Capitulo 14
" Volviendo a comenzar y preparándome para lo que se avecina."
Corrí con todas mis fuerzas para buscar a Peeta. Llegue al pueblo y no lo vi por ningún lado, así que fui a la panadería de su familia. Su casa está en el piso de arriba, por lo que me imagine que podría estar allí. Pero al llegar me percate que estaba su madre en el mostrador; suena tonto, pero me da miedo. Su mirada seria, penetrante y observadora, te da la impresión de que te está realizando un examen de una enfermedad contagiosa (estoy exagerando, lo sé). En fin, tome aire y entre. Había un cliente que estaba observando las tortas y sus decorados, al parecer los estaba comparando, ya que llevaba una libreta en su mano. Me acerque y la madre de Peeta se voltea y me ve. Ahí está su mirada de nuevo, aunque esta vez muestra menos seria.
- Buenos días señora ¿Estará Peeta aquí? - pregunto con timidez. Tengo miedo de que responda que no y luego me juzgue con que se supone que debería saber dónde está, es mi esposo después de todo.
- No, el no se encuentra aquí ¿acaso no te dijo donde estaría? - ven, como lo dije. Su entrecejo muestra confusión y un poco de molestia tal vez. Sin duda no soy la nuera que espero para su hijo. Nunca le agrade del todo.
- Ah… pues… es que hoy desperté y no lo encontré en casa. Supuse que podría estar por aquí..
- Pues te equivocaste niña, el no ha venido - me ve de arriba a abajo, luego hace una mueca y se voltea. Perfecto, ahora ¿Dónde estará?
- Búscalo por la colina que está frente al despacho de correos… tiende ir ahí con su padre en sus horas libres - me dice con indiferencia mientras acomoda unas galletas en el mostrador. ¿Una colina? Ah si, creo saber cual es… Le doy las gracias tímidamente y salgo de la panadería. Espero que este allí.
Camino hasta llegar a la colina; no es muy empinada, por lo que es fácil subirla. A pesar de que se encuentra cerca del centro del pueblo, todavía muestra verdor. Al pasar unos matorrales, entro en una especie de semipradera, rodeada de nacientes flores debido a la primavera reciente. Es bonito. Luego de caminar unos 15 metros encuentro un árbol el cual tiene una vista al otro lado del distrito. Si, se ve el paisaje del bosque que se encuentra a las afueras del distrito 12, el lugar que me acogió y me dio el impulso de sacar a adelante a mi familia. Ese bosque que tanto extraño.
De repente veo que algo se mueve detrás del árbol y sigo caminando hasta allí. ¡Bingo! Su madre tenia razón. Ahí, sentado entre dos raíces salientes del árbol y con mirada hacia el bosque; está Peeta. Su mirada sigue hacia el paisaje mientras veo que le da vueltas a algo entre sus dedos. Me acerco más y parece distante porque no voltea a verme. Pero es en ese instante en que decido llamarle cuando el, con voz serena me dice.
- Me encontraste. No debería sorprenderme - sigue viendo hacia el bosque y dándole vueltas al objeto. Es cuando me acerco más que me doy cuenta que el objeto entre sus manos es su anillo de bodas.
- Te busque por muchos lados…
- Y terminaste aquí - suspira y voltea hacia mi - ¿me puedes decir quién fue el del chisme?
- Pues… no creo que sea apropiado hablar así de tu madre. Ella fue quien me dijo - respondo cautelosa.
El sonríe un poco, casi como una mueca - a ella no se le escapa nada. Cuando se lo propone logra descubrir cosas que pensamos no decirle - me ve con algo de nostalgia. Bien se sabe que la señora no es monedita de oro, pero a pesar de todo es su madre y Peeta le tiene aprecio.
- Es un bonito lugar. Muy acogedor - contesto mientras me coloco a unos pocos pasos de el. Quiero abrazarlo, pero mi conciencia me dice que no de debo.
- Si - voltea de nuevo hacia el bosque - solía venir con mi padre en nuestros ratos libres. Decía que es nuestro lugar secreto, en donde podemos estar tranquilos y en paz - me comenta con nostalgia en su voz. No me gusta verlo así. Tengo unas irremediables ganas de acortar la distancia que nos separa y tomarlo entre mis brazos. Pero luego viene esa voz que me dice que espere… ugh
- Mi padre decía lo mismo del bosque. Era nuestro segundo hogar. Ahí me enseño muchas cosas…
- Como cazar… - dice dirigiendo la mirada hacia mi. De momento recuerdo la imagen de mi padre enseñándome a utilizar el arco y el entusiasmo con que me felicitaba cuando tiraba la flecha bien. Lo extraño… y mucho.
- Si… como cazar - respondo suspirando al final. Los recuerdos vienen y van.
- Esto ha sido estúpido…
- Completamente - respondo siguiéndole el hilo. Se perfectamente a que se refiere - Peeta yo vine a buscarte porq…
- Lo se… no tienes porque decirme. No se por qué, pero presentí que lo harías. En el fondo lo supe - detiene el movimiento giratorio que le hacia al anillo entre sus dedos y se le queda mirando detenidamente.
- Escucha por favor, no quiero quedar mal contigo. Se que lo que pasó no debió suceder desde un principio y que debí comentarlo antes, pero simplemente no pude. Temí a que sucediera algo parecido a lo de esta mañana. Pero me equivoque… me equivoque como no hay manera… Por favor perdóname. No quise hacerte sentir mal con esto…
- Kat…
- Fui una tonta al pensar que arreglaría las cosas con Gale, pero no fue así…
- Espe…
- Y ahora mira a lo que llegamos… Yo siendo una tonta que cree en tener la oportunidad de todo y ahora estoy ocasionando lastimar a todos... Entiendo si no quieres perdonarme; lo entiendo perfectamente, pero aún así espero que puedas hacerlo, porque no se si pue…
- Katniss ¿te puedes callar un momento por favor? - me pregunta inquieto y con un asomo de sonrisa en sus labios. Creo que fui impertinente. Dejo de hablar y me quedo asombrada por mi actitud desesperada - vaya, si que eres hábil con las palabras cuando te lo propones - comenta sonriendo un poco más por su comentario. Yo después de unos segundos lo sigo y le devuelvo la sonrisa.
- Lo siento… hable de más. Ya te maree con mis suplicas.
- Si que lo hiciste - sonríe de nuevo y luego va colocando su expresión un poco más seria- aunque no deberías por que hacerlo. En este caso soy yo el que debería pedirte disculpas a ti - ¿qué? ¿disculparse conmigo? ¡qué absurdo!
- No no no... no sabes lo que dices ¿Tu por qué? Soy yo la que estropea todo.
- Porque no debi ser injusto contigo. Tu no merecías pasar por esto..
- ¿De qué hablas? - pregunto sorprendida. ¿Qué diablos dice?
- De tener que elegir… Sinceramente no quise intervenir en tus sentimientos. No quise obligarte a estar conmigo cuando en realidad no podías o… simplemente no querías.
- ¿Cómo dices eso? No sabes de lo que hablas...- acorto la distancia entre nosotros y me arrodillo frente a el. Lo miro a los ojos, quiero que sepa que le hablo con sinceridad - eres un tonto ¿Cómo vas a pensar que no quiero estar a tu lado? Es absurdo. Tu eres un ser muy especial. Me diste esperanza esa vez cuando me diste el pan la primera vez que nos vimos. Me ofreciste lo que estaba buscando; fe. Fe en creer que puedo salir de la oscuridad; fe en creer en mi misma y en poder sacar adelante a mi familia y a mi misma - lo tomo de las manos - eres la persona con la que cualquiera desearía estar a tu lado… y la que, sin duda, estarían dichosos de poder llamarte amigo, hermano y… esposo - digo esto último en voz baja. Me da pena estar diciendo esto, pero es la verdad. De repente siento como acaricia mi anillo de bodas, le da vuelta en mi dedo y como acto seguido, entrelaza sus dedos con los míos.
- No sabia que pensaras así de mi… Me sorprende escucharlo - subo la mirada y encuentro a esos ojos azules como el cielo, los cuales me miran con sorpresa y ternura - pero más aún me sorprende que signifique eso para ti.
- Si. Eso eres y… tarde mucho en decirte - balbuceo como tonta. Otra vez - pero no podía esperar más. Debía hacerlo - él se me queda viendo fijamente y sonríe como sabe hacer. No tardo en hacer lo mismo y luego comenzamos a reír como niños. Si lo se, es raro, pero aún así magnifico. No se si esto fue un perdón hacia mi. Espero que si. Entonces mientras nos reímos, me ve a los ojos y luego se acerca y une nuestras frentes. El estar tan cerca de el me abruma, así que lo abrazo con fuerza. El me devuelve el abrazo y nos quedamos por unos instantes así. Al final pregunto - ¿volvemos a empezar otra vez? - el suspira, me acaricia el cabello y luego me responde tranquilamente.
- Es lo que estuve esperando escuchar desde hace rato - ríe un poco y luego me responde con la mayor sinceridad posible - claro que sí acepto - sonrió y luego me separo de el, nos reímos de nuevo y luego, como hacen los chicos en el colegio, hacemos el típico saludo que se dan los muchachos como símbolo de amistad; porque eso somos y de ahora en adelante espero seguir siendo, mejores amigos, hasta que el destino decida que hacer con mi revuelta de sentimientos.
El ríe aún más y yo me desconcierto ¿de que ríe tanto? ¿por qué me mira como si fuera un chiste? - Kat… ya veo que estabas desesperada en encontrarme… la verdad me halaga - sigue riendo. No lo entiendo.
- ¿A qué te refieres? - pregunto cautelosa.
- A que por buscarme, no te diste cuenta que todavía llevas puesta la ropa de dormir - no aguanta más y ríe como si fuera el mejor chiste del mundo. Abro los ojos con asombro y me veo ¡Si es verdad! ¡Qué vergüenza! Con razón muchos se me quedaban viendo cuando estaba en el pueblo. Mis mejillas se encienden por el sonrojo y el ríe más. Yo solo logro propinarle un golpe juguetón en su pecho y me uno a sus risas. Sin duda esta fue la mejor reconciliación que he tenido.
Y así pasan los días y Peeta y yo reforzamos nuestra amistad. Al diablo los problemas. Quedamos en acuerdo que serían olvidados. Unos de ellos fue la visita de Gale a la casa y el del tema del beso que él me dio; que por cierto, no lo he vuelto a ver. Es mejor así. Por ahora es primordial concentrarnos en disfrutar de la libertad que se nos otorga estos días antes de los juegos. Haymitch no comentó nada sobre la vez que me encontró luego de la pelea; se lo agradecí. En cambio, nos propuso enfocarnos en reforzar nuestras habilidades y destrezas para ponerlas en práctica antes de regresar al Capitolio. Esto no está permitido del todo, pero sin duda es necesario si queremos que uno de nosotros regrese a casa con vida y sin duda ese debe ser Peeta.
Acordamos entrenar los días que nos quedan. Programamos nuestros horarios de entrenamiento y habilidades. Un día está dedicado a entrenamiento físico, como correr, hacer abdominales, ejercicios de resistencia, etc. Los otros días nos dedicamos a mejorar nuestras habilidades. Yo les enseño a manejar el arco y a construir trampas. Peeta nos entrena en combates cuerpo a cuerpo y a mejorar nuestra resistencia a la hora de cargar cosas pesadas; y para nuestra sorpresa, Haymitch nos muestra que el cuchillo que coloca en su mano cuando duerme si tiene utilidad, ya que sorprendentemente nos enseña su destreza al lanzar cuchillos. Tiene una puntería perfecta y me atrevería a decir que igual a la de Clove, la tributo del distrito 2 de los juegos pasados.
En fin, nos alistamos lo posible para estar preparados. Mi madre incluso nos ayudo en la nutrición para mejorar nuestra contextura y ganar masa muscular, en el caso de los chicos; y mi hermana se encargo de curar las múltiples heridas y de aliviar los típicos dolores propinados por los entrenamientos. Sin duda somos un gran equipo.
Así pasan los días hasta que llega el día de la cosecha. Peeta y yo nos alistamos a tiempo y nos dirigimos tomados de las manos junto a mi familia y Haymitch hasta la plaza donde ocurrirá el evento que tanto temen los chicos en esta época del año, pero que esta vez, solo podrán disfrutar con alivio a no ser seleccionados, ya que los tributos ya están previstos.
Al llegar nos colocamos los tres al frente de la tarima instalada en la plaza. Llega el alcalde y Effie, esta última con un nuevo color en su cabello: naranja chillón. Luego de escuchar las palabras del alcalde y ver el video de siempre en donde hablan de la historia de los juegos, Effie se coloca frente al micrófono y con su tono habitual anuncia de nuevo el cometido de este Quater Quell y, luego de hablar sobre ello, propina un suspiro casi imperceptible y dice - ahora a seleccionar a la chica. Las damas primero, como es costumbre - camina a la urna y saca el único papel que hay allí - Katniss Everdeen - dice con todo un tanto serio y con pena a la vez. Peeta me da un tierno beso en la mejilla y me susurra al oído.
- Te protegeré, siempre. Vas a salir de esta - no puedo escucharlo, el será quien viva, ya lo decidí.
Effie me recibió con una sonrisa apenada y luego va y toma entre los dos únicos papeles que hay para los hombres - Haymitch Abernathy - ¡oh mi dios! El suspira, asiente y cuando comienza a subir los escalones de la tarima, Peeta se coloca al frente y hace lo que pensé que haría desde un principio.
- ¡Me presento voluntario como tributo! - ahora sí tengo que salvarlo, sea como sea lo haré. Daré mi vida por el, como el la dio por mi.
¡Ahora ya van a comenzarán los juegos!
Luego de que Katniss y Peeta se reconciliaran y reforzaran su amistad ¿Katniss podrá cumplir su promesa de salvar a Peeta? Esperemos que los sentimientos hacia el se crezcan al igual de los que Peeta siente por ella
¿Creen ustedes que Peeta podrá aceptar ser salvado?...
A petición de , les dejo un adelanto del siguiente capitulo. ¿Qué pasará en el tren?
"Las voces siguen y yo permanezco recostada de la puerta. La oscuridad provoca mas desesperación y mi miedo de que algo malo este sucediendo me abruma. Peeta y los demás se quedaron en el compartimiento de entretenimiento ¿Será que están a salvo? Mi miedo aumenta y decido salir, tengo que buscar a Peeta, lo necesito junto a mi. Pero cuando logro abrir la puerta, veo un destello que proviene de afuera y que se refleja fuertemente por la ventana de pasillo. Es ahí cuando asimilo que el destello es de un misil.
Grito y salgo corriendo a donde supongo que es el camino hacia donde esta Peeta. No veo nada y siguen los estruendos, las voces y otro destello viene. Mi desesperación aumenta.
- ¡Peeta! ¡Peeta! - grito desesperadamente, cuando choco de frente con alguien. Su agarre es fuerte y decidido - Suélteme… déjeme ya… - grito aún más fuerte, pero es gracias a otro destello de afuera que me permite verle el rostro al que me tiene tomada fuertemente de los brazos - ¡Haymitch!... ¿Dónde están?... Nos están atacando - hablo con miedo en mi voz.
- Katniss escúchame. Tenemos que salir de aquí ¡ahora!"
: Hola! Muchas gracias! Me alegro que te guste la historia y gracias por darme la idea de dejar un adelanto; así tendrán un poquito de lo que vendrá ;)
Ojala te haya gustado el capitulo nuevo y el adelanto del siguiente! Saludos!
Ires: Hola! ¿Qué tal? Espero que te encuentres muy bien y que te hayas divertido mucho en tu paseo
Katniss solo está asustada y lástima que no puede expresar lo que de verdad siente. Peeta la ama y eso debe ser suficiente, por lo que se verá luego que pasará con ellos y que Gale (se espera), no intervenga y haga las cosas más difíciles.
Gracias por comentar y ojala te haya gustado el nuevo capitulo Saludos!
Ane-Potter17: Hi! La verdad es que si. Gale no supo medir sus actos y ahora Katniss tiene que hacer todo lo posible para que Peeta la perdone, aunque el la ama mucho, ella tendrá que aprender a valorar su cariño ¿no es así?
Espero que estés bien! Nos vemos!
Chrushbut: Hola, hola! Katniss mando a Gale a volar y se espera que eso ayude a que Katniss mejore su relación con Peeta y puedan aprovechar el poco tiempo que les queda juntos, antes de volver a los juegos
Es triste que las personas valoren lo que tienen y se arrepientan de sus actos durante momentos difíciles :/ Eso si que es malo… Pero ¿quién sabe? Tal vez más adelante, cambien las cosas… Gracias por comentar! Cuídate
Yuki Ai Ne: Hola! Katniss se caracteriza por su deficiencia a la hora de expresarse… y tal vez es eso lo que ocasiona que ella no pueda decir las cosas como son… aunque no me gustaría estar en sus zapatos ahora jejeje pero hay que reconocer que por lo menos se dio cuenta que Peeta es lo que necesita a su lado ¡Por fin! Jajajaj
Espero que te encuentres bien Saludos!
