Lamento muchísimo la demora pero a mi cerebro se le colapsaron las ideas XD, mil gracias a quienes pasan a leer. Los personajes aquí utilizados son propiedad de DreamWorks y Disney.
(Capitulo 14)
Los gruñidos se escuchaban en toda la isla, si alguien ajeno caminaba por ahí podría fácilmente pensar que era una colección exclusiva la que se encontraba dentro de aquel lugar, desde pesadillas monstruosas o naders, hasta dragones tan extraños como los muerte susurrante o skrill, entre ellos a paso tranquilo sin ningún tipo de temor un hombre de porte implacable y mirada fría avanzaba sin por lo menos dirigirles la mirada; en una de las cuevas más alejadas estaba uno de los dragones con los cuales se sentía mucho más que orgulloso de haber capturado, aquel que era considerado la cría maldita del rayo y la muerte misma: Un furia nocturna que al verlo acercarse le gruño, sin embargo los tratos y mala alimentación lo tenían lo suficientemente debilitado como para poder lanzar bolas de plasma y liberarse.
-Tienes bastante carácter ¿No es así escoria?- Intento tocarlo pero el dragón trato de morderlo, este en ves te intimidarse sonrió golpeándolo con fuerza logrando que aquel dragón retrocediera un tanto aturdido por el golpe- Ese carácter a pesar de todo este tiempo no se te ha quitado, tu deber es acatar cada una de mis órdenes bestia infernal- Una fuerte carcajada se dejó escuchar seguida del gruñido del dragón quien observaba a su captor con odio y resentimiento, un joven peliblanco que por casualidad pasaba por el lugar movido por su curiosidad tras aquel gruñido se acercó sorprendiéndose ante lo que sus ojos veían, alarmado al ver aquel dragón tan similar al que tenía su amigo Hiccup fue en su búsqueda a toda velocidad.
Estoico no cabía en su felicidad al ver que ante él estaba de nuevo la mujer más bella y dulce que la vida le había puesto enfrente, aun no entendía cómo es que seguía con vida pero agradecía a todos los dioses que estuviera ahí… Con él… Con su hijo.
-Es un gusto volver a verte Valka- Aquella voz atrajo la atención de los líderes de Berk haciéndoles caer en cuenta que estaban acompañados.
-Es un sentimiento compartido queridos amigos- Valka se separó de su esposo quien parecía evitar con ello que se volviera a alejar de su lado.
-Igualmente Valka, no sabes qué alegría nos da el ver que te encuentras bien- La mujer comenzó a caminar a donde estaban tres jóvenes de tal vez la misma edad que su hijo junto a una linda niña de cabellos rubios.
-Me imagino que ustedes deben de ser los hijos de los lord, se parecen mucho a sus padres- Primero se colocó ante el rubio de cabello alborotado- Tu sin duda eres hijo de Liam Dingwall-
-Un placer conocerla señora Valka, mi nombre es Gaelan- Dio un leve paso a su izquierda para quedar frente al más corpulento de los tres.
-Si no me equivoco tú debes ser hijo de Sean McGuffin-
-Mío placer es, nombre es mío Aleck- Sonrió levemente para moverse un poco y quedar ante el pelinegro.
-Te pareces mucho a tu padre en sus años de juventud, eres hijo de Cathal Macintosh ¿Cierto?-
-Un honor conocerla señora, me dieron el nombre de Blake-
-Tienen unos hijos muy educados amigos, ahora mi estimada señorita ¿Usted quién es?- La rubia se sobresaltó pero recupero rápidamente su semblante tendiendo la mano con una sonrisa ante aquella mujer.
-Soy Astrid Hofferson, un placer conocerla-
-Igualmente pequeña, por favor síganme podemos ir a mi hogar y platicar tranquilamente en ese lugar-
-¿En verdad será seguro? Es decir vives con dragones salvajes- Valka sonrió con ternura mientras se acercaba a Hiccup y ponía una mano en su hombro.
-Los dragones solo son seres incomprendidos, son unos amigos extraordinarios ¿Cierto?- El castaño asintió con una sonrisa mientras comenzaba a caminar hasta subir a Chimuelo.
Al llegar fue más que obvio que los furias nocturna estaban a la defensiva pero Valka logro tranquilizarlos con ayuda de Hiccup y Chimuelo mostrándoles que los recién llegados eran amigos no enemigos. El tiempo pasaba tranquilo entre anécdotas de cómo había sobrevivido la mujer entre dragones salvajes y como Estoico había criado a Hiccup.
-Lo lamento mucho Estoico, los abandone- Se había colocado de pie sin dirigirles la mirada aparentando mirar por aquella "ventana" que le mostraba el lugar que habitaba junto a los dragones.
-Pero ahora podremos estar juntos, como una familia- Las palabras de Hiccup tensaron aun más a la hermosa mujer de cabellos castaños, Mérida fue consiente de ese movimiento tomando la mano del chico y presionándola levemente, cuando sus ojos verdes se posaron en la chica esta negó levemente.
-Yo… Yo no lo sé…-
-Valka…-
Aquel gran hombre de barbas rojas no sabía cómo demostrarle a su mujer que no le guardaba rencor, que aun la amaba como el primer momento; se giró levemente a donde estaban sus amigos y aunque los jóvenes príncipes no comprendieron se hicieron una leve señal con la cabeza que comprendió de inmediato. Comenzó a silbar ante la mirada extrañada de su hijo quien contemplaba como se acercaba con cuidado a su madre.
Por largo mar navegare
Ahogarme yo no temo
Y sorteare la tempestad
Si eres para mí.
Ni ardiente sol
Ni frío atroz
Me harán dejar mi viaje
Si me prometes corazón
Amar…
Su plan no funcionaba ya que Valka no parecía reaccionar ante lo que cantaba, bajo levemente su cabeza mientras soltaba la mano que momentos antes había sujetado, miro a sus amigos tristemente pero se giró con rapidez al escuchar como su mujer retomaba la canción con amor.
Amarme por la eternidad...
Mi buen amor
Tan dulce y leal
Me asombran tus palabras
No quiero una empresa audaz
Es bastante si me abrazas.
Ante la mirada incrédula de todos, la pareja comenzó a bailar siguiendo la melodía de aquella canción, Hiccup estaba feliz al presenciar aquella muestra de cariño que tenían sus padres.
Sortijas de oro te traeré
Poemas te voy a cantar
Te cuidare de todo mal
Si siempre me acompañas.
Sortijas de oro para que
Poemas no me importan ya
Tu mano solo sostener
Mejor que eso no hay más.
Fergus tomo de la mano a su hija invitándola a bailar con él, Mérida no tenía idea de lo que hacía pero debía de admitir que era muy divertido.
Con tus abrazos y tu amor
En la danza y en los sueños
Con pena y alegría igual
Contigo yo me quedo.
Por bravo mar navegare
Ahogarme yo no temo
Y sorteare la tempestad
Si eres para mí…
La pareja lucía tan feliz que contagiaron a los chicos que estaban ahí, Blake y Astrid no pudieron evitar imaginarse bailando tan dulce canción junto a Hiccup y Mérida, sin embargo estos por cuestión de segundos sus miradas se cruzaron logrando que se sonrieran, sus padres fueron testigos de aquel pequeño momento sonriendo al reconocer esa pequeña mirada en ellos mismos años atrás.
-No sabía que bailabas papá- Fergus sonrió ampliamente tomando a la princesa entre sus brazos.
-Esa canción la escuche en la boda de Estoico, fue la primer canción que baile al lado de tu madre así como los padres de Hiccup la bailaron por primera vez- Mérida se giró a los mencionados quienes seguían abrazados con ternura.
-¿Entonces te irás con nosotros Valka?- La mujer entristeció levemente comenzando a caminar para alejarse levemente de él.
-Yo aunque lo deseo no puedo- Noto como Chimuelo se acercaba a ella y con una sonrisa acaricio su cabeza- Mi deber es proteger a mis amigos, lo prometí ya que así evitaría que ellos atacaran la aldea-
-Pero no los abandonarías Valka, vendrías a verlos con frecuencia- Estoico volvió a tomar la mano de su mujer para que esta lo mirara a la cara- Regresa con nosotros para volver a ser la familia que siempre debimos ser-
-Yo… No lo sé…-Mérida comprendía un poco a la mujer colocándose de pie y acercándose a ella con cautela.
-¿Por qué no lo piensa?-
-Gracias linda, lo haré- Los Lord salieron de aquella cueva junto a sus hijos, Fergus decidió que lo mejor era hacer lo mismo invitando a los jóvenes vikingos a acompañarlo; además Estoico necesitaba un tiempo a solas con su esposa.
-¿Pero lo pensaras cierto?-
-Estoico, te amo a pesar de todo este tiempo… Tú e Hiccup son lo más importante en este mundo para mí, pero las furias nocturnas me necesitan ya que algo extraño a estado sucediendo en estas tierras-
-¿Extraño?- El semblante tranquilo de la mujer cambio a uno severo que asusto un poco a aquel hombre de barbas rojas.
-En estos días, algunos furias nocturnas han desaparecido sin dejar ningún tipo de rastro, ni siquiera las crías de los que han desaparecido han podido encontrarlos lo cual es bastante extraño debido a que al sentir el aroma de sus padres vuelan a donde están, los eh seguido junto a Brinca nube pero cuando adquieren su rastro entre más nos acercamos va desapareciendo… No entiendo que sucede…-
-Finik…- Susurro pero no lo suficientemente bajo como para evitar que Valka lo escuchara.
-¿Qué dices?-
-Hemos vuelto a tener percances con los dragones, algo que no se había suscitado en todo este tiempo y estamos seguros de que Finik tiene algo que ver- Valka llevo sus manos a su pecho, agradecía internamente que jamás lo conoció pero las historias que le había contado su marido eran suficientes para saber lo peligroso que había resultado ser ese hombre.
-Eso no puede ser posible, mis amigos no pueden caer en manos de esos hombres- Estoico colocó sus manos sobre los hombros de su esposa quien se giró a verlo con notable preocupación en su mirada.
-Vuelve con nosotros Valka pero no sola, lleva a los furias nocturna a las tierras de Berk-
-¿Pero qué dices Estoico?-
-En Berk podremos protegerlos, aquí solo estas tú y si se han llevado a algunos dragones es probable que vengan por el resto, no quiero que en el proceso te pase algo malo-
-Pero son dragones salvajes Estoico, no estoy segura de que reacciones como Chimuelo-
-Lo harán si logramos hacerlos entender que no somos malos, que nuestro propósito es ayudarlos para evitar que sigan sufriendo-
-¿Pero cómo lo lograremos?-
-Tenemos algo que podrá ayudarnos… O más bien alguien…- Valka no comprendió del todo hasta que siguió la vista de Estoico dando con su hijo quien hablaba animadamente con el rey Fergus y el resto de los lords- Nuestro hijo me ha demostrado en más de una ocasión que todos pueden cambiar y creo que soy una prueba de eso-
-Me doy cuenta, lo haré pero necesitare de la ayuda de Chimuelo principalmente… Quiero pensar que será sencillo que confíen en nuestro plan si él está con nosotros y muestra aquel fuerte vínculo que lo une a nuestro hijo- Estoico sonrió ante la feliz noticia de que su esposa regresaría junto a su gente.
Ambos líderes de Berk le explicaron lo que sucedía a su hijo quien no perdía detalle del plan, Hiccup sintió con la cabeza siguiendo a su madre hasta la parte más profunda de aquel lugar dando con el centro de la caverna en la cual había un dragón de negro color pero que sin duda tenía más años que el resto, este levantó levemente la cabeza para notar como ingresaba la mujer quien al estar en su presencia se arrodillo levemente.
-¿Mamá?-
-Él es el líder de los furias nocturnas, el dragón más sabio y fuerte, debes de mostrar tu respeto si lo que deseas es acercarte a él- Hiccup comprendió copiando la misma acción que su madre, Chimuelo lo observaba atento formando una pequeña mueca que parecía una sonrisa para inclinarse levemente, aquel anciano dragón se levantó de su lugar para acercarse a los recién llegados, paso de largo a Valka para colocarse ante el castaño quien no se movía debido a que no sabía cómo actuar ante un Dragon de aquella clase.
-No te pongas nervioso- Escucho decir a su madre, al levantar el rostro aquel anciano dragón estaba sentado ante él con aquellos ojos negros sobre su persona.
-Yo…- De repente sintió algo sobre su cabeza, al notar que era se sorprendió al ver la pata del Dragon como si acariciara su cabello, después de eso volvió a su sitio sentándose con gran elegancia sin despegar la vista de los humanos.
-Es momento de hablar con el- Hiccup suspiro profundamente para acercarse a él.
-No estoy seguro si me comprendes pero quiero que todos ustedes vayan con nosotros a nuestra aldea- El anciano dragón se exalto levemente, movimiento que capto el castaño- Sé que lo que estoy pidiendo es por demás extraño pero es por su seguridad, la de cada dragón que habita en esta cueva- El dragón líder miro atento a Valka pero esta tenía una leve sonrisa.
-Si permanecemos en este lugar es probable que corran un gran peligro, es por eso que queremos que por unos días vivan junto a nosotros, en nuestro pueblo donde nada les faltara- Hiccup se acercó al anciano a paso tranquilo para no alertar a los más jóvenes que parecían resguardarlo.
-Jamás los dañaremos… Créame por favor…- Chimuelo al ver al anciano se acercó a él y con leves gruñidos comenzó a "hablarle", Hiccup confiaba en que su amigo podría ayudarlo a convencer al anciano quien después de aquella dragonesca charla se colocó de pie perdiéndose en la oscuridad de la cueva.
-No funciono- Murmuro cabizbajo el muchacho pero al levantar el rostro noto como el anciano se acercaba a él con una cría de furia nocturna en el hocico que dejo con mucho cuidado en los brazos del muchacho- ¿Qué significa esto?-
-Confía en nosotros hijo, el vendrá- Aquellas orbes verdes no podían mostrar mayor alegría al ver que aquellas criaturas los seguirían a Berk saliendo rápidamente de la cueva llevando con él al pequeño dragón.
Unos momentos más tarde todo estaba listo para partir pero los lord objetaron que si volaban a esas horas serían presa fácil para sus enemigos, decidieron que lo mejor era esperar hasta que cayera la noche para que pudieran volar con mayor seguridad. Mérida estaba sentada cerca de una de las salidas de aquella enorme montaña observando como el atardecer comenzaba a surcar el cielo con sus colores rojizos, morados, naranjas y amarillos.
-Bonita vista ¿Verdad?- La pelirroja sonrió al escuchar aquella voz haciéndose a un lado para que el dueño tomara asiento a su lado.
-Bastante bella, me da gusto saber que podrás tener a tus padres juntos de ahora en adelante Hiccup-
-Gracias Mérida- Giro levemente mirando el perfil de la chica el cual lucía tranquilo- Gracias por estar aquí-
-Somos amigos Hiccup, es lógico que este aquí para apoyarte- El castaño tomo la mano de la chica entre las propias para dar un pequeño beso en el dorso de esta haciendo que el rostro de la princesa adquiriera el mismo tono que su cabello.
-¿En verdad solo me quieres como tu amigo?-
-Hiccup… Por favor…- Una de sus manos dejo de sujetar las de la princesa para poder tomarla por la cintura con delicadeza acortando la distancia entre ellos.
-Solo dime la verdad Mérida, ¿Realmente solo soy un amigo para ti?- La chica iba a responder con una negativa pero al girarse sus ojos se conectaron con los del muchacho, aquellas esmeraldas que tenían un aire inocente pero a la vez valiente la atraparon -Dime la verdad, dame una razón para vencer a los príncipes y proclamarte como mía-
-Yo no soy de nadie- Susurro divertida desviando levemente la mirada, Hiccup sonrió tomándola por el mentón.
-Tienes razón, eres una chica única que sabe valerse por sí misma- Deposito un ligero beso en su mejilla que hizo que temblara cada parte de su ser -Solo dime lo que realmente deseamos, libera esas palabras que están en tu garganta-
-Hiccup yo…- Mas no pudo decir nada más al sentir como su rostro se acercaba cada vez más, sus respiraciones se mezclaban mientras el espacio entre sus rostros cada vez era mínimo… Solo unos milímetros y podría probar aquel delicioso sabor que emanaba de tan delicados labios.
-¡Hiccup!- La pareja se separó al escuchar aquella voz masculina, el castaño estaba seguro de que si pudiera golpearía al espíritu de invierno con gran fuerza por romper aquel momento, al levantar el rostro para encarar al muchacho de ojos azules noto que este no supo medir su aterrizaje por lo que estaba a punto de chocar con ellos hasta que alejo levemente a Mérida recibiendo totalmente el impacto. Mérida preocupada se acercó a ambos muchachos ayudándolos a levantarse.
-¿Qué crees que haces Jack?- Preguntaba Hiccup mientras sobaba su cabeza, por unos segundos se espantó ante lo que pensaría Mérida al verlo hablar solo pero la chica miraba atenta al espíritu de invierno.
-¿Qué clase de ser eres tú?- Se preguntaba mientras lo rodeaba y lo revisaba centímetro a centímetro.
-Hiccup… ¿Me ayudas?- Pregunto al sentir como la joven levantaba su capa marrón en su insistente análisis.
-Su nombre es Jack, es un buen amigo mío- El albino levantó la mano pero al momento cambio su semblante.
-Hiccup hay algo que debes de ver-
-¿Qué sería eso?-
-Encontré a un sujeto que parece tener un ejército de dragones en una isla no muy lejos de aquí, debes de verlo ya que tiene un Dragon muy parecido a Chimuelo-
-¡¿Qué dices?!-
-Yo tampoco podía creerlo hasta que pude notarlo mejor, Hiccup ese sujeto me da mala espina… Quiero que me acompañes para investigar- El castaño llevo su mano hasta su barbilla en modo pensativo.
-Está bien, iré contigo-
-Yo los acompaño- Menciono la princesa ganando la atención de ambos muchachos, Jack iba a decir algo hasta que Hiccup gano la palabra.
-No, tú te quedaras aquí para llevar a los dragones hasta Berk, iré a investigar qué es lo que sucede y regresaré para informar a mi padre-
-Pero…- Sin embargo la princesa ya no respondió debido a que el muchacho de ojos verdes había tomado posesión de sus labios de forma cariñosa- Hiccup…-
-Por favor quédate aquí, si algo sucede Jack vendrá a informarte- La pelirroja miro al albino quien asintió con la cabeza mientras llevaba su cayado detrás de su nuca.
-Está bien- Lo tomo entre sus brazos con fuerza para poder susurrarle en su oído- Cuídate…- Subió al lomo de Chimuelo emprendiendo el camino dejando a Mérida preocupada, algo no estaba bien y ella lo presentía.
De nuevo perdonen por la demora pero mi cerebro hizo corto circuito XD, gracias a las personitas que me dejaron un review en el capítulo anterior como son:
-Merida Di Angelo
-Ladi Jupiter
-Mikori
-Guest
Nos leeremos en el siguiente capítulo, gracias por leer este pequeño fic n_n.
