No me maten ewe

Siento haber desaparecido tanto, pero hacer el fursuit de Springtrap fue difícil y además luego estuve en las alianzas de celebración en la empresa donde trabajo… salí reina 2015 nwn yay luego, se me secaron las ideas, no tuve tiempo y aaahgggg tantas cosas -.- una que otra depresión media rara por el stress.

¡Feliz 2016!

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La tonada del toreador era un suave murmullo que se iba incrementando. La puerta de la sala principal se abrió de un golpe y Freddy entró corriendo, frenó su carrera resbalando un poco al final. Los Toys saltaron del susto y miraron al oso con sorpresa. La tonada se detuvo de golpe.

– ¿Dónde está ese imbécil? ¡¿Dónde mierda está Toy Freddy?!

La respiración del mayor estaba agitada y sus manos estaban empuñadas con furia, pasaba la mirada rápidamente por todos los presentes en la habitación, buscando respuestas. El gorro de copa había volado en la carrera y sus ojos aun estaban negros totalmente.

El oso Toy apretó el cuerpo del conejo celeste contra si, mientras que Toy Bonnie le miraba de reojo con confusión. Ellos también habían escuchado los gritos de Freddy al entrar a la habitación.

– ¿Fred que está pasando? –preguntó Toy Bonnie en un susurro.

– tranquilo… Voy a ver.

Aunque intentaba parecer tranquilo, estaba algo molesto: no pensó que sería descubierto tan pronto, menos esa misma noche. Salió de entre las cortinas arreglándose el corbatín con nerviosismo.

– ¿Qué pasa? –preguntó fijando la mirada en los ojos del oso mayor, desafiante.

Mientras hacía la pregunta, bajó del escenario con actitud arrogante, haciéndose el desentendido de cualquier situación.

– ¡Lo sabes, hijo de puta!

Freddy no dudó en salir corriendo y abalanzarse sobre él, botándolo al suelo de espaldas. Sin siquiera medir sus fuerzas, el mayor empezó a golpear el rostro del oso Toy, dando puñetazos secos que hacían un ruido metálico.

Toy Freddy le devolvió un par de golpes en defensa propia, aunque sabía que se merecía tal golpiza. Los nudillos de Freddy se empezaron a desgastar, dejando ver parte de su estructura metálica. Al oso mayor, el dolor, no le importó en lo absoluto.

– ¡Era mi amigo! ¡¿Cómo mierda pudiste…?!

– ¡No sé de que hablas, imbécil!

El mayor estaba totalmente cegado de rabia, dispuesto a destruir al menor. La nariz de Toy Freddy empezó a sangrar, mientras que Freddy no paraba de abollar sus mejillas. Un golpe hizo rebotar la cabeza de Toy Freddy en el suelo, desorientándolo por completo. Las mejillas del oso menor estaban tomando el mismo camino que los nudillos de Freddy; se estaban desgastando, dejando ver los circuitos internos. Freddy vio el momento perfecto para dar un puñetazo certero y romperle la nariz: levantó su puño para tomar impulso y sintió como hilos envolvía rápidamente su brazo.

– ¡Alto!

Puppet había aparecido para calmar los ánimos, con los hilos que colgaba de sus brazos había envuelto el antebrazo de Freddy para impedirle golpear mas. Freddy miró por sobre el hombro al hombre marioneta, tironeando su brazo para que le soltara.

– ¡¿Por qué le defiendes?! ¡No sabes lo que hizo!

Freddy, con su mano libre, cortó algunos hilos para poder volver a arremeter con la cara de Toy Freddy, quien empezaba a recobrarse. El menor no dudó en darle un puñetazo al mayor, en un intento de quitárselo de encima.

Toy Bonnie se había asomado al escuchar tanto ruido, viendo la pelea, no dudó en ir y derribar al oso mayor de una gran patada en la cabeza, salvando a su compañero.

– ¡¿Qué pasa?! ¡Maldición! –Tomó al oso Toy de las axilas y lo arrastró lejos de su contraparte Old– ¿Estás bien, Fred?

Freddy cayó a un lado pero en seguida volvió a levantarse, mientras que Puppet intentaba detenerlo desde el brazo que le tenía capturado. El hombre marioneta era arrastrado por la fuerza del oso mayor, quien sentía que estaba intentando retener un toro enfurecido.

Freddy, al ver que no lograba llegar al cuerpo de su enemigo, siguió tironeando como perro con correa; tal vez lograba cortar los últimos hilos sin sacarse el brazo.

– ¿Sabes lo que hizo? ¡¿Tienes idea de lo que hizo?! ¡Por SU culpa, Bonnie está luchando por sobrevivir!

Freddy dejó de pelear por un momento, dejándose caer de rodillas, llevándose la mano libre a la cara con pesar. La cara de Toy Bonnie cambio de un segundo a otro, dirigió rápidamente su mirada a Toy Freddy que apenas lograba mover su mandíbula por las abolladuras.

– No es cierto… –logró pronunciar el oso, molesto– no le he…

– ¡Cállate! –Gritó Freddy, con la voz desgarrada– ¡Lo destruiste! ¡Casi lo mataste!

Toy Bonnie negó con la cabeza, asustado. Toy Chica estaba totalmente impactada mientras que la tímida Mangle había agarrado a BB para que no viera tal brutal golpiza.

– Anda a verlo… ¡Velo con tus propios ojos! ¡Es tu maldita culpa que haya pasado! –gritó Freddy mirando a Toy Bonnie a los ojos.

– No… Dime que no –miró al oso menor a los ojos con miedo, pero este solo desvió la mirada.

Freddy tenía mucho odio acumulado contra el pequeño conejo, así que solo canalizó su furia entre ellos dos. El peli celeste no dudó en levantarse y dejar botado al oso menor. Toy Bonnie corrió con todas sus fuerzas por el pasillo hasta llegar a la sala de partes y servicio: no quería creerlo, no quería ni pensar que eso había pasado.

El robot Toy entró corriendo a la habitación, mirando horrorizado el estado del conejo.

– ¡Mierda, Bonnie!

El conejo morado en seguida estiró su mano libre en dirección del sonido que había escuchado, desesperándose un poco por encontrar al otro conejo, moviendo su poca vista hacia la puerta.

–Bonnie tranquilo, por favor –pedía Chica quien aun intentaba repararle.

Toy Bonnie se agachó y le tomó la mano libre, apegándola a su cara.

– ¡Lo siento! Maldición, mira cómo estás… Oh… ¡Esto no debió haber pasado por la mierda!

Apretaba la mano del conejo lamentándose, Chica escuchaba todo guardando silencio pero aun uniendo algunos cables.

Bonnie pareció calmarse al poder tocar a su amado conejo, acariciándole el rostro mientras este maldecía como podía al oso Toy. Chica le pidió a Toy Bonnie ayudarle mientras que Foxy fue a traer de vuelta a Freddy antes de que pasara a peor.

Toy Bonnie soltó la mano del mayor para sujetar las cosas que Chica le pedía, mientras este solo le sujetaba el rostro, ahí fue cuando Chica se dio cuenta de que el conejo celeste mantenía uno de sus brazos contra su regazo en forma muerta.

– Emh… ¿Te pasó algo en el brazo? –preguntó la rubia sin mirarle.

– Nada en especial –respondió el conejo sin darle importancia, pero recibió un golpe en el hombro por parte del peli morado– ¡Ey! Ahg okay… Me hice daño, no es nada.

Bonnie, fastidiado, subió su mano hasta agarrar una de las orejas de Toy Bonnie y empezó a tironearla.

– Di…le –dijo apenas, con su voz deformada y llena de interferencia.

– ¡Maldición, eso duele! –Se sobó la cabeza– ¡Okay! Freddy me atacó, eso, punto.

– ¿Nuestro Freddy? –Chica se impresionó.

– No… El mío.

Toy Bonnie agachó la cabeza, algo molesto por la situación. Bonnie volvió a buscar el rostro de su amado y acarició su mejilla. El peli celeste sujetaba con su mano buena el rollo de cinta que Chica iba usando para unir cosas.

– ¿Es muy grave el daño? Digo… Puedo repararte, si gustas –ofreció la rubia, casi terminando con el hombro del conejo morado.

– Si se puede hacer algo con esto, genial para mí.

Chica arregló lo más que pudo y dejó los demás cables colgando del brazo, por miedo a hacerle daño a su amigo si los cortaba. Aunque sabía que la relación de los conejos estaba complicando las cosas, ella sabía que para su amigo ese pequeño peli celeste era importante y no podía verlo herido y dejarlo así, sin más.

– Ven aquí, veré que puedo hacer con tu brazo.

Toy Bonnie estiró su brazo muerto hacia Chica y esta empezó a mirar la herida.

– ¿Te duele si toco? –preguntó tocando suavemente la piel que estaba dañada, el conejo negó con la cabeza– ya se te cortó la circulación eléctrica, está muy dañado… ¿Cómo te hizo esto?

– No quiero recordarlo y no preguntes por favor.

Pensar en eso le daba un amargor en el corazón, no era grato revivir esos momentos en su mente. Toy Bonnie apretó los dientes molesto al recordar todo eso, gruñendo para sí mismo y mirando a un costado con expresión seria.

Chica usó algunos cables del brazo mutilado de Bonnie para sustituir los cables mas atrofiado en el brazo del menor, este se mantuvo quieto y callado, mientras que Bonnie le sujetaba la mano sana. Toy Bonnie pudo notar que algunos dedos de Chica estaban totalmente quemados y los dedos meñiques y anulares parecían perder movilidad de vez en cuando; reparar a Bonnie había traído consecuencias. De a poco, la electricidad volvió a recorrer la extremidad de Toy Bonnie y este pudo nuevamente sentir sus dedos y algo de dolor en la parte que ahora cosía la mujer ave.

–Ya vuelvo a sentir… Mierda, como duele –dijo con una sonrisa de medio lado.

En eso llegó Foxy, trayendo del gancho a un molesto Freddy, quien se mantenía sin mirar a nadie en específico, con actitud de niño regañado. Cuando vio que el conejo celeste estaba aun en la habitación, Freddy, tuvo que controlarse mucho para no levantar la voz.

– ¿Aun aquí? Andante ya, no quiero que ese maldito imbécil te venga a buscar, ahí sí que le termino de volar los dientes – Amenazó.

– No eres el único con problemas ¿Sabes? –contestó el conejo con su característica testarudez.

Bonnie apretó la mano del conejo, algo temeroso de que se fuera. Toy Bonnie se estaba viendo algo acorralado en la situación, no quería irse pero debía decir algo para quedarse, aunque fuese la verdad.

– Dejé a Freddy solo por venir aquí, no me espera algo alentador al volver… –suspiró pesado– déjame quedarme un poco más, ni que te fuera a atacar.

Freddy bufó molestó y se fue a uno de los rincones a sentarse. Chica se alejó del par de conejos y se fue con Foxy hacia un lugar apartado. La rubia miraba sus manos detenidamente, midiendo el daño que ella misma se había hecho al reparar los cables electrificados de Bonnie.

– Debes… Decir la verdad –Susurró Bonnie.

– ¿Para qué? ¿De qué me sirve ventilar mi intimidad con los demás? Me prometiste que no le dirías a nadie… Bonnie, es algo muy complejo para mí…

Ambos conejos se quedaron en silencio, solo agarrándose de las manos. Toy Bonnie iba a apegarse al cuerpo del otro cuando un suave golpe en la puerta hizo que todos dirigieran su mirada a la entrada.

– Disculpen… Vengo a buscar a Bonbon –dijo Mangle tímidamente, asomándose apenas.

– Foxy… Iré más rato ¿okay? –Respondió Toy Bonnie sin mirarle.

La zorrita blanca entró lentamente y se agachó al lado del conejo, poniendo un tentáculo en su hombro.

– Por favor, ven conmigo… Realmente, tengo miedo de estar en la otra habitación, Fred está hecho una furia y tengo miedo que la tome conmigo sino te llevo de vuelta.

– ¿Él te mandó? –preguntó el conejo menor. Mangle asintió.

Bonnie miraba la cara afligida de la joven Toy, no quería que nadie tuviera que sufrir lo mismo que él. Con mucho pesar, le dio un apretón a la mano de su querido conejo, para que este le mirara confuso.

– Ve con ella… –Susurró Bonnie, soltándole la mano.

– Volveré cuándo pueda… Y en una pieza si es posible –le regaló una sonrisa.

Toy Bonnie entendió el mensaje, tomó la mano de Mangle y se fueron sin despedirse de nadie.

Al salir al pasillo, el pequeño niño de los globos estaba esperando a Mangle con su cabecita asomada desde la puerta del baño, escondido. Al parecer estaba algo asustado.

– Ey ¿Cómo estás? Es hora de recargar las baterías ¿No? –le dijo Toy Bonnie amablemente, tomándolo en brazos.

– Está muy asustado, al igual que todos, y no ha parado de seguirme – informó la peliblanca acariciando un poco al pequeño niño.

– Bueno, no los culpo, Freddy se puede volver un demonio.

Los tres se devolvieron a la sala principal, donde solo estaba Toy Chica con el Cupcake; Toy Freddy al parecer estaba siendo reparado por Puppet. Mangle se fue a su rincón y Toy Bonnie le siguió.

– ¿Un poco de compañía? –preguntó con una sonrisa, aun con el pequeño entre los brazos.

Ambos jóvenes se sentaron en el suelo, muy apegados el uno del otro. Cerca de su posición estaban unos cables para cargar sus baterías, los cuales unieron a sus brazos (y al del pequeño BB, también, que el niño no tiene batería infinita aunque a veces lo pareciera). La peliblanca envolvió a sus acompañantes con sus tentáculos y así se dispusieron a dormir por esa noche.

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Alguien ha notado lo bueno que es Toy Bonnie para los garabatos xD

Saben cuando escribo rápido, se me olvida toda la ortografía y llueven las teclas mal apretadas, al final termina así "La respirqción del mayor estaba ajitada y sus manos estaban empuñadas con furia, pasaba la mirada por todos los prsentes en la habitaicón, buscnaod repuestas." XD

En fin, creo que no me da el animo para responderles pero como siempre, siempre leo todos sus comentarios y los aprecio un montón, como dije antes no lo dejaré botado, NUNCA NUNCAAAA. Como ven, tomé la idea de cómo reparar el brazo de Bonbon, gracias a la señorita que me dio la idea en un review nwn

Así que, aunque me demore meses y me falte inspiración, seré un Fénix! y resurgiré para traerles un poco del Draaamaaaahhh~

Ademaaaas, pronto se acercan mis vacaciones! Por ahora, estoy ahogada en clientes argentinos que llegan en estas fechas a Chile owo

Necesito todo un diccionario para entender que necesitan una polera (remera para ellos) o una chaqueta (ellos dicen campera) y muchas cosas mas.

Me despido! Oh! Chicas, me recomiendan fics de Owari no Seraph, me la terminé y quiero mas shaoi (?)

un gusto volver aquí!