Explicaciones y Pesadillas
-De acuerdo, lo diré todo – dije comenzando a caminar por todos lados, desesperada -. Muy bien, te mentí Bella, a ti y a Alice, pero a ti no – le dije a Jacob -, Jake, tranquilo todo lo que te dije si era cierto. Lo cierto es que… soy una hibrida – todos se quedaron helados -. Mitad mortal, mitad inmortal. Nací en Canadá, mi madre falleció al darme a luz, pues al ser mitad vampiro era más fuerte que ella, y mi padre… bueno la verdad no se que paso con él. No lo conocí ni siquiera. Todo lo que sé es que me crio un chico, un amigo de mi madre supuestamente… él era un hombre lobo, como Jake – lo señale -. Estuvo siempre a mi lado, pero un día un grupo de vampiros nómadas que quería hacerme daño… lo mato… por defenderme – mis lagrimas ya eran visibles, tan solo pensar en los momentos en que estuve a punto de perder a Jake, hacían que mi historia y mi actuación se viera mas real -. Los vampiros al final ni me tocaron, de hecho después de haber matado a mi amigo, se fueron sin siquiera mirarme. Tal parece que la única forma de provocarlo era usándome a mí como cebo, lo único que querían era buscar un reto. Luego de eso, hui de Canadá sin rumbo fijo, un día, encontré este pueblo y… no lo sé, me gusto. Andaba por el bosque y encontré la boda de ustedes, que fue muy linda por cierto – les sonreí, mientras recordaba ese momento cuando los vi en el altar, prometiéndose estar juntos para siempre… -. Quería verla de cerca y mentí sobre que conocía a Charlie.
-¿Pero, y como sabias que era mi padre? ¿Y cómo sabias su nombre? – me pregunto mi madre.
-Lo escuche por ahí – dije encogiéndome de hombros para quitarle importancia.
-Bueno, supuestamente ya sabemos lo que paso después, ahora ¿Cómo fue que conociste a Jacob?
Lo mire a este, sonriendo. El me correspondió la sonrisa.
-Nos conocimos en First Beach, yo... andaba por ahí, después de la boda y... lo vi a él, estaba sentado en la arena... mirando el horizonte – omití la parte de que estaba llorando, para no hacer sentir culpable a mi madre -, y yo me acerque, porque... me recordaba mucho a mi amigo, yo al principio pensé que era producto de mi imaginación, pero luego el noto mi presencia y, bueno ya saben lo que paso después, nos hicimos amigos – dije resaltando la palabra para que no creyeran que hubiera algo más.
Mamá me sonreía, pero en sus ojos vi una nota de tristeza. Genial. La había puesto triste, ¿Por qué simplemente no pude decir la verdad? Ah, si... no puedo.
-Bueno, volviendo al tema. ¿Qué te ocurre Bella? – dije desviando el tema de mi presencia en esa habitación.
-Sí, ¿Qué te pasa Bella? – hablo Jacob esta vez, alargo las manos para tomar la mano libre de mamá. Frunció el ceño -. ¿Estas bien?
Yo también lo fruncí. Al igual que él, alargue mi mano y tome la mano de mi madre. Estaba helada. Mi respiración se volvió rápida y asustada. La culpa me carcomía viva. Papá seguía mirándome confuso.
-Oye – me gire hacia papá, era la primera vez que escuchaba su voz -. ¿Por qué no puedo leerte la mente?
-No puedes ¿Qué? – dije sin poder creérmelo. Mi padre no podía leerme la mente... ¡eso es estupendo! Tuve que reprimir una sonrisa. Lo mire confusa.
-Ah, sí, lo siento. Soy Edward, como sabrás los vampiros tenemos dones – asentí -, yo puedo leer la mente. Alice, puede ver el futuro y Jasper, puede controlar las emociones – dijo mientras los señalaba a mis tíos que estaban a mis espaldas.
-Guau. Entonces no puedes leerme la mente – sin poder evitarlo, sonreí.
-A mí tampoco me puede leer la mente, ¿Por qué sonríes? – pregunto mi madre cuando dejo de mirar a mi padre y se giro hacia mí.
No pude reprimirme y mi sonrisa se hacía más grande cada segundo ¡Por fin! ¡Libertad de pensamientos! Ahora entiendo porque mi padre no me notaba en la boda. Al no ser de este tiempo, mi mente estaba bloqueada. Que genial era esto. A decir verdad, creo que es lo mejor que me ha pasado desde que caí en esta situación. Bueno, eso y encontrarme con Jacob.
-¿Qué? – dije cuando mire a mi alrededor y todos me veían sin entender -. Debe de ser incomodo que alguien este escaneando tu mente todo el tiempo.
-Al fin alguien que me entiende – dijo Jacob. Le sonreí en respuesta.
-Podemos hablar de este tema después, por favor – pedí a papá, este asintió.
-Me alegra que hayan venido a verme hoy, chicos – dijo mamá desviando la pregunta que le hizo hace un rato Jake.
-¿Qué te ocurre Bella? – insistió Jacob mientras entrelazaba sus dedos fríos y frágiles entre los suyos.
Ella miro a su alrededor en lugar de responderle. Daba la impresión de buscar algo con la mirada, donde se entremezclaban una súplica y un aviso. Seis pares de ojos dorados la contemplaron fijamente. Al final ella se volvió hacia Rosalie.
-¿Me ayudas a levantarme, Rose? – pidió. Mi tía frunció los labios, dejando los colmillos al descubierto, y fulmino a Jake con la mirada, como si quisiera rajarle la garganta. Tome la mano de Jake, si ella se atreviera a hacerle daño no lo permitiría. Jamás – Por favor, Rose.
Rosalie le dedico a Jake un mohín de desprecio, pero volvió a inclinarse sobre ella, cerca de mi padre, que no se movió ni un centímetro. Puso su brazo con cuidado debajo de los hombros de mi madre.
-No, no la levantes... – susurramos Jake y yo al mismo tiempo, se notaba que ambos lo estábamos pasando mal viendo a mi madre de esta forma. Tan débil.
-Estoy respondiendo a tu pregunta, Jake – le espeto con un tono de voz más similar al modo en que solía dirigirse a él.
Rosalie retiro la manta del sofá. Mi padre, se quedo donde estaba, aunque su cabeza fue resbalando hasta hundirse en los almohadones. El cobertor cayó al suelo a los pies de mamá.
Mi corazón dio un vuelco al ver esa imagen tan espantosa. Tenía el vientre abultado y el torso se le había redondeado de un modo anómalo y enfermizo. Se remarcaba sobre la sudadera de color gris gastado que le estaba muy ancha a la altura de los brazos y hombros. El resto de su anatomía parecía más chupada, daba la impresión de que el abombamiento hubiera crecido gracias a la sustancia que le había extraído a ella.
En un instante sentí como las piernas ya no me respondían y caía hacia el suelo. Sumergiéndome en la oscuridad.
...
-Nessie... Nessie...
Me encontraba en el bosque, oía la voz de Jacob, pero no podía verlo, ¿¡Por que no podía verlo!?
-¡Jake! ¿¡Donde estas!? ¡Jake!
-¡Mamá! – esa era la voz de... Sarah.
Oh, por Dios...
-¡Sarah! ¡Hija!
-Mamá... mamá...
¿Anthony?
-¡Mami!
¡Johnny! mis lagrimas fueron visibles al momento. Pero... ¿Dónde se supone que están? Oigo sus voces. Pero no logro verlos. Un ruido como de una rama rompiéndose, me sobresalto y mire a todas partes.
-¿Nessie? – escuche a mis espaldas. No puede ser...
Mi Jacob apareció entre el boscaje con Anthony, Sarah y Johnny a ambos lados. Mis lágrimas seguían corriendo por mis mejillas. Estaba en casa todo había sido tan solo un sueño. Cuando menos me di cuenta había echado a correr hacia ellos, que me miraban sonrientes. Pero en lugar de chocar contra los brazos de mi chico, lo atravesé. Se esfumo como el aire, cuando me di la vuelta, ellos ya no estaban. ¿Qué diablos estaba pasando? ¿Qué es esto? ¿Dónde está mi familia?
Se escucharon risas, y las reconocí al instante. Eran de mis hijos. Mire a mi alrededor nuevamente y mis hijos estaban jugando en un rincón, pero... ellos eran unos niños. ¿Qué estaba pasando? La imagen de mis niños se acercaba a mí, pero en lugar de chocar contra mí, me atravesó y la imagen desapareció. Tan solo sentí una brisa.
De pronto, millones de imágenes se juntaron alrededor, y las reconocía. Era mi vida. Mis mejores momentos. Momentos que compartí con mi familia, momentos que compartí con mis amigas del instituto y de La Push. Momentos que compartí con Jacob. Todas las imágenes pasaban a una gran velocidad, pero podía distinguirlas perfectamente. Una de las imágenes se prendió fuego y cuando yo menos lo esperaba, las demás también lo hicieron. Sentí un dolor profundo cuando eso sucedió. No podía respirar. Lentamente caí de rodillas al suelo con las manos contra mi garganta, me faltaba el aire. Me estaba muriendo. Las imágenes quedaron pulverizadas, convertidas en cenizas, salvo una, éramos Jacob y yo en nuestra boda. La imagen se iba acercando cada vez más a mí, automáticamente el dolor se fue. Pude ponerme en pie, y contemplar la imagen, ese día había sido el más feliz de mi existencia, el día en que nos volvimos marido y mujer. Alguien atravesó la imagen. Era una niña. Se parecía a mí, mucho, teníamos el mismo tono de piel, el mismo color de cabello, las mismas facciones. Pero cuando me tope con sus ojos, me sorprendí al ver que eran de un color esmeralda, como los de Anthony y también los de mi padre cuando era humano. En eso vi que la imagen de atrás se desvanecía, no se incendiaba, se desvanecía. La niña me sonrió, pero de pronto vi que por sus mejillas caían lágrimas. Ella también desaparecía. No sé por qué, pero sentí un gran dolor cuando ella ya no estaba, era como si ella formara parte de algo importante en mi vida y el que ya no estuviera frente a mí, me llenaba de tristeza.
-No – susurre con dolor -, no te vayas, por favor. No te vayas – solloce, sin saber por qué.
-Tranquila – me decía alguien en la lejanía – tranquila, despierta. Despierta, por favor.
-No, por favor – le pedía a la oscuridad del bosque - ¡No!
Abrí los ojos, respirando agitadamente. Alguien me toco el hombro y di un pequeño bote del susto. Era Rosalie.
-Tranquila – me decía - ¿estas bien?
Me toque el rostro al notar algo húmedo en mis mejillas, había estado llorando en sueños, otra vez. Hacía ya tanto tiempo que no tenia este tipo de pesadillas, porque ya no había peligro en nuestras vidas, no lo había.
-Tuve un sueño muy extraño – dije incorporándome un poco, tenia los músculos agarrotados -. ¿Cuánto tiempo estuve dormida?
-Cuando tú y Jacob llegaron y vieron... bueno, la situación de Bella; tú te desmayaste.
-¿En serio? – mire a mi alrededor, no había nadie - ¿Y los demás? ¿Cómo esta Bella? ¿Dónde está Jacob?
Rosalie se sentó a mi lado y me tomo de las manos.
-Tranquila, te desmayaste en la tarde, nos preocupamos mucho por ti y Carlisle te reviso para ver si tenías algo, por suerte no – me sonrió -. Carlisle dijo que tenías que descansar, que dentro de unas horas estarías bien. Los demás se fueron a cazar; bueno... todos no, Edward está arriba con Bella.
-¿Cómo esta ella?
-Dormida, pero no te preocupes, está bien.
Suspire aliviada.
-El perro, no ha dejado de preguntar por ti desde que te desmayaste.
-Jacob... ¿Dónde está el?
-Con Seth, vigilando la zona – me había olvidado por completo, de que Jake iba a tener a su manada, pero ¿y Leah? Se supone que ellos fueron los primeros en unirse – Oh, es cierto, olvide contarte. Jacob ahora es un alfa, abandono a la manada de Sam.
-¿Por qué? – fingí hacerme la sorprendida.
-Querían matar a Bella, solo porque ella lleva a un inocente bebe dentro de ella y creen que podría ser peligroso para los humanos – se podía ver la rabia que tenía en ese momento.
De acuerdo, yo no sabía que los chicos querían matarme, tendré que dejarlo pasar. Tendré que hablar con ellos... si es que vuelvo algún día.
-Estarán afuera por un rato; ven conmigo – me tomo del brazo y me llevo por las escaleras -. Soy Rosalie, por cierto.
-Yo soy Vanessa, pero como has oído prefiero Nessie.
-De acuerdo, Nessie.
Sonreí.
-¿A dónde me llevas?
-Al cuarto de baño, necesitas darte una ducha y cambiarte esa ropa.
-Totalmente de acuerdo, un baño no suena nada mal.
Pasamos por el despacho al que había entrado hace tan solo unas horas y mi padre me saludo con una media sonrisa que se la correspondí. Me dio tiempo a ver el sillón que tenía en frente de el, ahí se encontraba mi madre durmiendo plácidamente. Sonreí. Al menos estaba tranquila.
Rosalie me hizo entrar en el cuarto de baño, me pasó una toalla y me dijo que cuando terminara dejara la ropa en una silla que había en la esquina.
...
Salí de la ducha, envuelta en la toalla, y como me había dicho Rosalie deje mi ropa en la silla de la esquina.
-¿Ya estas lista? – asentí -. Bien. Ven iremos a mi habitación.
Me condujo hacia una habitación donde había una cama grande, matrimonial. Este era el cuarto de Emmett y Rosalie. Había ropa encima de la cama. Un suéter fucsia, pantalones negros y botas café.
-Te dejare vestirte, me avisas cuando estés lista.
-Ok.
Rosalie salió de la habitación. Me vestí, y sorprendentemente todo era a mi medida.
-Ya puedes pasar.
-Guau. Mi ropa si te queda bien.
-¿Tu ropa?
-Sí, no estaba segura que ropa podría darte para que usaras. Estaba entre mi ropa o la de Alice – me sonrió -. Bueno, si no te gusta, puedes usar la de ella.
-No, me encanta, gracias Rose.
Nos sonreímos y se acerco a mí.
-Te arreglare tu cabello.
-Gracias.
Cuando Rosalie termino de peinarme, me mire al espejo y me encanto lo que vi. Mi cabello cobrizo caía en cascada por mi espalda y se veía muy lustroso. Todavía no entendía cómo es que Rosalie hacia tales maravillas.
-Gracias, Rose, me encanta – dije dándome la vuelta para abrazarla.
-De nada, a decir verdad, amo tu cabello.
-Gracias- me sonroje sin poder evitarlo.
Escuchamos la puerta principal abrirse.
-Deben de ser ellos.
-Vamos.
Bajamos las escaleras hasta llegar a la sala donde ya se encontraba todo el mundo. Menos mis padres, Jacob y Seth.
-¿Ya te sientes mejor? – me pregunto mi abuelo.
-Les aseguro que estoy en plena forma.
Todos me sonrieron, y yo les respondí.
-Bueno, por lo visto vas a alojarte aquí, al igual que Jacob y Seth ¿no es cierto? – me pregunto mi abuelo.
-Sí.
-Bueno, nos presentaremos oficialmente. El es Emmett – el aludido me dedico una sonrisa de oreja a oreja -. Ya conociste a Rosalie y a Alice, por supuesto; y el es Jasper – este asintió con la cabeza en mi dirección a modo de saludo.
-Un gusto, chicos – los salude con la mano.
-Igual – dijeron todos a coro.
-Y bueno, ella es mi esposa Esme – señalo a mi abuela, que estaba a su lado.
-Un placer.
-El placer es todo mío querida.
-Como veras no estamos en una situación muy cómoda ahora, pero, hacemos todo lo posible porque Bella este bien – continuo mi abuelo.
-No se preocupen, tratare de ayudar en todo lo que pueda – hasta ese momento me di cuenta de que yo no me había presentado – Ah, soy Vanessa, pero me gusta que me llamen Nessie.
-Un gusto Nessie.
La puerta principal volvió a abrirse y todos nos giramos. Eran Seth y Jacob. Sin pensármelo dos veces corrí hacia él y lo abrace fuerte. Después de unos minutos que se me hicieron bastante cortos, nos soltamos y me beso la frente, eso causo que se me pusiera el vello de punta.
-Estoy bien – me adelante antes de que pudiera preguntármelo.
-Me alegro – nos giramos hacia el resto que nos miraban con ternura en los ojos, no me había dado cuenta de que teníamos nuestras manos unidas hasta que todos fijaron su vista en nuestro amarre.
-Vamos a ver como esta Bella – dijo Carlisle, con preocupación.
Todos asentimos y subimos los escalones.
Hola!
Al fin termine el capitulo, perdonenme me faltaba inspiracion. La consegui al final, eso es bueno jeejeje.
rose rosales, ladyvani y daluar si ven este mensaje kisiera q me hicieran un favor:
Escribo una nueva historia de Jacob y Nessie se llama Moonlight Glow, me gustariia que la lean a ver que tal les parece, ah y tambien voy a escribir otro, todavia no lo e publicado tmbn es de Jacob y Nessie se va a llamar La primera vez, es una adaptacion de una pelicula. La publicare mañana. Espero que sea de su agrado tmbn lo digo para mis otras lectoras que esten leyendo mi historia.
Prometo no demorarme para el siguiente capitulo, aun no puedo decir como se va a llamar porque aun no lo e escrito jeje.
Bueno, un beso y cuidense.
BYE :D
