El juego de la seducción.

-Parece triste...

Ante aquella observación, Alphonse no puso evitar sorprenderse.

-Pues... Han pasado muchas cosas que...- Alphonse abrió los ojos como platos al sentir la mano de la chica en su barbilla y como acercaba su rostro al de él, hasta que sentía su aliento cuando le hablaba.

-Como dicen mis hermanas, esta noche es para disfrutarla, así que no pienses en eso...

Ella tiene razón... Ed y Winry parecen muy felices... Si aún no controlo mis sentimientos hacia ella, jamás podré apoyar a mi hermano ni a la gente del país...- miro con tristeza como bailaban y dió un largo y profundo suspiro.- esta chica es muy linda... Puede que sea lo que estaba esperando. Pláticare más con ella para conocerla mejor.

-¡Mira Ed! Alphonse parece que conocio a alguien.- se alegro Winry al ver a Alphonse platicando con una chica tan linda.

-Que bien, se lo merece.- Edward volteo a ver a Winry.- ¿Puedo decirte algo?

-¿Que pasa?

-Esta noche te ves hermosa.

-¡¡¿¿Q-Q-que??!!

-Desde el día en que te conocí... No he dejado de pensar en ti... Así que te propongo algo.

-...- Winry no sabía que decir ni que hacer.

Antes de que Edward pudiera decirle sus sentimientos, sintió un objeto puntiagudo en la espalda. Un chico que parecía más joven que él, de la misma estatura, vestido de negro con el cabello largo y unos psicópatas ojos negros era su atacante.

-Si te mueves o haces una señal para tus perros guardianes tu novia terminará con un gran agujero en el pecho.

-Tch.

-Ed...- un hombre de gran tamaño con mirada ausente, que también iba vestido de negro, se puso atrás de ella con algo en la mano que no podía distinguir.

-Caminen hacia esa puerta, suavemente sin llamar la atención.

-Si.

Se movieron con cautela para que nadie se diera cuenta de lo que estaba sucediendo.

-Coronel ¿y los muchachos? No los puedo ver.- dijo Riza preocupada mientras veía por donde se suponía que estaban Ed y Win.

-Deben de estar por ahí.

-Vamos a buscarlos, no tienen que irse muy lejos.

-Esta bien.- Dejaron de bailar para comenzar a ver por los alrededores.

-¡Aaah!¡Alguien se llevó mi cartera! ¡Ayúdenme a recuperarla!.- grito un hombre extremadamente gordo, calvo y de baja estatura.

-Coronel.

-Ve a buscar a Ed y a Winry, yo veré esto.

-Si.- salió a buscar a los jóvenes, pero cuando pasó cerca de una puerta, alguien la jalo del brazo y cubrió su boca con un trapo que tenía cloroformo. Era un hombre de mediana edad, alto y cabello corto puntiagudo, al igual que sus camaradas, estaba vestido completamente de negro.

-No vas a encontrar a esos niños nunca...- comenzó a oler el cabello de Riza.- odio tener que pelear contra una mujer tan hermosa, pero son órdenes del jefe.

-Ugghh.- aunque peleo por intentar zafarse, no pudo contra ese hombre que era más fuerte que ella hasta que la dejo inconsciente.

-Lo siento preciosa pero te quedarás por aquí.

Mientras tanto, aquellas misteriosas mujeres les servían el licor a Fury, Havoc, Farman y Beda. Sin que ellos se dieran cuenta, a las copas les ponían droga para dormirlos.

-Y-ya me *hip* me enborrache.- dijo Farman mientras daba otro sorbo a su botella y se quedo dormido.

-No aguantan nada ¡Idiotas! Aprendan a *hip* a mí, fresco como una... Como una... ¿Como una que?- dijo con torpeza Havoc.

-¿Como una lechuga quizás?.- contesto la joven de cabello corto.

-Andale... ZzZzZzZz.- también él se habia quedado dormido.

Fury fue el primero que había sucumbido a la droga y después le siguió Beda.

Las mujeres intercambiaron miradas y después fijaron su vista en el reloj que colgaba de la pared, justo a tiempo.

-¿Que sucede con ellos? Están bien dormidos. Voy a avisarle a los demás.- dijo Alphonse mientras se ponía de pie.

La joven rubia lo abrazo con fuerza.

-No... No te irás.

-¡¿?!

Un cuchillo amenazó su garganta.

-Si intentas algo... No prometo que tu cabeza se quede en el mismo lugar.

-Ugh...- busco con la mirada a Roy y a Riza, pero no los veía por ningún lado.

-Si buscas a tus guardianes... Lamento mucho decirte que no los vas a poder ver...- una alegre canción se comenzó a escuchar, la chica se alejó de él y tomo su mano para jalarlo.- vamos a bailar esa canción, ¡me encanta!

Alphonse no sabía que hacer y únicamente se limitó a mirarla.

-Jejejeje.- la chica se acercó a su oído.- si no quieres que algo malo les pasé a todos tus amigos... Será mejor que vengas...

Volteo a ver a los demás, las mujeres levantaron sus faldas y en un costado de sus muslos, tenían atado un cuchillo.

-...- se detuvo a pensar un poco.- Está bien, bailemos.

-¡Asi me gusta querido!

Cruzaron por toda la pista de baile sin que nadie se diera cuenta que Alphonse tenia un cuchillo cerca de su flanco derecho. Salieron por la puerta trasera del salón y ahí se reunió con su hermano y Winry y con los secuaces de la chica rubia.

Edward y Winry estaban atados de manos y pies, con cinta en la boca y un pañuelo cubriendo sus ojos.

-¡Nii-san!

-Callense mocosos, o ¿quieren que los dejemos llenos de hoyos?

-Tch.

Rápidamente también sometieron a Alphonse.

-Bien sigamos adelante con el plan.

Los comenzaron a subir a un auto y arrancaron a toda velocidad.

Una vez que nos bajen utilizaré alquimia para safarme de esto, mientras pueda dibujar el círculo de transmutación en el piso o en algún lugar, lo demás es sencillo...- pensó Edward preocupado por su hermano y Winry.

No se sabe por cuánto tiempo estuvieron viajando en aquel auto, hasta que se paro de golpe, los tomaron de los brazos y los comenzaron a bajar a la fuerza. Los llevaron a tientas hasta algún lugar y fueron lanzados al piso; después escucharon como cerraron la puerta y como varios pares de pasos se iban alejando mientras escuchaban su conversación.

-¿Que dijo el jefe?

-Vienen para acá, también los acompañan Ryla y Lust, dejaron a esos militares borrachos tirados en algún lugar.

¿Vienen para aca? Espera un momento esos nombres... ¡Es Dante y Adolf!.- pensó Winry al escuchar los nombres de esas mujeres.- esto está mal, ¡Tenemos que salir de aquí!

Justo en ese momento, se escucho como una puerta se abría y pasos comenzaron a acercarse a ellos. Los tres se pusieron aún más nerviosos.

-¡Pero si son mis adorables sobrinos! ¿Como han estado? Y su padre ¿Se encuentra bien?

Maldito...- Edward y Alphonse, pensaron lo mismo, ambos tenían ganas de darle su merecido.

-Oh vaya se me olvidó que tenían cinta en la boca, quitenselas, ¡ah! Y también los pañuelos de los ojos.

Los hombres obedecieron, después de que sus ojos y su boca quedaran libres Edward fue el que hablo.

-Maldito, siempre es lo mismo contigo. ¡Si tú no fuiste el Fuhrer es porque eres un idiota!

-Vaya Ed, tienes el mismo carácter que tu padre cuando tenía tu edad... Y eso me parece repugnante.- una patada voló directo al rostro de Edward, rompiendole la nariz.- tú eres el que tiene mas parecido a nosotros, aunque eres un salvaje como tú padre.

-Y me odias más por ser el próximo Fuhrer ¿verdad? Lástima, nunca estuviste ni un poco cerca...

-¡MALDITO!.- Mas patadas volaron hacia Edward.

-¡¡Nii-san!!

-Aggh odio estar viendolos par de mocosos insolentes. ¡Ustedes dos! Ni que se les ocurra quitarles la mirada de encima. Vuelvan a someterlos.

-Si señor.

Después de que estaban cubiertos de sus ojos y bocas, los dos hombres salieron de la habitación dejándolos solos.

Edward con trabajos pudo mancharse los dedos de sangre que había sacadode su nariz y dibujo un círculo de transmutación en el suelo, creo una pequeña cuchilla la que uso para quitarse las esposas y después el pañuelo y la cinta.

-Tranquilos, los voy a sacar de aquí.

Después de ayudar a Winry y a Alphonse a quitarse las cosas que los tenían sujetados, Edward hizo una pequeña puerta en la pared para poder salir.

-¡Esperen!.- les pidió Winry, se acercó a la mesa y tomo la pistola calibre 22 que habían dejado en ahí, verifico que estuviera cargada y la puso en su cinturón.- vámonos.

-¿Porque llevas eso? ¿No confias en nosotros?.- pregunto Edward algo molesto.

-No es eso, solamente no quiero ser una carga para ustedes.

-... Está bien, vámonos.

Salieron corriendo del viejo edificio a punto de derrumbarse, sin embargo, alguien entró y se dio cuenta que se habían escapado así que los comenzaron a perseguir.

-¡Rápido a las escaleras!.- en un edificio de cuatro pisos, contrario en el que estaban, habían unas escaleras que daban al techo, subieron a toda prisa por ellas. Edward creo una pared para que no pudieran pasar.

Pero el hombre más grande fue el encargado de derribarla como si fuera de papel.

-Vamos ustedes suban.- Winry saco la pistola que tenía en la cintura y le disparo en las piernas. Después de que el gran hombre se derrumbara, ella subió detrás de ellos.

Ya en techo, Edward creo un puente para pasar al siguiente edificio, cruzaron lo más rápido que pudieron y destruyeron el puente.

-¿Que vamos a hacer?

-¡Mierda! Van a tardar mucho en darse cuenta que no estamos ahí.

-Felicidades Ed, has aprendido mucho desde la última vez que te vi.

-¡¡!!

Al darse la vuelta, Adolf estaba de pie apuntandoles con una pistola. Edward y Alphonse se pusieron frente a Winry para protegerla.

-Vaya, está imagen se me hace tan nostálgica, algo similar paso cuando ustedes eran pequeños, en esa ocasión fue la primera vez que intente matar a sus padres. El idiota de Hohenheim hizo lo mismo para proteger a una inútil pueblerina.

-¡No permitire que le digas así a mi madre!

-¡Ed calmate! Él quiere provocarte.

-Tch.

Ed y Al intercambiaron miradas, sabían perfectamente lo que podían hacer en una situación así.

-¡Ahora!

Todo sucedió en un abrir y cerrar de ojos; Edward salio corriendo mientras transformaba su brazo en una cuchilla y Alphonse creaba una pared para proteger a Winry de alguna bala pérdida. Adolf apunto hacia Edward que iba corriendo en su dirección.

-¡Demasiado lento!.- Ed rápidamente cambio su dirección antes de que Adolf pudiera dispararle. Aplaudió y una luz azulada surgió de sus manos y, al tocar el suelo, se crearon muchas lanzas que se dirigieron a Adolf.

-¡Gah!.- los pudo esquivar sin problemas, pero no sé dió cuenta que Alphonse estaba detrás de él con una patada directamente a su cabeza.- ¡¿?!

-¡Vamos!

Winry salió detrás de la pared y corrió hacia ellos.

-¿Ahora a donde?.- preguntó confundida mientras bajaban la escalera.

-Hay que buscar algún lugar donde escondernos en lo que llega la noche.

El cielo estaba cambiando de un azul claro a uno más oscuro, no faltaba mucho tiempo para que empezará a oscurecer.

-Rápido por aquí.

-¡Ah!.- alguien había tomado a Winry del cuello de su blusa, pero antes de que los hermanos pudieran hacer algo, ya tenía a la chica rubia en el piso debajo de ella.- ¡Vaya! Si que me espanto.

-¡Ouch ouch! ¡Eso duele idiota!

-Es la chica que me trajo aquí.

-¿Que importa quien sea? Lo que importa es que es aliada de Adolf, así que hay que hacer algo con ella.- Edward junto sus manos, tocó el piso y creo unas argollas en los brazos y piernas de la misteriosa chica.- bien eso debería de ser todo.

Después de dejarla en un lugar seguro y totalmente amarrada, ellos se escondieron en un viejo edificio para poder pensar.

-Tenemos que buscar alguna carretera para poder pedir que alguien nos lleve y que nos diga donde estamos.

-Si seguimos por este camino es seguro que encontremos algo, este lugar está en ruinas y no hay nada de gente.

-Seguramente fue uno de los poblados que quedaron desolados cuando hubo una guerra civil hace tiempo, por eso están en estas condiciones. Dudo mucho que alguien más pase por aquí.

Alguien comenzó a disparar en su dirección, los tres se escondieron.

-¡Rayos! Nos encontraron, estos tipos si que son molestos.

Salieron del edificio, el cielo ya estaba completamente oscuro y eso les dificultaba las cosas.

-Bajemos por esa alcantarilla.

La ciudad seguramente llevaba muchos años sin ser habitada porque el sistema de drenaje estaba casi vacío.

-Aqui estaremos a salvó, así que hay que caminar más tranquilos.

O al menos eso habían pensado, un gran estruendo sacudió la tranquilidad y su vista quedó nublada por la enorme cantidad de polvo que voló. La silueta de un gran hombre se pudo distinguir con esfuerzos gracias a la luz de la luna llena. Los jóvenes se pusieron en guardia, el hombre cargo con todo contra ellos.

-¡Ah!.- ya cuando estuvo más cerca de él, Edward se dio cuenta de la gran cruz que tenía en la frente y sus demás rasgos que lo hacian aún más peligroso. Era el ishbalano que casi lo mataba.- ¡Al, Winry!¡Corran!

Alphonse obedeció y tomo de la mano a Winry. Edward sabía que un combate cuerpo a cuerpo sería demasiado peligroso así que optó por poner espacio entre ellos usando una lanza, aunque seria en vano pero al menos quería darles tiempo de escapar a su hermano y a su amada.

-¡Ed!.- le llamo Winry desesperada.

-Ustedes vayanse yo estaré bien.- dijo Ed sin volterlos a ver, como si aceptará su destino.

¡Hola de nuevo mina-san!

¿Que les pareció el capítulo?

Pobre de Alphonse, le tocó bailar con la más fea xD lo bueno que jamás se enteró que era un chico en realidad si no le hubiera dado un paro jajajaja

Gracias por leer y votar.

¡Recuerden acompañarme en esta y mis demás historias!

¡Gracias!

Nos vemos en el próximo capítulo.