Hola!

Me disculpo por la demora, pero esta semana ha sido muy ocupada

Para disculparme les dejo lo que han estado esperando desde que inició este fic… las advertencias ya las saben, espero disfruten su lectura, gracias por los reviews y contestare cualquier duda que surja

Ahora a leer

Besos

Kira- Ichida

Capitulo 14: Encuentro con el verdadero Demonio

En las caballerizas del palacio de Goguryeo había una gran conmoción, un alboroto tan grande que había atraído la atención incluso de la princesa Jun, una hermosa joven de cabellos verdes y ojos azules, que en esos momentos se acercaba vestida con traje de montar a recoger uno de sus hermosos caballos y así salir a cabalgar unos momentos.

Al llegar a las caballerizas la princesa no pudo dejar de escuchar un sin número de gritos provenientes del corral central, al avanzar a observar que ocurría pudo ver a la mayoría de los guardias que estaban alrededor del gran lugar y gritaban con fuerza hacia el interior de éste, como si algo importante estuviera pasando dentro de él

La joven se acerco al lugar curiosa de ver lo que ocurría aunque intuía un poco la causa de todo ese alboroto, su padre había regresado no hace mucho de su visita al reino de Gaya, al que había ido de incognito para tratar un asunto importante con él rey y al llegar traía con él, a parte de un gran número de obsequios para ella, su madre la reina y sus concubinas; un caballo para su hermano, un hermoso ejemplar de color negro azabache y ojos rojos que había dejado impresionado a su hermano por su porte y elegancia, pero más que nada por su actitud.

El animal, en cuanto había salido de su jaula, había derribado a los guardias que intentaban sujetarlo y una vez que había dado una vuelta por el corral, había quedado mirando fijamente a su hermano, una mirada desafiante y totalmente prepotente… así y hasta ese momento, desde su llegada, no había permitido que nadie se acercara…

Un caballo que no era precisamente un regalo dócil y hasta ese minuto, desde que había sido liberado en el corral, ya había golpeado a más de una veintena de guardias que habían intentado contenerlo y a varios soldados que habían intentado sujetarlo para que su hermano tratara de montarlo sin conseguirlo aún, algo que era todo un reto para el príncipe que hasta ese momento jamás había encontrado ese tipo de oposición

Cuando la joven se acercó pudo ver lo que tanto alteraba el ánimo de los guardias, un par de soldados estaban dentro del corral y amenazaban con látigos al nuevo caballo de su hermano - ¿Qué ocurre aquí? – dijo la joven princesa algo preocupada, uno de los guardias giró a observarla para contestar pero al ver que era ella cambió su actitud completamente e inclino su cabeza hacia ella

-su alteza perdone el alboroto – dijo el soldado, la joven volvió a observar hacia el interior del corral

-¿Por qué esos guardias están dentro del corral? – agrego Jun

-el nuevo corcel del príncipe intento escapar esta mañana y golpeó a varios guardias que ahora están siendo atendidos porque los golpes fueron muy graves su alteza – agrego el guardia, la joven princesa se sorprendió

-¿y ahora pretenden golpearlo para desquitarse?- dijo la joven princesa acercándose a la cerca del corral

-se lo merece su alteza – agrego el hombre siguiéndola hasta quedar a su lado

-que insolencia es esta – dijo Jun incrédula - lo prohíbo, es el caballo del príncipe heredero como se atreven – dijo la joven alzando la voz con autoridad, estaba enfadada al ver tal falta en los guardias - si Ren se entera…- Jun no pudo terminar sus palabras porque una fuerte y profunda voz capto la atención de todo el mundo

-¿Qué rayos pasa aquí?- se escucho desde la entrada de las caballerizas.

Cuando todos giraron a ver quien había hablado su reacción fue alejarse rápidamente de la cerca y colocarse firmes y los que estaban dentro corrieron para salir del corral

La voz pertenecía a un joven atractivo de cabellos cortos color violáceo y ojos dorados, vestido con un traje de montar con camisa y pantalón negro que los miraba con frialdad y con expresión seria, se notaba bastante enojado, mientras cruzaba los brazos y sostenía en su mano derecha un látigo corto, a su lado estaba parado un joven de cabellos castaños y ojos negros con mirada soñadora y sonrisa despreocupada, también vestido para montar con una camisa blanca y un pantalón color verde

Un par de guardias rápidamente llegaron hasta él, y luego de inclinar sus cabezas para saludarlo agregaron – su alteza, nosotros… – el joven pasó de largo su saludo y comenzó a caminar observando hacia el corral

- si solo se atreven a tratar de golpear a mi caballo los haré azotar a todos- agrego el joven con autoridad, ante la mirada estupefacta de todos los guardias, su acompañante estaba sonriendo y no pudo evitar un comentario antes de comenzar a caminar para alcanzarlo

-creo que tu caballo ya los golpeo por ti – agrego el joven con una sonrisa divertida, atrayendo la mirada del joven de ojos dorados, quien alzo una ceja y luego de mirarlo fijo giro para seguir caminando.

Su acompañante comenzó a seguirlo mientras su sonrisa se mantenía en su relajado rostro, no había modo de hacer sonreír al joven que caminaba delante de él y eso que lo había intentado muchas veces, y él… Yoh Asakura, hijo del ministro de defensa Mikihiza Asakura y el compañero en batallas del príncipe Ren Tao, era la única persona a la que se le permitía bromear a su lado.

Desde que eran niños siempre habían hecho todo juntos incluyendo en ello estudiar, entrenar y hacer travesuras y ahora que eran adultos incluso iban a guerras y batallas juntos siendo capaces de matar o morir por protegerse el uno al otro. Su amistad era tal que incluso se contaban todo incluyendo sus líos y aflicciones y tenían un grado tan alto de confianza que Yoh era la única persona en el palacio a la que se le permitía hablarle de tú a tú al príncipe heredero sin ser castigado, enviado a prisión o asesinado

-nadie pidió tu opinión Yoh – agrego al llegar junto al corral, su mirada se desvió rápidamente al reconocer a alguien que no se aparecía muy seguido por ahí

-Ren que bueno que llegas – dijo Jun al acercarse, por lo menos los guardias ya no estaban tratando de golpear al caballo, el joven la observó sin decir nada pero ella comenzó a hablar – tu caballo intento escapar esta mañana y golpeo a los guardias, sus heridas son bastante graves – agrego la joven mirándolo un poco nerviosa

Ren Tao príncipe de Goguryeo era un joven serio y frío, raramente sonreía y jamás hablaba si no era necesario. Los que lo conocían sabían que pocas veces se alteraba o perdía los estribos, no era un joven que actuara sin pensar y siempre conseguía todo lo que quería. Era superior a cualquiera en el campo de batalla, no solo en artes marciales sino en el manejo de todas las armas, en especial las lanzas y espadas y era un gran jinete por lo que hasta ese momento no había nadie que no temiera al escuchar su nombre siquiera, sin embargo parecía haber encontrado su alter ego en el mundo de las bestias, un animal realmente escalofriante que su padre había conseguido en Gaya para él y aunque al principio había pensado que era un regalo ciertamente innecesario, después de ver al animal había cambiado de idea notablemente por lo que desde ya 3 días atrás lo único que hacía era ir a esa caballeriza para intentar domar a esa bestia

Sin esperar más palabras de su hermana el joven príncipe se acercó a la cerca alta del corral, puso un pie sobre ella para poder ver al animal y sonrió con arrogancia – parece que aún piensas que puedes escapar – dijo Ren burlón, atrayendo la mirada del caballo

-Ren no lo provoques o se desquitará contigo – dijo Yoh cruzando los brazos detrás de su cabeza, aun estaba de pie junto a la princesa Jun quien le sonreía divertida, no tenía ánimos para acercarse al corral y debía decir que ya estaba fastidiado de toda esa rutina. Desde ya 3 días, su mejor amigo el príncipe Ren no hacía otra cosa que pasar el día entero metido en esas caballerizas, ignorando incluso las prácticas de artes marciales y las escapadas a la ciudad para tratar de domar a ese demonio de cuatro patas

- te dije que no te metieras – agrego Ren saltando la cerca y entrando al corral

-¡Ren!- dijo Jun al verlo desaparecer tras la cerca -¿estás bien?- dijo la joven acercándose a la cerca y subiendo a ella para ver a su hermano quien estaba de pie al otro lado mirando al caballo, quien no apartaba sus ojos de él

-aléjate de la cerca Jun – agrego el príncipe comenzando a caminar hacia el caballo

-¿Qué haces?- dijo Jun preocupada, al escucharla Yoh se acerco a la cerca del corral y también subió a ella, al ver hacia dentro pudo observar como Ren caminaba directamente hacia el caballo que en esos momentos se encontraba totalmente suelto

-¡estás loco! – dijo el joven mientras Ren seguía caminando – nunca te has acercado a él sin que este sujeto por cadenas, regresa aquí – agrego Yoh, en cuanto los guardias escucharon eso, todos comenzaron a subir a la cerca

-¿Qué esperan? – dijo Jun elevando la voz – entren y sujeten a ese animal – agrego la princesa, los guardias dudaron un poco pero la voz de Yoh los despertó

-acaso no la escucharon, que entren – agrego Yoh con enfado, algo totalmente extraño en él cuando estaba lejos del campo de batalla

Los guardias comenzaron a subir la cerca para saltarla pero Ren hablo con fuerza – prohíbo que alguien se acerque- dijo el joven príncipe caminando lentamente con su mirada fija en el corcel – si se atreven los enviaré al calabozo y recibirán el mismo número de azotes que ha recibido ya Agma – agregó Ren con firmeza deteniendo a los guardias

-¿Qué estás diciendo Ren? – dijo Yoh preocupado

-no quiero que nadie se meta, esto es entre este demonio y yo – agrego Ren, Agma soltó aire por su nariz con fuerza y comenzó a moverse rodeándolo, Jun e Yoh se observaron

-Ren sal de ahí – dijo Jun comenzando a asustarse

- vamos Agma – dijo Ren hablándole al caballo ante la sorpresa de Yoh, Jun y los guardias – ellos no importan, esto es entre tú y yo caballo insolente – agrego el príncipe mientras el caballo seguía rodeándolo con cautela

-mi hermano se ha vuelto loco – dijo Jun, mirando a Yoh, quien aun no dejaba de mirar a Ren, aunque después de unos segundos comenzó a reír sorprendiendo a la joven -¿tú también?- agrego ella entonces Yoh sonrió entusiasmado y gritó

-está bien Ren, si le ganas a ese animal te daré la daga Seupaikeu – agrego Yoh divertido, Ren sonrió de medio lado – pero si te aplasta quiero el arco Hokeuai – agrego el joven

-escuchaste Agma, ese idiota cree que puedes ganar – agrego Ren con arrogancia, incitando al caballo, sabía que era orgulloso, tal vez casi tanto como él – si crees que puedes vencerme debes creerte superior, pero déjame advertirte que no ha existido aún un animal que me venza – agrego el príncipe de forma prepotente

-¿Qué está haciendo Ren?- agrego Jun curiosa al ver como su hermano parecía hablar con el caballo

-Ren solo está tratando de tomar su atención de forma menos agresiva– agrego Yoh, mientras Ren seguía hablándole a Agma que cada vez se veía más enojado e irritado ya que comenzaba a moverse más rápido y cerca del príncipe, todos los guardias estaban comenzando a asustarse – desde hace tres días ha intentado acercársele de forma agresiva mientras lo mantenía atado, pero ese no es un animal que se pueda domar como los otros, debe actuar con inteligencia contra él- agrego Yoh ante la mirada atenta de Jun

-¿a qué te refieres?- dijo la joven con curiosidad

-el joven Yoh se refiere a que ese caballo es tan orgulloso e inteligente como su hermano princesa – dijo un hombre alto al llegar al lado de la joven

- Basón- dijo la joven reconociendo al maestro y guardia personal de su hermano

-el príncipe Ren, como le ha dicho el joven Yoh, ha estado, durante estos tres días, tratando a ese animal como un caballo normal, buscando amedrentarlo o atemorizarlo por medio de látigos y cadenas – agrego el hombre con seriedad, mientras la joven desviaba su mirada hacia su hermano y el caballo que lo rodeaba tranquilamente – sin embargo, aunque eso amedrentaría a un caballo cualquiera, a ese animal debe causarle otro tipo de pensamientos – Jun no entendía muy bien por lo que estaba muy atenta a su explicación

-¿Qué tipo de pensamientos?- dijo la joven con curiosidad

-al ser tan orgulloso como su hermano el príncipe, para ese demonio ser atado es solo una forma en que tratan de hacerlo sentir inferior y eso solo significa para él que lo estamos tratando como un animal común- agrego el general, Jun estaba asombrada – buscando acabar con su orgullo y libertad–

-¿pero eso no debería hacerlo sentir temor?- agrego la princesa

-al contrario, para un animal inteligente como él, todo esto es una prueba de que le tememos y eso lo hace mucho más orgulloso y le impide doblegarse, mucho menos rendirse – la joven princesa estaba sorprendida – no debe olvidar su alteza que los animales son seres vivos como nosotros, muchos de ellos pueden ser mas aterradores y orgullosos que los mismos humanos – agrego Basón

-entonces al dejarlo suelto y libre en el corral y entrar sin protección y completamente solo…- comenzó Jun a hablar

-el príncipe Ren le está demostrando que para él es como su igual, tan superior como un príncipe guerrero de Goguryeo- agrego el general, Jun le observo con sorpresa

-nunca creí que mi hermano…- dijo la princesa

-es por eso que Ren ahora está solo allá con él, quiere una batalla limpia, de igual a igual – agrego Yoh

-pero esto sigue siendo poco justo, mi hermano esta desarmado – agrego la joven princesa

-tal como él caballo su alteza – agrego Bason

-pero la fuerza física de ese animal es superior – agrego Jun asustada

-no debe subestimar a su alteza el príncipe – agrego Bason

-además piensa en esto Jun – dijo Yoh, atrayendo la atención de la princesa – Ren quiere un corcel fiel y confiable, un compañero de batalla en quien se puede depositar incluso la vida, no un animal cualquiera que sucumba ante el miedo o muera fácilmente, recuerda que Ren es el príncipe heredero de Goguryeo y pronto será el rey, además es un guerrero y si tiene un caballo probablemente este ira a todas las guerras con él – agrego Yoh, Jun comprendió entonces

-Ren quiere la confianza de ese caballo – agrego la joven princesa

-en efecto, el príncipe está buscando la confianza y la lealtad de ese caballo- agrego Basón, la princesa sonrió entonces

-¡vamos Ren!- dijo la joven con una sonrisa

El príncipe Ren ya tenía bastante irritado a Agma, después de varios comentarios que realmente habían ofendido su orgullo tanto así que el caballo ya estaba solo con un pensamiento en su cabeza, darle un buen par de patadas y pasarle por encima

– siempre me he preguntado como rayos te atraparon – agrego Ren de repente – no pareces ser un caballo que se deja capturar porque sí – agrego el príncipe, el caballo estaba bastante enfadado ya, y lo peor de todo eso es que recordar la razón de su captura le recordaba lo que más extrañaba de estar encerrado en las caballerizas de Gaya, la princesa Tamao – tal vez no seas tan fuerte como crees- agrego Ren logrando que el caballo dejara de pensar y volviera a verlo a él -¿Qué te parece si hacemos un trato tú y yo?- dijo el joven príncipe con calma ante la atenta mirada de todos - si me vences, te puedes ir, eres libre de hacer lo que quieras – agrego el joven sorprendiendo a todos, incluyendo a Agma – tienes mi palabra de príncipe y futuro rey de Goguryeo y mi honor de guerrero – agrego Ren mientras Agma lo observaba con atención – pero si yo gano…- el animal se detuvo repentinamente – aceptarás ser mi caballo con todo lo que implica, incluyendo que te dejarás montar por mí, me acompañaras a todas mis batallas, te comportarás y dejarás de actuar como una bestia y dejaras de lastimar a mis guardias por supuesto –

El caballo resoplo por la nariz al escuchar eso último, era obvio que estaba escuchándolo con atención, algo que hizo sonreír con arrogancia al príncipe, ese animal comprendía todo y le miraba de forma altiva

– en fin te quedarás aquí para siempre – agrego Ren – piénsalo… tampoco es tan malo, serías el caballo del príncipe y luego del rey – dijo Ren con calma, Agma solo resoplo por su nariz como si eso le diera lo mismo

Bason miraba al príncipe asombrado, nunca había visto a un guerrero hacer un trato con un caballo – su alteza ha madurado mucho – agrego el hombre con tranquilidad

-no ha madurado – agrego Yoh con una sonrisa – solo es tan orgulloso como esa bestia y no le gusta perder – agrego, atrayendo la mirada del guardia, entonces sonrió y le grito al joven príncipe – es como mirarse en un espejo ¿no?- Ren sonrió

-ya cállate Yoh- agrego Ren - ¿Qué dices Agma?- agrego el príncipe, hacer un trato con un caballo era algo que jamás había hecho, pero ya no tenía otra solución y no seguiría exponiendo la seguridad de sus guardias ante un caballo loco

-¿crees que ese caballo comprenda lo que mi hermano dice?- le preguntó Jun a Yoh quien aun miraba con una sonrisa tranquila la escena

-es lo más probable – dijo el joven – o sino ya habría salido corriendo para atacarlo y tratar de huir – justo en el momento en que Yoh decía esas palabras, Agma se acercó a Ren hasta quedar a su lado algo que el príncipe tomo como que había aceptado su ofrecimiento y esperaba a que lo montara para comenzar con el duelo, todos lo miraron con atención

Ren sonrió al ver como el animal se colocaba a su lado, era una sensación de la que estaba seguro podría acostumbrarse, y sin que nadie lo esperara el joven subió a su lomo – Ren…- murmuró Jun algo preocupada

-eso es algo que yo no esperaba ver – dijo Yoh sorprendido

- el príncipe es muy inteligente – dijo Bason con tranquilidad atrayendo la mirada de ambos jóvenes – creo que muy pronto va a ganarse la lealtad de ese animal – agrego mientras la princesa Jun e Yoh giraban para volver a mirar a Ren

-¿estás listo?- le preguntó Ren al caballo, pero la respuesta que esperaba no fue precisamente la que recibió, en cuanto Agma lo escucho subió sus patas delanteras y relincho con fuerza, provocando que el príncipe se pusiera alerta y se sujetara de su crin lo más fuerte que pudo para no caer.

Agma no acababa de bajar sus patas cuando comenzó a dar brincos y a correr por el corral, mientras Ren se sujetaba firmemente aunque le era bastante difícil hacerlo teniendo en cuenta que el animal no dejaba de moverse hacia los lados causándole inestabilidad, sería muy difícil no perder el equilibrio sobre él si seguía así

-Ren ten cuidado- gritaba Jun preocupada, mientras todos los guardias comenzaban a gritar dándole ánimos a su príncipe. Yoh por su lado estaba bastante intranquilo aunque no lo demostraba, la única diferencia en su reacción es que estaba totalmente callado y no despegaba sus ojos de Ren y el caballo

-no debe angustiarse – dijo Bason atrayendo su mirada – el príncipe es un gran jinete – Yoh sonrió y respiro

-ya lo sé, el problema es que si se rompe la cabeza todos seremos ejecutados – agrego Yoh sonriendo, el guardia no pudo evitar sonreír después de sorprenderse por sus palabras

Después de un largo periodo de tiempo que nadie conto, Ren estaba bastante agotado, el caballo parecía ser incansable y había estado a punto de tirarlo al piso en varias ocasiones, estaba casi seguro que después de eso, si salía vivo, no podría levantarse en un par de días

Agma por su lado estaba sorprendido, nunca había encontrado a un hombre que durara tanto encima de su lomo, normalmente todos caían luego de los primeros minutos, sin embargo ya llevaba tal vez una hora y no podía tirarlo y eso lo estaba desesperando. Había tratado con brincos grandes, brincos cortos y rápidos, corriendo en línea recta, de forma zigzagueante y aun nada, incluso se había auto-estrellado contra el corral para tirarlo y el príncipe seguía sobre su lomo

Luego de 20 minutos más todos estaban asombrados, habían pasado ya una hora veinte minutos y el príncipe aun seguía sobre el caballo y lo más sorprendente es que este parecía no cansarse ya que seguía saltando cada vez con más fuerza y rapidez -¿crees que este bien?- pregunto Jun algo afligida al ver a su hermano

-probablemente esté muriendo de agotamiento- dijo Yoh con una sonrisa, Jun le miró algo aturdida por su expresión – pero es tan terco que no desistirá hasta que ese caballo lo haga – agrego el joven

-no creo que falte mucho para eso – dijo Bason mirando atentamente a Agma

-¿en serio lo crees?- dijo la joven, desviando su mirada hacia su hermano nuevamente

-sus saltos ya no son tan continuos su alteza y parece estar disminuyendo la velocidad- agrego el guardia, Jun miró hacia su hermano a ella le parecía que estaban igual que al inicio

-no se preocupe, si el príncipe se mantiene así por unos minutos más lo vencerá- agrego Bason

-¡animo Ren!- dijo la joven princesa

Agma que ya estaba comenzando a agotarse… mientras saltaba empezó a poner atención alrededor del corral, estaba rodeado de guardias, sin embargo ninguno de ellos había ingresado desde que ese joven arrogante y soberbio lo había hecho, de alguna forma todos los demás parecían temerosos de ingresar por lo tanto él solo estaba enfrentándolo a él, incluso desde que había aparecido, nadie había utilizado látigos ni cadenas, y mientras corría y saltaba ya con menos fuerza, comenzó a meditar su actual situación, estaba en un lugar completamente extraño a su entorno en Gaya y al palacio real donde vivía la hermosa joven que lo protegía, totalmente solo y no había ninguna posibilidad de escape. Además el joven que estaba sobre su lomo y parecía ser quien mandaba, aún no caía a pesar de todo lo que había hecho para tirarlo, aun sabiendo lo cansado que parecía estar también, debía querer mucho su ayuda para ser tan insistente.

En ese momento y hasta cierto punto estaba empezando a sentir admiración por su valor y resistencia, entonces volvió a mirar a su alrededor y algo más atrajo su atención, ese extraño y poderoso joven lo había protegido y no había permitido que ningún guardia lo golpeara, repentinamente se detuvo llamando la atención de todos, sobre todo de Yoh y Jun quienes entraron al corral por la puerta que los guardias abrían

En cuanto Agma se detuvo, Ren Tao cayo de su lomo al suelo -¡Ren!- grito Jun en el momento en que el joven se golpeaba contra el suelo

-eres un inconsciente- agrego Yoh al llegar junto a él

-basta de tus sermones, no estoy con ánimos para recibirlos- agrego el joven intentando levantarse mientras Jun se arrodillaba a su lado y tomaba de su brazo para ayudarlo

-¿estás bien?- dijo la joven princesa preocupada

-no te preocupes Jun, tu hermano no es tan débil- dijo el joven príncipe con dificultad

-su alteza- agrego Bason al llegar a su lado atento a los movimientos del caballo, varios guardias lo rodearon para evitar que escapara y sacaron sus espadas atentos a sus movimientos

Agma por su lado los observaba con precaución aun totalmente quieto cerca de donde Ren acababa de caer, en cuanto el joven príncipe se percató de esto hablo con fuerza - Qué están haciendo, aléjense- todos los guardias se sorprendieron y empezaron a retroceder de a poco sin guardar sus armas

-pero alteza – dijo Bason sorprendido

- no escuchaste lo que dije, guarden sus espadas y apártense de él – agrego Ren mientras era ayudado a levantarse por su hermana, los guardias guardaron sus espadas y se alejaron hasta salir del corral

-hermano, podría escapar – agrego Jun con algo de miedo, el joven príncipe se separó de ella y comenzó a caminar hacia el caballo que aún se encontraba quieto

-Ren – dijo Yoh en forma de advertencia – no creo que esa sea una buena idea – sin embargo el príncipe no le hizo caso y siguió caminando con algo de dificultad hasta quedar a unos 20 pasos del corcel que lo observaba con recelo

-bien… hicimos un trato- agrego Ren, entonces extendió su mano indicando la salida, todos se asombraron al verlo hacer ese movimiento aceptando la derrota – eres libre de marcharte – agrego con seguridad, el caballo estaba asombrado sin embargo no parecía moverse

-¿Qué estás diciendo Ren?- preguntó Yoh al verlo rendirse –estuviste sobre él hasta que se detuvo, tu ganaste- agrego el joven, Ren lo hico callar

-solo porque él paró a propósito- agrego el príncipe – fui derrotado y como prometí puede marcharse a donde desee- agrego Ren con tranquilidad sin girar y dando la cara completamente al caballo

-pero hermano…- dijo Jun, la princesa iba a continuar pero fue detenida por el brazo del guardia del príncipe que se colocó sobre su hombro atrayendo su atención y negó con la cabeza para indicarle que se detuviera

-eres libre Agma, nadie te atacara ni te seguirá- agrego Ren de frente –admito mi derrota- agrego el joven en el momento en que de su frente caía un poco de sangre recorriendo su cara por el lado izquierdo

-¡Ren estás sangrando!- dijo Jun asustada

El caballo aun lo miraba con recelo y se movía lentamente de un lado para otro – confía en mí, nadie te atacará- agrego Ren con seguridad, al no ver respuesta del caballo, entonces el joven se giro y comenzó a caminar de regreso hasta su hermana, amigo y guardia y mientras lo hacía comenzó a hablar – ordeno que el corral quede abierto, y también la puerta principal de las caballerizas, si alguien hace algo para detenerlo será azotado – agrego el príncipe, todos los guardias estaban respondiendo de forma afirmativa cuando algo ocurrió, Agma comenzó a caminar lentamente, sin embargo su dirección no era hacia la salida del corral, si no hacia la espalda del joven príncipe que en ese momento estaba siendo curado en la frente por su hermana

-Ren…- dijo Yoh con una expresión de sorpresa en el rostro que Ren no comprendió, escuchaba los pasos del corcel a sus espaldas, señal de que se marchaba, pero esa expresión en el rostro de Yoh parecía indicar que Agma no estaba saliendo precisamente

Antes de girar precisamente, sintió un leve golpe en su espalda y un ruido similar a la respiración de un caballo, al girar pudo ver a la enorme bestia a su lado, Jun que había retrocedido un poco fue quien hablo

-hermano, ¿Qué ocurre?- pregunto la princesa sin comprender

-creo que su hermano ha encontrado un leal corcel su alteza – agrego Bason mientras Ren miraba de frente a Agma que en ese momento acercaba su cabeza hacia la mano del príncipe

-quieres decir que…- dijo la joven algo confusa

-Agma ha aceptado al príncipe como su jinete o más bien como su compañero- agrego el guardia personal del príncipe – lo considera su igual y admite su valor y coraje, por lo que desde ahora ha decidido estar a su lado – agrego Bason

La voz de Yoh quien estaba sonriendo nuevamente con las manos tras su nuca volvió a escucharse con decepción -creo que he perdido una buena daga –entonces suspiró resignado y sonrió – mi padre va a enfadarse mucho conmigo – agrego el joven comenzando a reír de forma relajada, Ren giró su rostro hacia él

-puedes conservarla – Yoh lo observo algo confuso – esto fue un empate – agrego el príncipe, acariciando la cabeza de Agma

-felicitaciones su alteza- agrego Bason inclinando su cabeza hacia el príncipe quien sonrió, estaba cansado pero por fin había conseguido su cometido, Jun observó las heridas de su hermano y agrego

-si felicitaciones pero ahora debes curar esas heridas y descansar un poco- dijo la joven acercándose a él, Ren se alejo de Agma un poco y antes de marcharse agrego

-Bason, lleva a Agma a mi caballeriza y libéralo en el campo de atrás para que pueda correr con libertad- todos lo observaron algo sorprendidos por esa orden, entonces el joven agrego – no es un prisionero, es mi montura – el caballo lo miraba fijamente – lastimar o si quiera intentarlo es como herirme y eso merece el castigo más drástico y cruel – todos los guardias asintieron

-no se preocupe su alteza, guiaré a su corcel a su caballeriza de inmediato – agrego el guardia, el caballo comenzó a seguir a Ren, algo que el príncipe notó, giró hacia él

-escucha Agma, Bason te llevará a un lugar donde podrás correr y estar más libre– el caballo observó al enorme guardia y dejo de caminar

El joven siguió caminando hasta salir de las caballerizas, se sentía totalmente adolorido, como si hubiera recibido tortura por varios días – eres un inconsciente ¿sabías?- dijo Yoh sonriendo – ahora por tu culpa ya no podré divertirme en la ciudad y he perdido todo el día mirando un caballo- agrego Yoh desilusionado

El príncipe que era cargado por él joven y su hermana la princesa Jun solo sonrió levemente – es mejor eso que estar mirando a esos insulsos músicos y dormir en cualquier parte como haces siempre – agrego el joven príncipe

-eres un verdadero bárbaro, no aprecias las artes- agrego Yoh

- el que no las aprecia eres tú, siempre te duermes – agrego Ren – ahora ya cállate, estoy demasiado cansado para escuchar tus quejidos- agrego el príncipe

-ya basta los dos, será mejor que vayas por el sanador de la corte- agrego Jun hacia Yoh

-está bien, lo llevaré a sus habitaciones lo más pronto que pueda – agrego el joven despidiéndose de ambos y tomando el camino contrario

Jun y Ren siguieron caminando – por lo menos nuestro padre estará feliz – dijo la princesa, Ren la escuchaba con atención – nunca habías mostrado tanto interés por uno de sus regalos- agrego la joven con una sonrisa

-nunca uno de sus regalos había sido tan interesante – agrego el joven con seriedad - espero que la próxima vez que vaya a Gaya me traiga otro reto como este- agrego el joven antes de desaparecer por una esquina del palacio con su hermana…

Oooooooooooooooooo - ooooooooooo

Bien espero les haya gustado conocer un poco a Ren, nos vemos en el próximo capítulo…