Atención, este capítulo será un poco mas extenso a los demás que he escrito en esta historia para la disfrute de mis queridos lectores, sin mas disfruten

Cuando hable de ser el ultimo bastión de la casa Hembret, todos los demonios presentes quedaron atónitos e incrédulos, pero al ver al grupo que había traído conmigo no sabían que pensar.

-Jajajaja -rió Raiser al escuchar mi declaración del portador del emperador dragón rojo -tu un rey, eso es imposible, la ultima vez que te vi eras solo un peón, el más débil peón de esa mujer. Solo hay dos formas para que un demonio llegue a ser rey una casa, nacer de rey demonio o ser reina y ser promovida.

-Olvidas la tercera opción -declaré.

-Tercera opción -dijo sin saber al respecto -cual tercera opción.

-La técnica prohibida sacrificio de holocausto, si un demonio puede arrancar las piezas que habitan en sus hermanos y su rey, y logra fusionarlos todos en una persona durante en una noche de luna llena... -exclame.

-No hablas en serio... tu no podrías hacer tal cosa, jamas llegarías... -decía y le interrumpí

-Entonces a que le temes -lo vi nervioso -si eres el mismo bastardo que nos ataco aquel día, pelearas con tu gente contra la mía, no he venido solo a salvar a Rias, también he venido a vengar a mis hermanos aquella noche hace 400 años -desenfunde mi espada y le apunte

-Si es lo que quieres, te venceré por tercera vez junto a toda tu patética casta que solo sabe entrometerse en nuestros planes, así que adelante, no importa cuan fuerte se proclamen los calcina remos -acepto mi desafío.

Raiser y los suyos a excepción de su hermana menor, fueron transportados al sitio donde pelearíamos; nosotros igual, fui con mi reina, mi pares de alfiles, caballeros y torres a donde el desafío. El lugar de pelea era una ciudad enorme, de edificios gigantesco, calles de pavimentó y uno que otra área verde. Aparecimos sobre uno de estos edificios mas altos con vista a todo el lugar, a la distancia se veía el de Raiser con su gente

-Issei seguro de lo que estas haciendo, mejor retirate no quiero verte herido de nuevo -dijo Rias desde una brecha en el cielo sobre mi cabeza.

-Te prometí salvarte si fallábamos en la pelea esta tarde, no pienso romper una de nuevo -dije sin mirar a la brecha -confía en mi, es lo único que pido -mire un segundo a la brecha y regrese la vista al frente, me puse la capucha y la bufanda -lo venceré y no te molestara más.

-Mi hermano jamás seria por alguien como tu, un débil parlanchín... -decía ravel.

-Cierra la boca niña, esta pelea es entre tu hermano y yo -le hice callar, se indigno la pequeña Phoenix y después se cerro la brecha de donde se le veía.

-Que el raiting game comience -se oyó de la nada y el duelo comenzó tras oír las reglas de cada juego de esta clase.

-Ya saben, chicos; encarguen se del resto, yo iré a por el Phoenix -dije a los mios.

-Maestro -dijo Simon

-Aun no he olvidado mi promesa, cuando puedas, alcanza me cuando este contra Raiser, entonces podrás vengar a los tuyos -dije al finlandés.

-De acuerdo maestro -mantuvo la calma.

-Majestad, si llega a a despertar, cuente con nosotros para detenerlo -dijo Tallulah.

-Ustedes concentren se en eliminar a las lacayos de Raiser, yo me ocuparé si se ligera a no, tengan piedad, no se compadezcan -exclame

-Entendido mi señor

-Si es todo, hay que movernos, vamos acabemos con ellos

En un parpadeo salieron saltando mis compañeros hacia quien sabe donde, yo quedándome atrás, saque mi reloj de bolsillo, igual que antes, mire la hora; las manecillas marcaban las cuatro dieseis de la mañana. Cuarenta y cuatro minutos mas y Ddraig volvería a mí.

Corrí hacia el borde del edificio y salte con los brazos extendidos al aire en un salto de fe para caer sobre la carretera causando un cráter en el lugar al aterrizar con las manos hacia abajo, me levante y comencé a correr por las calles destrozadas haciendo parkour en dirección al territorio de mi oponente (corria y saltaba como Arno en el tráiler de elise). En otro lado, entre quienes miraban el duelo desde la mansión Phoenix, Rias me observaba con detenimiento y preocupación, o eso me relato Allen después quien se quedo con el resto de los assassins que igual miraban la batalla.

-Tu puedes Issei -dijo ella esperanzada.

-Cree que lo logre Rias-senpai -pregunto Koneko poniéndose cerca de ella.

-Si lo creo -dijo la escarlata.

-Issei-san es un rey demoniaco, increíble -exclamo Asia junto a las demás

-Eso explicaría el aura que emana de él, es algo increíble -dijo Akeno.

-Pero porque no nos dijo nada al respecto -cuestiono Kiba

-Porque el odia involucrar a otros en sus peleas, siempre ha librado sus batallas solo -exclamo Allen dando a saber que los estaba escuchando.

-Quien es usted -preguntó Rias a Allen

-Me llamo Allen Porland, líder del tercer cuerpo de peones de mi señor Hiudou

-Tercer cuerpo de peones -preguntó Akeno

-Mi señor cuenta tres regimientos de demonios, cada uno de ocho peones, un total de veinticuatro, seis alfiles, torres, caballeros y una reina. Somos su ejército reunido -explico Allen

-Como es posible que el halla reunido a tantos -preguntó Rias.

-Ese es el misterio

Regresando al momento en el que yo me movía con parkour en el escenario de batalla, llegue a una plaza publica donde me exponía y ahí encontré a Raiser, sólo, lo cual sabia era una trampa, pero aun así caí en ella, para engañarle.

-Creí que tardaría mas en encontrarte Phoenix -exclame al detenerme a unos diez metros de él -terminemos con esto.

-Que así sea -respondió para seguido chasquear los dedos, haciendo que sus seguidoras aparecieran y de la nada aparición todas de nuevo; pero se encontraban paradas en los bordes de los tejados de los edificios que rodeaban el lugar -rindete de una vez niño.

-Moriré antes de rendirme -exclame decidido y firme al templario.

-Si así lo quieres -decía -matalo querida -habló a la reina que resultaba estar sobre mi cabeza.

Eleve mi vista y vi a la mujer en el aire con su mano arriba atrayendo los rayos que cayeron sobre mi en un sólo golpe enorme. Fue tan poderoso que la estática que golpeo el suelo creo una cortina luminosa

-Jajajaja -río de nuevo el Phoenix -has perdido mocoso.

-Te equívocas -dije apareciendo detrás del templario para en seguida asestarle una patada en su rostro y arrojarlo hacia el interior de uno de los edificios de la zona atravesando las paredes. Solo quedaba media hora para que culminara el eclipse y ya estaba comenzando a recuperar mis fuerzas.

-Maldito -grito la reina del Phoenix con la intención de volver a lanzar su ataque cuando Tallulah apareció sobre ella.

-Nadie ataca a mi señor -una característica de las reinas en las jerarquías demoníacas, es que controlan un elemento de la naturaleza, mayormente el relámpago, siempre lo invocan pero; Tallulah llevaba eso a otro nivel, ella no lo invoca, lo libera de sus manos.

Una lluvia de rayos salieron disparados de sus manos que apuntaban a la reina enemiga en un golpe tres veces mayor a cualquier otro ataque de esta clase de magia. Mando a volar a la arpía y fue a por ella. Después de ello, las torres, caballeras y la alfil de Raiser vinieron hacia mi saltando desde los edificios. Al frente mio, entre su ataque y yo, se hizo presente una de las magias de Manfred, uno de mis caballeros.

Las chicas de este tipo fueron llevadas a otro punto en la ciudad, donde se enfrentarían a sus iguales de mi bando.

-Señoritas, tengamos un duelo justo, como caballeros que somos -dijo Manfred por todos.

-Ni sueñen que jugaremos limpio -desafío la alfil

-Ustedes lo pidieron, sin compadecernos, la bondad no forja leyendas -dijo Beck y libero su magia, el era una torre. Se les identifica por su fuerza física, sin embargo la de él era así, era la de las bestias que llamaba. Trajo por medio de sus círculos mágicos un vestía enorme que llamaba Mutalisco (como el de starcraft de los zerg)este salio debajo de ka tierra y se fue contra una de las torres de Raiser.

-Hermana -grito la segunda torre del templario y antes de que fuese a socorrer a su hermana, un soldado tipo mecánico pareció frente a ella (su apariencia era a la de un warden de halo5).

-Torre contra torre niña -dijo Romelle parado detrás de la niña.

-Que clase de torres son -les cuestionó.

-Unas que están a un nivel superior -dijo Romelle.

No contestó y el warden comenzó a atacarla con una espada que desenvaino de la nada. El mutalisco perseguía a la primera y aunque esta intentaba defenderse, no podía atravesar la coraza de la bestia. Esta arrojo a la pequeña torre contra un edificio y el acorralo, la tomo con sus enormes colmillos delanteros y le sostuvo.

-Espera, piedad -dijo la chica con gran temor en su voz.

-La tengo -dijo Beck he hizo que el mutalisco liberara dos colmillos mas pequeños que tenia y se los clavara a la chica directo al corazón y descuartizaron -no es personal niña, aquellos que son enemigos del credo perecerán. Descansa en paz.

El warden había tomado a la otra torre, le capturó, y le clavo su espada en el corazón, igual la chica cayó y murió como su compañera

-Descansa en paz -dijo Romelle acercándose para cerrarle los ojos a su víctima.

Por otro lado, Manfred se había plantado junto a Simon a las caballeras.

-Les digo de una vez, no me gusta pelear mujeres -exclamó Manfred.

-Entonces dejen que los venzamos -comentó una de ellas con ira.

-Se equivocan señoritas, yo no me enfrento a mujeres, pero mi compañero es diferente -confundidas, una de ellas fue atravesada por una bala de Simon que disparo al estar a su espalda. La bala atravesó el pecho de esta y le mató al instante.

-Hermana -tomo a la chica y la deposito en el suelo lentamente.

-No teman a la oscuridad y acepten su cálido abrazo -dijo Simon mientras cambiaba la bala del fusil que portaba y con la cual disparo a la caballera.

-Muere desgraciado -blasfemó y salio disparada hacia la muerte blanca invocando un par de espadas es sus manos.

Justo cuando iba a clavar sus espadas sobre Simon, Manfred uso su poder de nuevo y saco a su compañero para traerlo a su lado. La caballero cayó y apunto de nuevo hacia mis caballeros, salió disparada para atacar otra vez, cuando; del rifle se Simon emergió un circulo mágico de la casa, apunto a la caballero y tiro del gatillo. Diez balas salieron del arma en dirección a la chica en zigzagueo, la cual salto al aire para esquivarlas, pero vio que estas balas, la perseguían a donde se moviera.

-Como es que estas balas no dejan de seguirme -se quejo al ir brincando y saltando por los lados del lugar sin que las balas dejaran de perseguirla.

Siguió así hasta cierto punto donde al estar pendiente de las balas, no se dio cuenta, que Simon le esperaba en el próximo lugar que caería. Cuando esta miro, ya era tarde, el finlandés le esperaba con una pistola que le apuntaba. La Phoenix cayó a centímetros de distancia de mi caballero para después saltar al aire de nuevas cuentas y esta vez, se había condenado

-Perdiste -le dijo Simon y las balas de antes le atravesaron su cuerpo. Cayendo al suelo sin vida -una menos.

Por su parte, Marina y Saito tenia acorralada a la alfil de Raiser, esta se mantenía nerviosa ya que lanzaba ataques a mis alfiles y no surtían efecto en ellos; además ella sentía que sus demás compañeras habían caído.

-Rindete niña -dijo Marina quien era mucho mayor de edad que la chica. Mantenía su maní levantada contra la niña

-Jamas, por el honor de mi amo, voy a vencerlos -grito la chica para ir a atacar desesperadamente a los míos.

-Deja me encargó de ella -le dijo Saito y salio hacia la niña, al estar cerca de ella, uso su poder y soltó su magia que se introdujo en la chica. La cual consistía en cegar la presencia de mi gente.

-Que me has hecho -cuestiono la alfil de Raiser

-Solo nos quite de tu visión -podía oír la voz de Saito pero no verlo ni sentirlo, tampoco a Marina ni a ningún otro de los míos. Entonces una hoja oculta rebanó la garganta de alfil y la acabo, era el mismo Saito.

Luego de acabar con ellos, yo me había quedado contra las peones de Raiser, ellas me tenia rodeado en el punto que me quede antes. Y listas para atacarme, saque mis espadas, me mantuve estático para que fueran ellas las que se movieran primero.

-Aquellos que ayuden a mis enemigos sin mis enemigos también -susurré con los ojos cerrados, justo cuando termine de hablar dos de ellas corrían hacia mi con sus armas.

Sin prestar tanta atención, espere a que se me acercaran y salte hacia una para enterrarle las espadas en su corazón y luego empujarla para que con el impulso yo diera un vuelta y acertara dos golpes a la otra peón, uno igual en su pecho y el otro en su cuello. Las otras peones miraron horrorizadas por ver a sus compañeras muertas, mientras a mis espadas les salia un humo verde, resultado del ritual al que puse las espadas.

-Maldito -escuche que gritaron y estas salieron contra mi, todas a la vez.

Sin titubear, fue hacia ellas. Metí el pie a la primera que me tope mientras que a la segunda le di un cabezazo. Después dos mas me atacaron pero a estas tuve que hacerles frente con las espadas ya que me atacaron con sus motosierras. Me empujaron con sus ataques hasta donde cayo aquella que le metí el pie y aproveche para deshacerme de ella de una vez. Le clave las espadas cuando seguía en el suelo, entonces las peones quisieron atacarme de nuevo. Una de las de la motosierra me iba a golpear con su arma pero le golpee hacia su rodilla rompiéndola, como consecuencia perdió el equilibrio y se inclinó hacia adelante, le asesine enterrando las espadas en su pecho.

-Hermana -dijo la par de la motosierra, esta me ataco y me hizo soltar mis espadas con su arma, di una vuelta donde estaba y la chica avanzó de más al atacarme. Recordé que tenia en mi brazal el modo balístico cargado. Apunte a ella mientras seguía de espalda y dispare; un tiro directo a su corazón.

Las otras tres quisieron atacarme a mis espaldas, al notarlo rodé hacia adelante y al ponerme de pie saque el hacha que tenía. Vinieron a mi y les bloquee los ataques con el mango de mi arma. Vi una oportunidad y le metí el pie a una de ellas desde atrás, al irse boca arriba le clave el filo de la hacha sobre su cuerpo el diagonal para después saltar y pisarla en su rostro.

Las otras dos se paralizaron al ver que me enfocaba ya que solo restaban ellas. No sabían que hacer, enfrentarme o huir. Una de las peones salio contra mi para atacarme con su bastón, pero tome mi hacha con una mano cuando lanzó el golpe lo desvíe con el hacha y libere mi hoja oculta que tenia en la manga izquierda para clavársela a la chica en las costillas; seguido le di un golpe con el hacha hacia su cabeza con la hoja. La peón que restaba, se hallaba muy asustada al ver el destino que tomaron sus hermanas y la que le iba a dar. Ella quiso correr, apenas dio unos pasos para escapar le arroje un par de cuchillos arrojadizos que se clavaron en su espalda.

Me quede mirando un instante a mis alrededores para después enfocarme en dirección donde había arrojado a Raiser antes, mire mi reloj y vi que faltaban por lo menos 17 minutos para terminara el evento. Camine hacia donde él se suponía debía estar cuando una llamarada salio del edifico al que se supone le había arrojado, esta me empujó y me envió al otro extremó de la plaza donde había entrado con anterioridad, caí de espaldas contra un muro de concreto el cual atravesé.

-Desgraciado, sabes cuanto tiempo pase juntando usas piezas -se quejó el Phoenix porque mate a sus subordinados, algo que odio es que un rey llame a los que componen su casa los llame simples piezas.

-Si vas a matas a alguien es porque estas listó para que te maten -le respondí, me levante y le mire

-El que las hallas eliminado no significa que pasara lo mismo conmigo, nunca vas a un Phoenix, somos inmortales -se planto mientras demostraba la ira en su rostro.

-Pongamos a prueba ese mito -tome el hacha y me plante a él.

Nos quedamos mirándonos un momento mientras que nos movíamos en circulo sin apartar la vista uno del otro, cuando del cielo cayó entre nosotros quien era la chica que representaba a la reina del Phoenix. Al ver el cuerpo muerto de su compañera comenzó a desprender fuego de sus manos con irá. Corrí hacia él mientras el venia hacía mí, choque mi hacha contra las manos de Raiser aplicando fuerza uno al otro.

-Debí haberte matado esa noche hace siglos -grito con furia

-Y aunque lo hubieras hecho yo hubiera vuelto de entre los muertos para vengarlos -comencé a empujarlo.

-Pues volverás con ellos para decirles que fallaste -Raiser incremento su poder, viendo el peligro salte hacia atrás.

Empezó a lanzarme bolas de fuego de sus manos como lluvia torrencial, use el hacha para desviar los ataques y reventar las flamas a distancia que me lanzaba hasta que una de esas reventó el palo que sostenía la hoja. Cuando la oportunidad, salio disparado hacia mi con sus manos cubiertas de fuego. Tome la hoja de la hacha y se la arroje en un vago intento que lo distrajo un instante para que no viera que le arrojaba un par de bombas de humo.

Cuando el aspiró el humo aproveche para reagrupar me con espadas que deje caer antes, luego que dejo de toser por el humo me miro cuando me encontraba saltando hacia él con las espadas listas para clavárselas. Rodó a la izquierda y evitó mi golpe, al caer al suelo, lanzó un mar de fuego contra mí. Me levante y puse las espadas en equis para evitar que me consumieran las llamas, empecé a caminar lentamente a por él a medida que el fuego quemaba mi traje y capucha, dejándome solo en pantalón.

En un instante las llamas se detuvieron para ver que lo tenia enfrente, tomo las hojas de mis espadas las cuales les rompió las hojas debido al calor que emitía con sus manos. Lanzó una patada, falló tire de él y cayó; liberé mi hoja oculta derecha para clavársela mientras aun me mantenía en el suelo, se movió y me hizo clavársela en un costado de su pecho. Me lanzó hacia adelante con sus piernas mientras Raiser se levantaba y me miró con furia. Noto entonces que de donde le ataque, estaba derramando sangre.

-Esta vez, es hecho de que hallas consumido la lágrima del Phoenix no te salvará -dije al pararme.

-No lo necesito para vencerte -cubrió todo su cuerpo en fuego y libero sus alas de Phoenix -ya no tienes armas para defenderte -grito.

Se me arrojo y me tomo del cuello para después ir arrastrándome con la cara al suelo, seguido me lanzó al aire y él me siguió, comenzó a golpearme repetidamente para luego golpearme para enviarme hacia un edificio. El complejo se vino abajo sobre mi, era el mas alto de los que se encontraban en el escenario, uno equivalente a la torre de Dubai. Raiser descendió y se paro sobre los escombros, de nuevo comenzó a reír como siempre.

-He ganado -grito con todas sus fuerzas.

En la mansión Phoenix, Rias y su grupo veían la supuesta victoria del templario, la escarlata se sorprendió por ver el poder de Raiser que cayo sobre mi el cual era inigualable, la hermana del Phoenix hablo con soberbia de nuevo.

-Sabia que ese inútil no podría contra mi hermano, ningún Phoenix ha sido vencido antes -dijo ravel

-No cantes victoria mocosa -dijo Allen que aun se mantenía en la sala.

-Como vas a saber tu, vistes el poder que libero mi hermano, nadie ha sobrevivido a su poder al máximo, si siquiera tu amo

-Mi maestro se ha enfrentado a rivales mas poderosos en sus cuatrocientos años de vida -declaró Allen.

-Espera que has dicho -decía Rias al oírlo -cuantos años tiene Issei

-Cuatrocientos años, Issei, que nombre mas horrible eligió esta vez -dijo burlándose del nombre que tome esta vez, le iba a golpear después.

-Si tiene cuatrocientos años, como es que se ve tan joven, debería verse de la como mi hermano -preguntó la gremory

-Que él te lo expliqué.

Habían apartado su vista de la brecha donde presenciaban la pelea con el resto de los presentes, Sirzechs quien veía mi enfrentamiento junto a Grafía desde el fondo del salón, tenia un reloj de bolsillo en su mano el cual regreso a donde lo guardaba para decirle a su reina.

-Término

-Lo sé

Volviendo al campo de batalla, los que me habían acompañado a esta hora oscura mía; se hallaban de cuclillas todos al borde de unos de los edificios a espaldas de Raiser mirándolo sin apartar la vista. Este se dio cuenta y volteo, se intrigó por saber el porque aun seguían ahí.

-Porque siguen aquí, su supuesto rey ha caído, ha muerto -grito embriagado de soberbia

-Si ha perdido, porque seguimos en este campo -preguntó Saito.

Consiente de lo que dijo mi alfil, volvió su vista a la pila de escombros que me había cubierto, había caído en mi trampa. Ganar tiempo mientras terminaba el eclipse de sangre.

-Hey mocoso aún respiras -dijo Ddraig desde mi conciencia

-Si, estas de vuelta, me alegro, porque te necesitó de nuevo, sólo espero esta vez no caer en la locura -le dije mientras aun seguía debajo de todo.

-Haré todo lo posible de controlarlo -exclamó el dragón rojo.

Mis ojos se pusieron verdes, las heridas que tenia se cubrieron por una armadura, la armadura roja del emperador dragón rojo. Era mi balance braker, no necesitó nombrarlo para invocarlo, solo pensar en su poder. Me levante en una explosión que hizo a Raiser elevarse en el aire con sus alas ya sin su cuerpo cubierto por el fuego. Cause un cráter en el lugar, y en él, estaba yo.

-Esa armadura -decía Rias desde su lugar.

-La armadura del rey dragón rojo -dijo Sirzechs a espaldas de su hermana.

-Sirzechs-sama -dijeron los subordinados de la gremory.

-Como es posible que Issei tenga algo como eso -cuestionó la escarlata.

-No es obvio, Issei es portador del emperador dragón rojo, uno de los dragones precursores de la guerra de las tres facciones -declaró el escarlata.

-Como es posible que alguien como Issei-san tenga un poder así -preguntó Asia.

-Un humano de cada tercera generación nace con uno de los dragones precursores en su interior, pero no cualquier humano, uno que sea descendiente del mismo dragón que esta en su interior -informó Grafía, lo cual asombro a todos los gremory incluso a Ravel que escuchaba la conversación, excepto Allen y los de la casa Hembret, ellos ya lo sabían.

En el escenario de la pelea, Raiser me veía incrédulo, la primera vez que lo enfrente apenas si podía dominar el guante de Ddraig, ahora es como si fuera parte de mi ser.

-Conque has conseguido usar el balance braker, bien, eso no te salvara de mi -dijo y disparo una enorme llamarada.

Me mantuve en mi lugar y deje caer el fuego sobre mi. Después de ello, las llamas se extinguieron en un parpadeo demostrándole que no me hizo ningún daño.

-Desgraciado -dijo abrumado por ver que su poder no me afecto en lo mas mínimo. Desesperadamente me lanzo una lluvia ataques, a medida que yo daba un par de pasos adelante. Salte hacia él en el aire como un relámpago y le aseste un golpe que lo hizo caer en el cráter. Caí a un par de metros de él, Raiser se levantó herido y levemente asustado, le hice una herida en la cabeza que derramaba sangre la que cubrió su frente.

-Como es posible que hieras, soy un Phoenix, soy inmortal -cuestiono al pasar su mano sobre su frente para sentir y ver la sangre que brotaba de él.

-Gi, Yuu, Jiin, Rei, Meiyo, Makoto, Chu -las siete reglas de los samuráis, recordé los días que anduve con ellos cuando conocí a Saito se joven y lo que me dijeron aquella vez.

Flashback

Conversaba con el líder del pueblo sobre mi viaje y mi búsqueda.

-Si vas en un viaje de venganza mas vale que hayas cavado una tumba para ti desde el inició

-Mi tumba me lleva esperando por años, y lo hará por miles mas

-Entonces manten en tu mente las siguientes siete cosas:

Gi(rectitud), solo existe lo correcto y lo incorrecto en nuestros actos

Yuu(coraje), no impongas miedo en tus enemigos, sino respeto y precaución de ti.

Jiin(benevolencia), sino hayas oportunidad ante tus enemigos, toma otro camino para acercarte

Rei(respeto), la fuerza que yace en nuestro interior se revelará en momentos turbios

Makoto(honestidad) lo que digas y hagas serán lo mismo

Meiyo(honor)podrás ocultarte de tus enemigos, pero de quien eres niño

Chuu(lealtad) los actos y palabras de un hombre son sus huellas, así uno sigue a los demás

-Que tiene que ver eso conmigo

-Tu no buscas venganza, buscas redención, quieres que te perdonen por haber fallado, no es así

Fin del Flashback

-Hermanos, perdonen me por fallarles -susurré pensando en cada uno de los que consideré mis hermanos antes, en especial los que me arrebato el Phoenix.

Salí hacia Raiser en como una bala, le golpee en el estómago, tan fuerte que le hice escupir sangre a montones.

-Esto es por Leo -lo mande volando, Leo me contó que quería vivir para ver un mundo gobernado por la libertad y no moriría sin antes ver esto, no lo pudo hacer. Lo alcance a Phoenix, para darle un patada de talón en el rostro contra el suelo.

-Esto es por Ali -recuerdo que ella cantaba los poemas que escribía, Ali me indujo en la música y el canto, me dijo que algún día íbamos a cantar juntos frente a un publico enorme; o eso soñaba.

-Esto por Gustav -Le levante del suelo y le di un cabezazo tan duro, que sacudió todo el recinto. Antes de volviera a caer le patee contra una pared donde cayó.

Comencé a caminar lentamente a donde quedo mientras él intentaba mantenerse de pie, ya cuando estaba a unos metros, alguien se interpuso.

-Alto no permitiré que mates a mi hermano -era su hermana -yo te enfrentare -se oía el temor en su rostro.

-Si vas a enfrentarme en verdad has lo, de otra manera, apartate del camino -dije a secas pasando a lado de ella e ignorándola.

-Aunque me mates asesino, no significara nada, nuestra obra esta en curso, no puedes detenerla, el mundo sera algún día lo que hemos soñado, uno perfecto donde habrá orden y justicia, donde solo los verdaderos escogidos gobernemos -decía Raiser débil, los golpes que le di, habían provocado una hemorragias internas en él.

-Siempre han confundido la justicia con sumisión, han entendido la opresión como orden, la libertad la confunden con el control, ustedes tienen planes para el mundo, pero no comprenden que el mundo ya tiene su propio plan -declare al quitarme el casco de la armadura al estar a un metro de él.

-Si yo muero, tu vienes conmigo -grito con lo poco que quedaba y saco un cuchillo que tenia e intento apuñalar me. Se oyó un disparó en el lugar, fue un estruendo. Mire a Raiser y vi que de su corazón comenzó a brotar sangre a montones, la herida no sanaba como debía en un Phoenix, volteo y detrás suyo estaba Simon.

-Una bala hecha con crucificios de plata bañadas en agua bendita -dijo Simon con una pistola en la mano apuntando a Raiser -por mi familia.

Regreso su mirada a mi y cayó de rodillas, me quite el balance breaker para poder usar mis armas asesinas, libere las hojas ocultas de ambas que tenía.

-Se lo de la confesión... asesino... no importa que tanto preguntes... he entrenado para este momento -decía entre cortante su voz.

No le importancia a lo que dijo y le rebane el cuello en forma de tijera con las cuchillas de mis hojas. Lo lleve al confesionario, hay dos tipos, el interrogatorio y el examen. El primero es donde los asesinos preguntamos a nuestros objetivos, sus planes y propósitos e incondicionalmente lo dicen; el segundo, es donde nos metemos en sus recuerdos para hallar lo que buscamos, una técnica que desarrollo Arno y que me enseño cuando lo conocí. Lo curioso es que el interrogatorio solo funciona en humanos y ángeles de todo tipo, los recuerdos es en demonios, brujas o hechiceros.

Cuando me introduje en sus recuerdos, me llevo al momento en el que estaba con la orden templaría cuando Cal mato a Alan Rikkin. Cuando todos huían del lugar, el fue a una habitación del edificio donde se reunió con Loki.

-Maestro, fue tal como predijo -dijo a Loki

-Los templarios se ciegan tanto ante su ambición que no prestan atención a su enemigo -exclamo el dios nórdico. -La primera orden arreglara ese y mas, extermináremos ambas facciones, templarios y asesinos, el mundo sera gobernado como antes, con los precursores arriba.

-Así sera, pero no entiendo porque debo comprometerme con la Gremory

-Esa niña es la heredera del clan gremory, su sangre es vital para el ritual, debes encargarte de tenerla cerca

-Porque no hacer que se una a nosotros, si le contamos tal vez se nos una

-Tal vez, pero su hermano simpatiza con la hermandad, pero no cualquiera de los asesinos, con los de CAOS. Te encargó esto Raiser, no falles

-La voluntad de los instrumentos de la primera orden no fallaré

Salí de los recuerdos, y solté el cuerpo del Phoenix.

-Así que para eso la quieren

Entonces el escenario desapareció y regresé con los mios y Ravel; más las piezas de las niñas de Raiser en las manos de mis compañeros a la mansión. Curioso, cuando se mata a un demonio, su cuerpo suelta su pieza y el rey contrario la captura, como en el ajedrez.

Al volver, me acerque al cuerpo de Raiser y cerrarle los ojos.

-Descansa en paz -dije y vi la pieza que el representaba pulverizar se sola y desvanecerse.

Seguido de alguien salió de entre la gente hacia mi y me abrazo.

-Issei -era Rias quien me abrazo -estas bien, sabía que vencerías -dijo casi llorando.

-Te hice una promesa olvidas -conteste, se separó levemente de mi.

-Issei-san, Issei, Issei-senpai -escuche de Kiba, Asia, Akeno y Koneko al venir igual.

-Hiuduo Issei, Lawrence D'Rosa, Lauri Allen Torni, Larry torne, Cal Holloway, Willian Searzch; tantos nombres para un hombre que ni siquiera tiene un nombre de verdad -era Sirzechs quien salio caminado entre todos -un hombre, que aun consideró mi amigo, te eche de menos hermano.

-Me gustaría decir lo mismo Sirzechs -respondí a lo ultimo mirándolo ligeramente feliz.

-Cuanto tiempo mas piensas engañar a mi hermana con esa forma, ya no eres un niño, necesitó hablar contigo -dijo.

-De hablas hermano -cuestiono Rias.

Me aparte de ella y los demás para que una columna de llamas azules me envolviera por unos segundos y cuando se extinguieron rebelaron mi forma real. Rias lo dijo, si se supone tenia 400 años debía parecer un chico de entre 24 y 27 años. Tenia el pelo largo con una cola de caballo, una parte del pelo me cubrís uno de los ojos. Mi cuerpo estaba tonificado y con músculos, a la vez, cicatrices por varios lados de mi cuerpo.

-Issei eres tu -pregunto Rias

-Este es mi verdadero yo -dije a ella, la cual sorprendió como al resto -ahora de que quieres hablar Sirzechs -lo mire, irritado.