ADVERTENCIA CONTENIDO GORE

Este capitulo es probablemente el mas largo pero me esforce mucho por escribirlo xD escribia y borraba a cada rato en todo caso aqui les dejo el siguiente capitulo

Un acto de amabilidad

Al oeste de Solaris, los cambios climáticos seguían presentes y lo que antes era una gélida ventisca se había convertido en una brisa refrescante que poco a poco tomaba fuerza con el pasar de las horas. Las colinas antes bañadas en un puro blancor se tornan grises y sin vida, el musgo crecía debido al brusco cambio de temperatura.

-Bien llegamos- dijo un equidna -¡¿Hola?!...¡volví!- el eco resonó y no recibió ninguna respuesta.

-¿Aquí es donde vives? Veo que le hace falta un poco de ''decoración''- hizo un énfasis en su última palabra una murciélago. El sitio era un desastre, libros en el piso platos sucios en todas partes, pelo, telarañas y polvo invadían todo.

-Muy graciosa- dijo en tono sarcástico -¿Dónde se habrán metido?

-Supongo que salieron sin ti… ¿tú qué opinas?

-¿Qué? ¡No puede ser! Creen que puede divertirse sin mí- reclamo el equidna molesto.

-Ve por ellos tigre, yo me quedare a limpiar este basurero- dijo mirando a su alrededor.

-¿Eh? para que quieres quedarte, ¿qué quieres hacer?- pregunto dudoso.

-No puedo soportar ver este mugrerío- se expresó con una mueca de desagrado.

-¿Mugrerío? ¡No creas que puedes pasarte de lista conmigo, intentas robarnos!

-¡¿Yo?! ¡Pero como te atreves!- grito colocándose en frente del equidna.

-Acabo de conocerte y crees que te dejare en mi casa sola a hacer lo que te plazca-

-¡No me hables en ese tono, ¿eres ciego? no ves que este lugar es un desastre!

-¡¿Y cuál es tu problema?!- refuto el equidna.

-¡Si voy a quedarme unos días acá no me atrevo a vivir en esa pocilga!

-¡No queremos a una puta moles…! -Es callado brutalmente por un fuerte golpe en la cabeza por parte de la murciélago.

-¡AH! ¡Ahhhh!- grito de dolor mientras se tocaba la cabeza donde le habían golpeado -¡¿Porque has hecho eso?!- grito furioso.

-Hm… ¡Porque no me gusta tu actitud tan insolente, en vez de ser amargado, podrías ser amable de vez en cuando y yo no te encontraría tan insufrible, ahora eres más molesto que una mosca!

En esos instantes el equidna sintió una sensación de temor recorrer su cuerpo, noto que la murciélago lo miraba con unos profundos ojos que te lograban congelar el alma al sentirlos sobre ti. Ese momento en los que no sabes que decir o hacer después de meter la pata…

-Cuando me vaya vas a ser un pobre desgraciado- dijo la murciélago.

-Más bien será un gran alivio deshacerme de ti, pero de seguro que volverás…

Dicho eso la murciélago agarro una de las púas del equidna -A partir de ahora vas a respetarme, más te vale aprender modales o tus dos amiguitos serán quienes paguen las consecuencias- dicho esto coloco su rodilla en la entrepierna del équida, haciendo que este se quedara inmóvil al entender lo que quiso decir la murciélago.

-De…de acuerdo, puedes quedarte… pero más vale que sigas aquí cuando volvamos ¿escuchaste?

-Hmph, con todo este desastre demorare más de un día- dijo soltando al equidna suavemente.

-Bien… nos vemos- finalizo el equidna, para luego retirarse.

-Bien ahora que se fue el señor gruñón le devolveré el favor arreglando todo este basurero- dijo la murciélago para a continuación limpiar el área.

ATENCION A PARTIR DE AQUÍ LAS COSAS SE PONEN FEAS PARA NUESTRO ERIZO, SI SON SENSIBLES PUEDEN PASARSLA ESO NO AFECTARA AL RESTO DE LA HISTORIA :D quedan avisados.

Ya eran más de las nueve de la noche, y en lo profundo de los calabozos del castillo se escuchaban toscos pasos y cadenas pesadas siendo arrastradas por el pasillo, El frio y húmedo ambiente provocaba escalofrió. Las criaturas antes blindadas se despojaron de su armadura, revelando su verdadera forma. Asemejado a un camaleón humanoide con gruesos antebrazos siendo rodeados por un humo purpura que emiten desde su espalda. Poseen cuernos y cola largos e irregulares, grandes colmillos en la esquina de su boca, y tienen picos más grandes en la espalda. Además, su piel es azul oscuro y su brillo marca en un carmesí eléctrico oscuro. Sus ojos eran rojos y de esencia tétrica. Eran deep nigthmares.

Uno de ellos llevaba una carretilla que contenían ciertos instrumentos mientras que el otro llevaba a un erizo azul en su hombro, desmayado y con grilletes en sus extremidades. Cuando llegaron a la celda, algo pequeña y con un poco de pasto, su única vía de respiración era una pequeña rejilla que, típica de un sótano donde se podía observar el suelo, y solo pequeños rayos de luna atravesaban aquellas rejas oxidadas.

Las cadenas fueron guindadas en el centro del techo de la celda y ataron al erizo de ambas manos como si de colgar un gran trozo de carne en una carnicería se tratase, lentamente mientras era atado el erizo comenzó a recobrar la consciencia.

Abrió sus ojos, apenas podía vislumbrar a través de la penumbra, no podía distinguir que era lo que estaba al frente de él, de inmediato sintió los grilletes en sus manos, intento liberarse pero era inútil eran muy gruesas. Trato de mirar de nuevo y pudo por fin ver claramente su aura maligna su fría mirada, no sabía qué demonios eran esas cosas nunca las había visto pero sabía que ellos son los responsables de lo estaba ocurriendo.

-Malditas cosas… ¡¿qué demonios quieren?! ¡Suéltenme o los matare!- grito el erizo azul.

En respuesta, uno de los deep le propino un golpe en la cara para hacerlo callar violentamente.

-Hmph… ¿es todo lo que tienes?- dijo el erizo en tono de burla con una sonrisa forzada.

El otro deep cogió de la carretilla un objeto de flagelación, estaba hecho de cuero con un mango de madera, una perversa sonrisa se dibujó en su rostro notándose sus deformes colmillos. El erizo sabía lo que le pasaría, -maldición- dijo en sus adentros, pagaría por sus crímenes empezando con el dolor de aquellos que les fue arrebatado su vida. No importa cuánto gritase nadie podría escucharlo en ese cavernoso lugar inclusive habían cerrado aquella ventanilla colocando una tabla de madera. Ahora todo estaba en plena obscuridad.

Y empezó con el primer azote en la espalda, el erizo se resistió solo uno de los deep realizaba la flagelación mientras que el otro tenía en sus toscas garras una cubeta de agua fría, después del sexto golpe las pequeñas marcas comenzaron a notarse en su espalda y pecho especialmente en sus espinas, y al séptimo golpe, vertieron la cubeta de agua helada sobre su víctima haciendo que este se inmutara, y reiniciando la flagelación uno lo golpeaba con rabia y furia en todo su cuerpo mientras que el otro lo bañaba con ese congelante líquido, el dolor aumentaba cada vez más y la sangre comenzó a brotar, el erizo no puedo resistir más y sus gritos de dolor comenzaron a inundar el calabozo desde adentro. Hilillos de sangre corrían por su piel y terminaba a los grilletes atados a sus pies, sus intentos por liberarse eran inútiles solo conseguía que se agotara más, el sonido del látigo y el crujir de las cadenas sacudiéndose lo estaban alterando, había sucumbido ante el intenso dolor, las heridas abiertas que emanaban su sangre eran limpiadas con el agua para luego ser abiertas con el cuero, la poca paja esparcida en el suelo absorbía el agua mezclada con aquel liquido rojo. Aquellas sádicas criaturas podían imaginarse la sensación que le producían sus músculos cuando se abrían como mantequilla blanda, el olor a sangre los excitaba y hacían que las heridas fueran cada vez más profundas, dejaron marcas por todo su cuerpo unas abiertas y cubiertas de sangre y otras claras cicatrices, sentía como si estuviera envuelto en llamas. El ardor era insoportable, cabo una hora, que parecía que duro toda la noche los deep nigthmare bajaron al erizo que había perdido la consciencia y posiblemente a cordura. Lo ataron con las cadenas a la pared, para luego abandonar el lugar y cerrar con llave, tenían que dejarlo con vida hasta mañana que sería la ejecución, pues con la tortura no tendría la fuerza suficiente para escapar. Lentamente se sentó con dificultad, su piel estaba pálida, de las heridas ya no salía más sangre, un ojo lo tenía semiabierto mientras que el otro era sellado con una gran cicatriz marcada desde su ceja hasta su mejilla. Sus ojos habían perdido color, ya no tenían vida. No podía moverse cada parte de su cuerpo le ardía, su respiración era limitada por el dolor de contraer su abdomen, había perdido mucha sangre y partes de sus espinas, no tenía fuerzas y temblaba involuntariamente debido al frio congelante. Solo pudo mantener la cabeza agachada y cerrar los ojos para esperar lo peor.

FIN DE LA ESCENA, AQUÍ YA PUEDEN LEER TRANQUILOS :3

La luna estaba en su punto más alto y la princesa buscaba una pista de la celda donde había sido encerrado, no podía pedir ayuda a nadie tenía que hacerlo sola sin que nadie se enterase. Luego de unos minutos de pensar recordó donde lo pudieron haber llevado pero el verdadero problema era que ese lugar estaba sellado y la única entrada era una puerta de hierro en la parte de atrás del palacio, sabiendo eso ya tenía listo una ganzúa de acero y más objetos en un bolso, se cubrió con la túnica que usaba para mezclarse con la gente del pueblo y espero a que todos se durmieran para salir.

Usando una larga Soga y una flecha de acero, apunto hacia un frondoso árbol que se encontraba en las afueras del palacio y disparo, dando en el blanco. Ato el otro extremo en un pilar de su alcoba para saltar y deslizarse con la cuerda usando una vara de metal en forma de ''V''

Sin gritar ni chocarse salto justo en el momento preciso sobre unos matorrales que amortiguaron el golpe. Uno de los guardias escucho un ruido detrás de él y mirando a su alrededor pero sin mucha luz más que solo la de la luna, sin ver nada regreso a lo que estaba. La eriza se escabullo por el monte y rápidamente usando la ganzúa para forcejear, logro abrirla poco a poco hasta que logro entrar. Ya dentro encendió una vela para iluminar su camino, estaba totalmente obscuro, camino lentamente puesto que nunca había entrado a este lugar, debido que aquí encerraban a los que son sentenciados a la ejecución. Pese a que había solo un corredor fue viendo por la ventanilla de cada puerta de del calabozo. Hasta que llego al último pero estaba cerrado y al lado estaba la bufanda del erizo.

-Aquí esta…- susurro. Comenzó a mirar por todos lados para encontrar algo que la ayudase y justo en una de las paredes se encontraba una llave oxidada. Sin dudarlo tomo la llave y consiguió abrir la puerta, no veía absolutamente nada la luz no podía iluminar toda la celda, pero noto un rayito de luz, se acercó y saco la tabla que obstruía la luz de la luna. La visibilidad era más clara y observo horrorizada al encontrarse con el erizo azul que casi no lo podía reconocer, se tapó la boca en un intento de no gritar al verlo en ese estado tan deplorable.

-¿qué te han hecho…?- sus ojos comenzaron a humedecerse y tiernas lagrimas brotaron. Se acercó a él con la esperanza de que siguiera con vida, tenía los ojos cerrados y con un poco de temor coloco su mano sobre su pecho para sentir si su corazón seguía latiendo, dio un suspiro de alivió al estar en lo correcto pero también noto que el erizo temblaba y su cuerpo estaba frio.

-tiene frio…- dijo con un aire de tristeza.

En un acto de nobleza se quitó su túnica y la puso encima del erizo, para que le brindara un poco de calor. Trato de despertarlo suavemente acariciando sus mejillas sin tocar la que estaba herida.

-Sonic… Sonic despierta… por favor, despierta- dijo dulcemente.

El erizo comenzó despertar pero solo entreabrió su ojo bueno y vio a la princesa.

-¿Tu… que… haces aquí?- hablo entrecortado, intento abrir el otro ojo pero sin percatarse de la herida, soltó un quejido.

-No… espera, no te muevas no abras los ojos- dijo mientras colocaba su mano sobre el ojo lastimado.

De su bolso saco algo envuelto en hojas, contenía un ungüento hecho con hierbas medicinales.

-Tranquilo- dijo mientras le colocaba el ungüento, este estaba tibio. El erizo al sentirlo retrocedió bruscamente ya que le ardía (como cuando te ponen alcohol medicinal) pero al cabo de unos minutos se quedó tranquilo. Y así siguió le coloco solo en las heridas profundas, el erizo ya no mostraba signos de dolor, había perdido esa sensación de sensibilidad. Cuando llego al área de la espalda como el erizo estaba a centímetros de la pared tras de sí, no tuvo de otra que estar a punto de abrazarlo para llegar a su espalda, el erizo al sentir su cuerpo acercarse al de ella, giro su rostro hacia un lado y ella sin percatarse se concentraba solo en curar las heridas.

-Bien… ya está- sonrió.

-¿Que…que haces aquí?- pregunto seriamente.

-Vine a sacarte de aquí- respondió.

-¿Porque? ¿Acaso no sabes con quien tratas?- dijo con la mirada en penumbra.

-Bueno… se lo que eres y lo que no eres- dijo mostrando una sonrisa.

-¿Qué?- dijo confuso.

-Por cierto, debes tener hambre- dijo mientras buscaba en su bolso -Te traje pan y agua.

El erizo la miro dudoso de lo que estaba haciendo ella, pues no confiaba en nadie.

La eriza arranco un trozo de pan -ten come- le dijo sonriendo, mientras le extendió la mano con el trozo de pan.

-Como se supone que lo…- la eriza aprovecho para hacer que se tragara el trozo de pan y este lo trago de golpe.

-¡Agh! ¿Qué haces? debes de estar bromeando- dijo el erizo un poco molesto.

-Por favor come, necesitas recuperarte para que puedas salir de aquí, yo conozco cada salida y entrada de este palacio, voy a sacarte de aquí... te lo prometo- dijo un poco seria pero sin perder la sonrisa.

El erizo tuvo dudas desde un principio pero no tenía otra opción que resignarse y pedazo por pedazo fue comiendo, por vergüenza cerró sus ojos y la eriza miraba tiernamente como comía cada trozo de pan que le daba. Después de comer la eriza saco su cantimplora y le dio el agua.

-¿Contenta?- Dijo avergonzado desviando la cara, después de lo sucedido.

La eriza soltó una pequeña risilla, pero se percató que el erizo seguía temblando al parecer la túnica solo le abrigaba la espalda debido a las cadenas no podía cubrirlo por completo.

-Dime… ¿ya no te duelen esas heridas?- Pregunto inocentemente, mientras se quitaba el bolso para hacerlo a un lado.

-No, de todas formas ya no siento nada…- dijo y cerró los ojos. En ese instante abrió sus ojos de golpear sentir algo posarse sobre su frio cuerpo, la eriza se había recostado sobre su pecho, en un intento de brindarle más calor o algo más… el erizo se ruborizo completamente -pero que…¿qué me pasa?- pensó, al mismo tiempo sintió un alivio en su ser era una sensación que nunca había sentido en su vida, su corazón comenzó a latir más rápido y su piel que antes estaba pálida comenzó a recobrar su color, inconscientemente intento corresponderle el abrazo pero las cadenas no le permitieron y lentamente cerro sus parpados, en cuestión de segundos ambos se durmieron a causa del cansancio dejándose llevar por aquella sensación. Ese sentimiento de preocupación se volvía en algo más fuerte, la eriza sonrió en sus adentros, por alguna razón se sentía segura a su lado, olvido completamente el pasado para vivir el presente.

Las horas pasaron y el cielo comenzó a colorearse de azul marino. El alba estaba aproximándose, poco a poco la eriza fue despertándose.

-Hmn… ¿eh? Ya está amaneciendo… ¡Sonic despierta!- Sin darse cuenta se quedó dormida. Entonces miro las cadenas y de su bolso saco un frasco que contenía aceite, tenía suerte que los grilletes eran grandes Baño en aceite lo grilletes

-ya está… Sonic levántate vamos tenemos que darnos prisa- intentaba despertarlo dándole pequeñas palmadas a su mejilla.

-¿Eh?- despertó.

-Ya puedes liberarte, tenemos que irnos ahora-

-Pero si…- con forcejeo liberó sus manos -¿cómo me liberaste?.

-Use el aceite que traje-

-¿Tenias eso y no lo usaste desde un principio?- dijo un poco molesto.

-Eh… lo había olvidado- dijo un poco apenada, pero sonriendo.

-*suspiro*- bueno ya no importa vámonos.

-Te ayudo a levantarte- dijo la eriza.

Al salir de la celda Sonic cogió su bufanda, pero aun sentía dolor al intentar atárselo al cuello.

-Espera déjame ayudarte- dijo la eriza para pararse enfrente de él y atarle la bufanda -listo, ya quedo- dijo con una tierna sonrisa.

-Gracias...- dijo un poco apenado desviando a mirada.

Entonces se acercaron a la salida, pero para su sorpresa estaba cerrado.

-¿Pero cómo? La deje semiabierta.

-Alguien nos encerró a propósito debe de haber otra salida tu conoces el lugar ¿dónde hay otra salida?

-Si hay una… pero.

-¿qué ocurre?

-No se hacia dónde está exactamente- dijo preocupada.

-¡¿Qué?!... bien no nos quedemos pensando busquemos, debe de estar en alguna parte.

-Bueno… no es exactamente una salida, una de las paredes esta desgastada y del otro lado esta resquebrajado- dijo la eriza mientras recordaba donde se encontraba la pared con la abertura.

-Tú busca en las paredes y en las celdas del lado izquierdo y yo en el derecho.

Dicho esto la eriza rosa se dispuso a busca aquella pared débil ayudada con la iluminación de la vela golpeaba cada parte para escuchar un sonido diferente mientras que el erizo azul buscaba por su lado.

-Debe de estar por aquí… ¿eh?- donde golpeo estaba hueco -este debe ser- dijo el erizo azul -Esta parte está débil, ¿no tienes algo fuerte?

-Sí, tengo esto… pero.

De inmediato el erizo cogió la ganzúa y comenzó a golpear la pared con la punta, pero debido a que tenía que hacer fuerza el dolor de las heridas seguía latente, pero trataba de ignorarlo

-Sonic… tus heridas…- dijo preocupada al notar la expresión de dolor del erizo.

-Ya…casi- dijo con dificultad.

Golpe tras golpe lograron hacer un hueco y sacando el resto de piedras dañadas lograron pasar.

Llegaron a un almacén donde se guardaban las armaduras que eran dañadas.

-ya sé dónde estamos, sígueme por acá- dijo la eriza para tomar de la mano al erizo. Un leve sonrojo se notó en su rostro al sentir la suave mano de la eriza.

-¿Y ahora por dónde?- pensó la eriza mientras planeaba como sacarlo del palacio sin que se dieran cuenta. Entonces recordó la soga que dejo atada desde su habitación hasta el frondoso árbol, si aún seguía ahí él podría deslizarse y huir.

-Ya sé dónde ir- dijo.

Rápidamente ya con los rayos del sol tocando la alcoba de la princesa, entro a su habitación junto con el erizo azul.

-Por favor que siga ahí- rogaba en sus pensamientos mientras se acercaba al ventanal. Pero unos centímetros antes alguien toca a la puerta.

-Princesa… ¿ya despertó? ¿Esta con alguien ahí?- hablo un voz del otro lado de la puerta mientras tocaba.

La eriza se alarmo por esa presencia no sabía qué hacer, mientras que el erizo la miraba con nerviosismo.

-Yo… si ya desperté enseguida voy- dijo -Ven escóndete aquí- susurro al oído del erizo mientras lo guaba para que se escondiera debajo de la cama.

-Ya abro- dijo mientras se arreglaba y escondía la túnica.

-Buenos días… Príncipe Shadow- dijo tratando de estar lo más tranquila.

-Buenos días mi lady- dijo haciendo una reverencia -escuche la puerta de su habitación cerrarse, supuse que ya había despertado.

-Está en lo correcto Príncipe Shadow- afirmo.

-Quería venir a recordarle que en unos días es nuestra boda, además de que todo acto que esté en contra de las leyes reales será sentenciado por la reina.

-Si lo se perfectamente.

-Bien princesa…-Dijo mientras se acercaba a ella con un semblante amenazante -Recuerde que la reina no podrá estar viva mucho tiempo- La eriza retrocedía tratando de no mostrar miedo pero no podía evitarlo su fría mirada le causaba temor. -Y tu tendrás que casarte conmigo quieras o no- agarro fuertemente el mentón de la eriza para que lo mirara fijamente -deberás de hacer todo lo que yo te ordene, ¿entendiste…? ¡¿Entendiste?!- grito.

-¡Sí!- cerró sus ojos fuertemente para evitar que sus lágrimas salieran.

-Bien porque si descubro que planeas algo, lo lamentaras y de todas formas aunque le digas a tu abuela no le creerá ni una sola palabra a una niña ingenua.

Dicho esto el erizo negro se retiró de la habitación y cerró la puerta tras de sí dejando a una Amy Anonadada y entristecida por lo sucedido.

El erizo había escuchado todo, quería salir pero no podía por evitar escándalo.

-Amy… ¿estás bien?- dijo mientras se acercaba a ella.

la eriza cubrió su cara avergonzada liberando sus lágrimas intentando sollozar en silencio. El erizo al comprender la situación, dejando a un lado su orgullo abrazo a la eriza en un intento de consolarla, ella hundió su rostro en el pecho de erizo para calmarse. El erizo Ignorando que la luz del amanecer llego a la habitacion cerro sus ojos para abrazarla más fuerte, por alguna razón no quería separase. La eriza sintió el rayo de luz colarse y alejándose un poco aun con lágrimas mira fijamente al erizo y este hizo lo mismo. Ambos cruzaron sus almas a través de sus ojos, El erizo no podía dejar de verla los ojos Jade de la eriza brillaban más que nunca con el rayo del sol.

-Sonic… yo…- no podía articular bien, estaba perdida no sabía cómo reaccionar.

Una lágrima corrió por su mejilla y el erizo al notarlo, lo seco con su pulgar.

-No llores, no quiero volver a verte llorar- dijo el erizo tranquilamente mientras tenía su mano en el rostro de la eriza.

-Sonic, tienes que irte… si te ven aquí…- dijo mientras tomaba su mano.

-Sí… Lo siento- dijo sonrojado mientras soltaba.

-No te preocupes…- dijo la eriza.

El erizo al voltearse para irse, sintió como lo abrazaba por la espalda.

-Gracias por todo- dijo la eriza intentando contenerse.

El erizo al sentir la mano de la eriza sobre su pecho, sin pensarlo tomo su mano y antes de poder decirle algo se escuchó un grito.

-¡Guardias!-


FIN DEL CAPITULO

¿SERA SHADOW EL ENEMIGO?¿ ESTE NUEVO SENTIMIENTO FLORECERA O SE MARCHITARA? ¿AMY SE CASARA CON SHADOW? ¿EJECUTARAN A SONIC?

DESCUBRANLO EN EL PROXIMO CAPITULO

Pdta:

Les juro que casi lloro escribiendo este cap xD

Dejen rewiews por si acaso olvide algo o si me dan alguna otra idea xD

Gracias a todos y cuídense nos vemos en el próximo capítulo se despide Cifern.

¿Te gusta el sonamy?

Únete a mi página :D

Amy Rose *Sonamy*

¿Quieres conocer gente con tu mismo gusto sonamy? ¡aquí encontraras gente de todo el mundo!

Amy Rose *Sonamy* groups

no me deja poner los links q.q xD