La universidad me comió la vida, literalmente. Esta semana que viene tengo dos parciales y estoy al horno con papas... por favor deséenme suerte, que la voy a necesitar (especialmente con gramática)


Darwin y San Carlos

Doscientas treinta y siete cruces blancas bajo el pálido cielo otoñal. Martín las observa por primera vez nueve años después de acabada la guerra, y aunque las cosas aún estén algo tensas entre ambos, internamente agradece la callada presencia de Arthur a su lado. Las familias deambulan entre las tumbas buscando a los suyos, e Inglaterra deja una sencilla corona de flores sobre una de las placas que rezan "Soldado argentino sólo conocido por Dios".

- Gracias.

El nudo que siente en la garganta le dificulta hablar, y se esfuerza por sonreír. Tiene tantas ganas de olvidar y perdonar, pero se siente incapaz de hacerlo.

- ¿Dónde te gustaría dejarlas?

Arthur señala el ramo que Martín tiene en las manos. El argentino lo compró para Inglaterra, pero ahora que es momento de dárselo, se siente como un idiota. No es normal en él sonrojarse, y hace todo lo posible por evitarlo cuando alarga el brazo y le ofrece el ramo de flores fúnebres.

- Ya sé que yo siempre te echo la culpa… pero no me olvido que vos también perdiste gente.


Darwin: cementerio de soldados argentinos en Malvinas

San Carlos: cementerio de soldados ingleses en Malvinas

El 19 de marzo de 1991, 381 familiares de caídos durante la guerra visitó por primera vez el cementerio Darwin, gracias a la corrdinación del Comité Internacional de la Cruz Roja.

EDIT: me acabo de acordar que fue lo que me inspiró a escribir esto. A pocas cuadras de mi casa hay una plazoleta en honor a un chico del barrio que murió en la guerra. Un 2 de abril que se hizo ahí un acto y mis viejos me llevaron (yo era rechiquita), le pregunté a la madre del chico si estaba enojada con los ingleses; y ella me respondió que no, porque sabía que también en Inglaterra había señoras que lloraban por un hijo.