Puedes escuchar Children's Work de Dessa y Everybody de Stabilo un mejor disfrute.


Advertencias adicionales: conversación de abuso (abuso infantil, abuso físico y abuso emocional, pasado y presente); ataque de pánico menor.


Len estaba sufriendo. La había jodido, sabía que la había jodido. Pero Dios, maldita sea, él sólo quería intentar y seguir adelante—sólo quería dejarlo ir, hacer lo que Barry le había pedido y soltar esta cosa entre ellos. Dejar de esperar por una Alma Gemela que no se sobresaltara ante su toque, ni siquiera en su brazo o pierna, que no prefiriera estar sufriendo que estar junto a Len. Sólo quería a alguien que pudiera realmente querer estar cerca de él. Ni siquiera pediría su amor a este punto, sólo tolerar su presencia y disfrutar de su compañía sería un alivio.

Sus palabras en el teléfono habían sido crueles, nacidas de sus parte más rotas, diseñadas para lastimar y había sido demasiado. Había querido lastimar a Barry, hacer que sintiera algo del dolor que estaba atravesando él mismo, arremetiendo. De inmediato se arrepintió de ellas, recordando su promesa de jamás herir a su Alma Gemela, recordando que el dolor era el único regalo que Barry parecía capaz de recibir de él. Lo odiaba, pero lo había hecho y tendría que vivir con él.

Él esperaba su propia angustia, sin embargo, sabía que colgar se sentiría como cortar su corazón y estaba preparado para ello. Lo que él no se daba cuenta era que eso habría dañado a Barry tanto como lo hizo. Len no esperaba más allá de la ira momentánea, frustración, del tipo que le haría lanzar o romper algo y luego calmarse. Tan jodidamente, él no esperaba esto.

Len no había dormido, y estaba seguro de que Barry tampoco lo había hecho. El chico fue un remolino de dolor toda la noche, agudo con demasiados filos, cortando en su percepción, ni siquiera enojado, pero herido. Len estaba marginalmente convencido de que Barry no podía sentir lo que había hecho con Hartley que el sangrado no iba a transferir eso, pero al imaginación era una herramienta peligrosa y no tenía ninguna duda de que Barry había estado acostado, preguntándose.

A la mierda todo. Len se había dado por vencido cuando regreso a su casa el almacén; había intentado llamar a Barry. Cinco veces. Sin respuesta. Estaba tentado a aparecer en los Laboratorios STAR a primera hora de la mañana, pero no estaba seguro de si iba a salir ileso y sin una o tres costillas rotas, y se preguntó cuán peor haría las cosas con Barry. Su mente había comenzado a conjeturar cómo podría escabullirse en el laboratorio de Barry en el DPCC—a través de los tragaluces, ¿Tal vez? —pero eso era idiota y lo sabía. Sin embargo, él estaba totalmente perdido, y no quería nada más que detener el dolor de Barry, hacerle sentir mejor, hacerle sentir algo más que la angustia en la que estaba. Porque si Len estaba recibiendo un fantasma de eso, no importaba cuán fuerte era su sangrado, sabía que Barry se estaba sintiendo peor.

Lo odiaba. Pero el odio no estaba ayudando, así que en la mañana trató de conseguir un cambio de escenario, sólo para encontrarse con Hartley. Después de su incomoda-pero-al-menos-honesta conversación, fue directamente al bar a tomar una copa—un ruso blanco. Bebes a las diez de la mañana tal vez no era su momento de más orgullo, pero eran la cinco en algún lugar.

No había bebido un sorbo cuando Lisa salió por las puertas traseras del almacén.

— ¡Len!

Dejó caer su bebida. Mierda. Se rompió en el suelo con un salpicón de líquido color crema.

—Lis—

— ¡¿Qué demonios te poseyó para dormir con Hartley?! ¡¿Qué está pasando?!

Si corazón se apretó. Lisa tenía su arma fuera y probablemente estaba a punto de empezar a disparar. Ella parecía furiosa, su cara bonita apretada y roja con ira. Estaba demasiado enojada para jugar lindo.

—Cálmate, hermana, esto no te concierne—

Shawna y Hartley aparecieron detrás de ella con un poof desde la puerta. El rostro de Hart estaba desorientado y Len frunció el ceño. No culpaba al chico por hablar, Lisa era despiadada.

— ¡Es mi problema! Se trata de mi familia y juro por Dios si no empiezas a hablar voy a voltear esta ciudad de adentro hacia afuera buscando por—

— ¡ESTO ES SUFICIENTE! –su voz casi nunca era lo suficiente como para estallar, pero silenciaba la habitación. Casi nunca necesitaba serlo. Pero Lisa estaba a punto de decir el nombre de Barry donde cualquiera podía oírlo y eso no era aceptable. Afuera, ahora. Ustedes dos –miró a Shawna y Hartley, aterrorizados. —Quédense ahí por una vez.

Ella lo siguió afuera dentro del callejón, casi un paso detrás y él sintió que su corazón aceleraba. No quería decirle a Lisa lo que había estado pasando. Parecía que no había nada que hacer sin embargo.

—Dormí con Hartley. Lo terminé justo después—algo de una sola vez –su máscara de compostura estaba de vuelta, entrando como un guante, se giró para encararla en la sombre del callejón.

—Eres un idiota –ella no estaba gritando, su rostro no estaba rojo. Eso era una buena señal.

—Lo sé. Me ocuparé de ello.

—Obviamente no, si estás haciendo algo estúpido. Te dije hace semanas lo que no hagas lo que haces siempre y empujaste a tu Alma Gemela lejos. Ahora sé que me has estado mintiendo sobre esto desde el principio y no me iré de aquí hasta que no reciba toda la maldita verdad, Lenny. Entonces puedo decir que verdaderamente estúpido has sido.

El dudó. ¿Toda la verdad?

— ¿Qué quieres saber?

— ¿Cuándo fue la última vez que viste a Barry Allen?

Exhaló.

—Hace un mes.

Su cara se contorsionó, la rabia fugaz con preocupación antes de que ella es repusiera sus rasgos.

—Dime lo que pasó.

Ella sabía de la gala de policías, el plan con Bivolo y Mardon, lo que había sucedido. Rozó los detalles, recordándole lo sucedido, que Barry estaba furioso por el campo frío, electrocutado por Mardon, que el alcalde se había escapado y que había tenido que usar su arma fría para detener a los policías, congelando la pierna de Joe West. Ella asintió pacientemente y presionó por más. ella sabía de Mardon y Baez también, así que le dijo desde ahí, en el callejón, cuando Barry lo estampo contra la pared y le gritó, ignorando su intento de disculparse y explicar, golpeando la pared tan fuerte que se desmoronó bajo su puño. Trato de explicar el dolor y la ira de Barry, que rompió con Len en ese momento.

— ¿Así que trataste de establecer reglas sólo para que pudieras vivir tu vida anterior y estar juntos y él escupió en eso?

—No lo hice lo suficientemente bien. Dijo que prefería estar solo a estar conmigo. Traté de alcanzarlo, quería arreglarlo, pero él se asustó, azotándome contra la pared y me levanto por el cuello para detenerme de—

— ¡¿ÉL HIZO QUÉ?!

Oh. Mierda, tal vez no debería haber mencionado eso.

—Estoy bien, Lise –él no mencionó los moretones en su cuello a la mañana siguiente. —Jodí las cosas bastante para que él estuviera tan enfadado—

—Tú no eres NUNCA responsable de las emociones de otra persona, Len. Jamás. Si quieres disculparte por haberlo arruinado deberías hacerlo porque estabas mal, no porque él esté enojado. ¡Y su ira no le da derecho de herirte—a estrangularte!

—Eso fue—estoy bien. Me besó después y—

— ¡¿Te tiró y después te besó?! Len eso es—

—Ni siquiera se dio cuenta de que me había lastimado, o asustado—

— ¡¿No es ese el punto de tener un maldito sangrado con tu Alma Gemela?! ¡¿Así que no te lastima?!

—No es lo que estás pensando, Lise, él estaba en modo Flash—

— ¡Oh Dios Mío! ¡¿Estás haciendo excusas por él?!

— ¡Estoy explicando la situación! Estaba decepcionado y en traje. Eran cosas de Flash y Cold, no—no era así, Lise. Me azotó contra la pared unas cuantas veces, pero él golpeó la pared, no a mí –pero mierda, sabía cómo sonaba eso, se ponía tenso y sudoroso escuchando las palabras pronunciadas en voz alta ahora que las pensaba en lugar de encerrarlas en algún rincón oscuro y profundo de su cerebro. Sabía cómo sonaba esto y sabía que esta no era la primera vez que Barry se había enojado e incluso en su escondite, lo había estampado contra una pared. Lo había hecho el día de la Comunión Inicial, a toda velocidad.

—Te estranguló.

—Se estaba protegiendo. Me acerqué, probablemente lo tomó como una amenaza –enunció claramente, con voz dura, pero aun así sonaba endeble para sus propios oídos.

Y Lisa parecía molesta, conmocionada y horrorizada, retrocediendo visiblemente.

—Dios, Len, suenas como mi madre

El latido de su corazón fue rápidamente de su pecho hasta latir en sus oídos.

—Eso no es—

—Lenny—está abusando de ti.

Se sintió enfermo, tembloroso, su visión estrechándose. Ambos habían estado en las mismas sesiones de terapia, aprendieron los mismo comportamientos, que buscar, que cogniciones distorsionadas cambiar. Pero no podía pensar de esa manera. No era una maldita víctima. No estaba poniendo excusas. Él era—

—Lisa, no soy un—no es así –intentó respirar lento, obligándose a quedarse quieto, con los nudillos blancos por los puños cerrados, las rodillas fijas para no caerse. —Él es flash y yo soy el Capitán Cold –se concentró en hablar, en el presente, inhaló. —Asalté la gala de policías, herí a su padre, él fue herido por Mardon—lo sentí ser electrocutado, ahora, eso jodidamente duele, Lise –exhaló. —Los dos peleamos, los dos estábamos lastimados.

—Len… Por Dios. ¿Estás bien?

—Estoy bien –dijo. —Estábamos peleando, Lise. No fue abuso.

— ¿Cómo es una pelea si no levantaste ni un dedo?

—Mi arma—

— ¿Te refieres a tu arma que modificaste para que no lo lastimaras? ¿Esa que cambiaste para que pudieras mantener las cosas con ese buen chico que llamas Alma Gemela? ¿No se da cuenta de que antes la única manera de que sobrevivieras a sus encuentros era mantenerse un paso adelante, ser más listo y cruel que él, explotar sus debilidades? ¡Y ahora no tienes nada! No lo lastimaras, no puedes luchar contra él—un humano normal no puede—y lo estas siguiendo como un cachorro solo esperando amor mientras él te aparta y te deja solo.

Su voz sonaba fuerte y estridente al final, de nuevo, enojada y justa.

—Lisa—

No trates de defenderlo, Len. Me pones enferma. Se enoja y te tira y te usa. ¿Qué tipo de Alma Gemela hace eso?

La visión de Len estaba clara otra vez, su respiración era una especie de clama forzada, incluso si su corazón todavía latía demasiado rápido.

—Él rompió—rompimos, Lise. Terminó. No está tratando de controlarme o lastimarme, simplemente quería dejarlo.

— ¿Y por eso te besó después de asfixiarte? –ella negó, disgustada. —Y ahora qué— ¿Estás yendo adelante, liándote con Piper?

—No del todo –suspiró y sintió un temblor en su mandíbula cuando lo hizo, apretando la boca para detenerlo. Los ojos de su hermana se entrecerraron y supo que no saldría de ahí sin decirle al verdad. Su respiración salió como un suspiró y resistió la necesidad de meter las manos en los bolsillos. No necesitaba mostrar un gesto tan obvio. —Barry llamó.

— ¿Llamó cuándo? ¿Hoy?

—La noche pasada. Mientras lo hacía con Hartley.

—Oh Dios—

—No quieres los detalles, hermana. Pero él podía sentirlo en el sangrado.

Su mandíbula cayó.

—El sangrado, ¿Eso puede—? Lenny, eso es… eso es increíblemente jodido.

—Lo sé –asintió sólo una fracción.

Su expresión se endureció.

—Entonces él lo sintió y te llamó mientras estabas con Hartley. ¿Y entonces?

Que más remedio que decirlo.

—Y luego continué.

Bien –su voz era cruel.

— ¿Bien? –los ojos de Len la fulminaron con la mirada, medio enfadados, pero él dio un paso al costado. No era necesario desviar esa emoción hacia Lisa.

—Durante un mes, básicamente te obligó a hacer lo que él quería porque tú eras el único que realmente lo intentaba y entonces él te lastima y te lanza a un lado por otro mes después de joder con tu cabeza al besarte. Me alegra que hayas continuado.

—Yo no. Él está… herido.

—De nuevo, bien. Es gracias a sus propias acciones. Si te hubieras detenido cuando llamó, habría sido otra forma de controlarte, manipular tu culpa para que siguieras haciendo lo que él quiere que hagas. Él no puede controlar tus acciones y a quien follas. Que injusta demanda—no estés conmigo, pero no estés con nadie más. Es una mierda.

—Lise, yo sólo… quiero estár con él.

—Y él quiere controlarte, por cómo suena eso. A menos que acepte lo real y se baje de su jodido caballo, nunca serás igual a él. Amas profundamente y proteges a las personas que amas, nunca le pondrías un dedo encima.

—La gala de policía—

—La gala de policía en la que en la que no le pusiste un dedo encima. ¡A donde fuste para proteger a su familia de un hombre con rayos en la mano y sólo disparaste para defenderte de las balas! Déjame adivinar, Len, ¿Has pasado este último mes y ahora toda la noche y mañana desde que llamó, tratando de encontrar la manera de compensarlo, en lugar de preocuparte en que él te hiciera daño también, ignorando tu propio dolor?

No podía negarlo, sólo frunció los labios y miró a la pared de ladrillo más cercana a él. Lisa dejó escapar un salvaje sonido de frustración, mitad gruñido y mitad burla y todo cruel.

— ¡Tienes valor, Len! ¡Tú dolor vale la pena! ¡Tú importas! Sé que pasaste toda tu vida recibiendo golpes de papá, defendiéndome, diciéndome que no importas, pero lo haces. Importas, tu dolor importa, tus sentimientos importan. ¡¿De acuerdo?!

Frunció el ceño ante el vidrio roto bajo sus pies.

—Vale –su voz no debería sonar tan hosca.

—Dilo.

— ¿Decir qué?

—Quiero escucharte decir que importas.

—No voy a—

— ¡Dilo!

Ella arqueó las cejas con impaciencia y esperó. Sus ojos se endurecieron. Ella no iba a dejarlo ir así que él sacó las palabras con pesar.

—Yo importo.

—Todo. Tú y tus sentimientos y tu dolor son importantes.

—Yo… –su garganta se cerró, no dejó salir las palabras a pesar de retorcer su boca para formarlas.

—Todo.

—No tengo la intención de sentarme y jugar a la terapeuta contigo.

—Bien.

Parpadeó y ella ya estaba caminando junto a él y no—la agarró del brazo.

No estás a punto de a ir a su laboratorio.

—Tienes la maldita razón.

—Lisa, no vas—

Ella soltó su brazo del agarre.

—Voy a patear su pálido trasero blanco si es necesario. Nadie, pero nadie, hace que mi hermano se sienta que no vale la pena.

Mierda.

—Lisa, por favor. Nunca seré capaz de arreglar esto si yo—tú, nosotros—seguimos irrumpiendo en su vida cuando él no me quiere allí.

—Si él no te quiere, no tiene derecho de llamarte cuando estás en medio de—

— ¡Lisa! –él consideró su ira obstinada, el arma a su lado. —Hermana. Sólo dame unos días. Si no he encontrado la manera de hablar con él para el final de la semana, entonces puedes hacer… lo que sea que vayas a hacer.

Ella le lanzó una mirada larga, lenta y apreciativa. Cuando habló, parte de su encanto más dulce estaba en su voz de nuevo.

—Bien. Hasta el fin de la semana. Hasta entonces, estaré descifrando cómo entrar a su trabajo. O tal vez a los Laboratorios STAR. ¿Su casa? Tantas posibilidades.

Len frunció el ceño, pero sabía que no podía detenerla, y decirle a Lisa que se moderara era como decirle a un tornado que disminuyera la velocidad. Así que sólo se quedó mirando cuando ella se dio la vuelta y se alejó.


Len pasó la mayor parte de su día después de eso, considerando lo que Lisa había dicho y tratando de reprimir cómo se sentía. Pensó en la Comunión Inicial, en la expresión aterrorizada en la cara de Barry, las lágrimas en sus mejillas cuando Len lo había besado sin pensarlo. Pensó en el dolor en sus costillas cuando Barry lo estampó contra la pared en los Laboratorios STAR y el miedo en los ojos del otro cuando Len agarró sus muñecas, ansiando el contacto con él. Pensó en la forma en que Barry había pasado de los ataque de pánico a quedarse dormido en su hombro, en la forma en que su cuerpo se sacudió con él corriendo dentro del campo frío persiguiendo las balas, cómo ardía con un dolor caliente cuando Mardon lo bombardeó de lleno con rayos. Len pensó en la forma en que Barry lo presionó contra la pared y reclamó sus boca hasta que vibró en los brazos de Len por la fiebre de sus besos, lo enojado que Barry se veía mientras se alejaba, lo mal que sonaba su voz en el teléfono cuando le pidió a Len detenerse.

Ambos habían cometido errores. El problema era que no tenían idea de cómo solucionarlos.

Al día siguiente, Len estaba metido en planes sin progreso. Tenía miedo de equivocarse más de lo que ya había hecho, distraído constantemente por el sangrado, centrándose en cada pequeña sensación que podía sentir a través de él. Se suponía que se reuniría con Bivolo esa mañana para seleccionar arte para el almacén de las valiosas colecciones de Len, todas las piezas robadas por Rainbow Raider, aparentemente no estaban en exhibición. Len había colocado recientemente La Educación de cupido de Correggio en la pared de su dormitorio en casa, pero la mayoría de sus piezas habían sido vendidas para colecciones privadas o escondidos en su propio depósito personal de donde sólo las sacaba para mirarlas en alguna ocasión. Sin embargo, canceló a Bivolo, ignorando el mundo y centrándose en Barry hasta que su teléfono vibró alrededor del mediodía.

No era Barry. Intento no estar decepcionado, pero entonces—

— ¡Mick!

Joder, estaba tan aliviado. No había visto a su mejor amigo en casi dos meses, a pesar de que el otro estaba justo al otro lado del puente de Keystone. Lo invitó al bar de los Rogues y al escondite, llegando minutos antes de que Mick llegara, mostrándole todo y disfrutaba del modo en que silbaba apreciando las modificaciones de su arma, la instalación médica del almacén, los diseños y distribuciones del lugar.

—Vamos a traer algo de arte del depósito—Bivolo tiene algunas ideas. Estoy pensando en ese Straub que robamos hace unos años— ¿Quemaste la galería? —sería agradable en la pared oeste, sobre la puerta.

Mick sólo gruñó, cero apreciación por el arte. En realidad, hizo sonreír a Len.

—Vamos, el bar sirve el almuerzo. Vamos a tomar unas cervezas y ponernos al día. La señora Karpenko— ¿La recuerdas, de la panadería? —acaba de traer un pay fresco la noche pasada.

Salieron al frente y tomaron asiento en una de las mesas, pidiéndole a uno de sus empleados por bebidas y pay, y algo de comida.

— ¿Así que estas consiguiendo pays como pago ahora?

Len torció la boca con disgusto.

—Le dije cinco veces que se quedara con su maldito dinero, y además ella no podía pagar este mes, de ahí el pay. No me importan los impuestos y tú lo sabes. La mitad del bloque no escucha.

—Idiotas –sin embargo, Mick no parecía tener ningún reparo en comerse el pay, dándole un mordisco tan pronto como llegó.

Len sacudió la cabeza, mirando la rebanada en su plato.

—Estamos alterando su forma de vida. Este es nuestro 'territorio' ahora, nos guste o no. Los Santinis están en nuestra frontera, hay rumores de que los Darbynias se están uniendo. Los periódicos e internet están llenos de actividad meta-humana, con nadie más que unos pocos teniendo idea de qué pasa. La gente sólo quiere saber que cuando las cosas vayan mal, alguien los cuidara.

— ¿Y ese alguien serías tú?

Se encogió de hombros y casi sonrió.

—Nosotros. Los Rogues.

—Pensé que éramos una banda de criminales.

—Lo somos. También lo es la mafia y protege a los suyos. Mira Mick—Central es mi hogar, nuestro hogar. Keystone no es diferente. ¿Esta gente quiere que los vigiles si los Santinis o algún imbécil como Kyle Nimbus viene llamando? Puedo hacer eso.

— ¿Por un precio?

Frunció los labios, inclinando un poco la cabeza. Sabía que nada en la vida era gratos, pero—

—No me importa el dinero. Si la gente quiere pagarme, es su problema. Reinvertiré en la comunidad –su sonrisa era mordaz. —Convertirme en un filántropo.

Mick resopló pero lo dejó pasar.

—Buen pay al menos.

Len quería un cambió de tema.

— ¿Cómo está Pam?

Mick tomó un trago de cerveza, recogió su portavasos y lo golpeó contra la mesa.

—Oh, la conoces –sonrió, pero estaba mirando hacía la mesa.

— ¿Mick?

El negó.

— ¿Así de malo?

—Es como—cómo lo llaman—enredos neurofibrilares. Ella va por los 93, así que no es ninguna sorpresa, pero es difícil por lo que causa en el sangrado. Estos enredos se acumulan cerca de la parte del cerebro donde se encuentran las células del sangrado y hacen un desastre—hace cortes en su cerebro llamado lesiones—así que no sé cuándo está feliz o triste o nada la mayor parte del tiempo. La mayor parte de lo que surge es confusión. Es por eso que tuve que visitarla por tanto tiempo, necesitaba asegurarme de que ella estaba bien.

Realmente no sabía que decir a eso, tomando un trago antes de contestar.

—Ella es así de vieja, ¿Huh? El tiempo vuela.

—Sí que lo hace, amigo –Mick levantó su vaso y bebió profundamente de él.

— ¿Vas a regresar allá entonces?

—No por el momento. Pammy es fuerte y orgullosa, está armando un escándalo porque estoy pasando todo el tiempo allí y no trabajando, divirtiéndome, ya sabes.

— ¿Su memoria todavía están bien entonces? ¿Todavía te reconoce?

Mick se encogió de hombros.

—Buenos y malos días. Ella sabe quién soy, pero sobre todo piensa que soy más joven, en mis veinte, cuando nos conocimos.

La mente de Len evocó una imagen de Mick en la década de 1980 y era difícil no sonreír.

—No puedo culparla, probablemente tenías cabello en ese entonces.

Mick se rió.

—Mira quién habla.

Len sonrió y se encogió de hombros un poco. Su cabello estaba corto porque le gustaba de esa manera, aunque para estar seguro, Mick se había rapado mientras se conocían, probablemente para evitar que se incendiara.

Más comida—el almuerzo real, para colocarse a lado de su pay sin tocar—llego en ese momento y la conversación volvió a fluir, Len escuchó un poco más acerca de Pam. Ella había sido una encantadora anciana de las pocas veces que la había visto—era una de las únicas personas en la vida de Mick que tenía. Ella había estado en un centro de atención en Keystone durante casi diez años, demasiado orgullosa para dejar que Mick se ocupara de ella una vez que su cuerpo y entonces lentamente su mente comenzara a irse; ella se negaba a ser una carga para él.

Antes de eso, sin embargo, ella había estado en una hazaña—nació en la década de 1920 en Inglaterra dentro de la pobreza, un carterista para su infancia y adolescencia, y después formó para formar parte del Servicio Territorial Auxiliar, una rama femenina del ejército británico en la Segunda Guerra Mundial. A Len le encantaba escuchar sus historias sobre esos días. Después de eso se mudó a los Estados Unidos, a Gotham, donde conoció al amor de su vida, una mujer llamada Angie. Angie falleció hace casi doce años. Su familia estaba vinculada a la mafia alrededor de Gotham, algo que había arrastrado tanto a ella como a Pam en sus años más jóvenes hasta que se mudaron a Central para tener un buen descanso cuando la familia no aceptaba el estilo de vida de las chicas. También se mudaron para huir de la realidad, porque en el 65 nació Mick, y apareció la Marca Manifestada de Pam en su muslo—un diseño intricado y en forma de lágrima que parecía una llama con la luz adecuada.

Pensar en eso hizo que Len casi sonriera. Pam estaba muerta de miedo por su Marca, temerosa de tener un bebé como Alma Gemela cuando tenía más de cuarenta años, casada. Temerosa de que su Alma Gemela fuera algún hombre que la quisiera, y quisiera alejarla de su esposa, independientemente de su avanzada edad. Temerosa de que Angie la dejara. Entonces, cuando conoció a Mick fue como si todos su temores se volvieran realidad—un hombre joven y soltero, uno sin conexiones, que había estado vagando con un circo sólo un mes antes, hasta que todo el circo se incendió.

Len sabía todo esto porque después de decirle a Mick que tenía un Alma Gemela y confesó que sólo era un niño, Mick se rió, dándole una palmada en la espalda y le dijo que no se preocupara. Entonces lo llevó a conocer a Pam y conoció su historia. Había sido consuelo y preocupación, porque Pam le había dicho que no tuvo que preocuparse—Mick no tenía ningun interés en apartarla de Angie, ni ningún interés sexual o romántico en ella, sino que hizo que su vida brillara y centellara de una manera en que nunca lo había hecho.

Tanto para ella como para Mick, era como la familia que nunca tuvieron realmente. Se convirtieron en mejores amigos y ella fue su mentora, ayudándolo a canalizar su obsesión con el fuego en canales que podía controlar, ayudándolo a superar su persistente dolor por la muerte de su familia. Él, por otro lado, era como un protector para ella y Angie contra su pasado en Gotham, era alguien que podía cuidarlas y amarlas incondicionalmente—a ambas—y trajo alegría a sus vidas. Realmente fue conmovedor verlos a todos riendo juntos cuando Len los conoció, totalmente despreocupados y a gusto.

Pero Len no quería un Vínculo familiar, incluso antes de conocer a Barry. Siempre había deseado a alguien a quien amar, romántica y apasionadamente. Él ya tenía una hermana para proteger y—incluso contra sus propios deseos a veces—un mentor en su oficio. Quería alguien sólo para él. Pam opinaba que si eso era lo que quería, si eso era lo que necesitaba, eso era lo que el destino le había otorgado.

— ¿Qué hay de ti entonces, Len? ¿Manteniéndote ocupado mientras no estoy? Veo que realmente has limpiado ese viejo espacio en la parte de atrás.

Len fue regresado a la realidad por las preguntas de Mick, dejando de lado su comida.

—Ocupado es una forma de decirlo. Mardon— ¿El del clima? —vino y levantamos un buen desastre, sacamos un buen resultado y molestamos algunos policías. Está Vinculado con Baez, sólo un aviso.

Mick silbó.

—Ha sido divertido por aquí.

—Algo como eso. También hay un chico nuevo, Pied Piper, es como nuestro residente Cisco Ramon –hizo una mueca, recordando. —Las cosas están un poco raras entre él y yo ahora mismo, pero no le patees el trasero por abrir la boca, tiene una… personalidad desafiante.

Mick estaba sonriendo de manera conocedora.

— ¿Te acostaste con alguien y te dejo, Snart?

Len casi rocó los ojos, pero se inclinó hacia atrás en su lugar, con disgusto en las comisuras de sus labios.

—Más bien lo contrario—yo lo dejé.

Mick casi se atraganta con su cerveza.

—Qu… –tosió. —Nunca te había visto ser quisquilloso. ¿Qué tan feo es ese chico?

—Gracias por el voto de confianza. Él es lindo, pero no estaba interesado.

— ¿Tú? ¿No interesado?

Ahora puso los ojos en blanco.

— ¿Cuán desesperado crees que estoy, Mick?

El otro arqueó las cejas, pero eludió la pregunta.

—Entonces, ¿Qué tiene de malo este chico que no te interesa?

Len lo miró.

— ¿Por qué es tan difícil de creer que no estuve con él?

Mick bajó su vaso y su expresión se volvió calculadora.

— ¿Qué no me estas contando?

Len vaciló y entonces suspiró. Eso no podía tomarle tanto. Se inclinó hacia delante y junto sus manos. No había ninguna razón para no decirle a Mick. Aun así, sintió que se le revolvía el estómago.

—Hay algo más que sucedió desde que te fuiste. Encontré a mi Alma Gemela—y es un maldito desastre. En este momento ni siquiera me habla –se aseguró de agregar eso rápidamente, antes de que la amplia sonrisa de Mick se ensanchara o comenzara a escupir felicitaciones.

—Este chico Piper, pero dijiste—

—No, no él. Alguien más.

— ¿Quién?

Su estómago se apretó. ¿Valía la pena decirle? O debería decirle en su lugar—

—Es un chico llamado Barry, un policía. Trabaja en el DPCC como científico forense –ahí, ahora podía hablar de Barry como Barry. Se sentía loco no esconder esa información, mantener la identidad de Barry a salvo y oculta, pero necesitaba hablar con alguien que no fuera Lisa sobre esto. Lisa o Hartley.

— ¿Un policía? ¿Tu Alma Gemela es un jodido policía? –Mick se rió, incrédulo. —Solo tú, Snart. Solo tú.

Si sólo supiera.

— ¿Es lindo al menos?

—Hermoso.

— ¿Gay?

—Bisexual, creo. El género no es un problema, dijo.

Mick hizo una expresión.

— ¿Entonces sólo el problema es de que seas un criminal buscado?

—Bingo. Ha trabajado en algunos de mis casos, sabe quién soy, qué hago. Si padre adoptivo es un detective, el prometido de su hermana es el policía que ayudo al Flash a detenernos una vez –Len había investigado a Iris West y Edward Thawne.

Mick golpeó la mesa con una risa estruendosa.

—Maldición, amigo, lo tienes hecho para ti, ¿No? ¿Este universo te dice que te ira bien?

Frunció el ceño.

—Mejor que no sea, porque eso no está sucediendo.

—Bueno. Odio perder a mi mejor compañero, especialmente cuando no has convertido en tal casa club tan agradable.

—No te preocupes, Mick, no voy a ningún lado. Pero las cosas han ido de arriba a abajo con Barry, y ahora mismo él está enojado gracias a—bueno, estaba el asunto con Mardon, la gala de policías y todo eso. Él y su padre adoptivo estaba ahí—el viejo salió herido frente a Barry, justo su pierna pero Barry me dijo que lo dejaba después de eso. Entonces yo… –suspiró. —Entonces yo dormí con Piper.

—Eres un idiota –lo dijo de alguna manera como una monótona acusación de toda la personalidad de Len.

—Lo sé.

—Y te preguntas por qué no puedes mantener una relación.

Lo sé, Mick. Pero Barry fue bastante firme en cuanto no quererme después de la pelea con Mardon. No me habló durante un mes entero.

—Y ahora definitivamente no lo hará.

—Gracias.

Mick refunfuñó y se inclinó hacia delante.

—Eres un idiota, Snart, pero eres nuestro idiota, ¿Vale? Te ayudaré a resolver esto. Cada vez que enojaba a Pammy demasiado, solía recibir consejos de Angie. Supongo que no puedes pedirle consejos a sus amigos y familiares, teniendo en cuenta que congelaste a su viejo.

Len resopló. Pedirle un consejo a Joe West sobre Barry lo haría arrestar en el mejor de los casos y, como mucho, le dispararía. Aparecer en Laboratorios STAR sólo enfurecería a Barry, no es que esperara que Snow o Cisco confiaran en él por medio segundo con un consejo sobre Barry.

—No, tengo historia con la mayoría de ellos y el resto conoce mi reputación. Capitán Cold no ha mantenido un perfil bajo en esta ciudad.

Mick asintió y continuó con su gruñido bajo.

—Lástima. Angie siempre entendió mi lado gracias a su familia en Gotham—criminales, muchos de ellos. Ayudo a que tuviera sentido o por qué Sammy estaba enojada incluso cuando no tenía sentido. Tu Barry sólo necesita un criminar en la familia para entenderte y que le dé sentido por ti.

Len suspiró, entonces se detuvo, inmóvil. Un criminal en la familia. El padre de Barry estaba en Iron Heights, por no menos que asesinato. Y aunque normalmente sería un desastre ya que el hombre había matado a la madre de Barry, sabía que el chico visitaba a su padre tantas veces como podía teniendo en cuenta su horario, lo que no era exactamente una señal de hostilidad. Era una posibilidad remota, pero al menos el Dr. Hery Allen sabría sobre Barry, podría compartir algunas ideas. Pero cómo…

—Mick, tengo una muy mala idea.

—Ese es mi tipo favorito, amigo.


Notas de la autora:

1) No, no van a sacar a Henry de la prisión. Lo sé, me pasó por la mente también. Pero Len intenta no hacer que Barry lo odie.

2) A todas las personas que estabas emocionadas de ver a Lisa enojada con Len… nope. Me imagino que estarás decepcionado. Los hermanos Snart son ferozmente protectores el uno del otro, y Lisa es en realidad la más despiadada de los dos. Ella sabe que Len ha estado esperando conocer a este chico toda su vida y que no sería tan estúpido como para engañarlo. Además de eso, Len es un sobreviviente de abuso que nunca tuvo una relación normal (romántica), y apenas si tiene amigos y Lisa lo sabe. Ella sinceramente está asustada por Len una vez que descubra qué ha estado sucediendo. Más allá de eso, en muchos sentidos, Lisa pretende ser una voz 'traductora' para el lector, ya que el PoV de Len no transmite lo que él mismo no reconoce. Barry lastimó a Len, y lo asustó, después lo besó violentamente y lo hizo para ser cruel. De hecho, estoy sorprendida de que no haya visto a ningún lector condenar sus acciones con respecto a la asfixia y los azotones contra la pared todavía…

Diré, sin embargo, que parte de las acciones/reacciones de Barry es que ha estado considerando a Len no como su pareja, sino como su adversario; nunca había lastimado a alguien que consideraba su compañero. Aun así, sus diferentes perspectivas significan que tienen reacciones diferentes a esas situaciones porque Len sí lo considero un compañero. Hay un balance de poder muy real que ninguno de los dos tenía en cuenta.

3) Amo a Mick. Demasiado. Ustedes ni siquiera lo entenderían. Él es mi precioso bebé enciende fuegos que quiero envolver en mantas (porque le gusta estar cálido) y abrazarlo. Tan precioso. No tenía planeado entrar en tantos detalles sobre Pan, pero mucha gente me preguntó. Así que lo escribí para ustedes. Pero no te sientas demasiado triste por Pam; han tenido una buena racha, y ella ha tenido una vida muy plena y feliz hasta ahora. Incluso con su demencia, es muy orgullosa y dura. Ella está inspirada por Peggy Carter de muchas maneras, y Angie Martinelli por el Agente Carter, así que… sí.

Notas del traductor:

Como siempre, ¡Tarde pero seguro! (?

De cierta manera, no puedes justificar las acciones de ninguno, Barry tiene la culpa por no aceptar la realidad y Len por presionar demasiado. Aunque no dado a su historial no pueden sencillamente lanzarse a los brazos del otro. Mis pobre bebés, todavía les queda un laaargo camino hasta que sean felices...

En español (por lo menos en ) hay personas que no 'victimizan' del todo a Barry, saben que él también tiene la culpa y sus acciones no son del todo 'buenas'. Sinceramente, Barry es demasiado 'bueno' como para aceptar que su Alma Gemela es 'malo'.

Como sea, ya saben, gracias por leer, dejen un comentario si les gusto. ¡Nos vemos a la proxima!

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