HOLA HOLA! YA SE QUE ME QUIEREN MATAR PORQUE LES HABIA DICHO QUE TENIA LA MITAD DEL CAPITULO ESCRITA PERO… NO LOGRABA PLASMAR LO QUE YO QUERIA…. Y AL FINAL E CONSEGUIDO ESTO JA DEBO ADMITIR QUE LLORE CUANDO LO LEI PERO ME GUSTO JAJA ESPERO QUE A USTEDES TAMBIEN Y AUNQUE ES CORTITO… PROMETO QUE EL OTRO SERA MAS LARGO Y EMOCIONANTE!
Y CAMBIANDO DE TEMA QUIERO AGRADECER A TODOOOOSSS LOS QUE AGREGARON A FAVORITOS Y FOLLOWERS.. ESO ME HACE MUY MUY MUY FELIZ AL IGUAL QUE TODOS LOS HERMOSOS REVIEWS QUE ME DEJAN :D PORQUE LOS LEO TODOS ;)
Y SIN MAS LOS DEJO LEER…
…...
"Tamaki solo quería ser madre, tener un hijo y encontró esa posibilidad en Sakura... Cometió un error humano" esas palabras retumbaban en su mente como si se hubieran tatuado en su cerebro, hacía ya tres días que Nekobaa le había confesado la verdad... Aunque al principio no quería, accedió por las súplicas de Sarada, la pequeña lloro y suplico que se le contara la verdad. Quería saber si todo lo que Bolt le había dicho era verdad, padre e hija ahora sufrían las consecuencias de sus desprecios hacia la persona que más los había amado y que llevaba tres días desaparecida.
-¡Maldita sea!-
Sasuke soltó un grito lleno de frustración mientras tiraba todas las cosas del escritorio de la biblioteca, en esos momentos se odiaba tanto por ser tan ciego y no permitir que ella le contara la verdad... Ahora estaba perdida y lo peor era que estaba embarazada, esperaba un hijo de él. Había sido tan idiota al dejarse engañar, ahora tenía ese dolor alojado en su pecho que cada vez se hacía más intenso acompañado de un dolor de cabeza insoportable.
-¿Dónde estás Sakura?-
Comenzó a soltar lagrimas amargas y llenas de dolor, deseaba encontrarla sana y salva. Deseaba encontrarla para pedirle perdón, decirle que era un idiota que no merecía el amor que ella le daba, que no la merecía a ella... Aunque existía la posibilidad de que si la encontraba ella no lo perdonara, que lo odiara y hasta que se quisiera separar de él. Apretó los puños con fuerza estampándolos en el escritorio, maldijo varias veces hasta que comenzó a aventar cosas por todos lados destrozando el lugar; libros salían de un lado a otro mientras gruñidos de enojo, frustración y dolor emanaban de Sasuke...
-¡Basta papá!-
Sarada se detuvo en medio del lugar mientras veía a su papa destrozar todo, Sasuke no se había percatado en que momento su hija entro o cuánto tiempo llevaba viéndolo así. Suspiro pesadamente al verla ahí de pie llorando con tristeza, camino hacia ella y ponerse de rodillas para abrazarla, ella era lo único que tenía ahora... Una parte de Sakura y del amor que hubo entre ellos pero que él se negó a ver por la supuesta traición de ella.
- Sarada- murmuro a su oído con suplica - No te mereces esto-
-Papá... Tienes que traerla de vuelta- murmuro entre sollozos.
Sasuke sintió que el dolor perforaba hasta lo más profundo de su pecho al escuchar a su hija llorar suplicándole que le regresara a su mamá.
-Tienes que estar estable... No puedes perder la cordura, no ahora que Sakura necesita que la encuentres y la traigas a salvo aquí con él bebe, con mi hermano- Sarada coloco sus manos en el cuello de Sasuke intensificando más su abrazo - No puedes desplomarte... No ahora que te necesito, no te quiero perder a ti también-
-Sarada... -
Sasuke aspiro su suave aroma a cerezas como el de Sakura, se notaba que había pasado tiempo en la habitación de ellos... Entre las cosas de Sakura.
-Te prometo que la traeré a salvo contigo y nos volveremos una familia de nuevo-
Sasuke sonrió ligeramente separándola de ella, limpio sus lágrimas y le dio un beso en la frente, cumpliría su promesa a como diera lugar. Por él, por su hija, por Sakura, por ese bebe que venía en camino y por ese amor que ahora descubría con más intensidad que antes. Tenía tantas cosas que decirle...
-Dile a tu tío y a Naruto que los acompañare en la próxima búsqueda-
...
Las lágrimas rodaban por sus mejillas como cada noche desde hace seis meses, seis largos meses en que la tenían secuestrada, extrañaba a su pequeña hija... Extrañaba a su esposo aunque ambos la hubieran tratado mal. A ella no le importaba, solo quería verlos una vez más para decirles cuanto los amaba y que esperaba un nuevo integrante de la familia, suspiro tristemente...
-Danzou...- soltó en un susurro casi inaudible.
-Señorita Sakura... La curiosidad Mato al gato-
Abrió los ojos de par en par al ver a ese hombre, su cuerpo se paralizó evitándole huir de ahí. Danzou la sujeto del brazo antes de que pensara en hacer algo, abrió la puerta bruscamente y la aventó hacia dentro ante la mirada de Karin y Madara que de inmediato arquearon una ceja.
-Deberían tener más cuidado a la hora de reunirse, nunca saben que gato puede andar por ahí de curioso-
-Así que te gusta husmear - murmuro Karin acercándose a ella con paso sigiloso y amenazante.
-¿Que tanto escuchaste?- Madara se cruzó de brazos sin moverse de su lugar.
Sakura permaneció en silencio con mirada clavada en el suelo, deseaba que la tierra se la tragara, sentía claramente la mirada penetrante de Madara. ¿A caso se atreverían a hacerle daño a la reina? Pero si habían matado al padre de Sasuke ¿Que los detenía de hacerle daño a ella? Quizá y hasta le esperaba el mismo destino que a Fugaku...
-Hay que matarla- alzo su mirada asustada hacia Danzou.
-Estoy de acuerdo con Danzou- musito Karin con desinterés.
Ahora si estaba en graves problemas, su corazón seguía latiendo con desesperación a cada palabra que esas tres personas decían.
-No la mataremos, la sacaremos de aquí. La mantendremos cautiva... - Madara esbozo una sonrisa escalofriante - ... Puede serme útil cuando llegue el momento-
-¿Estás seguro?- Karin frunció el ceño.
-Insisto en que deberíamos matarla-
-Tengo otros planes para ella...-
Madara se acercó a la peli rosa y acarició si cabello causándole asco a ella. Sonrió de nuevo y le soltó un golpe seco haciendo que se desmayara.
Cuando Sakura despertó estaba en esa habitación que solo tenía un colchón en el suelo, un baño y unas cuantas velas. Las ventanas tenían barrotes y ella siempre permanecía con un grillete en su tobillo con una larga cadena que permanecía unida a la pared para impedirle escapar o cometer una tontería, se encontraba recostada contemplando el techo mientras acariciaba su abultado vientre.
-Tu papá nos va a encontrar... - murmuro al sentir como se movía, noche tras noche se repetía lo mismo y se aferraba a eso - ... Nos llevara a casa, con tu hermana-
Soltó más lagrimas amargas, quizá Sasuke ni siquiera la estaba buscando porque existía la posibilidad de que la odiara por la verdad que él conocía, al igual que había la posibilidad de que creyeran que había huido y que no sospechaban que estaba secuestrada, después de todo, ya habían pasado seis meses que estaba ahí. Y no había indicios de que la estuvieran buscando.
-Volveremos a ser una familia-
Se levantó al escuchar unos pasos afuera de su habitación, se sentó con las manos aun en el vientre. La puerta se abrió dejando ver a Sasori, uno de los dos chicos que Madara había asignado para que cuidaran de ella. Curiosamente ese chico era aquel que había conocido el día del baile de máscaras.
-Te traje de cenar- murmuro entregándole una charola.
-No tengo hambre- contesto tristemente y viendo al suelo.
-Sakura...-
Sasori no era malo, solo había tomado malas decisiones que lo habían llevado a esa situación porque en el tiempo en que había estado cuidando de ella... Habían entablado cierta amistad pero aun así no podía dejarla ir porque tenía una deuda con Madara que de no ser saldada... Mataría a su abuela Chiyo.
-¿Que sucede?- pregunto, sus jades viajaron hacia el rostro de Sasori que permanecía con un semblante preocupado - ¿Que pasa Sasori?- volvió a preguntar, intuía que algo no andaba bien.
Sasori sujeto su nuca, soltó un suspiro y se sentó a lado de ella sujetando su mano.
-Sasuke... Tu esposo... - trago grueso intentando buscar las palabras para no dañarla - ...-
-¿Que tiene Sasuke?- pregunto con voz ronca al ver que Sasori no le decía nada, sintió su corazón latir aceleradamente con preocupación.
-Le han quitado la corona-
Sintió como si un balde de agua helada le hubiera caído encima, abrió los ojos como platos y ligeramente su boca, sintió alojarse un dolor en su pecho al imaginarse como deberían de estar Sasuke y los demás. ¿Qué pasaría con ellos ahora que Sasuke ya no era rey?
-¿Porque?- murmuro con un nudo en la garganta, sus ojos comenzaron a picarle por las lágrimas que amenazaban con salir - ¿Que paso?-
Sasori se percató como comenzaba a temblar ligeramente, sintió tristeza al verla así, se acercó a ella envolviéndola en un abrazo. La peli rosa correspondió el abrazo escondiendo su rostro en el pecho de él comenzando a llorar con tristeza, preocupación y dolor.
-Deidara investigo un poco... - Deidara era su mejor amigo y compañero en todo eso. - ... Dice que al parecer Sasuke no soporto tu perdida, escucho rumores en el pueblo de que se estaba volviendo loco por no encontrarte en ningún lado. Busco por todo el reino y más allá tratando de encontrarte pero no lo logro...- Sasori soltó un suspiro pesado al saber que quizá él podía hacer algo - ... Dicen que no soporto el dolor de no encontrarte a ti ni a tu hijo, porque él sabe que estas embarazada... A pesar de los seis meses que han pasado el no paraba la búsqueda y durante esos seis meses, Sasuke comenzó a descuidar el reino- De nuevo se sintió como basura al sentir como Sakura intensificaba su llanto.
-Con... Continua- suplico entre sollozos.
-El reino se volvió vulnerable y comenzó a tener pérdidas... El consejo lo declaro incapaz de seguir al frente y le quitaron la corona para dársela a Madara ya que Itachi sufrió un accidente... Ahora mismo se está debatiendo entre la vida y la muerte-
Sakura no soporto más, sintió su corazón partirse en cientos de pedazos al saber que todo lo que ella conocía poco a poco se había desvanecido... Ahora que sabía que Madara tenía la corono ¿Qué pasaría con su hija? ¿Con Sasuke? ¿Con los demás integrantes de la familia Uchiha? Tan solo de pensar en que algo malo les pasara quería morirse.
-Si tan solo me hubieras ayudado, nada de eso hubiera pasado. Mi familia está en peligro - murmuro alejándose de Sasori, destilaba odio y desprecio al pelirrojo - Todos ellos pueden morir solo porque tu no me ayudaste... Te odio-
Se alejó de él refugiándose en una pequeña esquina aunque su pie permanecía un poco estirado ya que la cadena no le dejaba llegar del todo. Se abrazó a si misma soltando sollozos. Apretó sus ojos fuertemente repitiéndose una y otra vez que todo era mentira o un mal sueño porque deseaba que fuera así, que todo lo que había vivido fuera solo una pesadilla, una pesadilla que acabaría en cuanto despertara.
Sasori trato de acercarse a ella pero teniendo aun los ojos cerrados le grito que se fuera, Sasori no dijo más y abandono la habitación para bajar al primer piso, entro a la pequeña estancia donde habían unos cuantos sillones. Deidara lo esperaba ahí mientras jugaba con arcilla haciendo pequeñas figuritas.
-Le regalare estas figuras de arcilla a Sakura para cuando nazca su bebe... Tenga con que jugar, hum-
Tanto Deidara como Sasori se habían encariñado con la peli rosa, ambos chicos eran buenas personas que desgraciadamente habían terminado convirtiéndose en secuestradores de la reina. Habían entablado amistad con ella y ambos le habían contado la razón por la que trabajaban para Madara, Sasori lo hacía porque hace tiempo había intentado robarle a Madara... Este al ver que el pelirrojo tenía habilidades y destreza para la pelea decidió perdonarlo y convertirlo en un guerrero de su guardia. Cuando secuestro a Sakura le dijo a Sasori que cuidara de ella, el trato de negarse porque se trataba de la reina de quien hablaban, pero Madara lo amenazo con meterlo a los calabozos y matar a su abuela Chiyo. La única persona de su familia que el pelirrojo tenía y que le importaba, así que término accediendo para mantener a salvo a su abuela.
En cuanto a Deidara, el había ayudado a Sasori cuando quiso tobarle a Madara y también fue reclutado, solo que a él solo lo habían amenazado con meterlo a los calabozos ya que no tenía familia con la cual pudieran hacerle daño. Acepto solo por Sasori, porque es su mejor amigo, compañero y hasta maestro.
-¡Maldición!- murmuro Sasori golpeando la pared.
-¿Que sucede?-
-Le conté todo y ahora me odia-
¿Porque hiciste eso? Hum- Deidara se levantó de su lugar y comenzó a gritar como loco.
-Tenía que saber la verdad-
Deidara negó con la cabeza mientras le decía varias maldiciones, se acercó a la ventana alzando la cortina para ver el bosque que los rodeaba e intentar calmarse ¿Porque Sasori tenía que contarle todo a Sakura? Suspiro pesadamente hasta que a lo lejos vio unas luces que parecían ser de antorchas.
-Alguien viene- hablo llamando la atención de Sasori que de inmediato se acercó a la ventana. - ¿Crees que sea Madara?-
-¿Quién más puede ser? Ahora que se convirtió en Rey... Sakura ya no le sirve-
Ambos chicos se dirigieron una mirada tensándose al instante.
-Vienen a matarla- afirmo Sasori.
…
Todo le salía mal desde que se enteró de esa verdad, había perdido a Sakura y por más que la busco no logro encontrarla en esos seis meses, seis meses si saben absolutamente nada de ella, ni del bebe que esperaba. Le habían quitado la corno porque lo consideraban "inestable" todo ese maldito consejo se había equivocado al quitarle su puesto de rey para dárselo a Madara. Pero no podía hacer nada… su hermano había sufrido un atentado y casi lo matan, Madara los había echado a patas del castillo y ahora Vivian con Naruto, este les había ayudado sin dudarlo dos veces, por algo eran mejores amigos y no dejaría a Sasuke solo cuando más lo necesitaba.
El mundo de Sasuke se estaba derrumbando, todo se estaba yendo al infierno y él no había sido capaz de cumplirle su promesa a su hija, la promesa de traerle de regreso a su madre. La habían buscado por todos los lugares posibles pero nada, simplemente nada. No había rastro alguno de ella.
-Debes dejar de beber tanto Sasuke- Naruto entro a la habitación de Sasuke para ver cómo se encontraba.
-Hmmp-
-Sarada esta con mi madre y con mis hijos, tratan de levantarle los ánimos y de que no se preocupe por la situación- explico sujetándose la nuca y sentándose en la cama.
-¿Cómo esta Itachi?
-Aun duerme pero está fuera de peligro-
-¡Maldición! – murmuro frustrado por todo lo que le acontecía. -¿Cómo es que llegue a todo esto?-
Naruto suspiro con pesadez, se acercó a su amigo sonriendo melancólicamente.
-No lo sé, pero vamos a solucionarlo-
Sasuke deseaba creer en esas palabras, de verdad que lo deseaba pero ¿cómo hacerlo? si ni siquiera era capaz de encontrar a su esposa y lo peor era que poco a poco se estaba dejando vencer, el gran Sasuke Uchiha se estaba dejando ganar la batalla cuando se suponía que debía recuperar su corona, su reino, su familia, su dignidad y su orgullo ¿pero cómo? Como encontrar la luz entre tanta obscuridad. Hasta ahora era un milagro que aún no se volviera loco, lo único que lo mantenía en pie era esa pequeña niña de nombre Sarada… su hija, su luz, su vida y que en sus venas llevaba la sangre de él y de Sakura. Por ella seguía buscando a la peli rosa, por ella no se daba por vencido, por ella se mantenía con vida y conservaba la poca cordura que le quedaba.
Pero…. ¿Cuánto más podría resistir? Si poco a poco su hija también estaba sufriendo la pérdida de su madre y de él, la niña lloraba noche tras noche y cuando por fin se quedaba dormida murmuraba el nombre de Sakura una y otra vez, había bajado de peso y en más de una ocasión la pequeña junto con Bolt se habían escapado para buscar ellos dos a Sakura… la niña se estaba marchitando aun peor que cuando Tamaki murió. La pequeña Sarada sufría tanto o más que su padre y aunque se brindaban su amor, compañía y solidaridad… cada vez era más difícil resistir.
¿Cuánto tiempo más aguantarían ambos?
