Weeee an fdin pude subir este capi!
gracias por los mensajitos chicas y sigan leyendo aca y en mi otro fic
"Lazos de Sangre" les quiere mucho Agatha y nos vemos abajito!
Capitulo 14: Oferta Jugosa
Ya con sus fuerzas recuperadas, el joven cónsul pudo caminar algo, ya varias cosas lo hacia por si mismo, dejando a Ayumi en paz con las preguntas sobre aquel beso... desde ese día, la cabeza le daba vueltas y mucho mas su manera de ver la situación. Todo era tan complicado que creyó estar loco. Ya a 7 meses, no podía alegar una ausencia de hogar; porque estando ahí, descubrió que en esos años nunca supo de uno. Esos viajes eran matadores y solo ahí se dio cuenta de todo y más de las presiones familiares...
Nunca quise ser diplomático, pero la familia lo demandaba... debí ser mas tenaz con lo que siempre quise y tal vez estaría en casa... con...
No, no se atrevía a mencionar su nombre, porque era como traicionar los sentimientos de esta hacia él... como pudo hacerle eso a una mujer tan excepcional como... su esposa... y en el peor de los casos esa otra vocecilla, de su hombro izquierdo (el lado malo de la conciencia) le echaba en cara que ese beso no le había desagradado, era mas... lo había disfrutado; por corto que ese hubiese sido y en eso, recaía su actual estado de animo: sobresaltado a toda hora.
Si antes gozaba las conversaciones con Ethan, ahora las evadía y no era por desconfiar, sino que ni el mismo se entendía como para pasar el tiempo y tratar de explicar a otros, lo que le pasaba.
Por la enfermedad había quedado recluido de los demás y gozando de una tienda para él, claro; siendo custodiado día y noche, no tenía más que ver el paisaje. Un paisaje que gran parte del día se mantenía húmedo, gracias a las precipitaciones que en lugar de calmar un poco el calor, sofocaba aun más.
Se quito la camisa, gruesas gotas de sudor recorrían su torso y espalda, busco una parte mas fresca y sentándose en el suelo, se apoyo en la gruesa tela de la tienda. Tanto su olfato como su oído estaban alerta y escucho claramente que alguien se acercaba a la tienda.
Ha de ser el relevo... porque hora de comer no es...
Así que cerro sus ojos lentamente a la espera de los otros pasos al alejarse, cosa que no sucedió, ya que la persona entro al lugar y espero a que el cónsul abriese sus ojos. Este no tuvo que hacerlo, ya que sabía quien era... Ethan...
Te han dejado venir... estas personas no se lo que quieren de mi... me alejan, me dan trato "especial" y de la nada me reúnen de nuevo... – se tomo la cabeza con las manos. De un momento apara otro se volvería loco
No te atormentes así... además he venido por mi propia cuenta... nadie te ha dicho que no puedes salir, pero tu en cambio te has recluido aquí dentro, tratando de salir de lo que te rodea – el hombre se agacho y estando a punto de colocar su palma sobre el hombro del otro, cuando este exploto al fin
¡SALIR! ¡ESTAS LOCO O QUE! – Akitoki se levanto tan rápido que el otro perdió el equilibrio y cayo al suelo – somos cautivos de esos... – siseo y luego se carcajeo... – yo no me estoy escondiendo, sencillamente estoy dejando que el tiempo pase y a ver que pasa...
Muchacho, cálmate... – ahora si le tomo fuertemente por los hombros y le sentó, se acercó mas a él y susurrando le dijo lo que venía a decir – he visto.... mapas del campamento... estamos muy cerca del océano, es por eso de este calor... unas 20 millas mas o menos y estaremos en el otro país... en la frontera daríamos aviso, ¿qué dices? ¿te nos unes?
¿unes? – el plural le desconcertó, pero la ambigua sonrisa no se le borraba del rostro. Salir... ser libre de nuevo... las esperanzas que estaña a punto de desfallecer, resucitaron para él.
Si... Ayumi y yo nos iremos... ya esta decidido...
En otra parte del campamento...
La figura imponente del dirigente caminaba en círculos en la cabaña construida perfectamente entre unos arboles, para disimularla. Kagura ya estaba aburrida de verle caminar y mejor se puso arreglar su cabello con su peine. Realmente se hartaba de estar ahí, en la selva y no en su nueva casa en la playa... maldito Naraku... muy pronto me las cobrare... que no ve que yo soy libre... enojada era poco para lo que estaba y sin mas, uno de los dientes se quebró.
Muy bien... ahora me quede sin peine... – refunfuño y cruzándose de brazos miro hacia los arboles, queriendo quemarlos con su mirada
Deja de quejarte por pequeñeces... hay otras cosas mas importantes
¿cómo cuales? Desde que se te ocurrió la fantástica idea de secuestrar al cónsul, solo conseguimos una pequeña cantidad de dinero – refiriéndose a ese pago hecho por Inuyasha por la radio – ese agente es mas listo que tu... no lo niegues... – como le gustaba fastidiarlo con eso, al menos esa era una diversión en medio de la nada.
Kagura... si desea vivir mas tiempo, te recomiendo que te guardes tus comentarios para otros, el que seas amargada no me incumbe
¿o que? ¿me mataras? Por favor, tú jamás has matado a nadie, siempre mandas a otros para no mancharte las manos, no me hagas reír... – ¡ouch! Eso no lo debió decir, ya que en un movimiento, el hombre le tomo por el cuello y la arrincono al borde de las escaleras con un seco golpe en las sienes la mando a tomar una larga siesta
Para la próxima no correrás con tanta suerte... – y arrojándola al piso la dejo tirada. Tendría que comenzar a amenazar de otra manera o su boleto al exilio estaba perdido... pero esos agentes eran muy extraños, no aparecían en la base de datos de su computador, no tenía nada para atacarlos. Primero el dinero y luego el cadáver... así estaba estipulado para salir bien librado. Nada le saldría mal... Nada...
Ya analizados los datos, no había ninguna duda... ese secuestro no era el típico de extorsionar a las familias, era una venganza, solo que de manera indirecta para los padres del cónsul y mas especifico... del padre. Tendría que decírselo a Kagome cuando antes, pero al ir a buscarla; estaba dormida aun. Por una parte estaba bien que descansara, después de tantas noches de insomnio... y tanto Sango como Rin estaban fuera... Con Miroku...
Reviso de nuevo el localizador y el maldito billete estaba en el mismo lugar... una lujosa casa de playa perteneciente a... Naraku Fukuyama, el cual había cometido varios crímenes en América y en otros países y que al no correr con el apoyo de la extra dictación del cónsul en ese tiempo, el padre de Houjo... había sido encarcelado y meses después escapado de la cárcel y desde hacia 18 años estaba libre como si nada... siendo un de sus últimos homicidios...
Se quedo completamente anonadado con los últimos documentos enviados por su hermano, así que era por eso que estaba metiendo su mano... ahora el caso estaba siendo mas personal que nunca y por nada del mundo dejaría que ese asesino se saliera con la suya... golpeo la mesa y unas gotas se sangre salieron de sus nudillos. El muy maldito de Naraku era el...
Asesino de sus padres...
Otros dos golpes se dejaron escuchar en el silencio de la casa y mas sangre salió de su mano. Esto no era relevante con lo que acaba de descubrir... Ese... le rebato la vida de los seres que más amaba en su vida y que le orillo a ser lo que era ahora... un tipo de mercenario.
Maldito... maldito... – seguía descargando su ira en la pobre mesa que después de varios golpes, se quebró de en medio y antes de que se metiera astillas, alguien le tomo por detrás
Inuyasha... cálmate... – era la pelinegra que había llegado en un buen momento... le giro y ahogo un grito al verle las manos ensangrentadas – por Dios... hay que curarte cuanto antes
Kag, yo... – la presencia de ella era como bálsamo y la ira que había sentido, se esfumo con solo verla
Shh... vamos... – y rápidamente le condujo al baño, donde con unas vendas y un buen antiséptico; le vendó las manos - ¿qué pretendías? ¿dejarme sola? – le recrimino después de darle una bofetada, haciendo mas efecto sus palabras que el golpe
Me deje llevar... ya se quien tiene a tu... esposo – la ultima palabra la arrastro por que solo al mención le desagradaba
¿y? Eso que tiene que ver con lo que estabas haciendo...
Todo mi pequeña... todo... Naraku Fukuyama es quien mató a mis padres...
El silencio reino en esos momentos... Kagome estaba entre sorprendida y dolida por esa información, por un lado; ya sabía el nombre del secuestrador, pero por el otro... Los padres de Inuyasha... ella que gran parte de su vida la paso solo con su madre... le abrazo y este encontró consuelo en los susurros de ella y sus caricias y así se quedaron largo rato.
La misma rabia de la noticia, no le permitió llorar, además... ¿qué diría Kag al verle así? Tendría que hacerse el fuerte a como diera lugar. De todas maneras, mas antes de lo que deseaba, tendría que irse... con una espina fuera (Por cobrarse lo de sus padres) y una espada de su corazón (al dejar a Kagome).
No necesitaban hablar, porque en ese silencio, sus corazones se dijeron más de lo que hasta ese día se dijeran con frases hechas... ese momento a solas no fue desperdiciado.
¿qué piensas hacer? – dijo ella cuando estaban en el gran sofá de la sala. Kagome estaba sentada, mientras Inuyasha acostado en el y su cabeza en el regazo de la pelinegra.
Cobrarme lo que me robaron... y devolverte a Houjo... – miro a un punto de la pared, sería tan sencillo tener frente a ese mal nacido...
¡NO! Inu... me dijiste que querías cambiar...
Si, es cierto, pero esto... – se levanto y se quedó cara a cara con ella para continuar – por la maldita culpa de ese... mi vida se desgracio... era tan solo un niño y Sesshomaru me manipulo a su antojo... – rio irónico, si lo pensaba bien... - ... y lo sigue haciendo. Además no es su único crimen...
Explícate... – Kagome quería entretener lo más que pudiera el arranque de venganza en él... sabía que no era malo y lograría que no cometiera una locura
Naraku es un ex combito en Japón y en América... por delitos se escondió en una isla del pacifico y siguió con su estela; la cual alcanzo al avión de mis padres... las razones no las sé, pero de lo que estoy seguro es por que secuestro a tu esposo...
Eso quiere decir que...
No fue un secuestro común... es una venganza en contra del padre, al igual esa perdida de las empresas y dinero... ¡Todo es una burda venganza! ¡que no lo ves! Juega con sus vidas... por eso... ¡tiene que morir!
El intento de retenerlo cerca de ella fue en vano, ya que este se escapo de sus brazos y en el movimiento; los primeros botones de su camisa se desabrocharon... dejando a una Kagome al borde de sus impulsos. Estaba rojísima con la imagen de este, el cual no notaba el nerviosismo de la pelinegra.
I... Inu... ¿podrías...? – por mas que intento mantenerse calmada, no pudo y solo esa palabras entrecortadas salieron de su boca. El ojidorado la miro para saber la razón de su aparente "nerviosismo" y con ver su sonrojo, busco la causa y...
¿No me digas que jamás has visto a un hombre así...? - ¿por qué se comportaba así, si ya tenía ratos casada? ¿qué ese tal Akitoki no le daba...? y de un momento para otro, el enojo se le borro con la sonrisa de medio lado, que le hizo ver mas tentador...
Daba gracias de que ese dizque descendiente de monjes no estuviera rondando por ahí...
Sin pedirle permiso a nada, le robo un beso y aprovechando que sus labios estaban entreabiertos, introdujo su lengua y degustar de esa droga que solo en ella encontraba. El posible quejido murió en ese beso que además de apaciguar la tensión, afloro algo que hasta ahora les era posible: la pasión...
Lentamente la recostó en el mismo sofá y ante lo que era un lugar prohibido tocar, la pelinegra no tuvo más que palpar el pecho suave y firme de este; mandándole una oleada de sensaciones para el ojidorado...
¿Cómo era que con sus movimientos quedos y hasta infantiles le producía todo eso? De un giro, ella era quien se mantenía sobre él y los besos fueron subiendo de intensidad, era como si el mundo acabaría de un momento para otro y no deseaban perder el tiempo.
Estaba por bajar a su cuello cuando el bendito móvil les sobresalto a ambos, deteniéndose al instante. Este gruño por lo bajo y mataría a quien se atrevía molestar a esas horas... ese Miroku me las pagara...tomo el aparato y de la manera mas brusca contesto
¡DIGA! Houshi más te vale tener una buena excusa para... – pero la voz que escucho al otro lado de la línea le callo por arte de magia (N/A: Conste que no fui yo...)
Deja a Miroku de lado, necesito que vayas a por mí al aeropuerto, mañana al mediodía llegare... necesitamos planear ese rescate y la cuenta pendiente con ese tal Naraku – siseo su hermano mayor – Kouga va también, así que alista dos cuartos – tan cortes como siempre, corto la llamada...
No podría otro día... ¡Maldición!
¿quién era? – pregunto Kagome que ya se había arreglado la blusa. De solo pensar que estuvo a punto de hacerlo en el sofá, el calor volvía a sus mejillas.
Mi hermano... viene a detener a ese desgraciado... las cosas se pondrán mucho mejor...
¿mejor? – si decía que Sesshomaru era frío, calculador y hasta cínico... ¿de donde salía eso que las cosas se pondrían mejor?
Si... ya que si yo tengo conciencia para pensar dos veces las cosas... el simplemente las hace sin reparar en nada...
Y salen tan frescos como si nada... oye... en eso se parece a Rin, por ella nos metíamos en grandes problemas en la preparatoria
No hagas ideas locas con mi hermano y tu amiga, ya que no creo que le haga mucha gracia...
A no... ¿a que hago que Rin enamore a tu hermano? – la pelinegra le estaba lanzando una propuesta de lo mas interesante
No podrías... creo que ya enterró sus sentimientos hace mucho, pero si hacemos de esto... ¿una apuesta? ¿que dices? - ¿de donde salió ese tema después de...? ah... ya veo, esta tratando de evadir lo que paso hace rato... muy bien...
Si yo gano... que es lo mas seguro... me llevaras a Londres, ¿qué dices?
Y si pierdes... dejaras a Houjo...
La propuesta la tomo por sorpresa, la pelinegra bajo la mirada en busca de la respuesta adecuada, ya tenía días pensando en eso y no hallaba la solución. Su vida no volvería a ser la misma al regreso de Akitoki, ya que con Inuyasha había descubierto lo que era en realidad vivir...
El mutismo de la mujer le dolió mucho, ya que la creía capaz de divorciarse y marcharse con él... pero con lo que veía...
Creo que es demasiado, olvida la...
¡No! Es que... no pensé que me harías la propuesta tan de repente y si...
¿si que? – no quería hacerse ilusiones de la nada, aunque al ver la sonrisa de ella tan pura y llena de felicidad...
Si me iría contigo...
¿para cuando sería la huida? – cuestiono el cónsul a sus otros dos amigos. Ayumi ya ni le dirigía la mirada desde el beso, así que después de un suspiro de Ethan, este le respondió
Dentro de dos días, cuando el campamento quede a cargo de Kagura, quedan pocos guardias y así será más fácil... además necesito que Ayumi termine de dibujar un bosquejo del mapa original para no perdernos...
Si... ya que se la pasa todo el día tirado pensando en sepa que... aquí nosotros nos esforzamos en hacer algo por nuestras libertades – dijo la chica con resentimiento acumulado hacía el castaño
Ayumi... – Ethan quiso callarla antes de que explotara, pero simplemente no pudo ya que esta el grito lo que tanto guardaba
Eres un desgraciado... te aprovechaste que yo sentía algo por ti, para besarme y sin mas te disculpas... solo espero que kagome no sea tan tonta como para seguir contigo – con esto, salió corriendo de la tienda y siendo media tarde, nadie les estaba cuidando; así que el mas joven de los hombres salió en su busca, deteniéndola al tomarla de su brazo
Desde ese día quise decirte algo, pero no me dejabas... Ayumi... eres una mujer maravillosa y gracias a ti saque fuerzas para seguir con vida, me decía: ¿cómo puede ella aguantar tanto y yo nada?
¿a dónde quieres llegar? Dilo de una vez...
Te quiero... y esto no es lo que sentí por Kagome cuando la conocí... es mucho mas fuerte...
Ella se congelo con lo que acababa de escuchar...
¿Podría ser que...?
Y su cara en días... se ilumino tanto, que hasta Akitoki quedo maravillado...
Continuara...
Verdad q merezco ser castigada por dejarles en esa parte...
pero ni modo, las historias siempre se dejan en las mejores partes!
por cierto... antes de que se me olvide!
pasen por los fics de mis amigaza Lis- Sama! escribe super genial y no se van a arrepentir de leer sus fics!
