LDS
Cap. Final
"Te encontré"
Aeropuerto Narita, Tokio Japón…
Entre un mar de gente en la sala de abordar de un vuelo comercial hacia Francia aguarda una hermosa mujer de vestido negro y lentes oscuros mirando una revista mientras espera a alguien, de repente busca algo en su bolso y saca de él un dije de oro del cual pende una flor de cerezo, el signo Kunoichi que ella recibió de su maestra, y que a su vez le diera a Reiko cuando la comenzó a entrenar, y sonríe con un dejo de dolor, pero al mirar aquel símbolo algo en sus instintos agudizados se enciende, un sentimiento terrible le oprime el pecho…
-Gyoko, amor, todo listo, podemos irnos ya.-dice el hombre rubio tomando en sus vigorosos brazos las maletas.
-Suerte en Francia, disfruten su estancia, yo iré primero a Tailandia con unos amigos y después nos reunimos con la señorita Reiko en Irlanda.-añade el hombre de coleta samurái al lado de la pareja.
-Alex…Shotaro-dice levantándose intempestivamente Gyoko con el medallón en su mano.-¡No podemos irnos! ¡Reiko está en peligro!.-añade la mujer ansiosamente, el militar y el samurái la miran dudosos.
-¿Cómo sabes eso cariño?.-cuestiona Kennedy.
-No lo sé Alex, solo lo siento, algo aquí dentro me dice que nuestra pequeña no está en el mar rumbo a su felicidad con ese chico, sino que algo malo le ha ocurrido.-a punto del llanto la Kunoichi.
-Gyoko, no es que dudemos de tus corazonadas, pero no podemos cancelar nuestros viajes solo por eso.-opina Alex.
-Yo le creo.-añade Shotaro.-algo semejante me ha ocurrido a mi desde que la vi despedirse de nosotros en ese restaurante, una sensación de que algo no está bien.-termina el fiel servidor de los Fujimoto.
-Alex, no podemos irnos si ella está el peligro, al menos debemos regresar a la casa de ese chico y cerciorarnos de que se han ido o de que están seguros -aún angustiada Gyoko mirando con sus ojos negros suplicantes a su marido, Alexander Kennedy sabe entender en los ojos de su mujer mucho más que cualquiera y sabe que no puede dudar jamás de sus corazonadas las cuales les han salvado la vida muchas veces antes.
-Vamos entonces, no nos iremos hasta saberla bien, aunque tardaremos en llegar a Saitama.-apoya el rubio, tomando los boletos de avión los rompe delante de ella y su esposa lo besa rápidamente en los labios, Shotaro sonríe mientras los tres abandonan la sala de abordar y salen entre la gente que viene y va en el aeropuerto.
Muelle C-45 Saitama…
Nataku despierta aún aturdido por el golpe, siente su frente y rostro cubierto de un líquido viscoso, intenta moverse pero no puede hacerlo, sus manos y pies están atados y sujetos en una silla, el lugar en que se haya es oscuro y solo un foco mal iluminado le hace darse cuenta en cuanto regresa de su desmayo que se encuentra en una especie de bodega, un lugar lleno de cajas en que su silla parece el único objeto en medio de ese sitio, el joven intenta moverse y zafarse de sus ataduras pero no consigue sino escoriar sus muñecas con un dolor agudo, una angustia terrible hace presa de su corazón, sabe que algo no está bien, que esas personas que lo secuestraron intentan dañar a Rei, y el sólo pensamiento de que lo hayan usado a él para acorralarla lo llena de ira, la posibilidad de que su Ángel esté en peligro lo desespera de una forma terrible, sabe que no puede quedarse allí y que debe hacer el intento por salir de ese horrible lugar, tiene que intentarlo, por ella…mientras se revuelve desesperado intentando zafarse de sus ataduras por los movimientos bruscos la silla cae al suelo con él arriba y provoca que se golpee de nuevo la cabeza…
-Ángel…no puedo dejarte ahora.-dice el joven, hasta ese momento todo lo que Rei le contó sobre su pasado lo veían bastante lejano, no podía creer en aquellos momentos en que la tenía entre sus brazos, en que se miraba en la profundidad de los ojos amatistas que una creatura tan perfecta como su Ángel hubiera sido capaz de llevar la vida de asesinatos, venganzas y odios que le describió…
Flash Back…
Nataku abrió los ojos lentamente y tardó en acostumbrarse a la leve luz de la lámpara a su lado, aún es de noche, pero él sonríe con una viva expresión de felicidad y alegría en su rostro, el recuerdo de lo que ha pasado hace unos momentos persistía en su mente, el aroma de Rei, fragante, intoxicante, adictivo…cada centímetro de su piel suave, sus seductores labios rojos diciendo su nombre y suplicándole que la enseñara a amar, las palabras no era suficientes para explicar la intensidad de sus sentimientos, "Increíble" era demasiado poco para describirlo, el que alguien como él, un simple ingeniero de muelle hubiera tenido la oportunidad de conocer el paraíso era tan por completo perfecto que debió haber hecho en su vida algo realmente bueno para que el destino le haya preparado ese regalo, el cómo esa mujer maravillosa había entrado a su vida lo hacía sentirse simplemente afortunado, él y su Ángel juntos para siempre era lo único que deseaba para su futuro, cientos de noches como esta en que los dos se entregaban por completo uno al otro lejos del mundo que los separa…al fin sus ojos se acostumbran a la luz y mira a su lado, la dura realidad lo golpea cuando su mano toca el espacio de la cama y bruscamente se levanta, ¿Dónde estaba su Ángel? ¿Por qué no estaba a su lado?...
-¿Ángel?... ¡Ángel! -grita aterrorizado el joven, no ve la ropa tirada en el suelo, no hay rastro alguno de que ella hubiera estado entre sus brazos solo hace unas horas, pero lo que pasó no había sido un sueño, Nataku podía sentir aún el sabor de los labios de Rei contra los suyos, el toque de las manos que dejaban un rastro de fuego en su espalda… ¿Dónde estaba ella? ¿Se habría ido?...cuando estaba a punto de saltar de la cama para buscarla, la puerta del baño se abrió y de ella salió la hermosa mujer de cabello negro envuelta en una bata blanca y secando su cabello mojado, al verla Nataku siente que el alma le regresa al cuerpo.
-Buenas noches Nataku.-dice ella sentándose en la cama a su lado y besándolo suavemente en los labios, pero no tiene tiempo de más porque los brazos fuertes la aprisionan de la cintura jalándola hacia la cama a su lado, él la abraza desesperadamente.
-No vuelvas a hacer eso, pensé que me habías abandonado, que te habías ido.-desesperado él susurra en su oído, la joven sonríe tristemente.
-Debería hacerlo, es lo que me dice mi razón, que no tenía derecho a haberte involucrado en la vida de una asesina como yo cuyo destino está condenado.-replica.
-No digas eso…-vehemente Nataku pero un dedo de ella se posa en su boca.
-Déjame terminar Nataku… sé que no debería hacerlo, que te expongo a peligros terribles quedándome a tu lado, pero luego de lo que pasó hace un momento, no podría separarme de ti aunque lo deseara nunca más.-decide ella abrazándose del fuerte pecho del joven como quien busca protección, él sonríe. -¿Sabes que el departamento de policía de Tokio, varios gobiernos extranjero, la IRA y los Yakuza de todo Japón pagarían millones por atraparme? -dice ella.
-No los culpo. -decide Nataku. -si los tuviera también los pagaría.
-Si supieras lo que he hecho antes Nataku…las vidas que he tomado buscando una venganza que ahora me parece muy absurda. -insiste ella.
-No quiero saberlo, solo quiero tenerte a mi lado para siempre Ángel, eso es todo lo que necesito, y no me importan los peligros a que me exponga amándote, todo vale la pena.-decide el chico besando ansioso los labios rojos de la joven, Rei corresponde a ese beso que como todos los que Nataku le daba, parecía borrar el dolor, el sufrimiento, la pena y la angustia con que había vivido toda su vida, y el chico de cabello plata siente que él puede besar aquellos labios toda su vida sin quejarse por ello…-¿Sabes que aún falta mucho tiempo para que amanezca?.-cuestiona Nataku bajando la bata de baño de los hombros de Rei que sonríe.
-Lo sé…-susurra ella en el oído del joven haciéndolo sentir escalofríos mientras lo besa de nuevo…
Fin Flashback…
Nataku recuerda aquellos momentos y una nueva fuerza se enciende en su corazón, mezclada con la inminente sensación de peligro, lo cual lo hace sentir que nada lo detendrá para salvar a su Ángel, de un tirón terrible logra al fin vencer una de las sogas y a pesar de las heridas sangrantes de sus muñecas se suelta de los amarres, luego ansiosamente desata los de los pies, su corazón late de una forma imposible, el solo pensamiento de que algo malo le pase a ella lo hace adquirir fuerzas inimaginables. Al fin tambaleante se pone de pié sujetándose de las cajas de madera derribando algunas, y con paso tembloroso intenta salir de esa horrible bodega en que sus captores lo han dejado, abre la puerta corrediza y la luz de la luna hiere sus pupilas, mira entorno y descubre que se haya en una bodega de un muelle comercial, pero lo que en verdad lo aterra es el sonido de pasos marciales en su entorno, y las siluetas con mascaras negras y armas que avanzan por las paredes de aquella zona de los muelles, ¿La policía en ese lugar?...¡Sus sospechas eran verdad! Su Ángel era la presa de aquellos hombres, a pesar de su debilidad y sus heridas, Nataku avanza sujeto de la pared hacia donde ve que se dirigen aquellos policías…
-Ángel, no quiero que algo te pase, si te pierdo, yo no voy a sobrevivir.-balbucea Nataku intensamente…
Los terribles ojos amatista se clavan en el rostro de Petzite con un odio y una furia que hacen que la celosa mujer comience a arrepentirse de haber hecho ese trato, había escuchado demasiadas historias sobre Fénix entre los Yakuza como para no temerle, mientras tanto Rei con la otra mano sostenía firmemente la katana en el cuello de Zafiro quien sudaba copiosamente, pero tampoco dejaba de apuntar el arma de fuego a la cabeza de la asesina.
-Les repetiré la orden de nuevo, quiero ver a Nataku a salvo y puede ser que perdone sus vidas y solo me aleje de aquí, si se niegan o intentan algo, ninguno de los tres vivirá para contarlo, tengo ventaja sobre ambos.-sonríe la Kunoichi.
-¿Ven…ventaja…?-entrecortado Zafiro ríe nerviosamente.-te apuntamos con armas de fuego, somos dos, no veo…la ventaja.-una sonrisa de ella.
-La ventaja Zafiro, está en que de los tres, yo no le temo a la muerte, lo cual el temblor de tus manos, el sudor de tu rostro y la debilidad de tu voz no parecen hablar muy bien de tu relación con ella, así que decide. -Apremia la mujer de traje negro con firmeza…A lo lejos las siluetas de los policías de fuerzas especiales que avanza a paso marcial por los alrededores del muelle se escuchan, el oído agudo y entrenado de la Kunoichi capta al momento las pisadas y el sonido de las armas al ser cargadas y una sonrisa ambigua se forma en sus bellos labios. -debí saber que ustedes tenían algo como esto preparado, ¿Así que un trato con la policía? Son unos cobardes. -dice ella, Zafiro quien no se ha percatado de nada no comprende, pero Petzite sonríe maquiavélicamente.
-Así es asesina, la policía hizo un trato conmigo, tu maldita vida a cambio de mi libertad y no dudé en hacerlo, así que ya sabes que no tienes escapatoria, ¡Estás perdida! -añade la Yakuza de cabello verde, la risa terrible escapa de labios de la Kunoichi.
-¿En verdad crees Petzite que lo estoy?... no me subestimes querida. –dice con una seguridad perturbadora Rei, mientras tanto los comandos de fuerzas especiales se van acercando, Serena va a la cabeza del operativo, con su arma cargada y lista, delante de ella puede ver la terrible escena de la mujer de negro amenazando el cuello del jefe Yakuza con su katana mientras este y la chica de cabello verde le apuntan con sus armas, el corazón de Serena late desacompasadamente de una forma inusual, en su entrenamiento policiaco había participado en numerosos operativos y jamás había sentido la mitad de adrenalina que en este, ella cree que es solo el sentimiento de satisfacción que siente el cazador que por mucho tiempo a seguido a un tigre feroz y ahora se haya frente a él para poderlo atrapar, allí a unos cuentos pasos de ella, estaba esa mujer, ese monstruo asesino que ella juró atrapar, y nada en el universo iba a impedir que se escapara… la rubia toma el radio que pende de su cinturón y lo acciona.
-Aquí comando a puestos de ataque, nadie da un paso hasta mi orden, avanzaré primero y trataré de que se entregue. -anuncia la comandante Tsukino.
-Entendido… mensaje recibido cambio… -se oye la respuesta de Yaten y de Haruka.
-Comandante… creo que razonar con ella no es lo mejor en este momento, pero confío en Usted, solo tenga cuidado… cambio. -Corta Makoto la conversación desde su radio.
-Kino tiene razón comandante, no creo que deba ir sola. -se atreve Mina.
-Es mi responsabilidad y mi decisión, además sabes que nos conviene más viva, así que lo intentaré… ¡Escuadrón F-43 avance a discreción y no ataque hasta mi orden! -Reitera ella, los policías de máscaras negras se preparan ya apuntando con sus armas hacia la mujer de gabardina negra, Minako se dirige a Motoki que con su chaleco antibalas y su equipo de filmación en mano se haya atrás.
-Qué date aquí reportero, no puedes seguir a nuestro lado, es peligroso. -añade la rubia, el chico asiente.
-Al menos tengo lentes de largo alcance. -se excusa el rubio. -tengan cuidado… -añade mientras Serena camina hacia el grupo que se haya en el muelle con su arma por delante…
Carretera Yoshida, camino a los muelles…
A bordo del auto conducido por Setsuna se hayan ella y Ami, la forense peliazul lleva en sus manos los documentos que demuestran el parentesco de su comandante y de la asesina serial más terrible de Tokio.
-Setsuna, ¿En verdad crees que todo esto terminará en tragedia? -pregunta Ami angustiada.
-Estoy segura Mizuno, tu viste la furia casi desmedida con la que la Comandante ha perseguido a Fénix desde que esto comenzó, cuando la tenga delante no va a dudar en llegar a cualquier extremo por atraparla. -preocupada la de ojos rojizos. -Sé que solo podríamos evitar una tragedia si llegamos a tiempo de decirle la verdad.
-No nos creerá, es que esto es tan por completo inverosímil, la asesina y la policía encargada de arrestarla unidas por lazos de sangre. -aún no se convence la joven de cabello azul.
-Se a lo que te refieres Mizuno, pero no tenemos otra opción más que intentarlo, ruego al Gran Kami que podamos hacerlo a tiempo y no haya algo que lamentar. -termina la criminalista acelerando y rebasando a algunos autos que van por la carretera…
Muelle C-45 Saitama…
-¡Fénix! ¡Estás rodeada! ¡Baja el arma ahora mismo! -grita con su voz potente Serena y sigue avanzando hacia ellas, la asesina escucha esa voz a sus espaldas y con su oído entrenado calcula en su mente la distancia a la que está la policía, casi cinco metros en este momento y se sigue acercando, cuando esté a tres metros de ella será más fácil dar en el blanco.
-¡Hazlo ya maldita asesina! ¡No tienes salida! -anima hiriente Petzite, Rei sigue de espaldas a Serena, evaluando sus posibilidades, sabe que está rodeada. Una rápida ojeada en torno le advierte la presencia de policías arriba de las bodegas, francotiradores a la derecha, lanchas que avanzan por el mar y seguramente más de treinta tras ella esperando la orden de la chica policía, sabe que ya está perdida, pero su formación Kunoichi la ha preparado para este momento toda su vida, y sabe que una Kunoichi acorralada tiene una sola consigna, perecer con honor y hacer el mayor daño posible, debe ser en tres movimientos, primero rebanará el cuello de Zafiro, luego lanzará una estrella ninja que tiene en su cinturón justo a la yugular de Petzite, aunque para ese momento quizá ya le hayan disparado varios tiros, el movimiento final es muy claro, tomará el Kaikén que lleva en la bota derecha y lo lanzará directo al corazón de la chica policía…
-¡Lo repetiré de nuevo Fénix! ¡Baja el arma ahora! -grita Serena ya muy cerca de ellos apuntando con su arma, Rei aún no la mira, solo respira hondo, pero en esas fracciones de segundo tiene ya trazado su plan, es el momento entonces de ver de frente a su tercer enemigo, así que Reiko Fujimoto gira el rostro y se topa por primera vez desde que inició esta cacería con el rostro ahora sin máscara de Serena Tsukino, es justo en ese momento en que los ojos amatista de la asesina se cruzan con los ojos azules de la policía, en que los más dormidos recuerdos del pasado de Reiko Fujimoto se encienden como un interruptor, su cerebro lanza imágenes sucesivas de la niña rubia de rizos que se sujetaba de su mano en aquella fiesta de año nuevo cuando su padre les tomó aquella fotografía, la pequeña Usagi que lloraba porque su farola se había incendiado y luego sonreía entre lágrimas cuando su hermana mayor le cedió la suya, la Usagi que en las noches de tormenta iba a su cama buscando protección, la Usagi que aquella noche terrible del asesinato de sus padres se aferraba llorando a su pecho y mordía su mano para no gritar, esa Usagi de quien la habían separado en la oficina de seguridad social, a la que juró una vez encontrar así le costara la vida, la Usagi que había buscado desesperadamente, su hermanita, era la comandante de policía que la había perseguido todo el tiempo…
Los ojos amatista de Reiko se comienzan a llenar de cristalinas lágrimas cuando en fracciones de segundo su mente conecta todos sus recuerdos pasados al ver el rostro terrible de la policía rubia que la amenaza con su arma, la emoción mas indescriptible hace presa de la asesina, por si aquel rostro no fuera suficiente para reconocerla, Rei mira en el brazo derecho a la altura del codo aquel lunar alargado que era característico de todos los Fujimoto, el mismo lunar alargado que ella tenía, una lágrima rueda por el rostro pálido de la asesina al darse cuenta de aquella verdad tan terrible y tan injusta…
-Usa…Usagi…-balbucea ella el nombre querido bajando lentamente la Katana del cuello de Zafiro…
-¡Te daré cinco segundos para que tires el arma y te entregues Fénix! ¡Si no lo haces dispararemos! -amenaza Serena ya muy cerca de ella, un nudo se forma en la garganta de Rei, su hermanita está delante de ella, quiere decirle tantas cosas, quiere correr a abrazarla y a decirle que sus Padres están vengados, que ella la ha buscado toda su vida, que la ama y a que ahora que la ha encontrado no quiere separarse más de ella, pero entiende que los designios del Karma son insondables, que al parecer el destino está en contra de ellas y que el momento presente no es el más propicio, pero aún le queda un recurso más, lleva la fotografía desgastada en la bolsa de su gabardina, quizá si ella la mira…
-5,4… -cuenta Serena implacable, Rei sabe que debe actuar rápidamente si quiere que ella entienda el mensaje y mete la mano entre su ropa, ese movimiento basta para poner nerviosos a Serena, Zafiro y a Petzite que de sobra sabían lo que la asesina escondía en sus ropas, la mujer de cabello verde entonces tiene un impulso y sin esperar a que la policía siga el conteo, con su mano temblorosa lanza un disparo que impacta directo en el abdomen de Rei, Zafiro llevado por el mismo impulso lanza otro disparo que esta vez entra por el costado de la mujer, Serena pensando también que Fénix podrían esconder otra arma dispara su pistola y ese disparo se incrusta en el pecho de ella, el primer escuadrón de policías de fuerzas especiales tras Serena al escuchar los disparos de su comandante también accionan sus armas y de improviso cinco balas más dan de lleno en el cuerpo de Reiko masacrándola por completo, la mujer de negro se convulsiona ante los impactos mortales que se incrustan en su cuerpo, por la fuerza de los tiros ella deja caer la katana al suelo, y luego cae ella también pesadamente hacia atrás en el suelo del muelle en un charco de sangre…
-¡ALTO EL FUEGO! -grita Serena con voz potente al ver que nada más puede hacerse, y abatida baja el arma, parece que todo terminó, a lo lejos dos helicópteros sobrevuelas la zona alumbrado con sus lámparas el lugar del siniestro, dos agentes de fuerzas especiales avanzan hacia el lugar en que en un charco de sangre el cuerpo de la asesina se convulsiona aún apuntando con el arma. -Aino… llamen una ambulancia. -dice Serena a Minako que hasta ese momento se acerca seguida de Motoki, quien ha dejado de tomar fotografías, aunque no sabe lo que pasa del todo, sabe que la forma como murió la asesina merece respeto y él ya no seguirá su trabajo.
Zafiro ha caído al suelo de rodillas soltando su arma y sujetándose la cabeza, Petzite por su parte solamente sonríe, Serena siente una extraña melancolía y tristeza al ver el terrible fin que ha tenido la asesina, pero sabe que no pudo evitarlo, ella intentó atacarlos a pesar de las advertencias y antes de que alguien más saliera herido, era preferible, a pesar de que se repite todas esas consignas, no sabe porqué se siente tan terriblemente mal; así que se limita a dar media vuelta, hasta que escucha el alboroto que el chico de cabello plateado hace al intentar abrirse paso empujando a los policías de negro…
-¡Ángel! -es el grito desgarrador del joven -¡Maldita sea déjenme pasar! -furioso el joven forcejeando con los agentes especiales, Serena reconoce en el acto al joven Yamada, y con voz firme ordena a su equipo.
-¡Déjelo pasar! -dice ella, los policías se retiran y Nataku pasa corriendo hasta el lugar en que la joven herida agoniza, conmovido se arrodilla a su lado y acaricia el rostro amado con ternura sin poder evitar que una lágrima corra por su rostro.
-Ángel. -dice el joven levantando la cabeza de ella y colocándola en sus rodillas, un hilo de sangre corre por la boca de la chica quien está muriendo, Nataku baja el rostro y la besa en los labios levemente, Minako tras Serena no puede evitar un sollozo ante la conmovedora escena y limpia sus lágrimas con el dorso de su mano, Serena también parece muy consternada, tanto que no logra entender las lágrimas que parecen acudir a sus ojos, y confundida da media vuelta tomando su radio.
-¡Kaioh! ¡Quiero la ambulancia ahora! -dice ella…
-Na… Nataku… estás… bien… -balbucea ella y toca levemente el rostro de su amor dejando una marca de sangre en la mejilla de él, Nataku llora y sujeta la mano de ella. -Usa… Usagi… la foto… -dice Rei, una bocanada de sangre sale de su boca entre estertores y no la deja terminar, pero el joven entiende y buscando entre la ropa de ella extrae la fotografía desgastada y entonces grita.
-¡¡COMANDANTE TSUKINO!!! -el grito de Nataku detiene a Serena que ya se aleja y la hace mirar atrás, al hacerlo, contempla con los ojos dilatados al joven que le muestra la fotografía, la policía rubia no puede creer lo que sus ojos miran, caminando con paso errante tira su arma al suelo y se va acercando al lugar en que Fénix agoniza, a cada paso que da aquello le parece una terrible pesadilla de la que desea despertar en ese momento, esa fotografía, las dos niñas con kimono sujetas de la mano, ¿Cómo era que Fénix tenía una fotografía como esa?... era necesario que ella fuera su… su… la sola palabra le parece imposible, recuerda el día en que antes de entrar a la academia de policía, sus Padres le confesaron la verdad sobre su origen, el día en que Kenji Tsukino se negó a hablarle de su familia por su seguridad y como único lazo de su pasado, le alargó aquella desgastada fotografía diciéndole que la niña de cabello negro era su hermana, que la habían separado de ella por razones de seguridad y que había sido dada en adopción a otra familia, su Padre también le había hecho prometer que por el bien de ella y de su hermana jamás intentaría buscarla… desde ese día Serena conservó esa fotografía como el único lazo con su pasado, y dedicó todos sus esfuerzos para ascender en las fuerzas policiacas a la memoria de su hermana desconocida, ahora como si el destino se quisiera burlar de ella, había encontrado a la única persona que la ligaba a su desconocido pasado, a su única familia, en la persona de la asesina que perseguía, de la mujer monstruosa que había jurado atrapar, de la criminal que había ¿Asesinado?... esa última palabra la llena de una angustia tan grande, la verdad es tan terrible que no puede contener un desgarrador grito que resuena con eco dolorido por todo el muelle.
-¡¡¡NOOOOO!!! -dice Serena corriendo desesperada hacia el lugar en que la asesina agoniza y tirándose de rodillas a su lado, copiosas lágrimas escapan de sus ojos cuanto sujeta la ensangrentada mano de la mujer que está muriendo, el escuadrón policiaco que se retiraba, Motoki y Mina se han quedado estáticos y paralizados ante el terrible grito de su comandante, nadie comprende una sola palabra, hasta que el auto negro llega rechinando los neumáticos y de él bajan apresuradamente Setsuna y Ami, la criminalista corre apresurada al muelle y es la primera en toparse con la terrible escena, molesta crispa sus puños en su mano…
-Llegamos tarde… -se recrimina ella, Ami llega corriendo después, y debe cubrir su boca para no gritar, se sujeta del brazo de Setsuna y solloza impresionada.
-Gran Kami… esto es terrible. -dice la forense de cabello azul.
-¿Mizuno? ¿Meiou?... ¿Ustedes comprenden todo esto? -aterrada Mina.
-Por desgracia Aino… es así. -añade Setsuna conmovida, pero ninguna de las tres se atreve a llegar hasta el lugar en que Serena y Nataku toman las manos de la mujer agonizante.
Con sus últimos momentos de vida, Rei contempla con sus ojos morados llenos de una extraña luz de alegría a la rubia que toma su mano y cuyas lágrimas mojan su cara, Serena jamás había visto en esos orbes terribles que la obsesionaron y paralizaron tanto tiempo aquella ternura.
-Usa… Usagi… -dice Rei. -te… te encontré… -entrecortadamente. -cum… pli… mi promesa… -añade ella y levanta su dedo meñique, un flash en la mente de Serena la hace recordar, parece como si hubiese sido necesario este evento terrible para disparar sus recuerdos dormidos…
Flash back…
La pequeña Reiko saca de entre sus ropas dos fotografías, ambas son iguales y en ellas muestra a las hermanas con sus kimonos tradicionales, las dos tomadas de la mano en la ceremonia de año nuevo. La fotografía es en blanco y negro.
-Toma esto Usa… -le da la mayor la foto a su hermanita. -Guárdala y llévala siempre contigo, esto nos mantendrá juntas. -explica la de cabello negro a su hermana, la rubia toma la fotografía y la guarda entre sus ropas.
-Reiko… ¿por qué me dices eso?... -cuestiona asustada Usagi.
-No temas, si algo pasa, juro que te buscaré y que aunque sea lo último que haga en mi vida te encontraré y estaremos juntas de nuevo… -dice la niña más grande.
-¿Lo prometes -duda la pequeña.
-Lo prometo Usa… -acaba Reiko levantando el dedo meñique de su mano sana, Usagi levanta también el dedo meñique y ambas hermanas entrelazan sus dedos sellando la promesa…
Fin flashback.
Una fuerza mayor que ella misma hace a la atribulada policía levantar su dedo meñique y entrelazarlo con el de la asesina, una sonrisa de felicidad inunda los labios de Rei manchados de sangre, luego mira a Nataku.
-La… encontré Nataku… te… encontré Usa… y ahora… puedo morir… tran… quila. —Una tos terrible no la deja seguir, el chico la besa en la frente sin decir una sola palabra. -Gra… cias… te amo… -acaba ella mirándolo amorosamente. -Los… amo a los dos… -termina al fin la chica y exhala un suspiro hondo, cerrando sus ojos morados mientras una sonrisa hermosa ilumina sus rasgos, la mano que sujetaba el dedo de Serena cae inerte en el suelo, Nataku comprende lo que ha pasado y abraza el cuerpo sin vida de la mujer presionando su cabeza en su pecho conteniendo malamente las lágrimas de sus ojos, Serena se ha quedado paralizada, con el uniforme lleno de sangre, y la vista fija en la mujer que acaba de morir delante de ella, por momentos no logra articular ningún pensamiento coherente y solo contempla la terrible escena de aquel chico deshecho por la muerte de la persona que ama, luego levanta su mano y la contempla llena de sangre, de aquella sangre que era… su propia sangre… y que ella había ayudado a derramar… una mano se posa en su hombro haciéndola volver a la realidad, ella gira la vista y se topa con el rostro comprensivo y serio de Setsuna Meiou.
-Comandante, lamento mucho haber llegado tarde, nos enteramos de su parentesco hace unos momentos, hicimos todo lo posible por llegar antes y evitar una tragedia, creo que no pudimos hacerlo. -dice ella, Serena se levanta llorosa y limpia sus lágrimas con su mano.
-Entonces es verdad... Fénix y yo… somos… hermanas… -dice ella con dificultad, Setsuna asiente con la cabeza.
-Es verdad comandante, lo son, pero no creo que este sea el mejor momento ni el mejor lugar para que se entere de lo que descubrimos, hay que pensar en muchas cosas antes, como el traslado del cadáver, la explicación para los medios, las declaraciones… -dice ella, Serena la mira aún aturdida.
-Meiou… si fuera posible que tú te hicieras cargo de eso… yo no creo tener calma para nada. -dice abatida la rubia.
-Entiendo, déjelo en mis manos. -termina ella y se aleja, Serena entonces vuelve a ponerse de rodillas frente al cadáver de su hermana y mira con evidente compasión a Nataku que con los ojos cerrados sigue aferrado al cuerpo de ella.
-Yo… yo no sé si decir que lo lamento… sea bastante… -balbucea Serena llorando, Nataku abre los ojos. -¿Cómo… cómo se llamaba mi hermana? -añade ella temiendo que el joven no desee responderle.
-Para mí… era solo mi Ángel. -dice él acomodando unos mechones de cabello negro del rostro sin vida de la chica con tanta ternura como si ella estuviera viva. -pero… creo que ella quisiera que su hermana supiera que su nombre era Reiko. -dice el chico de cabello plateado.
-Reiko. -balbucea Serena levemente y alarga su mano hasta el rostro sin vida de ella acariciando la mejilla de Rei.-hermana…-la palabra querida que siempre pensó pronunciar con cariño sale de sus labios con el doloroso gesto de quien ha dicho una blasfemia, así le parece ahora a Serena, que hasta esa palabra es indigna en sus labios…hasta que otra voz suena a sus espaldas.
-Comandante, llegó el equipo forense, Taiki trajo la camioneta, debemos llevárnosla ahora. -dice Ami, Serena mira a Nataku que ha escuchado aquello y observa con ojos furiosos a la forense de cabello azul.
-Mizuno… ¿No podrías esperar un poco? -dice la rubia.
-Sabe que no, son procedimientos oficiales, por favor comandante. -pide Ami, Serena mira a Nataku aferrado al cuerpo de Rei.
-Señor Yamada, por favor, ha escuchado. -dice Serena, el chico las mira molesto.
-¡Si creen que dejaré ir a mi Ángel están equivocados todos! ¡Jamás me separarán de ella! -ruge desesperado, Ami mira a Serena, ya dos agente uniformados se acerca a él con sus armas, pero la comandante los detiene con un ademán y se acerca a Nataku, poniendo levemente su mano en el hombro del joven.
-Señor Yamada, ella ya no está aquí, tiene que entenderlo, ella se ha ido… -dice Serena, Nataku la mira un momento como quien no tiene control sobre sus actos, Serena levemente retira las manos del chico que están aferradas al cuerpo de Rei y la sujeta ella de la cabeza, con cuidado la deposita en el suelo, Nataku sigue llorando, pero Serena tomándolo de las manos lo ayuda a levantarse y ya que están de pié, el chico de ojos dorados velados por el llanto dice…
-La amo… la amo tanto… -Serena se conmueve mucho y entonces tiene un impulso y abraza a Nataku con fuerza, los dos abrazados siguen llorando, ambos siente que quizá en esos momentos nadie más que ellos sentía el magnitud de su pena mutua, Ami entiende que ese es el momento y llama con su mano a Taiki y el equipo forense que se acerca al lugar y comienzan su trabajo, Ami sujeta el cuello de la mujer herida para cerciorarse de que ha muerto solo por protocolo, no puede evitar una lágrima más que cae por su rostro al entender la magnitud de aquella tragedia…
-Hora de muerte… 9: 36 P.M aproximadamente… -dice ella a su joven de bata blanca que con una tablilla escribe lo que Ami le dicta. -ocho impactos de bala… -la voz de la forense se entrecorta al seguir describiendo aquello, mientras a lo lejos la luna llena alumbra aquel lugar del muelle, y las luces de los helicópteros alargan las sombras de Serena y Nataku, que acababan de perder a alguien muy amado…
Zafiro y Petzite caminan por entre los muelles oscuros, el joven de cabello azul abatido y aterrado, totalmente en shock, se deja conducir por la mujer de cabello verde entre las callejuelas, pero al escuchar el paso de un contingente policiaco se ocultan, Petzite espera a que pasen y entonces mirando hacia todas direcciones jala del brazo a su jefe hacia un auto blanco oculto tras una cabina, es el auto en el que han llegado.
-Vamos Zafiro sama. -dice ella y abriendo la puerta del conductor hace que se siente en ella el chico que sigue con la mirada pedida, entra luego ella en el lado del conductor, cierra la puerta y busca las llaves, pero no las encuentra por ningún lado, preocupada mira en el piso del auto pensando que quizá estén allí, hasta que escucha un sonido en la ventana del auto, sube la vista y se encuentra rodeada de policías, la chica alta de cabello castaño la mira molesta.
-¡Abre la puerta escoria y sal de allí con las manos en alto! -amenaza la policía, Petzite la mira aterrada, dos policías de máscara negra sacan ya a Zafiro que sin oponer resistencia se deja sacar y esposar, la mujer de pelo verde está furiosa, pero Makoto no es muy paciente, así que abre por sí misma el auto, sujeta a la mujer de la solapa y sin miramientos la levanta con una sola mano en alto.
-¡Teníamos un trato con su comandante! -dice Petzite aterrada, Mako sonríe y la deja caer al suelo, luego la sujeta de los brazos y la estrella contra el auto, tomándola de las manos para inmovilizarla.
-Tú lo has dicho basura, tenías, pero según nos dijo la comandante, el trato era que no hubiera ningún herido o muerto, parece que lo que acabamos de ver hace un momento da por tierra con el trato, así que tienes derecho a permanecer callada, todo lo que digas puede ser usado en tu contra… -acaba Makoto siguiendo el protocolo, mientras una aterrorizada Petzite sabe que quizá todo este perdido para ella, sin embargo mira que cerca de allí se haya el mar, es arriesgado pensar en saltar pero todo es preferible a la prisión en donde seguramente una detractora de los BlackMoon no lo pasaría muy bien, así que invadida de pánico cuando Makoto saca las esposas de su chaleco, aprovechando el descuido de ella corre desesperada hacia el fin del muelle, pero la policía no lo duda y sacando su arma lanza dos certeros disparos, Petzite cae al suelo a media carrera y Mako corre a su lado, con el pié la voltea solo para descubrir que está muerta, uno de los disparos le ha dado directo en el corazón. -mala elección. -Es todo lo que Makoto dice y tomando su radio contacta con la base. -Michiru, aquí Kino, estoy a las afueras de las bodegas del muelle, dile a Mizuno que necesitaré equipo forense de este lado.
-¿Algo malo pasó Kino? -aterrada la voz de la agente Kaioh.
-Nada, más bien algo bueno, la rata de BlackMoon es ya historia… cambio. -corta Mako la conversación mirando con desdén el cadáver de Petzite.
La patrulla de policía se detiene en la puerta de la casa de Nataku en aquella noche silenciosa, de ella baja Michiru y abre la puerta.
-Llegamos señor Yamada, recuerde que no debe alejarse ni salir porque vendremos a buscarlo por la mañana para que rinda su declaración. -habla la policía, un silencio terrible es su respuesta, el joven dentro de la patrulla se limita a mirar a la nada en silencio, Haruka que conduce la unidad mira por el retrovisor al abatido hombre.
-¡Señor Yamada! -dice la policía rubia con voz fuerte que parece sacarlo de su abstracción, Nataku reacciona al fin regresa de sus pensamientos. -llegamos…
-Gracias. -son todas sus palabras y saliendo de la unidad sin decir una palabra más camina hacia la entrada de su casa, Michiru sube de nuevo a la patrulla y las dos policías se quedan mirando como el joven busca una llave en el tapete del suelo, abre y entra en la casa…
-Pobre chico, es tan terrible lo que le ha pasado, antes de lo de hoy yo pensaba que Minako estaba loca diciendo que estaba enamorado de Fénix, pero ahora no hay duda… confieso que jamás me había sentido tan mal por el cumplimiento de mi deber, ¿Es tonto esto no Ruka? -dice Michiru y una lágrima rueda por sus ojos. -tanto tiempo de perseguirla, todo el equipo estaba ansioso porque llegara este día, y ahora, el hecho de que Fénix haya muerto me resulta… doloroso… -Haruka toma la mano de la joven de cabello aguamarina con una mano y con otra limpia su lágrima.
-Sé exactamente como te sientes, la forma en que ella murió, el hecho de que haya resultado ser la hermana perdida de nuestra comandante, todo eso, nos ha alterado muchísimo, también me siento mal, pero ya no hay nada que podamos hacer. -acaba Haruka y sonríe a su compañera, luego enciende el auto y la patrulla se pierde entre las calles, dentro de la casa, Nataku camina por la cocina en que los preparativos de aquella cena que él esperaba tanto habían quedado intactos, las velas, los dos juegos de cubiertos y la vajilla, las fotografías del barco… el chico con los ojos dorados anegados de llanto lanza un grito terrible y derriba al suelo todo aquello furioso, luego se derrumba en el suelo al lado de la mesa de la sala cayendo de rodillas, es entonces que mira la pequeña caja de terciopelo rojo sobre la mesa, con mano temblorosa la toma y la abre, sabe lo que contiene, es el anillo con un rubí engarzado en el centro, ese anillo que pensaba darle a ella aquel día antes de que la policía fuera por él.
-Ángel… ¿Por qué me dejaste?... -dice Nataku lloroso tomando el anillo entre sus manos y recordando los momentos de ensueño que vivió con ella en esa casa.-¡¡¡ÁNGEL!!! -grita con un lamento desgarrados golpeando con sus manos el suelo.
Serena Tsukino está sentada en la silla de la oficina que para ella dispuso el departamento de policía de Saitama, al regresar del operativo se ha encerrado en ese lugar y nadie se ha atrevido a molestarla, la chica rubia tiene en sus manos las dos fotografías de las niñas con kimonos, una es la suya, desgastada y vieja, la otra, manchada de sangre, la que su hermana tenía…las lágrimas que caen de su rostro mojan ambas fotografías el sentimiento de culpabilidad es tan enorme que no la deja respirar, aún le parece difícil de asimilar todo lo que ha ocurrido, ese día que para ella debía de ser de una satisfacción enorme, el día en que al fin atrapó a Fénix, si estaba convirtiendo en un tormento emocional que no sabía si estaña preparada para afrontar, su hermana… muerta… y ella ayudó a que muriera…
-Comandante. -dice entrando en la oficina Setsuna Meiou, ella no responde, la criminalista de acerca a ella. -Se que dijo que no deseaba que la molestáramos, pero creo que antes de seguir hundida en ese sentimiento tan pesado que entiendo y disculpo pero no apruebo, debe ver todo esto. -añade dejando las gruesas carpetas con los expedientes en el escritorio. -Sé que es terrible, más terrible de lo que nadie puede soportar, pero sé que Usted es fuerte y que mi comandante no de dejará vencer, tiene que enterarse de todo… -pide la chica mirando las pupilas azules ausentes.
-Meiou… -dice ella con debilidad. -dime algo… yo… ¿Yo asesiné a mi hermana? -cuestiona dolida ella. Setsuna cree comprender el drama interior que está viviendo esa pobre mujer, y entonces la abraza con fuerza, Serena llora copiosamente abrazada de su amiga.
-No lo hizo comandante, Usted cumplió con su deber, decidió lo que le pareció correcto en una situación de peligro, actuó como una profesional, como su Padre le enseñó a actuar, y no tiene culpa alguna puesto que Usted ignoraba todo sobre los lazos de sangre que la unían a ella. -consuela la chica de criminalística, Serena parece más tranquila y limpia sus lágrimas.
-Setsuna… quiero saber toda la verdad. -pide con valentía la rubia. -y quiero que me lo digas ahora. -anima ella.
-¿Está segura? -cuestiona la de ojos rojizos.
-Lo estoy, quiero saber de una vez por todas… quién soy. -se anima Serena, Setsuna entonces asiente con la cabeza y toma asiento frente a ella en el escritorio, tomando los expedientes los abre cuidadosamente y extrae una fotografía que tiene un sello gubernamental y un número de folio en que se ve a una familia, una hermosa mujer de cabello negro y ojos morados usando un kimono tradicional abrazando a una niña rubia y un apuesto hombre rubio de mirada altiva que carga en sus hombros a una niña igual a la mujer.
-Esta es la familia Fujimoto, Akane y Keitaro Fujimoto, hijos de Kondo Fujimoto, jefe del clan Yakuza del Oeste… -dice Setsuna.
-Ellos son… -dice Serena con un hilo de voz tomando la foto temblorosa en sus manos. -¿Mis Padres? -pregunta.
-Así es comandante, lo son, usted y Rei Hino-Satsuma, o más bien, Reiko y Usagi Fujimoto, son las herederas del clan Yakuza más poderoso de Japón. -presenta Setsuna procurando elegir correctamente sus palabras, ahora Serena comprende el porqué su padre siempre habló del peligro, de su pasado.
-¿Qué les pasó a mis Padres? -pregunta ansiosa la chica de ojos azules, ahora la que está en un aprieto es Setsuna, su deber y su profesionalismo le piden ser sincera, pero la amistad que la une a la joven Tsukino y más aún el estado de vulnerabilidad en que se haya le dicen que debería ser prudente, y duda… -Meiou, quiero saberlo todo, como tu superior te ordeno que me lo digas, y como tu amiga, te suplico que no me ocultes nada, ya no más mentiras, por doloroso que sea… -apremia con valor Serena, Setsuna la mira y ve tanta decisión en su mirada, que se decide.
-Su madre, era prima segunda de los Minowara, el clan Yakuza enemigo hereditario de los Fujimoto, al casarse ella con su Padre, estaba poniendo en peligro muchas cosas, ese matrimonio y más aún, usted y su hermana, eran un peligro para los Minowara, eran herederas únicas del poder Yakuza con legitimidad de sangre, tanto el matrimonio de sus padres como el nacimiento de Ustedes puso en peligro sus vidas, al parecer por los datos que tenemos, Keitaro y Akane Fujimoto con ustedes vivieron muchos años ocultos con otras personalidades en diferentes lugares del país y el extranjero huyendo de los sicarios Minowara que habían puesto precio a sus cabezas, hasta el día en que alguien reveló su escondite, y los Minowara cayeron sobre ellos y… y… -dice Setsuna, Serena presiona los puños furiosa.
-¿Y? -pregunta ella ansiosa.
-Los asesinaron.-revela Setsuna.
-¿Cómo? -insiste Serena.
-Comandante, sabe que yo he estudiado criminalística, que se necesita mucho para asustarme o al menos conmoverme, pero créame que luego de ver los expedientes forenses del asesinato de sus Padres, me he impresionado mucho, no creo que deba enterarse de ello, solo le baste saber que los Minowara se vengaron con lujo de crueldad de sus Padres. -evade Setsuna la respuesta, Serena la mira furiosa.
-¡Tienes los malditos expedientes! —dice golpeando la mesa e impresionando a Setsuna.
-Sí.
-Quiero verlos. -es su respuesta, la joven Meiou se asombra de la decisión en sus ojos y sabe que no puede negarse, ella está dispuesta a saberlo todo, así que tomando las hojas de las carpetas, las alarga con mano temblorosa hacia ella, Serena las toma en sus manos, las abre y mira los partes oficiales y las fotografías, de sus ojos azules caen copiosamente las lágrimas conforme va descubriendo el horror de aquellos datos, y mientras los mira, recuerda aquellas horribles pesadillas que tenía de niña, sonidos, risas, insultos y amenazas, gritos desgarradores, el miedo terrible, el aferrarse a alguien en la oscuridad y las lágrimas resbalando por sus ojos, al llegar al final de aquel horrible expediente lo deja sobre el escritorio y se sujeta la frente, Setsuna la mira conmovida. -yo estaba allí… lo sé… de alguna forma lo sé… -balbucea Serena. -tengo recuerdos confusos y oscuros de miedo, gritos y dolor…
-Así es comandante, según los reportes, las dos pequeñas sobrevivieron, las ocultaron en un hueco de la pared, pero hay algo aún más perturbador, su hermana… Reiko… vio todo. -dice Setsuna. -tengo el reporte de la psicóloga y la trabajadora social que la atendieron… ella… -duda Setsuna al ver los ojos ansiosos de su comandante. -ella la protegió a Usted, para evitar que las descubrieran y que escucharan su llanto, ella puso su mano en la boca de su hermana pequeña, y al parecer Usted mordió su mano con fuerza todo el tiempo que duró la tortura de sus Padres hasta que los Minowara incendiaron la casa. -dice ella, Serena siente que todo a su alrededor da vueltas, presiona los puños llena de ira, de impotencia, de dolor, y gruesas lágrimas caen sobre sus manos.
-Reiko… mi hermana… -dice Serena con dolor evidente.
-Si me permite decirlo comandante, luego de saber toda esta historia, el perfil de Fénix se hace mucho más claro de lo que habíamos pensado, imagine la carga emocional de una niña de seis años viendo ese horror, y después, soportando al separación de su hermana, su única familia, son cargas psicológicas muy difíciles de sobrellevar. -anima la criminalista.
-Ahora comprendo todo, cada asesinato de uno de los Minowara era una reconstrucción del crimen de nuestros padres, desmembramiento, hormigas, perros… -dolida Serena. -Se que no es propio de mi decirlo, pero al conocer esta historia me pregunto qué tan justo o injusto era lo que ella hacía, esas palabras llenas de dolor que me dijo en el "Park Hyatt" y que me impresionaron tanto, el decir que la justicia no existe, que ella la había tomado en su mano… todo parece ahora tan distinto. -balbucea Serena.-ahora entiendo porqué sus ojos, su voz, su presencia me parecían tan inquietantes, porqué sentía ese lazo emocional con ella…
-El resto de la historia ya lo sabe, el gobierno estaba interesado sobremanera en la seguridad de las dos herederas de la mafia japonesa, así que orquestó la adopción de ambas con familias que facilitaran esa seguridad, su hermana fue dada en adopción a la familia real Ryukyu, y Usted, a Kenji Tsukino, comandante del departamento de policía de Tokio, personas de suma importancia en el gobierno enteradas de esta desgracia y queriendo evitar una guerra con los Yakuza firmaron documentos de confidencialidad que puede ver en el expediente, entre ellas… mi madre. -Serena la mira asombrada. -así es comandante, gracias a ella tenemos estos datos que de otro modo fuera inexistentes, todos juraron guardar silencio sobre el paradero de Usted y de su hermana, por eso el jefe Tsukino nunca le dijo nada, y cuando lo decidió la hizo jurar que jamás indagaría sobre su pasado, había mucho en juego. -anima Setsuna a la pobre joven que abatida escucha aquella historia de su pasado como quien oye una sentencia de muerte. -el resto ya lo sabe, el tiempo pasó pero Rei-Hino Satsuma jamás olvidó, así que luchó por convertirse en alguien que pudiera tomar la venganza en su mano, así nació Fénix. -explica Setsuna.
-¿Puedo quedarme con estos expedientes un momento?... necesitaré asimilarlo bien. -solicita Serena.
-No creo que haya dificultad, todo lo que ve es copia del original, el cual tengo yo. -advierte ella, Sereta toma la mano de su amiga.
-Gracias Meiou, de verdad has sido de gran apoyo para mí en este momento, estaba a dos pasos de volverme loca con todo esto, necesitaba saber las motivaciones de mi hermana, comprender su pasado a través de esta historia, y conocer lo que había detrás de la mujer que yo perseguí… -añade ella, Setsuna sonríe, pero en ese momento, la puerta de la oficina se abre intempestivamente y en ella entran dos hombres con traje negro, uno de ellos es Otomo Hino, y el otro, ambas lo conocen muy bien, se trata de Yoshida Ieyazu, el comisionado de policía en persona.
-Agente Meiou, comandante Tsukino. -dice el alto funcionario del gobierno japonés, las dos se levantan de sus asientos saludando con una inclinación.
-Señor. -dicen a una voz las chicas mirando aun impactadas al hombre que cierra la puerta de la oficina y las mira detenidamente.
-Sé que no esperaban mi presencia en un momento como este, yo tampoco lo tenía previsto, así que seré breve… estoy enterado del caso y del descubrimiento de la identidad de la asesina incendiaria, Kou y usted han hecho un buen trabajo, parece que tomaron en serio mi regaño de la última vez. -dice el hombre canoso de mirada penetrante que delata su temperamento.
-Así es señor…el agente Kou está en el hospital herido, por ello no se encuentra aquí.-responde Serena.
-También lo sé Tsukino, creo que aún no se da cuenta de que habla conmigo, y que todo lo que pasa en las comandancias del país desde Tokio hasta el más alejado poblado de Japón lo sé. -con fuerza Yoshida. -lo importante de todo esto es lo siguiente, el señor Hino, mi amigo y notable miembro de numerosos organismos gubernamentales y no gubernamentales, me ha ido a ver para solicitarme lo apoyemos en la salvaguarda del honor de la familia real Ryukyu, ha expuesto el penoso caso sobre la identidad de Fénix, y ambos llegamos a un acuerdo en bien de todos los involucrados. -dice el comisionado, las dos chicas se miran sin entender bien.
-Señor… ¿Qué es exactamente lo que Usted ordena? -lanza Setsuna.
-Muy sencillo agente Meiou, este departamento va a ayudar al señor Hino a proteger la identidad de la señorita Rei Hino-Satsuma, hemos sabido que en el operativo en que ella perdió la vida, su departamento también atrapó a dos miembros del clan BlackMoon, uno de las cuales, una mujer, está muerta. -informa Yoshida, Serena que no estaba enterada mira a Setsuna.
-Así es señor, era un informante que utilizamos para atrapar a Fénix. -dice la criminalista.
-Entonces haremos lo siguiente, el reportero que ha seguido el caso, ese hombre, Furihata, ¿Es de confianza? -cuestiona el comisionado.
-Lo es señor. -asiente Setsuna. -ha ayudado al departamento con sus publicaciones para lograr el éxito del operativo. -Otomo Hino mira ansioso al comisionado y a las dos chicas.
-Entonces todo está arreglado, quiero que hablar con ese hombre, vamos a buscar que la culpa de la opinión pública recaiga sobre esa Yakuza anónima y no sobre la persona de la señorita Hino-Satsuma.-decide el comisionado, Setsuna abrumada no sabe qué decir, pero Serena se molesta.
-Señor, con todo respeto, no tiene la menor idea de la cantidad de gente que ha trabajado en la captura de Fénix, los agentes encubiertos que arriesgaron su vida, las exhaustivas investigaciones, las personas que han resultado heridas muertas y lastimadas con esta persecución, no creo que esto sea ético. -anima la comandante, el comisionado frunce el ceño.
-Tsukino, es Usted joven e inexperta, la disculpo por ello, además el espíritu de su padre se nota en Usted, pero hay ocasiones en que lo ético se puede dejar de lado en bien de beneficios mayores, la familia real de Okinawa es un baluarte de nuestra cultura que no merece la mancha que una asesina serial ha lanzado sobre ella, resguardar ese honor es mucho más importante que lo que pueda decir la opinión pública que se gozaría en denigrarla, sabe como son los medios sensacionalistas, además, es mucho mas creíble que una Yakuza del clan rival haya asesinado a los Minowara que una persona como la señorita Hino-Satsuma, su trabajo como equipo y profesionales será valorado como merece, el departamento de policía absorberá los datos de la investigación y todo el equipo firmará documentos de confidencialidad de la información manejada, es una decisión que hemos tomado ya por el bien de todos. -anuncia el funcionario, Serena lo mira molesta. -además hay algo aún más delicado, si las verdaderas identidades de la señorita Hino y de Usted se llegan a conocer, la guerra entre mafias que habíamos luchado por evitar hace años, resurgiría, y eso no nos conviene. -Serena mira al comisionado asombrada de que lo supiera todo, él solo sonríe. -como ve comandante Tsukino, tenemos todo preparado, el señor Hino se llevará el cuerpo de la señorita Satsuma, ya hemos hecho los trámites, hablaremos con el periodista y mañana todos los medios de comunicación recibirán la noticia de la captura de Fénix, una asesina que resultó ser una Yakuza del clan BlackMoon, atrapada en un operativo en los muelles de Saitama en la que por desgracia resultó herida por una bala pedida la señorita Rei-Hino Satsuma cuyo Yate que llegaba de Hong-Kong se hallaba cerca de allí. -anuncia el comisionado al noticia que parece haber preparado bastante bien. Ninguna de las dos chicas dice una sola palabra. -Se que aún no comprenden del todo esta situación, pero créanme que es lo mejor, además por el apoyo a esta disposición gubernamental todo el equipo recibirá incentivos maravillosos. -Propone el comisionado, Serena lo mira molesta y recuerda las palabras que Fénix le dijo en el gimnasio del hotel, que los jefes que ella sirve con lealtad se mueven según conveniencias egoístas y que muchas veces están de acuerdo con los criminales, y jamás como ese momento se cuestiona si está de verdad del lado de la justicia.
-Supongo que una orden suya no puede desobedecerse comisionado, así que la acataremos. -añade la rubia, pero una sonrisa ambigua llena su rostro. -solo que lo haremos con una condición…
-Dígala.-anima Yoshida.
-Quiero que me permita aprisionar a los Yakuza, tenemos todo para dar el golpe final contra ellos, en el operativo rescatamos una maleta en la que había memorias de computadora con información importante que demuestra los ilícitos de BlackMoon en empresas de lavado de dinero en Hong-Kong, antes no podíamos dar ese golpe por falta de pruebas, ahora… podemos… -anima Serena, el comisionado la mira molesto, pero valora sus posibilidades, y en ese momento Otomo Hino y su apoyo económico a los programa gubernamentales son prioridad.
-Hágalo, pero de forma discreta. -acaba el comisionado. -mañana el equipo regresa a Tokio, porque tendremos una ceremonia especial de condecoración para Ustedes, quiero que el agente Kou esté presente si su salud lo permite, es todo agente Tsukino, ha hecho un trabajo excelente, su padre estaría orgulloso, con permiso. -acaba Yoshida, Otomo se inclina ante ellas.
-Comandante Tsukino, en nombre de mi sobrina le agradezco enormemente por su apoyo. -termina él.
-Solo por ella lo hago. -Secamente Serena, cuando los dos hombres han salido, las chicas cierran la puerta y Setsuna mira a su comandante que busca entre el expediente que ella le dio una hoja en especial, hasta que da con ella. -mira esto, sabía que ese nombre me era conocido, ¿Sabes quién era el secretario del gobierno cuando todo esto pasó?...Yoshida Ieyazu, aquí esta su firma. -advierte la rubia, Setsuna ve la firma y el nombre del funcionario y comprende.
-Así que mañana regresamos a Tokio, creo comandante que si algo debe hacer ahora, es dormir un poco, ha sido casi una semana de trabajo intensivo, y las emociones de esta noche, yo me hago cargo de todo. -anuncia Meiou, Serena la mira ofendida.
-Meiou, ¿En verdad crees que si me voy al hotel voy a poder dormir con todo lo que ahora sé? -
-Seguramente no, pero estará sola, lejos de aquí, y podrá pensar, pasaré por Usted a las nueve para ir por el jefe Kou al hospital, mañana lo dan de alta, y regresamos juntos a Tokio, ¿Le parece?...
-Gracias Meiou, sí lo haré, necesito estar a solas. -advierte la rubia y tomando su saco, guarda las dos fotografías y también el grueso expediente del caso Fujimoto. -Me llevo esto, nos vemos mañana. -abatida la rubia saliendo de aquel sitio, Setsuna la mira salir tan por completo derrotada que se conmueve mucho.
-Gran Kami… solo espero que no haga alguna tontería, no hay ser humano capaz de resistir tanto dolor.-acaba la chica y sale de la oficina porque aún le queda mucho trabajo…
Kennedy abre la puerta de la casa de Nataku usando un extraño aditamento que lleva en una navaja con suma facilidad, y tras él entran en el lugar Gyoko y Shotaro, ansiosa la Kunoichi mira el desorden en el apartamento, como si todo hubiese sido volteado de cabeza, platos rotos, muebles tirados…
-Se los dije, les dije que algo malo pasaría… ¡Reiko! -aterrada la mujer camina entre aquel desorden, Alex cierra la puerta mientras Shotaro mira hacia la sala en que se haya tirado el joven de cabello plata, el samurái se alarma un poco al ver que la ropa del joven está llena de sangre y las heridas en las muñecas y la frente.
-¡Gyoko, Alex vengan! -dice Shotaro corriendo al lado de Nataku, a quien toma el pulso. -está vivo… -dice el hombre y mueve de los hombros al joven. -muchacho… ¡muchacho! -lo hace con más brusquedad, al fin el chico abre sus ojos dorados y mira a los recién llegados.
-Ustedes… -dice en un susurro, Shotaro lo ayuda a levantarse y lo sienta en el sillón.
-Nataku, hijo, ¿Qué ha pasado?... ¿Dónde está mi Reiko? -angustiada la mujer, el chico los mira con los ojos velados de llanto.
-Ella… mi Ángel… está muerta. -confiesa Nataku con dolor.
-¡Eso es mentira muchacho!... ¡Nadie puede matar a mi pequeño Fénix! -ruge Kennedy.
-No estoy mintiendo, la policía y unos tipos de la mafia le pusieron una trampa, me usaron para llegar a ella, no sé qué pasó muy bien, solo que cuando intentábamos irnos un hombre con un arma me interceptó en el muelle, lo siguiente que supe fue que estaba en una bodega, me liberé como pude, salí de allí, pero no pude llegar a tiempo, antes de eso la policía masacró a mi Ángel… -entre sollozos Nataku, Gyoko se abraza de Kennedy llorando copiosamente, Shotaro se ha quedado mudo.
-Mi señorita Reiko… muerta… -murmura el samurái mirando a la nada.
-Sé que esto es terrible, difícil de creer, pero es la verdad, yo la vi morir. -narra Nataku. -y aún hay algo más, la hermana de Rei, esa chica Usagi que ella buscaba, la niña de fotografía… es la comandante Tsukino. -los tres lo miran dudosos, Shotaro lo sujeta impulsivo de la camisa en un arranque de frenesí…
-¡Que has dicho muchacho! ¡Como sabes eso!
-La misma fotografía de mi Ángel, Serena Tsukino la lleva en su saco, además, luego del operativo, le mostré la fotografía que Rei tenía en su gabardina, y eso bastó para que ella se lanzara llorando a los pies de mi Ángel que agonizaba, con su último aliento, ella la reconoció, y las dos se dijeron adiós. -dice el joven lloroso, Shotaro entonces lo suelta y camina abatido entre la sala sujetando su cabeza.
-Karma… esto es culpa del maldito Karma… -balbucea dolido el fiel servidor de los Fujimoto.
-¿Dónde tienen el cuerpo de Reiko? -apremia la Kunoichi.
-Se la llevaron a la comandancia de policía, no sé qué harán con ella ni qué pasará en delante. -abatido Nataku. -ni siquiera sé lo que pasará con mi vida… -luego se derrumba en el sillón con las manos en la cabeza llorando convulsamente. -es mi culpa lo que le pasó, yo fui la causa de que la asesinaran, quizá si no me hubiera conocido… quizá ella… -pero no puede terminar porque un sollozo lo ahoga, Gyoko conmovida se sienta al lado del pobre joven y lo abraza, Nataku dentro de su dolor, siente que el abrazo de aquella mujer que llora como él lo conforta un poco y corresponde al abrazo desahogando su dolor en el hombro de la mujer que amaba su Ángel como una madre.
-Escucha esto hijo, yo sé que mi Reiko jamás fue feliz en su vida hasta que te conoció, esa sonrisa de su rostro, ese brillo en sus ojos cuando hablaba de ti, esa dicha que le regalaste, ella jamás la conoció antes, yo sé todas las luchas internas que debemos vencer las mujeres como ella yo para amar, pero cuando lo hacemos, es con todas nuestras fuerzas, y yo sé que ella si viviera su vida de nuevo, desearía haberte conocido a pesar de todo. -Gyoko limpia las lágrimas del rostro varonil de Nataku Yamada con ternura, Kennedy lo sujeta del hombro y Nataku se asombra de ver al imponente ex militar llorar.
-Lo que mi mujer dice es verdad muchacho, esto no es culpa de nadie, el pequeño Fénix eligió su destino desde hace años, y no huyó de él jamás, ella sabía que esto iba a pasar, siempre estuvo preparada para morir, y si como dices al final de todo encontró a su hermana, quizá después de todo ese fue el fin que ella siempre deseo, Usagi y el hombre que ama a su lado. -apoya Kennedy, a lo lejos Shotaro mira por la ventana, comienza a amanecer, y él sabe exactamente qué hacer, así que intempestivamente sale de la casa dando un fuerte portazo.
-¿Qué le ocurre? -cuestiona Nataku, Alex y Gyoko se mira entendiendo.
-Shotaro es un servidor de los Fujimoto, juró lealtad a sus señores desde que era un niño, su fidelidad es únicamente para ellos, si Reiko ha muerto, entonces él debe ir a presentarse a su nuevo amo. -anuncia la Kunoichi.
-¿Y cómo sabe quién es su nuevo amo? -añade Nataku dudoso.
-Tú mismo se lo dijiste muchacho, su nuevo amo, es Usagi Fujimoto. -termina Kennedy, pero el pobre chico parece tan ausente y su mente tan lejana que no logra articular palabra, Gyoko toca su frente herida.
-Ahora tú irás a la cama, te curaré esas heridas. -añade la Kunoichi.
-Yo…no quiero dormir… no creo poder. -decide él.
-No te estamos preguntando muchacho, lo harás. -con ese tono amenazante Kennedy, y sujetando a Nataku del brazo lo ayuda a levantase y caminar rumbo a la habitación mientras su mujer se acerca a la cocina en la que calienta agua para curar al chico, cuando Kennedy y Nataku desaparecen de allí hacia la alcoba, Gyoko saca de entre sus ropas unas varas de incienso, llorosa las enciende con el fuego, y las deja sobre la mesa, el aroma del incienso inunda el lugar, la maestra Kunoichi sujeta el dije con forma de flor de cerezo en sus manos, aplaude dos veces, y entre lágrimas pronuncia el adiós a una compañera Kunoichi…
Cual la flor de cerezo, fue tu vida,
Gracia, belleza, fuerza, peligro y astucia,
Las cinco cualidades de tu forma pasajera,
Ahora
zozobran las colinas y los ríos.
La tierra y el cielo vuelven a
la nada,
Y tú vuelves al Gran Kami, a ser una en la eternidad,
Pero reencarnas convertida en hoja de espada
Como el alma de todas las guerreas de las sombras,
Serás
afilada espada, desnuda, que corta el vacío.
Dentro del fuego
airado, Viento frío,
La
muerte no existe; la vida no existe
solo existe esta verdad: cielo
sin nubes, río de aguas limpias,
y la fuerza eterna de las Kunoichis, que nunca morirá…
Gyoko tomó un pequeño cuchillo que sacó de su pierna, con él hizo una leve incisión en su mano, cerró los ojos y luego la apretó, las gotas de sangre se mezclaron con el incienso que se quemaba y lanzaba hilos de humo que subían al techo, el rito terminó, pero al abrir los ojos, le apreció ver delante de ella, el rostro sonriente de la chica de ojos amatistas vestida con un bello kimono rojo, la oración habían funcionado, la figura etérea delante de Gyoko alarga la mano, la Kunoichi la alarga también y antes de tocarla se evapora con el humo de las varas de incienso, la mujer llorando añadió.
-Vuelve a la eternidad Reiko, tu alma volará ahora libre, encontraste lo que buscabas, tu hermana de juramento te honra este día, y espera unirse a ti cuando su karma lo determine…descansa…hija…-acaba la mujer completando el rito Kunoichi y regresando el dije a su cuello…
(Edición y correcciones, Lady Tortoise)
NOTAS FINALES: Amigos, merezco un enorme golpe o mínimo tortura Kunoichi, lo sé, pero por más que intento acabar esta historia no lo logro, aun me quedaban muchos cabos sueltos y lo último que quería era que por un deseo de terminar esto quedara inconcluso, creo que es preferible darle su justo espacio a todo que acelerarlo y bajar la calidad, eso mismo me recomendó mi editora (Camarada Tortoise) así que todo lo que falta quedará aclarado en el Epilogo el cual espero no demorar mucho, y ahora si será el final, gracias a todos por su apoyo y espero que este cap haya valido la pena en la espera en que los tuve, y que sea coherente y consecuente con lo que he venido preparando, sé que no tengo perdón y que esto se ha pasado de largo, pero también espero su comprensión ya que esta historia es para mí como un hijo querido, le he puesto toda mi dedicación y no quiero echarla a perder, así que, asumo mi responsabilidad ya hora si juro por mi honor de Kunoichi y de dama oscura que el epilogo será el definitivo final…¡Gracias a todos!...
CAMARADA TORTOISE: amix, sabes que siempre te agradeceré por la paciencia de oir mis locuras, por la sinceridad en corregir mis errores y por los acertados concejos que me das para no dejarme llevar por mi impulsividad, por eso eres mi mejor amiga y agradezco mucho que hayas dado el visto bueno a las escenas de este cap que sabes me costaron un mundo pues el dramatismo no es lo mío precisamente, ARIGATO KAME!!!! (gracias tortuga)
CAMARADA TIGER: Amiga, sabes que me encanta que leas y que tus comentarios me animan mucho, somos del mismo equipo, somos del lado oscuro, y tus consejos y los de Tortoise son muy valiosos para mí, no te abrumes por un review que yo se que lo más importante es que sigas leyendo y que te guste, se que ustedes siempre están allí para mi, y eso es lo que más me importa, gracias por todas tus palabras y ahora espero que la reina del Dramatismo FF de su opinión sobre mi intento de escenas dramáticas, lo prometiste, con toda sinceridad, asi que lo espero amix…¡ARIGATO OHKO! (Gracias Tigre)
DIVISSIMA MOON: Bueno amiga, ojala haya sido el final que esperabas, como dices, sufrido, aunque te debo lo feliz, es que esta historia es más bien de drama, lamento si fue mucho pero prepare este encuentro desde el cap 1 hasta este momento y lo quería justo así, espero seguir contando con tu apoyo…nos vemos en el Epilogo y prometo sorpresas…
PATY GARCIA: Amiga, ojala no te hayas arrepentido de dejarle la historia a la escritora, como dices, y de que los alcances de mi cabeza loca no te hayan espantado, pero repito que este es justo el final que prepare para Rei, espero te haya gustado, nos vemos luego por MSN:::
CELINA: Amiga, me harás sonrojar, no merezco los halagos, aun me falta mucho para ello, pero por lectores como tu vale la pena seguirse esforzando mas y mas, creo que eres de las pocas que no me ahorcará por aplazar el epilogo, jajaja…y espero te haya quedado más claro el pasado de las hermanas Fujimoto, gracias por estar allí amiga, de verdad, valoro mucho tus palabras y tus opiniones…
MALKAV: Bueno Marcia, aquí está el resultado que rondaba mi cabeza desde que empecé a escribir Lazos de Sangre, espero haya sido de tu agrado el desenlace y que haya sido coherente con la forma como había preparado este encuentro entre las dos hermanas, el designio del Karama y la lógica de la historia, ya me lo dirás que sabes que tus opiniones me son muy importantes, espero haya quedado claro por qué Serena no intento jamás buscar a su hermana y finalmente, claro que eres de esos lectores que animan a un escritor como yo a seguir luchando por entregar lo mejor de sí en cada cap, gracias por eso amiga…nos vemos.
MARIAELENA 83: Igual amiga, mil gracias por seguir la historia hasta el final aun siendo mega fan de Serena Darien y no siendo esta una historia en que ellos son protagonistas, valoro el esfuerzo que haces de leerla y agradezco tu amistad esperando te haya gustado el desenlace…nos vemos.
SERENALUCY: Se que me querras matar por deberte el epilogo, pero créeme que compensare, habrá sorpresas, gracias por tu apoyo constante y tus palabras…
AERITSEPHY: Amix, aquí sigo yo con la entrega siguiente de Lazos, esperando sea de tu agrado y como hablamos en MSN no tenga tanto texto, al menos script si no tiene, jajaja…se que me querrás matar por alargar esto y estoy a tus ordenes para cualquier tipo de asesinato, pero yo elijo el arma, jaja…no en serio, veras que compenso con el epilogo, nos estamos viendo…
ASHMED: Amiga, un orgullo ser la razón de que dejes tus demás hobbies, no sabes el orgullo que me da que una escritora de tu talla y talento lea mi historia, le guste y comente, espero el cap de desenlace haya sido de tu agrado y este a la altura de lo que esperabas, ojala este final te haya sorprendido y haya desbancando algunas de tus teorías…ya me dirás, gracias por tu apoyo y seguimos en contacto…¡Aquí esta tu dosis de lado oscuro!....
LIEBENDE LESUNG: amiga, de nuevo miles de gracias por tus palabras en cada cap, por leer y dedicar un review a cada uno, por darte la molestia de entender a los personajes como solo tu lo haces y por estar allí siempre que publico, sabes que ya eres parte del clan Kunoichi, y que deberemos hablar de tu animal guardián, alguno que te identifique como nueva Lady del lado oscuro, ya veremos por MSN porque quiero llamarte ya con tu nombre oficial…gracias por estar siempre allí y espero te haya gustado mi desenlace…nos vemos…
SERENATENOH: ¿Qué tal estuvo en Fénix VS Tsukino?...ojala a la altura y que a pesar del dramatismo que se maneja te haya gustado, eres de las que han estado apoyando LAZOS desde que inicio y no tengo como agradecerte, además por tu conocí a Karlaa y a mi Shinobi Boy, asi que gracias dobles amiga, nos vemos en el epilogo…
NICK::: asi es mi consentido, aquí yo tratando de que ya no pierdas el sueño, veras que el epilogo te eja un buen sabor de boca, gracias por estar aquí siempre y espero te haya gustado como termina, esto créeme que era lo mejor, y lo lógico, igual me dices tu opinión, nos vemos…
KARLAA CHAN: Que bueno que te ha gustado, ahora a ver si soportas a Genesis y a mi Shinobi boy con como habrán quedado en este cap, gracias por llamarme por mi nombre, de verdad, y por estar aquí siempre, espero tus comentarios…=)
MARBEL: Amiga no te disculpes, yo se que tu siempre estas allí apoyándome aunque no dejes review, somos de confianza, casi hermanitas así que no te abrumes por eso, espero ya yendo a la historia quete haya quedado claro el origen de las hermanas Fujimoto, la peligrosidad que representaban para el gobierno y los Yakuza y el porqué de la decisión de separarlas y ocultarlas, de no ser asi dímelo y lo aclaramos, espero te siga gustando como decidí terminar y gracias mil por tu apoyo y amistad…y por ser dama del lado oscuro y usar la frase Kunoichi…
ATTE: Leonor de Eboli, Lady Phoenix…¡Gracias infinitas a todos los que le han dado una oportunidad a las historias del Lado Oscuro y juro que no será la ultima!....
"Siempre alertas, siempre hermosas, siempre encantadoras y siempre letales, somos las damas del lado oscuro"…¡Saludos a las Kunoichis que pasen por aquí!...NOS VEMOS EN EL EPILOGO.
