Disclaimer: Esta historia no es mía y pertenece a Kira Renge la versión original es del anime y manga de Fairy Tail, y yo he pedido permiso para adaptarla a Bleach. Los personajes deBleach tampoco me pertenecen solo a su respectivo creador: Tite Kubo.
Capítulo 13: ¿Somos amigos?
-El aroma a agua salada hizo que Rukia se despertara, ¿Estaba cerca del mar? Abrió los ojos cuando una luz molesta le pego en los ojos dejándola ciega por unos instantes, cuando se acostumbró, se fijó que aquella luz no era más que una fogata, no tenía idea de donde estaba, miro al cielo encontrándolo oscuro y miles de estrellas adornándolo, supo entonces que era de noche, recordó que llevaba puesto un traje de baño y unos shorts pero se sorprendió al llevar puesta una caliente sudadera, no podía ser de ella cuando le quedaba demasiado grande. Alzo la mirada sintiendo un poco de mareo y dolor de cabeza.
—Has despertado—escuchó que alguien decía.
—Ichigo—susurró—. ¿Qué ha pasado? ¿Dónde estamos? —le preguntó desesperada.
—Te caíste de un acantilado, no tengo idea de donde estamos, cuando desperté ya estábamos aquí—dijo sentándose frente a la fogata. Ichigo no tenía camisa, era algo obvio al llevar ella su sudadera, pero la preguntaba que la inquietaba era el hecho de que: ¿Se cayó de un acantilado? ¿Ichigo la había salvado? Luego de analizarlo, la pelinegra lo observo molesta.
— ¡Eres un idiota! —le gritó más que molesta.
— ¿Te salvo de caer y así es como me tratas? —preguntó sin poder creerlo.
— ¿Cómo se te ocurre saltar también? ¡Pudiste haber muerto! —le gritó preocupada. De solo pensarlo los pelos se le ponían de punta.
— ¡¿Qué querías que hiciera?! ¿Qué te dejara caer? No señor—se paró furioso frente a ella. Rukia solo frunció el ceño aun molesta, no quería pelear con él por eso.
—Lo siento.
— ¿Por qué te disculpas?
—Por lo que paso antes—le respondió sintiéndose mal—. He arruinado todo con Kaien-dono y Miyako-Sensei.
— ¿No te gusta Kaien? —le preguntó sorprendido.
— ¿Qué? ¿De dónde has sacado eso?
—Te he escuchado decirlo—dijo. Llevo sus dedos a la cabeza tratando de recordar cuando ella había dicho tal cosa, no lo tenía del todo claro, le había gustado pero había sido hace un buen tiempo ¡Era una niña en ese entonces!
—Escuchando conversaciones ajenas zanahoria—Dijo con burla el frunció el ceño.
—Perdóname enana, por saber que Mi querida esposa está enamorada de alguien más—le replicó.
— ¿Entonces eso importa? —le preguntó con ironía—. Me tropecé y caí sobre él, besándolo.
— ¿Te gusta entonces? —preguntó de nuevo.
—Antes me gustaba, pero eso cuando era una niña—contó—. Hacia toda clase de locuras para llamar su atención, al final descubrí que no era más que una relación de hermano mayor, no es algo que no haya visto antes, cada chico que conozco se termina convirtiendo como en un hermano mayor.
—Excepto yo-respondió.
—Eso es porque eres mi esposo Ichigo—le dijo sintiendo sus ojos avellanas sobre ella—. Me hubiera gustado que las cosas fueran diferentes.
— ¿Cómo así? —Quiso saber. Ella no entendía que le pasaba, el no solía preguntar ni mucho menos hablar mucho con ella.
—Que fuera diferente…Tu…Yo…ser amigos, a eso me refiero—le explicó, hace un tiempo que quería decir eso. Miro a la pelinegra unos segundos dispuesta responder, pero fueron interrumpidos por los gritos preocupados gritos de unas voces muy conocidas. Fue abrazada por Orihime y Miyako quienes lloraron preocupadas, regañada por Gin y Matsumoto y vio como una preocupada Momo lloraba con Hitsugaya quien intentaba calmarla. Kaien hablaba con Ichigo y este sonrió.
—Estas ardiendo Ichigo—dijo Kaien, la pelinegra se acercó a ellos uniéndose a la conversación.
—Estoy bien—dijo negando.
—Es cierto Ichigo—dijo la pelinegra verificándolo ella misma colocando su mano en la frente del peli naranja.
Él sonrió y se desplomo en el suelo y fue auxiliado por Ishida y Gin, volvieron al hotel para descansar. A Rukia le temblaban las manos al abrir la puerta de la habitación. Ambos acostaron al peli naranja en la cama seguida de Rukia y los demás.
— ¿Por qué solo hay una cama? —preguntó Gin.
—Ese ahora no es el problema Ichimaru-san—dijo Ishida—. Luego veremos eso.
—Eso espero—dijo mirando a las niñas que sonrieron nerviosamente. Rukia se sentó al lado de Ichigo, quien sudaba a mares y tenía las mejillas sonrojadas. Los demás discutían sobre la situación. Coloco su mano sobre la de Ichigo y este abrió los ojos viéndola confundido.
—Yo cuidare de Ichigo—habló Rukia, todos la miraban sorprendidos.
—Rukia-chan no puedes—dijo Momo—. Tú también estás herida-dijo señalando las vendas en su cabeza que Orihime le había colocado.
—Solo es un golpe Momo—le explicó—. Además él está así por mi culpa.
—Si es lo que Kurosaki quiere entonces está bien para mí—habló el peli blanco quien salió de la habitación.
—Pero Rukia-chan—negó Ichimaru no muy convencido.
—Vamos Gin, estarán bien—le dijo Matsumoto al oído.
—Está bien, pero si le haces algo—amenazó Gin a Ichigo.
—Él está herido Ichimaru-san—comentó Orihime. Los demás terminaron saliendo de la habitación no sin antes Gin amenazar a Ichigo otra vez con castrarlo si se atrevía a tocarla. Rukia busco en el baño un botiquín y regreso a sentarse a su lado.
—Oye Rukia—la llamo.
— ¿Qué pasa Ichigo? —le preguntó mientras preparaba las medicinas. Él se inmuto y solo la observo mientras preparaba las cosas para curarlo.
—También me gustaría—respondió al fin, ella la miro confundida.
— ¿De qué hablas?
—Ser tu amigo, Rukia—le dijo sonriendo. Rukia también le dio una sonrisa sincera al escuchar como la llamaba por su nombre en vez de darle apodos como siempre. Saco del botiquín una compresa para la fiebre bajo la profunda mirada de él. Ella quería en ese momento decir todo lo que sentía, pero estaba seguro de que él no sentía lo mismo, tal vez era mejor ser amigos como sucedió con Kaien hace mucho tiempo, y solo de esa manera ella ya no sentiría nada por él.
—También me gustaría—le dijo Rukia sonriéndole. Ichigo sonrió como un crio y se tomó una pastilla y al instante entrarle sueño y quedarse dormido. Rukia jugo con sus mechones un rato, a veces podía ser muy tierno, pero él era guapo y eso Rukia lo tenía muy claro. Apoyo su cabeza en el borde la cama y se entregó en los brazos de Morfeo.
-Una hermosa mujer de brillantes orbes azules, cabello negro ceniza y piel blanca, caminaba por los grandes pasillos de la mansión bastante apresurada, se había perdido algunas veces debido al tamaño y al montón de habitaciones en el lugar. Cuando por fin consiguió dar con la cocina, abrió la puerta encontrándose con un enorme desastre, comida por todos lados, suelo, paredes ¡Hasta en el techo! Y un montón de materiales de cocina dispersos en el suelo y el mesón, y no olvidar el montón de platos y utensilios en el fregadero.
— ¡Rukia ¿Qué has hecho?! —gritó la mujer con la boca abierta.
— ¡Feliz día de las madres! —gritó la pequeña pelinegra con una bandeja en sus pequeños manos.
La pequeña pelinegra de ojos morados llevaba puesto un sencillo vestido turquesa que estaba cubierto de chocolate, harina al igual que su cabello, su rostro estaba manchado con rastros de azúcar, la niña sonrió y la molestia de la mujer desapareció. La pequeña le entrego unas galletas en forma de un conejo deformado, y otras de un muñeco de color verde muy bien hechas. Sonrió más al saber que Byakuya había hecho galletas del embajador de algas y Rukia de su conejo favorito Chappy. —De tal palo, tal astilla—pensó.
—Feliz día Hisana—le dijo el oji gris abrazándola. Ella le beso dándole las gracias, la pelinegra hizo un tierno puchero.
—Yo salude a mama primero, no es justo—replicó la niña mirando a su padre, quien sonrió al verla de esa forma. —Yo también quiero un beso de mi mama. La mujer se colocó a su altura y beso su frente haciéndola feliz, las lágrimas recorrieron las mejillas de la peli negra haciendo que Rukia se entristeciera y rápidamente las limpiara.
—Mamá es más bonita cuando sonríe—le dijo.
—Gracias—le dijo la mujer para darle un abrazo a la niña.
-Ichigo abrió los ojos con pesadez, se enderezo en la colcha y bostezo estirando sus musculosos brazos, los recuerdos de la noche anterior lo invadieron, observo a la pelinegra quien dormía a su lado, sonrió para luego colocar unos mechones tras su oreja, iba a apartarse cuando escucho el débil sollozo de Rukia.
—Mamá—murmuro con tristeza. Ichigo abrió los ojos con sorpresa y acaricio su cabeza, él no podía ayudarla, tenía la suerte de tener a ambos padres vivos, aunque no estuvieran todo el tiempo, los tenía, en cambio ella había perdido a su madre y sabia lo mucho que ella amo a su difunta madre, y que la muerta de esta era algo que aun ella no había afrontado bien del todo, sabía lo que era una sonrisa falsa y pretender que estas bien, y eso es algo típico de Rukia: Fingir, mentir. Con cuidado y sin despertarla, la acomodo más a su lado, abrazándola. Luego sonrió y volvió a conciliar el sueño.
-Rukia abrió sus ojos y se revolvió en la cama. Se sorprendió al ver a Ichigo en frente suyo, abrazándola. Recordó las escenas del día anterior cuando ellos se prometieron ser amigos. Con cuidado quito el brazo de este y se apartó un poco. Ichigo se estremeció y despertó, y miro a la joven que aún estaba en frente de él, sin querer se sonrojo. Aparto la vista de sus ojos y ella aprovecho para colocar una mano en su frente.
—Ya no tienes fiebre Ichigo—le dijo levantándose de la cama.
— ¿Me llamaste Ichigo? —le pregunto sorprendido.
—Sí, es tu nombre idiota—le dijo dándole un golpecito y luego encerrarse en el baño. El gruño. Se quedó tendido en las sabanas aspirando el olor a fresas de Rukia muy contento y con una sonrisa de estúpido en su rostro. Rukia se bañó con agua tibia, se vistió y salió con una toalla secando sus mechones empapados, al ver al peli naranjo enredado en las sabanas, no le prestó atención y se dirigió al ropero a tomar un abrigo.
— ¿Qué es lo que haces Ichigo? —le preguntó con curiosidad.
— ¡Rukia!-grito asustado, y ante la risa burlona de la pelinegra, Ichigo salto de la cama por el susto, haciendo que este se cayera en el suelo con las sabanas aun enrolladas al cuerpo del peli naranja.
— ¿No te habías dado cuenta de que Salí del baño? —se carcajeó, el gruño. Y por la divertida mueca del chico, Rukia dedujo que no fue así.
—Cállate maldita—dijo mientras intentaba quitarse las sabanas enrolladas.
—Ve a darte un baño idiota—el suspiro he hizo caso de su orden, agarro su toalla y fue a darse un relajante baño.
El desayuno transcurrió con normalidad, luego de un rato todos ya estaban en la mesa disfrutando de la comida y hablando sobre cualquier tema, todos se sorprendieron de ver a un Ichigo que se había recuperado bastante rápido, mientras Kon molestaba a la pelinegra, Ichigo se preguntaba por qué sus hermanas junto con la pelirrosa estaban asustadas, bajo la mirada sonriente de Gin. Rukia vio como Kaien paseaba alegremente con Miyako, y decidió disculparse con ambos, pero Miyako la perdono rápidamente ya que se trató de un accidente y además de que ella estaba en peligro en ese momento, eso era un alivio para ella.
Luego de eso todos fueron a la playa, Rukia leía un libro bajo la sombrilla, y de vez en cuando les echaba una mirada a sus amigos, rio un poco al ver a cierta rubia enterrar vivo al pobre de Shinji en la arena, después de que este mirara a otra mujer en traje de baño. Momo estaba con Hitsugaya, mientras que este hervía de celos viendo como muchos hombres contemplaban la figura de su novia, muchos huían de la cara de mala leche del chico. Gin y Matsumoto no estaban ahí, y podría asegurar de que estaban solos en algún lugar de la playa ya que quizá ambos querían intimidad. Ishida, Inoue jugaban un alegre partido de voleibol con Mashiro y Rose. Yuzu, Kon Karin Yachiru, Jinta e Ichigo jugaban con la arena intentando hacer un intento de castillo que termino convirtiéndose en un deforme Chappy que hizo la castaña.
— ¡Nee-san! ¡Ven con nosotros! —la llamó Kon, y lo pensó por un momento, cerro su libro marcando la página donde se quedó y lo guardo en su bolsa, y se encamino dónde estaban Ichigo y los demás.
— ¡Mira Rukia-chan! ¡Chappy! —gritó Yuzu y Karin y Ichigo suspiraron al ver a las dos gritar como infantes al ver un Chappy de arena.
—Parecen unas crías—les dijo Ichigo, ambas la fulminaron con la mirada—. No entiendo cómo les gusta ese conejo estúpido.
— ¡Chappy no es estúpido! —ambas gritaron al unísono, Rukia le dio una patada y Yuzu un golpe en la cara, dejando al pobre peli naranja tirado en la arena. Todos rieron al verlos, incluso Matsumoto y Gin habían regresado y todos se burlaron de Ichigo. Matsumoto se acercó a Rukia, y les dio una señal a las demás, y sin previo aviso cargaron a la pelinegra llevándola a otro lugar, quedando todos los chicos confundidos por su repentina acción.
-Matsumoto por fin dejo de correr con las demás y tumbaron a Rukia en la arena, bastante alejadas de donde estaba todos los chicos, Rukia se sintió rodeada, todas la miraban burlonas, y sabía lo que venía ahora.
— ¡Rukia-chan! ¡Dinos que ocurrió con Ichigo-san anoche! —Momo rompió el silencio tomándola por los hombros, ella confundido solo suspiro, no había pasado realmente nada.
—No ocurrió nada con Ichigo—les explicó—. Solo le cure las heridas y dormimos.
— ¡Rukia-chan y Ichigo tuvieron una noche de pasión! —gritó Mashiro mientras daba saltitos emocionada.
— ¡No nos mientas Rukia! —Le grito la peli naranja—. ¿Ahora a "eso" lo llaman dormir? —le dijo sonriendo pícaramente, ella se sonrojo.
— ¡No hicimos nada! ¡Es la verdad! —les repitió.
— ¡No puede ser! ¡Entonces Kurosaki-Kun y Kurosaki-san…!—habló Inoue sonrojada hasta las orejas.
— ¡No! —negó rápidamente—. No es lo ustedes piensas, solo dormimos y ya.
—Ya dejen de molestarla estúpidas—gruñó Hiyori, Rukia le agradeció internamente de que ella se encontrara ahí.
—No entiendo de que hablan—una confundida Yuzu hablo, Yachiru se aclaró la garganta para explicarle.
—Cuando Ichi, y Ruki se quieren mucho pero mucho mucho—comenzó a explicarle.
— ¡Yachiru No le expliques eso a Yuzu! —la regañó Karin que ya estaba roja de solo pensarlo.
— ¡Estoy segura de que ocurrió algo más! —gritó momo, las demás la apoyaron enseguida.
— ¡Cuéntanos Kurosaki-san! —le rogó Inoue con ojos de cachorrita.
—Está bien-suspiro haciendo felices a sus amigas—. Decidimos llevarnos mejor…Solo somos amigos. Las chicas se decepcionaron al oír la explicación de la morena, la miraron triste, incluso Yuzu y Karin, porque ellas sabían que ser amigo del chico que te gusta no es algo tan sencillo.
— ¿Qué ocurrió con Rukia-chan ayer? —preguntó Gin sonriendo de una forma retorcida hacia Ichigo, este trago duro.
— ¡Mi hermosa Nee-san! —lloraba Kon a mares.
—No pasó nada-suspiro—. Solo me cuido y fuimos a dormir.
— ¿Eso es todo?—se preguntó Rose decepcionado.
— ¿Te la follastes o no? —preguntó directamente Shinji. Todos miraron sorprendidos al rubio por ser tan directo—. ¿Qué miran idiotas? Solo estoy preguntado, todos estamos claro que ya lo hemos hecho con nuestra novia—sonrió.
— ¡Claro que no! —gritó un sonrojado peliblanco.
—Oh vamos Hitsugaya-kun, debe ser muy buena—le sonrió Hirako causando que el peli blanco lo golpeara.
—Ichigo-san y Rukia-chan hacen buena pareja—habló un desinteresado pelirrojo.
—Concuerdo con el pequeño—dijo el rubio.
— ¡Joder! ¡No pasó nada! —gritó colérico.
— ¿Entonces que paso exactamente? —preguntó Gin.
—Solo hablamos sobre llevarnos mejor, y fuimos a dormir, ¡Solo dormir!
— ¡Vaya que idiota resulto ser Kurosaki! —dijo Kensei.
—Cállense ya idiotas, solo somos amigos. Todos los hombres lo miraron decepcionados, hasta el peli blanco lo miro de esa forma, estaba más que claro su gran interés en la morena, y ser amigo de la chica que te gusta, no es nada fácil. Luego de aquella incomoda conversación por parte de ambos grupos, luego todos continuaron divirtiéndose en la playa, Ichigo jugo con Jinta y los chicos y las chicas tomaban un coctel en el bar, así pasaron todos aquel día, divirtiéndose en grupo.
-El avión comenzó a aterrizar y una emocionada chica, recogió sus pertenencias para salir con una gran multitud de gente algunos salían para encontrarse con su familia, el amor de su vida, ir de vacaciones o para regresar a su hogar luego de un agitado viaje. De allí la chica tenía un extraño color de cabello morados, ojos brillantes amarillos, con una buena y proporcionada figura. Luego de salir y recoger sus maletas, salió a esperar a un taxi que la llevara a su destino, luego de un rato este apareció y se metió dentro de este, mientras veía por la ventana el cielo nocturno, una sonrisa tan brillante como la luna en ese momento se dibujó en su rostro, cerró los ojos y suspiro.
—Estoy de vuelta—dijo en susurro—. Ichigo.
Actualizado el 03 de febrero de 2017.
