Estaba caminando alejándome de todo lo que me alteraba de una manera u otra.
"-Hazlo que quieras, no sé ni por que hablo contigo al final de todo solo eres un producto de mi imaginación"
Escuchar esas palabras me habían dolido de una manera que no recordaba.
¿Porque me sigue mirando como alguien malo? Me pregunto.
Una risa sarcástica suena en mi cabeza "¿Por que más va a ser? Eres su violador"
Camino por las calles de la ciudad en una zona que al parecer no es nada segura; si estuviera vivo sentiría miedo de estar aquí.
Un ruido extraño me saca de mis pensamientos, volteo hacia ambos lados por donde camino a mi izquierda están un par de casas abandonadas y viejas y a mi derecha hay un muro de hierbas; la calle esta completamente sola y hay una niebla densa que cubre parte del lugar, las hojas del muro se mueven y en un acto inesperado me alejo asustado de un brinco, las hojas se vuelven a mover, observo asustado como se abre un agujero negro del muro y como de ahí sale una especie de dragón.
El dragón, igual a un monstruo, con escamas rojas y alas color azabache, se levantó delante de mi, gruñendo. Sus largos dientes chasqueando mientras me miraba hambriento.
No sabía exactamente que hacer o como reaccionar a esto. ¿Estos eran los demonios de los que me habló al principio el ángel?
-Pero miren que tenemos aquí -Dijo al parecer gruñendo- Uno de los "arrepentidos" -Dijo y una sonrisa horrible salió.
El dragón se acerco a mi y comenzó a rodearme, era largo casi como de 10 metros acerco su cara a mi y yo me comencé a sentir enfermo de tan solo sentirle cerca. -Déjame ver tu alma "arrepentido" -Dijo mientras sus ojos color amarillos parecidos casi a los de un gato me miraban directamente a los ojos, sentía lo que era mi cuerpo ahora como queda petrificado y sin poder moverme, tenía miedo y sentía mucho dolor, frente a mi el dragón sonreí de una manera horrible y a mi me faltaba el aire, de pronto todas las suplicas de mis victimas habían vuelto a mi, lo malo que hice y dije, todo eso combinado de una manera más espantosa que cuando recordé todo eso en el pasillo de mis pensamientos.
-Hermoso- Exclamo el dragón después de un rato. -Nunca imagine que un alma tan negra tuviera otra oportunidad -Dijo y un escalofrío recorrió mi cuerpo. -Pero quién lo diría... una escoria como tu -Dijo y comenzó a reírse- Lastima que sea de ese color tu alma, por que debido a eso no podré comerte. -Dijo y saco la lengua como una serpiente- Pero... al menos podré divertirme mientras te mató. -Dijo mientras abría sus alas a la vez que abría su boca; en eso un fuerte rayo apareció sobre la cabeza del dragón dándole en la frente, causando que gritara y se moviera de un lado al otro al mismo tiempo en que se volvía ceniza.
-¡¿Qué no te dije que no te separas de Carlos?! -Pregunta el ángel
No reacciono ante sus palabras ¿Qué fue todo eso? ¿Como llegó aquí? ¿Qué era eso? Estas y miles de preguntas mas se formulan en mi mente. Esto es demasiado para tan poco tiempo
-¡Hey! -Dice el ángel gritando mientras se acerca a mi -¡Kendall! ¿Me escuchas? -Dice tomando mis hombros y poniéndose de cuclillas para quedarse a mi altura, pero no puedo pensar en nada mas, mi pecho y cabeza comienzan a doler "¿Por que siento dolor? ¿Que acaso no soy una especie de fantasma?" -¡Kendall! ¡Kendall, responde! -Me grita el ángel, pero no le puedo responder. Mis ojos comienzan a ver todo borroso para después hacerme ver de nuevo todo lo malo que hice.
Gritos. Gritos. Sangre. Sangre. Dolor. Muerte. Lagrimas. Víctimas. Sangre.
Mas muerte.
Esto me gusta...
Ángel Pov.
-¡Kendall, responde! -Grito, pero él no me contesta, esto comienza a preocuparme.
Sus ojos se están volviendo completamente negros, junto con su cabello.
¿Qué ocurre aquí? Su apariencia esta cambiando, es casi como si fuera un... demonio
-¿Kendall? -Preguntó una vez más, pero él sigue en una especie de shock, por lo que hago la única cosa que es capaz de hacerle volver.
"Si Kendall, se ha vuelto un demonio, lo único que tengo por hacer es... destruirlo" "Lo siento, Kendall" -Es lo que pienso antes de sacar mi espada de la funda que tengo en la cinturilla de mi pantalón y formo un pequeño rayo en la punta de esta.
Kendall sigue sentado en el suelo, me levanto del suelo para poder golpearlo con el rayo de la espada pero me detengo al ver como lentamente él levanta la cabeza, sus ojos son están completamente de color negro e igual su cabello.
Siento como si un escalofrío recorriera mi espina dorsal al ver la terrorífica sonrisa que se dibuja en el rostro de Kendall.
"Destruyelo" Me grita mi subconsciente, pero me veo petrificado en mi lugar.
Siento como mi cuerpo se llena de terror al no poder moverme.
Kendall se levanta del suelo y comienza a caminar hacia mí con la misma sonrisa. Pone su mano en mi pecho en el lugar donde esta mi corazón y un dolor se hace presente.
-¿Así que te tienes corazón? -Pregunta con una voz que no es claramente la suya -Interesante. -Dice y siento como ejerce más presión en el lugar haciendo que me doble de dolor y apoye mis rodillas en el suelo.
Entonces una voz suena en el aire:
"¿Kendall? ¿Estas aquí?" Pregunta alguien
Observo el rostro de Kendall y tiene su mano libre agarrando su cabeza y sus ojos cerrados en un acto de dolor; la presión en mi pecho disminuye dejándome poco a poco libre del dolor.
"¿Kendall?" Vuelve a sonar otra vez la misma voz y no me queda duda alguna que es la voz de su protegido.
Kendall se tira al suelo y veo como el color de su cabello vuelve a la normalidad.
"¿Kendall?" Se vuelve a escuchar y él abre los ojos, sus ojos son color verde y su piel ha dejado de verse pálida para recuperar un color casi como el de un humano; con una expresión algo relajada, me mira por unos instantes.
No entiendo que es lo que sucede, ¿Por que Kendall parece un mortal?
Kendall comienza a toser sangre.
Y una vez más se escucha un "Kendall ¿Estas ahí?"
Lo que provoca que Kendall vuelva a cerrar los ojos y deje salir un pequeño grito de dolor, para después desaparecer.
Lo único que pienso es:
Debo ir a la casa de ese chico
