Yunmoon Projects
Presents
FOR BOTH
Capítulo catorce
-Decisions-
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-¿Karin? ¿Qué ha pasado? ¿Estás bien?
Su corazón latía con velocidad, llevaba meses sin hablar con ella. Sakura no le negó la comunicación, pero la chica había aceptado el hecho de su unión y había preferido mantenerse distante, Sakura había temido que Karin no volviera a hablar con ella, pero lo estaba haciendo y su corazón estaba agitado con el simple pensamiento de volverse a encontrar con Sasori. No había duda, sentía algo por Sasori todavía, lo que fuese era fuerte y no iba a renunciar a ello. Aún no estaba preparada.
-Sí, estoy bien… Sakura, estoy afuera de tu casa.
Eso le estremeció. Pensar en Sasuke y Karin en el mismo sitio no le gustaba, no estaba avergonzada de Karin, pero la mención de su nombre podría ser reconocida y Sasuke podría pedir respuestas. No podía permitir que ellos se conocieran, por lo menos no ahora. Karin, al otro lado, soltó una risa seca.
-Estoy fuera de tu antigua casa, nunca me presentaría frente a tu esposo.
-No, no Karin yo…
Casi podía verla rodar los ojos. –Está bien, Sakura, no sé aún qué te hizo mi hermano, pero comprendo tu deseo de mantener distancia. Yo también lo haría. –Odiaba que la entendiera, desearía que se molestara y pudiera terminar todo, que le hiciera las cosas más sencillas. -¿Puedes verme ahora? Mira, perdón por pedirte esto, pero no tenía a nadie más a quien a acudir…
-No, tranquila, claro que iré a verte. –Nunca le negaría su ayuda a Karin, ni a Sai… tampoco a Ino. –Voy a llamar a la abuela, toca el timbre, van a recibirte, llegaré ahí en unos minutos.
-¿Estás segura? No pensaba entrar… sólo no sabía a donde ir.
Sakura la conocía bien, la conocía tan bien que era consciente de un hecho: la situación era realmente difícil para Karin. Karin era una chica con un fuerte temple y mucha fortaleza, no le importaba la opinión de los otros y había mantenido a raya a todos los que le insultaban por… meterse con muchos chicos (debía ser realista, algún día admitiría que Karin era un poco puta). Para que Karin admitiera eso…
-Estaré ahí, llama al timbre, van a recibirte.
-Lo siento por esto, Sakura… y gracias.
Terminaron la llamada en ese momento y Sakura observó a Sai detener la puerta para ella, subió al auto en copiloto y el chico subió en el lado del volante. Lo primero que hizo al subir fue hablar con su abuela, ella dijo que Karin ya estaba en la casa y la esperarían. Indicó a Sai como llegar a su antiguo hogar, estaba lejos de la zona y el chico parecía un poco confundido a la mitad del camino, pero nunca la cuestionó. Su hogar estaba fuera de la zona urbana de Tokio, en una zona boscosa, compartía terreno con otra familia de la cual no conocía ya que se habían mudado a algún país de América cuando ella era muy chica.
Karin había estado ahí, su abuela la conocía muy bien, la trataba como parte de la familia. Haruka también lo sabía todo, menos lo de Nozomi. Sakura siempre le tuvo confianza, pocas veces le mintió y oculto la verdad de ella, todas esas veces fueron por Sasori. Le ocultó sobre su verdadero trabajo (la venta de drogas) y le mintió acerca de su separación (diciéndole finalmente la venta de drogas). Esa fue la razón que impulsó a su abuela a darle un marido.
Sasuke fue algo que necesitaba en ese momento, necesitaba de alguien adulto y con recursos, que la cuidara y pudiera sacarla del país si era necesario. De acuerdo a su abuela, Sasori debía estar en un pequeño grupo perteneciente a una mafia e inclusive pudiera estar en algo más agrande. Sakura recordaba haber escuchado el nombre de Madara en una conversación de su abuela y un tal Minato Namikaze, quien ahora sabía era el padre de Naruto.
De todas formas, no podía abandonar a Karin.
Llegaron cuarenta minutos después (Sai se perdió y tomó otra salida). Sai salió del auto y le abrió la puerta, ella admiró la casa de su abuela. Era una gran casa, una mansión, pertenecía a la familia desde antes que la abuela naciera, había escuchado que eran una rama lejana de la familia del emperador (emparejados con la familia Hyuga, Sakura no quería recordar a Hinata). La casa era al estilo tradicional, tatamis, paredes de papel y madera, un bonito patio con estanques aquí y allá. Era realmente grande, para cuando Sakura nació la casa tenía un ala occidental, construida por órdenes de Rin (probablemente en el tiempo que se enamoró de su padre).
-Tu hogar… se parece a ti. –Soltó Sai de la nada, Sakura lo miró, pidiéndole que se explicara. –Es natural, fresco y contradictorio; también es bello y absorbente, es como tú.
Sus palabras calmaron su duda, Sakura sonrió. –Este lugar no es mío…, pero gracias. –Ella volteo a mirarlo. –Llévate el auto, voy a quedarme aquí en la noche, mañana temprano estaré en tu casa, para recoger mis cosas y me lleves a casa, ¿entendido?
Sai asintió. –Nos vemos mañana, Sakura.
Ella asintió, un poco dudosa, se acercó a Sai y lo abrazó. –Gracias por todo Sai, esta noche me la pase muy bien. –Se alejó de él rápidamente. –Nos vemos luego.
Sakura caminó a la casa sin esperar su respuesta, sus pensamientos dirigidos a Karin y su abuela, en la situación por venir, en su futuro o en el resultado de sus decisiones. Karin había llegado y Sakura recordó su pasado y no era algo divertido; sin embargo descubrió que no estaba arrepentida.
La puerta se abrió en cuanto las cámaras captaron su rostro. Sai se fue entonces. La casa olía a pasto y flores, hacía un poco de frío y ella lo sintió (el vestido era realmente ligero). Su abuela le esperaba ya en la sala y Sakura sintió un enorme peso alejarse de ella en cuanto la vio. Sin embargo sus ojos se alejaron de ella y se dirigieron al lugar favorito de Karin de la sala, la pelirroja estaba sentada en el sofá, una bolsa de hielo en su mejilla y una sonrisa temblorosa en su rostro. Sakura sonrió ampliamente.
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-¡Karin!
Había chillado Sakura en cuanto la notó, Karin le hubiera devuelto la misma sonrisa de no ser por el dolor en la quijada, sin embargo sabía que Sakura la entendería. Se levantó entonces y se acercó a Sakura, la pelirrosa (un poco más corta) le rodeo con los brazos, se sentía bien de esa manera. La había extrañado más de lo que había sentido.
-Te he extrañado tanto. –Soltó Sakura. -¿Qué te ha pasado?
Antes de la llegada de Sakura, Karin había contado casi todo a la mujer, Haruka había mostrado auténtica preocupación y le insistió de contar todo a Sakura. De todas formas no pensaba ocultarle nada.
-Es mejor que te sientes. –Declaró, las cosas podrían tomar tiempo. -Y no te preocupes, esto es más vistoso que doloroso.
Sakura, obediente, se sentó junto a su abuela. -¿Quién te ha hecho eso?
Por un momento dudo si estaba haciendo lo correcto, pero recordó las últimas palabras del tipo y supo que no se estaba equivocando. –Sasori ha desaparecido… sus amigos, -una pronunciación especial salió de ella, Sakura entendió de inmediato a qué se refería, -lo han estado buscando, he desaparecido todo ese tiempo de casa, pero se me acabó el dinero, sabía dónde Sasori guardaba dinero de emergencia, tenía que volver a casa… tuve la mala fortuna de encontrarme con uno de ellos. –Sabía que su discurso mostraba desinterés, como si contara la historia de alguien más. Lo cierto fue que no se sentía herida o desubicada, nadie había conseguido domar su determinación y su fortaleza, un pelele cualquiera no lo haría ahora.
Pese a ello, Sakura se veía genuinamente preocupado y culpable, como si ella hubiera provocado todo. Ciertamente no era culpa suya, no era culpa de nadie… ni siquiera de Sasori. Ellos necesitaban dinero, Sasori estaba desesperado de verla morir de hambre, ella estaba demasiado confundida y era demasiado pequeña para entenderlo, el día que Sasori llevó comida a su humilde hogar (una bodega que compartían con otros indigentes y niños) a Karin poco le importaba de donde venía. El día que fueron a vivir al departamento ella brillaba de felicidad, por fin dormirían en una cama. El día siguiente, la ropa nueva, el carro de Sasori y los amigos guapos, ella no estaba interesada de averiguar de dónde venía el dinero, ella quería más. Ciertamente se preguntó si era algo ilegal o si su hermano había tenido la decencia de buscar algo honrado, sin embargo se dio cuenta que no le importaba, bien podría estar robando o matando y ella no estaría preocupado.
Aún ahora no se arrepentía, ¿por qué hacerlo? Ellos estaban sobreviviendo, haciendo lo que fuera para lograr vivir, seguir adelante. ¿Por qué debería disculparse? La gente no les ayudó… a ella no le importaba la gente, si ellos salían heridos, si ellos morían… si ellos perdían su esperanza, ¡a ella qué le importaba! Ella había hecho lo posible por sobrevivir. No podían culparla por eso.
Nadie iba a derrotarla a ella o a Sasori.
La familia era lo primero… y Sakura era su familia también.
-¿Te dijo algo? ¿Sasori está en problemas?
Karin miró fijamente a Sakura y fue evidente que aún tenía sentimientos por él. Pese a que no estaba arrepentida o se sintiera avergonzada, Karin quería evitar decirle sus pensamientos frente a Haruka Haruno. Confiaba en la mujer, sí, ella le había ayudado como ningún otro, sí, pero no podía terminar de dar sus manos por ella. No podía. Decirle la verdad (que ella lo sabía todo) no le convenía, no quería ser separada de Sakura, su única real amiga.
-No lo sé. –Confesó, media verdad, media mentira. –Dijeron que lo estaban buscando…, lo que más me preocupa no soy ya, Sakura, estoy segura que puedo arreglármelas… Estoy preocupado por ti.
Esto era lo más real que había soltado en su vida, ella podía escapar, ella podía correr y huir y ser una rata callejera intentando sobrevivir, ella podía hacer eso y más; ya lo había hecho, podía hacerlo una vez más. Sakura no era como ella. Ellas habían encajado en un comienzo, pero fue por sus mentiras, Karin se mostró perfecta e irreal, Sakura era ingenua y arrogante, fue fácil de manipular, sin embargo, en el inter, ella fue manipulada por Sakura al punto que la quería de verdad. Por eso podía decir con certeza que Sakura no podía sobrevivir a algo como…
No podía sobrevivir en la vida de Sasori o la de ella, simplemente no.
-¿Por qué? –Preguntó Haruka, su voz agitada de repente.
Karin bajó la cabeza, sumisa. –Él dijo… dijo que pronto te harían una visita.
Haruka palideció y Sakura la miró sin comprender. La visita podía parecer preocupante, pero con los sujetos adecuados la visita podía ser pura cortesía con amenazas en el fondo, pero con sujetos como el que ella había recibido la visita podía terminar en caos. Por eso no pudo negar hablar con Sakura, no podía seguirle ocultando lo poco que sabía del trabajo de Sasori.
La mujer adulta se levantó. –Dios mío… -Se pasó una mano por el pelo y miró a Sakura con pánico. –No hay tiempo Sakura, Sasuke debe saberlo todo.
Fue la primera vez que escuchó ese nombre y le sonó hermoso, en un murmullo pronunció el nombre y sintió como si tuviera bombones en el paladar. Sin duda Haruka había elegido a alguien especial para Sakura, deseaba conocerlo, pero no tenía tiempo para eso, no había más chicos para ella por un tiempo, y no intentaría algo con el chico de su mejor amiga, para el caso.
De repente Sakura dejó de respirar, se puso de un tono amarillo enfermizo y negó rotundamente. –Sasuke no puede saber… por favor abuela…
La señora Haruka nunca se vio tan imponente como ese momento. –Esto no es una querella, Sakura. –Soltó la señora, con la voz sedosa, demasiado suave para su gusto. –La razón por la qué te casaste con él fue por esto, necesitabas protección.
Las miró, tanto a Sakura (pálida y temblorosa) y Haruka (alta y dura, no parecía que fuera a ceder en esta ocasión). Se preguntó cuánto sabía la mujer y cuánto Sakura le había ocultado… cuanto le había ocultado esa mujer. Algo en sus palabras sonaba sospechoso, no sentía que Sasori fuera de la única cosa que la estuviera protegiendo.
Ciertamente no.
-Pero Sasuke…
-Prepáralo para esto. Vamos a tener esta conversación el próximo viernes, esto es una orden.
Sakura apretó los labios y en un rígido movimiento asintió. Haruka asintió al igual y giró la cabeza a su dirección, sus ojos fueron suaves ahora, como si temiera lastimarla más. No necesitaba ese tipo de protección, lo apreciaba, pero no lo agradecía, de necesitar la lástima muy bien podría haber ido con Kiba o Shikamaru, ellos parecían sentir lastima de ella por una cosa u otra.
-Querida, ve a tomar un baño, eso va a relajarte antes de ir a la cama, sabes a donde ir.
Karin asintió en agradecimiento y se dio por aludida, evidentemente Haruka quería hablar con su nieta, pero quería ser amable con ella y un baño era la mejor idea de la noche.
Ella tomó las escaleras, luego el pasillo de la derecha y la primera habitación, el olor de chocolate y miel llenó el lugar, estaba agradecida.
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Sakura se quedó rígida, las cosas eran malas, sin embargo sentía que podía ir peor. Karin desapareció en el pasillo, Haruka se sentó lentamente, siempre había notado que la abuela amaba la expectación casi tanto como las películas de James Bond, su pequeño secreto.
-Escucha, Sakura. Las cosas que Karin dice son muy preocupantes, Sasori ya era un problema… sus amigos lo son más. Tal vez… tal vez lo mejor sea que dejen el país.
Sorprendida soltó. -¿Perdón?
-Sasuke tiene esta bonita casa en el Sur de Francia, la construyó ahí cuando tuvo su primer empleo, juntó todo su dinero, fue y compró una casa preciosa en Costa Azul, un real paraíso, cada centavo valió la pena. –Su abuela hizo gestos y caras de gozo, Sakura estaba aturdida.
-Abuela… yo no quiero huir… no puedo irme sabiendo que esto está sucediendo. –Soltó suavemente, de repente sintiéndose valiente.
Haruka sonrió, Sakura se tensó. –Realmente es un lugar precioso, fuimos el primer verano que estuvo en secundaria, lo llevé de vacaciones y amó el lugar. Me dijo que compraría una casa y…
-Abuela, por favor. –Interrumpió. –No puedo…
-Querías abandonar el país en cuanto terminó todo con Sasori, ¿por qué no ahora?
No lo sabía; pero tenía miedo. Podía abandonar, siempre había sido su primera opción, pero no quería, abandonar, en este momento, significaban un montón de cosas malas. Significaba perder a Sai, perder a Ino, perder el pequeño lugar que había hecho en todos, inclusive en Naruto y Hinata. Significaba el final de muchas cosas, cosas que no deseaba perder.
No podía perder todo eso por… por lo que fuera.
-Porque ahora he encontrado algo que quiero. –Había encontrado muchas cosas. –Y Sasuke probablemente tampoco querrá algo así. –Sasuke tenía una vida, no parecía del tipo que abandonaba o huía.
Haruka soltó un suspiro. –Es verdad, Sasuke no abandonaría este lugar. –Sin embargo se veía nerviosa, Sakura deseo darle un poco más de confianza, pero no podía. –Estoy preocupada, por los dos.
-Hablaré con Sasuke, le diré todo, todo lo sucedido con Sasori y lo que está pasando ahora, Sasuke me entenderá y él me ayudará.
Tal vez no, pero era mejor hablar ahora que permanecer en silencio para siempre. Deseaba callar tanto como fuera posible, supuso que esto era lo máximo posible, tampoco podía negarlo, necesitaba un poco más de atención y saber que Sasuke estaría con ella, pese a su pasado o sus decisiones. ¿No se trataba de eso las parejas? ¿Apoyo y lealtad? Sasuke tenía eso de ella, Sakura necesitaba saber que también tenía eso de Sasuke.
-Piensa bien lo que dirás, Sakura. –Soltó su abuela sin más, se veía cansada, por primera vez se dio cuenta que era una mujer y que la vejez ya había llegado a ella. –No deseo que tú o Sasuke piensen en… terminar.
Ella no quería terminar, Sasuke… tal vez no quería, no estaba segura, pero definitivamente ella no quería. Sakura asintió entonces. –No te preocupes abuela, tomaré las mejores decisiones.
Haruka asintió, de repente su mirada cambió a una severa. -¿Puedes decirme, dónde estuviste esta noche?
Sakura alzó una ceja. –Fuera, con mis amigos. –El vestido blanco parecía un poco fuera de lugar, Sakura no dijo nada sobre él.
-¿Naruto Uzumaki es amigo tuyo? –Sakura no dijo nada. –Ya veo. –Haruka asintió. –Escucha, Sakura, casarte tiene sus ventajas, desventajas y situaciones. –Ambas se miraban fijamente, Sakura sentía que venía algo de regaño. –Casarte provoca que dejen de verte como un sólo ser, te ven como dos, tú y la persona que estaba a tu lado el día de tu boda. Al hacer algo, no simplemente perjudicas tu nombre, el nombre de tu marido está en juego también. –Tragó saliva, de repente muy consciente. –Esta noche has llegado a las empresas Namikaze con un chico que no era Sasuke, al hacerlo provocaste rumores.
-Abuela yo…
Ella alzó una mano, Sakura cerró la boca. –Yo no espero fidelidad ni lealtad, sin embargo esperaba prudencia. –Las palabras fueron fuertes, Sakura bajó la cabeza, la vergüenza corriendo en su rostro. –Esto me ha llegado a mí por fuentes… amables, amigos de Sasuke asistieron esta noche. –Palideció, miró a Haruka con miedo.
-¿Sasuke lo sabe?
Haruka se encogió de hombros. –Si no se entera hoy lo sabrá mañana. Aclara todo con él.
-¡Yo no hice nada malo! ¡Sai es mi amigo! –Saltó, dejó el sofá y miró a su abuela con miedo. –Nunca engañaría a Sasuke, abuela, realmente lo quiero. –Las palabras parecieron sorprender a su abuela, Sakura, pese a ello, no retrocedió. –Estoy… sé que hay algo entre nosotros, no podría engañarlo, porque realmente quiero ser querida por él.
Y una infidelidad, no sabía si Sasuke podría perdonarle algo así (muy dentro de sí sabía que no, Sasuke nunca le perdonaría y ella lo perdería para siempre).
Suavemente, su abuela sonrió. –Te creo, cariño.
Su aceptación le provocó soltar el aliento y sentir alivio. –Te lo juro abuela, Sai no es nada más que mi amigo, le tengo confianza y ha sabido llegar a mí, pero sólo como amigos, incluso él me quiere sólo como su inspiración. –Su abuela alzó una ceja. –Es pintor, le gusta algo de mí y por ello ha permanecido conmigo, no hay más y si él llegara a querer algo más yo me negaría. Sólo quiero a Sasuke.
Todo parecía más tranquilo, Haruka asintió. –Bien, anda, ve a ver a Karin, parecía ansiosa de hablar contigo.
Sakura asintió y salió de la sala, algo dentro de ella se sentía más ligero.
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Karin escuchó a alguien fuera de su habitación, acababa de salir del baño y llevaba la ropa que Sakura le había regalado y ella había dejado en la habitación, se alegraba de haberlo hecho, le hubiera dado vergüenza pedir ropa prestada. Sakura abrió la puerta y la miró, sus ojos brillaban más en la obscuridad.
-Karin… -Soltó suavemente. -¿Puedo pasar?
Asintió simplemente y Sakura entró. Desde que la vio llegar con el bonito vestido blanco supo que Sakura venía de alguna fiesta, al principio se sintió envidiosa, luego aceptó que sus vidas eran distintas, siempre lo habían sido, siempre lo serían. Sakura llevaba un botiquín, se veía apenada mientras entraba.
-¿Tu abuela está molesta? ¿Realmente me quiere ayudar?
Sakura la miró sorprendida y luego asintió. –Por supuesto que te quiere ayudar, y ella no está molesta, con nada. –Puntualizó, mirándola. –Karin… sabes que te quiero, eres mi mejor amiga y mi abuela te considera parte de la familia, vamos a ayudarte tanto como sea posible.
En cualquier otra persona, Karin hubiera rechazado la oferta, odiaba la caridad (en el pasado, cuando era niña, Karin había esperado que alguien se acercara y le ofreciera ayuda, la caridad le vendría bien; pero nadie le ayudó y por ende ahora no necesitaba la caridad de nadie); pero en Sakura la caridad no existía, Sakura había aprendido a ser una persona gentil y un tanto ingenua, Karin podría aceptar todo de ella.
-Gracias, Sakura.
Aceptó entonces, Sakura le colocó una toalla húmeda en la mejilla y le cuido el labio partido, se sintió bien cuando el dolor comenzó a disminuir, cuando Sakura le sonrió amablemente y Karin aceptó que la había extrañado más y más. Era fácil acostumbrarse a Sakura y era fácil no extrañarla, pero cuando la tenías cerca simplemente era fácil recordar lo mucho que la aprecias.
Por lo menos, así fue con Karin. Podía entender a Sasori y lo difícil que le resultó abandonar a Sakura y marcharse, recordaba verlo en la casa mirando a la nada, enojándose con todo y, finalmente, pidiéndole información de Sakura, Karin no sabía nada, simplemente dijo la verdad. Sakura los había marcado.
-Karin, ¿están en problemas?
Fue consciente del plural ocupado en la frase, Sakura pensaba aún en Sasori y eso… eso le trajo una extraña satisfacción. Si las cosas estaban así, tal vez, en el futuro ellos podrían estar juntos, tal vez podrían volver y, tal vez, ellos podrían tener algo que ver. Sabía que las cosas serían diferentes y Sakura no sería tan crédula, pero… tal vez Sasori tenía una oportunidad.
-Estamos… bien. –Soltó vagamente, con una sonrisa, Sakura la devolvió fácilmente.
De repente, Sakura se puso sería y la miró fijamente. –Estoy… preocupada por ti, debe resultarte difícil saber… saber lo de Sasori.
Aunque nunca aceptó el hecho de conocer el trabajo ilegal de Sasori, Karin lo sabía desde hace mucho tiempo; por eso mismo no sabía lo que debía responder. Como estaban las cosas, tal vez, la verdad sería lo mejor, no estaba asustada de la opinión de Sakura, fuera lo que fuera ella siempre le aceptaría.
-Sakura… ya lo sabía. –La mirada de la chica le hizo comprender que era más ingenua de lo aparente. –Sabía sobre Sasori, lo he sabido hace mucho tiempo, sé sobre las drogas, lo sé todo. –Concluyó. –Lamento que pensaras lo contrario. –Tuvo la prudencia de responder.
Brevemente, pensó que Sakura no reaccionaría, entonces la chica asintió. –Oh… ya veo. –La pelirrosa miró a un lado y luego a ella. –Uhm… yo…
Karin soltó rápidamente. –Escucha, Sakura. Tú lo sabes, sobre mí o Sasori, fuimos niños de la calle. La gente no se acerca a ellos, nos ven y sienten compasión, pero somos una responsabilidad, ellos no quieren ser responsables de niños que no son suyos. ¿Entiendes? No pudimos vivir, nosotros sólo sabemos sobrevivir, día a día tuvimos que hacer muchas cosas para sobrevivir, cosas para comer, para poder dormir. Lo que Sasori hacía… no teníamos elección.
Tal vez Sakura no lo entendería, Sakura había vivido, nunca entendió el sentido de sobrevivir o el de trabajar para comer, Karin nunca le reprendería eso, sus circunstancias fueron distintas. Karin nació sin padres y Sakura nació con una abuela como Haruka Haruno. La vida no era injusta, sólo diferente para todos. Todo lo anterior lo había aprendido con el tiempo y sus celos y malos sentimientos por Sakura desaparecieron; supuso que era parte de crecer, realmente le daba igual.
Sobre todas las cosas, Sakura era su mejor amiga, probablemente la única que tenía.
De nuevo la dejó sin palabras. –Lamento decírtelo de esta manera.
Entonces la mirada que le dirigió la chica le sorprendió un poco. –Yo me alejé de Sasori por una razón. –Karin se mostró, ciertamente, curiosa, lo había querido saber, pero las cosas habían pasado muy rápido (la muerte de Nozomi, Sakura yéndose y casándose, entonces Sasori desaparecido). –Fue Sasori quien dio a Nozomi la droga, fue por él… fue por él que Nozomi murió.
Esto era complicado, no quería terminar siendo la mala ni quería ser inhumana, ciertamente no sabía qué hacer en este punto, pero tenía que decir algo. Ya fuera una verdad a una mentira, Karin no estaba segura de lo que Sakura desearía escuchar. Ella podía decir una mentira agradable, romper en llanto y decirle lo mucho que odiaba a Sasori; pero no lo odiaba y le daba igual. La muerte de Nozomi no significó mucho para ella. Eran novios, no había duda, lo quería, le hacía pasar un buen rato; pero no lo amaba.
Tal vez era momento de quitarse la máscara, aunque fuese sólo un poco.
-Quiero que escuches hasta el final y luego hables, ¿de acuerdo, Sakura? –La vio asentir, entonces comenzó. –Sasori y yo vivimos en la calle, hubieron días buenos y días malos, muchos más malos que buenos. Para comer tuvimos que trabajar, para dormir tuvimos que pelear, para sobrevivir lo hicimos todo. Hubo veces malas, veces en las que no teníamos muchas opciones y para sobrevivir tuvimos qué matar; pero siempre nos teníamos mutuamente. Lo más importante para mí y para Sasori es la familia. Sí la muerte de Nozomi era necesaria para nuestra supervivencia, pues… que sea así.
No dejó de mirarla en ningún momento y descubrió, sorprendida, que Sakura parecía tratar de entender las cosas, pero no aceptarlas. Era entendible, no todas las personas tuvieron su vida, no todas las personas crearían en sus ideales, Sakura, una persona noble, nunca le entendería. De todas formas agradecía que intentara comprenderlo en vez de recriminarle en el instante.
-No… tal vez lo mejor habría sido no escuchar esto. –Declaró Sakura, una sonrisa apagada se presentó en su rostro, parecía asustada o preocupada, no podría precisarlo.
-¿Sakura?
Algo en Sakura parecía oscuro, probablemente un debate que llevaba consigo misma, un debate perdido (por lo visto). Sakura negó una vez, luego dos veces, finalmente dejó caer la cabeza entre sus manos y soltó un suspiro, parecía haber perdido una batalla y Karin tuvo una esperanza ante lo visto.
-Creo… He cometido un error, Karin. –Soltó Sakura con un sollozo y se recargó en su hombro, Karin lo permitió, tenía una ligera esperanza. Sasori tenía una esperanza.
-¿Qué sucede, linda? –Karin le habló con cariño y amor, por un momento fue falsa, luego se dio cuenta que era un poco cierto.
-Terminé con Sasori por esto… ni siquiera le dije que era el fin, lo abandoné. La idea de saber su crimen, no podía soportarlo. –Sakura se alejó. –Sin embargo, tú y Sai dicen que no es su culpa, cada uno es responsable de sus decisiones… Amaba tanto a Sasori en ese momento, no era la forma en que debí haberlo dejado.
Karin sonrió, era evidente que no había amor, pese a ello había algo y podía ser algo bueno para Sasori, una oportunidad, más complicada que la primera vez, pero una oportunidad al fin y al cabo. Tenía que decirle, debía de decirle en cuanto pudiera.
-¿Ya no lo amas, Sakura?
Los ojos de Sakura brillaron, fue hermoso. –Quiero hacer una historia con Sasuke, debo dejar el pasado.
-¿Sólo dejarlo?
Suavemente, la de ojos verdes negó. –No tengo tanta suerte, voy a contarle todo a Sasuke sobre… sobre todo. Quiero ser honesta, deseo ser sincera con él.
De nuevo, el nombre provocó un sentimiento de tranquilidad en Karin, Sakura se alejó un poco de ella y la miró a los ojos, por un momento se preguntó si hacía lo correcto, concluyó que sí. Era su manera de sobrevivir.
Platicaron un poco más, de muchas cosas hasta que Sakura tuvo sueño y se marchó. Karin descansó como no lo había hecho en días.
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Volvió a casa antes de las doce, su abuela la había enviado a casa de Sai donde había recogido sus cosas, luego Sai la había llevado tan cerca como pudo a su hogar. Todo estaba silencioso cuando llegó (Sasuke nunca hacía demasiado ruido, no debió de haberle sorprendido). Fue fácil encontrarlo, sentado en la mesa del comedor, Sasuke leía el diario del día. Con alerta vio la foto que se mostraba en la página que daba a ella, era Naruto y Minato, anunciando el pronto cambio en la gerencia.
-Estoy… en casa. –Anunció suavemente, esperó por su castigo, regaño o lo que fuera (a veces no sabía cómo ver a Sasuke, ¿cómo su padre, cómo su esposo, cómo?
Sasuke cerró el diario, la foto quedó oculta y Sakura se sintió menos expuesta. –Vamos a mi oficina.
Sintió un ligero mareo, pero asintió con la cabeza. Dejó sus cosas en el sofá y siguió a Sasuke hacia el estudio, ella no había estado mucho tiempo ahí, a veces estaba ahí y otras veces no. Al principio había repelido ese lugar, en los últimos días había intentado estar más cerca de Sasuke, el estudio había sido parte de sus días. Abrió la puerta para ella y Sakura entró, en cuanto la puerta se cerró sintió su corazón oprimirse, tenía un poco de miedo, pero no podía evitarlo. Era el momento.
-Antes de empezar nada, quiero preguntarte algo. –Ella asintió, no sentía que pudiera hablar. -¿Me has mentido más de una vez?
Esa pregunta tenía trampa, pero Sakura buscaba la sinceridad, así que… -Sí. –Aceptó.
Por un momento pensó que le podría hacerle daño, enseguida negó. Sasuke nunca le haría daño, creía en él, confiaba en él. Nada le haría cambiar de parecer. El moreno asintió, se acercó al escritorio, sin embargo no se sentó, enfocó la mirada en ella y soltó suavemente.
-¿Ayer por la noche, fuiste a la reunión de Uzumaki Naruto? –Asintió. -¿Con quién? ¿Con Ino?
Tal vez las cosas serían mejores si hubiese ido con ella. –No.
-¿Con quién?
Cerró los ojos por un momento, entonces los abrió y soltó. –Te hablé de él, te dije que iba a aprender a hacer comida japonesa… Te lo dije. –No miró a Sasuke. –Su nombre es Sai… es mi amigo, sólo eso.
Hubo silencio entonces, se preguntó si era realmente tan malo o Sasuke simplemente no sabía qué decir, suponía que era lo primero con un poco de lo segundo. Su abuela tenía razón, no tenía nada de prudencia.
-Debo… -Comenzó Sasuke. –… serte sincero, Sakura, en un comienzo esperaba sólo tener prudencia de parte tuya; pero ahora yo esperaba fidelidad…
Lo mismo…, lo mismo que su abuela pero peor. -¡No es lo que piensas! No tengo absolutamente nada con él, somos amigos y no más, por favor, créeme.
-Esto no se trata sólo de mí, Sakura. Mucha gente en ese lugar me conocía, mucha gente estuvo en el compromiso de Kakashi y Kurenai y mucha gente sabía sobre nuestro compromiso. He recibido varias llamadas sobre el evento… ¿Sabes lo que sucede con nosotros?
Quería ponerse a llorar, pero logró evitarlo. –Lo lamento.
El moreno sonrió. –Quien lo lamento soy yo. De no haber ido… de haberte creído.
Una lágrima resbaló de su mejilla. –No era mi intención, no esperaba que algo así pudiera…
-Lo sé. –Cortó Sasuke. –Yo tampoco esperaba que el propio Uzumaki Naruto te hiciera una invitación…, pero, para ser franco, lo esperaba un poco.
-Realmente lo lamento. –Se limpió la segunda lágrima, y esperó lo que fuera a suceder.
-Estoy… intentando comprenderte. No puedo hacerlo del todo, nunca tuve tanta libertad, como tú. –Sakura quiso reír, lo evitó. –Las cosas son diferentes ahora, si atarte es tan difícil, ¿por qué aceptaste este matrimonio?
Eso le molestó, ella no había hecho todo por cuenta propia, Sasuke, con su falta, había provocado su lado egoísta. –Te vieron. –Soltó, rápidamente, molesta. –Hace unos días, en el centro comercial… estabas persiguiendo a Hinata.
Y ella, sinceramente, quería pensar que fue una mentira.
Paso un momento sin respuesta y con una sonrisa (maliciosa) Sasuke dijo. –No es lo que piensas.
La burla fue tan clara que provocó la molestia de Sakura. Alzó el puño rápidamente, pero antes de si quiera pensar en golpearlo Sasuke detuvo su puño, la sonrisa había desaparecido y podía notar el brillo de la disculpa en sus ojos ónix.
-Lo siento, siéntate. –Sasuke se apartó, permitiéndole acercarse a una silla, él se sentó en la otra y quedaron de frente. –Como te lo dije, Hinata no trabaja más conmigo, el día que la despedí pensé en terminar para siempre nuestra relación, nuestra amistad. –Aclaró rápidamente. –Sin embargo…, ella ya tiene muchos enemigos para convertirme en uno para ella.
-No serías su enemigo. –Contraatacó.
Un suspiro salió del hombre antes de soltar. –No mentí cuando dije que ella tuvo problemas familiares, razón por la cual renunció… En su propia casa ella no es bienvenida… -Hubo una pausa, Sakura sentía algo similar a la molestia, pero quería ignorarlo. -… y yo le debo mucho.
-¿Por qué?
Sasuke juntó las manos a la altura de su pecho y suspiro, sus suspiros parecían quitarle una parte de su fuerza. –Ya te conté sobre mi familia, mi hermano y el orfanato. –Sakura sintió una presión, una ligera presión. –Antes de conocer a Haruka-sama… conocí a Hinata.
Lo miró, no sabía si era prudente decir algo, no lo hizo.
-Viví más de un año en la calle, probablemente fueron dos. –De repente, Sasuke le parecía lejano, inconscientemente estiró la mano y lo alcanzó, que no se equivocara, esto era por sí misma, su intención no era reconfortarlo, Sasuke no negó su mano, pero no le devolvió el apretón. –Al final, un grupo tomó la ciudad, era imposible vivir en la calle sin encontrarlos y encontrarlos era peligroso… no podía encontrar algún lugar para dormir o comida. Corrí a los suburbios.
_Me escondí en un pequeño parque con juegos, Hinata me encontró al lado de los columpios, me llevó con su madre y su madre me llevó a su hogar. –Sakura estaba sorprendida, lo miró, de repente sintió miedo y se sintió pequeña y entendió más las palabras de Karin. –Al principio, su padre no estaba de acuerdo conmigo, pensó de inmediato en llevarme a un orfanato, fue convencido por su mujer de no hacerlo. Entonces, Haruka-sama llegó de visita, me conoció y me tomó bajo su cuidado días después. –Sasuke se levantó. –Fue por Hinata que llegue hasta aquí.
Era verdad. Fue cosa de Hinata llevarlo a casa y con ello conocer a su abuela, fue gracias a Hinata su encuentro. Ella no quería agradecerle nada; pero no podía evitar hacerlo. Se levantó de igual forma y miró a Sasuke a los ojos, era su turno de hablar, antes de siquiera intentarlo Sasuke colocó una mano frente a ella y señaló la puerta.
-Vamos a afuera.
Salieron de la oficina entonces, caminaron a la sala, de repente Sasuke se detuvo y miró la caja donde se guardaba su vestido, la miró a ella, algo en sus ojos parecía molesto y Sakura se preocupó.
-Eso, ¿quién te lo ha dado?
Notó que no tenía caso mentir, si preguntaba no era porque no supiera, era porque lo sabía, no estaba segura de querer decirle, no, estaba segura que no deseaba decirle. Bajó la cabeza y supo su problema en cuanto Sasuke notó su repentino deseo de no hablar, parecí molesto, muy molesto.
-Ha sido él, ¿no es así? ¡Eso te lo ha dado Uzumaki Naruto!
Él alzó la voz y Sakura retrocedió. Creía confiar en Sasuke, lo cierto fue que le temía un poco, era un hombre y ella apenas era considerada una niña, tenía mucha más fuerza que ella, era obvio y no deseaba corroborarlo. Pese a ello, Sasuke pareció notar lo que estaba provocando ya que respiró hondo y la miró, el cansancio en su mirada era evidente, ella lo había provocado de nuevo.
-Lo lamento… –Rogó, patéticamente, casi parecía cínica. –Eso es… es un vestido.
-¿Usaste eso anoche? –Era evidente, sin embargo había esperanza en su voz.
-Sí. –Y aunque deseaba decirle que no, no quería seguir mintiendo.
Sasuke se pasó una mano por el pelo y soltó un suspiro. -¿Sabes lo que hiciste? –Parecía ofendido, supuso que no debía decir nada por ahora. –Ese imbécil compró ese vestido, te imaginó con él y… -Y cerró la boca, Sakura se sintió ofendida al entender el final de ello. –Tú lo usaste para él.
-No, esa no era mi intención. Él sabía dónde estudiaba, dijo que le preguntó a Kakashi-sensei y…
La hizo callar con una seña. –No importa… realmente ya no importa, y este no era el tema del qué hablaríamos, ¿o sí?
-Pero yo…
-Para otro momento.
Cortó todo y Sakura supo que realmente sería para otro momento, de cualquier forma era verdad, no deseaba hablar de eso con él y aunque deseaba hacer algo por arreglar las cosas la verdad fue que ahora eso era lo de menos. Ella inhaló suavemente y miró a Sasuke.
-Fui a la fiesta de Naruto, porque él me invitó personalmente. –Parecía que quería decir algo, pero Sasuke se mantuvo quieto, ambos de pie en el centro de la sala. –Fui con Sai, porque estaba molesta de ti y de ella. –Sasuke abrió la boca, luego la cerró, Sakura estaba un poco nerviosa. –Estuvimos hasta las diez, íbamos a volver a su casa… -Los ojos de Sasuke se volvieron oscuros, increíblemente oscuros. -…, pero recibí una llamada. –Suspiro, estaba un poco asustada. –Recibí la llamada de Karin, la hermana de Sasori y mi mejor amiga.
Sasuke saltó enseguida. -¿Qué quería? –Exigió, tal vez él no lo notaba, pero estaba siendo un poco terrible y ella estaba un poco asustada.
Sakura soltó suavemente. –Sasori ha desaparecido y ella estaba en problemas… la gente con la que se juntaba Sasori lo está buscando.
La mirada de Sasuke se volvió un poco más oscura, parecía un poco molesto y a la vez parecía analizar la situación. -¿Eso en qué influye en ti?
Dios, estaba siendo realmente duro. –Escucha, Sasuke, ahora te pido yo que no me interrumpas hasta que termine.
Las palabras parecieron sorprenderlo, sin embargo el asintió. Lo siguiente no lo sabía nadie, tal vez sólo los involucrados (Karin, Sasori y ella misma), era mentira, Kakashi lo sabía también. Pero era difícil y estaba asustada de la opinión de Sasuke.
-Viví los primeros años de mi vida en los Estados Unidos, yo sabía que tenía una madre y un padre y todos éramos felices tal cual estábamos. –Realmente, Sakura odiaba recordar el pasado, los sueños felices eran los más difíciles. –Un día conocí a una mujer llamada Haruka Haruno, poco después me enteré que ella era mi abuela, la madre de mi mamá. –Probablemente, aún ahora, lamentaba ese momento. –Pasaron muchas cosas que no entendí en ese entonces, al parecer, el primer esposo de mi madre se fue y la lastimó, ella se fue de Japón por esa razón… al parecer no pensaba volver ni pensaba presentarme a mi abuela… la abuela la convenció para volver.
Tal vez no debió de haberlo hecho, de no haber regresado…, pero el hubiera no existía.
-Tenía seis años cuando conocí a Kana, mi hermana mayor…, creo que por esa razón la quise mucho. –No se fijó en la palabra y la forma en que la empleó, pero era verdad, ella realmente ya no quería a Kana, pero Sasuke no tenía qué saberlo. –No sabía nada de japonés, así que no pude ingresar a alguna escuela; me dieron varios tutores… -ella se cortó, de repente sintió pesar. –Cuando cumplí diez mis padres me dejaron al cuidado de mi abuela y regresaron a California. La abuela contrató más tutores hasta que cumplí los doce y me enviaron a una escuela… conocí a Karin…
Recordar a la Karin de hace cuatro años le trajo nostalgia. –Yo sabía que para ello yo era un recurso, le daba regalos y le compraba lo que me pedía, pero me daba igual, deseaba tener una amiga. –Por mucho tiempo estuvo sola, realmente lo necesitaba. –El año siguiente conocí a su hermano…
-Sasori.
Soltó Sasuke, Sakura asintió. Todavía podía recordarlo. Era el primer día de clase y Sakura esperaba (como era costumbre) a Karin en la entrada, llevaba un reloj de regalo, Karin había perdido el suyo; entonces ellos llegaron. En la puerta Sakura reconoció el cabello rojizo de Karin y al lado de ella a otro. Sasori vestía el uniforme de tal forma que no parecía un uniforme, sus ojos miel mostraban indiferencia y cuando la miró y sonrió ella se sintió mareada, tal vez ya estaba enamorada.
Tardaron un mes en conocerse y dos meses en ser novios. Sasori era de último año y Sakura había pasado a la secundaria en ese entonces (dos años de diferencia). Estaba enamorada y segada y no le importaba. Cuando descubrió el secreto de Sasori (la venta de drogas) le dio igual, no le importaba nada más que Sasori y por ello aceptó ayudarle, le dio todo lo que podía… no estaba arrepentida.
-Me enamoré de él casi al instante de conocerlo, -confesó, -comenzamos a salir, todo era… perfecto. –Así fue como él lo quería, así fue como Sasori deseaba tenerla. –Entonces yo… descubrí sobre… sobre lo que hacía, vender drogas. No me importó. –Soltó rápido, como un disparo. –Me daba igual, yo lo quería demasiado para que me importara. Le ayudé tanto como pude y… y realmente no estoy arrepentida.
Probablemente nunca lo estaría, estar al lado de Sasori fue algo que no podría repetir, pero guardaría en su memoria para siempre. No miró a Sasuke, su cabeza estaba firmemente al suelo.
-Hace un año… fuimos invitados a una fiesta. –Podía recordar su vestido rojo bañado en brillos y el vestido negro y reluciente de Karin, Sasori con la camisa roja se veía más que encantador. –Yo fui con Sasori, Karin tenía un novio en ese entonces; Sasori siempre se alejaba de mí en las fiestas, no me importaba, ya me era normal. Nunca bebía, pero tomaba mucha limonada… normalmente tuve que ir al baño y ahí yo…
Lo recordaba perfectamente, ¿cómo olvidar la muerte de Nozomi? Ella estuvo frente a él mientras moría, ella lo vio dar su último suspiro y no podía olvidarlo.
-¿Sakura? –Preguntó Sasuke lentamente.
Ella lo miró esta vez, necesitaba su apoyo, sólo le pedía eso. –Fui al baño, y vi a Nozomi en el suelo, parecía tener un ataque, me asusté, no pude ni gritar, no podía decir nada. –Su garganta se cerró, estaba asustada. –Al poco tiempo se detuvo y… entendí que estaba muerto. –Soltó casi sin aliento, casi podía ver a Nozomi frente a ella el Nozomi de ese momento. –Grité, cuando me encontraron llamaron a la policía. –Bajó la cabeza, era imposible mirar a Sasuke en este momento. –Dijeron que tuvo una sobredosis… Sasori le vendía droga… yo sabía… yo…
_Sasori dejó de ir a la escuela. –Soltó entonces, dejando un poco el recuerdo de aquél momento en que Nozomi murió frente a ella. –Yo… huía de Karin, estaba asustada de todo, no podía confiar en nadie, no podía decir nada sabiendo que Sasori podría perder su libertad. –Recordó a la policía preguntando sobre la muerte y la posible persona que podría vender la droga, ella negó dar información, los abogados de la familia la cubrieron perfectamente. –Un día me topé con Kakashi-sensei, estaba desesperada, le conté todo. –Era tarde y ella no esperaba encontrarse a alguien, encontrar a Kakashi fue una sorpresa, se veía confiable, ella no dudo en contarle todo. –Se volvió mi confidente, aceptó guardar mis secretos… en nuestra última reunión lo abracé, estaba tan agradecida con él…
_Nos vieron. Nos tomaron una foto, lo llevaron con el director. –Podía recordar la foto que le fue mostrada frente a su madre, en ese mismo momento su madre le había golpeado, la mejilla le dolió en el recuerdo. –No podía decir nada, decir algo comprometería a Sasori y a Karin… a mí, Kakashi-sensei se mantuvo en silencio… lo despidieron… mancharon su historial, todo fue mi culpa. –La muerte de Nozomi, el fin del trabajo de Kakashi, la soledad de Karin. –Todo fue culpa mía y de Sasori, terminar con él fue lo mejor que pude hacer… lo único que podía hacer. –Declaró.
Quería su confirmación, quería saber que había hecho lo correcto, terminar con Sasori fue lo mejor, lo deseaba creer. Sai había dicho que no, había culpado en su totalidad a Nozomi y le había dejado en una situación difícil, Karin había dejado en claro que Nozomi era un medio y para ella Sasori no era culpable de nada. Sólo le quedaba Sasuke, él podría darle una resolución a sus dudas. Sasuke la miró fijamente.
-Eso no fue culpa tuya… La muerte de Nozomi no fue culpa de Sasori ni tuya, él mismo provocó su muerte…, podría decirte que Sasori tuvo responsabilidad, pero su único problema fue tentar a alguien que ya tenía un problema, no fue su culpa.
Dentro de sí misma esperaba esto, ella sabía la verdad de todo, lo cierto fue que todo era una excusa, ella lo sabía. En su incomodidad, Sakura buscó una excusa para darle fin a su relación con Sasori, las drogas, el sexo, la relación, habían tomado algo de ella que no estaba dispuesta a dejar por más tiempo, su honor. Amaba a Sasori, Dios lo sabía, pero era imposible seguir con una relación que pedía todo de ella, ella apenas se tenía a sí misma, ¿cómo podría ofrecerse de tal manera cuando Sasori nunca le había ofrecido nada de sí mismo?
En el momento la excusa le cayó perfecto, ella lo creyó y eso era suficiente, buscó salidas y encontró a Sasuke, sin embargo, su corazón, nunca paró de culparse por dejar a Sasori en un momento de necesidad, él la necesitaba y ella huyó.
-¿Hice lo correcto? –Sasuke la miró, parecía no entender su pregunta. -¿Dejar a Sasori fue lo correcto?
Sasuke se adelantó hasta quedar frente a ella. –Lo correcto es saber si eso te hizo sentir bien.
Una nueva luz se posó en sus ojos, Sakura lo sintió tan fuerte y tan grande que la distancia entre los dos aumentó un poco, se sintió una niña, sintió que era esa niña que abandonaba los Estados Unidos con ingenuos sueños y visiones lindas. Sasuke, sin duda, tenía la madurez que a ella le faltaba. La edad dolía.
-Me sentí libre.
Cuando dejó a Sasori, cuando conoció a Sasuke, cuando se casó… Sakura no se pudo sentir más libre, más segura y más correcta.
Se acercó a Sasuke y tomó su mano. –Sentí que hice lo correcto, sentí que estaría segura… sentí que podría ser alguien nuevo y mejor. –Ella apretó su mano y se paró de puntitas. –Fui dichosa al saber que me casaría con alguien como tú, Sasuke-kun. –Besó suavemente sus labios, Sasuke estaba quiero y ella lo agradeció mientras se alejaba de nuevo. –Sasuke-kun… Karin fue atacada por un sujeto, alguien que pertenece al grupo de Sasori, él dijo que pronto me harían una visita.
Sasuke estrechó los ojos, le sujetó la cintura y hundió la nariz en su cabello, Sakura lo abrazó fuerte. –Voy a protegerte, Sakura.
Cerrando los ojos, Sakura le creyó.
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Naruto observó la puerta de entrada, miró a su alrededor, luego miró la hora en el reloj de la pared y se dio cuenta que a esta hora los empleados aún no llegaban a casa, los lunes por la mañana los empleados llegaban de su descanso de fin de semana, soltando un suspiro se levantó del sofá y se dirigió a la puerta, el timbre sonó una vez más y el soltó un irritado '¡Ya voy!' mientras se encaminaba, su padre se asomó por las escaleras, al verlo marchar a la puerta se encogió de hombros y volvió por donde había venido.
Sin mirar al otro lado, Naruto abrió la puerta.
Entonces estaba en el suelo y la mejilla le dolía demasiado.
Alzó el rostro y se tomó la mejilla con la mano derecha, el dolor le adormeció un poco, estaba asombrado en este punto.
Sasuke Uchiha le miraba con ojos duros, parecía implacable y eso le provocó algo… le provocó irritación y sintió ira salir de su pecho. Se levantó de un salto y levantó el puño, lo atacó sin pensarlo demasiado, el bastardo se alejó rápido y le soltó un segundo golpe en el estómago que le hizo retroceder hasta golpear un mueble y tirar un portarretratos, el ruido debió llamar la atención de su padre ya que escuchó sus pisadas veloces desde el piso de arriba; sin embargo, para él, sólo existía Sasuke Uchiha.
-¿¡Qué te pasa!? –Exigió, la mano en su mejilla y sus ojos perforando al pelinegro.
El hombre cuadro los hombros, se veía más grande ahora y Naruto se preguntó si había dicho o hecho algo tan malo para provocarlo.
-No. Te. Acerques. A. Sakura.
La declaración provocó algo en él que lo dejó perdido, despertó pronto y sintió la firmeza en su espalda y pies, miró fieramente al pelinegro.
-No sé de qué me estás…
Algo fue arrojado en su dirección y al ver la tela blanca salir de una caja (bastante familia) Naruto supo lo que era. Su padre ya había llegado al piso de abajo y se mantenía alejado, había notado que este problema no era suyo y que su hijo bien se lo merecía, él se lo había advertido.
-Aléjate de ella. –Soltó una vez más Sasuke, Naruto no tuvo cara para mirarlo a los ojos. –Ella está conmigo, ella es parte de mi vida y tú no perteneces a ella. Te lo advierto. –Sasuke soltó brusco, duro. –Que esto, -puntualizo, -entre en tu cabeza, perdedor.
Sasuke tuvo la decencia de hacer una reverencia (en forma de disculpa) a Minato y marcharse. Naruto dejó la caja en el suelo y deseo que su padreno hubiera presenciado nada de eso.
-Naruto… -Comenzó Minato, suavemente, Naruto lo cortó.
-Lo sé, papá… realmente lo sé. –La vergüenza aún en sus mejillas, sin embargo logró decir. –Pero ella… ella me gusta.
Y decía la verdad.
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Hola a todos.
Antes que nada, no, no voy a dejar colgada la historia. Después, estoy haciendo mi maravilloso servicio social, en los tiempos libres (cuando mi jefa se va a comer o no me mira) escribo un poco y los fines de semanas edito lo que escribí. Así que, esa es la razón de mi tardanza.
Gracias a todos por los comentarios, ame todos y cada uno de ellos, muchos me han dicho que debe haber acción y claro que la habrá, por supuesto que habrá acción, yo planee acción desde el segundo capítulo… nah, es mentira, era muy pronto. En fin, les he dado un poco de personalidad a estos lindos personajes, la necesitaran más adelante.
¿Quieren saber un secreto? Es un regalo por sus comentarios y poner la historia en sus favoritos (e inclusive a esta pobre escritora). Itachi hará su primera aparición en el siguiente capítulo (:D).
Sin más de mi parte los dejo por ahora.
