La televisión antes se consideraría un bien de lujo, pero en los tiempos que corren es común encontrarla incluso en los lugares más inhóspitos, ahora, como parte del Acta de Intercambio los representantes de las embajadas tenían como deber difundir las bondades de la cultura humana, una de estas bondades es la televisión por satélite, poniéndose un poco más específico en una casa de unos tres pisos, conseguida lo largo de varias generaciones que iban y venían, en la sala de estar con unos libros en la mesita junto a una pequeña hamaca que se mecía ligeramente, una pequeña mano tomo la taza que aun contenía algo de té verde mientras bebía miraba a la televisión en la que ahora tenía muchos más canales pero por costumbre le gustaba saber lo que pasaba en todo el mundo así que sus canales favoritos eran los de noticias, desde la más burda farándula hasta los serios debates y entrevistas a políticos de los distintos países cuyos idiomas le parecían molestos, conocía muchos de esos idiomas pero le molestaba hablarlos, no era muy fan de ninguno de ellos ni siquiera del de su madre patria o incluso del idioma del padre de sus hijas, pero como no importaba prefirió distraerse monitoreando a una de sus hijas que había huido a Japón, sabía que una había huido hace ya un buen tiempo prefirió dejarle estar a ver qué pasaba con ella, algo aburrida mecía la taza en sus manos de lado a lado mientras la otra manipulaba el control remoto cambiando a un canal de noticias de Japón, una delgaducha locutora estaba cerrando la noticia de un container violentado en el puerto de Asaka y luego procedió con lo siguiente:

- 'Y ahora retomando las investigaciones acerca del atentado ocurrido hace algunos días, la heroína local de Asaka, Aria Jaegersturm – a su lado aparecía un gif animado de "Aria vs Rachel" con fuego y truenos sobre el fondo del mapa de Sparassus - señalo que perseguía el rastro de otra aracne procedente de la ciudad de Delena en Sparassus, nuestros reporteros tras una ardua investigación, lograron dar con el nombre completo de la susodicha, Rachel Elise Tzeranth, actualmente se sabe que vive en la residencia del Ex-abogado Karurosu Sarver quien fue destituido hace algún tiempo debido a malapraxis por la Federación de Colegios de Abogados de Japón y que es dueño de una compañía dedicada a los extraespecies a los cuales ha dado trabajo en muchas de sus plantas, de la misma manera que ha impuesto la innovación con una de las primeras plantas automatizadas, según parece ser la señorita Rachel salió de Delena sin notificar a sus familiares y ahora tras las declaraciones de la señorita Aria muchos ciudadanos exigen que sea procesada, pero al acercarnos a la mansión del señor Sarver esto fue lo que paso'

El video iniciaba con una reportera caminando con su micrófono en la mano, iba por el empedrado junto al camarógrafo cuando se oyó la voz de Karu, aunque sonaba algo más plana y sin emociones de lo que suena usualmente:

'No se le identifica como un individuo perteneciente a este hogar, haga el favor de retirarse'

- ¿Oíste eso? – pregunto a chica algo asustada mirando a la cámara que asintió débilmente y luego de los bordes del pasto salió algo como una respiración seguida de chasquidos metálicos, la chica volteo a ver y lo que se enfocó en la cámara era un par de filas de tentáculos de metal que bailaban como fideos poseídos intentando atrapara los dos periodistas que lograron escapar con un gran susto y luego volvieron a captar la grabación esta vez en un volumen más alto de la voz de Karu: ' A TODO AQUEL QUE INTENTE INVADIR ESTE HOGAR, SERA MEJOR QUE DESISTA, LA FUERZA SOLO SE USARA CONTRA LOS TRANSGRESORES ' y luego volvieron a estudios.

- 'Aun hoy muchos esperan que la "Fortaleza Sarver" como le han bautizado en las redes sociales se abra, para darnos una idea del porqué de su popularidad vamos en vivo con Nina Harker, adelante Nina'

La chica que era una de cabello rojo rosa y en vez de piernas de desplazaba con tentáculos con una gran talla frontal, J siendo optimistas, enfundada en su serio traje formal sostenía un micrófono mientras reportaba lo que se podía ver detrás de ella:

'Aquí Nina – decía algo nerviosa pero mientras la cámara dejaba de enfocarla se tranquilizaba más – como pueden ver todo el jardín frontal y posterior de la mansión está repleto de lo que parecen ser replicas cibernéticas de extraespecies, la única particularidad es que no se mueven y el hecho de que parecen representar versiones masculinas, incluso en las especies que no poseen miembros de ese género, el ejemplo más evidente es la lamia de aquí – camino a una esquina del jardín sin acercarse mucho y con el zoom enfoco a un autómata bien diseñado de la misma forma que una lamia pero con una complexión más masculina - y como un nuevo detalle los androides escanean personas en las cercanías, aunque solo a varones y usan sus caras como las suyas propias, miren justo sucede ahora - en eso se ve a un joven pasando lentamente por la acera del frente ya que iba vendado en muchas partes del cuerpo y el wyvern de la fortaleza lo escaneo y tras unas remociones internas la cara del chico estaba ahora en uso también del robot, que tras tomar su cara voló hasta la parte superior de la casa y gruñe con un volumen que se dejó oír fácilmente en toda la ciudad, y así muchas otras replicas con caras de personas que pasaban por la calle, como aracnes de todas clases, harpías de todo tipo posadas en el tejado, dragones, centauros, incluso algunas especies de agua que podían desplazase en tierra estaban representadas, pero todas eran inamovibles maquinas que tenían las diferentes capacidades de la especie que emulaban – como pueden ver este inesperado ejercito parece ser obra del señor Sarver o quizás una de las excentricidades en las que gasta su dinero, lo cierto es que muchas personas acuden a las cercanías ya que las maquinas no parecen atacar a nadie que no tenga la intención de ingresar, son como el dragón que protege el tesoro en el castillo, las preguntas que nos quedan ahora son ¿el señor Sarver tiene algo que ver con el atentado? ¿la señorita Aria juega para el otro equipo? ¿esto se va a descontrolar? ¿Rachel Tzeranth es la reina de las lolis como afirmo hace un tiempo con el nivel de cafeína demasiado alto para conducir? ¿puede una pequeña aracne como ella siquiera conducir? ¿será que en "The Gambler" hagan más que solo tampones y toallas higiénicas para las distintas extraespecies?, esperemos que la heroína Aria conteste nuestras dudas y veremos en que termina la demanda por difamación que le está por interponer el equipo legal de "The Gambler", les informó Nina Harker con la cámara de Leonard Hall, adelante estudios'

Apago el aparato y dejo el control sobre la mesita y luego termino lo que quedaba de su té mientras cerraba la mitad de sus ojos y dijo:

- Rachel, no tengo ganas de salir, pero creo que ir de visita será buen ejercicio.

Y así una aracne saltarina se descolgaba de su tela e iba a cambiarse, ponía sobre su blanca piel una blusa gris de su talla, luego ceñía una corbatita de color negro en su cuello en la cual un bordado plateado con la forma de una araña destacaba, luego se puso una faldita gris para después peinarse un elegante moño dándose un aspecto mucho más serio, un saco de cuatro botones con solapas laterales medianas terminaba como punto final de su look, luego de contemplarse en un espejo pudo ver lo que parecía una rubia jovencita que se enrolo en el ejército muy joven pero lo cierto es que ella no era tan jovencita como su apariencia da a entender, sirvió a su gente de manera secreta gracias a sus habilidades lo cual el hizo poder tener la vida que ahora ella y sus hijas llevaban, paso una mano por su cabello rubio para alisarlo luego puso sobre su cabeza un gorrito que parecía un corte de sandía hecho con tela gris con un broche metálico con el mismo símbolo de su corbatita.

- Niñas iré a Japón un tiempo - dijo deteniéndose en la puerta – quedan a cargo de atender a las pacientes que vengan y Rina trata de no espantar a los embajadores de los humanos, por muy divertido que sea nos sirven más si no están muy asustados como para negociar.

- Si madre – respondió una vocecita mientras otra se reía en las sombras.

- Me voy entonces – se despidió la aracne saliendo por la puerta.

Ya caía la tarde de ese día cuando sobre el techo de un crucero estaba una wyvern de color verde azulado, tenía unos cuernos que se extendían hacia atrás y unas púas muy filosas en las alas, iba sobre el tejado con destino a Asaka, estaba algo mareada ya que sostenía a duras penas unas bolsas de papel que cada cierto rato desechaba, hacia buen clima así que se relajaba mientras su cuerpo ganaba calor para moverse en cuanto llegaran, la única desventaja era el mareo que sentía, se había embarcado varios días antes con la intención de visitar a su hija, le habían ofrecido un viaje en avión pero como ella también podía volar opto por la opción de un crucero que paraba algunas horas en distintos países entre los cuales estaba el suyo, algunas ryujin y otras dragonas subieron con ella dentro vio que viajaban aracnes, lamias, algunas anfibias incluso scyllas, también había vampiros y demonios entre los pasajeros, pero lo más resaltante era que una cantidad similar de humanos iba tanto como pasajeros como en la tripulación, al parecer el hecho de circular en aguas internacionales daba mucha libertad a la gente en ese lugar en el que se sabía las reglas de los países no aplicaban, en fin la wyvern bajo hasta la cubierta frontal, vestida con una blusa con flores que su hermana insistió en que llevara junto a una falda del mismo patrón junto a un sombrero de paja que tenía un par de agujeros medidos para la comodidad de su cuernos, se dirigió hasta un contenedor de basura a dejar lo que quizás era su almuerzo del día anterior, volvió a comerse unas pastillas que le habían recetado para el mareo el primer día que había abordado, el medicamento funcionaba pero al estar diseñado para humanos su efecto duraba mucho y por seguridad le habían limitado el uso a solo dos dosis al día, así que solo podía estar en la cubierta por una horas, había adelgazado un poco en los últimos 3 días pero pensaba positivamente que quizás le sentaría bien ya que había estado comiendo por ansiedad al no saber nada de su hija por tanto tiempo, estaba ya con una buena figura pero temía que su falta de ejercicio le afectara a largo plazo, así que decidió ir a comer para luego revolotear alrededor del gran barco en el que viajaba, le gustaba ascender hasta estar cerca de las nubes y luego bajar en picada para rasgar la superficie del océano mientras se observaba en la misma, algunas veces un desafortunado pez caía presa de sus garras y era su comida especial ya que podía pedirle a los cocineros que lo preparasen, ¿cómo consiguió semejante exclusividad en el servicio? Pues la señora había pagado con una artesanía que le había regalado el padre de su hija Ruri, el cual había sido rescatado cuando el barco en el que iba fue secuestrado, el hombre aparte de ser despojado de su equipaje fue lanzado al mar por los piratas, lo único que pudo salvar entre las ropas con las que cayó al agua fue un dragón chino de jade con rubíes incrustados en los cuernos, era la pieza más valiosa y logro caer con ella al mar sujetando la maleta en la que estaba en el último momento cuando estaba siendo lanzado junto a la demás gente por la borda, decidió entregárselo a ella encargándole que si algún día necesita dinero intente usar trocitos de esa estatua y en una ocasión casi lo hace pero decidió conservarlo como un recuerdo y motivo de orgullo de su familia, para pagar su viaje uso como pago una pieza de diamante que encontró en la ladera de un volcán donde solía esconderse cuando su madre la regañaba, salía del comedor con techo de cristal en la cubierta mientras masticaba con sus fuertes dientes un hueso de cordero, camino a lo largo de la sombra que producía el barco en ese lado al ser ya más de mediodía y se detuvo al ver a una pequeña aracne acostada sobre una hamaca de colores que estaba puesta junto a la pared exterior, dormitaba apacible a la sombra con una revista sobre la cara y las patitas sueltas y un ligero ronquido, su traje de baño con diseños de puntos de colores la hacían parecer una niña así que la wyvern se le acerco con cautela para evitar ser oída, pero un casi imperceptible chirrido producto de una de sus garras sobre el borde metálico del suelo basto para que la pequeña salte de improviso directa hacia su cara y luego se mueva a su espalda tirándole del cabello mientras le lanzaba improperios y demás palabras de calibre similar en distintos idiomas, algunos de los cuales incluso ya no estaban vigentes, la pequeña estaba medio-dormida y los aleteos y quejas de dolor de la wyvern llevaron a esta al acto desesperado de lanzarse contra un pared consiguiendo estrellarse ella y la aracne ambas de cabeza quedando tendidas en el suelo.

Volviendo a donde se dejó esto la última vez Ekaterina tenía un sombrero de vaquera y tenía un palito de paleta en la boca como si fuese un personaje del viejo oeste, estaba sentada sobre el lomo de una chica bastante más fuerte que la media que se cubría la cara avergonzada y Plu imitaba a una planta rodante de desierto rodando alrededor de ambas señoritas que estaban sobre la parte posterior del vehículo que ahora estaba avanzando con ciertas dificultades de vuelta a la ciudad, Karu había logrado reparar el motor con ayuda de las demás piezas de electrónica y mecánica que la cabina con un hacha atascada a la mitad podía proveer, lo que les dejo conduciendo un camión "descapotado" con soldaduras muy bruscas aunque era lo bastante amplia como para dejar que Irina lo condujera con Rachel sentada a su lado.

- Ahhh… felizmente la yegua loca esa no daño el motor – se quejaba Irina mientras giraba con algo de nerviosismo el manubrio del vehículo – quizás lleguemos en un par de horas a la casa.

- Tchhh… - respondió molesta Rachel – Ruri se fue con Karu a cazar y no explico mucho acerca de quién es y cómo conoce a la vikinga demente.

- Ya, ya déjalo estar – le respondió Irina algo más relajada charlando – es que él le prometió eso además tendremos tiempo para el interrogatorio y si quieres te dejo ser la policía mala.

- Si supongo que tienes razón - le contesto Rachel estirando las patitas en su asiento al mismo tiempo que sus brazos como desemperezándose – quien hubiese dicho que Karu fue el que detuvo a Ruri ese día que casi nos decapita.

A varias horas de viaje en camión o auto, pero menos de 2 volando estaban dos sombras surcando el cielo a una buena velocidad, Ruri sonriente aleteaba suavemente y luego ascendía mientras detrás de ella Karu la seguía, no traía su bata y sus lentes estaban sujetos en su camisa tenía un par de cuernos rojizos y unos colmillos gruesos que sobresalían de su boca a la vez que sus brazos ahora eran alas con escamas negras aunado a sus piernas que ahora tenían garras similares a las de Ruri pero en el color negro coincidiendo con su cabello y también una de ellas tenía el Metamorphoze encendido, sus ojos con el iris vertical demostraban emoción y algo de nerviosismo ya que pese a haber tomado esa apariencia un par de veces antes era la primera vez que volaba, aunque había que mencionar también que disfrutaba mucho la potenciación de los sentidos como el olfato y visión, Ruri le hizo una seña para que aterrizaran en una planicie que estaba cerca de un bosque pequeño, ella grácilmente descendió y sin mucho escandalo se detuvo en el suelo pero Karu es otra historia, hay mucho de razón en la parte de que despegar y aterrizar son las partes más peligrosas de volar, en lo personal lo comprobé por un simulador de vuelo que use una vez y sobra decir que no avance más de 100 metros sin morir, y Karu termino patinando sobre el suelo para luego rodar sobre sí mismo y terminar estrellado contra un árbol en las cercanías.

- Estas bien? – le pregunto Ruri apoyándolo con todo su cuerpo para que se ponga de pie.

- Si, es solo la falta de costumbre al aterrizar y usar esta forma – le respondió el poniéndose de pie con ayuda de la chica – creo que por aquí debe estar algún jabalí gordito para comer.

En efecto la montaña aún conservaba amplias áreas verdes y que parecían no tener fin, aunque algunos árboles ya estaban perdiendo hojas o en con la mayor parte de color amarillo.

Ruri avanzo unos pasos hasta estar detrás de una roca que sobresalía un poco más debajo de la pequeña planicie en la que estaban y olfateo el aire con dirección a los arboles más abajo, le hizo señas a Karu para que se acercara, él le obedeció y se acercó cautelosamente agazapándose detrás de la misma roca, su visión de wyvern pudo ver algo moviéndose entre los árboles en el extremo del bosque justo debajo de ellos ya que la visión natural de su cuerpo humano estaba muy desgastada, razón por la cual usa lentes desde los 11 años, solo vio que era un animal grande con algo como astas en el frente, una extraña sensación recorrió su cuerpo cuando sintió la posibilidad real de atrapar a esa criatura y consumirla, luego sacudió la cabeza y se concentró en la presa que iba a cazar con Ruri, ella por su parte arañaba con suavidad el suelo con sus garras como si probara su textura mientras aun agazapada avanzaba rodeando la roca que la ocultaba, Karu la imito sin tener mucha idea de porque lo hacía hasta que se animó a observarla con más cuidado y vio en sus ojos mucha emoción y que cada cierto rato olfateaba casi sin hacer ruido, Karu sabía que su olfato al igual que la vez que estaba medio convertido en demonio estaba sobre-potenciado para fines diferentes, los wyvern son más como rastreadores de presas incautas o en todo caso las que son más susceptibles a ser un blanco fácil para cazarlas. Ambos caminando como raptores permitían ver que Karu era unos 40 cm. más alto que Ruri aparte de que en el final de su cola había una escama extraña de apariencia metálica que parecía una maza con cuatro filos medieval, Karu percibió el rastro de su presa y sus ojos también demostraron la misma emoción que los de Ruri, empezó a sonreír mostrando sus nuevos filosos dientes mientras se relamía saboreando anticipadamente la carne de aquel jabalí que estaba a unos 20 metros de ellos, ambos saltaron al mismo tiempo Ruri intento morderle el cuello al animal para matarlo con rapidez pero este logro esquivarla impulsándose con sus patas delanteras hacia un lado y Ruri tuvo que agarrarlo por la espalda hundiendo sus dientes en las vértebras tratando de que perdiera sensibilidad en la patas y no pudiera correr, Karu había saltado con el mismo objetivo que Ruri pero al verse esquivado y a Ruri saltando sobre el animal decidió usar lo que sabía de animales, que era bastante, y girándose sobre sí mismo aprovechando el impulso del salto estrello la maza que ahora estaba en el extremo de su cola contra la amplia nariz del jabalí logrando que este caiga al suelo inconsciente y lo remato con sus garras de caza.

- Es extraño que sepa tan bien incluso si sé que esta crudo – comentaba Karu mientras masticaba un grupo de costillas y Ruri frente a él solo le observaba - ¿huh, porque no comes?

- ¿Puedo? – dijo ella mirando con un hilito de baba una de las piernas del animal.

- ¿Y porque no podrías? – le pregunto extrañado Karu para luego arrancar de un mordisco la pierna de jabalí que Ruri observaba ya que manos lo que se dice manos no tiene – ten come – le dejo la pieza de carne sobre unas hojas que habían puesto en el suelo – quizás quieras limpiarlo ya que lo acabo de arrancar con la boca – estaba sugiriendo el mientras se volvía a poner las costillas en la boca para arrancar otro pedazo de carne, pero Ruri ya había masticado la parte por donde él la había cortado y al verse descubierta solo lo miro y así ambos por unos segundos sostuvieron la mirada hasta que Ruri simplemente tomo otro mordisco y miro a otro lado con una expresión de neutralidad arruinada por el rubor en su cara.

- Gracias – dijo Ruri tras comer un par de mordiscos más.

- No es nada – respondió Karu algo nervioso y luego decidió distraerse disipando una duda – oye Ruri ¿porque no podías comer si no te autorizaba?

- Costumbre wyvern – respondió ella masticando un pedazo pequeño de carne – el que mato a la comida tiene derecho de comerla solo si quiere o compartirla con alguien, si se caza en grupo primero come la que da el golpe decisivo y luego los demás dejando que la primera se coma su parte favorita.

- Es similar a la jerarquía de una manada de leones, – dijo Karu para luego triturar los huesos que tenía en la boca como si fuesen varitas de regaliz – estos dientes son increíbles y esta cosa también – levanto su cola blandiendo el extraño extremo que tenía manchas de sangre encima - ¿tienen algún nombre para esto?

- Es la primera vez que veo algo así – respondió Ruri mientras quitaba los escasos restos de carne del fémur de manera muy… erótica, si eso, Karu solo la miro y un hilo de baba caía por la comisura de su boca y Ruri en cuanto noto la situación sujeto el hueso con los dientes por la mitad y lo partió con sus dientes – heheheeeee~~ - le sonrío burlonamente a Karu – quizás sea característica de los machos de la especie aunque lo único que hay sobre ellos son solo mitos incluso entre la gente de mi pueblito.

- Se ve interesante – decía Karu recuperando la compostura y limpiándose la boca – creo que usare el Met. V para ver si puedo estar así por más tiempo que solo unas horas.

- La otra vez – empezó a decir Ruri – cuando llegue aquí yo…

No pudo terminar ya que Karu sabiendo lo que estaba recordando solo se puso detrás de ella y extendió sus alas para cubrirla mientras él apoyaba su mentón sobre la cabeza de Ruri.

- Escucha Ruri – empezó a decir Karu con seriedad – ya te disculpaste y ellas te aceptaron, no tiene caso recordar el pasado y arrepentirse de lo que hiciste o elegiste, errores tenemos todos independientemente de la especie o cualquier otra cosa, si dejas que tus errores o lamentos se encadenen a ti nunca podrás mostrar lo que en realidad puedes lograr, hasta hace varios años yo ya me había rendido con la vida, resignado a perecer en donde sea por los errores que había cometido, las cosas que no había hecho y otras cosas más que si hice, la vida es como esas estrellas que se ven en el cielo – señalo la bóveda celeste frente a ellos en la cual algunas luces ya empezaban a mostrarse con el sol en el horizonte emitiendo su últimos destellos naranjas como peleando contra la oscuridad sabiendo que su derrota es inminente pero sin aceptarla del todo sin luchar – hay tantas que el hecho de que una sola desaparezca no parece afectar mucho, pero si la estrella que desaparece fuera nuestro sol todo estaría perdido para nosotros, del mismo modo para los que están cerca de ti, los que quieres y te quieren, para ellos eres el sol – la abrazó con algo más de fuerza - la idea es que estés tranquila jejeje, mientras yo esté cerca de ustedes incluso si tengo que enfrentar a la población mundial de tres dimensiones juntas los aplastaré sin piedad para protegerlas a ustedes y al mundo a su alrededor.

- … - tras un silencio breve Ruri solo cerro los ojos con calma – con que estés a salvo me basta.

De vuelta en la ciudad ya en horas de la mañana Irina seguía manejando el improvisado vehículo tomando su segundo vaso de café que preparo Rachel al costo de terminar medio ebria por el solo olor de los granos de café que Karu había escondido en su maleta, Irina conducía ya que Ekaterina había conducido durante la noche y ella no había podido dormir mucho.

- Haaaaaaaaannnnnn… - bostezaba Irina mientras sus colmillos se movían de manera similar a bracitos cansados – espero que Karu nos haya traído carne de oso o algo si lo cazaron, es bueno variar el pollo y vaca que comemos aquí de vez en cuando.

- Cazhate gusano sonaja jejejeje – se reía Rachel mientras caminaba por el techo hasta estar al lado de Irina – Karu y Ruri llegaron hace un rato, están durmiendo parecen algo cansados.

- ¿Y tú enana ya estás bien? – le pregunto Irina golpeándola suavemente con el cascabel de su cola – tu acento de sirena del Atlántico suroeste sigue igual.

- Ya estoy mejor mija – contesto Rachel para luego bostezar ella también – haaaaaaaaammm… oye culebrita que es eso en el jardín de la casa?

Irina entrecerró los ojos y la casa se veía diferente, unas figuras con ojos que brillaban de color azul como luces eléctricas desde todas partes en el jardín y posados en el techo de todo el edificio, cuando el camión se detuvo al frente de la casa faltaba apenas unos minutos para las 6 de la mañana y las miradas frías de esas cosas las miraban fijamente a ellas que estaban inmóviles y asustadas, pero se asustaron más cuando todas esas cosas saludaron al unísono:

- "BIENVENIDO CREADOR" – el ruido fue bastante fuerte ya que provoco que las dos saltaran de los asientos hacia el otro lado del vehículo gritando "kyahhhhh".

Karu al oír ambos ruidos salió del camión y al ver a sus máquinas ahí en el jardín solo pudo poner su mano sobre su cara y lamentarse en voz baja:

- Ahhh… esto se veía menos como la obra de un científico loco cuando se me ocurrió.

Saludos a Arconte y Tarmo Flake cuyos fics La dura vida del geólogo y No es fácil ser una Arachne respectivamente salieron en este capítulo. Para más noticias sígannos en Facebook… antes se recomendaba comer frutas y verduras, pero como las zanahorias no tienen Wi-Fi se perdió la costumbre.