CAPITULO 14
Tuya Por Derecho
.
…
…
…But I don't see any angels in the city
I don't hear any holy choirs sing
And if I can't get an angel
I can still get a boy
And a boy'd be the next best thing
The next best thing to an angel
A boy'd be the next best thing…
.
Street of Fire. A Rock and Roll Fable. Tonight Is What It Means To Be Young ***(1)
…
.
POV Bella
…
…
.
Faltaban solo unos pocos días para Navidad y todos mis días habían sido bastante ajetreados, más eso era lo que quería, pensar en mil cosas, cosas que me hicieran dejar de pensar en él, pero no lograba hacerlo. No había vuelto a ver a Edward después de aquella noche, Nessie me contó que él y Papá estaban en un congreso en Florida al cual les fue imposible faltar y quise convencerme a mí misma de que esa era la única razón de su ausencia.
Había comprado por supuesto regalos para todos en aquella ocasión, pero cuando recorría el centro de Seattle junto con mi Madre encontré un regalo para Edward que sentía que no podía dejar de comprar. Sabía que Edward, a pesar de amar la música clásica, adoraba a Meat Loaf, igual que lo hacía yo. Frente a la vidriera de una tienda vi emocionada una colección de CDs de Meat Loaf que contenía por supuesto los "Bat Out of Hell I y II" firmados por los mismísimos Marvin Lee Aday y Jim Steinman y como extra también incluía los discos de "Bat for Good" y la banda sonora de "Street of Fire" firmados por Steinman y eso definitivamente era el regalo perfecto para él. Me quede mirando la vidriera de la tienda por varios minutos cuando mi Madre se acercó a mí con sigilo.
—A Edward le encantara ese regalo, has elegido bien —dijo ella.
—¿Cómo sabes que es para él? —pregunte.
—Porque eres mi hija, porque él es mi hijo, sé que piensas en él cuando ves las cosas que le gustan al igual que él lo hace cuando ve algo que te gustaría a ti y porque Alice tiene muchísima razón, aunque nunca se lo diré, ambos son unos cabeza duras, se han amado y se amaran siempre.
—Servirá de algo que te lo niegue —dije sin más.
—No, ni tu Padre ni yo te lo crearíamos. ¿Porque ambos se empeñan en ser infelices? cuando solo tienen que dar un simple paso hacia delante.
No pude responderle aquel día, porque la verdad era que no sabía cómo dar aquel primer paso, en realidad no sabía cómo darlo, pero sabía que era mi turno de hacerlo, debía hablar con Edward y aclarar lo que sentíamos, estaba convencida de que todos los sentimientos que había tenido aquella noche eran correspondidos por él, no podrían ser falsos todos sus besos, sus caricias, su entrega había sido igual a la mía, no podía haber sido de otra forma.
…
…
…And I can't fight this feeling anymore
I've forgotten what I started fighting for
it's time to bring this ship into the shore
and throw away the oars, forever…
.
Reo Speedwagon
…
…
La noche de Navidad llego con prontitud, la familia decidió que pasaríamos las festividades juntos en Forks para retomarlas como lo hacíamos antaño y yo estaba extremadamente feliz de estar rodeada de toda la familia. Papá y Edward llegaron a casa casi al anochecer, su vuelo se había retrasado y tuvieron que esperar mucho en el aeropuerto, así que no tuve oportunidad de hablar nada con él hasta que estuvimos en la cena de la Noche de Navidad.
Nessie estaba mucho más que emocionada con la primera Navidad que pasaba junto a toda la familia, claro, después de hablar por lo menos durante una hora con Jacob por teléfono y escucharla una y otra vez decirle que lo amaba y que solo pensaba en él.
Rompiendo la tradición y para deleite de los más chicos, esa noche se repartieron y abrieron los regalos, Nessie tenía tantos que no cabía de la alegría, como si no bastara el guardarropas nuevo que le habían regalado hace un par de meses sus Tías, esta vez recibió una tarjeta de crédito que mi Padre y mi Madre se empeñaron en que tuviera para sus gastos, ya que aludían que tendría muchísimos con la entrada a la Universidad (había elegido la Universidad de Washington, ya que sus Tíos y Tías habían insistió en que asistiera a su Alma Mater y porque para su fortuna y mi disgusto Jacob pudo agilizar el traslado para cursar su último año desde la UCLA), así que mi niña estaba en esta Navidad como en ninguna otra, consentida por todo el mundo, incluido por supuesto su Padre quien no pude recordar cuantos regalos le hizo en esta ocasión.
El resto de los regalos fueron repartidos en las manos de los indicados, Edward se quedó casi sin aliento cuando descubrió el regalo que había elegido para él y mis hermanos no dejaron de gritar también emocionados pidiendo que se los prestara cuanto antes, él simplemente se me quedo mirando desde un extremo del salón donde se encontraba y esbozo aquella sonrisa que sabía me volvía loca, yo seguí abriendo todos los regalos que fueron llegando para mí y fue cuando a mi mano llego un pequeño obsequio envuelto en papel rojo con un pequeño lazo verde.
La tarjeta indicaba que era un regalo de Edward y esto hizo que mis manos comenzaran a temblar, no es que no esperara que él me diera ningún regalo, sabía que estando juntos en casa eso sucedería, pero me hacía temblar el hecho de que él hubiera elegido algo para mí. Sabía que sobre mí estaba la mirada de mi nena que no perdía detalle, presentía que ella ya sabía que era el obsequio y también sentía sobre mí los ojos de mis hermanas y mi Madre. Rasgue el papel con ansiedad a fin de conocer por fin que se escondía en el paquete y descubrí un estuche negro de terciopelo que abrí aún con manos temblorosas, dentro, brillante y deslumbrante, se presentó ante mí, un Relicario que mostraba el Escudo de la Familia Cullen.
No pude contener las lágrimas y salí corriendo del gran salón hacia mi habitación en el segundo piso, sin siquiera mirar a nadie. Acabe sentada en el borde de mi cama llorando, mientras seguía contemplando aquel regalo, sin poder dejar de pensar lo que significaba para mí, lo que siempre había significado para todos.
Una Prenda Cullen.
Solo Alice, entre nosotras, había llevado una Prenda así desde su adolescencia, Rosalie y yo jamás nos atrevimos a llevar una, aunque Mamá insistía en que lo hiciéramos.
No era una Cullen, no por sangre y llevar una Prenda solo podía significar una de dos cosas y ninguna de ellas lo había sido yo, aunque alguna vez creyera que si podía ser.
Sentí la puerta de mi habitación abrirse y las manos de mis hermanas tomar las mías, mientras Nessie se arrodillaba delante de mi contemplando mi rostro.
—¿No te gusto el regalo Mamá? —pregunto ella.
—No es eso, es que… tú no sabes lo que significa —dije con tristeza.
—En realidad Bella, creo que ella también sabe que significa —dijo Rosalie.
Fue en ese instante en que note que tanto Rosalie como Alice llevaban un Medallón y una Gargantilla y que incluso Nessie, allí delante de mí, me mostraba con orgullo una pulsera muy parecida a la que recordaba llevaba mi Madre cuando yo aún estaba en el Instituto, todas ellas con el reluciente Escudo Cullen.
—Sé que en el pasado, ser una Cullen no era real, no como para llevar una Prenda, siempre significo algo más, pero ahora nos corresponde, a las tres por igual, así como a Nessie o Charlotte, esa es la mayor de nuestras verdades —dijo Rosalie.
—Yo no puedo aceptarlo, no puedo… —dije ahogando un nuevo sollozo.
—Claro que puedes y lo harás —dijo Alice—. Siempre fuiste una Cullen te lo hemos dicho una y otra vez y sabes mejor que nosotras que te sentiste así hasta que todo aquello sucedió, Papá lo ha dicho hasta el cansancio, eres una Cullen que has criado a otra Cullen y sabes mejor que yo que no es simplemente eso lo que te hace merecedora de una Prenda, ha llegado el momento de que vuelvas a tomar tu lugar.
—Soy una Cullen, Alice, eso lo sé, así me siento, siempre ha sido así a pesar de todo nuestro pasado, pero una cosa es sentirme así y otra llevar una Prenda, no puedo, sabes lo que siempre pensé al respecto, no lo soy realmente por sangre y tampoco por derecho —dije tajante.
—No es lo que piensa Papá —dijo Nessie, sorprendiéndome.
—¿De que estas hablando? —pregunte.
—Él sabe que no llevarías una Prenda Cullen a menos que te perteneciera por derecho, es por eso que coloco algo más dentro del Relicario.
No fui la única sorprendida, mis hermanas pasaban su mirada de Nessie a mí y luego al Relicario, fue Alice quien mi insto a abrirlo y descubrirlo. Dentro de él, una foto que mostraba a unos muy sonrientes Edward y Nessie abrazados, mientras en el otro extremo y grabado en letras brillantes, una nota hizo que mi corazón se desbocara sin poder evitarlo.
.
"Para Mi Bella"
Te Amo. Edward.
.
Mis hermanas estallaron entre risas y aplausos, mientras Nessie tomaba mi mano y besaba mi mejilla, acercando su boca a mi oído para decirme en un susurro.
—No sabes lo mucho que lamenta Papá haber tardado tanto.
No podía pronunciar palabra, no atinaba a encontrarlas dentro de mí cabeza, solo abrace a Nessie con fuerza y ella me correspondió el abrazo besándome una vez más.
La puerta de la habitación volvió a abrirse y el rostro de un muy preocupado Edward se asomó por ella.
—Bien Tías, creo que hay otros regalos por abrir allá abajo —dijo Nessie—. Y creo que con Mamá y Papá aquí podré convencer al Abuelo de que nos permita a Charlotte y a mí que bebamos del ponche —dijo mientras me guiñaba un ojo y arrastraba a mis hermanas fuera.
La habitación quedo en silencio mientras no era capaz de volver a levantar mi rostro para mirarlo a él.
—¿No te ha gustado el regalo? —pregunto.
—No es eso… tu tal vez no entiendas…
—¿Qué quieres que entienda? He escuchado tantas veces ese argumento a lo largo de los años que el refutarlo siempre me pareció inútil y ahora resulta que reviste más importancia de lo que nunca imagine.
Se acercó hacia la cama y se sentó a mi lado, tomando de mi regazo el Relicario, mientras deshacía el broche, pasándolo a través de mi cuello y lo escuche decirme.
—Acepto que no eres una Cullen por sangre, gracias a Dios por eso, sino, no podría sentir esto que siento por ti, pero desde hace mucho eres una Cullen por derecho, ese derecho te lo dio mi corazón el día en que me di cuenta que no podía estar sin ti.
Levante mi rostro para mirarlo, mientras mi mano apretaba con fuerza el Relicario, queriendo creer con todas mis fuerzas que no estaba soñando y que esto era real, si me pellizcaba y me levantaba en mi cama en California estaba segura de que destrozaría de un manotazo mi lámpara de noche y amaba aquella lámpara.
—Edward…
—No… soy yo el que debe hablar ahora, sé que me he comportado de manera estúpida, sé que debí dejar mi orgullo a un lado hace años y buscarte, pero me convencí a mí mismo de que era mejor vivir la media vida que he vivido durante años, si eso era lo que se necesitaba para estar sin ti. Pero eso ya no es una opción ahora para mí, tal vez no he sido claro en todos estos meses y tú has necesitado que yo lo sea… ¿es eso?
Su mirada una vez más me traspasaba, sentía como si con ello, pudiera saber que era lo que estaba pasando por mi mente.
—Edward, solo dime lo que sientes, eso bastara.
—¿No te lo he dicho antes? ¿No lo demostré la última vez que nos vimos? ¿Qué quieres que te diga Isabella para convencerte que el único lugar en donde quiero estar es junto a ti?
No pude más que esbozar una sonrisa, mi nombre completo en sus labios sonaba tan bien… tanto como no creí que sonara nunca.
—Yo también te he dicho lo que siento, lo dije, lo sentí, lo demostré la última vez que nos vimos —dije, sorprendiendo a mí misma por no poder evitar que esas palabras salieran de mi boca.
—¿Entonces qué otra cosa necesitas para saber que la Prenda es tuya y que nadie tiene más derecho que tú para usarla? Aún no comprender que soy tuyo para siempre.
Si esa no era una declaración de amor, ¿entonces qué demonios se colocaba como ejemplo en el diccionario?
Sentí su mano acariciar mi mejilla, mientras yo la atrapaba con mi mano, no quería dejar de sentir su tacto, aunque su piel, como siempre, quemaba la mía en cualquier parte donde se rozaban.
—No voy a poder seguir adelante si esto no es real Edward, te juro que esta vez no.
—Te lo dije el día en que nos volvimos a ver, no voy a perder lo que amo por segunda vez, he pasado años haciendo de mi vida un fracaso, uno donde el éxito individual me tocaba todos los días, pero me dejaba igual de vacío, ya es hora de que yo sea el ganador, tu eres mi premio, lo has sido siempre y esta vez te vas a quedar conmigo.
—Siempre —dije sin dejar de mirarlo.
—Siempre.
…
…
Según supe después, mi amado Padre, el consentidor Cullen, permitió una copa de ponche a Charlotte y dos a Nessie y prometió el mismo trato para Año Nuevo, aunque Mamá dijo que él y solo él debería lidiar con los testarudos Padres de esas nenas. Los más chicos se fueron a dormir después de la 1:00 a.m. mientras Rosalie, Emmett, Alice y Jasper habían desaparecido en algún lugar de la casa. Charlotte también desapareció misteriosamente y no me pasó desapercibido el comentario de Peter cuando señalo haber escuchado entre sueños el ruido de una moto muy cerca de casa, cosa que a mí también me pareció escuchar. Y en cuanto a Nessie, volvió una vez más a conversar con Jacob y esta vez prefirió hacerlo en su habitación, nota mental, eso de usar el teléfono como un juguete de parejas no parecía mala idea con Edward y yo a kilómetros de distancia, algo que podía hacernos bien a mitad de la semana y poner en practica cuando lo viera en casa.
En cuanto a mí, realmente no pude dormir hasta muy entrada la madrugada y de todas estas noticias yo no supe hasta el día siguiente, en medio del almuerzo cuando todos mostraban una muy sonrosada cara de culpabilidad, incluyéndome por supuesto y es que en realidad, no volví a salir de mi habitación en toda la noche y la verdad es que nunca tuve el más mínimo interés en hacerlo.
.
…
…
Nota***(1): Para los no conocedores, Marvin Lee Aday (el Increíble, Fantástico e Irrepetible Meat Loaf) y Jim Steinman han representado un dúo controversial pero extraordinario a lo largo de las décadas de los 70, 80 y 90, si no conocen la música encerrada en los grandes álbumes de Bat Out of Hell I y II búsquenlos es realmente ¡BUENO!
"Street of Fire. A Rock and Roll Fable" es considerada una película de culto por su Banda Sonora (que realmente es extraordinaria). Elegí la canción que más me gusta (y a la mayoría) para colocarla al inicio del POV y la traducción de la misma (la razón por la que me encanta esa parte de la canción) es:
.
Pero no veo ningún ángel en la ciudad
Y no oigo a algún coro sagrado cantar
Y si no puedo tener un ángel
Aun puedo tener a un chico
Y un chico puede ser tan bueno
Casi como un ángel,
Un chico puede ser tan bueno
.
Si no han escuchado esta Banda Sonora hagan un click ahora en youtube y no se arrepentirán.
.
…
…
—0000000—
.
