Estación del Metro N° 12
7:55 PM
Yaten, vestido con un traje color añil que le prestara su vecino debido a que el suyo ya no le queda, camisa blanca, corbata color vino y sombrero negro, peinado con fijador para mantener su cabello pulcro y brillante sale de la estación ignorando las curiosas miradas a su alrededor, sube las escaleras a la carrera.
Sabe que su aspecto es algo extraño, sin embargo se siente contagiado de la alegría de la chica rubia, tal vez es hora de no sentir que todo es estudio y responsabilidad.
Observa su reloj, voltea hacia todos lados esquivando a las personas que entran y salen del subterráneo
-Hola guapo-Le dice una voz femenina muy sensual al oído
El peliplateado gira y ve unos ojos celestes que lo miran como si fuera un bocadillo.
La dueña de esos ojos tiene el cabello negro corto hasta la quijada sujeto con un cintillo donde hay varias plumas. Su vestido de lentejuelas rojo como sus labios, le llega a medio muslo, un enorme lazo adorna la cadera. Guantes rojos hasta los codos están recargados de pulseras y en su cuello hay varios collares largos de perlas, una boa negra entre sus brazos pasa por su espalda
-Lo siento señorita, estoy esperando a alguien... -Completamente ruborizado comienza a explicar siendo silenciado por la risa divertida de la joven a la cual se le une alguien más ubicado a la espalda de Yaten.
-Te lo dije Serena, este muñequito es muy serio. -Dice la mujer a su espalda
-Aprobado Mina, solo mantenlo a salvo de Jean Paul -Aconseja la chica de rojo -Se de buena fuente que irá a espiarnos
-Mientras lo acompañe mi adorable profesor -Suspira exageradamente
Yaten voltea a ver a la dueña de la voz que le eriza la piel
-¿Eres Mina?
-Así es -La chica responde - ¿Te gusta?
Da vuelta sobre sí permitiendo ver el vestido negro de lentejuelas, Una peluca roja con el mismo estilo que el de la otra chica oculta su cabello rubio, la misma bisutería que Serena y guantes negros.
-¡Estás para comerte! -Dice sin pensar, las risas no se hacen esperar -Lo siento, no quise...
-Si que quisiste decirlo muñequito, y es bueno que te acostumbres a hablar sin tener un guión encima, por cierto, soy Serena Tsukino, pero esta noche me dirás «Susurros»
¡Serena Tsukino! Yaten reconoce la sonrisa contagiosa y los hoyuelos en sus mejillas, ella y Mina son difíciles de olvidar.
-¿Eres la novia de Darien? -Pregunta sin poder evitarlo
-No he escuchado ese nombre antes, tal vez Serena si pero yo no ¿Conoces al hombre del que habla «Glamour»? -Serena le pregunta a Mina
-Nunca lo he oído «Susurros», suena como a mala y aburrida vibra -Simula arrojar algo sobre su hombro izquierdo
-¡A divertirnos que la vida pasa muy rápido! - Anuncia Serena mientras se acercan a un Cadillac negro de la década de los sesenta, apaga la alarma y arroja despreocupada las llaves a Yaten -Conducirás el auto del abuelo quien nos visita esta noche, tomé las llaves cuando dijo que se quedará una semana
-¿Un auto clásico con sistema de alarma? -El peliplateado sorprendido pregunta
-No has conocido a un anciano maniático -Mina susurra -Sube
-Y más te vale que no lo rayes o serás nuestro esclavo por un año
-No me hagas ofertas tentadora que no pueda resistir -Bromea el hombre.
Haciendo gala de su generosidad, Yaten le abre la puerta de copiloto a Serena, quien negando con la cabeza da paso a Mina
-Tu pareja esta noche es mi amiga, yo seré su lumbrera
-¿Lumbrera? -Esas mujeres hablan extraño
-La tercera en discordia-Mina explica sonriendo maliciosa antes de continuar -Pero si él gusta podemos compartirlo
-Odiaría ser un mal tercio, en cuanto lleguemos me reuniré con Mich y evadiré a Jean Paul
¿Mich? Yaten se pregunta ¿La novia de Darien sale con otro hombre?
-Indíquenme el camino señoritas -dice después de encender el auto
-¿Sabes dónde queda el Mall que inauguraron la semana pasada? -Pregunta Serena
-Así es
-Es allí, en el último piso -Mina informa -No estaremos mucho tiempo, mañana tenemos clases y luego comenzaremos a trabajar
-Llegamos -Serena indica -Recuerden que no deben acercarse al enemigo, en este caso es nuestro carcelero
-Copiado -Su amiga responde
-Señalen quien es y me encargaré de mantenernos alejados -Yaten conduce al estacionamiento recibiendo un ticket de entrada. Aparca descendiendo rodea el auto para abrir la puerta a sus acompañantes -Damas
-Gracias -Mina desciende con el sombrero en la mano -No olvides tu accesorio.
Yaten se coloca el sombrero ladeado y sonríe a las chicas ofreciéndoles sus brazos
-Hermosas –Cada una se aferra de un brazos –Seré el hombre más envidiado de la fiesta.
-Creo que será al contrario –Mina aletea sus largas pestañas produciéndole escalofríos –Como Serena desaparecerá yo seré una chica muy envidiada.
Toman el elevador donde una pareja de ancianos los mira con expresión de censura. Mina le hace una señal a Serena y ésta asiente
Ambas abrazan a Yaten que sorprendido y ruborizado siente como acarician su cuello y besan sus mejillas
-Hoy no te defraudaremos pimpollito –Serena le susurra
-Así es Hércules –Mina ronronea –Esta noche traeremos grandes ganancias. Acá los clientes son peces gordos y generosos
El peliplateado abre exageradamente los ojos a comprender lo que las chicas quieren decir. Fingen ser caminadoras y él su apoderado.
-Señoritas…
-Haremos lo posible por que no nos castigues nuevamente –Mina le dice junto a su oreja.
-A mí no me molestaría recibir lo de siempre -Serena le sopla el lóbulo de la oreja, haciéndolo temblar.
-Por favor... -Intenta alejarse de las chicas, pero ellas lo atrapan contra el espejo.
La dama mayor se abanica el rostro murmurando algo mientras el hombre mira a los jóvenes queriendo desaparecerlos. Suena el timbre anunciando una nueva parada.
-Este es nuestro piso –El anciano toma el brazo de su acompañante y salen en el momento que se abren las puertas
Al instante Serena y Mina sueltan la risa mientras se separan de Yaten
-¡Me muero! –Serena se agacha en un rincón mientras ríe con fuerza -No puedo…
-Veo que la fiesta comenzó en el elevador –La voz de la persona que acaba de entrar los atrae
Todos voltean a ver al "dueño" de la voz
Vestido de smoking negro con una banda azul en su cintura y una bufanda blanca que cae elegante sobre el traje.
Las mujeres observan el cabello aguamarina muy corto aplastado con fijador y un monóculo que cubre su ojo derecho. Les guiña el otro a las chicas
-¡Mich! –Serena se levanta y la toma de la mano -¡Estás…!
-¡Demonios! –Mina zapatea -¿Por qué no se me ocurrió esto a mí?
Yaten observa silencioso al rival de Darien, le parece más… Arquea una ceja, no es musculoso, no es tan alto como Darien, lleva un espeso bigote y sin embargo la piel de su quijada es limpia y suave, parece lampiño…
-Me dijeron que Jean Paul vendría vestido igual, así que hoy decidí cambiar de género y retarlo –Con una sensual voz se expresa – hoy si lo plagié, de paso intentaré comerme a su terroncito, este disfraz me dirá si es aguja o dedal.
-¿Es una mujer? –Murmura el peliplateado
-¿Seducirás a mi adorable profesor? –Mina pregunta sorprendida
-Intentaré –Responde soberbia. Se abre nuevamente la puerta -¡Demonios! ¿Qué hacen esos aquí?
-¡Wow! –Serena susurra al ver al rubio que acaba de ingresar
Haroto Tenoh se ve muy atractivo ataviado con un traje de caballero de los años veinte
-¡Al Capone! –Mina lo señala -¿Dónde están tus matones? ¿Eres uno de ellos? –Señala a Diamante que también está impecable.
-No lo soy, pero tú y yo podríamos ser Bonnie y Clyde
-Gracias pero ella ya tiene con quien bailar –Yaten toma a Mina escondiéndola tras él –Ve a merodear otras flores "mariposita"
-Te comerás tus palabras cuando te robe a esta dulzura –Con los dientes apretados Diamante responde
-Mantén la calma amigo, estamos acá por las pupilas de Sono, deja de buscarte problemas
Las chicas se sorprenden por las palabras de Haroto, Mina y Serena arquean las cejas interesadas
-¿Sono? ¿Hanasaki Sono? Pregunta Serena adquiriendo de pronto una voz nasal
-¿Lo conoces? –El rubio voltea a verla admirando su estampa –Claro, que si no vienen tú y yo podríamos divertirnos.
-No me agradan los rubios –Descarada responde, le molestan los hombres que dicen interesarse en una mujer y miran a otras –Ya tengo pareja –Toma la mano de Michiru, la otra asiente divertida
¿Quién necesita a Haruka si ya tiene nueva compañera de fechorías? Lo siente por Darien, pero Serena será su pupila.
-Tú y yo nos divertiremos terroncito –Doblando la voz para no delatarse Michiru le sigue la corriente mirando retadora a Haroto. Se abren las puertas del elevador –A divertirnos hasta que el cuerpo aguante –Dice al escuchar el sonido de la música Hit-hat.
Yaten ofrece su brazo a Mina y ladeando su sombrero sonríe despectivo a Diamante antes de descender del elevador.
-¡Desgraciado! –Con furia contenida el joven actor espeta.
Al entrar a la discoteca reciben copas de champaña, Serena mueve las caderas y los hombros al compás de la música
Las jóvenes inspeccionan el ambiente sonriendo divertidas a las miradas lobunas.
Michiru halla a Hanasaki junto a la barra de bebidas. Estirando su traje marcha en pos de él decidida a arriesgar todo, Haroto sonríe esperanzado al ver a la morena de vestido rojo sin su acompañante que camina…
-Un momento –Susurra –ese balanceo de caderas es de… ¡Michiru! –Sorprendido exclama -¿Qué se trae entre manos? -Observa enojado como la chica se acerca a Hanasaki y acaricia su brazo sin importarle que el hombre esté sorprendido por su atrevimiento -¡Maldita sea! Ahora me toca salvarla de ese… -Olvidando la razón por la que está en la fiesta, procede a repetir con ella lo que tenía que padecer con Haruka y sus locuras.
Mina y Yaten se aventuran a moverse por el concurrido salón dejando a Serena sola, la chica no se da por enterada y continúa moviendo su cuerpo al ritmo de la música
-Buenas noches señorita ¿Me permite acompañarla?
La joven voltea encontrándose con la mirada de Darien…
