14. Diferentes

Lo siento. A todos los que esteis leyendo esto: lo siento de veras.

No es que esté tratando de subrayar lo diferentes que somos Hikaru y yo.

Oh. Qué palabra tan sucia.

Diferentes.

No, no estoy tratando de predicar nuestras... diferencias.

Porque, sí, nos parecemos. Físicamente, ni siquiera mamá nos puede distinguir. A veces, ni siquiera Hikaru nos puede distinguir, y él es parte de nos.

El problema es que, para él, no hay ninguna línea entre Hikaru y Kaoru.

Para mi sí la hay.

Sé exactamente dónde termino yo y empieza él.

Y no hay nada que quiera más que cruzar la línea.