LEVIATHAN

SAGA: LA REBELIÓN DE LOS PETALOS

CAPITULO 14: AMENAZAS


ANTES

El reino de Kuja está al Este, solo deben seguir esta niebla, claro que de lejos hasta llegar ahí – indicó con el mapa que le había dado a Nami, las partes vacías resultaban ser las que cubría la niebla, ahora ella había entendido eso. Era aterrador pensar que nadie sabía que había ahí.

¡Gracias! – agradeció Nami marcando el rumbo con un lápiz especial para no dañar el mapa.

Aunque no podrán entrar cuando lleguen – agregó Hiruluk.

¡¿Entonces para qué nos lo sugieres?! – todos gritaron a la vez.

El palacio de Boa Hancock está en la ciudadela; el reino Kuja está dividido en tres partes: la ciudadela, la ciudad de su pueblo y el mercado que ella permite que se aloje a las faldas de la isla. A la ciudadela dejan pasar a las Kuja y a cierto tipo de personas – explicó el anciano.

¿Cierto tipo de personas? – preguntó Robin intrigada.

A parejas que quieran casarse bajo la bendición de las Kuja, es como un negocio que ellas llevan, no sé los detalles pero solo sé que esas personas llegan bajo mucha vigilancia hasta la ciudadela – contestó él.

Entonces tenemos que hacernos pasar por clientes, ¿no? – dijo Nami – suena fácil…


AHORA

Pienso que este es un pésimo plan – recalcó Sanji con mala cara mientras caminaba por la plaza de las Kujas, muchas de las mujeres que transitaban por el lugar, al verlo se quedaban viéndole muy extrañamente, cosa que lo hacía sentir más incomodo de lo que ya estaba.

Al menos no tienes que llevar esto bajo la ropa, Sanji-kun – dijo Nami señalando su "vientre" que ya no lo era tanto, algo se movió debajo de su ropa y esta miró asustada hacia todas partes para cerciorarse que nadie estuviera viendo hacia donde ella.

Chopper, no te muevas tanto, recuerda que la barriga de una mujer embarazada no debe moverse así – regañó Nami al reno por moverse de esa forma en público.

Es que hace calor, Nami – se quejó el reno desde debajo de su ropa.

Maldito Luffy, ¿por qué yo no podía ser el padre del hijo de Nami-swan? – dijo Sanji con ira asesina desde su lugar.

Porque se supone que eres mi "esposa" – dijo Zoro con aburrimiento mientras miraba a Sanji vestido de mujer, el velo cubría parte de su rostro para evitar que se dieran cuenta a primera vista de que se trataba de un hombre. Zoro lo dijo más que todo para hacerlo rabiar sin hacer mucho.

Lo siento Sanji-kun, sopórtalo por mi ~ ¿sí? - Nami le envió un beso desde donde estaba a Sanji, cosa que hizo que se pusiera meloso con la acción, si era por esas muestras de "amor", él podía soportar hasta el mismo infierno sin una gota de agua si se lo proponía.

La pelinaranja puso entonces su expresión de: qué fácil es manipularlo. Y justamente Zoro pensaba lo mismo en ese momento, las cosas hubieran sido muy diferentes en el pasado si él hubiera sido una mujer, quizás su complicada relación sería más llevadera de haberse dado el caso, aunque realmente no le interesaba averiguarlo.

¡Alto ahí! – dijo una voz autoritaria en frente de ellos, todos alzaron la vista para encontrarse con las puertas de la ciudadela de Boa Hancock y luego con la figura de hombre altísimo que los miraba con molestia mientras los estudiaba minuciosamente.

¿Qué los trae aquí? – dijo el hombre rubio con expresión de dureza.

Venimos aquí para casarnos – dijo Luffy hurgándose la nariz como quien no le interesa mucho el asunto.

Duval-sama, ellos hicieron cita ayer a través del den den mushi – le dijo en voz baja un guardia que lo acompañaba en la vigilancia de la puerta de la ciudadela.

¿Las tres parejas contraerán matrimonio? – Duval dijo como viendo la situación un poco extraña a simple vista.

Si, es que todos somos amigos de la infancia y prometimos que nos casaríamos en el mismo día como muestra de nuestra gran amistad – contestó ahora Usopp de una forma sobre actuada.

Ya veo… entonces no veo mal que pasen por el detector de parejas – dijo Duval con una sonrisa malvada.

¿Detector? ¿De parejas? – dijo Nami previendo que algo malo pasaría con la sola mención de aquel artefacto.

¿Dijiste guapo? – dijo Duval tratando de guiñar un ojo de la forma más perturbadora hacia las chicas.

¡No lo dije! – gritó Nami molesta.

¡No hagas eso! – gritó Sanji exasperado e inmediatamente se tapó la boca, Duval miró en su dirección como buscando el dueño de esa voz sin creer que se tratara de la "dama del velo". Zoro tosió disimulando un poco, miró a Sanji de manera molesta para este, sentía que le reprochaba algo.

Como sea… vayan a esa oficina – señaló Duval hacia un puesto más adelante algo aburrido.

Gracias, guardia-san – dijo Robin.

Todos se apresuraron para pasar hasta el puesto que se les había indicado, pero algo no les gustaba de ese detector que Duval acababa de mencionar. Si era tan bueno cabía la posibilidad de que descubrieran su farsa, pero se tranquilizaron con el pensamiento de que era imposible que existiera un artefacto que pudiera detectar ese tipo de cosas.

Varios guardias los escoltaron hasta unos cubículos que estaban bastantes alejados unos de otros, eso no le agradó a la tripulación, pero siguieron como si nada para levantar sospechas. Los primeros en entrar fueron Luffy y Nami con cierta duda en sus rostros, pero más que todo la pelinaranja que no podía imaginar que era lo que le esperaba.

La prueba consistirá en esto – comenzó a explicar el guardia con mucha seriedad, Nami tragó saliva, vio que Luffy lo habían sentado de lado contrario de la mesa y que una pequeña muralla de cartón evitaba que hicieran contacto visual. Había un guardia a lado de Luffy y otro junto a Nami, ambos barajearon una manojo de cartas, en que habían doce en total. Las acomodaron en frente de cada uno, dando el número de 24 cartas en la mesa; 12 en extremo de Nami y 12 en el de Luffy.

Deben elegir dos cartas de las doces que están aquí sin ver – terminó de indicar el guardia junto a Nami. Ella no entendía que era toda esa treta extraña, parecía un simple juego de adivina la carta.

¡Dense prisa! – gritó el guardia viendo el tiempo que se tomaba Luffy mientras pensaba que cartas tomar, Nami por su parte sudaba la gota fría pensando que iba a elegir.

Qué apurados están – se quejó Luffy, ya para que no lo molestaran más, tomó las dos cartas de la esquina superior derecha. Nami se fastidió y separó las de la esquina inferior izquierda. Ambos guardias observaron con detenimiento las cartas que habían sacado ambos y se miraron con recelo por un momento, a la pelinaranja le pareció que habían fallado la prueba, pero su sorpresa vino después con lo que dijo el guardia.

Han pasado, sigan por esa puerta hasta el fondo del pasillo – les ordenaron a los dos y estos obedecieron, no sin antes echar una mirada atrás para ver si podían encontrar con la vista a sus demás compañeros.


Sanji apartó dos cartas, cada una de las esquinas superiores. En cambio Zoro tomó las dos del centro, ya que estaban divididas en tres filas y cuatro columnas. Los guardias se cercioraron de la decisión de los dos y miraron a Sanji repetidas veces, Zoro se levantó y desenvainó su espada antes de que pudieran atacar a su Nova. Habían descubierto su género desde el principio.

No tienen compatibilidad en absoluto, además de que ese sujeto es un hombre – gritó uno de ellos, Zoro pateó la puerta y se dispuso a huir junto con Sanji. Los disparos se hicieron escuchar, Robin se percató que los guardias le apuntaban a Usopp listos para dispararle, ella hizo brotar varios brazos en ellos hasta hacer que los presionaran.

¡Clutch! – cayeron al suelo después de escuchar esta palabra, Usopp se asustó y comenzó a correr detrás de Robin, el plan había fallado, ya que podía ver en la plaza a Zoro y a Sanji corriendo. Una bala rozó el tobillo de la pelinegra mientras buscaba un lugar para perderlos de vista, cayó al suelo herida, no creía poder seguir el ritmo de los demás.

Sanji la tomó en sus brazos y corrió lo más rápido posible, no dejaría a una de sus princesas ser abaleada de semejante forma, una bala sin darse cuenta se dirigía a la cabeza de este. Zoro se puso en medio y la desvió con su espada blanca, al menos cuidaría su espalda antes de poder perderlos. Usopp les gritó que le siguieran desde la ventana de un edificio que se veía en mal estado. Se escondieron ahí sin pensarlo y esperaron que sus perseguidores se alejaran del lugar.

Debo suponer que todos los que estamos aquí no pudimos pasar el "examen" – preguntó algo curiosa Robin tocándose su tobillo, le dolía un poco, debía hacer algo con la sangre que no paraba de salir.

Sí, pero Nami-san y Luffy pudieron entrar al parecer – reflexionó Sanji al no verlos con ellos.

¿Y ahora qué? – dijo Usopp totalmente agitado, se fijó en el tobillo de Robin e intentó buscar algo parecido a vendas para detener el sangrado, Sanji ofreció a Usopp su camisa como sustituto de una venda. Robin estiró la pierna para dejar que la atendieran entre los dos mientras Zoro seguía vigilando sin despegarse de su Wadou Ichimonji.

Buena pregunta, en cierta forma no ha fallado del todo el plan, pero no sabemos cómo están ellos – dijo Zoro sentándose al fin al no ver a ningún enemigo.

¡Buru Buru! ¡Buru Buru! – el sonido de un den den mushi llamó la atención de todos.

Hola… - respondió Zoro.

Oigan, ¿cómo están? ¡Escuché disparos! – dijo Nami algo nerviosa.

Nos descubrieron, ¿Cómo están ustedes? – preguntó él.

Estamos en un gran salón con muchas otras parejas, hay como más de 20 al menos – describió ella con disimulo mientras usaba a Luffy de escudo contra la vista de los guardias.

Ya veo, entonces no los han ido a buscar por estar relacionados con nosotros, traten de pasar desapercibidos – dijo Sanji chocando su mejilla con la de Zoro para poder hablar con el den den mushi de pulsera que llevaba él.

Entendido – dijo ella – por cierto, antes de irme ya que alguien se acerca, busquen al sujeto del papel – la llamada se cortó.

Ella debe referirse al papel que nos dio Hiruluk-san – Robin sacó de su bolsillo el papel que les había dado hace unos días atrás el anciano, este se movía hacia una dirección en específico de la isla. Todos se miraron con duda de lo que debían hacer.


¡Nee-san! ¡Ha llegado otra carta! – gritó Sanserdonia corriendo hacia el trono en donde la próxima emperatriz estaba sentada leyendo un libro con molestia.

¿Otra? ¿Es que acaso no se cansan? – dijo con hastío la pelinegra pasando su mirada a la chica de cabellos verdes claros y luego a la dichosa carta.

¡Nee-san! ¡Deberías tomarlo más en serio! – ahora apareció Marigold con actitud severa, le molestaba ver a su hermana mayor actuar de manera tan desinteresada con los asuntos del Imperio.

Estás a dos días de sucederme en el trono, deberías de pensar más en tu propia seguridad – Nyon-ba apareció junto a Hancock dándole un buen susto, a pesar de poder sentir la presencia de las personas, no la había visto venir, a veces le parecía aterradora aquella anciana.

¡Nyon-ba, no me des esos sustos! Además hace rato que yo llevo los asunto de la corona sin ser la emperatriz… – dijo molesta ahora poniéndose un pañuelo húmedo que había tomado de una pequeña vasija que estaba junto el trono.

Todos en los países vecinos creen que ya lo eres – dijo Marigold.

¿Qué sucede? ¿Estás enferma? – le preguntó la anciana acercándose a ella para verla bien.

No estoy enferma, es que de repente sentí algunas presencias algo extrañas en el imperio – aunque una en particular le afectaba; era una presencia bastante pesada y oscura.

¿En serio? ¡Eso es malo! – dijo Sandersonia poniéndose más histérica, nadie aseguraba que no podían ser las personas que se dedicaban a mandarle amenazas a su hermana mayor constantemente.

Siempre son las mismas amenazas y nunca hacen nada, solo ignórenlos, nadie puede matarme de todas formas… - dijo Hancock.

¿Y eso por qué? – preguntaron todas las presentes.

¡Porque soy hermosa! – dijo ella con una sonrisa que sobrepasaba lo egocéntrico, era probable que Boa Hancock llevara a un nuevo nivel a la misma palabra.

El silencio reinó en la sala…

A ver, lee por favor lo que dice la carta esta vez – dijo Nyon-ba pasando de largo épicamente la explicación disparatada de la pelinegra para mirar a Sandersonia.

Déjame ver… – la aludida abrió la carta de lo más interesada, Marigold la veía ansiosa desde su lugar.

¡No me ignoren! – gritó Hancock caminando hacia donde estaban ellas con notable enojo.

En dos días deberás haber renunciado a la corona Emperatriz Kuja; toda tu generación e incluso tu antecesora. Para saciar la sed de venganza de todas las personas que has hecho daño. Entrega la corona a los dignos de llevarla. Si no, en dos días todo arderá en la oscuridad bajo el reloj de hielo.

Rose.

¿El reloj de hielo? – Marigold no entendía de que estaba hablando la carta.

Esta carta es diferente a las otras, es la primera en la que pone una fecha específica – dijo Nyon-ba analizando la carta, no le gustaba como sonaba esta en especial.

Tendremos que fortalecer la vigilancia desde hoy – dijo Sandersonia con determinación, no iba a dejar que lastimaran a su hermana mayor, podía ser muy mandona y quejumbrosa pero al fin al cabo era su hermana, claro, no le dejaría saber esto que acababa de pensar.

Pondremos un toque de queda – dictó como medida a mano Nyon-ba.

Yo me encargo de ello – dictó Marigold.

De todas formas… ¿Quién es esa Rose? Es la primera vez que ponen una firma – señaló Hancock volviéndose a sentar en su silla.

Buena pregunta, no lo sé, mandaré a investigar ese nombre – Marigold anotó otra orden en su libreta que llevaba con ella, era propensa a olvidar las cosas.

Aunque eso no resuelve mi malestar, hoy no haré nada, déjenme dormir y no me molesten – Hancock se levantó de su silla rumbo a sus aposentos; tener a sus dos hermanas y a Nyon-ba en la misma habitación hablando de asuntos tan graves podía ponerla de malas fácilmente. Solo esperaba que Duval estuviera haciendo bien su trabajo o si no sería otro adorno de piedra en el jardín trasero.


Es sorprendente que se tratara de una vivre card – dijo Sanji mirando el frente mientras buscaba inconscientemente un cigarrillo en sus bolsillos.

No entiendo cómo funciona – dijo Zoro.

Es un papel especial que es hecho a partir de las uñas de una persona, en este caso está marcando la dirección en donde se encuentra la persona que nos dijo Hiruluk que siguiéramos – explicó Sanji a Zoro sin mirarlo.

Además de que es resistente al fuego y al agua – agregó Robin.

Es la primera vez que escucho algo así, ustedes dos sí que saben mucho – dijo Usopp sorprendido, se detuvo un momento para acomodarse mejor a Robin que comenzaba a resbalarse de su espalda. Se había ofrecido a llevarla ya que Zoro y Sanji la habían cargado gran parte del camino; y ya se les veía agotados por la persecución del mediodía.

Yo las vi en mi viaje – dijo sonriente Robin.

Ahora que lo dices, no recuerdo como sé eso… – dijo Sanji en baja voz, Zoro lo miró con interés. Otro fragmento de la memoria del rubio acababa de aparecer sin aviso, últimamente tenía lapsos en que sabía cosas de ese tipo que se supone no debería de saber alguien que había sido esclavo durante el 50% de su vida.

Cada vez más estamos alejados del mercado de la ciudad – hizo la observación la pelinegra, sus ojos pasaron hacia el mar que golpeaba furiosamente la arena de la playa. Ya casi había anochecido y todo estaba muy oscuro como para seguir caminando sin luz.

Es verdad, me pregunto a dónde nos estará llevando este papel – dijo Zoro ahora estando atento al ambiente.

¡¿Quién anda ahí?! – gritó alguien que los iluminó con una farola, cegándolos a todos al instante. Zoro no lo pensó dos veces y se lanzó contra quien los iluminaba para destruir el foco con un solo corte. Un hombre con cabello dividido en dos colores: naranja y blanco; detuvo su ataque con un par de tijeras que parecían brotar de su mano. Zoro salió despedido hacia atrás, quedando a lado de Sanji en el aterrizaje.

¡Este es el territorio de Ivankov-sama! ¡Nadie puede pasar! – dijo el hombre de gafas mientras bebía de una copa de vino salida de quien sabe dónde.

¡Usopp protege a Robin-chan! – gritó Sanji poniéndose en guardia, aparecieron más hombres que venían armados hasta los dientes, pero eso no fue lo que más le asustó. El elevado número de combatientes solo era una simple cifra, lo que le llamaba la atención es que todos estaban vestidos con ropas de mujer, si, ante él estaba un gran número de okamas.

¡Pero qué lindo es ese chico de la ceja rizada! – dijo uno al ver al rubio.

¡No quiero que tú me lo digas! – exasperado se lanzó al ataque contra el okama que había dicho aquella frase. El okama rubio de cabellos largos le respondió con una patada bastante fuerte que en un momento hizo crujir los huesos de su pierna, pero no por eso se dejó intimidar. Estaba dispuesto a ir con todo, no podía dejar que llegaran a Usopp y a Robin, ya que en ese momento eran los que estaban más indefensos. Ambos tuvieron que alejarse uno de otro para evitar perder fuerza en la patada y quedar a merced del contrario.

El hombre de las tijeras se dio cuenta que Robin estaba herida y la sangre comenzaba a brotar de nuevo, haciendo que esta hiciera una mueca de dolor que disimulaba por la situación actual.

Inazuma-sama, ¿Qué es lo sucede? – dijo uno de los okamas que había llegado por el alboroto que se escuchaba afuera de la base.

Tenemos intrusos, pero ya estamos a punto de poner todo en orden – dijo Inazuma acomodándose los lentes de sol.

Cuatro okamas se lanzaron en un ataque contra Sanji y Zoro; los dos los esperaron impacientes, les darían toda la pelea que quisieran. Pero en cuestión de segundos desaparecieron los cuatro de su rango de visión.

¿Eh? – dijo Sanji.

¿Dónde están? – dijo Zoro desenvainando su espada sin esperar.

El golpe llegó más rápido de lo que sus ojos pudieron visualizar, sus cuerpos les habían dicho que habían sido golpeados en al menos 5 puntos diferentes en solo unos cuantos segundos. Se desplomaron al suelo por la falta de aire quedando inconscientes los dos de esta forma. Todos miraron a Usopp enseguida.

¡Nos rendimos! – dijo antes de que lo eligieran como la siguiente víctima.

Enciérrenlos – ordenó Inazuma de lo más tranquilo.


Y así da inicio la nueva saga 83, ya de salida todos están en situaciones bastantes peligrosas y complicadas. Ahora que el grupo de Zoro y Sanji están en las redes de la Reina Okama Ivankov; mientras que el grupo de Luffy ha conseguido entrar a la ciudadela de Boa Hancock.

Nos vemos la otra semana ~

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DEATH GOD RAVEN :3