Capitulo 14

Tú me exasperas más

A los pocos días los chicos habían arreglado un encuentro entre Sirius y Gema.

Él iba caminando por unas oscuras calles, buscando algún bribón con el cual entablar alguna rencilla y de esa forma poder descargar toda su frustración.

Se introdujo en un callejón sin salida y maldijo su mala suerte, al parecer hoy no encontraría a nadie con quien tomarse a golpes de puño, pero se equivocaba.

Iba a volver sobre sus pasos, cuando una figura bajó desde los cielos, al principio se imaginó que era un ángel, blanco e inmaculado, pero luego reparó que era Gema.

― ¿Qué? ― Llegó a decir ― ¿Qué eres tú? ― Preguntó

― Mi nombre es Gim Ter-El, provengo del planeta Krypton, lo supe cuando estaba contigo.

― Me engañaste ― declaró Sirius visiblemente molesto

― No es algo fácil de decir ― dijo ella

― A mi me pareció que fue muy fácil "Mi nombre es Gim que se yo, soy una maldita extraterrestre que viene de un jodido planeta"

― Entiendo que estés molesto…

― ¿Molesto? ― declaró sarcástico ― ¿Me veo molesto? ¿Te parezco molesto? ¡NOOOOO! Estoy encantado. La mujer de la que estaba enamorado resultó ser una alienígena. ¡Ja! ― Y bebió un sorbo de alcohol de la botella que llevaba en su mano ― ¿sabes algo? Puedes irte al demonio ― declaró y cruzó frente a ella para salir del callejón, pero Gema lo tomó por la capa y salió volando.

Sirius pataleaba, tratando inútilmente de soltarse del agarre, pero al notar la altura que adquiría se quedó quieto, estaba demasiado bebido para desaparecerse así que decidió aguardar a ver que sucedía.

Una vez a una altura bastante considerable Gema lo alzó hasta su altura, abrazándolo

― Muy mala ubicación para ponerse romántica primor ― Se burlaba él irónico― Ya mi lívido estaba bastante bajo cuando te vi y ahora está aún peor.

― ¿sabes que esta postura de maldito superado, te queda patética? ― Dijo ella de igual manera

― ¿Y qué pensabas? ¿Qué iba a quedarme leyendo la historia de Hogwarts, mientras te decidías a regresar? ― Luego hizo un abrupto silencio sabiendo que había hablado de más, pero ella lo notó inmediatamente

― ¿Me esperabas? ― Sonrió mostrando una hilera de perfectos dientes

― ¡maldición! ¡Te propuse matrimonio! ¿Crees que a cualquiera se lo propongo? ¿Crees que fue fácil para mí decidirme a hacerlo? ¿Crees que te olvidaría de la noche a la mañana? ¿Tú lo has hecho? ― Gema estaba apabullada por tantas preguntas que encerraban tantos sentimientos íntimos.

― Debí rechazarte ― Le decía ― Se suponía que no podíamos casarnos…

― ¿Se suponía? ― Preguntó él ― ¿Significa que ahora se puede?

― Hay una forma, es riesgosa…

― ¿Podríamos hablar civilizadamente en el suelo firme? ― De repente la interrumpió él ― No me encuentro cómodo aquí

― ¿Prometes no huir?

― Pierde cuidado, has captado toda mi atención ― Se burló él más distendido ― Hay un café cerca de mi casa…

― Vamos a tu casa…

― ¡No! ― exclamó él ― Prefiero terreno neutral ― Ella sintió y los llevó en las cercanías de Grimauld Place

― Aguárdame ― Le dijo ― No puedo ingresar así a ningún lugar ― Declaró señalando su atuendo

― Definitivamente llamarías la atención ― Bromeó él, entonces sintió una ráfaga de viento que casi lo hace girar para luego volver a sentirla y ver a Gema, vestida con un sencillo vestido en color beige que le llegaba hasta las rodillas, con cinturón y zapatos de tacón negro y una cartera de la cual sacó una caja de plomo, la abrió y dentro de ella estaba su collar

― ¿Eso quita tu poder? ― Preguntó él

― esto debilita mi poder, nada lo puede quitar

Ambos se dirigieron a una confitería que estaba abierta, pidieron sendos cafés y ella le contó toda su historia. Sirius escuchaba atentamente cada detalle

― Nunca fue mi intención mentirte, tú has sido honesto conmigo siempre, pero debía guardar mi secreto, confiaba que nunca te enamoraras de mi ― declaró Gema sinceramente

― Yo pensé que era un fenómeno, pero tu historia es insuperable

― ¿Podrías no ofenderme? ― Le dijo Gema

― ¡No! ― exclamó Sirius ― ¡No era mi intención! Digo fenómeno en sentido de fenomenal. ― agregó atravesando las manos sobre la mesa y tomando las de Gema ― Yo creo que… que eres maravillosa

― No, esa es Diana ― Rió Gema

― ¿Diana? ― Preguntó Sirius

― La mujer maravilla, es miembro de la liga de la justicia.

― ¿Y ella está disponible? ― Bromeó

― No te le acerques… ― amenazó ella

―¿ Me pateará el trasero? ― Preguntó él

― No, te lo patearé yo ― Declaró resuelta y ambos se echaron a reír

― ¡Ven aquí! ― Le decía él poniéndose de pie y arrastrándola a su lado para besarla apasionadamente, por un instante todo desapareció, el bar, la ciudad, la tierra, Krypton, la historia de Gema, la historia de Sirius, eran dos personas que se amaban, simples , sin nada que se opusiera a su amor. Las lenguas se entrelazaban en una danza sensual y cálida, las manos acariciaban y los cuerpos se apretaban uno al otro.

― ¡Aguarda! ― De repente se separó Gema exaltada, acomodándose los cabellos revueltos ― Aún no te he dicho del ritual

― Aún no te he pedido matrimonio ― declaraba Sirius

― Si, lo has hecho ― decía ella

― Podría haberme arrepentido ― expresaba Sirius serio, Gema se puso pálida, nunca hubo calculado que él se pudiera echar atras, nunca pensó que él tal vez no quería casarse una vez que conociera que ella era un ser de otro planeta entonces salió corriendo del bar sacándose y guardando el collar. Sirius intentó perseguirla, al fin y al cabo la broma le había salido mal, pero el dueño del establecimiento lo detuvo para que abonara los café.

Cuando salió a la calle no pudo verla.

― ¡GEMAAAAAAAAAAAAA! ― Gritó ― Sé que me escuchas ― dijo más bajo ― no puedo vivir sin ti, yo quiero pasar el resto de mi vida contigo, me importa un cuerno que cuando te enojes me patees el trasero tan fuerte que me envíes a la luna, porque yo ya estoy en ella cuando me encuentro contigo, no necesito que me lleves a volar, ya lo hago cuando estoy junto a ti, y… ― Pero no pudo continuar porque una ráfaga lo levantó del suelo y lo elevó.

Gema lo abrazada y besaba y él le correspondía, sin pensar que estaban a varios kilómetros del suelo, atravesando el firmamento.

― Tú me exasperas ― Le dijo ella

― Tú me exasperas más ― Contestó él

Pasaron la noche juntos, en su casa, entregándose mutuamente, recobrando la pasión de vivir la vida, llenando el vacío que su ruptura les había impuesto en su corazón. Brindándose placer como ellos sabían hacer, pasionales, carnales y espirituales a la vez.

Al día siguiente se encontraron con Hermione, Ron, Dumbledore y todo el clan -El . Pasadas las presentaciones se dispusieron a hacer el ritual.

Sirius debía sostener su vara y Gim Ter-El su collar.

― ¡Aguarden! ― De repente dijo Sirius ― Acá hay gato encerrado. ― Todos miraron a Gema aguardando dijera algo

― Existe la posibilidad que salga mal ― declaró ella pasados unos minutos

― ¿Mal? ― Preguntó preocupado él

― Podrían morir ― Declaró Clark. Sirius retrocedió más preocupado por Gema que por el mismo.

― ¡No podemos arriesgar tu vida! ― Decía, ella se acercó y exclamó

― ¿Qué hay de la tuya?

― Mi vida no tiene sentido sin la tuya, pero tú eres muy importante, y no sólo para mi, para todos.

― Tú también lo eres. ― Le decía ella

Entonces Hermione y Ron los rodearon, y abrazándose los elevaron a más de 3000 metros de altura, siendo seguidos por todos los kryptonianos, Dumbledore los observaba desde el suelo.

Pronto los muchachos comenzaron a recitar palabras en latín

Adiunctionis , coagmentum , colligatio , coniugium , foederationus , eaternus , sempiternus

Las repetían mientras los kryptonianos realizan círculos a su alrededor, provocando que un remolino los envolviera.

Adiunctionis , coagmentum , colligatio , coniugium , foederationus , eaternus , sempiternus

Repetían Hermione y Ron al tiempo que soltaban a Gema y Sirius quienes se hallaban en un estado de inconsciencia provocado por las palabras y las vueltas.

Esa era la parte fundamental, los cuerpos debían mantenerse juntos en estado de levitación, hasta que se realizara la unión mágica eterna.

Dicho enlace era un juramento inquebrantable, de esta forma ninguno podía subsistir sin el otro y sus vidas estaban ligadas.

Todos aguardaban expectantes que el paso final se concretara y comenzó, de la vara de Sirius comenzó a fluir una luz blanca que rodeaba a Gema, mientras que del collar de ella una luz verde lo envolvía a él.

Durante minutos las luces los envolvieron como si fueran capullos de mariposas, y luego comenzó a mermar.

La levitación debía durar hasta que ambas luces ingresaran por completo en los elementos que lo generaban, pero, a mitad del camino los cuerpos comenzaron a caer.

Todos mantuvieron la respiración, aguardando la señal de Albus de detener el ritual pero el anciano no se movía, así que aguardaron.

Sirius y Gema continuaban descendiendo, Hermione estaba preocupada, no más que Clark que ya estaba a punto de sostener a su prima pero se mantuvo estático aguardando que se le diera la señal para ello.

Entonces Dumbledore hizo aparecer su escoba se elevó, y cuando los cuerpos estuvieron a una altura de 500 metros declaró

Vitae ― Y la pareja se detuvo abruptamente. Las luces continuaron con su camino de regreso, hasta desaparecer cada una en su instrumento generador.

Sirius y Gema abrieron los ojos, los de ella fulguraban una luz blanca, los de él verde, luego se besaron y comenzaron a bajar lentamente hasta terminar de pie en el suelo, cuando se volvieron a separar sus ojos ya no brillaban, no al menos con esas particulares luces ya que podían verse que un fulgor particular se encendía al observarse uno al otro.

Cuando todos estuvieron a su lado Clarck declaró

― Bueno Gim Ter- El , Gema ― Se corrigió ― calculo que ya no te veremos en la liga ― Y todos rieron

― Igualmente ― agregó Albus ― será muy bueno poder contar con su ayuda si alguna vez los necesitamos

― Esperemos nunca deber trabajar juntos ― decía Kal –El ― Todos sabemos lo que ello significaría.

Y los presentes asintieron preocupados, pero la tristeza duró muy poco, ya nada impedía que Gema y Siruis se casaran y pudieron compartir sus vidas de allí en a delante y para siempre.

El más contento de todos era Harry, que era quien más deseaba que su tío fuera feliz

La ceremonia pasó, entre burlas y más burlas, todos estaban felices, todos contentos. Los kryptonianos fueron recibidos abiertamente y la fiesta fue un suceso.

De repente Rose sintió que la sacudían, abrió los ojos y pudo ver a Minerva con la mirada desencajada y más pálida de lo habitual observándola al tiempo de gritar

- ¡Rose! ¡Rose! ¡Despierta Rose! ¡Rose!

- Me vas a gastar el nombre - Declaró molesta e intentó ponerse de pie, pero le fue imposible, sintió un líquido cálido correr por su rostro y se lo tocó, al ver sus manos estaban empapadas en sangre - ¿¡Que demonios!? - Exclamó intentando otra vez incorporarse

- Quieta- Le dijo Minerva - Albus fue a buscar algo que te ayudará - Recién allí Rose reparó que Dumbledore no estaba a su lado y luego lo vio llegar corriendo con una toalla embebida en un líquido

- ¡Aquí estoy! - Dijo - ¿Rose, me escuchas? ¿Estás bien?- Preguntaba observando como salía sangre de los oídos, ojos y nariz de la chica y entraba como en un trance

- No me puedo mover- declaró - la tía Min no me deja levantarme tío Al y me duele todo, todo - Y empezó a llorar

Albus y Minerva se sorprendieron cuando ella los llamó como la hacía de pequeña

- ¿Ha sufrido un daño cerebral? - Preguntó Minerva

- No lo sé - Respondió Albus - Esto le hará bien - Y colocó la toalla sobre la cabeza de Rose, la cual limpió la sangre que cubría a la chica

- ¡Quiero a mis papás! - Seguía llorando Rose como si fuera una niña pequeñita

- Ya vienen, ya vienen- le decía Albus- Mientras, bebe esto Rose

- Si tío - decía ella obediente y tomando una pequeña botella la bebió completa- sabe agrio tío- declaró luego

- Te hará bien pequeña, te hará bien - Y luego ella se desmayó

- ¡ROSE! - Gritaron Minerva y Albus al mismo tiempo sin obtener respuesta, Dumbledore la sacudió pero la chica continuaba inconsciente

- ¡Buscaré ayuda!- Dijo Minerva levantándose

- ¡No!- Dijo Albus- Aguardemos- y la dama se detuvo mirando de nuevo a Rose.

Pasados algunos minutos que a ambos le supusieron horas, ella comenzó a reaccionar, abrió los ojos lentamente y como le ocurría a sus padres, las heridas comenzaron a sanar, la sangre subía ingresando de nuevo en su cuerpo hasta desaparecer, el color volvió a sus mejillas y la movilidad a sus miembros.

- ¿Qué sucedió? - Preguntó aún aturdida

- Evidentemente entrar en mi mente y recibir toda esa información, de alguna manera saturó tu capacidad cerebral.- Contestó Albus

- Pues ahora me siento muy bien- repuso ella levantándose, pero tambaleó- Bueno, no tan bien - agregó y notó la toalla llena de sangre - ¿Es mía? - Preguntó y ambos interlocutores asintieron. Ella tomó la toalla y declaró- Nunca había visto mi propia sangre, jamás he sangrado.

- ¿Jamás?- Preguntó Minerva sorprendida

- Nunca- afirmó ella

- Estás débil, deberías recostarte un poco y luego veremos como seguir

- Es extraño, estoy muy cansada, tengo sueño y jamás lo he sentido.

- ¿Jamás?- Preguntó Minerva nuevamente

- ¿Todo un fenómeno no?- Declaró Sarcástica ella

- Lo siento - pidió disculpas Minerva

- Ella realizó el pacto Siltonovus- declaró Albus- No necesita dormir ni comer si no lo desea, y por supuesto que no sangra. - Minerva no dijo nada se limitó a bajar la cabeza y dijo

- Voy a la cocina a… a… a hacer algo- Y se marchó

- Has sido un poco brusco ¿No? - Le dijo ella

- No hay otra forma de decir algunas cosas. Acompáñame- Le ordenó subiendo por las escaleras siendo seguido por ella- Luego le explicaré que no eres un vampiro.

- No me interesa que me tema, al contrario, siempre es una ventaja - Respondió Rose sarcástica, Albus se detuvo y volviéndose a verla declaró muy serio

- Nosotros no te tememos, te queremos y nos preocupamos por ti, por tu condición, por tu vida que no mereciste vivirla así, merecías algo mejor, mucho mejor que lo que tuviste

- Yo he vivido

- No me digas que bien porque sabemos por lo que has debido pasar y calculo que ahora que están viendo tu pasado te estarás dando cuenta que tu vida fue una mierda

- No te permito

- ¡No te permito yo!- Gritó Albus de una forma que jamás ella visto- Aún no puedo creer que luego de todo lo que has visto puedas llegar siquiera a intentar defender a quienes, mediante aberraciones, te han convertido en esto- declaró casi despectivo. Rose miró hacia abajo y dijo quedo

- No fue mi culpa, me engañaron. ¡Y ustedes lo permitieron!- Gritó levantando la voz

- ¡No has visto toda la historia! ¡Luego de saber la verdad puedes echarnos la culpa si aún lo deseas! ¡Pero por ahora la única culpable eres tú Rose!

- ¿Yo? ¡Yo!

- ¡Si tú! Por creer que nosotros desistimos de buscarte, por creer que te abandonamos. Porque reconozco que eras pequeña, pero habías recibido el amor de tus padres, de tu familia, de nosotros, no puedo entender como es que lo has olvidado y como es que no dudaste un segundo en los dichos de Draco.- Rose quedó pensativa luego de un tiempo dij

- Creo que eso también tiene una explicación. - Reflexionó Rose luego de algunos segundos - El pacto Deditionis fidelis dediscitum - Y luego meneó la cabeza - Recién ahora todo tiene sentido.

- ¡Maldito Gunther!- Exclamó Dumbledore - ¡Con razón no podían tus padres visualizarte! Has borrado tus mejores momentos niña, te cerraron la capacidad de sentir las mejores sensaciones de la vida y te has convertido en…

- Un arma poderosa- dijo Rose

- Pero eso va a cambiar- Dijo Albus- Ahora descansa y mañana mismo rompemos el pacto, ese se puede deshacer.

- No, no se puede, necesitarías a mis padres para ello, lo cual es imposible.- Dumbledore suspiró

- Lo solucionaremos - y abrió una puerta - entra y descansa- Ella ingresó – Rose- la llamó

- ¿Si? - Preguntó ella

- Perdón por mi ofuscación, es que…

- Ya lo sé, me parezco a Sirius y Gema. Te exaspero.