla, igual que el joven Jeager, y esto ellos lo saben, porque son listos.
— ¡Excelente, prácticamente todo el plan está casi listo!
—De acurdo, para terminar, debemos agregar otro detalle. Pienso que una cuarta división, más pequeña y discreta sea creada. La misma se encargará de acercarse al distrito Shiganshina antes que el grueso de las divisiones mayores, e inspeccionará las condiciones del campo: cantidad de titanes, densidad por kilómetro cuadrado, estado del terreno y las edificaciones, y lo más importante, cerciorarse de la presencia de estos enemigos humano-titanes.
—Perfecto, me encargaré de armar apropiadamente las divisiones. —proclamó Erwin. Era más que claro que nadie mejor que él para esa tarea, ya que pocos conocían tan bien a sus hombres como él, ni tenían contactos confiables en las demás legiones a quienes pedir apoyo numérico.
Una vez retirados la mayoría de los integrantes de la reunión, la teniente Hanji junto con su grupo de investigación más selecto se quedó con la anfitriona.
—Dionisa, sabes que pendemos de un hilo en esto ¿verdad? —Dijo temerosa.
—Eren Jeager aún no puede concretar su habilidad de endurecer su cuerpo. Lo sé, pasó lo mismo durante la batalla de Trost, es una lotería.
— ¡No volverán a cedernos más soldados ni provisiones si no les aseguramos, al menos en un 90% el éxito de la misión! —se alteró ante la pasividad de la chica.
—Lo sé Hanji.
Al parecer, durante una reunión más personal y pequeña, ya no habituaban usar formalidades ni apellidos tediosos.
—Pienso, Hanji, que si Eren no logra dominar esa habilidad para entonces, dependerá de su "otro poder", comandar a los titanes, los que "no tienen consciencia ni voluntad propia". Si consigue hacer eso nuevamente, los mismos que se encuentren el área, podrán ser usados como el material para sellar las puertas.
— ¿Podrán los demás titanes endurecerse?
—Quien sabe, pero si obedecen a Jeager, podría ordenarles sellar el agujero ellos mismos usando escombros y rocas, como ya él lo hiso una vez.
—Pero de nuevo estamos en la misma situación, no sabemos si en ese momento será capaz de, bueno… poner en marcha "ése otro poder".
— ¡YA LO SÉ! —empezó a perder la paciencia. — ¡El tiempo es apremiante, Hanji! Esos cerdos quieren una respuesta, un plan, algo urgente, no podemos retrasar esto. Si quieren un plan 90% seguro, ¡dibújales un resultado!
La científica tragó duro.
—Hanji, no tengo escrúpulos, te lo aseguro. He hecho suficientes cosas para considerarme una persona sin moral, sin principios ni sentido del deber, ¿pero sabes algo? A la par de esa gente que ostenta un nivel superior al nuestro, me siento dios.
Hubo silencio.
—Para lograr cambios hay que ponerle acción a las ideas. Somos los héroes dispuestos a entregar cualquier cosa con tal de salvar a la humanidad, y los héroes apuestan aún sabiendo que pueden perder.
Hanji pareció entender el mensaje, si bien había margen de error, y muy grande, seguir esperando no resultaría en nada bueno.
—Los cobardes solo se lanzan a algo cuando están seguros de que no corren peligro, los héroes, saben que nunca hay garantías de nada.
Seguía sin decir nada, pero la teniente jamás estuvo tan iluminada, o se sentía tan alentada. O quizá no, esas palabras, pudo escucharlas veces anteriores, pero no reconocía en donde.
—Lo siento, señorita Zoe, —regresó a la formalidad mientras se paraba en el dintel de la puerta dándole la espalda a la científica y sus compañeros, con un amague de retirarse. —puedes confiar en tu fuerza, o en la de tus aliados pero… por más segura, o por más sabia que sea tu decisión…
.
.
.
—…al final, nadie sabe el resultado.
Rivaille se repitió las palabras oídas durante su sueño, esperando encontrar algún mensaje revelador, sin resultados. Y el recuerdo de la situación, en que las escuchó por primera vez, seguía latente, como una cicatriz que ahora volvía a ser herida, una herida mal suturada que amenazaba con abrirse en el peor momento.
Contemplaba el nítido atardecer desde la puerta de entrada al escondite, Mikasa sabía muy bien que debía disfrutar a pleno de esos momentos fugases, en que podía escapar de la realidad y no pensar en nada. Desaparecerían dentro de poco, cuando se desate el caos final, porque lo presentía, el panorama era cada vez más negro, más sombrío y turbio.
Caminó con lentitud por afuera del cuartel, dando vueltas mientras escuchaba el silencio.
En su consiente, maquinaba las posibilidades que tenía Eren de salir bien parado de la situación, esperanzándose a sí misma. Aunque esas posibilidades no dependan directamente de ella, ahora ostentaba una mejor confianza en los demás.
En su inconsciente, la idea fija era la intervención que el cabo Rivaille tendía en todo esto, obviando el hecho de que ambos fueran a cooperar, como tanto se había planeado, por lo que tanto habían discutido, por lo que casi se matan, y apretó fuertemente sus puños recordando la navaja de su espada rozar el cuello pálido, tenso y perfecto…
Sacudió su cabeza, llevó su mano al cuello propio, y recordó estar en la misma situación, al límite, antes de que todo comenzara a mejorar, a partir de esa conversación en el bosque, durante ese entrenamiento especial que quedó en secreto desde entonces.
Y ahí estaba de nuevo, ese calor, cada vez que recordaba los detalles…
Era innegable que sentía una irrefrenable curiosidad por el pasado de Rivaille, o aún más que eso: conocer la causa de sus penas, de sus desgracias, y por lo menos tener alguna pista de qué le hacía bien, que le gustaba y lo haría sonreír, era una necesidad que la carcomía.
—Ah, Eren, estabas aquí… —dijo Rivaille al encontrarse con el chico al entrar al establo. Su voz sonaba como nunca, no molesta, no indiferente. Era triste.
— ¡Ah, señor! ¿Necesitaba algo de mí, señor? Hay algo, ¿que deba limpiar? —preguntó con desconfianza.
—No, sólo…
Dudó.
—La operación "reconquista" está a punto de comenzar, mañana nos organizarán en divisiones, para partir cuanto antes hacia Shiganshina. Me acaba de llegar al mensaje de Erwin, estará aquí mañana al amanecer. Quería que tú lo supieras primero, eres la pieza más importante, sabes.
Eren se sorprendió con la información tan repentina, pero no la consideró tan desalentadora como el estado de ánimo del cabo sugería.
—Ah, así que así es… bueno, gracias por confiar de esa forma en mí, señor.
El cabo se volvió hacia su caballo, y lo acariciaba mientras su mente permanecía en una especie de limbo.
— ¿Sabe señor? Por mucho que lo he pensado, no he entendido lo que quiso decir aquella vez.
—¿…?
—La frase.
— ¿Sigues pensando en eso? Ya ni sentido tiene. ¿Por qué te molestas?
—Pero señor, creo que sí merece importancia, usted trabajará junto a Mikasa a partir de ahora y más que nunca, si hay conflictos entre ustedes, deben resolverse, si esos conflictos son por algo que no está a simple vista-
—No te preocupes por eso, ya no. —lo tranquilizó interrumpiendo, y siguió con lo suyo como si jamás hubiera hablado
—Pero… Mikasa…
— ¿Tienes, una mínima idea, de lo importante que eres para ella? Eren.
—¿…? Pues, lo sé.
— ¿Estas consiente, de las cosas que sería capaz de hacer por ti? Para que nada malo te pase.
— ¡Sí, lo sé!
— ¿Entonces por qué la trataste así? —cortó tranquilamente, sin apartas la vista del pelaje de su caballo.
—¿…? Yo, no quise… —sintió la culpa.
—Eren, Mikasa te ama, mucho. Si entiendes eso deberías considerarlo mejor y dejar de apartarla. Pareciera que aún no entiendes, lo afortunado que eres.
—Señor, he hecho las paces con ella, si a eso se refiere, dejé muy claro lo que pensaba.
—Lo sé… Pero ten en cuenta, que es una chica especial, luce muy fuere, pero es increíblemente frágil, es susceptible y se rompe con facilidad, sobre todo cuando tú estás involucrado, su voluntad es endeble…
El chico contemplaba a su capitán impávido, sin poder creer demasiado lo que escuchaba, no parecía él quien hablara, nada de lo que decía era propio de él.
—Debes cuidar mucho de ella, Eren, y si pretende protegerte, debes dejar que te cuide, de esa forma ustedes son fuertes, de esa forma sobreviven…
Detrás de los endebles tablones, que separaban el interior del exterior del establo, muy próxima a la puerta, era ahora el turno de Mikasa para escuchar furtiva la inquietante conversación, que despertaba en ella un interés desmedido, que a la vez resultaba imperdonable. Sabía de sobra que espiar no era bueno, pero debía hacerlo, todo aquello inundaba su alma en una mezcla de ternura y angustia, algo que se anudaba en su garganta.
— ¡Señor, disculpe! —interrumpió violentamente. —Bueno, es que, ¿acaso, usted sabía todo esto? Me refiero a… ¿Sabía lo que, ella sentía, desde el principio?
Rivaille lo miró con otra cara, ahora parecía molesto.
—Sólo un idiota cabeza hueca como tú no lo habría notado.
Eren quedó pasmado. "Bueno, Armin no exageraba al decir que era perceptivo. Mierda, tal vez sea verdad que lee nuestras mentes."
—Señor, puedo notar… me doy cuenta de que es bastante observador, digo, le ha prestado singular atención a Mikasa, ¿o no?
—Es curiosamente interesante, si a eso te refieres. —respondió sin darle gran importancia, en todo ello seguía sin dirigirle la mirada.
El chico titán no alegó nada al respecto, poco se le ocurría para comentar. Volvió a su tarea de llenar los baldes con avena para los caballos, y ninguno se dirigió palabra, por un rato.
En la mano de Mikasa, apretado, que sostenía con el puño en su pecho, estaba el pañuelo limpio, aunque nuevamente arrugado que Rivaille le había prestado hacía tiempo. Ella bajó su guardia, dejó de escuchar sus voces y se quedó con la vista perdida al frente, procesando con dificultad todo aquello. Su aparente tranquilidad, sería brutalmente alterada al escuchar lo siguiente, que la haría quedar sin aliento por un segundo interminable.
Eren detuvo su mano en el aire a mitad de recorrido, se quedó duro al mismo tiempo que abría sus ojos y su boca, adoptando una expresión de tremenda e implacable sorpresa, ante una idea que calló desde el cielo sobre su cabeza de golpe.
—OOOOOAAAAHHHHHH! YA LO ENTIENDO! —retumbó su voz chillona, cortando el profundo silencio, que casi asustó al distraído Rivaille.
— ¿Qué te pasa? —le preguntó resignado.
— ¡Claro, por qué no darme cuente antes! ¡Era tan lógico! O casi…
"Porque eres lento y tarado. Sea lo que sea."
—Señor, ahora lo entiendo. Mikasa, ella y su dedicación incondicional hacia mí. ¡Usted, que lo notó antes que yo —o incluso antes que nadie—, y se molestó tanto conmigo! ¡Fue por eso! ¿¡Siempre lo ha sido, verdad!? Hahaha! —su risa sonó tan natural y placentera. — ¿Por qué yo? Siempre yo, siempre se la desquita conmigo, y por eso me llama tarado, y retardado, y me maltrata de esas formas, lo entiendo.
Rivaille lo miraba inescrutable, como se mira a un pobre loco que habla incoherencias.
— ¿Se puede saber en qué carajos está pensando tu retorcida cabeza ahora?
—Señor, le entendía ahora. "Lo esencial es invisible a los ojos". ¿Era eso no? Cosas como las emociones, y los sentimientos. Por eso decía que ella y usted jamás serán capaces de entenderse, por lo diferentes que eran, o más bien… ¡por lo distintos que eran sus sentimientos!
El otro arqueó una ceja, sin poder entender lo que decía, aún.
—Hehe, señor, emm… con el debido respeto. ¿Usted está, celoso? ¿De mi?
Ahora la expresión era más extrañada que nunca. El cabo daba a entender con esa cara que no tenía ni la menor idea de lo que estaba hablando.
— ¿Dis- culpa? —preguntó entrecortado.
—Usted está, enamorado de Mikasa. ¿Verdad? —lo miró expectante y sonriente, demasiado sonriente.
—…
—…
…..
— ¿Pero qué – estúpidas – ilusas - y desopilantes INCOHERENCIAS estás diciendo Eren?
Reaccionó frío, cortante, e indignado.
Una mano apretada, con un suave pañuelo arrugado, cayó, se desplomó como peso muerto, quedó colgando junto su cuerpo paralizado.
— ¿Eh? ¿No era así?
—Definitivamente, solo a un estúpido olímpico de tu categoría se le podría ocurrir un disparate semejante. —dijo grosero.
— ¿No estoy… en lo cierto?
—Claro que no. —volvió a afirmar con obviedad. Sonaba muy sincero.
—Ah, perdón, me equivoqué entonces… Lo interpreté mal. —se disculpaba el chico apenado, con una voz arrepentida, y tan inerte, que ni si quiera pudo ser escuchada por la chica que ahora soltaba el pañuelo, la que lo dejaba caer al barro y lo pisaba como si no estuviera ahí, mientras se retiraba con paso firme, de inmediato, se iba de ese lugar.
Sin expresión alguna. Sin nada en su cabeza que pensar. Sin más nada que quisiera oír. Sólo se iba, tan impasible como siempre lo fue.
—Mmm, no te disculpes. Está bien. —cambió ahora su semblante de enojado y confundido a comprensivo.
—Entonces, todo lo que dijo…
—Cuídense muy bien Eren, son familia. Eso, es invaluable.
Eren lo miró compungido, definitivamente había algo en esas palabras cargado de tristeza, anhelo y melancolía.
—Lo haré señor. —aseguró firme, e inesperadamente caminó hacia él, y posó su mano sobre el hombro del soldado más pequeño que él, que lo miró sorprendido. —Y… por usted también lo haré, señor. —Y le dedicó una sonrisa.
To be continued…
Siento que cometí un crimen, me siento tan perra por lo que hice u_u
En respuesta a alguno que otro que me comentó la posibilidad de un Erenxmikasa: mejor sube arriba a la información del capítulo y vuelve a revisar mejor ;)
Sólo agrego que este fic es recomendable para los amantes de: el romance, el misterio y la acción.
Puede ser ameno y agradable también, para los que NO SIMPATICEN con el RivaMika, pero dependerá de ellos leerlo y NO COMENTAR insultos a la pareja, simplemente ignorar esas partes y concentrarse en toda la demás trama u_u
A mi en lo personal me gustan las historias mas complejas, para mi sería fácil hacer una serie de drabbles RivaMika, o una historia así bien romántica, y cursi y pegajosa, hasta sería más rápido, pero todo lo que complementa a la historia es lo fascinante. LO QUE POR EL MOMENTO, PARECE NO TENER RELACIÓN CON LA PAREJA.
Como ya dije con anterioridad, sigan la trama y no olviden los detalles importantes, la resolución final será buena, créanme :D
Sólo me despido hasta el próximo capítulo ;)
Lloren, lloren mucho hasta el siguiente muahahahaha! okno._.
bye~
