CAPÍTULO 14
Las navidades pronto terminaron y los Cullen se decidieron a organizar una gran fiesta de fin de año. Tenían que celebrar que ese año de rencillas y tristezas acababa y que iban a dar inicio a un nuevo año y a un nuevo y feliz comienzo.
Ese día me quedaría a dormir en su casa, ya que aunque Charlie también acudiría, a Alice le hacía mucha ilusión que durmiera en su casa. Rosalie también se quedaría, al igual que Jasper.
A las seis de la tarde, empezaron ya todos los preparativos en la habitación de Alice, donde nos encontrábamos las tres. Cuatro horas más tarde, tendría lugar la cena, por lo que teníamos tiempo de sobra de prepararnos.
Alice no nos dejó ponernos los vestidos que traíamos, ya que había hecho por nosotras su elección, y a ver quién se atrevía a llevarle la contraria.
Aquella habitación parecía un auténtico salón de belleza, peluquería, manicura, maquillaje... Alice hizo de nosotras lo que quiso, pero nosotras estábamos encantadas. Con Rosalie no tenía mucho que hacer, porque ella era simplemente perfecta. Conmigo tenía muchas cosas que pulir, aunque ambas dijeran lo contrario.
Una vez que terminó con nosotras nos tendió los vestidos que usaríamos, los cuales eran preciosos.
Rosalie llevaba un vestido rojo palabra de honor que se ajustaba hasta mitad de sus caderas cayendo vaporoso hacia sus pies. Estaba sensacional.
Mi vestido era de un color azul eléctrico superelegante y glamuroso de corte y lineas muy favorecedoras, haciendo que pareciera más femenina y sensual. Era largo hasta los pies también. Tenía un escote en v y la espalda quedaba totalmente descubierta hasta el final de la espalda. Resaltaba muy bien mi pecho y se ajustaba muy bien a mi cuerpo, no sé como lo hacía Alice pero siempre sabía dar en el clavo.
A Alice, no le hizo falta mucho para poder arreglarse. Su vestido era largo también y negro y se anudaba detrás del cuello, parecía una top model.
Cuando nos dimos los últimos retoques, nos decidimos y bajamos. Había empezado a venir algún invitado ya. Rápidamente Alice y Rosalie divisaron a Jasper y Emmet y se dirigieron a donde estaban ellos, los cuales estaban embobados con las belleza que tenían ante ellos.
No quise romper su burbuja y me quedé un poco más apartada, estaban eclipsados por sus novias, y realmente las envidiaba. Envidiaba poder estar así con alguien, reclamándolo como mío pero solamente tenía una persona en mente, y era consciente de que no iba a poder estar así con él.
De repente unas manos suaves me tomaron por detrás, acariciando mis hombros y mis brazos. Yo sabía muy bien de quien eran esas manos, las cuales con un simple roce me hacían temblar.
Sentí como aspiraba mi cabello y como un leve suspiro salía de su boca.
Me giré levemente para poder mirarle a la cara y esbozó una pequeña sonrisa la cual le correspondí.
-Estás preciosa Bella, cuando pienso que no puedes llegar a ser más hermosa, siempre me sorprendes- me dijo tocando ligeramente mi mejilla.
-Pues yo no tengo palabras para describir como te ves tú- le dije sin pensar. Mi cara debía estar pasando por toda la escala de los rojos, este hombre me cortaba la respiración.
Tras un momento hipnótico de nuestras miradas, volvimos la cara hacia donde estaban sus hermanos, los cuales tenían una cara de enamorados que no cabía en ellos.
-No sabes cuanto los envidio- me dijo mirándome con nostalgia.
Yo asentí con la cabeza, sabía muy bien a lo que se refería.
En ese momento llegó Charlie, rompiendo así nuestra burbuja personal. Los padres de Jasper y Rosalie y Jasper también estaban, al igual que varios colegas de Carlisle que trabajaban con él en el hospital, todo ellos conocidos de Charlie también.
La cena fue muy divertida. Nos pasamos casi toda la cena brindando y riendo, sobre todo Edward al que se le veía radiante y feliz junto a los suyos.
Recogimos todo lo de la cena y nos dispusimos a prepararlo todo para dar la bienvenida al nuevo año.
Estábamos todos desperdigados por el salón, esperando que dieran las doce, hasta que por fin sonaron las campanadas.-...cuatro, tres, dos, uno ¡Feliz año nuevo¡.Los abrazos y besos no se hicieron llegar, estaba todo el mundo eufórico pero me faltaba alguien. No podía divisar a Edward entre toda la gente ¿Dónde se habría metido?
De repente unas suaves manos me alejaron del salón sin que nadie se pudiera cuenta de ello. Creía estar teniendo un deja vú, esto lo había experimentado yo antes.
-Feliz año Bella- me dijo apartándome el cabello y colocándomelo sobre un hombro.
Cuando me di cuenta un lindo colgante en forma de corazón colgaba de mi cuello , era uno de esos colgantes donde podías depositar una foto, era precioso. Abrí el colgante y en él había una foto de nosotros dos. Era una foto que nos hicimos en un fotomatón, era muy bonita, ambos nos mirábamos a los ojos hechizados como siempre que lo hacíamos.
Lentamente una lágrima empezó a caer por mi mejilla y el suavemente me la quitó. Entonces el empezó a sonreir.
Miró hacia arriba y yo seguí su mirada. Estábamos en el umbral de la puerta de la biblioteca, donde una ramita de muérdago estaba estratégicamente posicionada.
-Bueno- le dije señalando a la ramita – supongo que ahora tendré que besarte ¿No?.
Él empezó a reir negando con la cabeza- no Bella, soy yo el que te va a besar.
Acto seguido me cogió por la cintura atrayéndome hacia él. Con su otra mano acariciaba mi nuca. Empezó besándome la frente, luego siguió por mis párpados, luego con mis mejillas hasta que por fin besó mis labios.
Era un beso dulce y tierno al principio. Ambos saboreábamos nuestras lenguas deleitándonos con su sabor. Poco a poco el beso se tornó más demandante, lo deseaba, lo quería con toda mi alma. Mis manos acariciaban sus suaves cabellos atrayéndolo más hacia mí.
De momento escuchamos unos pasos e inmediatamente nos detuvimos apoyando su frente en mi frente mirándonos fijamente.
Alice tocó la puerta preguntándo por mí.
Salí a la puerta ocultándo a Edward detrás, Alice vino a avisarme de que Charlie se iba a marchar ya porque había tenido un aviso de la comisaría, así que le dije que iba enseguida, que me había entretenido admirando los libros de su extensa biblioteca.
Una vez que Alice se marchó, entré de nuevo en la biblioteca buscando a Edward. Salió tras la puerta y llevándose mi mano a su boca, la besó y me dijo- Anda ve con Charlie- Esbozó una pequeña sonrisa la cual yo le correspondí dándole un pequeño beso en los labios y diciendole un – Feliz año Edward -. No podia quedarme más tiempo allí así que salí corriendo fuera de la habitación.
Sabía que esto estaba mal, pero era consciente de que tanto si cedía como si no iba a sufrir, porque estaba total e irremediablemnte enamorada de Edward Cullen.
