Espero no se haya notado mucho esta tardanza. Aquí les va!!
Recuerden sus hermosos reviews!
o-o-o-o
...Como las hojas...
...By: Hanna.sama
Aclaraciones:
-Hola (diálogo)
Hola (narración)
Hola (pensamientos)
Hola (algo que desee destacar)
o-o-o-o (cambio de escena)
El Flash back lo anunciaré previamente en negritas.
Los personaje (al menos los principales) tienen 16 años.
Capitulo 13
...No dejen que las toquen...
La escena de las termas volvió a aparecer en su mente, repitiéndose innecesariamente en cámara lenta. Estaba clavada en los inexpresivos ojos del joven, hasta que este rompió el silencio.
-¿Vas a bajar?- su tono de voz era mecánico, muy frío, con el cual pretendía disimular su sorpresa y ansiedad. Se movió al lado contrario del pequeño cubículo y observó de reojo como la chica trataba de tranquilizar sus dedos, evitando equivocarse de botón.
Silencio.
Nerviosa no era palabra suficiente como para describir lo su cuerpo trasmitía. Sus manos sudadas rozaban una contra la otra, en un juego disparatado de sus dedos, sus pies se pisaban uno sobre el otro, su piel se erizaba hasta punto de gallina y sus dientes mordían su labio inferior sin piedad. Sentía como el calor se liberaba a paso veloz de su rostro y como el resto de su sangre circulaba ferozmente por todo su cuerpo. Se apoyó contra la pared fría, jurando que su piel sacaría vapor a chorros, anhelando el toque salvador que indicaba la llegada a su piso.
Vamos, apresúrate.
La música climatizadora del ascensor no hacia más que empeorar las cosas, pero lo más frustrante era que el chico a su lado parecía ajeno a todo lo ocurrido, es más como si ni siquiera notara que ella estaba allí.
Imbécil.
Su rostro se contrajo a pesar de lo mucho que quiso evitarlo. Sus ojos se apretaban dejando salir las ya prevista lagrimas saladas, tan tibias que solo aumentaban el color carmesí de su mejillas.
De pronto su salvador hizo acto de presencia. El tan esperado timbre sonó melodiosamente, abriendo la única gran puerta corrediza que daba la bienvenida al piso. No dudó en salir corriendo.
o-o-o-o
Solo estaban ellos, los chicos, sentados en una mesa cercana a la barra. Cada uno con su respectivo trago, parecían más nerviosos que de costumbre, golpeando levemente los vasos con sus dedos, jugando con las servilletas, en fin.
-Y...que se supone que haremos- exclamó Shikamaru.
-¿Qué más? No dejar que nadie se les acerque- dijo Kiba con toda la naturalidad del mundo.
-No creo que sea una buena idea- Gaara dejó su vaso a un lado, mientras observaba a los demás.
-¡No seas inepto, ttebayo!- Naruto golpeó la mesa con fuerza. -¡¿crees que cualquiera tiene el derecho de...tocarlas o insinuárseles como si nada?!
-¿Y nosotros si?
Todos guardaron silencio.
-Pues...son nuestras amigas- comentó Kiba.
-¿Y?- otra vez Gaara con su mirada acusadora.
-Pues...si alguien va a...a hacer algo, es natural que seamos nosotros ya que...- esta vez bajó la cabeza mientras su tono demostraba lo enserio que hablaba- las vimos primero...
El castaño acababa de decir lo que todos llevaban en mente desde que pisaron la playa. Después de conocer "el otro lado" de sus compañeras, sus percepciones con respecto a ellas habían cambiado, como el de todo adolescente y así, como todo hombre, los celos venían de la mano con las hormonas. La sola idea de que alguna de ellas fuera tocada o si quiera se sintiera atraída por alguien que no fuera ellos, simplemente los enloquecía y no estarían dispuestos a aceptarlo. A pesar de los reproches de Gaara, la decisión parecía ser unánime:
Ellas les pertenecían.
o-o-o-o
Las mesas habían sido retiradas, las luces cálidas habían sido reemplazadas por extravagante y fulminantes efectos láser que dejarían aturdido a cualquiera y la música clásica de hace unas horas ahora retumbaba como un descomunal techno.
-¿Y bien, entran o qué?- Sai observaba al inhibido grupo mientras reía internamente.
-¡Claro que sí, ttebayo!...solo, tengo que atarme las agujetas- se rascó la nuca un par de veces mientras pedía auxilio a sus compañeros con la mirada.
-Bueno, ¿entramos?- caminó hacia la pelirrosada y le extendió la mano en señal de invitación, mientras las amigas de esta reían pícaramente a sus espaldas.
-Este...- aún no sabía si confiar en aquel chico, apenas si se había aprendido su nombre y como olvidar lo ocurrido en la piscina. Aún así, sintió que era su oportunidad de ser la primera en algo, además de que aquello la mantendría alejada de Sasuke. -Esta bien, vamos. -Dejó que Sai apretara su mano y la condujera hacia e interior del recinto, ante la mirada atónita de todos.
-¡¡Espera, vamos con ustedes, ttebayo!!- aquello fue suficiente para que todos se movieran, en especial él, Lee y cierto moreno.
o-o-o-o
-¡¡Maldición los perdimos!!- el rubio buscaba intensamente a su compañera, que yacía sola con Sai en algún lugar de aquel oscuro recinto.
-Descuida, la encontraremos- Shikamaru trataba en vano de calmar a su compañero, hasta notar que Sakura no era la única bajo peligro.
Tres chicos se habían acercado a Ino, Tenten y Hinata, con tal de invitarlas a bailar. Ninguna pareció estar interesada, hasta que Ino ofreció su mano.
En el acto, Shikamaru, Naruto y Kiba se abalanzaron sobre las chicas, rodeándolas como pequeñas presas.
-¿Qué te pasa?- uno de los chicos apuntó de forma retadora a Naruto.
-¡¿Qué te pasa a ti, ttebayo?!- avanzó hacia el joven con puño en alto.
-Hey, ella puede bailar con quien quiera
-Pues fíjate que no
-¡Naruto!- Ino estaba más que sorprendida.
-¿Y por qué no?
-Por...porque...¡¡porque tiene tres riñones, por eso!!
-¿Q-qué has dicho?
-¡¡Si, nació malita y le cuesta moverse, de hecho usa ropa interior de metal para afirmar su caderas, si no estaría en silla de ruedas en esto momen...- sintió como el filo del taco de Ino se incrustaba en su nuca, dejándolo en el suelo.
-¡¡RETARDADO!!
-O-ok, nos vamos- él y los otros dos jóvenes salieron temerosos.
-¡¡Esta me la pagas, IDIOTA!!
o-o-o-o
Tenía los brazos cruzados, la mirada atenta y el cuerpo más tenso que nunca. Miraba en todas direcciones en busca de la chica, sin encontrar ni un pelo rosa.
-Ve a buscarla- Neji estaba quieto contra la pared, observando a sus compañeros. -somos suficientes para cuidar de las tres.
-Ok- respiró hondo y se adentró en la multitud.
Ojala no fuera demasiado tarde.
o-o-o-o
-Bailas muy bien- habían estado moviéndose ya hace mucho, lo que la tenía algo agotada.
-Gracias, tu igual aunque siempre se puede mejorar- sonrió.
-Hmp, que simpático- frunció el ceño fingiendo molestia.
-Jaja, es broma- Sai se acercó cuidadosamente hacia ella. -lamento lo de antes.
-N-no hay problema- enrojeció al recordarlo. De pronto sintió que su espacio personal disminuía, viendo el rostro del chico aún más cerca. -¿Qué...?
-Un caballero no deja a una chica esperando- sutilmente fue avanzando, tratando de salir de la multitud.
-S-sai...- sin entender dejó que Sai la sacara del tumulto. Pronto las luces se hicieron lejanas, no así el ruido de la música. Avanzaron hasta que su espalda chocó con la fría pared. No veía muy bien, pero pudo sentir a la perfección el rostro de Sai acercarse lentamente a su oído, rozando levemente su mejilla con la suya.
-Creo que eres nueva en esto- comenzó a lamer lentamente el cuello de la chica, apretando con sus labios, más sin morder, la zona tras el oído.
-S-sai...q-que...-trató inútilmente de huir, pero sus músculos estaban demasiado rígidos como para moverse. Sentía como Sai olía suavemente su cabello, para luego separarse bruscamente y mirarla a los ojos. Luego de unos segundos de silencio, el chico avanzó hacia ella, más específicamente, hacia su boca, a la vez que agarraba sus manos con la suficiente fuerza como para no dejarla ir. Su pecho se había encontrado con el de Sai, dejando que el calor de ambos pareciera una sola mata de vapor, sin contar que las piernas de este tenían a las suyas arrinconadas contra el frío mármol.
Esto lo había visto una que otra vez en alguna película de las que arrendaba Ino, pero...
No se suponía que le estuviera pasando a ella.
o-o-o-o
-¡¡ESTOY HARTA!!- Ino tenía el cuello de Naruto entre sus manos, mientras este imploraba por un poco de aire. -¡¡no hemos podido bailar en toda la noche más que nosotras mismas y es por culpa de ustedes!!
-¡¿Si, que mierda les pasa hoy?!- Tenten igual de furiosa.
-¡N-nosotros...s-solo...aireee!- Ino lo soltó de golpe y sin delicadeza alguna. -¡Gracias, ttebayo!
-¡¡Ahora me van a decir que...miren allá, ¿no es Sakura?!
-¡¿Dónde?!- todos los chicos se dieron media vuelta, pero había sido una equivocación por parte de la rubia.
-No, esa no era Sa...¡¡Se fueron!!
-Mendokusai...
-¡¡Andando, ttebayo!!- habían descuidado el ingenio de las chicas y que estas harían lo que fuera por conseguir lo que quisieran, incluso bailar con chicos esa noche.
o-o-o-o
-D-detente...
-Relájate, ¿si?
-Sai...- no podía ni siquiera pensar con claridad y Sai esperaba que se relajase. La paciente respiración del chico estaba ya muy cerca de su rostro y sin si quiera verlo venir, sus labios se posaron descaradamente sobre los suyos.
Sus ojos se abrieron más de lo que creía y su boca rígida se rehusaba a moverse. Sai intentaba en vano que esta le correspondiese, moviendo sus labios de forma calida. Era insistente y por más que quiso, no pudo aguantar más dejando su resistencia hecha trizas. Ahora su boca, al igual que su cuerpo, estaban a merced de aquel contacto de labios. El movimiento la había hipnotizado, soltando hasta sus brazos, los que colgaron pesados y sin voluntad propia. Fue entonces que algo suave y húmedo comenzó a deslizarse hacia el interior de su boca, encontrándose con su propia lengua. Estaba perdida, no sabía cual debía ser su siguiente movimiento, pero pronto hasta su lengua era esclava de la del chico, guiada en un extraño baile tibio.
El aire comenzaba a escasear y, tras un húmedo ruido, sus labios se despegaron sin eliminar la cercanía a la que habían llegado sus rostros.
-No esta mal, pero...- susurró sobre los labios de la ojiverde. -...puedes hacerlo mejor- inmediatamente repitió aquel choque, esta vez, introduciéndose en la inexperta boca sin permiso alguno.
-Hmp!- se quejó un poco hasta sentirse cómoda otra vez. No dejaría que se burlara de ella. Deslizó sus manos por el pálido cuello, ocultando la derecha bajo la camisa del moreno. Esta vez ella tomó las riendas en aquel ritual e inició una serie de movimientos con su boca que ni había imaginado. Sai ya no tenía necesidad de sujetar sus manos, por lo que dejó que las suyas resbalaran hacia las caderas de la chica. En ese momento ya nada le importaba, se sentía demasiado bien como para parar y ya no le interesaba en donde terminaran las manos del ojinegro.
-S-sai- se separaron unos segundos en busca de aire, tiempo suficiente como para que la pelirrosa dejara escapar un suspiro.
-Aún no terminamos- tercer beso y la chica aún iba por más.
-Lo se...- sintió las manos de Sai hundirse en su delgada camisa y subir por su espalda semi-desnuda, a la vez que mordía sus labios entre besos. Ella, por su parte, recorrió la espalda del chico en su totalidad con la diestra, mientras que con la otra mano se dispuso a llegar un poco más abajo.
Estaba tan concentrada en su deliciosa labor que no notó una gélida y estupefacta mirada desde la multitud.
-Eres hombre muerto...-el extraño hizo sonar sus nudillos con rabia, mientras corría a gran velocidad con intención de derramar algo de sangre.
o-o-o-o
Pensaba quedarse cerca de la barra el resto de la noche, pero también estaba preocupado aunque no fuera capaz de admitirlo. Se adentró en la masa de gente movediza y sudada con la esperanza de encontrar a alguna de las chicas. Luego de pisar y ser pisado repetidas veces, divisó una cabellera familiar.
-¿Hinata?- tocó el hombro de la desconocida, quien resultó ser la ojiperla.
-G-gaara-san...¡gracias a dios!- se dejó caer a los brazos del pelirrojo, tiritando y sollozando sobre su pecho.
-Salgamos de aquí
Luego de un largo recorrido lograron salir del atestado lugar. Fueron hacia el gran jardín, sentándose en una enorme fuente de mármol gris.
-¿Qué pasó?
-Y-yo, perdí a las chicas...
-¿Para que viniste?
-¿Cómo?
-No te gustan estas cosas, ¿para qué lo haces?
-Es que las demás...yo...- se quedó sin palabras.
-Ellas sugieren, no obligan- la miró a los ojos por primera vez. -no te sientas forzada, ni ellas ni nadie pretenden presionarte a hacer algo que no disfrutas
-G-gracias Gaara-san- le dedicó una sonrisa al chico, este ni siquiera se inmutó.
-Vuelve a tu cuarto, yo haré lo mismo
-¡Si, hasta mañana!- vio a Gaara alejarse sin siquiera despedirse, pero le dejó la sensación de calma que tanto había necesitado esa noche. Se ordenó un poco el cabello y caminó hacia el hotel, sin percatarse de un par de ojos que la observaban estáticos, ocultos tras una gafas oscuras.
o-o-o-o
Había divisado a Tenten desde hace un rato, parado desde la otra esquina. Esta solo había estado allí sin hacer más que ordenarse el cabello de vez en cuando u observar la hora en su reloj de pulsera. Suspiró y se decidió de una vez por todas a acercarse.
Se paró frente a ella a la espera de alguna reacción, pero esta solo lo miro inexpresivamente para luego enfocarse en la hora.
-Escucha, yo...lamento que...no se suponía que tu, ¡mírame cuando te habl...- Tenten no solo lo comenzó a mirar, sino que se acercó lentamente y con una extraña mirada y brillo en sus ojos. Sus pasos eran lentos y marcados, acompañados de una sonrisa poco usual. -Tenten...- no parecía oírlo, en cambio agarró el cuello de su camisa con una mano, mientras que con la otra hacia presión en su cuello, obligándolo a entrar en contacto con su esbelto cuerpo. Con ritmo introdujo sus manos bajo la oscura camisa de Neji, palpando su bien formado tórax y a la vez, lamiendo su desnudo cuello. Mientras aquello transcurría, comenzó a rodear las tambaleantes piernas del castaño, enredándolas con las suyas.
Quiso detenerla, pero estaría más que loco si lo hacía en esos instantes. Sus brazos estaban libres, por lo que aprovecho y atrapó la fina espalda arrugando la débil tela que la cubría. La traviesa lengua de la chica ahora viajaba por el inicio de su pecho, como queriendo despedazar la camisa a mordiscos. Neji apenas si había llegado al cuello de la chica, cuando esta ya se encargaba de jugar con su cinturón, insinuando más de una cosa. El ojiperla contuvo un gemido al escuchar los suaves suspiros de su compañera, quien ahora posaba su boca muy cerca de su oído.
-Yo también puedo divertirme, Hyuuga- dicho esto se separó violentamente del chico, empujándolo contra la pared y alejándose con la cabeza en alto.
-Q-que...- estaba perplejo y por sobre todo...
Muy ansioso.
o-o-o-o
Se habían separado para cubrir más terreno, pero aún no había señas de las chicas por ningún lado.
-Mendokusai..un momento- le pareció ver una espesa cabellera rubia del otro lado y corrió para despejar dudas. Una vez que llegó confirmó sus sospechas: allí estaba Ino bailando a escasos centímetros con un muchacho. Vio como la mano del chico comenzó a juguetear con los tirantes de la camisa de la rubia, desatándolos pícaramente mientras acariciaba sus piernas.
Eso no pintaba bien, al menos para él.
Antes de que pudieran siquiera pensar en eliminar más distancia, Shikamaru se interpuso entre ellos ante su sorpresa.
-¡¿Tu también Shikamaru?!- Ino no dejaba de creer hasta que nivel de estupidez habían llegado sus amigos.
-¿Lo conoces?- preguntó el chico sin molestarse demasiado.
-Por desgracia...
-Que bien, ahora, con tu permiso...- intentó apartar a Shikamaru, pero este no se movió. -oye déjala, no puedes prohibirle bailar, ¿o sí?
-Pues...- sintió como Ino lo observaba confundida, lo que le provocó inesperados nervios.
-¿Qué acaso es tu novia o algo así?
-Si, así es- se mordió la lengua con toda las ganas queriendo no haber pronunciado esas palabras.
-Shika...- sintió como su garganta se secaba, ¿realmente dijo lo que creyó oír?
-Bueno, felicidades, pero eso no la hace inválida...- se acercó a Ino y posó su mano en su hombro.
-Exacto- su mirada era desafiante, pero no vasto para alejar a Shikamaru quien la agarró del brazó y salió junto a ella a paso veloz. Una vez fuera del local Ino se soltó del agarre indignada.
-¡¿Qué mierda te traes?!
-No armes escándalo
-¡¡Lo armo cuando quiero, aquí y ahora, ¿y qué es eso de ser tu novia?!- lo empujó en señal de furia. -¡¿Te volviste loco?!
-...- no tenía respuesta alguna.
-¡¡Si no te molesta entraré y para tu información e bailado toda la bendita noche y lo seguiré haciendo, así te guste o no!!- estaba decidida y si no fuera por que las fuertes manos del castaño agarraron sus brazos, ella ya estaría disfrutando de la música.
-¡¡Suéltame imbécil!!- hizo fuerza lo más que pudo pero le fue imposible salir.
-¡¡Cálmate ya Ino, no seas testaruda!!
-¡¡Déjame!!
-¡YA BASTA!
-Que...- el estruendoso grito de Shikamaru vino acompañado por un sorpresivo y cálido abrazo. La mano del chico ahora descansaba sobre su rubia cabeza, mientras que la otra aprisionaba delicada pero posesivamente su espalda, dejando al descubierto sus acelerados latidos.
-No lo hagas, ni te imaginas lo que pueden hacerte
-Lo sé- no era tonta, sabía que aquel chico, al igual que muchos otros, estuvieron a punto de propasarse, pero ella sabía controlarlo.
Al menos eso creía.
-Por favor...
-Shika...- no esperaba que la hubiera visto, ni menos que se preocupara de esa manera. Cerró los ojos y se dejo estar en aquellos brazos y entre esos fuertes y rítmicos latidos, enlazando sus brazos esta vez por la calida espalda de su compañero. -aún puedo cuidarme sola, no lo olvides.
-Mendokusai...
o-o-o-o
To be continued...
o-o-o-o
...
Je, ojalá les haya gustado, jamás me había inspirado tan rápido como ahora (primera actualización temprana en meses).
Si les gustó y quieren más solo dejen un review, ya saben que los amo ;D!
Ah, no olviden que las parejas no tienen por qué ser definitivas, pero si no hay mayores ofertas seguiré con mis pequeños planes (juu)
Recuerden, el botón Go es su amigo :D!
Ja nee!
...Hanna.sama
