Aquí pasando de rápido para subir un nuevo capítulo también acercándonos al final de la historia, espero terminarla en unos seis capítulos aproximadamente, igual depende del tiempo con que disponga, mi vida caótica que tengo y el trabajo ya que casi no tengo mucho tiempo libre.

Como siempre agradezco su apoyo en esta historia, espero les siga gustando esperando que no se sientan decepcionados por cómo va; ya saben que sus opiniones me ayudan mucho para el desenlace de la historia.

Tempestad

Un ambiente tan pesado se había formado, incluso si hubiera caído alguna hoja de algún árbol esta se hubiera partido a la mitad.

Naruto no podía quitar la mirada en los extraños que ahora le tenían atrapado, no sabía porque pero el poder del Kyubi estaba siendo detenido; ¿Cómo? Pero lo más angustiante era que Sasuke y Gaara no parecían verlos con muy buenos ojos.

Ya estaba cansado de aquella situación, el sentirse como una mosca atrapada dentro de una telaraña le ponía en verdad muy enojado; pero por lo que entendía el de cabello gris estaba ahí por Hanabi.

—Si tan solo pudiera zafarme de esta madera…quizás podría hacer algo antes de que pierdan la calma—Pensaba para sí mismo tratando de no perder la poca calma que tenia.

—Por que los Dioses han regresado a la tierra, acaso están con deseos de juzgar como es su costumbre—La voz de Kakashi sonó dura y fría, muy diferente a la burlona con la que se había presentado ante ellos.

Las miradas de ambos dioses fueron tan frías como el hielo, más que antes; incluso a Naruto aquello le sorprendió ¿Por qué estaban reaccionando de aquella manera? ¿Que es lo que estaba pasando?

—Kakashi…un humano legendario, muy famoso para mi gusto; alguien que se adueño de uno de los ojos de mi familia.

—No pensé que los dioses fueran tan sentimentales—Kakashi entrecerraba su ojo negro ligeramente llevaba su mano hacia uno de sus bolsillos

—Tus ironías no te servirán de nada humano, tomaremos a ese humano que llaman Naruto y te arrancaremos el ojo Uchiha que escondes bajo esa pañoleta. —Con una malo en el aire una gruesa nube de arena se formaba detrás del pelirrojo que no quitaba la vista de aquellos dos hombres.

—Sensei, no debería precipitarse con ellos —

—No te preocupes Yamato, mejor hazlo por ese chico que tienes entre tus manos—Kakashi se detuvo a media bolsillo como esperando la reacción de aquellos dos jóvenes dioses.

— ¡¿Qué diablos les paso a todos ustedes?! ¡Solo hablan humanos aquello, dioses esto!...solo están haciendo que me dé vueltas la cabeza—son una mueca de aburrimiento el rubio se recargaba entre la madera acomodándose mejor, los rostros de todos los presentes se posaron en el de golpe algo más que contrariados.

Hinata como pudo se acerco hasta el olvidándose por completo de Yamato que la veía sorprendido, la joven se colgó de la madera acercándose lo más que podía.

—Naruto-Sama…su cabeza…si sigue dando vueltas se le caerá—Lo miraba en verdad preocupada tratando de alcanzar su cuello como si con ello evitara su caída a su perspectiva de ella.

Sasuke y Gaara se relajaron, si no fuera por sus peculiares personalidades se hubieran reído a más no poder; Yamato si no pudo evitar soltar varias risitas y Kakashi entrecerró su ojo descubierto.

Naruto miraba a Hinata con una expresión algo rara, sonrió y la miro mientras negaba con la cabeza—así es ella después de todo—pensó mientras liberaba una mano y acariciaba la mejilla de la preocupada chica.

—No perderé la cabeza más que contigo mi dulce hada—

Hinata le miro algo seria, haciendo un leve puchero aun colgada de la madera pero sin alejarse demasiado de aquella caricia que le gustaba demasiado aun cuando tratara de negarlo.

—No soy un hada…soy una diosa—Su expresión por muy seria que intentaba mostrar, al final Naruto comenzó a reír de manera abierta a como era él; si aquella peculiar e inocente chica era la persona que el sabia que amaba, aun cuando fuera de lo mas fuera de lo común.

—Si…así es Hinata—la sonrisa que mostro la ojiperla fue sincera y espontanea como solo ella sabia mostrar, aun no comprendía muchas palabras de aquel mundo, pero la naturaleza de su Sr. Zorro era algo que le atrajo por completo.

Yamato sintió que debía liberar a Naruto pero una fuerte explosión desde el piso donde se encontraban los demás le hizo retroceder jalando al chico, este solo observo perplejo como Hinata caía hacia atrás levantando su mano en dirección de la del rubio.

Todos dieron un gran salto esquivando los pedazos de piedra que caían como parte del edificio, Naruto quiso liberarse pero la madera hizo una mayor presión sobre de él.

— ¡Hinata! —

Pero después quedo un silencio que cubrió el lugar, la mirada de todos se poso en una figura que conforme el polvo se disipaba la dejaba entrever, al final un hombre alto de larga cabellera castaña sostenía a una Hinata inconsciente.

Naruto miro en ambas direcciones examinando fríamente a todos los presentes, rechinando los dientes muy molesto, su rostro reflejaba una mayor furia debido a que sabía lo que había hecho.

—Neji a que has venido—

El castaño miro al pelinegro con gran desdén, para después pasar con Gaara haciendo lo mismo ignorándolo por completo, su vista de nueva cuenta pasó a los humanos a su lado derecho que le miraban en forma no amigable.

—Tanto trabajo cuesta traer a una chica, que decepción de dioses son ustedes—

— ¡Como te atreves!—Sasuke estaba a punto de lanzarse sobre el castaño pero fue detenido a tiempo por Gaara, que sin decir palabra alguna seguía mostrando un gran enojo hacia Neji.

—El famoso Kakashi, acaso los humanos no pueden aceptar su propio destino que inútiles son…—

—Me siento honrado de que tanto dios me reconozca—

—Reconocer, no te sientas tan importante; acaso una mosca que revolotea merece tal interés—

Kakashi le miro reconociendo cierto aire familiar en aquel sujeto, pero esperaba que solo fuera imaginación suya.

— ¡Déjate de bromas! —Intentando liberarse Naruto miraba molesto a Neji que solo entrecerraba los ojos poniéndole mayor atención.

—Kyubi…debe ser una broma—

— ¡Libera a Hinata, porque ustedes solo piensan en pisotear a los demás para pasar! —Hacia mayor presión sobre la madera, en un intento desesperado por romperla pero todo resultaba inútil.

Miro a Hinata con desprecio escuchando los gritos del rubio, un arma fue lanzada con rapidez desde el bolsillo de Kakashi siento interceptada desde otra dirección, nuevamente las miradas se enfocaron en la persona que se dejaba caer a pocos pasos de Neji.

—Vaya si que se está convirtiendo esto en una gran reunión—Bufo un chico de larga cabellera rubia que jugaba con un tipo de plastilina entre sus manos.

—Deidara deja de ser tan familiar—Neji sin mirar al chico solo se enfocaba molesto en el otro rubio que seguía luchando por liberarse.

—Ok, Ok, pero que mal carácter tienes—Rascando su larga cabellera el chico soltaba un suspiro, sin dejar de mover entre sus dedos lo que ahora eran pequeñas esferas de aquella peculiar plastilina.

Pero antes de que alguien más pudiera decir algo mas otras figuras se mostraban detrás de Neji, Kakashi mostro una expresión de molestia hacia cierto sujeto de boca cocida y ojos poco peculiares, pero lo que en verdad le molestaba era que sostenía a Hanabi como si se tratara de un costal.

—Suéltala—

—Oblígame humano—Casi podía percibir una lúgubre sonrisa que se abría entre los hilos de aquella boca, lo que le tranquilizo un poco fue percibir que Hanabi se movía ligeramente, pero el problema era que se estaban multiplicando con rapidez.

Destrúyanlo todo…incluyendo a esos dos—Refiriéndose a Sasuke y Gaara que miraban a Neji con enojo—eso servirá de escarmiento para otros que no sepan hacer su trabajo.

Ante los ojos de todos Neji daba un gran salto desapareciendo con ambas chicas, Kakashi y los demás intentaron detenerlos pero les fue negado el paso, en un segundo aquellas pequeñas bolitas de la mano de Deidara cayeron al piso haciendo enormes explosiones.

— ¡Libérame! ¡Se llevan a Hinata! —Naruto hacia un esfuerzo sobrehumano para liberarse de todo, Kakashi le hizo una señal a Yamato liberándolo de inmediato.

—Será mejor que corras, aun es tiempo de hacerlo—

— ¡HINATA! —Su grito lleno todo el lugar mostrando una cola de aquel zorro, una fina capa de algún tipo de energía cubría su cuerpo, la ira estaba dominándolo por completo o más bien el sentimiento de pérdida, uno que ya conocía.

Sensei creo que no fue buena idea el liberarlo—Yamato veía como el chico perdía de nueva cuenta el control, pero Kakashi le hizo una señal para que se enfocara en el resto de personas ahí presentes.

Sasuke y Gaara tampoco se quedaron mirando sin esperar a nada atacaron con rapidez, sabían el tipo de seres frente a ellos, si titubeaban estarían perdidos.

—Samehada tiene hambre, Je, Je, y aquí hay muchos con que alimentarla—El tipo de piel azul como si de un pez se tratara, jugaba con una enorme espada que en la punta dejaba ver unas enormes fauces, era obvio que el alimento serian ellos si se descuidaban.

— ¡ESO ES ARTE! —Deidara gritaba con cuanto explosivo brotaba de sus manos, las cuales dejaban ver unas enormes bocas que parecían reír frenéticamente, tanto como el dueño de aquellas peculiares manos.

—Además todos los humanos serán destruidos, si tienen suerte podrán servir a los grandes dioses— Frenético dentro de su propia fantasía de destrucción.

—Cierra la boca, hablas demasiado— Katsuku que de pronto había sacado un tipo de criaturas empezaron a atacarlos, pero parecía más interesado en otras cosas—Creo que tenemos suerte, tienen habilidades interesantes.

— ¿A que se refieren? ¿Que tienen planeado? —Kakashi trato de enfocarse en Katsuku para obtener respuestas pero este parecía disfrutar del poder que tenia la información.

—A que este mundo ya ha sido juzgado y será destruido por los dioses, les queda cerca de una semana—Deidara disfrutaba de la pelea que tenia con Gaara que parecía perder ante él, pero una sonrisa apenas apreciada molesto al rubio— ¿ya te has rendido?

—Así que eso es lo que traman… ¿Pero por que lo han decidido? —Gaara seguía provocando al rubio que disfrutaba de aquella liberación.

—Es porque han encontrado a las últimas Hyuga—Sasuke intuyo el resto casi de inmediato, pero en su rostro parecía ocultar algo más.

—Has hablado demasiado Deidara—Katsuku estaba bastante molesto, esa información había salido como bocanada de aire sin control.

—A quien le importa eso, no podrán hacer nada, ¡así que mueran con mi arte! —Al rubio este no parecía molestarle seguir hablando, estaba frenético y entusiasmado pero un golpe directo lo lanzo lejos.

La mayoría retrocedió, Naruto parecía ya no ser más un humano, su cuerpo era rojo, era como si el Kyubi hubiera salido y encerrado la mente del rubio en otra parte.

Solo atacaba sin control, sus golpes aunque torpes eran los suficientemente eficaces como para hacerlos retroceder.

—Sensei…—

—Por eso fue mejor soltarlo…podrá hacerles frente y darnos tiempo, pero si no tenemos cuidado terminara destruyéndonos—

—Humanos tontos al final ustedes mismos se destruirán—Sasuke miraba fríamente a Kakashi que solo le regreso de reojo la misma expresión, pero después cerro su ojo mostrando una sonrisa bajo su máscara.

—Los humanos somos impredecibles, sabemos crear milagros de la nada—El chico no pudo mostrar molestia en aquellas palabras, pero algo le decía que era muy cierto.

Mas algo más grande hizo que tuvieran que retroceder, Naruto perdía más y más el control, casi como si el mismo se estuviera volviendo una bomba humana.

Al ver la situación Katsuku y los demás se retiraron con rapidez, fue un enorme brillo rojo que cubrió todo, como si el sonido hubiera desaparecido nada más se escucho a tal grado que lo único visible fue una intensa luz blanca—Seguramente termine destruyéndolos a todos—era su único pensamiento de Naruto, el único que seguía en pie.

—Estás seguro—Abrió los ojos y miro como si se tratara de una vieja foto, estaba sentado sobre la hierba, el viento se mecía con lentitud abanicando sus rubios cabellos, pero lo que más le sorprendía era aquella voz que casi había olvidado.

—Ma…Mama…—

— ¿Cómo has estado Naruto? —Una hermosa mujer de larga cabellera roja le sonreía, aquella sonrisa que siempre le pareció como de un amigo hacia él.

—Como debería estar Kushina, está destruyendo todo—De pronto a su lado aparecía un hombre muy parecido a él, su cabello rubio más largo de lo que el acostumbraba se mecía lentamente dejando ver una tranquila sonrisa.

—Que malo eres Minato, yo que trato de ser una buena madre—Aquella peculiar discusión le resultaba tan familiar, y como no serlo si así eran en vida, la vida que tenía cuando aun los tenia…a sus padres.

Naruto no pudo levantar el rostro, con un brazo tallaba sus ojos lo más fuerte que podía, quería decir muchas cosas, hablar cualquier tontería pero no había nada más que sollozos como un niño pequeño.

—Sabes Kushina, se viene una tormenta—Minato miraba hacia el frente observando la distancia, lentamente coloco un brazo alrededor de Naruto.

—Yo diría más bien una tempestad…pero sabes, nunca duran por siempre—Kushina también miraba hacia el frente, e imitando la acción de Minato Sonreía mostrando todos los dientes volteando hacia los dos rubios.

—Es cierto, al final siempre sale el sol. —Minato le regreso la mirada con mucha seguridad, Naruto no paraba de llorar lejos de aquel lugar una voz se escuchaba.

— ¡Naruto! ¡Naruto! Vamos soy Sakura, reacciona tienes que regresar—

Lo único que se vio fue como era ingresado al área de urgencias, afuera no había ninguna persona en espera salvo un pequeño conejo blanco que sostenía una flor blanca, su expresión de tristeza no era muy alentadora.

Espero que este capítulo este mucho mejor que el anterior, ahora creo que le pude escribir mucho mejor o al menos eso creo.

Intente meter peleas pero saben que no es mi fuerte, pero eran necesarias ya que pronto vendrá el final y tiene que tener buenas dosis de esto.

Las cosas ya van tomando forma y las dudas creo que las voy aclarando, por el momento espero no decaer demasiado, mentiría si les dijera que subiré semanalmente pero hay veces en que llego demasiado tarde y pues ni puedo prender la PC.

Pero creo que me ha servido para poder pensar mejor las ideas que flotan en el aire, en todo caso de que solo sean ideas locas por mi parte y no esté saliendo bien solo díganlo y veré como presionarme.

Gracias a todos aquellos que se detienen a dejarme un comentario, es muy motivante en verdad saber sus opiniones sean buenas o malas ya que me ayudan a mejorar.

Nos vemos pronto.

Próximo Capitulo: Familia.