Capítulo 14: Operación "Desastre mujeriego" Parte 2.

Por parte de Nanami y Otome, ellas dos ya estaban bastante aburridas de escuchar solamente chismes del colegio.

El motivo por el que estaban ahí, era que necesitaban averiguar alguna sugerencia, por así decirlo, de hacer que se olvidaran de Yuuki.

-Larguémonos de aquí, no vamos a averiguar nada- Dijo Nanami con un tic en el ojo.

-Como sea- Respondió Otome.

o-o-o

En esta ocasión, todo el grupo se hallaba reunido en la casa de Tsubasa para contar lo que habían averiguado.

-Muy bien, ustedes primero, ¿Averiguaron algo que nos pueda servir?- Preguntó Sekai.

Nanami negó con la cabeza antes de agregar…

-Para nada, lo único para lo que nos sirvió seguir a Karen es para averiguar la dirección de Futaba.

-Se la pasaron toda la tarde chismeando cosas a que a nosotros no nos importan- Agregó Otome.

- ¿A quién me recuerda?- Preguntó Makoto con ironía mientras rodaba los ojos, ganándose una mirada fulminante por parte de Otome.

-¿Y qué hay de ustedes?- Preguntó Nanami antes de que Otome empezase a discutir con Itou.

-Que el chico nuevo responda esa pregunta, él fue el único que logro acercarse lo suficiente a esos dos como para poder escucharlos.

-¿Por qué hablas en plural?- Preguntó Katou arqueando una ceja.

-Porque Yamagata y Yuuki estaban juntos- Explicó Hikari.

-Vayamos al grano, Tsubasa, ni siquiera a los que estábamos contigo nos has contado lo que oíste- Dijo Makoto.

-Muy bien- Respondió el peliazul.

A continuación, procedió a contarles todo lo que había oído de la conversación, TODO.

-Esa Yamagata si es zorra- Dijo una enojada Sekai.

-¿Qué acaso no puede meterse en la cabeza que ustedes dos van a ser padres?- Dijo en está ocasión Hikari, igual de enojada.

Por su parte, Makoto se había limitado a asentir a los comentarios que hacían hacía ella. Jamás se imaginó que la supuestamente dulce, tierna e inocente Yamagata fuese capaz de adoptar semejante actitud.

Al escuchar esto, un presentimiento le dijo que probablemente ella estaría acosándolo por un tiempo.

Pero bueno, siempre podría encerrarla en un cubículo de la biblioteca para que lo dejase en paz. El verdadero problema sería sacársela de encima permanentemente.

-Algo me dice que Yamagata va a estar detrás de mí por un buen tiempo. Así que, estoy abierto a sugerencias para quitármela de encima.

Nadie respondió. Ya las cosas se empezaban a complicar demasiado. Primero, necesitaban un plan para hacer que Karen y Futaba se olvidaran del muchacho de lentes; y ahora necesitaban un plan para hacer que Yamagata dejase en paz a Makoto y Sekai.

-No queda más remedio que meditarlo, luego decidiremos que vamos a hacer- Dijo Tsubasa.

Todos estuvieron en acuerdo con él y se fueron a sus respectivas casas. En el caso de Makoto y Sekai, ambos fueron a la casa de la castaña.

Una vez llegaron, ambos se bañaron, se cambiaron y se fueron a dormir, en definitiva, había sido un día en serio agotador.

o-o-o

-¿Qué diablos?- Preguntó Makoto colocándose de pie.

De alguna manera, no sabía cómo, había llegado a un extraño espacio de un profundo color ébano.

Miro a su alrededor confundido, tratando de poner en orden sus pensamientos.

Mirando a su alrededor, notó una extraña silueta a varios metros de donde él estaba, pudo notar que era una mujer. Afinando un poco más su vista, se dio cuenta de que la mujer estaba inconsciente. Makoto salió disparado para ayudarla.

Al llegar, pese a que lo único que se veía de ella era su silueta, pudo apreciar que la muchacha no tendría más de 13 años de edad. Apenas la tuvo al alcance, comenzó a zarandearla.

-¡Hey! ¡Despierta!- Gritaba Makoto tratando de que la muchacha despertase.

-No despertara. Ya no más- Le dijo una fría voz femenina a sus espaldas con un dejo de burla, el muchacho sintió escalofríos con solo escucharla.

El chico se dio vuelta, aún de rodillas, solo para encontrarse con una mujer a la que única mente se le veía la silueta.

Por alguna razón que no comprendió, Makoto levantó sus manos y las contemplo…

Sangre.

Sus manos estaban impregnadas de la sangre de esa muchacha. Puso su mano en su cuello para tomarle el pulso…

No tenía.

Esa chica yacía muerta en frente de él.

Se puso de pie y le dirigió una gélida mirada a la chica en frente suyo, antes de decir…

-¿¡Tú la mataste!?- Preguntó el muchacho con frialdad. La mujer en vez de responderle, lo único que hacía era dirigirle aquella sonrisa de superioridad- ¡Responde!- Exigió con furia.

-Sí- Respondió la mujer- , si la matamos.

-"¿Matamos?"- Se preguntaba el muchacho ¿Por qué hablaba en plural?

-Así es. Nosotros la matamos- Dijo está vez un fría voz masculina a sus espaldas, como leyendo sus pensamientos.

Antes de que Makoto pudiese darse media vuelta para confrontar al hombre, este le traspaso u costado de la espalda con un cuchillo.

El muchacho gritó y cayó de rodillas por el dolor.

Al fin logro voltearse para confrontar al hombre. Al igual que la mujer, solo se veía su silueta.

Makoto iba a decir algo, pero el hombre se le adelantó.

-Y tú sigues- Y de vaivén de su mano, le traspaso el corazón.

-¡Uuuuaaaaahhhhh!- Gritó Makoto despertándose de golpe. Por suerte, el gritó no despertó a Sekai- Fu… fue otra pesadilla ¿Qué diablos quieren decir estas pesadillas? Sonara una locura, pero, me da la impresión de que tratan de advertirme de algo.

Makoto no pudo dormir en toda la noche.

Continuara…