Epílogo
Día De Viento
(Kaze Ga Fuku Hi –
Sakamoto Maaya – Tenkuu No Escaflowne)
Ame estaba sentada en el borde del acantilado contemplando el atardecer, su cola se mecía suavemente de un lado a otro. Suspiró.
-Hey, ¿Por qué tan sola?.-
Caminando junto al hermoso
mar azul,
me doy cuenta una y otra vez,
que siempre me preocupo por cosas sin importancia
Ella miró hacia atrás. -¡Val!.-
-Hey Ame, ¿Puedo sentarme?.-
Ella asintió. -¿Qué haces tú aquí?. Pensé que habías vuelto a casa con Filia.-
Valgarv negó con la cabeza. –Vine a despedirme.-
En éste día, con la cálida
brisa soplando,
el ayer se ve terriblemente cegador,
tristemente brillante,
pero...
-¡¿A despedirte?!.- Dijo ella sobresaltada.
-Si, a pesar de todo, no creo que volver a vivir con Filia sea lo más adecuado. En el fondo, yo sigo siendo medio demonio.-
-¡Pero sabes que a ella no le importa eso!, ¡Además, ahora con lo de Xel!.-
¿Qué puedo hacer
para gustarme a mi misma?
Si aprendo a agradarme,
más y más, entonces...
-Lo sé Ame, pero no lo decía por ella, sino por mí. Creo que aún no he encontrado mi identidad en este lugar. Además, por mucho que quiera, no podría mantener una vida como la de ella.-
Tal vez pueda ver
la mañana que no he visto aún,
la canción que nunca he cantado,
la parte de mi que jamás he conocido...
-Antes de que recordaras no pensabas igual.-
-Pero debes entender que mi vida está en esos recuerdos.-
-¡¿Y qué de Filia?!, ¡¿Vas a dejarla sola?!.- Dijo ella, con un nudo en la garganta.
Alineando palabras que me
consuelan...
Aunque vamos demasiado rápido, está bien,
porque sentimientos imprevistos...
El chico se puso de pie y se sacudió el pantalón dispuesto a marcharse, el sol ya se había escondido y ahora la única luz además de la de los astros nocturnos, era la de lava que había en la honda fosa.
-Sé que Filia no va a estar sola, tiene a ese idiota de Xelloss a su lado.- Comenzó a caminar por donde había llegado.
Ame que ya se había puesto de pie también, bajó la cabeza. –Tal vez ella no, pero yo si...-
Han empezado a brotar en mi
corazón,
como si fueran forzados;
Pues están presionándome mucho,
pero...
Valgarv se paró en seco y volteó para ver como unas lágrimas rodaban por las mejillas de la joven. –Ame...- Se acercó a ella y le levantó la cara secándole las lágrimas. –No estás sola Ame-chan, y lo sabes. Tienes a Zellas, tu madre, a Xelloss, a Filia, a Inazuma.- Rió. –Hay mucha gente que te quiere, es tonto que pienses de esa manera.-
Ella sollozó. –Pero yo no me refiero a ellos...-
Los cálidos labios de Val cerrándose sobre los de ella, hicieron que enmudeciera. Suspiró ligeramente mientras lo besaba de vuelta, aún derramando algunas lágrimas.
Siempre resulto distinta,
de quien quería ser.
Esta no es quien hubiera querido ser,
pero sé que soy yo.
-Hasta luego, niña rara.- Susurró Val separándose para acto seguido desaparecer entre la espesa maleza de la isla.
-¡Val!.- Exclamó ella mientras trataba de seguirlo, pero otra figura se interpuso.
-¡Hazte a un lado Xel-kun!.-
-Ame-chan, sabes que se volverán a ver. Ya no te pongas así.-
Por favor,
Ven aquí
Y abrázame
En el lejano cielo
Y así sentiré
Que estoy viva
La joven se abrazó a su tutor ahogando sus últimas lágrimas. -¿Y qué tal si no?, ¿Qué tal si nunca lo vuelvo a ver en mi vida?.
Xelloss le levantó el rostro suavemente y secó sus lágrimas. –En ese caso, Filia y yo vamos a tener que ir a buscarlo para que le pida disculpas a nuestra hermanita.-
Ame rió suavemente. –Arigatou...-
A veces, estando sola pienso,
que en este mundo estoy protegida.
Seré abandonada en este mundo...
En ocasiones, me siento así.
El demonio le sonrió. –No es nada, Ame-chan lamento todo lo que te dije antes... y por cierto, todavía me debes una explicación. ¿Desde cuándo te di permiso para desarrollar tus propios conjuros?.-
-Sore wa himitsu desu.- Respondió ella sacándole la lengua.
¿Qué puedo hacer
para gustarme a mi misma?
Si aprendo a agradarme,
más y más, entonces...
-¡Oye!, ¡Más respeto para tu profesor!.-
-Lo que digas Namagomi-niichan ^^.-
Xelloss cayó con toda la cara al suelo. -¡¿Cómo?!, ¡¡Ame-chan ya déjate de eso _!!.-
-¡Ni en sueños!- Respondió la joven mientras se alejaba corriendo.
Tal vez pueda ver
la mañana que no he visto aún,
la canción que nunca he cantado,
la parte de mi que jamás he conocido...
El mazoku suspiró. Tendría que reprender severamente a esa niña. Si, la castigaría sin salir, le daría tareas extra y...
-¡Xel-kun!.- Se escuchó desde lo lejos. –¡Mamá dice que si no te apresuras, no habrá cena ni postre para ti!.-
-Nani?!, ¡¡No te atrevas a tocar mi postre imouto!!.- Y desapareció también entre los árboles del lugar.
Así será algún día,
muy pronto,
muy pronto...
Owari ^^
Notas Finales
Capítulo #11
