Admito que estoy empezando a escribir esta historia, con un gran número de otras incompletas. Pero esta historia llevaba meses en mi mente, así que me dije que subiría el primer capítulo piloto para ver que opinaban ustedes y sacarla de mi mente. Al final decidi continuarla gracias a su apoyo.

Ladybug no me pertenece.

Este A.U nació en mi mente hace mucho, pero no fue hasta hace poco que comencé a darle sentido a mi cabeza.

Luz y oscuridad

Capítulo 13: Inicia la batalla

Era muy extraña toda la situación, si alguien diría que eso pasaría hace una semana…o dos…probablemente se hubiera reído en su cara, con diversión y algo de dolor. Pero estaba pasando, ahora, en ese momento, había algo ahí dentro suyo, que no sabía qué hacer.

Todo parecía un simple sueño.

Del cual si era sincero, lo último que deseaba era despertar.

Ese balcón efectivamente, iba ser el lugar favorito para él, de ahora en adelante. Pues tener entre sus brazos a Marinette, mientras esta ágilmente enredaba sus manos tras su cuello para atraerlo a un beso.

Era como tocar el cielo.

Una sensación que jamás podría explicar y se quedaría corto a lo que sentía, era como un idiota enamorado y estaba a la palma de la mano de la chica.

Se separaron, luego de un largo beso y la vio con ojos de imbécil enamorado, descubriendo encantado, que en los ojos de ella había también un hermoso brillo. Cuando pensaba que no podía verle más hermosa, esta llegaba a demostrar lo contrario.

Quiso volver a besarla, pero ya era tarde y mañana había clases.

—Creo que debería irme—dijo casi sin aliento.

La vio sonreír algo maliciosa.

—Gatito…hace media hora que estás diciendo eso—le burlo.

Fingió estar enojado, antes de darle un suave beso, pero esta vez en la frente. La vio hacer un puchero, pero aceptar que era mejor que se fuera a descansar.

Había llegado hace varias horas, donde habían jugado algunos juegos de video, comido postres de la panadería y hablando de nada en realidad importante, solo temas triviales en la habitación. Sin olvidar los besos y los mimos, había descubierto encantado que a la chica le gustaba mimarlo y él como todo gato aprovechado, aceptaba sin reticencia.

Ella ocupaba dar amor por algún motivo.

Él ocupaba recibirlo.

Perfecto.

Pero también a ella le gustaba cuando él la sorprendía, con suaves besos inesperados que le hacían sonrojarse levemente.

Era tan…tierna.

No podía estar más feliz o enamorado.

Y solo había pasado una semana del baile.

Aun siendo Adrien, no hablaban mucho y tampoco sabía qué hacer con ese tema, temía que si dijera la verdad de que había tras su máscara, todo este sueño acabara. Quería estar siempre al lado de ella, que todo lo demás desapareciera y pudieran estar juntos en cada momento.

Pero no era posible, no cuando los asesinatos y extraños acontecimientos estaban pasando esta semana.

Acaricio la mejilla de la chica, quien sonrió levemente.

—Nos vemos luego preciosa—dijo guiñando un ojo y desapareciendo de su vista.

Ahora tenía otra razón más importante para proteger a la ciudad y a esa chica.

Sonrió algo tonta cuando se despertó ese día, camino tranquilamente por las escaleras e ignoro la mirada curiosa de Edward. Este parecía interesado en sus acciones, pero no comentaba nada. Al menos no era como Madeleine, quien estaba en su esquina enojada y viéndola resentida, por estar con el chico de forma…ya saben…particular. Edmund no decía nada y prefería comer cereal al lado de Tikki y Nooroo.

Detuvo sus pasos para ver a Nathaniel, sentado en un sillón, con el Miraculous del pavo real.

Que aún no salía.

Duusu.

Aun no salía, lo cual era problemático, tenía un muy mal presentimiento sobre ese día.

—Tú también lo sentiste—dijo Edward por bajo, cuando paso a su lado.

Lo vio de reojo, antes de abrir la puerta del refrigerador y sacar una bebida.

—Hoy siento una sed de sangre—añadió antes de sonreír de forma algo desquiciada, pero muy leve.

Era verdad.

Edward estaba más adentro de la oscuridad que ella.

Suspiro recordando los momentos con Chat Noir esa semana, antes de pensar que de verdad, algo raro estaba pasando.

Un mal presentimiento, llamo a Tikki y Nooroo quienes entraron a su bolso, antes de salir la mano de Edward la hizo detenerse.

Los ojos de su amigo eran serios, por lo cual se quedó confundida.

—Hoy no vino Marinette—comento Alya entre clases.

Claramente fijando su mirada en Adrien, quien se había tensado ante la mención de la chica, lo cual le hizo saber que si había algo que nadie había querido decir. Después del baile algo raro había pasado con el rubio y su comportamiento, estaba más…idiota, que de costumbre. Cuando veía a Marinette se sonrojaba sin motivo aparente y salía huyendo de ser posible.

Algo raro, pues la chica parecía actuar como de costumbre, incluso comentando que era raro el comportamiento del rubio.

Todo desde el baile.

Algo había pasado y ella como reportera, llegaría al fondo de eso.

—También hoy Adrien se comporta diferente—agrego Nino en vos baja.

Ambos giraron a ver al chico que tenía el cuaderno en blanco y mirada algo perdida. Luego se voltearon a ver ellos, para encogerse los hombros confundidos.

Volvieron a sus clases, mientras ella dejaba de lado el tema de Adrien y Marinette, ya haría que su OTP se cumpliera tarde o temprano y tendría la primicia.

Detuvo sus pensamientos, cuando de repente un pequeño silbido la hizo voltear confundida, antes que de la nada, la pantalla del salón se bajara por si sola confundiendo a la maestra. Estaba por levantarse y ver que sucedía, pero descubrió que algo estaba amarrando sus tobillos.

Giro asustada, sin comprender por qué había hielo que la ataba al suelo.

Los gritos de sus amigos le hicieron ver que no solo ella estaba en esa situación, todos en el salón estaban entrando en pánico. Volteo a ver a su lado a Adrien, quien intentaba romper el hielo con unas tijeras, pero este hielo se regeneraba bastante rápido. Nino tampoco parecía poder quitarse sus zapatos y algunos como Chloé, habían sacado de su estuche de maquillaje instrumentos, pero no parecían funcionar.

La puerta se abrió de golpe, causando que todos pegaran un brinco.

En ella apareció una hermosa mujer, de larga cabellera rojiza que no parecía tener fin, con unos anteojos de sol y ropa bastante veraniega. Un short diminuto de mezclilla y una camiseta sin mangas algo holgada de color blanco, que dejaba ver su figura, además de unas zapatillas deportivas de color morado.

Esta vio a todos lados buscando a algo, pero al no verlo chasqueo la lengua.

—Esa idiota es más inteligente de lo que pensé, pero no tanto—la escucho musitar de brazos cruzados.

—Señorita le ordeno que salga de este salón—indico su profesora, que también estaba atada al suelo con hielo.

La desconocida inflo una bomba de chicle, antes que alzara su mano y de un movimiento rápido, una estaca de hielo se formara y traspasara sin piedad la pierna de la profesora. Esta apretó con fuerza el pie, cayendo al suelo aun atada a este.

Todos quedaron mudos, excepto Rose que hizo una exclamación de incredulidad.

—Veo que no entiendes, ustedes son mis rehenes…al igual que toda esta escuela…así que obedientes y no matare al menos que este aburrida—dijo con tono suave y mordaz.

Alya apretó con fuerza los puños, sin poder huir para convertirse en un héroe y ayudar. Ahora solo podía confiar en los otros chicos y que llegaran en cualquier momento.

Aunque noto un escalofrió ante esa chica, era algo diferente a algo que hubiera sentido antes. Aun cuando había luchado con akuma, cuando había visto a la villana más peligrosa de Paris o estado en batallas peligrosas. Nunca había sentido tanto temor al estar frente a alguien, como si todo en ella derrochara maldad y estuviera frente a la muerte.

La vio caminar tranquilamente a la primera fila, donde tomo con cuidado el mentón de Nino. Sus ojos se llenaron de incredulidad y un terrible odio, si se atrevía a tocarlo.

—Estoy segura que en este salón había una chica llamada Marinette, veras, ella parece importante para alguien aquí en Paris y ocupo atraer su atención de alguna manera…¿podrías decirme dónde está?—pregunto en forma dulce y con su rostro muy cerca al de Nino.

Pero este se mostraba serio, mientras todos miraban incrédulos y con temor, lo que podría pasar.

—Falto a clases hoy—contesto con sinceridad.

Vio a la mujer sonreír.

—No me tienes miedo…interesante…si esto termina me gustaría dejarte como juguete—hablo con suavidad, antes de lamer descaradamente la mejilla del chico.

Nino hizo todo su esfuerzo para no moverse u hacer un movimiento que la desencadenara.

Esta se incorporó nuevamente en su lugar de brazos cruzados.

—Supongo que solo me queda una opción—hablo para sí misma.

Marinette detuvo sus pasos confundida, sin entender como termino en medio de las compras por la ciudad de Paris, debido a que Edward había olvidado hacer las compras por estar recuperándose por completo. Igual se detuvo en medio de una tienda de comestibles, en busca del aceite especial que ocupaba su amigo. Miro enojada la lista y como este había dibujado un conejito para joderle la vida.

Ese imbécil.

Le golpearía al regresar.

Detuvo sus pasos cuando vio atrás de ella a Nathaniel, quien había faltado también a clases y la había acompañado, aunque Duusu aún no estuviera, debían estar juntos.

—Al final no me contaste que paso con Chloé ese día—dijo metiendo ahora mantequilla en la cesta.

El pelirrojo se sonrojo, antes de apartar la mirada.

—No hablamos en nada, bueno, discutimos un rato, pero nada importante paso—menciono este tomando la cesta.

Le agradeció, antes de buscar la harina.

—¿Cómo fue que te gusto?—pregunto interesada.

Este pestañeo unos momentos, antes de pasar su mano a su bolsillo, evidentemente nervioso.

—No estoy seguro, siempre estábamos discutiendo y ella me molestaba bastante, pero hubo un momento donde ella me ayudo cuando paso algo con akuma hace varios meses…fue extraño, nunca pensé que ella fuera amable con nadie, pero ese día me ayudo y nunca me lo recrimino—relato el chico.

Eso lo recordaba bien, una vez cuando Tigrera había atacado un banco en medio día, había habido varios inocentes que salieron algo heridos, pero nada grave. Recordaba el hecho, ya que desde el escondite pudo ver por las cámaras de seguridad, como Chloé había ayudado a Nathaniel.

Cuando descubrió que eran los héroes.

Siempre pensó que si fue elegida por el maestro Fu, tuvo que ser por esa acción tan desinteresada ese día.

—Luego pensé que era amable, aunque siguiéramos discutiendo, tenía momentos en que me ayudaba de forma grosera, pero nunca me lo echo en cara…no se…tal vez solo soy algo masoquista—expreso algo deprimido.

Ella sonrió de medio lado.

—Estoy segura que le gustas, ya sabes, los que pelean se aman—

—¿Cómo Edward y Madeleine?—

Comenzó a pasar las compras por la caja registradora.

—Edward ama a Madeleine, no sé qué siente ella sinceramente, pero creo que hacen una bonita pareja—comento antes de agradecer las compras y que ambos salieran del local.

Caminaron una cuadra en completo silencio, antes que Nathaniel tomara su bolsa también y le ayudara como todo un caballero.

—Marinette…que pasara con Adrien, algún día piensas decirle la verdad—comento el joven con curiosidad.

Sus pasos se detuvieron.

Su mirada se perdió.

Una sonrisa melancólica inundo su rostro.

—No hay forma que algo funcione entre nosotros, estoy disfrutando de este pequeño sueño, pero algún día tendré que despertar cuando la verdad salga a la luz…siempre lo hace—respondió con bastante dolor en cada palabra.

Nathaniel quiso decir algo, pero este se detuvo confundido y sus ojos pronto se abrieron por el terror. Ella siguió su mirada confundida al televisor cercano, donde una noticia de último minuto estaba pasando. Sus ojos se abrieron con incredulidad y terror.

Al ver una imagen donde mostraba su instituto, con varios chicos frente a este, en el parque atados con cadenas de hielo.

La imagen de Adrien ahí sometido, fue la que hizo que todo su mundo diera un vuelco.

"Que me dices Queen Heart, estaba buscándote pero no te encontré, así que te ofrezco un trato.

Solo quiero charlar contigo, así que te espero en frente de este instituto para que vengas, o si no matare a estos estudiantes uno por uno.

Pero me conoces y sabes que amo torturar a la gente, así que no te tardes o comenzare a cortar algunos dedos para entretenerme"

Edward suspiro antes de ver la televisión con ambas manos en sus caderas, a su lado Madeleine estaba también mirando todo con incredulidad y un confite en su boca. Edmund por suerte estaba haciendo sus deberes y entrenando un poco.

Pero había alguien nuevo.

Una chica de veinte años y de piel morena, con el cabello oscuro atado en un moño y unos ojos bastante claros con toques felinos. Estaba vestida con un pantalón pesquero hasta sus rodillas, una camiseta de color naranja muy claro sin mangas, unas tenis bajas a la moda y unos brazaletes en sus muñecas.

Kiara.

La akuma que era poseedora del poder del tigre.

Había sido traída cuando él la llamo, debido a que tenía un mal presentimiento. Era una de las pocas personas que conocían su identidad también.

La historia de ella al igual que todos los akuma, no era fácil. Su familia siempre la desprecio por ser la hija bastarda de su padre, con una mujer de África que había muerto hace mucho por enfermedades no tratadas. Llego a Paris y era odiada por la esposa de su padre, al punto de haber sufrido torturas cuando era niña. Su padre murió poco después en un accidente, quedando a manos de su madrastra que incremento su tortura con la chica sobre su piel. Toda su espalda, piernas y brazos, tenían una gran cantidad de cicatrices y quemaduras de diferentes objetos. Además de faltarle dos dedos de su pie.

Cuando tuvo catorce años huyo de su casa, viviendo en las calles por varios años. Cuando había terminado en un prostíbulo, debido a que fue secuestrada de las calles por su exótica apariencia, fue el día que conoció a Queen Heart.

Marinette noto de inmediato que esa chica no era del lugar, además que escucho algunos hombres sobre ella que la estaban tocando, acusarla de ser virgen y comenzar a decidir, quien tendría el honor de ser el primer hombre de ella.

Con una orden, Madeleine había dejado a todos inconscientes y probablemente tendrían un fuerte dolor cuando despertaran en su interior.

Después de eso Marinette como Queen Heart, la recluto en akuma y la cuido en su hogar dos meses. Sin algún estudio, habilidad u algo que poder hacer, acepto rápidamente la oferta. Era una de los akuma más leales que había, aunque prefería estar algo alejada y en sus misiones atacar rápidamente por la espalda de cualquiera. El mundo le había enseñado a no tener piedad y tampoco temía a la muerte.

Toda su vida la había esperado.

Siendo un civil, era bastante reservada y no hablaba con nadie, no mostraba emociones y no le importaba que le pasara a este mundo. Ella solo tenía una deuda con Marinette, que pagaría con su servicio de por vida, para apoyar los ideales de esta.

Por eso la conocía bien.

—Se presentara sin dudarlo, a veces es muy predecible—explico ella algo aburrida.

Tanto Edward como Madeleine asintieron deprimidos.

—Bien debemos ir nosotros también para ayudar—explico con seriedad.

Las dos asintieron.

Sabía que era estúpido, entre las estupideces que tenía en el expediente de su vida y en especial desde hace dos años, Edward estaría de acuerdo con que esto era de lo más ridículo que había hecho, por mucho. Pero no había podido evitar la confrontación de Scarlet, tal vez de haber sido otro edificio, otras personas…otro momento del día. Cualquier cambio mínimo pudo haber hecho la diferencia, pero ver a los chicos de su salón como rehenes, encadenados al suelo con grilletes de hielo en aquel parque frente a su colegio, le hizo perder la razón.

Edward la mataría por idiota.

Pero ya no había marcha atrás.

Queen Heart se había presentado en el parque, sorprendiendo a todos los chicos que eran sus compañeros, sin comprender por qué el peor villano de Paris estaba respondiendo al llamado que le habían hecho.

Apretó la mandíbula al ver a esa mujer sonreír.

Al igual que había visto en las noticias, la mujer frente a ella era una total hermosura. Su larga cabellera cayendo como cascada hasta sus rodillas de un rojo intenso, su rostro era hermoso y perfilado con maquillaje que resaltaba sus ojos de color azul marino. Tenía un traje similar a una armadura femenina, pero con menos peso que las antiguas, se amoldaba a su cuerpo como una segunda piel y la enagua de metal era similar a la cola de una sirena. Tenía un tridente de color dorado hecho de oro en su mano derecha, mientras su armadura era de colores verdosos y morados.

Apretó los puños antes de que su cuerpo se tensara al ver el brillo de victoria en sus ojos.

Le había dado la última pieza de puzle a la mujer de unos treinta años, tanto tiempo con comentarios que escondían sus intenciones y algunas de sus suposiciones en llamadas directas, todo para que ella descubriera que ocultaba algo.

Y ahora estaba por ver detrás de esa fachada.

—Mi querida reina…me encanta saber que no estaba equivocada—musito con voz musical y mirada que parecía rojiza de maldad.

Abrió imperceptiblemente los labios, sacando el aire que le quedaba, pues estaba demasiado nerviosa. Cualquier movimiento que hiciera de ahora en adelante, significaría una pérdida total del juego.

Miro nuevamente a las víctimas de la confrontación.

Rose parecía tener lágrimas en sus ojos y algunos rasguños en sus manos, Juleka lucia algo asustada y a su lado Kim intentaba mantener la compostura con Alix a su lado. Su vista paso para ver como Chloé lucia rabiosa y Alya mostraba la mandíbula en alto, sin dignarse a perder su voluntad, tal como espero de Queen Bee y Volpina. Tirado al suelo y con ojos llenos de enojo, pero totalmente calmado, esperando cualquier desliz del villano para poder escapar, Nino actuaba como Jade Turtle.

Su vista termino por posarse en Adrien, el chico que hasta hace unos segundos Scarlet había apuntado con su tridente. Noto como el rubio parecía verla desconcertado, como si se negara a comprender que ella hiciera algo por buena voluntad…o tal vez aquel brillo en sus ojos, indicaba que de alguna forma había tenido confianza en ella.

De que aparecería.

Era increíble.

Ahora podía ver muchas comparaciones entre Chat Noir y Adrien, no solo físicamente, si no su presencia…aquella presencia felina pero confiada, que siempre intentaba ser un apoyo para los demás, cuando a veces ni soportaba toda su carga. Se preguntó cómo pudo haber sido tan tonta para no notarlo antes, luego recordó la magia del antifaz y que nunca lo hubiera averiguado de no haber investigado.

Volteo a ver a Scarlet quien sonreía de forma algo diabólica, siguiendo un momento su anterior mirada a Adrien.

El tridente nuevamente se alzó y su cara se tornó pálida en segundos.

—Eres adorable Queen Heart, tan linda que quiero ver tu cara de enojo cuando acabe con este chico rubio—musito de forma algo psicópata.

Las imágenes del incendio de sus padres, de los miles que los villanos habían atormentado…de la gente que había salvado de morir en numerosas ocasiones, jamás habían logrado que su rostro se transformara a uno de ira como en ese instante.

—No te atrevas—siseo en advertencia.

Un rayo de hielo salió disparado del tridente, logrando rozar parte del brazo de Adrien sacándole un gemido de dolor y un chorro de sangre.

—¡Adrien!—gritaron Nino y Alya.

Chloé giro a ver de forma furiosa a la mujer.

Pero esta la ignoro completamente, contemplando de forma victoriosa a ella, pues todo su cuerpo ahora estaba tenso y sus ojos inyectaban el odio puro. Escucho como Nooroo le advertía en su cabeza de no dejarse llevar por la desesperación, pero cada vez la voz era más lejana.

En su mente pudo ver como Pyromane y Dark Wizard estaban por llegar.

Pero la luz del tridente anunciaba un próximo disparo.

No llegarían a tiempo.

—Adiós niño rubio—musito Scarlet con malicia.

Luego todo se detuvo.

Como una bomba dentro de su cabeza, los momentos vividos junto con Chat Noir como con Adrien, aparecieron en ella. Desde la primera vez que hablo con el rubio, a cuando el héroe la rescato de Pyromane, cuando fue rescatada de Dark Wizard en el teatro para borrar sus impertinencias, a las muchas charlas sobre su balcón con el héroe. Las interesantes interacciones que hizo como Queen Heart, intentando provocar a Chat Noir, luchando o simplemente coqueteando descaradamente. Cuando se había enterado quien era el chico detrás de la máscara y como no había podido tomar su Miraculous.

Los momentos como amiga de Adrien, la sonrisa del chico, esas imágenes que ahora se entremezclaban con lo vivido como héroe.

El beso en la fiesta y la siguiente semana.

La sonrisa de Chat.

Que era la misma que la de Adrien.

Pues eran una misma persona.

Adrien cerró los ojos instintivamente al ver nuevamente un rayo venir en su dirección, a diferencia de la vez anterior, el tridente no estaba desviado, ahora le daría de pleno en su pecho y sin duda…eso lo mataría. Antes de morir se dio el gozo de golpearse mentalmente por alegrarse de ver aquel villano llegando a…lo que fuera que estuviera haciendo en ese lugar. Vale, había descubierto que Queen Heart tal vez no era una asesina sanguinaria como pensó toda su vida, pero aun así era un villano, el villano número uno de Paris.

Que lo hubiera salvado varias veces como Chat Noir en medio de sus peleas, o que se negara a obtener su Miraculous cuando tuvo la oportunidad.

No eran motivo suficiente para que se sintiera tranquilo al verle llegar, ella no movería un dedo para rescatarlos, simplemente había llegado para luchar contra un villano que gritaba a los cuatro vientos en destronarla.

Abrió sus ojos al no sentir dolor.

Sus ojos se abrieron incrédulos y su boca se abrió lentamente, algo dentro de él se quedó congelado al ver una sombre frente a él, una sombra con uno de sus costados perforado y en una posición defensiva. Pestañeo sin creer que estaba pasando, sintiendo que el aire por unos instantes se congelada y ningún sonido era procesado en sus oídos.

Aun cuando vio como varias gotas de sangre salían del cuerpo de la chica y otras más al frente, como si estuvieran cayendo de su boca. Tampoco pudo moverse cuando vio a la chica caer sobre sus rodillas y pronto cayó sobre uno de sus costados.

Cuando escucho un grito de ira, como unas explosiones aparecían y una batalla sin igual estaba frente a sus ojos, sobre aquella sirena malvada y la pirómana que siempre estaba al lado de Queen Heart defendiéndola más allá de su vida.

Solo pudo ver a la chica frente a él, como un charco de sangre comenzaba a crecer y su cuerpo estaba inmóvil.

Ella.

Ella había saltado frente a él, cuando estuvieron a punto de matarle.

Queen Heart.

—QUEEN—grito alguien sacándole del aturdimiento, sin poder moverse bien aún por los grilletes de hielo que lo ataban al suelo.

Vio a Dark Wizard sujetarla entre sus manos, manchando aquel traje blanco a un rojo profundo. Pero fue suficiente para poder verle. Sus ojos estaban cerrados y su rostro estaba muy pálido, la sangre no paraba de salir de uno de sus costados y parecía una muñeca de porcelana.

—Tigrera saca a esos chicos de aquí…AHORA—grito el akuma con voz ahogada.

La chica morena de pelo castaño, parecía tener 20 años. Tenía unos pantalones abombados color naranja oscuro, un top que era atado a su cuello, sus zapatos eran tipo bailarina y sus manos estaban vendadas hasta los codos. Una cola de tigre se movía en su espalda y tenía unas orejas felinas sobresaliendo de su cabellera suelta. En su rostro portaba una máscara con estampado de tigre y unos ojos felinos de color claro que ahora estaban preocupados.

Fue la misma que libero sus manos, quedando unos instantes aturdido en su posición.

Viendo sin creer a la chica que ahora estaba entre la vida y la muerte.

—Adrien, responde Adrien—dijo una voz zarandeándolo.

Giro a ver confundido a Nino, quien parecía haberle estado llamando por unos momentos, pero rápidamente su vista volteo a ver a Queen Heart.

Estaba muriendo.

Era bastante claro.

Por su culpa.

Una parte dentro de él se oprimió de dolor. Vale que la chica era alguien descarada que amaba ponerse sobre él como Chat Noir, siempre sonriendo con autosuficiencia y sin temor a demostrar sus ventajas a la hora de luchar. Una gran parte de él llego a odiarla desde su aparición, desear verla tras las rejas y darle a Paris una merecida libertad de esa tiranía.

Pero ahora…ahora.

La idea de no volver a verle nunca más.

Era aterradora.

¿Por qué?

—¡TU!—señalo de pronto Dark Wizard.

Nino se puso frente a él, dispuesto a defenderlo de cualquier cosa, pero él supo que no iban hacerle daño. Los ojos llenos de desesperación que pudo ver tras ese antifaz, eran de un dolor inimaginable, como si frente a él estuviera el peor de los escenarios.

¿Quién era Queen Heart?

Debía ser alguien demasiado importante para el hombre frente a él, pues la tenía acunada con demasiada ternura entre sus brazos y desesperación.

—Ocupo tu ayuda—indico el sujeto que siempre intento capturar.

Vio a Nino jadear incrédulo, pero antes que respondiera se puso de pie y camino a su lado rápidamente. Escucho como Nino pareció llamarle, pero lo ignoro arrodillándose al lado del hombre.

Pudo ver odio en sus ojos, pero aparentemente lo ocupaba más que el odio que le tenía.

—Quiero que la sujetes con fuerza, ocupo quemar su herida para que deje de sangrar—indico colocándola en sus brazos.

Se paralizo al sentirla, su cuerpo se puso nervioso y rápidamente el aire fue difícil de respirar, igualmente pudo notar que la chica estaba demasiada fría e inerte, como un cadáver.

Reacciono a las palabras al tiempo que Nino se ubicaba a su lado.

—¿Quemar?—dijo el DJ inseguro.

Rápidamente el mago movió alguna palanca en su bastón, para revelar una hoja de espada. Ambos jadearon, sin imaginar que tenían el mismo pensamiento, ese era un as bajo la manga en medio de una lucha y probablemente los pondría en desventaja. Más cuando esta paso a un rojo intenso.

—Lo siento—murmuro antes de cortar un poco la ropa de la joven.

La herida no se distinguía bien por el exceso de sangre, pero Adrien capto a atrapar a la chica con ambos brazos deteniéndola en el suelo, antes que la espada tocara la piel caliente en un sonido doloroso. La joven si bien parecía no consiente, soltó un doloroso quejido y se retorció un poco, al final Nino termino ayudándole por las sacudidas de la chica.

—AhhhahhAAHHHh—gemía ella en voz alta y con dolor en su voz.

—Dale la vuelta, el rayo la atravesó por ambos lados—dijo el mago quitando la espada.

Miro unos segundos con dolor la piel en carne viva de la chica, también sintió nauseas por el olor a carne quemada y fue Nino quien acato la orden del hombre. Giro a ver a su amigo unos instantes, con la pregunta de por qué estaba ayudando, pero este decidió ignorarlo sujetando los brazos de la chica.

Esta volvió a gemir con dolor cuando la espada hirviendo toco la piel de la espalda. Apretando las uñas en la tierra del parque, mientras su frente comenzaba a sudar frio y sus ojos medio abiertos estaban nublados de dolor.

Pronto.

Todo termino.

Aunque todo parecía ir rápido como una montaña rusa…y a la vez lento como mil años.

Una rápida prenda de vestir blanca, con manchas rojas se posó sobre la chica, donde una luz bajo esta indico que su transformación había terminado. Debajo de aquella capa estaba la identidad de la villana más temida de todo Paris, el rostro que estuvieron buscando durante tanto tiempo. Lo único fuera de la capa eran sus piernas desnudas, donde en la derecha había unos grabados en chino que comprendió luego de tantas clases de mandarín.

Un viejo proverbio chino:

"Si te caes siete veces, levántate ocho"

El hombre rápidamente tomo a la chica entre sus brazos, sin dejar caer la capa en ningún instante, dejando ver solo algunos mechones de cabello azulado.

Los vio fijamente.

—Gracias—dijo con sinceridad, antes de salir corriendo por las calles, seguido de Tigrera quien había hecho su cometido.

Se quedó un instante quieto, antes que Nino lo arrastrara del brazo por las calles algún lugar seguro. Mientras su amigo lo arrastraba, noto que tanto Alya como Chloé o el resto de sus compañeros, hace rato habían desaparecido.

Lo peor de todo es que ahora en este momento, no estaba preocupado por ellos, solo por la chica de cabellos azulados que había salvado su vida, casi a costa de la suya.

Y un extraño sentimiento opresivo en su interior.

Continuara...

Alalalala.

Esto se va descontrolar.

:V

AVISO IMPORTANTE: YA MISMO PUBLIQUE UNA SERIE PARALELA A ESTA. DE ESPECIALES DE ESTA HISTORIA QUE NO ESTARAN AQUI, MOMENTOS RELAX SOBRE LOS PROTAGONISTAS, TRISTES Y TAMBIEN SOBRE VILLANOS.

VAYAN A MI PERFIL HAY ESTA LA HISTORIA DE NOMBRE "ESPECIALES: LUZ Y OSCURIDAD". SI TIENEN ALGUN MOMENTO QUE NO MOSTRE PERO QUIEREN VER, ESCUCHO PETICIONES.

Nota:

Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.

Sayonara sexys lectores.