Jajajajajaj!!! XD
No sé si ustedes se han dado cuenta de mis garrafales errores …0//0 …Aunque en realidad espero que no.
Hace rato estaba haciendo una "compilación" de detalles para el sig. Capi, cuando me di cuenta que le cambié el nombre a la protagonista del drama donde participa Sasuke. Al principio la llamé Kai y luego Kia. ¿Se nota mucho? Eh…bueno, al fin y al cabo son las mismas tres letras XD. Gomen!!!! ,!!!! Soy una escritora muy despistada!!!!!!!
Y sobre el capi…SEAN FELICES!!! Hoy sólo he dormido cuatro horas para poder traerles la catorceava entrega de este fanfic….
De echo en estos momentos me estoy muriendo de sueño…pero como andaba inspirada creí que valdría la pena.
El día de mañana cuando ustedes estén leyendo esto yo estaré cabeceando y deseando horriblemente irme a dormir temprano.
Pero, pz para k vean que las estimo, me he apresurado….de echo este capi pude haberlo dividido en dos….Es increíblemente largo, pero no se arrepentirán para nada de leerlo, créanme, prometo que les encantará.
Espero que les guste igual que a mi.
Nota: CUANDO VEAN LO SIGUIENTE ES SEÑAL DE LEMON…
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
(Perdón, no se me ocurrió nada más creativo)
Pero bueno chicas, si son algo peques, cuando vean esa línea paren de leer, y busquen por favor la segunda línea de "cierre".
Nota2: mi consideración de lemon es hablar sobre cosas más explicitas, espero que toleren las partes de lime(más light), pero ojo, no menciono nada más allá…
Y PORFA, SI LES HA GUSTADO LAS ULTIMAS DOS ACTUALIZACIONES QUE CASI CASI EQUIVALEN A CUATRO CAPIS NORMALES…PORFA….(no es chantaje T_T) PORFA….SI LES GUSTÓ O QUIEREN DECIR GRACIAS…PORFA… D E J E N R W !!!!!!!!!!!!!!!
Arigato gozaimazu!!!!!!!!!!!!!!
AH…me estoy muriendo de sueño… x_x--¡!!!!!!!
¿QUE OS PARECIÓ?
XD
VAMOS, NO LES TOMA MUCHO TIEMPO EL DEJAR UN RW!!!!
NUEVAMENTE Y COMO SIEMPRE, MUCHISIMAS GRACIAS POR LEER!!!
Y como ya he escrito mucho por dos días, y la siguiente y la siguiente semanas son de exámenes, no escribiré por un tiempecito…creo…a menos que tenga un chance por esos días del 9 de mayo por el puente.
Hasta luego.
CAPITULO XIV. MI LINDO COMPAÑERO DE PISO
En los meses que llevaba viviendo a su lado, me había pasado de todo. Habíamos pasado muchas cosas, pero algo de lo que más recordaba eran aquellos momentos en los que él hacía que mi corazón latiera al máximo. Ya fuese una simple sonrisa de él, una pose o mirada sensual, aunque fuese o no para mi, hasta el primer beso, todo cuando recordaba estaba mezclado con el rubor en mi rostro, había pasado por todas las tonalidades de rojo posibles que ya no creía que pudiese mi piel adaptar su tono claro nunca más.
Me recorría con la mirada de pies a cabeza. Parecía que mi corazón estaba a nada de salirse por mi boca pues casi lo tenía atorado en la garganta.
Lo que halla sido y que lo llevó a mirarme así, no me importaba, sólo estaba más que feliz de por fin y por primera vez me mirara, quizás como mujer, no sé yo, aunque en sus ojos se atisbaba un brillo que indicaba que lo que veía le gustaba.
Mientras Neji seguía inspeccionando. mi vestuario desde cada perspectiva que encontraba, Naruto apareció.
Sólo me di cuenta que el chico había llegado a la escena pues el Hyuoga le habló.
¿Qué te parece Uzumaki? Queda bien, ¿verdad?
Ok, si la reacción de Sasuke fue de sorpresa, la del rubio era como una explosión masiva.
Se quedó a dos metros de mi con la boca casi abierta, mirándome. Lo admito, esas miradas elevaban mi autoestima.
¿Sa…Sakura-chan?-preguntó tartamudeando.
Admití con la cabeza.
Luego, igual que su amigo el pelinegro, se quedó embobado y recorriendo con sus ojos cada parte de mi.
Más rojo en mi rostro.
Súbitamente Sasuke se acercó y me jaló del brazo.
Basta de estar perdiendo el tiempo, hay algo que quiero que hagas.-me dijo con un tono de voz carente de emoción.
Espera Saji, me temo que no puedes llevártela.-reclamó Neji.
Es mi asistente.-aclaró algo ronco.
Lo sé, pero si quieres seguir trabajando los próximos diez días y recibir tu paga, debes dejarme a Haruno.
¿Qué intentas hacer con Sakura-chan?-se metió Naruto en la discusión.
¿No han escuchado bien? Será nuestra nueva Akira. Le faltan muchas cosas para que la pueda considerar una actriz pero no lo hace tan mal, además físicamente queda en el papel.-argumentó el ojiperla muy decidido. Era raro verlo defendiéndome.
Pero ella no actúa.-Objetó Sasuke.
Vamos Uchiha, la has escuchado, si así lee un guión, podrá hacerlo mucho mejor actuando. Además, no hemos podido conseguir a la actriz que entre en el perfil de Akira.
¡Un momento!-los interrumpí.- ¿de qué rayos están hablando?
Haruno….ya te he dicho, vas a actuar en el papel de Akira.
Nuevamente Neji hizo gala de su poder sobre mi para intimidarme. Maldito ogro, con sólo poner cara de "me encargaré de hacerte la vida imposible si no cooperas" bastó para no oponer resistencia.
Pero Sasuke tiene razón, nunca he actuado.
Pues nunca es tarde.-me extendió un grueso paquete de hojas.-comienzas hoy.
Sólo escuché un bufido por parte de Sasuke y lo vi dándose la vuelta y caminando hacía su camerino. Naruto por su parte estaba aún ahí cerca, ahora con una ligera sonrisa en el rostro.
No te preocupes Sakura-chan, te ayudaré a salir bien librada de la nueva locura de nuestro director.-me propuso tiernamente.
Esa tarde lo primero que hice fue casi aprenderme cinco páginas completas del guión. Todo me recordaba a mis años de universitaria, en los cuales había echo de todo, incluso actuar.
Lo único incomodo era que Naruto no se separaba de mi. Digo, estaba muy agradecida por que me estuviera ayudando, pero en ocasiones se acercaba demasiado.
Este párrafo lo deberías decir de otra manera.-me sugirió.
Estaba a mi derecha, señalando una parte del guión que tenía yo en las manos, estaba demasiado cerca como para parecer peligroso.
Eh…ok, lo intentaré.-respondí.
Me moví un poco a mi izquierda sobre la banca donde estábamos sentados. Debía procurar mantener una distancia recomendable con respecto a él.
Sa-sakura-chan.-escuché a una chica balbucear frente a mi.
Elevé la mirada y me encontré nada más ni nada menos que con Hinata, mi única amiga en ese país y casualmente la prima del Hyuoga.
Aproveché la interrupción y me levanté del lugar de un brinco. Luego le di un gran abrazo a la ojiperla.
¡Hola, hace días que no tengo oportunidad de verte!
La chica parecía estatua en el lugar que estaba. Aunque cuando rocé su mejilla estaba helada. ¿se sentía bien?
¿Qué haces aquí?-pregunté.
Yo …eh…es que…yo…
¿Ya te ha contado tu primito la locura que quiere hacer conmigo?
Hinata estaba como ida, no comprendía la causa.
Hinata-chan.-saludó Naruto con una inclinación. Se había levantado del lugar y ahora estaba a lado mío.
Luego esbozó una gran sonrisa, de esas que sólo el alegre de Uzumaki podía mostrar.
Como en cámara lenta, observé como el rostro de mi amiga se tornaba más pálido de lo que ya era, hasta llegar a un casi blanco.
Cuando llegó al tope y se quedó sin color, poco a poco su cuerpo se dobló y se le flexionaron las rodillas.
Agradecí enormemente a los reflejos de Naruto, pues inmediatamente la sujetó entre sus brazos.
¡Hinata-chan!-dijo alarmado.
¡Ah! ¡Hinata!
Rápidamente chequee su frente. No tenía fiebre. Su respiración era entrecortada, parecía que se había quedado sin aire.
¡Responde Hinata!-suplicó Naruto.
Unos pasos fuertes a nuestras espaldas indicaban la llegada de alguien.
¡Suéltala Uzumaki!-era Neji
Unos ojos coléricos se cruzaron con los electrizantes orbes azules del rubio.
Debo colocarla en un lugar apropiado.-dijo el chico más joven seriamente pero sin dejar la mirada furiosa.
¡Rápido, traigan algo!-mandó Hyuga al personal del set.
El susto se fue cuando la chica despertó unos cinco minutos después. Temblaba un poco, pero la única explicación que nos dio es que no había comido muy bien los últimos días.
Menos mal, pero la única preocupación que me quedó fue el repentino odio entre Naruto y el director.
Más tarde todo volvió a la calma.
Es tu turno Haruno.-se dirigió el Hyuga a mi con su típica voz mandona.
¿Qué debo hacer?-pregunté como la total novata que era.
Sólo lee tus diálogos, ¿supongo que te has aprendido algo no?
S-si.-admití.
La chica de anteojos que antes me había cambiado y transformado al papel de Akira me empujó hacía el set más próximo. Todo estaba ambientado como una cafetería.
En una esquina del lugar estaba Sasuke. Llevabamos horas sin vernos ni cruzar palabra. Había dimitido como su asistente y me había cambiado del lado del director en un mismo día, supongo que eso le ponía de malas. Tenía esa cara de chico arrogante que tanto me fastidiaba.
¿Preparada Haruno?-me preguntó retador.
Lo que venga.-dije en un tono desafiante, postrándome frente a él.
Quizás mi disfraz de Akira me hacía sentir más segura, pues tuve la valentía de ponerme en una pose de "te demostraré lo que soy capaz", cuando el experto ahí era él.
Una pequeña flama en sus ojos me hizo sentir miedo. Obviamente estaba enojado, por una y mil razones creo yo. Ja, debió ser difícil para él no tener quién le hiciera su peinado de gallina.
Ok, ok, admito que estaba un poco alterada ante su comportamiento reciente, pero no debí responder de esa manera.
Comenzamos...
Era desesperante. Incluso Neji se estaba echando para atrás. El rigor que aplicaba Sasuke a las escenas hacía indirectamente que me trabara en mis pobres diálogos.
"¡Una vez más!", "¡Más emoción!", "¡Haruno, míralo de frente!", "¡Acercate a ella Saji!", "!Una vez más!", "!Otra vez!", "!Harunoooo!", fueron las frases típicas que a cada rato repetía el director.
Con Neji fastidiado, Sasuke enojado, Naruto quien sabe donde diablos, Hinata palideciendo en una clínica cercana, y mis nervios, la filmación no pudo ser peor.
Terminamos ya noche. No pude evitar sentirme muy agotada. Me fui directo al estacionamiento, donde supuse que Sasuke se encontraría.
Y efectivamente, ahí estaba. Me subí al auto.
Estaba de lo más callado. En todo el trayecto no me dirigió la palabra.
Incluso cuando llegamos a casa apenas dijo "No voy a cenar" cuando le pregunté que podría cocinar.
¿Qué rayos le sucedía?
Espera.-lo jalé del brazo antes que se metiera en su alcoba, después que escuché su contestación.
Suelta.-dijo separándose de mi.
¿Qué diablos te pasa? ¡Te la has pasado todo el día con un humor de los mil demonios!
Soltó un bufido.
Estoy cansado, quiero dormir.
No, primero me aclaras el por que de tu actitud.
Eres tan despistada que no comprenderías.-dijo acercándose más de lo debido a mi cara.
SI, definitivamente estaba enfadado.
Pues si me explicas…
A ver Sakura, no tengo ganas de discutir.-dijo revolviéndose el pelo.
Ahorita no, pero todo el día te la has pasado fastidiando.
Clavó sus ojos azabache en mi.
¿Fastidiar? ¿No te has dado cuenta que el mayor fastidio del día fuiste tu con lo que hiciste?
¿Tanto te molesta que halla dejado de ser tu asistente?-me quejé.
¡Ah! ¡Te digo que eres una total despistada!
Dicho eso me cerró la puerta en la cara.
Esa noche tampoco dormí bien. Ahora que lo recuerdo, llevaba ya algunas semanas sin dormir a gusto. Eran varias mis preocupaciones, no sabía a cual ponerle más atención. Incluso la felicidad que sentí por mi cambio de ese día no fue suficiente para alegrarme y dejarme dormir.
Pero bueno, al siguiente día pensé que sería lo mismo, pero inesperadamente lo encontré de buenas. Raro.
Por la mañana me saludó tan tranquilamente como si nada sucediera.
Haruno, apresurate.-me dijo mientras se embutía una tostada. Estaba de buen humor.
"¿Qué extraño bicho te picó?"-estuve a punto de preguntarle, pero por miedo a que su mal genio volviera, mejor me quedé callada.
Sasuke, el otro día…-no estaba segura de contarle o no, ya lo había intentado antes pero no había tenido las agallas para siquiera pronunciarlo.
¿El otro día que?
Eh..no nada.
Frunció el seño.
Desayuna rápido, recuerda que tienes llamado a la misma hora que yo. Mientras te arreglan estudiarás tu guión.-me dijo tan normal que me pareció extraño.
Ah…el guión, Naruto me sugirió que…-no pude terminar mi frase.
Nuevamente esa flama en sus ojos. ¡Oh no!
¿Tan bueno es Naruto? ¿Por lo menos aprendiste algo útil de él?-preguntó arrogante.
¿Qué significaba aquel tonito?
Él sólo se ofreció a ayudarme.
Yo también te pude haber ayudado.-dijo cruzándose de brazos.
Estabas tan enojado que no pude pedírtelo.
Haruno, ¿desde cuando te importa que esté enojado?-y enseguida se levantó de la mesa.
Mientras íbamos en su coche, estaba de lo más concentrado manejando.
Yo como siempre me quedaba observándolo como tonta.
Tenía dos preguntas que hacerle, pero obviamente no me atrevía.
Una, ¿qué estaba pensando en esos momentos?
Y dos, ¿estaba celoso?
¡Vaya! Qué cosas estaba pensando. ¿Cómo podía pensar que Uchiha Saji estuviese celoso? Obviamente no…pero, es que no daba una mejor explicación a sus reacciones cuando de Naruto hablaba.
¡Ah! Tuve ganas en ese momento de aventarle un martillo encima. Hacía que me confundiera con su actitud. ¿Y si era cierto que estaba celoso? ¿Eso que quería decir? ¿Sentía algo por mi?
¡Ah…claro que no!
Yo y mi mar de confusión nos fuimos directito al bote de basura cuando de tratar de aprenderme el guión se trató.
¿Me voy a poner eso?-pregunté a la chica de lentes.
Si, es lo más adecuado para la escena cero.
Pero se ve muy…escandaloso.
Mmm…yo no lo veo así.
"Claro, con esos lentes, obviamente no ves nada"-pensé para mis adentros.
La súbdita de Neji me hizo vestirme de lo más provocativa. Una blusa de tirantes blanca. Una minifalda con algo de volados, y unas zapatillas plateadas de ensueño, que claro, apenas podía usar pero tratando de no atorarme en algún lugar.
Esto es demasiado, bueno, no, corrijo, es muy poco.-me quejé con Neji.
Es lo que deberías usar para la escena cero.
¡Ah!-solté un gritito desesperado.-¿qué es la escena cero?
¿Haruno, no has leído bien el guión de hoy?-preguntó Neji fastidiado.
Si, de la página diez a la quince.
El chico puso los ojos en blanco.
Página diez a dieciocho.-aclaró.
¿Qué? ¡Ah! Debes dejarme algo de tiempo para estudiar esas tres hojas faltantes.-dije preocupada.
No hace falta, en esas hojas no dice mucho.-claramente ignoraba mi preocupación.
¿Qué se supone que pasa?
Es la escena cero, es donde se besan por primera vez Kei y Akira.-dijo la chica de lentes de lo más calmada.
¿Beso?
¿Escuché mal y ella dijo la palabra beso?
No, claro que lo había dicho.
¿Beso? ¿Tenía que besar a Sasuke?
¡Ah!!!!!!!
Y ahí estaba yo, temblando de miedo, con el corazón saliéndose nuevamente por mi boca, pues por el pecho ya lo había intentado sin resultado alguno.
Minutos antes Naruto me había "sugerido" unos cuantos tips para fingir un beso. Pero la forma en que me miraba Sasuke desde lejos era tan intimidante que no me ayudaba a ponerle atención al chico rubio.
Simplemente deja que la cámara capte lo una parte, lo demás no tiene por qué ocurrir.-me dijo de lo más serio.
Pero no, en esos momentos, ahí sobre el sillón, con él a escasos cincuenta centímetros de mi, no podía pensar coherentemente en los consejos de Naruto.
Beso. Era la única palabra que rondaba en mi mente.
Antes de que dieran el claquetazo, vi como el chico rubio le dedicaba una mirada de enojo a Sasuke.
Y mi pesadilla número uno comenzó.
Odiaba mi nueva carrera.
Supongo que deberías estar con Kanami en estos momentos.-hablé nerviosa, pero al final me sorprendí pues Neji no paró la escena, lo había hecho bien.
Te voy a preguntar una cosa Akira.
Me había leído las tres hojas faltantes antes de escuchar a Naruto, sabía lo que iba a suceder.
Me tengo que ir Kei.-traté de fingir una pequeña lágrima.
Cometí el torpe error de mirar a Sasuke a la cara. La expresión de su rostro era lastimera.
Espera.-me había tomado del brazo, impidiendo que me levantara del sillón.
Nuevamente tenía delante de mi al chico tierno, el cual rara vez mostraba, aunque en estos momentos simplemente estaba actuando.
¡Suéltame!-le espeté y me levanté completamente.
¡Espera!-se levantó igualmente.-¿Era verdad lo que Hiori dijo? ¡Responde!-reclamó exaltado.
¿Hiori? –otra lagrimita fingida.- Nada de lo que hallas escuchado es verdad.
¿A no? Atrévete a negarlo.
Me tomó por la cintura y me rodeó con sus brazos.
Que estúpidos eran los actores improvisando, ese era un movimiento innecesario, no venía escrito en el guión.
Lo niego. Cada palabra que él halla dicho.
Es increíble cómo mientes.
Sueltame, te tienes que ir con Kanami.-balbucee.
Entonces dime que no es cierto, dime que no me amas.
¿Qué? ¡Por Dios! ¿cómo puedo amar a un hombre como tu?
Oprimía fuertemente mi pecho. Sus manos estaban pegadas a mi, una en la cintura y otra en mi nuca.
¿Tan necesario era aquello?
Me jaló, e inclinándose un poco rozó sus labios con los mios.
Ni siquiera pude poner el práctica los tips de Naruto, sería tonto pensar en ello en esos momentos.
Actuación o no, eso era un beso.
Me apretó más contra su cuerpo, mientras movía su lengua por mi boca. Succionaba ambos labios y me embriagaba con su saliva.
Yo, torpemente llevé mis manos a su nuca y me aferré a él.
Se suponía que él debería llevarme al sillón y recostarme, ahí pararía la escena, pero caminaba tan lentamente que me desesperaba.
Le dí un pequeño empujón y me safé antes de tiempo.
¡Corte!-gritó Neji enojado.
Mi corazón latía desenfrenado.
Una vez más, pero desde que comienza el beso, ¡Y Haruno, por favor, no te sueltes de él!-me regañó.
Me coloqué a unos pasos del sofá.
Sasuke se acercó nuevamente.
Y ahí iba otra vez mi corazón, aumentando sus latidos y mi desesperación.
Otra vez el chico me jalaba. Podía sentir su aliento chocando en mi rostro, luego me besaba lenta y tortuosamente. Me abrazaba de tal manera que me faltaba un poco el aire, ¿pero qué importaba si me estaba encantado eso?
Me movió lentamente hacía el sillón.
Y ahí iba la estúpida de Sakura Haruno….
Por unos segundos me salí de la realidad. Me olvidé de las personas a mi alrededor.
Pero bueno, Sasuke cometió la tontería de hablar cuando no debía.
Este cojín no es cómodo.-le comunicó a Neji.
Dos veces más me llevó al país de las maravillas, igual que el conejo con Alicia.
Me guiaba entre sus brazos, con sus besos. Sólo que esas dos ocasiones agregó algo más, una ligera caricia en mi mejilla, mover su mano por toda mi espalda y cosas así.
Además parecía que se equivocaba a propósito.
La quinta vez fue la decisiva.
Me dejó caer sobre el sillón y se acercó a mi rostro lentamente.
Besó mi labio inferior y movió su lengua húmeda sobre él.
¡Se supone que no debería estar haciendo eso!
¡Me ponía de nervios!
La cámara que nos grababa cambió de lugar para sólo grabarlo a él de espaldas.
Aproveché el momento.
Para.-susurré jadeando.
Se separó un poco. Su mirada hizo que un terremoto tuviera lugar en mi corazón.
Se veía más que lindo, además, estaba sonrojado. ¿Realmente estaba sonrojado?
Se acercó a mi oído.
No me pidas eso.
Y continuó besándome. Incluso tuvo el descaro de pasar una de sus manos por mi pierna.
Y el terremoto pasó de mi corazón a mi cerebro.
Me había dado cuenta de algo.
¡Corten!-gritó Neji.
Inmediatamente Sasuke se separó de mi.
Mi mente había descubierto algo, tenía que hablar seriamente con Sasuke.
Se alejó del escenario, yo me fui tras de él.
Pero, inesperadamente Naruto se atravesó en mi camino.
Espera.-me dijo en un tono serio, estaba molesto.
Debo hablar con Sasuke de un asunto.
Apenas caminé un paso cuando el chico me tomó por el brazo.
Luego puedes hablar con él.
¡No!, debo hacerlo ahora.
No me importó lo bruscas que pudieran haber sonado mis palabras. Estaba desesperada por hablar con el pelinegro, y no iba a dejar que nadie lo impidera.
Corrí hacía su camerino, dejando atrás a un Naruto colérico.
Abrí la puerta y lo encontré con las manos recargadas sobre la mesa.
Tenía que confirmar de alguna manera mi nuevo descubrimiento…..
Cerré, no quería que alguien nos escuchase.
Sal.-me mandó elevando la voz.
No. Tengo que preguntarte algo.-dije muy decidida.
Me había dado cuenta de lo que el desvergonzado había echo, debía reclamarle, yo no era su juguete.
Vamos a hablar.
Se volvió hacía mi. En su rostro, sobre su piel marmórea, aún quedaban rastros de que se había ruborizado.
Lárgate.
¿Irme? Primero tenía algo que reclamarle.
Hundió sus ojos azabache en mi. Lo tenía tan cerca que me parecía peligroso, pero mi descubrimiento había sido demasiado relevante como para huir:
….El muy desgraciado….el muy tonto….había estado haciendo todo aquello a propósito.
Cada maldita escena, cada movimiento innecesario, todo había sido a propósito.
No había sido cosa de la actuación, porque no creo que quisiese llevarse un oscar por la escena donde nos besábamos.
No, el tipo lo había echo todo a propósito. En verdad lo quería.
Mi coraje se fue al bote de la basura cuando él se me acercó.
Me giró hasta quedar dando la espalda a la mesa.
Primero me miró. Su respiración era igual de entrecortada que antes, y nuevamente tenía las mejillas rojizas.
Cómo un mendigo sediento, se contuvo dos segundos antes de lanzarse a mis labios.
Con ambas manos me elevó y me subió a la mesa haciendo gala de sus horas invertidas en el ejercicio para tonificar sus músculos-ah…benditas abdominales-.
Pero el Sasuke que tenía ahora frente a mi no era el mismo que había estado actuando, este era más…desesperado, aunque cuando se detenía para respirar y me veía, parecía el niño más tierno que nunca en mi vida había visto. Es más, superaba la ternura de Naruto.
Volvió a poseer mi boca. Sus manos se movían por mi pelo, mi nuca y mi espalda.
Me moría, juro que si en ese mismo momento me hubiese dicho alguna palabra tonta como …"me gustas" o peor aún…"te amo" hubiese caído ahí desmayada.
No quería saber más explicaciones, me había quedado bien claro que el muy desgraciado quería hacer eso desde el principio, sólo que como allá afuera había gente se había estado controlando.
Vaya….tenía que ser hombre.
Aunque hubo algo que rozaba contra mi entrepierna. La falda se había subido un poco y dejaba espacio para que aquello me tocara ligeramente.
Asustada y escandalizada traté de separarme un poco.
No.-susurré.
Se alejó de mi al instante.
Me dio la espalda.
Por unos cinco minutos nadie dijo nada. Simplemente nos quedamos ahí.
Cuando por fin se giró nuevamente para verme, no pude soportarlo más.
Esta vez no eran lágrimas fingidas, eran de verdad.
Comencé a llorar como una tonta.
Ya estaba harta, harta de todo eso.
Estaba hasta la coronilla de tener que hacer pasar a mi corazón por ese tipo de cosas.
En el tiempo que había durado a su lado no había echo más que sufrir. Cientos de veces estuve a nada de caer desmayada, sufrir un colapso nervioso, caer muerta de los celos, caer muerta de amor, quedarme sin aliento y muchas cosas más.
Pero este era el colmo.
Sufria por mil razones.
Me dañaba el saber que él me podía desear, más bien, que me había deseado. ¿Qué no comprendía que éramos totalmente diferentes? ¿Por qué hacía que me ilusionara de esa manera?
Odiaba a Uchiha Sasuke. Lo aborrecía por hacerme sentir tantas emociones.
El llanto no cesaba, el seguí ahí frente a mi, a un metro de distancia, sin decir palabra.
Debió haber pensado "está loca".
Pero ya no me importaba lo que pensara. No lo soportaba más.
¿Qué necesidad tenía yo de pasar por aquello?
Lo que pasó después fue simple. No volví a dirigirle la palabra. Absolutamente nada salía de mi boca.
Estaba demasiado destrozada por todo y por todos como para esforzarme de más.
En el set de filmación daba mi único esfuerzo para sacar adelante mi actuación. Pero seguir con la normalidad me era imposible.
Creo que él también resintió el cambio, pues no me forzaba a hablarle, comprendía que algo grave había pasado entre nosotros.
No me importaba más lo que él pensase. No quería saber más de él.
Bien me pude haber cambiado a vivir a casa de Hinata, pero ya antes la había molestado. Esperaría a mi primer paga para largarme a un hotel.
¿Por qué había llegado yo a ese límite? ¿Huir de la persona que amaba?
Tenía inexplicablemente el corazón roto, quizás por la situación, quizás por el destino…quizás por Sasuke.
En casa sólo le preparaba la cena. Comía yo temprano y me iba a dormir temprano. Ya ni siquiera me quedaba a ver la televisión. Necesitaba estar el mayor tiempo posible lejos de él.
Sonreía en el trabajo, pero cada vez que nadie me veía, volvía a mi mundo de sombras.
Quería desesperadamente huir.
El último día de filmación, llegué temprano a casa, él terminaría ya algo tarde de grabar.
Al cruzar la puerta hubo algo que llamó mi atención.
Un sobre.
Ni siquiera lo abrí, por el tamaño y el sello grande de la bandera de Estados Unidos supe que era.
Ahí estaba. Por lo que había estado luchando tanto tiempo. Por fin tenía la llave para salir de Japón en mis manos.
Era como si alguien hubiese escuchado los gritos desesperados pero inaudibles de mi corazón.
Mi pasaporte a mi anterior y verdadera vida.
No iba a esperar más.
Sequé mis lágrimas.
Aquí esta la forma de llegar al lugar donde pertenezco.-dije en voz alta, para convencerme de lo que iba a hacer.
Me fui directo a mi cuarto. Tomé la mochila de siempre. Me puse mis convers y busqué la poca plata que me acompañaba, el producto de mis días como asistente.
En mi camino encontré un pedazo de papel, donde plasmé unas pocas palabras.
Eso sería toda mi despedida.
No tenía porque dar mil explicaciones a una persona a la que nunca más en mi vida volvería a tener enfrente.
" Gracias por todo, infinitamente gracias".-escribí rápidamente. Dejé dicha nota sobre la mesita a un lado de la entrada.
Recogí mi mochila del suelo, mi bolsa de mano, y todos mis recuerdos.
Un último vistazo hacía atrás me hizo recordar el millón de sentimientos nuevos que descubrí estando ahí.
No volvería.
Era el momento para abandonar ese lugar, al fin de cuentas, no pertenecía ahí.
Antes de soltar en llanto, giré hacía la puerta.
Lo que vi me dejó atónita.
Lo que menos necesitaba en esos momentos apareció.
Había llegado de la nada.
Estaba ahí en la puerta, totalmente furioso y con los ojos clavados en mi poco equipaje.
Sakura.-dijo con voz ronca.
….Continuará.
