Tal vez después


Veo a Sakura en las escaleras principales de mi universidad. Me siento feliz de verla, no la esperaba, nunca hubiera pensado que ella vendría hasta acá.
Está vestida completamente de blanco y está de espaldas a mí, seguramente me está buscando. ¿A quién si no? Soy la única que conoce en este lugar.

Quiero sorprenderla y me aproximo lentamente y de manera que no me vea. Desde la explanada voy subiendo las escaleras, dos o tres pasos por escalón, zigzagueando, evitando a otras personas que están sentadas o reunidas en grupos.

Al fin estoy al mismo nivel que ella, y ¿qué sucede?¡No puedo seguir, no puedo avanzar!¡Y estoy tan cerca!
La miro y ahora en serio quisiera que se diera vuelta y me viera, que supiera que estoy ahí y viniera a mí. Tampoco puedo hablar. Sé que no sirve de nada, pero me concentro en este pensamiento, 'voltea sakura mírame sakura estoy aquí'

Ahora saluda a alguien. ¿Pero a quién? Está muy lejos, me cuesta distinguir, pero la silueta saluda de regreso.
'sakura no no vayas mas cerca no te alejes estoy aquí'
Conforme ella se acerca, me doy cuenta de que se trata de él. También va vestido todo de blanco.

Ahora intento correr. ¡No me acerco! Sé que estoy moviendo mis piernas,¡pero no sirve de nada! Estiro mis brazos inútilmente.
Los veo y ya está ella frente a él. Quiero gritarle 'aquí estoy quédate conmigo' pero no sale ningún sonido de mi boca. Sin embargo él sí que me ve, por unos segundos se cruzan nuestras miradas y luego él se enfoca en ella.
Parece que están hablando, están mirándose. Se dan la mano y se van. Ella nunca se dio vuelta y él aunque me vio no me dio importancia.

Entonces salgo corriendo, con toda la fuerza y la velocidad que acumulé mientras estaba en pausa. Pero ahora la distancia entre nosotras es infinita y por más que corro y veo cómo todo a mi alrededor pasa, parece que estoy clavada en el mismo lugar.
Los veo caminando de la mano hacia uno de los estacionamientos de mi universidad. Pero ahí ya no hay estacionamiento, sino la calle, una avenida grande y transitada. Los veo subiendo a un autobús.
Sigo corriendo, pero el autobús parte.

Me detengo. Bajo al fin los brazos y los dejo tiesos a mis costados. Mi corazón late muy rápido y estoy respirando con pesadez, no estoy acostumbrada a correr así. No es como yo el correr detrás de alguien.

No sé cuánto tiempo ha pasado. Creo que ya es hora de irse, pero no me muevo, ahora por voluntad propia. Ya no hay nadie en las escaleras. Aunque hubiera, no los vería, no me interesan.

Volteo al piso y sé que si me quedo ahí más tiempo, que si no me voy o si no hago algo, lo que sea, lloraré.

'no es tan grave llorar', pienso, 'pero no lo haré porque eso es como darse por vencido'

Alguien toma mi mano derecha, veo cómo lo hace. Pero no veo quién es, está detrás de mí, ni siquiera escuché cuando se acercó. Sólo reconozco una mano fría y una manga roja.
La aprieto, no quiero perder ahora. No volteo y corro escaleras abajo. Viene conmigo, aún sostengo su mano.

Encuentro otras escaleras. Son totalmente diferentes de las principales, más angostas, solamente podrían pasar dos personas a la vez, y seguimos corriendo ahora hacia arriba.
Las reconozco; son las de la primaria, diez escalones y cambia el sentido, así que al subir damos muchas vueltas y después de unos cuantos pisos, son solamente las escaleras, como un edificio únicamente con escaleras dentro.

Al final, suelto la mano. No me atrevo a voltear. Pero sé que sigue ahí.
Cuando veo, estamos en una especie de andén. La pared que está enfrente es toda de vidrio como una gran ventana, y afuera se ve un piso de cemento despejado, mientras que adentro, donde estamos, hay alfombra.
En eso estoy, intentando reconocer el lugar, cuando intenta tomar mi mano nuevamente. Nada más sentir eso, me sobresalto y se retira. Ahora soy yo quien busca su mano desesperadamente, y cuando la encuentro, la aprieto y no la quiero dejar ir. Sé de quién es, creo que desde el principio lo supe, por eso no quiero voltear. No necesito hacerlo ahora.

- - -

Tomoyo despertó. Miró a su alrededor y recordó que estaba en su departamento nuevo.
Ese sueño la había dejado confundida, no solía recordarlos con tanto detalle ni sentirlos tan vívidamente.
Era casi el final del primer año de su nueva vida. No había vuelto para el descanso después del primer semestre, porque únicamente eran un par de semanas. Tampoco regresó a Tomoeda para las vacaciones de verano aunque eran tres meses. Aún no se atrevía a volver y ver a todos.
Aunque realmente no le importaban las opiniones de la gente, las de algunas personas significaban todo para ella y no estaba preparada para escucharlas todavía.

- - -

((Flashback))

Hubo una fiesta la noche después de la entrega de los papeles. Había sido en un salón, y organizado por los alumnos.
Todos estaban ahí, brindando y tomando fotografías de sus amigos e incluso de aquellos con quienes casi no habían hablado; el ambiente pasó de tenso a cordial y finalmente a uno en el que de pronto todos se habían reconocido como compañeros de la misma condena que había terminado.

Tomoyo intentó vigilar a Sakura toda la noche, seguía cada movimiento suyo con atención, y sabía que de haber tenido la intención de ser discreta habría fallado; Sakura volteó varias veces en dirección suya. La saludaba, la llamaba con la mano o simplemente le sonreía, y Tomoyo respondía el gesto.

Pero en algún momento la perdió de vista. No era que Tomoyo fuera (totalmente) una experta, pero imaginaba el peor escenario. Al principio se preocupó, pero después se dijo a sí misma que Sakura era ya una muchacha grande y que podría cuidarse sola. Además de que había estado con Li todo el día y seguramente planeaban seguir juntos en la fiesta, así que no había nada de qué preocuparse.

Ya entrada la noche todos estaban bailando, aunque unos con más estabilidad que otros.
Entonces Tomoyo lo vio. Li estaba con alguien, una niña y no era Sakura. Los vio atravesar el salón tomados de la mano, él jalando a esa niña.
Tomoyo intentó calmarse,
'respira profundo no es lo que parece'
Pero solamente consiguió ponerse más nerviosa y decidió buscar a Sakura. Algo más debió pasarle.

Fue por todo el lugar, mirando y preguntando cuando encontraba a alguien conocido, pero nadie había visto a Sakura en la última hora o eso le decían. Lo que todos sí sabían y muy bien era brindar, y tenía que hacerlo con quien lo pedía, además de corresponder la plática que sacaban. De pronto todos se sentían muy amigos.

Después de dar una vuelta por todas las mesas, decidió mejor encontrar primero el baño y luego seguir.
Justo cuando iba a entrar, salieron unas compañeras. Entre risitas saludaron a Tomoyo y entró al fin. Entonces, al verse en el espejo notó cómo se le estaba corriendo el delineador. Lo corrigió con los dedos y notó otra cosa. Todos los baños estaban vacíos. Excepto por alguien de rodillas en el del fondo. Y reconoció los zapatos.

((Flashback))

- - -

Ya se había vestido y estaba tomando el desayuno antes de salir a clase. Cada día se repetía,
"Sabe diferente cuando lo hace uno mismo."
Había tomado el hábito de hablar sola mientras estaba en su departamento. No era porque se sintiera sola, sino que le era más fácil organizar sus ideas si las escuchaba. Además esa mañana tenía más cosas en la cabeza que las clases.
'todo salió bien en la fiesta excepto por el hecho de que ella no controla bien el alcohol'

- - -

((Flashback))

"¿Sakura?¿Estás bien?"
Odiaba tener que hacer esas preguntas cuando la respuesta estaba frente a sus ojos. Pero tenía que asegurarse de que la pudiera escuchar y que la reconociera.
"¿Tomoyo?"
"Sí, soy yo. ¿Qué pasó?"
"No estoy acostumbrada... y tuve que..."
"Ya veo", Tomoyo se inclinó y pasó un brazo de Sakura sobre sus hombros, "Levántate."
Sakura se rió, "¡Tomoyo!¡Me haces consquillas!"
"Anda ya...", de pronto Tomoyo también se reía.

Cuando consiguieron poner de pie a Sakura y llegar a los lavamanos las dos estaban a medio ataque de risa. Tomoyo abrió la llave y dejó a Sakura enjuagarse mientras iba por papel para que se secara. Sakura hizo un esfuerzo para no tragar agua entre risa y risa.
"Toma."
"¿Qué es eso?"
"Papel."
"¿Para qué?"
"Para que te seques la cara."
"Ah..."
Si Tomoyo había logrado calmarse, ahora comenzó a reír otra vez al ver la expresión de Sakura, como si alguien le hubiera dicho cuál era el misterio detrás de la cortina.

Sakura intentó coger el papel, pero cada vez que soltaba el lavamanos se iba de lado hasta quedar apoyada en la pared.
"Ven."
Tomoyo empezó a secarle la cara.
"Eso raspa Tomoyo."
"Si te quedaras quieta podría..."
Sakura seguía riendo, aunque eran solamente risitas entrecortadas.
"Tomoyo..."
Había sido apenas un susurro. Entonces se dio cuenta. De las manos de Sakura que estaban sobre sus hombros y en su nuca. De que estaban tan cerca que respiraban el mismo aire. De la fuerza que la jalaba. Escuchó su corazón latiendo más rápido con cada centímetro que avanzaba. Hasta que no hubo más espacio.

((Flashback))

- - -

Salió y caminó hasta el edificio donde era su primera clase del día. Una de las ventajas de su departamento era que estaba cerca de su facultad, más cerca que los dormitorios dentro de la universidad que estaban hasta el otro lado.
Saludó a unos amigos en la puerta. Era una de las pocas veces que llegaba tarde aunque a esa clase no importaba realmente, al profesor le daba lo mismo quién entraba y quién no o a qué hora lo hacían.
Fue a la librería antes de la siguiente clase, y después de esta, a comer con un amigo.

No había vuelto a las andadas, a salir con tipos solamente porque sí. Se había convencido de que no necesitaba hacerlo y que eventualmente la persona indicada llegaría a ella. Sabía que algún día, tal vez no pronto, tal vez no por un largo tiempo; pero algún día esa persona iría a ella.

- - -

((Flashback))

"¿Qué están haciendo?"
La pregunta sorprendió a Tomoyo, y se dio vuelta.
"Sakura se sentía mal, la encontré en uno de los baños y..."
"Eso lo sé. Lo que quiero saber es..."
"Mei Ling,¿podemos dejar esto para después? Ayúdame a sacar a Sakura de aquí."
Si los ojos mataran, Tomoyo estaba segura de que habría caído fulminada cuando Mei Ling la miró entonces. Tomoyo la siguió viendo de frente, aunque sentía cómo su cara se calentaba.
'no podías escoger otro momento mejor para sonrojarte Tomoyo', pensó mientras salía del baño, aún abrazando a Sakura. Mei Ling sostuvo la puerta y Sakura evitaba ver otra cosa que no fueran sus pies.
"Syaoran está por acá", dijo Mei Ling para que Tomoyo la siguiera en la dirección correcta.

"¡Sakura!¿Ya te sientes mejor?"
Li la ayudó a sentarse y a quitar su brazo de alrededor del cuello de Tomoyo.
"Sí. Gracias a Tomoyo."
"No fue nada. Para eso están las amigas."
Sakura buscó la mirada de Tomoyo, pero ella volteaba para otro lado.
"Voy por algo de tomar. ¿Alguien quiere que le traiga algo?"
Mei Ling y Sakura movieron la cabeza en negativa.
"Yo te acompaño."

Tomoyo aún sentía su corazón latiendo en sus oídos. Esperaba que nadie quisiera nada, pero ahora estaba en camino a la mesa de la comida seguida por Li.
"Qué bueno que la encontraste."
"¿Sabes cuánto tiempo estuvo así, Li?"
"No sé. Fui a la entrada para que dejaran pasar a Mei Ling, y cuando logramos regresar, Sakura ya no estaba. La buscamos por todos lados hasta que el baño fue el único lugar que no habíamos revisado."
"No eso,¿cuánto tomó? Sabes que ella no suele hacerlo,¡ni siquiera le gusta!¿Cómo terminó así?"
"Dijo que quería intentarlo solamente por ser hoy."
"Pero la conoces, Li y sabes que--"
"Ella es capaz de decidir sola Daidouji."
"¡Lo sé! Y yo no soy quién para decirle que no o lo que sea, pero..."
"Yo tampoco. Ni siquiera porque estemos juntos."
"Bien", dijo Tomoyo suspirando, 'después de todo tiene algo de razón no hay por qué alterarse'
"¿Mei Ling vino para la fiesta?"
"Sí, le avisé y dijo que quería venir para ver a todos otra vez."
"Me alegra que haya venido. Casi no la reconocí, con el cabello suelto y ondulado."
"Oye Daidouji, aunque sea... bueno... Llámame Syaoran."
"Entonces, también puedes llamarme Tomoyo."
Se sentía tan estúpida al acordarse de lo que había pensado, ahora que sabía que la niña había sido Mei Ling. Tal vez por eso aceptó y dio tan rápidamente esa muestra de amistad.

Tomoyo vio que Syaoran servía dos vasos. Ella hizo lo mismo y regresaron donde estaban Sakura y Mei Ling.
"Te traje refresco. Sé que no tomas." Mei Ling le sonrió.
"Sakura...", dijo Tomoyo mientras le ponía en frente el vaso con agua.
"Gracias", respondió aún buscando los ojos de Tomoyo.

((Flashback))

- - -

Después de la comida aún tenía una clase antes de que terminara su día.
Había estado muy distraída todo el día, y sabía que no era solamente por el sueño y los recuerdos que le traía. Era porque cada vez estaba más cerca del final del año y entonces sí tendría que volver para pasar el año nuevo con su madre y su familia.


Creo que este es el capítulo más largo, tuve que dividirlo en dos.
El sueño del principio lo tuve yo una vez y por alguna razón me pareció que quedaba muy bien.