Capitulo 14: No puede ser
Bella POV
Me sentía terrible. Estos días habían sido horrorosos, odiaba sentirme mal, odiaba sentirme dependiente de alguien. Edward siempre venía a verme, había veces que le pedía a Elizabeth que le dijera que estaba durmiendo o simplemente que estaba en casa de alguna amiga. Emmett me llenaba el celular de mensajes, hace mucho quería conversar conmigo, mandaba a Alice para que me trajera papelitos o recados hablados después cuando se dio cuenta que nunca leía los mensajes escritos en papel. Sabía que el me estaba buscando, pero no quería conversarle, me había hecho mucho daño. Lamentablemente después de unos días se cansó y no volvió a insistir.
La idea me volvía loca, no podía creer que era una opción. Me dirigí al baño, me observe en el espejo y me di cuenta de las ojeras moradas que se estaban formando bajo mis ojos. Habían pasado 2 meses y seguía igual, no comía, no dormía del todo, casi ni salía si era para otro lugar que no fuese la Universidad. Papá siempre se preocupaba por mí y trataba de traerme algo por las tardes, pero lo botaba por el baño para que no se percataran que no lo comía todo. Las voces se habían hecho pan de cada día, no le había dicho nada a Jazz porque no quería asustarlo, se pondría más nervioso de lo que ya andaba mientras me vigilaba.
En minutos como este me encantaría tener a mamá conmigo, hace meses que no sabía nada de ella, solo me había mandado un email diciendo que estaba saliendo con un tipo que más encima era menor que ella. De vez en cuando me permitía vagar en los recuerdos de nuestra infancia. No podría asegurar si mis papas ya tenían problemas en esa época, lo que si sabía era que yo era muy feliz. Temerosa de lo que sucedería, lo tomé, pero no quería mirarlo aún, estaba nerviosa. ¿Qué dirían todos? ¿Qué diría mi padre? ¿En la Universidad? Es que no quería esto. Tenía la mano apretada con furia sobre el Test de embarazo, me dolía la panza, no me había llegado la regla y siempre fui muy puntual, cuando el primer mes no me llego me asuste, pero decidí esperar hasta el segundo y cuando tampoco me llego dejé automáticamente de tomar pastillas anticonceptivas y compre un Test de embarazo y eme aquí, con el corazón en la boca pensando que podría estar embarazada… es que no quería, no podía, el bebé nacería en una familia que en cierta forma no existía, tendría solo una mamá. Era por eso que no quería, solo por él, por mí bebe y por el que dirían.
Ya había pasado el tiempo estipulado para la espera así que el resultado ya debía estar listo. Poco a poco comencé a abrir mi mano y fue cuando lo vi un (+) llamo toda mi atención, me puse a llorar, pero… pero de ¿alegría? Es que en momentos como este era donde sentías de todo y nada a la vez. Automáticamente lleve mis manos a mi panza… dios mío ¿Embarazada? Y ¿de Emmett? Esto era fenomenal. Metí el Test en el bolsillo de mi pantalón y bajé a la sala, estaba dispuesta a contarle a todos lo que estaba sucediendo es que estaba feliz, cuando vi el (+) todos mis miedos se esfumaron, me sentía dichosa y afortunada algo estaba creciendo dentro de mi… cuando llegué a la sala todos estaban sonriendo comiendo pizza, hace mucho que no bajaba, Alice estaba sonriendo besando la comisura de los labios de Jazz que tenía salsa de tomate.
Hola- salude, papá se paró al instante y se me acercó sonriendo.
Hija… bajaste- me abrazó.
Si…- le devolví el abrazo también.
Ven ¿quieres pizza o otra cosa?- preguntó dubitativo.
Se me antoja… comida china- subí y baje las cejas en dirección a mi hermano.
Ok yo llamo- me dio un beso en la frente antes de ir por la libreta de números, le sonreí a Alice de seguro se podría muy feliz cuando supiera que sería tía.
¿y Ross?- pregunté dudosa, Alice tosió.
Salió con este chico…- Charlie estaba pensando- este… bueno tu hermano- dijo apuntando a Alice y nuevamente el nudo en mi estómago volvió. Alice esquivó mi mirada.
¿con cuál?- pregunté nerviosa en demasía.
Yo… no recuerdo- dijo mi padre.
¿con cuál?- pregunté ahora a Alice.
Llegará en unos minutos- agregó Jazz sonriéndome, pero se puso serio cuando vio que nosotros estábamos callados.- ¿Qué sucede aquí?
¿con quien está saliendo Rosalie?- pregunté seria... que no sea él, que no sea él, supliqué a todos los santos.
Parece que… con Emmett- suspiré, no podía ser ¡no puede ser! Sonreí con ironía.
Yo… permiso- ya no podía estar más aquí. ¿con mi hermana? ¿no pudo estar con ninguna otra mujer que no fuese ella? Cuando llegué a mi cuarto saqué de mi bolsillo el Test, pensé que todo iba a ser tan simple, pensé que él aún me quería y que me apoyaría en esto, pero estaba con mi hermana, ahí yo no podía involucrarme, no podía y no quería. Tendría que irme de aquí, no podía estar frente a ellos y que poco a poco me fuese creciendo una panza que lo arruinaría todo entre ellos. Tomé el teléfono y le marqué a la única persona que podía ayudarme.
¿Bells?- preguntó aquella tan reconocible voz.
Mamá- susurré, tenía ganas de llorar, pero me las aguanté.
¿Qué pasa cariño?- preguntó un tanto preocupada, irme a vivir con ella era una locura, ella era tan infantil, tan loca, tendría 0 apoyo de su parte… dios habría sido todo tan simple por la calentura de ellos tendría que irme tan lejos.
Mamá yo… quería… quería saber si me puedo ir a vivir contigo por una temporada- le pedí velozmente.
Pero hija… yo feliz… digo, uf, es que me pillaste de sorpresa… pero hija cuéntame ¿Qué paso?- jamás me iría de mis tierras si algo grave no hubiese pasado.
Yo… ¿te lo puedo contar allá?- pregunté.
Si hija… pero ¿Qué dice tu padre de todo esto?- es que no podía hacer algo que a él le molestara.
No le he dicho nada aún, pero no creo se oponga, le diré que es por mi bien- sonrió.
Será perfecto que vengas bebé- me dijo feliz lo que me hizo sonreír también- ¿necesitas que te mande dinero?- preguntó.
No, tengo para todo… no te preocupes- Tenía dinero de sobra papá siempre nos depositaba y yo lo ahorraba.
Ok… entonces te vendrás…
Mañana por la mañana tomaré un vuelo, calcula el tiempo que me demoré para que me vallas a buscar al aeropuerto ¿ok?- le pedí, tendría que comenzar a organizarlo todo.
Ok mi niña, nos vemos acá que tengas un buen viaje y cualquier cosa me avisas ¿vale?- ¿Qué pensaba que me arrepentiría?
Ok má, gracias… de verdad, muchas gracias- después de eso le colgué. Fui sin hacer ruido hasta la bodega y saqué dos maletas, las llevé hasta mi cuarto para poder organizar mis cosas. Eché de toda la ropa necesaria, mis zapatos, útiles de aseo y todo lo que cayera, ya después allá compraría todo lo necesario que me hiciera falta.
Llegó la comida china- agregó Jazz entrando a mi dormitorio sonriente. Me senté en la cama y se la recibí, sus ojos se posaron sobre las maletas.
Gracias Jazz- susurré dándome cuenta de lo que mantenía toda su atención.
¿Qué pasó?- preguntó preocupado- ¿Qué significan esas maletas?- se dirigió a mi closet y se alarmó cuando vio que estaba prácticamente vacío.- quiero que deshagas esas maletas ahora mismo Isabella- me ordeno mientras él se aproximaba a la puerta.
Me voy a ir Jazz- agregué seria y muy segura de lo que decía.
¿Qué? Pero ¿Por qué Bells?- se me acercó.
Necesito ayuda Jazz
¿pero que te pasa? ¿Qué mejor que estar con tu familia para superarlo lo que te esté ocurriendo hermana?- preguntó compungido.
Es que… necesito irme de Forks- le dije.
¿te irás a la casa de papá?- no me dejó ni responder- bella jamás ahí esta ese… ahí esta Alec no quiero que te acerques a él ¿me oíste?
Te oí, y no, no me voy a la casa de papá, me voy con mamá- se extraño.
¿Cuándo hablaste con ella?
Recién…- susurré. Sentía un peso tan grande en mi bolsillo por el Test, tenía ganas de decírselo, tenía ganas de gritárselo de decirle al mundo entero que estaba embarazada haber de una vez que sucedía.
Bella dime que es lo que sucede… salvo por aquella vez, nunca nos omitíamos información, dime que sucede por favor hermana- me pidió con ojos suplicantes.
Solo… Forks me hace mal
¿Qué? Pero… jamás dijiste eso… ¿mal cómo?- frunció el rostro.
Jazz volvieron las voces- realmente me asustaba, pero ahora lucharía para estar bien por él, por mi bebe.
¿Qué?- abrió unos grandes ojos.- pero… ¿Por qué no lo dijiste antes? Bella aquí hay muy buenos especialistas, podrías acudir al mismo de la vez pasada…- no lo dejé terminar.
Es Forks Jazz, Forks me apaga, no me motiva, odio estás malditas tierras, odio estar aquí- me paré alterada, era una mentira, pero sería la única forma de poder irme- Forks me deprime, me iré a New York… comenzaré otra carrera allá, Jazz solo apóyame por favor, necesito irme, necesito recuperarme para poder volver- agregué para tratar de convencerlo, no creo volviera.
No se que dirá papá- agregó, sabía que era la esperanza que mantenía.
Él no puede decir nada, soy mayor de edad y tengo derecho a irme a vivir con mamá también, solo espero que me apoyen- le pedí.
Bajaste tan bien, pero cuando te dijimos lo de Rossi y Emmett te alteraste ¿Qué paso?- esquivé su vista- demonios Bells dime la verdad…- me gritó.
¡NO PUEDO!- le grite también, estaba perdida, después de eso no me dejaría tranquila.
¿Por qué?- preguntó dulcemente.
Porque no quiero- susurré.
¿ya no me tienes confianza?- preguntó sentido, bendita oportunidad.
No- volví a susurrar asintió sentido- después de que le dijeras todo a Charlie ya no puedo confiar en ti- salió al instante de mi habitación de seguro le iría a decir a papá me prepararía mentalmente para lo que venía, pero nada pasó, tienen que haber pasado varios minutos y nada. Decidí entrar a ducharme para estar lista para mañana. Me desnudé y me quedé varios minutos mirando mi vientre, estaba tan delgada, si hubiese sabido antes de mi estado me abría cuidado bien, se me notaban las costillas pronunciadas. Tendría que buscar ayuda médica, tenía que saber si mi bebé estaba bien y obvio comenzar a alimentarme debidamente. Salí de la ducha y me vestí, me dio mucha hambre así que me empecé a comer la comida china, estaba helada pero no quería bajar para enfrentarme a la mirada de todos. A pesar que estaba helada me supo de las mil maravillas. Me recosté y suspiré, se me venían tantas cosas nuevas y más encima me daba el lujo de estar lejos de todos mis seres queridos, de mi mundo de mi vida entera… la felicidad me duró tan poco, fui feliz por segunda vez y por segunda vez lo perdí todo.- Menos a ti- susurré poniendo mis manos sobre mi panza. Era egoísta de mi parte, lo sabía. Sabía que él irme dejándolo todo atrás no era la mejor opción, pero no quería arruinar lo que estaban formando. No me daría el lujo de arruinarle algo lindo, estos últimos días la había visto tan feliz, risueña, revoloteaba por todos lados con una despampanante sonrisa, no sería yo quien arruinara todo, por primera vez dejaría de pensar en mí y pensaría en ella. Sabía que a mi bebé le faltaría un padre, pero con toda el alma trataría de suplir todas sus necesidades, sería la madre ideal, sonreí como una idiota al imaginarme cambiando pañales o bañándolo, dándole pecho, eso sería maravilloso, me imaginaba un cuartito azul dentro del que sería nuestro hogar, juguetitos botados por todos lados en su mayoría autitos y figuras de acción, eso era lo que más deseaba, volví a sonreír como una idiota. A pesar de estar triste porque tendría que irme estaba extremadamente feliz de saber que algo en mi estaba creciendo, algo que en poquitos meses me convertiría en mamá.
Me dejé caer rendida y dormí placidamente no sin antes obvio, poner mi despertador de madrugada. Soñé que era feliz, veía un bebé sanito corriendo por el parque y sabía que era él mi bebé, corría directo a mis brazos, pero antes de que llegara lo veía doblar y correr a los brazos de Emmett que lo elevaba como si estuviese volando, sus carcajadas eran tan maravillosas que no podía dejar de sonreír. Emmett me miró y se acercó a mí con nuestro niñito en sus brazos. Éramos realmente felices, nada más en este mundo podría desear. El despertador me sacó de una realidad paralela donde todo era perfecto, desee tirarlo desde la ventana hacía a fuera y verlo romperse en pedazos, sonreí cuando imagine la escena, pero después recapacite cuando recordé lo que me avisaba. Me levante rápido y me vestí con la ropa que había preparado la noche anterior, me calce mis North Star favoritas. Agarré el maletín de mi Notebook y lo eche adentro con el cargador y todos los cds donde tenía fotos guardadas, eché también mi cámara, mi mp3 y todo mi dinero, el que tenía en efectivo, todo lo demás estaba en el banco. Sería poco diplomático si dejaba una nota y no me despedía, pero era muy temprano para escuchar a mi padre despotricar o miraditas furtivas de Jazz o suplicas de Rossi o lloriqueos de Elizabeth, suspiré. Lo primero que hice fue llamar un taxi, baje las maletas y esperé hasta que llegara, le pedí ayuda y lo hizo.
¿Podría poner en marcha el taxímetro mientras me despido de mi familia?- pregunté.
No hay problema señorita- dijo amablemente. Entre a la casa y suspiré. Primero toqué la puerta de papá y Elizabeth, era inevitable tenía que hacerlo.
¿sí?- susurró Elizabeth.
¿podría entrar un momento?- pregunté avergonzada, esto era inmiscuirme en su privacidad.
Si cariño- entre y la vi acomodándose en la cama, la miré con nostalgia, la había aprendido a querer mucho. -¿Qué sucede?- preguntó preocupada, se puso en pie y tomo mis manos- ¿Qué sucede cariño?- no me pude aguantar las ganas y la abrace.
Te quiero Eli- susurré
Y yo Bellita, pero debo admitir que me estás asustando un poco, por tu carita me temo que algo malo ocurre- confesó, esta mujer era muy buena, me alegraba que papá la hubiese encontrado.
Cuida mucho a pá y te pido como favor personal que me apoyes ¿ok?- pregunté separándome para poder observarla.
¿Qué sucede Bells?- preguntó papá restregándose los ojos.
Papi- susurré recostándome en la cama para poder poner mi cabeza en su pecho.
¿Qué sucede bebé?- me mordí el labio nerviosísima, ya no podía esperar más, tenía que decirlo.
Me voy- susurré.
¿A dónde?- se intrigó, se incorporó un poco.
Donde la mamá- susurré, ahora se incorporó totalmente.
¿Qué dices?- arrugó la frente.
Me voy donde la mamá… quiero vivir un tiempo con ella, anoche la llame y le pregunté, me dijo que si, que sería perfecto- sonreí un poco.
No… ¿estás loca?… ¿Q-qué sucede?... ¿Q-q-qué paso?... bella… yo pensé… ¿te sientes incomoda con mi presencia en casa?- negué automáticamente.
No pá…
¿entonces? ¿Qué es esa idea Bella?- se levantó y yo también me puse en pie, caminaba para todos lados hasta que se fijo que un taxi me esperaba afuera.- ¿Qué significa eso?- preguntó indicando con la cabeza. Salí de su cuarto y me dirigí donde Ross cuando entre me di cuenta que no estaba, que no había llegado, me cayeron algunas lágrimas, pero lo dejé pasar lo primero era lo primero, MI BEBÉ. Fui a ver a Jazz y estaba parado mirando por la ventana, viendo como mi padre sacaba las maletas del taxi.
Te amo- susurré- no te enojes…
Todo lo que luchamos para que te quedarás, tuve que hacerme el tonto en tantas cosas, ceder en todos los caprichos de mi padre ¿para qué? Ahora así como así te largas- él me hacía sentir lo que realmente era… una mala hermana, debía de haberle contado todo.
Ayúdame- me observó sin creer lo que le pedía.
¿Qué?- me percate que mi padre le estaba pagando al hombre, estaba en pijama y a pies descalzos. Tuve que correr hasta abajo.
Ya basta- le grité me miró sorprendido.
¿Por qué quieres irte?- preguntó enfurecido- más encima así ¿Por qué no me dijiste nada ayer? ¿Por qué no me preguntaste mi opinión?
Porque soy mayor de edad, no tengo que preguntarte o pedirte permiso… ya no soy una niña- le informé.
Pero bella…- pensó un poco, se mordió el labio nervioso, de ahí herede mi nerviosismo y mi afición por morderme el labio- te incomodo ¿verdad?... Si es eso… te incomodo, estoy ocupando tu espacio, cambiando tu vida…
No- susurré- no es eso, es solo que me quiero ir con mamá, solo un tiempo, Forks… Forks…- no pude terminar.
La deprime…- acotó con ironía mi hermano- le hace mal… la apaga- se estaba burlando de mi, pero era mejor que fuese así.
¿Qué? ¿Forks? Tú amas Forks- me indicó.
Señorita… ¿me voy o la espero?- preguntó el taxista.
Váyase- le dijo mi padre furioso.
No… perdón, espéreme un momento- se fue a parar en la puerta del conductor para darnos un poco de privacidad, aunque no creo se pudiese ya que todos hablábamos muy fuerte.
No te irás- me desafió, suspiré, me estaba mareando. Me quedé callada un rato, pase mi mano por la frente, necesitaba irme, no podía quedarme, algo se me ocurriría.
Si nos dices por que te quieres ir puedes hacer lo que quieras- agregó Jazz cruzándose de brazos, pero mi padre lo miró sin creer lo que decía.
No quiero estar aquí- susurré.
¿de qué te estás arrancando?- preguntó aún cruzado de brazos.- o ¿de quien te estás arrancando?- cuestionó escéptico, me puse un poco nerviosa.
De todo…s…- no quería dañarlos, el rostro de mi padre se contrarió.
Bella me puedo ir yo, se que es eso…- ya no podía perder más tiempo o si no terminaría quedándome y confesándolo todo. De repente de soslayo vi el Jeep de Emmett acercarse, me tapé la cara ¿es que acaso esto se me podía complicar más? ¿acaso llegaría Alice y Edward? O ¿quizás Jake? Me cuestioné con ironía. Rosalie bajo súper rápido mirándonos a todos, después Emmett la siguió y me observó intensamente "dilo, no pienses en nadie… ella destruye lo que podrías formar con Emmett… ella esta destruyendo tu familia… hazlo, se lo merece, eso no se le hace a una hermana" cerré los ojos, maldita voz, Jazz parece que se dio cuenta, él me conocía tan bien, no quiso acercarse porque estaba enojado. Emmett se acercó a Rosalie pero no la toco, se dedico a mirarme por completo, quizás se percató de lo delgada que estaba, pero después se fijo en las maletas tras de mi.
Conversémoslo adentro, nos estamos enfriando todos- agregó papá, mire a Eli que estaba en bata tiritando, papá y Jazz en pijama pero sin playera y descalzos, salvo ambos que llegaron y yo, los tres estábamos abrigados.
Ya no hay nada que conversar- susurré, mirar a Emmett hacía que mi bolso pesara 10 veces más, y el peso solo lo daba el Test de embarazo.
¿Qué sucede?- preguntó preocupada Rosalie, no quería tener que dar más explicaciones, ¿Por qué tenía que estar él aquí?
Me voy- susurré.
¿Qué?- se llegó a atorar con la saliva, su rostro de desformó- ¿Por qué?- quiso seguir hablando pero varias veces decidió omitir.
No Rossi, no es por eso- le susurré solo a ella, no quería que se sintiera culpable.
Disculpen ¿que sucede?- preguntó Emmett, cerré los ojos automáticamente.
Bella quiere irse…- abrió unos ojos súper grande.
¿Qué? Pero ¿Por qué?- preguntó molesto también.
Les voy a dejar bien claro a todos, no quiero tener que repetir una y otra vez lo mismo, además me estoy atrasando- mire mi reloj pulsera.
Yo creo que deberías pensarlo bastante- agregó Emmett esquivé su mirada sonriendo con ironía como si ya no lo hubiera hecho.
Me quiero ir a vivir una temporada con mamá, voy a cambiar de carrera, mi estilo de vida, voy a buscar ayuda con lo de las voces- todos sabían de su existencia, así que no valía la pena ocultar más información, además me serviría como coartada.
Pero bellita, ¿Qué mejor que con tu familia?- preguntó Rossi casi llorando.
Es que no me quiero quedar- casi les grité, todos quedaron en shock- me quiero ir a vivir con mamá ¿tan difícil es entender? ¿tantas explicaciones tengo que dar para largarme de este mugroso pueblo?- me di vuelta, el taxista me miró un poco enojado, pero cuando vio que corría una lágrima por mi mejilla me miró con compasión, las limpie lo más rápido que pude y me di la vuelta luego les sonreí con ironía- ¿Por qué se fue mamá?- le pregunté a mi padre lo que lo dejó plasmado- aparte de que ya no eran felices ¿Por qué se fue?- pregunté, era una maldita, pero quería irme, no soportaba verlo tan cerca y no poder confesarle todo, yo misma fui la que me lo compliqué todo, pero como dije no quería quitarle a Rossi su felicidad, ella merecía dejar de sufrir, aunque eso condicionara que fuese egoísta con mi bebé- porque odiaba este mugroso pueblo, se fue porque aquí no hay posibilidades de surgir, este pueblo me estanca- dije fríamente- quizás soy igual a ella, aspiro alto, quiero tener otra vida, buscar otras cosas y si para eso me tengo que alejar de ustedes gustosa pago ese precio- me observaron incrédulos.
Ella se fue porque este pueblo no la hacía feliz… pero tu eres diferente a ti te encanta…- pare de golpe lo que iba a decir papá.
Me encantaba… ¿a qué podré aspirar aquí? Salir de la universidad, trabajar en un colegio mugroso, casarme con un mediocre, llenarme de hijos y hasta ahí llegó mi vida ¿eso es lo que quieres para mi? ¿Qué me enamoré de cualquier bueno para nada que se me pase por en frente?- Emmett se puso rígido y creo Rosalie lo miro de soslayo- esa vida no es para mi, no quiero que me pase lo mismo que a mamá… - hablaba mientras me acercaba al maletero para guardar las maletas, ninguno se inmuto, estaban estáticos en sus lugares- prefiero largarme ahora que tengo tiempo, no quiero sufrir lo mismo que ella…- poco a poco papá se dio vuelta y se metió a la casa sin decir ni una palabra más, me dolió el pecho tenia ganas de gritarle a todo Forks, lo mucho que lo amaba y lo mentira que era todo lo que había dicho, decirle que sería abuelo y que estos últimos meses junto a él mi vida había sido verdaderamente perfecta.
No seas tan hiriente- pidió Jazz rabioso.
¿Querían la verdad? Esa es mi verdad- le dije desafiante.
No te creo, tu no eres así Bella, eres diferente…- sonreí con ironía.
Según tu era diferente a Rosalie- ella miró curiosa a Jazz- y me acostaba con tu amigo…- se tensó.
Eso es diferente- siseo.
¿diferente a qué?- sonreí- te crees intuitivo, pero no lo eres, jurabas que era una niñita inocente y no lo fui, mientras dormían lo metía a mi cuarto- Emmett estaba enojado, lo notaba en su postura- te jure que jamás volvería a cometer el mismo error y eme aquí…- callé por mi propio bien- volví a hacer exactamente lo mismo con Emmett- el susodicho no podía creer que por fin lo había dicho, Jazz se dio vuelta y lo miró con furia.- no me conoces nada…
Lárgate, has de tu vida lo que quieras, pero lejos de mi… no cuentes más conmigo para nada Isabella- gritó furibundo mientras entraba a la casa velozmente.
Bella por favor, quédate por mi…- me suplico, tomé su rostro y lo acuné entre mis manos.
Me tengo que ir…- susurré.
Mira a la familia, perdonarán cada una de las cosas que dijiste… solo quédate Bella- me dolía ver correr lágrimas por sus mejillas.
Espero me perdones, pero no puedo quedarme- agregué tajante- lo hago por todos, lo hago por ti- dios si que era verdad… negó quitó mis manos de su rostro y se fue al interior de la casa. Me iba a subir al auto cuando me agarraron del brazo, era Emmett.
Piensa bien lo que estás haciendo, no destruyas a tu familia Bella… no hagas esto por… por alguien- miré con enojo el agarre y me soltó.
Lo hago por mi- por mi bebé y por Rossi- pudo ser cualquiera- arrugó la frente- pudiste fijaste en cualquier otra chica, pudiste fijarte en mi, pero por sobre todas la elegiste a ella… solo… Emmett hazla feliz, por favor- le pedí.
Bella…- me acerqué.
Diles que me perdonen… díselo a mi papá o Jazz, dile que los amo y que no pienso nada de lo que les dije…- me metí velozmente al auto y le pedí al taxista que partiera, vi como quedaba parado en la vereda el hombre que más había significado en mi vida, vi como quedaba atrás el padre de mi hijo, los seres que más querían a mi vida.
Entonces… al aeropuerto…- susurró y yo asentí.- no se preocupe señorita, la familia perdona… siempre lo hace- sonreí con ironía, no pude aguantar más y empecé a llorar sonoramente, tapé mi rostro. Me dolía en el alma haber visto el rostro compungido de papá, lo dañé mucho. Aferré mis manos a mi vientre.
Perdóname- susurré a la nada, mientras acariciaba mi panza, estaba siendo egoísta con él, pero más adelante todo esto terminaría por arreglarse.
Dicen…- lo miré curiosa-… disculpe si la incomodo… pero dicen que los bebés sienten lo mismo que sus madres… no llore porque lo estresará a él- sonreí como una completa idiota, asentí. Llevábamos bastante rato de camino cuando mi teléfono celular comenzó a marcar, era Alice.
Si no fuese mucha la molestia ¿podría ir un poco más rápido?- le pedí al señor y el muy amablemente asintió, me preocupó que pudiesen venir tras de nosotros.
¿Qué?- pregunté tratando de controlar mi respiración y mi llanto.
Bájate ahora mismo de ese taxi- sonreí agraciada por su actitud infantil.
No me intereso lo que me dijo mi familia ¿Por qué tendría que ser diferente contigo?- pregunte.
Conmigo no lograrás nada con eso de "jugar a ofender" se que no piensas nada de lo que dices… estoy vistiéndome y voy a salir a buscarte, así que dile a ese taxista que detenga el auto y que nos esperen hasta que lleguemos- me mordí el labio, ella era muy infantil.
Espero que no perdamos el contacto- susurré.
Bella por favor, hazlo por todos, no te vallas- pidió casi llorando.
¿Será para Alice Cullen un impedimento tomar un avión e ir a visitarme de vez en cuando?- sonreí, ella era capaz de contratar un jet privado para estacionarlo casi, casi en mi jardín, reí al imaginarla.
Pero no será lo mismo, ya no estarás acá, Jazz quedó muy herido, me llamo casi llorando para ver si podía convencerte, amiga mía por favor quédate, te ayudaré con Emmett, lo juro- dijo muy segura ¿pensaba que podría hacerle eso a mi hermana? ¿en que mundo vivía?
Es mi hermana ¿crees que podría quitarle a Emmett sin sentir remordimiento?- ya no quería hablar más- Alice te voy a cortar… solo… cuídate mucho, te ruego que cuides a mi hermano- vi de reojo que estaba llegando al aeropuerto.
Bella por…- pero le corté. Lo metí en el bolsillo de mi pantalón, saqué de mi billetera la suma que marcaba el taxímetro.
No se preocupe bella…- sonreí cuando pronunció mi nombre, obvio tantas veces lo dijeron que ya se lo memorizo- su padre me pagó.- Extendí mi mano y le puse carita de perrito, aquella que aprendí de Alice.
Es la única forma que tengo para agradecer la paciencia y la grata compañía- es que de verdad fue muy amable y su sonrisa, me provocaba ternura y me hacía sonreír a mí también.
Saber que se cuidará y que llamará a su padre para disculparse me basta cariño- era un gran hombre.
Insisto… ¿por favor?- suspiró derrotado y lo recibió. Abrí la puerta y él se bajó conmigo, me ayudó a sacar las maletas y llamó a un muchacho con un carrito para que me ayudara.- ¿gracias…?- pregunté dudosa.
Memo…- sonreí su apodo me produjo gracia.
¿diminutivo de…?
Guillermo- sonrió genuinamente.
Fue un gusto conocerlo Memo- besé cariñosamente su mejilla, me inspiraba ternura, me recordaba a mi abuelo.
Él- dio un pequeño piquete en mi panza con su dedo- merece que toda su familia sepa que existe… él muchacho- hizo un gesto con la cabeza- tiene que saber sobre él- suspiré- no me conoces y se que no tienes porque hacerme caso si ni siquiera escuchaste a tu familia, pero he vivido muchos años, los concejos de un viejo tienen gran sabiduría… si de mí dependiera te llevaba de vuelta con tu familia…
Cuídate- susurre- eres un gran hombre- después de eso me di la vuelta y me dirigí a la vendedora de los boletos. Eran las 9 de la mañana y el vuelo ya se estaba abordando así que no perdí tiempo para que no fuese a llegar Alice y me armara una escena. Apenas me senté mi teléfono sonó, era mamá.
Me dijiste que no se pondría así bella- no entendí nada.
¿Qué?
Tu padre… me llamo diciendo que prácticamente yo fui la que te indujo a dejar Forks- estaba un poco alterada, no enojada.
Fue difícil… lo siento, tampoco esperé que fuese así…
Sabes que amó la idea de que vengas, pero creo que es mejor que te devuelvas a casa…- ¿Qué?
¿no quieres que valla?- pregunté.
Sabes que si… pero tu padre, él me responsabiliza a mi por todo lo que dijiste- agregó igual de alterada.
Mamá no puedo…- se me acercó la azafata.
Necesito que apagué su teléfono por favor- pidió amablemente.
Ok… mamá, estoy arriba del avión y va a despegar, calcula mi llegada, te amo, bye- corté la llamada y apagué el aparato. La azafata me sonrió cortésmente. Llevábamos bastante volando así que pedí un edredón tenía mucho frío, descansaría un rato, estaba agotada emocionalmente. Sabía que el mundo se me venía encima, solo necesitaba recargar baterías y todo esto funcionaría… o eso esperaba.
¿Algún RR que me aya ganado? Por favor solo para saber que opinan de la historia… pronto sabremos que a sido de la vida de Bella cuando pasen un par de anitos… jejejejej así que ya saben, unos poquitos RR y subo altiro, altiro… besos desde santiago de Chile
