Mañana.
Abro mis ojos y lo primero que encuentro es el color blanco. Parpadeo y me doy cuenta de que realmente es la pared de la habitación. Pestañeo tres veces dejando que mi visión se acostumbre, mi cuerpo esta relajado y no siento ninguna molestia al despertar, estoy más que feliz.
Luego lo ocurrido llega a mi mente. Reacciono rápidamente y miro a mi lado, nada ¿Habría sido un sueño, nada más? La verdad, podía haber sido solo un sueño húmedo. Voy acomodándome en mi cama y me doy cuenta de que estoy completamente desnuda. La sabana cae y deja ver mi pecho, mis pezones están colorados.
-De verdad… -Murmuro para mí misma y me levanto rápidamente de la cama. Siento un pequeño dolor entre mis piernas. Camino hasta mi guarda ropa y me pongo solo unas bragas de color azul y una blusa de tirantes negra. Salgo al pasillo y no escucho nada; todo está en silencio. Camino al baño y agradezco que tenga la puerta abierta ¿Cómo sí él estuviera aún aquí?
Cierro la puerta del baño y me observo en el espejo. Me veo como siempre en las mañanas, ojos claros perezosos, piel clara, cabello largo un poco desordenado, un chupón sobre mi nuca, todo normal… ¡¿UN CHUPÓN?!
Alejo mi cabello del lugar y allí presente veo un chupón marcado, es oscuro, como si fuese de un color morado combinado con marrón y negro, alrededor resalta un rojo brillante. Dios mío. ERA DEMASIADO GRANDE. Bueno, era, mediano… Pero se notaba en mi piel clara. Oh mi…
-No puede ser –Me digo y busco un paño húmedo en los cajones de allí mismo. Tomo uno y comienzo a pasarlo sobre este; no desaparece, solo brilla. Me palmeo mentalmente.
¿Cómo sacaría un chupón de mi cuello con un paño húmedo?, Felicitaciones Hinata.
Ahora que recuerdo…
Subo mi blusa y me fijo en pequeñas marcas bajo mis senos, sobre mis costillas. No son chupetones, me alegro. Pero son rojos brillosos. Sasuke me había mordido, joder. Acomodo mi blusa y salgo directamente a mi habitación y me tiro sobre la cama.
-¿Qué mierda? –Pongo una almohada sobre mi rostro y chillo. La verdad, solo quería hacerlo por lo que había visto en mi cuerpo ¡NADIE ME HABÍA HECHO ALGO ASÍ!
-Me sorprende que grites a estas horas –Me congeló y no aparto la almohada de mi rostro. Sasuke. Mis mejillas arden y mi espalda se estremece -¿Estas dormida? –Me pregunta y la cama se hunde. Claro, sí me hacía la dormida me dejaría allí; la almohada que tengo sobre mi rostro sale volando y cae a mí lado. Mierda. Frente a mí esta Sasuke, su piel clara, su cabello bien peinado como sí no hubiera hecho nada y tranquilo con el pecho al aire, sexy–No creas que te vi pasar del baño a aquí –Me sonríe de lado y me sonrojo.
-¿Buenos días? –Logro decir manteniendo mis labios unidos.
-Buen día –Me dice y me ayuda a sentarme a su lado. Tomo la sabana y me la pongo alrededor de mis caderas. Estaba en bragas –No tiene necesidad que te pongas eso encima, anoche lo hicimos ¿recuerdas? –Convulsiono. Su mano esta sobre mi cabeza y comienza a acariciarlo –Estas hecha un desastre –Me dice burlón y lo miro.
-Estas aquí –Sale de mi boca. Él no hace expresión alguna.
-Sí.
-¿Por la lluvia? –No sé si aún este lloviendo. Él me mira divertido.
-Sí, es por eso –Por alguna razón mi corazón salta. Me mira fijamente –Pero estaría mintiendo; simplemente me quede –Responde sin más y me siento aliviada.
-Gracias.
-¿Por qué? –Su mano baja hasta mi mentón.
-Soló gracias –Relamo mis labios y él se acerca a darme un beso casto, para luego alejarse y acariciar mi cabello juguetonamente.
-Espera aquí –Se levanta y desaparece por el pasillo. Saltó de la cama y saco del guarda ropa un short verde desgastado y me lo pongo; cuando cierro el cierre, él aparece de nuevo con un vaso de naranja y una cosa de aluminio -¿No podías quedarte como estabas? –Dice dándome la espalda dejando el jugo sobre una repisa. Camino y me siento en la cama seguida de él. Me tiende la cosa de aluminio y me fijo que hay una pastilla.
-¿Eh?
-Tómala –La recibo y la saco de allí. Él me tiende el juego de naranja. La pongo en mi boca y comienzo a beber el jugo de naranja. Fresco y dulce –No usamos protección, no hay de otra, día después –Le escucho decir. Me congelo en mi lugar ¡¿NO HABÍAMOS USADO CONDON?! Casi me atraganto y comienzo a toser – ¿Estas bien? –Me palmea la espalda y recobro la respiración.
-¿No usamos condón? -Lo miro.
-No.
-¿Por qué? –Oh mierda.
-Por qué no tenía un maldito condón.
-Y sí no tenías uno ¿Por qué lo hicimos? –Me desespero.
-Bueno, no sabía que te encontraría en la heladería, terminaría acompañándote en el taxi, terminaría en tu apartamento, se iría la luz, y terminaríamos haciéndolo sobre tu cama –Me avergüenzo –No creo haber ingeniando un plan tan grande y haber mandado a que cortaran la energía –Ahora se burlaba de mí.
-Cállate –Le digo y miro a otro lado. Escucho su risa y me abraza atrayendo mi espalda a su torso. Me quita el vaso de las manos y lo deja sobre la repisa. Descanso mi cabeza sobre su hombro y siento unos mechones de él jugando con mi nariz.
-Estas preciosa –Le escucho decir y me sonrojo.
-Y tú –Le sonrió.
-¿Estoy preciosa? –Me río ante eso y cierro los ojos dejándome llevar por su olor. Menta, canela y sexo. Me agrada –Tengo que tomar una dicha –Susurra –Quedé con verme con Itachi hoy –Joder, y ya lo estaba disfrutando.
-¿Tienes que irte?
-Sí –Acaricia mi cabello –Pero, no dijo nada de que fuera solo –Insinuó y abrí mis ojos de golpe.
-¿Qué quieres decir? –Sus ojos oscuros me observan detenidamente.
-Puedes acompañarme –Me dice.
-¿Puedo? –Pregunto.
-Sí quieres –Oh obvio que quería. Tenía que disfrutarlo ahora.
-Sí –Responde.
-Entonces mueve el culo –Me dice y me río.
-Más tarde –Suspiro cerrando mis ojos presionando sobre él para que no me levante. Pero no lo intenta. Siento su mano alejar mi cabello y lo pone tras mi oreja.
-Sí dices eso, te comeré –Susurra en mí oído y me estremezco –Pero no puedo, pronto será la hora de la reunión -¿Uno rapidito no haría daño? –Entonces, te llevare conmigo –Muerde mi oreja y respingo –Y al final de esa mierda -¿Sí? –Te llevaría al lugar más cercano y –Sopla en mi oreja y mi piel se pone de gallina –Te follaría mi querida –Me sangre palpita por todo mi ser. Oh joder, joder. Salto separándome de él y veo su sonrisa maliciosa.
-¿Debo bañarme?
-Lo más rápido –Él se acomoda en mi cama.
-¿Me acompañas? –Le insinuó y el gruñe.
-Lo desearía, pero es tarde –Esta excitado. Salgo corriendo al baño cierro la puerta. Me despojo de mi ropa y entro para bañarme. Un día más con Sasuke sería interesante.
