Capítulo Catorce: Hogwart's Sabbath!
Sábado 28 de octubre, ocho de la mañana. Slytherin.
— ¡Por Merlín! ¡Es sábado! ¿Por qué hay tanto alboroto? —Gimió Harry, echándose las sábanas hasta la cabeza.
— Olvídalos Potter, es la mañana del baile... todas las mujeres se vuelven locas, entre ir a la peluquería y no sé que más cursiladas... —Le respondió Draco, más dormido que despierto, arreglándose y bostezando para disponerse a dormir de nuevo. En ese momento la puerta se abrió de golpe.
— ¡Arriba querubines! —Llamó la prefecta de Slytherin, arrancándole las cobijas a Harry y a Draco al mismo tiempo. El rubio miró a su mejor amiga para enterrarla seis pies bajo tierra y el moreno ni siquiera se molestó en hacer nada, simplemente seguía dormido—. ¡Arriba panda de flojos! Tenemos que arreglarnos para el baile. ¡Hemos llamado a los mejores estilistas y a los mejores fotógrafos para la ocasión!
— Par... Parkinson... yo... no voy pagar doscientos galeones por un corte de cabello —Balbuceó Harry dormido.
— Largo Pansy, todavía no me hace falta cortarme el cabello.
— ¡Levántate! —Gruñó jalando a Draco al piso de la pierna y tirando a Harry al mismo destino empujándolo por las costillas.
— También puedo dormir en el piso —Les hizo saber el Gryffindor, alzando la mano para agarrar la almohada y disponerse a dormir de nuevo.
— Ni te atrevas, Potter. Vamos —Pansy agarró al durmiente por la pierna y lo arrastró con todo y almohada—. ¡Hey, cuidado! ¡Que pisas a Potter! —Regañó la Prefecta a Blaise quien casi, casi no pisa al niño-que-vivió que intentaba dormir en el piso del pasillo.
— ¿Qué hace, Potter acostado en medio del pasillo?
— Vamos Potter. Ya basta, levántate —Le gruñó Draco, pisándole con fuerza, pero, sin dañarle en la espalda.
— Noooo —Gimió atormentado, escondiendo más la cabeza en la almohada que se había llevado con él. El rubio lo agarró y casi alzándolo se lo llevó a la sala común.
— ¡Merlín! ¡Es Harry Potter! —Exclamó sorprendido uno de los estilistas, al ver al chico de la cicatriz en bóxers y camiseta parado gracias a Draco Malfoy—. ¡Señor Potter es un...!
— Me acosan... encárgate —Demandó a Draco, poniéndolo en frente, mientras que el Gryffindor, bostezaba y se restregaba completamente ciego, los ojos.
— Señor Malfoy...
— Rogers... no acosen a Potter... y tienen terminantemente prohibido tomar cualquier foto y aún más, publicarla, si lo hacen, mis abogados estarán en su salón, demandándole por difamación de imagen y estoy seguro que los tutores de Harry Potter tampoco estarán demasiado feliz. Así que pasemos un buen día ¿Está bien? —Le amenazó como sólo un Malfoy sabía hacerlo.
— Por supuesto, siempre jugamos con las mismas reglas.
— Solucionado el problema, Potter.
— Gracias Malfoy, no estoy para ser la gran celebridad hoy —Le hizo saber irónico.
32
Harry había pasado realmente más de seis horas siendo acosado de una u otra manera por los estilistas de Slytherin que parecían conocerse a toda la casa. La mayoría de las mujeres estilistas que habían ido, habían decido tocarle de alguna manera, ya fuera en el cabello, las uñas, la piel o los ojos. Lo único que había podido decir en todo el día, era de qué se iba a disfrazar y los colores del mismo. Así que ahora estaba, con la piel brillándole, literalmente.
Se miró el cabello. Estaba disparado en todas las direcciones posibles y levantado, desafiando la gravedad, mientras que pintura y escarcha blanca, se dispersaba de manera caótica pero con estilo por su cabello. Se miró la cara y tenía los ojos fuertemente delineados de color negro y plateado mientras que un lágrima plateada con escarcha blanca estaba bajo el párpado inferior derecho y una estrella de cinco puntas restaba en el izquierdo, del mismo color.
Se colocó el sombrero de arlequín y miró el resultado. Le agradaba. Se había disfrazado de arlequín. Los colores que llevaba era blanco con un ligero tono plateado y negro. Esperaba que Malfoy no tuviera mayor problema con su disfraz. Salió de su cuarto donde ya debía estar Pansy quién los había separado para que las vestimentas fueran sorpresa.
— ¡Potter! ¡Por aquí! —Le llamó la prefecta de Slytherin—. ¡Woo! ¡Que genial tu disfraz! ¡Diez puntos Potter! —Miró a como estaba disfrazada su acompañante. No lo reconoció.
— ¿De qué te disfrazaste, tú, Parkinson? No me suena...
— No me sorprende. Estoy disfrazada de la Diosa Griega de la Discordia, Eris.
— Oh... pues, te pega mucho...
— Gracias, Potter, estoy a la orden.
— Eh...
— Estoy bromeando.
— Ah... —Respondió aún azorado.
— ¡Hey Potter! ¡Hola Pansy!
— Hola Blaise.
— Zabini —Saludó cortésmente Harry, sonriéndole con timidez.
— Diez puntos por tu disfraz, Potter. Te luce.
— Gracias Zabini... a ti también te queda muy bien el disfraz —Blaise le guiñó un ojo, que hizo sonrojar a Harry, y mirar hacia otro lado, aún le disgustaba que se le quedaran mirando.
— Y aquí viene por fin el principito. ¡Draco! ¡¿Qué estabas haciendo?! Y coño... no te disfrazaste... que aguafiestas eres.
— Soy un Malfoy, los Malfoy no se disfrazan, especialmente para estas banalidades...
— Dale con lo de la cosa de ser un Malfoy ¿Y? ¿Vas sólo? Quiero disfrutar como terminan más de diez personas llorando luego de hacerte perder la paciencia.
— Siento decepcionarte, Pansy. Voy con Potter.
— Me debí suponer que tú eras el Slytherin con el que se rumoreaba Potter iba a ir al baile... —Soltó a boca de jarro, Pansy. El ojiverde se sonrojó de nuevo, rascándose la mejilla, cohibido.
— Draco siempre se lleva los mejores partidos de la noche aún si proponérselo —Secundó Blaise.
— Si querías invitar a Potter, tenías más que tiempo...
— ¡Ya vámonos! Ningún Slytherin va a llegar tarde, mientras yo esté aquí para impedirlo —Cortó Pansy de mandona como siempre.
— Potter —Llamó Draco, concediéndole caballerosamente el brazo a Harry.
— Umm, gracias.
— Oh, Mia Bella —Saludó el italiano a su pareja de esa noche, cuando llegó.
— Buenas noches, Blaise. Malfoy, Potter —Saludó una persona que Harry no reconoció y bajaron los cinco, ya que Pansy, se encontraría con su Ravenclaw, en el baile en sí.
33
Cuando llegaron al gran comedor. Daft Punk sonaba en las cornetas y había un puñado de gente bailando animada. El grupito Slytherin/Gryffindor y su reciente adición Ravenclaw que Harry tampoco reconoció. Entraron tan ellos... el ojiverde se sentía un poco cohibido pues, cuando lo hicieron mucha gente volteó a ver el espectáculo de Pansy, semi desnuda, acompañada por un dios griego (también). Blaise disfrazado de demonio mordiéndole la oreja a la princesa y Malfoy con su pedante orgullo, llevando del brazo a nada más que a Harry Potter.
— ¡Nos vemos! —Se despidió Pansy, guiñándole un ojo y yéndose a bailar con su Ravenclaw.
— ¡Diviértanse! Y por no dejar: ¡no hagan nada que yo no haría! —Les guiñó un ojo y se fue de allí.
— Ese Blaise...
— Espero que no hayas tomado ninguno de sus consejos.
— ¡Harry!
— ¡Hermione! —Se fue abrazarla fuertemente, cortando la futura pelea con Malfoy—. Pensé que no ibas a venir.
— ¿Estás loco? ¡El maldito de Ron hizo que nos quitaran cien puntos!
— ¿Con quién viniste?
— Con Luna.
— ¡¿QUÉ?!
— Hola Harry —Le saludó con su personalidad ida. Estaba disfrazada de algo extraño, tenía un pantalón a media pierna con tirantes, medias de rayas negras con azul en una pierna y morado en la otra una camisa de mangas largas y anchas de color amarillo verdoso y un sombrero.
— Hola Luna. ¡Que bueno ver que estás bien!
— Oh sí. Los Nargzel me dijeron que iba a disfrutar mucho este baile y que debía venir con Hermione. Y yo fui la única que aposté a que el Slytherin era Draco... ¡Gracias por hacerme ganar Harry! —La Ravenclaw le abrazó, choqueando a Harry.
— Yo también me lo imaginé...
— ¿Y no estás molesta? —Le preguntó inseguro.
— Como sea, Harry. Si es con Malfoy con quien quieres estar, yo no soy nadie para decirte que sí o que no. ¡Me voy con Luna! ¡Diviértete! Y ten cuidado por favor —Le pidió en voz baja, con mirada preocupada—. Aún es Malfoy...
— Jamás se me olvida.
— Descuida Granger, no lo llevaré con el señor Tenebroso, mientras no ves...
— Espero espero, hurón decolorado...
— Sangre-sucia —Masculló, haciendo que Harry le metiera una colleja. El ojiverde se quitó el gorro que ya le comenzaba a molestar y sacudió la cabeza. Draco vio el peinado, le encantaba como se le veía el cabello desordenado y con estilo y aquellos mechones blanco, le lucían—. Buen trabajo, Potter.
— ¿Y eso?
— Por primera vez en tu vida te arreglas como un ser humano sin ayuda...
— Ah... dale las gracias a los estilistas que duraron seis horas para lograr esto.
— Eso haré...
— ¡Harry!
— ¡Sirius! —Evitó que su padrino lo abrazara al ver que Sirius tenía un par de orejas del color de su cabello y una cola salía de ningún lado—. ¿Esto es de verdad? —Preguntó, tocándole las orejas, era igual que acariciarle las orejas a Snuffles.
— ¡Claro!
— ¡Oh Dios! ¡La cola!— Soltó, yéndose directo a jalarla.
— ¡No la jales! —Le gritó asustado, agarrando su colita y protegiéndola—. Ya Remus lo hizo... y duele.
— Profesor White... —Llamó una alumna, llegando a su lado. Era una azafata con una falda demasiado reveladora y un escote que apenas dejaba algo a la imaginación.
— ¡Oh lo siento! Linda —Sirius le había sonreído galán y le había ofrecido gallardamente una mano, como Malfoy había hecho minutos atrás con él.
— ¡Sirius! —Le regañó Harry complemente incrédulo. ¡¿Qué creía su padrino que estaba haciendo?!
— ¿Qué?
— ¡¿Viniste con una alumna!? —Espetó, tratando de jalarle la oreja pero, se encontró con que sólo tenía las orejas de gato.
— Sí. Ella es Alana de Séptimo de Ravenclaw.
— Umm, ho-hola Potter...
— Harry, no te pongas como Hermione, por favor —Le pidió el merodeador. Draco llegó al lado de Harry y le entregó una bebida que había ido a buscar cuando el moreno se había colocado a hablar con su padrino.
— Toma, revisa que no esté envenenada.
— Cállate Malfoy —Le dijo como agradecimiento quitándole el vaso, se lo tomó de un trago y luego volvió a mirar a su padrino. Draco lo miró con una ceja alzada ¿qué había poseído a Potter?—. Sir...
— Buenas noches, Draco —Trató de evadir a su hijo.
— Buenas noches, tío —Parecía que mini-Malfoy aún no le perdonaba por lo del castigo...
— ¡Escúchame! —Comenzó con el sermón marca Hermione, Harry.
— Lalalalaala —Se metió los dedos en las orejas de gato e hizo que no lo oía—. ¡Vámonos preciosa! Olvídate del aburrido de Potter.
— ¡Eso es pederastia, JODER!
— Déjalo Potter. ¿Bailamos? —Ofreció despreocupado—. Yo solventaré tu problema de coordinación... —Agregó antes de que Potter pudiera negarse.
— Está bien... —Murmuró no muy seguro.
34
A las diez de la noche se sirvió la cena, en dónde los elfos se habían superado a ellos mismo y todos los platos tenían caras o alguna decoración de acorde a la fiesta. Pansy, Blaise, Draco, Harry, Hermione, Luna, el Ravenclaw de Pansy y la Slytherin que había venido con Blaise, se habían reunido en una sola mesa y habían charlado civilizad amente. Aunque Hermione solo habla con los que no eran Slytherin y así. Sólo Harry era el único que se llevaba 'bien' con todos.
35
— Draco... —Comenzó Blaise, interceptando a Draco, en un severo estado de ebriedad. A Harry todavía no le cabía en la cabeza ¿cómo habían logrado acceder al alcohol tan temprano? ¿Qué había poseído a Dumbledore?
— ¿Qué?
— Préstame a Potter una pieza.
— Ni por asomo —Graznó agarrando a Harry y llevándoselo lejos de Zabini—. Y esta es mi última palabra.
— ¡Sólo un baile! ¡Por fa!
— ¡No!
— Ehm... Malfoy, no tengo mayor problema en bailar una sola pieza con él. Después de todo, son sus pies quienes van a sufrir —Aceptó el ojiverde de Gryffindor.
— ¡No! ¡No! Y ¡No!
— ¿Estás celoso? —Jugó Blaise su última carta.
— ¡¿Qué!? ¡Puff! Una sola pieza Blaise, y si lo manoseas, te echaré encima a Black, no tienes ni idea de como se pone cuando están en esas con su "cachorro".
— ¡Malfoy! —Le regañó el Golden Boy, azorado.
— ¡Prometido!
Harry se arrepintió cuando la canción que sonó en ese preciso instante era Get Together de Madonna.
— ¡No te cohíbas, Potter! —Le pidió, comenzando a bailar bastante salvaje y animado, gracias al alcohol—. Can we get together! —Gritó Blaise junto a otras personas. Harry se bajó de golpe el contenido del vaso con el que jugaba anteriormente y comenzó a bailar lo mejor que pudo.
Draco observó como Potter se movía con Blaise. Y eso no le gustó para nada, no es que estuviera celoso ni nada que se le pareciera, pero, Potter y Blaise no pegaban, aunque, la realidad rogaba por diferir. Ya que, su mejor amigo estaba ganando demasiado terreno con el ojiverde. Harry sacudió la cabeza con los brazos arriba sonriendo alegremente, mientras Blaise le tomaba de la mano y le daba una vuelta y volvían a saltar rítmicamente, parecía que el alcohol había llegado a la cabeza del Gryffindor, por fin.
Esa canción terminó y seguidamente comenzó Hung-up de la misma cantante, y su pareja de baile pareció encontrar divertido bailar con su mejor amigo. Esa es la última pista que les dejaba bailar, además, ahora que los veía, luego de bajarse su vaso de Whisky de un trago, tampoco estaban tan mal. Harry tenía la piel ligeramente bronceada pero aún así era lo suficientemente clara para hacer un fuerte contraste con la piel de Blaise.
Cuando se terminó la canción y se dispuso a recuperar a su pareja de baile. Seamus le pidió a Blaise que le dejara bailar una pieza con Harry. ¡Eso si que no! ¡Ah no! ¡Y MUCHO MENOS ESA PUTA CANCIÓN!
— For you to justify my love! —Cantó el niño-que-vivió, bailando con Seamus, moviéndose al ritmo sensual y provocativo de la música.
— Potter.
— Hola, Malfoy —Le saludó con una risita tonta, sin dejar de bailar, excesivamente pegado a Seamus, es más, estaban ¡Restregándose!
— Finnigan... hasta aquí llega tu baile con MI pareja.
— ¡Bailemos juntos, Draco! —El joven irlandés también estaba completamente borracho.
— Primero muerto que bailar contigo —Masculló. Quitándole a Potter quien sólo volvió a reír tontamente y siguió bailando con Malfoy. Mientras que el rubio fulminaba con la mirada a Seamus.
— Like a Virgin! Touched for the very first time! —Gritó Harry cuando entró el coro de la canción. Parecía que esa era la hora de Madonna.
— Por Dios Potter, no sabía que fueras fan de Madonna —Le dijo comenzando a sentirse un poco borracho Draco.
— ¿Y que importa? Like viirrrgen! Next to mine! Ohhh-ohhh!
— ¡No lo hace en realidad! —Le respondió, cuando por fin el whisky le llegó al cerebro.
Cuando Like a Virgin dejó de sonar una canción del mismo estilo que según Draco se llamaba Erotic City, se prosiguió. La pista estaba a rebosar, todos los alumnos bailaban, variando en grados de obscenidad. Parecía que ya a esa hora todo el mundo estaba muy borracho. Inclusive Sirius que era uno de los que merecía irse a la cárcel por la manera en la que estaba bailando, estaba borracho. Menos mal que Remus, había decido, dormirse temprano o el mismo Moony lo hubiese encerrado tras las rejas.
En ese momento, sonó Then Go, terminando abruptamente el desastre que se había formado en la pista de baile.
— Jeje... Malfoy... —Balbuceó borracho, Harry.
— Umm...
— ¿Vamos a bailar esa también? —Curioseó lo mejor que pudo sin trabarse la lengua.
— Si quieres.
— Vale... —Le colocó las manos en el cuello, mientras sentía las manos del rubio rodear su cintura y comenzaba a moverse lentamente.
— I get the feeling you're testing me, You're saturated in urgency [...] but you're still not pleased, and if there's someplace else that you would rather be ... —Le cantó en el oído Draco a Harry—. Then go...
— Cantas jodidamente bien... Malfoy...
— Lo sé...
— Presumido...
— Pero aún así no puedes vivir sin mí, Potter. ¿Quieres beber más? —¡Eso sí que era un amigo!
— Supongo que podría —Sonrió con el cerebro nublado.
36
— No puedo caminar más... —Se detuvo Harry, apoyándose en la pared en algún lugar indefinido de las mazmorras.
— Somos dos... —Draco a su lado.
— ¿Qué hora es?
— Lo siento, Potter. El reloj me baila en los ojos.
— A ver... —Le agarró el brazo y bizqueando, trató de ver el reloj—. E... so... parece un... tres... más o menos...
— No... yo creo que es un seis...
— No puede ser un seis, idiota, todavía es de noche...
— ¿Cómo puedes saber que no es de día? ¡'Tamos en l's mazmorr's!
— No hemos tardado tanto... Yo digo que es un tres... —Le sonrió embobado. En ese momento sus caras cercanas interceptaron sus miradas y el mundo comenzó a desvanecerse al rededor.
— A la mierda la hora —Se abalanzó sobre Potter y lo besó, metiéndole la lengua hasta la garganta.
— Malfoy, ¿Por qué has hecho eso? —Preguntó cuando el beso terminó, estaba acostado en el piso mirando directamente a su compañero de cuarto.
— Porque quise... y voy a volverte a besar.
— Está bien —Aceptó, levantándose un poco, sintiendo de nuevo los labios de Malfoy sobre los suyos. Mordió los finos labios del rubio y jugó con su lengua un rato. Blaise se arrepentiría de no haberlos acompañado y haberse perdido ese beso Francés/Inglés/Mariposa/Esquimal/Agresivo/Etc... que estaban ofreciendo como espectáculo en medio de las mazmorras, tirados en el piso sucio—. Malfoy, tienes que decirme algo que hagas mal... —Pidió el moreno—. No es justo que un ser humano haya nacido perfecto.
— Por supuesto que soy perfecto, Potter. Nunca lo dudes.
— ¿Me besas otra vez y me muerdes como lo hiciste al final?
— Todas las veces que quieras, Potter.
— Ummm...
37
Esa mañana, el reloj principal de Slytherin había sido deliberadamente ignorado. Todo el mundo seguía durmiendo al momento de sus gentiles campanadas y nadie parecía tener pensado levantarse en un momento cercano. Y la situación era semejante en todo Hogwarts...
TBC
