Los personajes pertenecen a S.M yo solo uso mi imaginación.

Capítulo 14: Angustia.

Pov Alice

"Que colores le vendría bien a la habitación de mi bebe" pensé viendo la tableta de colores e imaginándome las paredes impregnadas de cada color, pero ninguno me convencía. Sé que será una niño, estoy segura de aquello, se lo dije a Bella hace un par de días, pero ella me dijo que eso no era posible ya que tenía poco tiempo de embarazo y aún falta para saber el sexo de mi bebe, pero sé que será un niño, no se es como si pudiera ver el futuro de alguna forma. Hace casi dos semanas, mi hermano se fue a Inglaterra para solucionar unos contratos y poder volver con su familia, lo único que me preocupa un poco es que ese maldito chucho todavía ande suelto, sé que fue el quien mato a Charlie y sé que ira detrás de Bella, solo espero que mi hermano este aquí si algo llegase a pasar, pero tengo un presentimiento de que algo está por pasar o está pasando y esto me tiene demasiado preocupada, provocando que mi vientre se tense y mi pequeño se vuelva todo un inquieto bebe.

—Ali —me llamo Jasper sacándome de mis pensamientos.

—mmm —no podía pensar coherentemente, estaba demasiado concentrada en mis pensamientos, vi como estira su mano y pasa sus dedos por mi ceño fruncido.

—¿Que te tiene preocupada? —este hombre me conoce demasiado, lo mire y me dio una sonrisa para que confiara en él y le dijera algo.

—Bella… —dije en un susurro, fue lo único que alcancé a decir, ya que el teléfono comenzó a sonar.

—Diga —contesto Jasper, su cara se desfiguro luego de unos segundos en silencio—. Si vamos para allá, no, no le digan nada —sin decir nada mas colgó el teléfono y se sentó a mi lado tomando una de mis manos entre las suyas.

—¿Qué pasa? —su silencio me tenía con los nervios de punta y mi mente se estaba imaginando un millón de cosas malas.

—Alice, prométeme que estarás tranquila, por favor tienes que pensar en nuestro bebe, por favor —pidió en un hilo de voz, supe que es grave lo que estaba pasando.

—Por Dios Jasper lo único que estás haciendo es ponerme más nerviosa, ahora por favor dime que Bella está bien —exigí apretando su mano, por la cara que puso, supe de inmediato que de ella se trataba.

—No encuentran a Bella, Esme la ha llamado por el móvil y este está apagado, salió a comprar un jarabe que Antonia necesitaba y hasta ahora no ha vuelto —explico mirándome detenidamente, seguramente él estaba pensando lo mismo que yo.

—¡JACOB! —grite y de un salto me puse de pie asustando a Jasper.

—Alice —puso una mano en mi hombro para clamarme, me gire y lo mire.

—Vamos a la casa de tus padres, para saber algo mas —tome mi abrigo y mi bolsa, Jasper agarro su chaqueta y las llaves del coche, me ayudo a subir, Dios por favor que este bien, maldito perro desgraciado, Jasper manejo lo más rápido que pudo considerando que yo iba sentada a su lado, el camino fue en silencio, no tenía ganas de hablar, solo quería que llegáramos y nos digieran que todo está bien y que solo habido que su teléfono móvil se habia descargado.

Entramos a la calle de la casa donde mis padres vivían allí estaba aparcado el coche de Emmett y de papá. Baje lo más rápido que pude, escuche gritar a Jasper que no corriera, pero era demasiado tarde, ya habia subido las escaleras hacia la puerta de entrada, al abrir la puerta vi que todos estaban en la sala en silencio esperando a que algo pasara. Rose estaba siendo abrazada por Emmett mientras este le acariciaba su barriga, Mamá estaba llorando a mares, mi padre tratando de consolarla, pero parecía no estar ayudando mucho.

En completo silencio camine hacia la sala y me senté a un costado de mamá, ella levanto la mirada y me abrazo con fuerza.

—Tranquila mami, todo saldrá bien —susurre tratando de calmar a mi madre que solo sollozaba.

—¿Que han sabido? —pregunto Jasper mirando a mi padre a que respondiera.

—Nada aun, ninguna llamada, nada —contesto Carlisle mirando el teléfono que tenía en una de sus manos.

—Encontraron el coche de Edward en estacionamiento de la farmacia y su bolso en el suelo, pero nada más, aparte nadie vio nada ya que estaba demasiado oscuro —dijo Emmett con la mirada perdida.

—¿Antonia? —pregunte.

—Está en su cama, hasta ahora ha estado durmiendo y no ha preguntado por Bella, hemos llamado interminable de veces a Edward, pero no contesta el teléfono, le hemos dejado millones de mensaje de voz y de texto pero no contesta —explico mi padre haciendo una mueca.

Escuchamos un auto detener a fuera, la esperanza que fuera Bella hizo que todos miráramos hacia la puerta, solté a mi madre levantándome del sofá, me acerque a la puerta, al abrirla asomé la cabeza para ver de quien se trataba, del auto bajo Edward con una sonrisa saco sus cosas del portamaletas ajeno a todo lo que pasaba en la sala de la casa, fijo su vista en mí, solo pude sonreírle débilmente, me alegra que hubiera llegado bien, pero al ver mi rostro su sonrisa decayó y camino hacia mí con su maleta a cuesta, lo deje entrar, en la sala todos miraron a mi hermano, su rostro comenzó a hacer una mueca de preocupación, ¿que se supone que le diríamos ahora?

Pov Edward

Después de casi dos semanas de estar lejos de mis princesas por fin podría estar con ellas, el tiempo en Londres se habia echo eterno y hoy por fi podría abrazar a Bella y ver a mi pequeña princesa. Salí del aeropuerto arrastrado mi maleta, habia poca gente en la esquina de los taxi, espero solo unos minutos cuando por fin pude subirme a un coche.

Al estar en el Taxi, le di al chofer la dirección de la casa de mis padres, pronto tendría que buscar un lugar para mi pequeña familia. Busque mi celular en los bolsillos de mi chaqueta, lo mire y estaba apagado lo trate de prender, pero al parecer se descargó durante el viaje.

El viaje a casa se me hizo largo, creo que la ansiedad no ayudaba a mi paciencia, en menos de lo que pensaba ya estábamos frente a la gran casa automáticamente una sonrisa estúpida se puso en mi cara, le pague al chofer y él abrió el portamaletas, baje y saque mi maleta, fije mi vista hacia la puerta, allí estaba mi hermana con sus prominente barriga, me sonrió pero aquella sonrisa no alcanzo a llegar a sus ojos, provocando que un nudo se formara en mi garganta. Me acerque a Alice sin soltar mi maleta, al entra a casa, en la sala el rostro de toda mi familia no eran mejores a la de mi hermana.

Solté la maleta en la entrada de la casa y corrí hacia la tercera planta de la casa donde estaba mi habitación y la de mi pequeña nena. Primero entre a la de Antonia, ella estaba durmiendo acurrucada a su León, pero Bella no estaba ahí. Gire mis pies cerrando con cuidado la puerta tratando de no hacer ruido para no despertar a Antonia, camine un par de pasos hasta mi habitación la abrí esperando que Bella estuviera durmiendo en nuestra cama, pero ella no estaba, me dirigí hacia el baño, pero tampoco estaba allí, me estaba comenzando a desesperar, baje hasta la sala donde estaba toda mi familia en completo silencio, la puerta principal se abrió dejando ver a Reneé que entraba a la casa, ella traía la misma cara que mamá, detrás de ella iban entrando tres oficiales, mamá se levantó de golpe para hablar con los oficiales, pero yo me adelante.

—¿Qué es lo que pasa? ¿Dónde esta Bella? —mi voz sonó tensa, me negaba a pensar en que algo había sucedido mientras yo no estaba.

—Bella... ella.. —la voz de mamá se quebró rompiendo en llanto, Alice se levantó y abrazo a mi madre por los hombros llevándosela de vuelta al sofá.

—¡¿Con un demonios me pueden decir qué diablos pasa?! —grite exasperado, Emmett se levantó de un salto y saludo a los oficiales, se giró hacia mí y soltó un fuerte suspiro.

—Bella fue secuestrada, ayer como a la ocho de la noche, fue a comprar los remedios de Anto y desde ese momento no sabemos nada de ella —dijo lo último en un susurro, el llanto de Reneé lleno mis odios al igual que los de mamá. Papá se acercó a mi abrazándome fuerte, estaba en shock, no podía creer lo que mi hermano me dijo, no podía entender cómo era posible que esto estuviera pasando, en completo silencio y con un nudo en la garganta abrace a mi padre.

Me sentía como un niño pequeño perdido en medio del bosque, cerré mis ojos dejando que el dolor me consumiera, las lágrimas comenzaron a caer, fue tanta la presión que sentía en medio de mi pecho, mis piernas ya no tenían la fuerza suficiente para sostenerme en pie, caí de rodillas llevándome a mi padre en el camino. estaba tan aferrado al abrazado de papa que lo lleve conmigo al suelo, mi pecho dolía, era un dolor demasiado agudo que grite, me costaba respirar y papá se percató de lo que me pasaba y se alejó de mi para examinarme.

—Edward tienes que respirar —dijo mi padre tomando mi rostro en sus manos provocando que nuestros ojos se encontraran—. Vamos hijo tu puedes, tienes que ser fuerte, tenemos que encontrarla por Antonia, tienes que ser fuerte —repetía mi padre, pero yo no era capaz de pensar, lo único que se me venía a la cabeza era Bella, en un cuarto oscuro y a él, haciéndola sufrir... Jacob.

—Jacob —susurre con voz ronca y mi padre asintió, él fue el maldito que se llevó a mi Bella.

Me separe de los brazos de mi padre y me levante todos me miraban, estudiándome detenidamente, tome las llaves del mercedes de Carlisle y corrí al garaje escuche los grito de todos llamándome, pero yo no podía quedarme en casa esperando que ese maldito llamara pidiendo rescate, porque sé que no lo hará, así que yo mismo haré las averiguaciones. Maneje hasta donde supongo que fue a comprar, tiene que haber alguien quien la vio, alguien que me ayude para saber dónde estaba. Cuando lo encuentre yo mismo acabare con él por ponerle un dedo encima de Bella. Baje del coche y me dirigí hacia la vendedora de la farmacia.

—Disculpe —le dije a la chica llamando su atención ya que estaba leyendo un libro sobre defensa personal.

—Sí, ¿en qué puedo ayudarle? —me dio una sonrisa cordial, saque mi celular y le mostré la foto de Bella.

—Necesito que me ayude, ¿quiero saber si ha visto a esta chica? —le pregunte y ella observo la foto con detenimiento, sus facciones y muecas hicieron que mi pecho se apretara, ella la había reconocido.