Si algo podía lograr que los estudiantes se movieran como hormigas desesperadas a las cuales un pequeño ha osado perturbar, era una invitación de fiesta, en especial si la fiesta era administrada por la inigualable Pinkie Pie y Cheese Sandwich; las invitaciones eran repartidas por My Stable, de hecho todos estaban invitados, el motivo era uno simple. Es nuestro último año junto, celebremos en esta mitad de año lo que nos queda por venir y lo que vendrá mañana, esta es una fiesta de disfraces, vengan disfrazados de lo que quieren ser en el futuro.
Simple, completa, directa, la invitación era maravillosa, la temática no podría haber sido mejor desarrollada por Pinkie Pie, era su sello personal, todos pensaban qué vestir, uno que otro tenía la idea grandiosa de ir de Striper masculino, otros de militar, ingenieros, arquitectos, doctoras, políticas, incluso astrónomas eran ideas de todo tipo; absolutamente todos los de último año eran los invitados, el resto haría lo posible por colarse, los pasillos se llenaron y vaciaron en cuestión de segundos cuando tocó el timbre de salida, el clima por ese año era bastante extraño, la lluvia parecía ir y venir constantemente, Big Mac prefirió irse a su casa a pie; durante su camino a su hogar su cabeza se centró en el maldito dilema.
¿Debía ir o no? Si asistía, era una certeza que Rainbow estaría presente y desde aquel día, estaba mucho más confundido. Lo siento. Esa frase era como un cuchillo directo a su corazón, podía ser un lo siento, pero quiero a Soarin, lamento mucho lastimarte, enserio que sí, pero lo quiero a él o también; lo siento Big Mac, no somos el uno para el otro, no pierdas tu tiempo. De todas formas, terminaba mal para él y aunque la había lastimado, seguía preguntándose acerca de sus sentimientos hacia él. No conocía nada al respecto más que las palabras de Sunset Shimmer que de una forma muy amigable había establecido la línea de comunicación entre los dos cuando su mistad todavía tenía remedio, ahora que era tarde para muchas cosas, no quedaba más que seguir adelante, Rainbow no dejaría a Soarin y él estaba hecho un desastre, era mejor dejar las cosas como estaban, mirar al frente así quizás encontraría la salida al callejón de sentimientos tan enmarañados al que se había metido.
Cuando de pronto llegó un mensaje a su celular, era extraño que lo contactaran, al observarlo, se sorprendió al observar el nombre de su amiga.
"Rainbow Dash" "Hola, espero que ya te haya llegado la invitación a la fiesta de esta noche, será una locura y es bueno divertirse un poco, sal a bailar un poco señor amargado" Decía el mensaje. Si algo podía ser Rainbow Dash era luchar por sus amistades, incluso por las que daba por perdida, el mancebo no pudo evitar sonreír al respecto, la sinceridad de sus palabras y el hecho de que no le importaba fingir ni utilizar tacto alguno, así como su impulsividad eran cosas que le encantaban de la muchacha de cabello multicolor.
Ciertamente en todo que su amistad se vio cortada por posición recalcitrante, ella fue quien trató de recuperarla, así como ahora; lo cual indujo en el joven Apple un pensamiento distinto al común, si ella trataba tanto de revivir esa amistad, lo menos que podía hacer era tratar de enmendar el daño, tratar de volver a ser su amigo, aceptando que Soarin había sido al final quien se había ganado su corazón. Por más que circularan mil memes al respecto de pensamientos poco reflexionados, quizás era posible. Respirando profundamente el joven guardó su celular y comenzó a pensar en su disfraz.
Del otro lado, Rainbow observaba impaciente que Big Mac le respondiera, pero la había dejado en visto, no fue hasta que recibió un sip en audio que finalmente guardó su teléfono. Sunset la observaba con una gran intriga en su mirada.
- Rainbow, hace menos de seis meses tu no sabías nada de muchachos y ahora hasta tienes un dilema romántico y no has cambiado ni un poco.
- Qué quieres decir. – Cuestionó algo picada la adolescente de cabello multicolor.
- Que sigues siendo asombrosa. – Afirmó Sunset sonriendo para tranquilizar a su amiga.
- Bueno, gracias y tú ya no eres un demonio. – Le respondió la deportista en tono irónico y con una sonrisa de oreja a oreja debido al chiste interno entre ambas. Sunset se limitó a darle un pequeño golpe con el codo en el brazo.
Dilema, esa palabra describía la situación de Rainbow, es decir, su cabeza estaba enmarañada con cuestiones que se podrían clasificar como cursis y muy sentimentales, cuestiones en las que no pensó estar envuelta hace un año; ahora que lo estaba, eran mucho más complejas de lo que parecían, no podía pensar claramente y para empeorarlo todo, una inmensa cantidad de emociones la invadían. Su impulsividad ahora más que antes le jugaba una mala pasada, lo de hace una semana era un error; no supo exactamente lo que estaba haciendo, se podría decir que hasta hubo algo que la enajenó de todo comportamiento normal, pero es que todo fue tan confuso, se sentía bien junto a él, aquellos ojos verdes y mirada risueña regresaban, trayendo de vuelta a Big Mac, al Big Mac que conocía y por quién ahora tenía un fuerte sentimiento; era aterrador todo aquello, ahora ya no podía ni hablarle sin sentirse incómoda, ansiosa y al mismo tiempo cuando se iba sentía como si algo tratara de salírsele, una frase, una acción. En aquel momento, por las circunstancias y por razones que escaparon a su control pudo expresarlo sin siquiera saber bien del mismo, pero ahora la sospecha crecía de forma constante hasta finalmente volverse en temores, para luego pasar a pensamientos, a ensoñaciones, a pequeños momentos que le robaba pensar al respecto.
- Rainbow, ¿Estás bien? Llevas como cinco minutos mirando el mismo lugar y con una cara similar a la que pones al ver los partidos de futbol en la televisión. –Afirmó su amiga de pelo bicolor, su atención se centraba en su amiga, desde hacia una semana que estaba así, la causa era desconocida y no la quería revelar; mas ahora se tornaba en algo preocupante.
- Lo siento Sunset, quiero decir, no pasa nada… agh, solo, solo necesito pensar un poco, eso es todo. – Respondió la adolescente de piel cian con su cabeza llena de preguntas, de preocupaciones.
- Bueno, has estado así toda la semana, algo debe haberte ocurrido, comprendo si necesitas tiempo a solas, nos vemos luego. – Dijo de forma amable la ex antagonista antes de levantarse el asiento y dirigirse al ingreso del colegio.
¿Tiempo a solas? ¿Sola? Necesitaba tiempo para pensar, para solucionar aquellas cuestiones que cualquiera consideraría como minucias de la vida, cualquiera vería más importante pensar en la solución de los problemas económicos, el futuro, las decisiones empresariales, aprender algo nuevo; todo tenía mayor valor que pensar en aquello, que esforzarse en aquellos problemas; ¡Pero qué hipocresía a la que osaban ingresar! Nadie podía escapar a esos problemas, nadie dejaba de ponerles atención. Allí no se decidía en absoluto la futura cura para el cáncer, los dilemas de la ciencia, la economía, no; las cuestiones que la adolescente tenía eran de una índole más profunda, dilema moral ciertamente, problemas con ella misma. Tan contradictorias eran las salidas, tan grandes los problemas, tan difícil era poder elegir un sendero a seguir; Soarin, Big Mac, sus sentimientos. No tenía el coraje de poder decirle nada a ninguno de los dos.
¿Dónde había quedado su lealtad? No tenía caso preguntárselo ya que solamente ayudaban a empeorar la situación, no hallaba respuesta si lo hacía. Sentimientos, dolor, pena, felicidad, todos eran parte de la extremadamente difícil ecuación que resolver, Big Mac y Soarin eran las variantes. En todos lados encontraba reproches contra ella misma, cómo sería capaz de confrontar a Soarin si le decía lo de Big Mac y ciertamente era tortuoso ver las sonrisas fingidas del joven Apple, sus intentos por disfrazar emociones que eran más que evidentes para ella; el sentimiento a veces llegaba a comprimirle el pecho ¿Pena? Probablemente, pero si analizaba la cuestión y Sunset Shimmer se lo había dicho una vez… no sentiría pena si no le importara en cierta medida, la verdad era que le importaba, quizás incluso más que como un amigo.
Al final era esta probabilidad la que le provocaba cierto temor, si ella de alguna forma llegaba a estar con Big Mac, podría descubrir sus sentimientos por él, pero ¿Qué pasaba si estos resultaban no ser los esperados? Terminaría lastimando a ambos y lastimándose a sí misma; en cambio, si continuaba con Soarin tarde o temprano la consciencia que tenía al haber besado al muchacho de piel rojiza haría que hablar al respecto. La situación era de por sí complicada, además existía un factor que le constaba, Soarin era popular en toda la escuela, si ella revelaba lo que había hecho todos se enterarían, estaría contra la espada y la pared.
- Querida. – Dijo una voz cerca de ella, era la inconfundible y cantarina voz de Rarity.
- Hola, te estaba esperando. – Aclaró Rainbow con cierta pena en su voz.
- Por el mensaje que me enviaste, puedo suponer que estás algo… preocupada, pero nada más, escribiste todo de forma muy confusa.
- LO siento Rarity, es que… - Los ojos de la de cabello multicolor comenzaron a obsrvar a su amiga a los ojos. – Yo, hice algo que lamento enormemente y tu sabes más de estas cosas…
- Basta de tanta formalidad, dilo de una vez, es más complicado cuando quieres alargar la explicación. – Instó la modista mientras mantenía todo su enfoque directamente sobre su amiga.
- Besé a Big Mac en la pelea de los chicos… todo fue tan rápido, estaba confundid, él estaba tan… - El suspiro de Rainbow Dash se hizo audible antes de golpear su cabeza contra la mesa a causa de su estupidez pasada – la cosa es que sigo confundida.
Rarity la observó mejor que antes, sus ojos denotaban un procesamiento de todas las premisas uniéndolas para otro análisis posterior, finalmente, luego de unos segundos de silencio comenzó a hablar.
- Y decías que estos problemas eran cosas sin sentido. – Acto seguido, la modista se levantó y sin que la deportista se diera cuenta se posicionó para hacerle unos piquetes en las caderas y así darle las cosquillas que las chicas odiaban más.
- Oye. – Dijo la adolescente de forma débil y algo enfadada, jamás, nunca jamás Rainbow Dash permitía que le hiciesen aquello.
- Esto es por lo del otro día Dashie, pero el tema es complicado, mejor vamos un rato a los talleres de moda (corte y confección o cómo los conozcan). – Espetó Rarity con una sonrisa mientras tomaba por los hombros a su amiga y la empujaba dentro del colegio.
Los pasillos ya estaban despoblados de estudiantes, los de grados inferiores saldrían pronto, pero hasta entonces estaban desiertos; aprovechando que no existía el "tráfico" subieron las enormes escaleras al segundo piso, para dirigirse después a la izquierda y nuevamente a la izquierda a toda prisa para llegar a los talleres de moda, estos también estaban deshabitados, las máquinas apagadas, el instrumental abandonado, la tela bien guardada y las medidas cuidadosamente sistematizadas para crear una prenda en cualquier instante.
- Ahora sí querida. – Dijo la modista mientras se ponía unos lentes de aumento especiales para su trabajo. – Explica un poco mejor qué ocurrió con Big Mac.
Antes de iniciar con la conversación, Rarity fue directo a cerrar la puerta del taller y regresó donde una de las máquinas de costura, se sentó y tomó una aguja e hilo especiales, junto con una tela que Rainbow no reconoció.
- Bueno, Big Mac y yo nos vimos durante las vacaciones y hubieron problemas entre yo y Soarin, no quiero contar nada al respecto, pero estuvimos separados por aproximadamente un mes y medio. – La adolescente se acercó a otra silla y apreció una tela roja que casualmente estaba allí. – Big Mac venía a mi casa a llevarme la sidra que Applejack preparaba para mí y bueno… resultó ser un chico distinto a cualquiera, se preocupó por mí y hasta me hacía reír cuando más lo necesitaba. Lo conocí mejor y con el tiempo se hizo un amigo muy cercano.
- Dashie, no te pongas así, enserio me estás asustando. – Expresó la de piel blanca poco antes de acercarse a su amiga de cabello multicolor y poner una mano sobre su espalda para consolarla, las lágrimas en el rostro de la de piel cian eran tan desconocidas que la de ojos azules sintió un escalofrío al verlas, asimismo su preocupación se incrementó enormemente.
- Es que, enserio no me gusta hacerle daño, todo este tiempo ha estado actuando así a causa mía, no sé qué hacer Rarity, fui una terrible persona al besarlo, lo fui más al ocultarle esto a Soarin toda la semana… Ay, Rarity me siento mal conmigo misma. – Aclaró finalmente Rainbow Dash mientras tomaba aire, ahora era el hombro de Rarity era el lugar donde su llanto finalmente encontraba en lugar donde desfogarse.
La blusa de la modista se llenaba de lágrimas, pero no se alejaba por nada del mundo, sacrificaría cualquier prenda por una de sus amigas, Rainbow sufría algo que ella no había hecho hasta ese instante, si se ponía en su lugar, todo cambiaba, de pronto no existía un lugar bien definido entre lo que estaba bien y estaba mal, eso y el hecho de que el profesor Discord ya lo había explicado en una de sus clases, exactamente con la temática que llevaban en ese instante; mas pensar con el extremismo que él lo hacía era una locura.
- Esta bien querida, déjalo salir. – Dijo Rarity comprensiva y con un cariño que solamente ella podía demostrar. – El llanto de Rainbow paró con el pasar de los segundos, recuperando la compostura y poniendo su mente todo lo fría que podía para resolver el problema.
- Lo peor de todo es que no sé si lo que siento por Big Mac sea algo más que amistad, a veces creo que es así, a veces pienso que lo es, pero no lo sé.
- Rainbow, eres mi amiga y pase lo que pase, te apoyaré; no te sientas tan mal contigo misma por lo que hiciste, ciertamente no debiste, pero ya está hecho, ahora queda resolverlo, cuenta con mi ayuda. – Aclaró Rarity poniendo de forma clara su postura al respecto y también su preocupación.
- Gracias, ahora dime, con lo que te conté ¿Crees que Big Mac siente algo por mí?
- Bueno querida, los cambios que ha tenido han sido rotundos, incluso yo pude notarlos, si se debe a ti, probablemente siente algo por ti, quizás tan fuerte que saber que volviste con Soarin fue… frustrante.
- Eso es lo que temo Rarity, tengo miedo de lastimarlo más, qué tal si no siento lo mismo. – Preguntó de forma sincera Rainbow olvidándose de todo lo demás.
- No sabrás si no lo intentas cariño, además, si todo sale mal y él te quiere realmente, te dejará ir. – Afirmó la modista, quien cambió su expresión de pronto.
- ¿Y qué pasa con Soarin?
- Tengo que decírselo tarde o temprano, me cortarán la cabeza, pero es lo que me gano y es lo justo.
- No solo me refiero a decirlo y cómo te sentirás, sino qué pasa con lo que hay entre ustedes.
En ese instante Rainbow Dash bajó la cabeza para jugar con la tela roja estrujándola.
- No es lo mismo Rarity, ultimadamente nos hemos distanciado, después de la pelea de los muchachos tuvimos una discusión – otro suspiró se le escapó antes de proseguir – no es lo mismo de antes y no ha cambiado a mejor… ya no salimos juntos, es como si la chispa se hubiera ido. – Dijo con toda franqueza la de cabello multicolor.
La modista bien podía tener un juicio al respecto, podría decir muchas cosas, pero comprendía bien lo que su amiga pasaba, al menos hasta cierto punto, el desencanto solía ser algo lento y también podrían pasar miles de variantes, miles de dudas que se hacía una misma, la confusión, los momentos de pena.
- Bueno Dashie, si quieres comprobar lo que sientes, alguna vez me dijiste que querías tocar en un concierto al menos en una oportunidad; qué te parece tu disfraz. – Aclaró la adolescente mientras hacía relucir el vestuario de Rainbow Dash con una sonrisa en su rostro al ver la reacción de la misma. – Me dijiste que era incómodo y aproveche para arreglar ese detalle.
Cuando Rarity quería ser generosa, se pasaba, siendo sorpresiva; en ese momento Rainbow se adelantó para abrazarla con fuerza y sacarle el aliento.
- Muchas gracias Rarity. – Dijo observando un conjunto que utilizó solamente una vez, cuando se probaban vestuarios a insistencia de Rarity y terminaron componiendo una canción junto con Sunset Shimmer.
- Deberías ir a casa a probártelo y darte prisa, la fiesta es dentro de tres horas. – Advirtió Rarity poco antes de ver a su amiga salir corriendo del lugar.
*Tres horas más tarde…
El lugar era perfecto, Pinkie y Cheese habían buscado con minuciosidad hasta dar con él, era perfecto para la temática, puesto que tenía unas escaleras de inmenso número, en cada cara frontal de los peldaños estaba escrita una frase que tenía un equivalente en letras al número de peldaños. "El camino será duro, existirán dificultades, miedos; pero nunca jamás temas enfrentarte al futuro, a lo desconocido, porque el éxito se define con felicidad y no con títulos ni dinero".
Al final de las escaleras se hallaba un lugar que antiguamente había servido a la realeza del lugar, desde luego toda la infraestructura estaba adaptada, los jardines poseían luces coloridas, una fuente espectacular que reflejaba luces violetas, rojas y azules. Un laberinto hecho con arbustos y finalmente estaba esa construcción con forma de torre que se elevaba en lo alto, al llegar al final de las escaleras estaba la pista de baile y lo que antes había sido un bar. La suerte de los organizadores fue que el dueño recibió una demanda a causa de las escaleras y precisamente a causa del laberinto que retrasó el trabajo del servicio de ambulancia, el precio del lugar había caído casi a un 20% pues nadie deseaba hacer una fiesta sin un bar; qué mejor que los estudiantes para hacerla, los compromisos de no llevar bebidas alcohólicas estaban sobreentendidos, pues si lo hacían, el dueño no tenía nada que ver y eran los estudiantes los que se metían en problemas por quebrantar la ley.
De todas formas, la noche era hermosa, el lugar era casi de ensueño y los recursos en parte habían sido pagados con los fondos de la escuela, obviamente se pediría un precio por la entrada y un servicio de comida – bebida estaba establecido en el lugar; existirían ganancias, eso era seguro.
Sunset Shimmer observaba el cielo estrellado desde la fuente, no podía evitar observar la misma fuente mientras esperaba a sus amigas, en particular a Twilight, no había sido culpa de nadie, las cosas solamente habían ocurrido y ya, tenía que solucionar el problema entre ambas, su amistad valía mucho más que un mal entendido, llevaba puesto un atuendo particular, una especie de cogulla negra con varias líneas turquesa y símbolos de color rojo y amarillo en las mangas y la capucha. Le había costado imaginarse profesión alguna a la de investigadora mágica, existían magos y hechiceros pero nunca una investigadora mágica. Además, Trixie le había ganado con l vestuario, no le quedó de otra que tomar algo de la utilería vieja y con ayuda de Rarity darle algo de parentesco con los primeros magos de Equestria, particularmente con los más enigmáticos.
Conforme pasaron los minutos, llegó finalmente la muchacha de anteojos y pelo morado, llevaba puesto un guardapolvo con unos tenis, era fan de la comodidad, quitarse el uniforme había sido toda una revelación. Cuando se vieron, se acercaron al mismo tiempo para tratar de hablar al respecto, la intención de ambas era similar.
- Hola Twilight. – Dijo la de cabello bicolor poco antes de escuchar la música del Dj, a vinyl le gustaba poner varios géneros hasta que el lugar se llenara, de momento había puesto una balada, pronto pondría una de rock alternativo, música clásica y demás.
- Hola Sunset.
El silencio no se hizo esperar, ninguna sabía cómo iniciar la plática, el saludo sino comprometerlas a hablar, pero cómo llegar al tema era otra cuestión.
- Flash me aclaró lo del otro día, supongo que supuse muchas locuras, lo siento Sunset.
- Descuida, es mi culpa no haberte dicho que era mi ex y que me regaló un par de cosas cuando fuimos novios, pero una sugerencia, cuando te lleve a comer, por nada del mundo aceptes ir a los tacos de Joe, es un asco. – Dijo finalmente la adolescente de piel ámbar, con algo de sentido del humor y levantando una sonrisa en el rostro de su amiga.
Casi de inmediato llegó el resto del grupo, Rarity llevaba un conjunto simple de un corpiño negro con una falda ladeada de color roja, unos tacones especiales, una cartera. Pinkie tenía algo de maquillaje para payaso, una lista, distintos globos en sus cabellos, un vestido a medio muslo con un peinado eléctrico y lentes con líneas. Flutershy llevaba un traje de guarda de reserva, combinado con unos detalles de veterinaria; Applejack llevaba un lazo, unas botas de cuero aún más impresionantes que los anteriores, un sombrero estilizado por Rarity con una rosa, una remera simple y finalmente unos vaqueros que lograban mostrar una figura formada a base de trabajo duro. Finalmente Rainbow Dash llevaba un vestido de color rosa con líneas perpendiculares de color amarillo y violeta que se traspasaban entre si, poseía también un vestido más grande de seda semitransparente que daba una vuelta dentro del primer vestido y otra media vuelta por fuera de este, todo unido gracias a un cinturón negro con incrustaciones de metal, en lugar de usar la chaqueta original [esta vestimenta de Rainbow es la del corto Friendship Through the ages], en su lugar tenía puesto una pilera del equipo de los Wondercolts profesionales, sus medias de redes terminaban en unas botas con púas en detrás. Finalmente el peinado del vestuario original se mantenía tal como estaba y sus manillas eran reemplazadas por muñequeras y coderas.
De forma similar todos llegaban vestidos a veces con ciertos conjuntos extraños, otros con un gran cuidado en su elección, pero todos mostraban lo que deseaban ser dentro de pocos años, en medio de la multitud que se abría paso hasta los distintos lugares de la fiesta se hallaba un muchacho de piel rojiza con una camisa roja a rayas, con una polera blanca dentro, unos jeans algo desgastados, unos zapatos de trabajo, un sombrero bien formado y un mondadientes en los labios; Big Mac había elegido aquel vestuario porque si tenía alguna referencia al aspecto de lo que quería ser, era el de su padre; él había vestido de forma similar.
Con lo que no contaba era con la forma en que este vestuario marcaba su figura esculpida al calor del sol y del esfuerzo del trabajo duro, aquellos músculos no se lograban en el gimnasio, varias chicas se sorprendían al verlo pasar, ya que usualmente su vestimenta no llamaba la atención, pero ahora vaya que lo hacía. Particularmente por sus brazos y por su sección media.
La fiesta dio inicio, la música llenaba toda el lugar, desde los jardines hasta la fuente, todo se inundaba de las mezclas de DJ pon3, las muestras de afecto no faltaban, aprovechando el jardín, la fuente y la mayor parte de las locaciones tenían un grupo de amigos que buscaban algo de aire fresco, las graderías tenían gente subiendo y bajando constantemente. Sin embargo, en la torre, todos bailaban hasta no poder más, la diversión era tal que Cheese no evitó pedir un vals y sacar a Pinkie al centro de la pista, esta aceptó gustosa, esa misma diversión los mantuvo uno al lado de otro durante gran parte de la fiesta, bromeando, animando, incluso haciendo parejas de baile cuando existían personas bastante tímidas para hacerlo, Bulk bíceps que estaba disfrazado como entrenador personal fue unido con Fluttershy durante un tiempo, después fue este mismo quien le pidió a Rarity unos minutos en la pista, el grupo de amigas bailaba entre ellas, Rainbow llevaba a Applejack, Twilight a Sunset y cuando Bulk se cansó Rarity y Fluttershy bailaron juntas.
No existían reglas para bailar, casi todo estaba permitido, incluso bailar en los jardines, cosa que estaba volviéndose popular. La pista de baile era concurrida, pronto un auto azul deportivo llegó al estacionamiento, saliendo del mismo un grupo de amigos, Flash disfrazado de estrella de rock, Trent disfrazado de… bueno, llevaba una polera negra, una boina, unos lentes y unos pantalones blancos, con zapatos negros; Soarin finalmente llevaba una polera del equipo de los Wondercolts profesionales, una banda en la cabeza junto con unos tenis. Los tres muchachos pasaron corriendo hacia la torre después de pagar la entrada, con toda prisa subieron por las mismas, Soarin por poco se cae de cara en las gradas y Trent desfalleció poco antes de llegar.
Finalmente, después de tomarse unos minutos más, todos alcanzaron al grupo de amigas, después de cruzar media pista bailando sin tratar de empujar a los demás, saluda a más de cien amigos y tomarse algunas selfies llegaron al lugar deseado, los tres se impresionaron por lo que vieron, en especial Trent, que durante el tiempo que llevaba junto a Applejack no había tenido oportunidad de apreciar bien el cuerpo atlético de la vaquera quien le mandaba una sonrisa nerviosa a causa de sus miradas, este miró a otro lado por unos segundos para no incomodarla más, después de todo, no habían pasado de ser amigos todavía.
Finalmente llegó Cheese con algo de dificultad en su movimiento.
- Vaya, Pinkie es dinamita pura. – Advirtió poco antes de dejarse caer para que Trent lo atrapara en sus brazos.
- Qué te pasó. – Cuestionó Rarity con intriga. – Y dónde está Pinkie Pie.
- Es la mejor de todas, nadie lo hace como ella, me dejo sin una sola gota de sudor, esa sonrisa malévola que tiene me mató desde un inicio…
- ¡Qué! – Gritaron al unísono todas las chicas y los muchachos comenzaron a maquinar en sus cabezas las posibles interpretaciones de las frases vagas de su amigo.
- Después se fue a bailar con Big Mac. – Aclaró poco antes de ser linchado. – Malpensadas.
- Si claro, claramente tuviste la intención. – Informó Twilight.
La risa no se hizo esperar en el grupo al que los muchachos prontamente pusieron a bailar nuevamente, a veces bailaban entre chicos y sobre exageraban los movimientos que le tocaría realizar a las féminas en las canciones más movida; ellas ni faltas ni perezosas comenzaron a imitar el comportamiento de los muchachos en dichas pistas mezcladas, Rainbow Dash rememorando el día secreto entre ella y Rarity la tomó de la cadera para bajar al piso junto con ella en un meneo lento. Cosa que tuvo una inmensa cantidad de ojos; pero luego Rarity se las cobró levantándose, para tomar a Rainbow por las manos y hacerla girar como en un tango, prosiguiendo con pedir prestado una flor de uno de los muchachos que deseaba se actor de películas de espías, se puso la rosa en la boca y forzó a su amiga a realizar pasos alocados donde quedó en ridículo. Al soltarla, rápidamente, Applejack sacó a Sunset quién se quitó su cogulla para mostrar su blusa blanca y jean con varias perforaciones, junto con las botas que utilizaba en el pasado; en la pista, ambas hicieron los pasos de baile sincronizado que alguna vez realizaron en la granja, todos quedaron asombrados por la zapateada, el movimiento sutil de cadera, los pasos complicados, la capacidad que tenían para confundir la vista al combinar movimientos de brazos con piernas. Finalmente, todos se unieron en el grupo para bailar entre ellos de forma conjunta y después por parejas.
En otro lado estaba Pinkie con una sonrisa, bailando de forma lenta junto a Big Mac, el ritmo lento de baile que mantenían era todo menos aburrido para la de cabello alocado.
- Big Mac, todo esto está muy loco, qué tal si vamos a otro lugar. – Aclaró Pinkie con una sonrisa y sin esperar el Sip de su primo lo llevó a uno de los tres balcones de la torre, allí existían barandales fuertemente sujetados.
- Estoy agotada, espero que las chicas también lo estén, me muero por ir a los jardines.
- Sip, fue la respuesta del mancebo, casi de inmediato Pinkie lo rodeó para abrazarlo.
- Lo siento, es la energía, no puedo evitar sentirme feliz cuando logro que en una fiesta este llena de alegría, prendida, tu sabes a lo que me refiero.
- Nop.
Algo cansada para dar toda una respuesta filosófica, Pinkie comenzó a buscar a sus amigas, su primo estaba solo y sacarlo a bailar realmente la agotó, además realmente quería ir al jardín.
- Cómo te va con Cheese. – Dijo de forma repentina el mancebo mientras observaba el cielo nocturno.
- Ya sabes, es más tímido que yo para estas cosas, aunque yo soy directa, pero no importa; es divertido y a veces siento que nos conocemos desde hace bastante tiempo. – Aclaró la adolescente de piel rosa poco antes de jalar nuevamente de su primo. – No deberías estar tan solo en la fiesta, ven, seguro Fluttershy, Sunset Shimmer y Rarity necesitan pareja. – Acotó mientras de forma hábil se escabullía entre la multitud bailante.
Al llegar donde el círculo de amigos, ambos observaron como todos estaba prácticamente sudando por el cansancio, así que nuevamente tuvieron que dirigirse a un segundo balcón, donde las miradas de distinta índole no se hacían esperar.
- Muy buena fiesta, se lucieron chicos. – Espetó Flash mientras tomaba un refresco junto con Twilight.
- Si, bastante agotadora. – Afirmó Sunset. – Iré a dar una vuelta por los jardines, ¿alguien viene conmigo? – Cuestionó la pelifuego antes de salir en marcha, Pinkie, Cheese y Big Mac se les unieron.
- Yo, iré a despeinarme, estas trabas me están matando – afirmó Rainbow excusándose de esta forma para alcanzar al joven Apple.
Los muchachos observaron a su amigo deportista dudando acerca de lo que debía hacer, Trent le afirmó lentamente con la cabeza para darle ánimos, este de inmediato respondió y también salió detrás de su objetivo.
- Sunset Shimmer, ¿hablamos? – Preguntó el mancebo mientras caminaba a su lado.
- ¿Claro, de qué quieres hablar? – Respondió de forma amable la pelifuego mientras se volvía aponer su prenda para abrigarse
- Cómo está ella.
- Pues bien, o al menos así parece, pero no quiere hablar al respecto y yo respeto eso; no puedo decirte mucho, pero hey, al menos se está divirtiendo. – Aclaró con cierta risa al recordar sus movimientos con la modista.
- Sip.
- ¿Y tú cómo estás?, ha pasado un buen tiempo desde que tuvimos charlas así.
- Mejor.
- Ya veo, supongo que ella ya está quedando en el pasado.
- No del todo. Creo que debo decírselo para dejarla ir. – Dijo con una sonrisa el mancebo, si bien sus líos internos lentamente se resolvían, todavía quedaba eliminar la esperanza ilusoria que tenía. Qué mejor forma que hacerlo allí mismo.
Su vista se topó con la de Rainbow Dash que estaba a no más de veinte metros, terminaba de bajar las escaleras, ambos se observaron, como si pudieran transmitir sin palabras lo que sentían.
Rainbow ya planeaba lo que haría, le pediría robado a Big Mac, le diría lo que sentía y después verían qué hacer. Pero de pronto, una mano la sujetó por la muñeca para atraerla.
Desde la distancia, Big Mac observaba cómo Soarin repetía la escena de siempre: le robaba a Rainbow Dash, pero esta vez ya no había marcha atrás, allí su esperanza moría de forma final, pero al mismo tiempo, un instinto de venganza se activaba dentro de él; como si necesitara sentirse aliviado; con un… necesitaba sentirse querido al menos alguna vez, necesitaba olvidarla.
Sunset no pudo ver venir los brazos de Big Mac que la rodearon, para finalmente acercar sus labios a los de él… cuando surgió el contacto, no opuso resistencia, con todo lo que sucedía, incluso ella necesitaba algo de cariño ¿Cómo amigos? Era un debate para después, pero ambos se daban un beso acalorado, con cierta desesperación por quitarse de encima, el veneno negro de su corazón, Big Mac comenzó a recorrer la cabellera de Sunset, que tenía una textura diferente a la de Rainbow, sus ojos cerrados, su piel, todo era distinto, pero no importaba, solo buscaba algo de cariño, algo de afecto, así como un niño busca consuelo al dolor de una caída, vehementemente, el mancebo lo buscaba en los labios de la de piel ámbar.
Rainbow Dash solo pudo observar el beso entre Big Mac y su amiga, tenía la culpa… todo el tiempo, no le prestaba atención a Soarin quién trataba de explicarle la situación de sus sentimientos, de sus preocupaciones, incluso del dolor que él tenía.
- Rainbow, necesito tu querer, necesito tu carácter, tus bromas; ven conmigo a bailar una pieza más y te juro que no te arrepentirás.
- No, no lo haré. – Respondió ella de forma seca mientras lo siguió escaleras arriba, sin embargo, su mirada no dejó de posarse un segundo en el ósculo que ambos se repartían allá abajo, concentrados, enajenados, solos. En esos momentos, no hubo nada que quisiera más que estar en el lugar de Sunset Shimmer… nada y curiosamente eso la llevaba a sentirse furiosa consigo misma, pues solamente ella tenía la culpa de todo aquello.
Bien amigos, esto es todo por esta semana, lamento haber tardado tanto, pero un día y medio de retraso puede ser perdonado, por cierto, si notaron sacrifiqué un poco de relato y detalle del mismo por un poco más de argumentación, los recompensaré la siguiente quincena, nos leemos pronto, no olviden comentar.
Por cierto, no recuerdo si era en un comentario de este fic o de otro, pero con respecto al fanfic Bajo tus alas, les ruego solo un poco de paciencia, al ser un fic al que le dedico una cantidad mínima de tiempo, me está costando bastante darle un final y siendo sincero me bloqueé, les prometo traerles el final pronto.
