La noche paso tan rápido. Me estaba divirtiendo con Malia en la pista de hielo, pero teníamos ya que regresar al hotel. No antes de comprarle un café a Malia. Los chicos aún seguían en la pista cuando ella me pidió que la acompañara a comprar café caliente. Acepte sin saber que su intención era tener una sesión de besos en el baño.

– ¿Qu-que?- Es lo primero que puedo decir cuando ella me besa entrando al baño de chicas.

Malia sonríe. – Te extrañe mucho Stiles.- Vuelve a besarme.

Devuelvo el beso con la misma intensidad, para que supiera que también la he extraño. Cuando ella empieza a quitar mi chaqueta sé dónde va esto. Sé que en cualquier momento nos llamaran para irnos, sé que la manada esta haya, en la pista de hielo, demasiados ocupados como para preguntarse que estamos haciendo.

Olvido todo y me concentro en Malia, le quito su blusa y así puedo besar con más facilidad la piel de su hombro. Ella pasa sus manos por mis hombros, acercándome más a ella mientras muerde su labio inferior. La levanto por la cadera, ella enreda sus piernas a mí alrededor, la deje sentada en el lavabo mientras besaba ahora su cuello. Se veía tan perfecta.

Y la necesita. La deseaba.

_.u._

Arreglamos nuestras ropas lo mejor que pudimos, aun así quedaron algo desordenadas. Al salir del baño nos encontramos con Kira… Que precisamente tenía que ir al baño. Nos miramos un largo tiempo algo incómodo.

– No es lo que parece… Bueno tal vez si…. Pero…- Empiezo a balbucear. Siento la mirada confundida de Malia sobre mí.

Kira me corta con una sonrisa algo burlona y tranquilizadora. – No parece a nada.- Hace un gesto de indiferencia. – Los chicos los espera en tu Jeep, Stiles.-

Asiento con la cabeza. Kira nos da a Malia y a mí una sonrisa antes de entrar al baño. Niego con la cabeza antes de empezar a caminar hacia el parqueadero.

– No entiendo.- Comenta Malia cuando salimos de la pista de hielo. – ¿Qué era a lo que parecía?-

Alzo una ceja y la miro unos segundos. Aun después de todo, Malia seguía siendo muy inocente. Le dio una pequeña sonrisa. – Nada con importancia.-

Malia asiente con una pequeña sonrisa, no pregunta más porque llegamos justo en ese momento al Jeep, donde Scott y Lydia nos esperabas.

– Hasta que llegan. ¿Qué? ¿La fila para el café estaba muy larga?- Nos pregunta burlonamente Lydia. ¿Por qué tuve que decirle que me gusta Malia precisamente a ella?

Malia se encoje de hombros y entra al auto, ignorando la mirada de "Yo sé que hacían" y su sonrisa de picardía de Lydia.

Scott ríe levemente. – Amigo ustedes no pierden el tiempo.- Alza un pulgar como felicitándome.

Siento mis orejas arder. – Prefiero no hablar de eso, gracias.- Miro a Malia, que estaba dentro de mi Jeep con su celular. Sabía que seguía frustrada un poco por no saber cómo usar aun un celular. – Y menos cuando Malia esta solo unos pasos de distancia.- Ahora susurro mirando a Scott. Él sonríe y asiente.

– Chicos.- Dice Lydia, niega con la cabeza y entra al lado de Malia en el auto.

Scott y yo nos encojes de hombros mutuamente y en eso llega Kira con una pequeña sonrisa que siempre adornaba su rostro.

– ¿No vamos?- Habla Kira abriendo la puerta trasera de mi Jeep. Ella y Scott se dan una mirada. ¡Es obvio que se gustan! Ya háganlo oficial.

Le doy unas palmadas a Scott en la espalda antes de ir al asiento del piloto y encender el auto. El motor ruge justo cuando el alfa entra al asiento del copiloto.

El silencio se hace presente durante todo el camino hasta el hotel. Supimos que Malia estaba realmente cansada cuando se durmió en el hombro de Lydia. Intentamos despertarla pero ella solo gruñía como niña pequeña, al final tuve que llevarla a la habitación de las chicas (La cual también compartían con Melissa) cargada. La deje en la cama, ella parecía tan tranquila y feliz en sus sueños. Le di un pequeño beso en la mejilla antes de irme.

Al llegar a la habitación que compartía con Scott lo primero que hago es caer a la cama. Eso de patinar me dejo con mucho sueño.

– Entonces, ¿Cómo vas con Malia?- Pregunta Scott, él estaba mirando televisión cuando entre a la habitación.

Después de gruñir (Porque en realidad no quería hablar ahora) giro mi cabeza para mirarlo, estaba recostado en su cama. – Bien, supongo.-

El alfa alza una ceja. – ¿Supones?-

Me encojo de hombros con indiferencia. – No tengo mucha experiencia con esto de relaciones.- Bostezo. – ¿Y tú? ¿Cómo estas con Kira?-

Scott baja la cabeza. – Creo que muy bien. ¡Hermano en serio me gusta Kira!- Exclama lo último con una gran sonrisa. A Scott le era muy fácil expresar sus sentimientos.

– ¿Entonces porque aún no le has dicho para que sean novios?-

El deja de mirarme y se centra de nuevo en el televisor. – No lo sé. Creo que es porque en mi cabeza aun esta… Allison.-

Me siento en la cama y miro serio a mi mejor amigo. – No sé qué decirte.- Confieso, yo sé que el primer amor de Scott siempre será Allison.

Da un largo suspiro. – Dime una cosa ¿Cómo pudiste olvidar a Lydia?- Sus ojos ahora estaban pegados a los míos, esperando ansioso por una respuesta.

¿Olvidar a Lydia? Ahora que él lo dice, yo no lo sé. Sé que no me gusta ya Lydia, pero no sé con exactitud cuándo dejo de gustarme. Es probable que lo que yo tenía por ella no era un enamoramiento, sino una atracción a lo que ella era. La chica popular, hermosa y con quien todos querían salir. La quiero, sí, pero como amiga, haría todo para que ella estuviera bien y a salvo. Ella es Lydia Martin después de todo, tengo mucha suerte en ser uno de sus mejores amigos.

– No lo sé.- El me mira confundido. – En serio no lo sé. Pero sé que la quiero, y mucho, nunca la dejaría.- Me encojo de hombros. – Creo que lo que tuve por Lydia no se puede comparar con lo que tú sentías por Allison.-

– ¿Es por los sentimientos que tienes ahora por Malia?- Vuelve a preguntar.

Tal vez si es por eso, pero no es seguro, Lydia nunca tuvo algún indicio en que yo le gustaba, de seguro por eso mismo no me di cuenta cuando mi pequeño enamoramiento sobre Lydia se volvió en un sentimiento real, Lydia es una persona sumamente importante para mí.

Mis sentimientos hacia Malia son otra cosa. Yo en realidad a ella no la conocía, pero tuvimos un muy fuerte encuentro en Echo House, no es solo porque tuvimos sexo. Ella y yo tenemos cosas en común, entre ellas es que los dos estamos rotos, hicimos sufrir a gente que amábamos, eso nos hizo sentir verdaderamente culpables. Los dos nunca antes habíamos tenido una relación, nos entendemos mutuamente, y aunque no tengamos nada seguro… yo se algo… Amo a Malia. Amo cada cosa de ella, aunque a veces lleguen a irritarme, me gusta que sea sincera, que ella es valiente, es fuerte.

– Tal vez.- Es todo lo que le digo, no estaba listo para decir que amaba a Malia, aún faltaba muchas cosas antes que de mi boca saliera esa palabra. – Vamos a dormir mejor, estoy cansado.- Me levante de la cama y me dirigí al baño, un sentimiento bueno llenando mi pecho.

Se siente bien tener mis sentimientos claros, por primera vez en mucho tiempo.

_.u._

No podía dormir, y no sé porque, por el frio puede ser. Me pongo en la mitad de la cama y aun así no podía conciliar el sueño. Debí haber traído mi almohada. Mi cabeza no podía pensar otra cosa que no sea Malia. Extrañaba de hecho compartir la cama con ella. Ser la cuchara pequeña.

Frunzo el ceño cuando alguien toca la puerta. Miro a Scott, seguía durmiendo, para ser alfa de hecho tenía el sueño pesado. Resoplo. Me levanto de la cama un poco enojado. ¿Quién sigue despierto a las 2 de la madrugada?

Tu.

Abro la puerta. Malia estaba parada hay, con su pijama ya puesta, la que consistía en unos shorts cortos y una blusa holgada, su cara era tranquila, en realidad se veía muy hermosa. La miro con curiosidad. ¿Qué hacía aquí?

– Hola.- Su voz era suave. Me da una pequeña sonrisa.

– Hola.- Le devuelvo la sonrisa hasta que recuerdo la hora. – ¿Qué haces aquí? ¿Estás bien? ¿Paso algo malo?-

Malia niega ante todas mis preguntas. – Estoy bien, Stiles.- Parpadea un par de veces antes de seguir hablando. – No podía dormir.-

– Oh.- Es todo lo que digo. ¿Ella no podía dormir tampoco? – Entonces…-

Rueda los ojos. – Quería saber si podía dormir contigo.- Ella responde mi pregunta no formulada.

Asiento energéticamente con la cabeza antes de hacerme a un lado y dejar pasar Malia a la habitación. Ella entra y se dirigí directamente a mi cama. Me quedo había parado, viendo a Malia entrando en la cama. Era sumamente extraño que yo había estado pensando que extrañaba dormir junto a ella y ahora esta aquí, en mi cama.

Sacudo mi cabeza para concentrarme y entro a la cama, al lado de ella. Sus grandes y hermoso ojos chocolate me observan atentos. La miro también, estaba de medio lado, yo también, pero estábamos alejados unos centímetros, los suficiente para que ninguno de los dos nos tocáramos.

– Gracias.- Dice luego de uso largos minutos en silencio, solo mirándonos.

– ¿Por qué?- La miro sin entender.

Ella se encoje de hombros. – Por siempre preocuparte por mí.- Eso me acuerda a nuestra práctica de esta mañana en el hospital.

– Eso no se agradece.- Me acerco un poco a ella. – Siempre voy a estar preocupado por ti.-

– Fui hablar con mi padre.- Confiesa ella, ahora es su turno para acercarse. No, ¿él le habla dicho sobre que se iban? – Él quería que nos fuéramos muy lejos de Beacon Hills.-

Trague en eso. – ¿Vas a ir con él?-

Malia negó con la cabeza. – Nunca me iría lejos de ti, Stiles.- Pasa su mano fría a mi mejilla. – Siempre estaré a tu lado, al menos hasta que tú quieras.-

Pase mi mano a su cintura y la acerca un poco más, su aliento ya se combinaba con el mío. Quería estar al lado de ella por siempre, quería decir eso, pero mi boca hizo otra cosa. La bese, tierna y lentamente, intento mostrar en ese beso todos los sentimientos que no logran salir con palabras. Ella responde el beso, su piel de nuevo estaba fría de nuevo ante mi tacto. Ella se estremece cuando toco su cintura sin tela molestando. Su piel era tan suave. Su lengua juega con la mía, ella es asombrosa en los besos.

– Ustedes dos, dejen la sesión de besos y duerman.- Scott nos tira una almohada. Malia y yo nos separamos riendo. Le tiro la almohada de regreso al alfa y él se voltea volviendo a dormir. Estúpido súper oído.

– Podremos continuar cuando estemos en Beacon Hills.- Dice Malia, como la cosa más obvia del mundo.

Sonrió de medio lado. – Es un buen plan.- Susurro antes de besar delicadamente su frente. – Descansa.- La abrazo de nuevo y cierro los ojos, disfrutando de estar al lado de ella.

– Te quiero, Stiles.- Sus palabras me sorprenden. Abro mis ojos solo para encontrarme con los suyos cerrados. Nunca antes había llegado al decirnos que "nos queremos".

– Te amo, Malia.- No sé si me oyó, no estoy seguro si ella seguía despierta, pero se sentía bien decir esas palabras en voz alta. – Te amo.-

N/A: ¡Y este es el final! ¿Qué les pareció? ¿Muy cursi? ¿Merezco un comentario? :3 ¡Gracias a todos los que me acompañaron en el transcurso de la historia! Valla, voy a extrañarla, amaba escribir Stalia.

GabaNora: ¡Gracias por comentar! Tú en serio me ayudaste mucho apoyándome :D Yo no pensé que podía hacer un buen momento de Scott y Kira x3 ¿Qué te pareció el capítulo final? ¡Nos vemos en el epilogo!

Saludos: Melisa.