Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia es una adaptación.


Alice P.O.V.

No sé cuánto tiempo llevábamos en aquél maldito sofá mirando la televisión. James no le quitaba ojo a la televisión, y Gabe tampoco. Este último, de vez en cuando me echaba una ojeada. Yo seguía pensando en mi familia, en Jasper. ¿Qué haría si no conseguían llegar a tiempo? ¿Podría escapar? No estaba segura. Pero tenía la esperanza en que mi familia llegara pronto. Necesitaba estar con ellos. Los echaba mucho de menos. James me tenía aún en sus brazos, apretada contra él con fuerza para que no me escapara, supuse.

Entonces tuve una visión.

Estaba corriendo por toda la casa hasta llegar a la puerta. La abría y allí fuera estaba Jasper. Pero de repente, me encontré en el suelo retorciéndome de dolor. Grité el nombre de Jasper.

Gabe estaba de pié al lado de Jasper.

-No, Gabe. Todo es justo. Los Cullen han ganado justamente. Han llegado antes de las doce-dijo James.

Jasper se acercó rápidamente hacia mí y me abrazó con sus brazos. Jasper miraba a James directamente a los ojos.

-Eso es verdad. Hemos ganado justamente y sin trampas. Vinimos a tiempo y prometiste que nos podríamos ir.

James asintió.

-Sí. Os podéis ir. No voy a ir tras de Mary Alice nunca más-dijo sonriendo.

Jasper asintió sosteniéndome fuertemente entre sus brazos. Mi familia estaba detrás retirando lentamente sus miradas pegadas en James y Gabe. Pronto estábamos en dirección al coche y sin darme cuenta volvía a sentir el tan conocido dolor. Grité y me caí en el suelo.

James desapareció por un momento y luego volvió a aparecer como un rayo sonriendo.

-Última oportunidad Mary Alice, ¿quieres quedarte conmigo?

Me retorcí de dolor.

-¡NUNCA!-le grité.

-Bien, pues muere con ellos.

Di un gritito ahogado en cuanto salí de la visión. ¡Asqueroso mentiroso! Sabía que tenía que avisar a mi familia para que se preparasen para una lucha. Mantuve eso en mi mente para cuando Edward pudiera leerla. James y Gabe me estaban mirando fijamente.

-¿Qué has visto?-preguntó James.

-He visto a mi familia llegar aquí a tiempo. No vas a poder hacer nada para impedirlo. Y si intentas no cumplir con tu palabra, Jasper te va a destrozar. Por si no lo sabes él formó parte de un ejército de vampiros en el sur, los entrenaba. No va a tener ninguna dificultad para matarte.

-Alice, Alice, qué inocente que eres-me dijo meneando la cabeza.

Me cogió por el cuello y me lanzó al otro lado de la habitación. Caí justo al lado de la ventana,y aún era de noche. Vi en el reloj que eran las 5 de la mañana. No tardaran mucho en llegar.

-¡Tú eres mía Alice! Y ahora que te tengo, nunca te vas a separar de mí. ¡¿ENTENDISTE! Gabe.

Volví a retorcerme de dolor. James me cogió en brazos y se dirigió al sótano. Desde arriba de las escaleras me tiró hacia abajo. Fui rodando hasta el final de las escaleras y se escuchó un fuerte estruendo cuando llegué al suelo. James se estaba riendo.

-No vas a salir más de aquí. Voy a cerrar la puerta con llave.

-¿De verdad te crees que una simple puerta va a pararme? ¡La puedo tirar al suelo en un abrir y cerrar de ojos!

-Bueno, tú hazlo. Gabe te estará esperando al otro lado de la puerta y recibirás tu castigo por intentarlo. ¿Entendiste?

Yo no dije nada. Eso era verdad. ¿Pero que se suponía que iba a hacer? ¿Quedarme de brazos cruzados esperando la hora? ¡Ni pensarlo!

Gabe P.O.V.

James se estaba pasando. Estuvimos toda la santa noche viendo la televisión sentados en el sofá, con la pobre chica apretada como un muñeco en sus brazos. Se notaba a la legua que no estaba cómoda, que ella quería estar en los brazos de su marido.

No me sentía bien haciendo sufrir a Alice. ¿Y todo por qué? Alice no había hecho nada, el estúpido de James se había obsesionado con esa pobre chica.

James miraba fijamente la televisión. Cuando giré la cabeza para mirar a la chica, ésta estaba sollozando en silencio. Estaba triste, aterrorizada.

Entonces vi cómo se perdía la mirada de Alice, supuse que estaría teniendo una visión, ya que se quedó mirando a la nada durante un corto período de tiempo. James y yo nos la quedemos mirando. Cuando salió de la visión James le preguntó qué era lo que había visto.

-He visto a mi familia llegar aquí a tiempo. No vas a poder hacer nada para impedirlo. Y si intentas no cumplir con tu palabra, Jasper te va a destrozar. Por si no lo sabes él formó parte de un ejército de vampiros en el sur, los entrenaba. No va a tener ninguna dificultad para matarte-nos explicó ella.

Sinceramente esperaba que fuera verdad. Ya no quería continuar más con esto. No podía. Me parecía una salvajada lo que estaba haciendo. Hacer sufrir a una persona como Alice era de ser un completo salvaje. Ojalá hubiera podido conocer a Alice en otras circunstancias, de seguro que hubiéramos sido buenos amigos. Se notaba que era alegre, amable y muy buena persona. Su familia era muy afortunada de tenerla. Pero por desgracia me había tocado conocerla en esta situación, en dónde yo no podía mostrar mi auténtico yo, el que estaría con ella conversando y tal vez dando un paseo. Pero sólo como amigos, puesto que ella estaba felizmente casada. Lo que ella veía de mí era la parte salvaje, la parte en la que hago daño a la gente.

James se enfadó con ella y me pidió que la llenara de dolor. Muy a mi pesar tuve que hacerlo. Como todas las anteriores veces. La chica se retorcía de dolor mientras James la cogía en brazos para llevarla al sótano.

Cuando llegó a las escaleras, la tiró hacia abajo como si de un saco o un trasto se tratara. ¡Era una persona! ¡Y además una chica! No una basura que la podías tirar en cualquier lado. James es empezó a reír. Eso hizo que me hirviera la sangre.

-No vas a salir más de aquí. Voy a cerrar la puerta con llave-le dijo James.

-¿De verdad te crees que una simple puerta va a pararme? ¡La puedo tirar al suelo en un abrir y cerrar de ojos!

-Bueno, tú hazlo. Gabe te estará esperando al otro lado de la puerta y recibirás tu castigo por intentarlo. ¿Entendiste?

Siempre tenía que acabar siendo yo el malo de la película. ¿No podía pararla él? No, el tonto de Gabe tenía que mandar dolor a la chica para que ésta se retorciera de dolor por mi culpa. Me sentía igual de malvado que lo era James al no impedir que le hiciera eso, al dejar que le hiciera daño y se riera de ella. James cerró la puerta de sótano con llave, dejando a Alice allí abajo sola y a oscuras. ¿No se suponía que estaba enamorado de ella? Si realmente la quisiera no le haría el daño y el sufrimiento que le está haciendo.

-¿Vas a dejarla allí abajo?-le pregunté.

-¿Tienes algo en contra?-me miró amenazadoramente.

-No, no es eso. Es sólo que tú me dijiste que la querías, ¿verdad?

-¿Y eso a qué viene ahora?-preguntó confundido.

-¡Pues que si realmente la quisieras no la dejarías allí abajo sufriendo! Aunque para empezar, si la quisieras, no la habrías apartado de su familia.

-¿Me estás cuestionando lo que hago? ¡CÓMO TE ATREVES A DECIRME ESO! ¡Eres un desagradecido! ¡Yo te di la inmortalidad! Yo soy tu maestro, el que te lo ha enseñado y dado todo, y no voy a permitir que me hables de ésa manera.

James se había acercado a mí cerrando fuertemente los puños, como si me quisiera golpear. No podía dejar que hiciera eso. Tenía que estar fuerte para cuando llegaran los Cullen. Faltaban menos de 6 horas para que se acabara el plazo. Pero seguramente llegarían antes, tal vez dentro de un par de horas si se daban prisa.

-Tienes razón James. Lo siento. Creo que me he dejado influenciar por lo que me ha dicho Mary Alice. No volverá a pasar.

-Así me gusta. A la próxima no te lo voy a dejar pasar. ¿Y ya sabes lo que le hago a los que me desobedecen, verdad?

-Sí-le dije. El último que le había hablado de ésa manera, y lo había juzgado, acabó descuartizado e incinerado.

-¿Y qué vamos a hacer cuando lleguen los Cullen? ¿Les darás a Alice, no?

-Ni pensarlo. Alice ahora es mía, y se quedará conmigo. Los atacaremos por sorpresa.

-Pero ella está casada. Y ama mucho a su marido.

-Acabará olvidándolo. Ninguna mujer puede resistirse mucho tiempo a mis cualidades.

Dicho esto se levantó y salió de la casa riéndose. Me dijo que se iba a cazar para estar fuerte para recibir a los Cullen. Tenía que hacer algo para impedir una lucha que prometía acabar mal.


Holaaaa! Si es que al final tenían ustedes razón jeje Gabe es bueno. ¡¿Pero qué hará para impedir la lucha?

Uuuff qué malo que es James! Ni siquiera es capaz de cumplir su palabra de entregarles a Alice sin luchar! No lo soportooo! jeje

Dejen sus reviews y les cuentoooo xD

Besos,

Khriss.

P.D.: a las lectoras de Mi vida sin ti, les pido perdón por la tardanza del nuevo capítulo. Tengo que hacer un trabajo muy importante en el instituto y estoy sin tiempo para escribir y sin inspiración.. Os ruego paciencia y prometo actualizar lo antes posible. ¡Gracias!