EL CAMINO DEL GUERRERO
Capítulo 14 – Calma
Korra despertó con pesadez, una fuerte luz amarilla se filtraba por la ventana dándole justo en la cara, refunfuño un par de vez, y empezó a sentir las cobijas calientes pegándose a su cuerpo, abrió los ojos despacio, haciendo sombra con su mano, su cabeza daba vueltas y tardo un momento en poder enfocar el techo del lugar "un techo diferente" pensó pobremente, tenía el estómago revuelto y los músculos adoloridos, recordó todo lo acontecido desde que supo que Zaheer había llegado a la ciudad, en la parte posterior de la cabeza tenía una herida a medio sanar que le picaba, un dolor agudo hizo tocar instintivamente la parte interna de su labio donde sitio el hilo sosteniendo ambas partes de su piel cortada y sentía la piel rasguñada en su espalda. Cerro los ojos y los presiono con su mano, todo estaba mal, ese hombre sin tan siquiera ponerle un dedo encima había vuelto un caos su vida en tan pocos días. Tensiono sus dientes, y recordó su charla con Kuvira.
Flashback
-Acepto- por fin logro contestar Korra ante la proposición de Varrik de participar del torneo, el cual, estaba segura, lo estaría organizando Zaheer
-Eso está bien! Te avisare el día, de ahora en adelante tienes el recinto para entrenar todo lo que quieras- la voz rimbombante de Varrik traspasaba ferozmente el auricular del teléfono –adiós! Confió en ti Gran Avatar!- dijo por último y colgó.
Korra guardo despacio su celular y luego dirigió su mirada seria a Kuvira que permanecía sonriente
-no me hagas esperar para saber- dijo la pelinegra cruzándose de brazos, Korra dudo, pero sabía que en la siguiente escaramuza necesitaría de la ayuda de aquella chica.
-habrá un torneo, no se sabe quién lo organiza- dijo secamente la morena, mientras daba vuelta para retirarse del lugar.
-no puedes huir por siempre Korra- dijo burlonamente Kuvira, la castaña tomo aire y lo retuvo en sus pulmones, como aquella chica que se había comportado tan rudamente con todo el que se le acercaba pero era tan amorosa y dedicaba cuando estaban a solas en la habitación se había vuelto tan tajante, tanto que le recordaba un bello y frio pedazo de metal, recordó entonces todo los días vagando por el desierto, y todo lo que tuvieron que hacer para sobrevivir, entonces lo entendió, aquella mujer que alguna vez llego a amar en su juventud había muerto.
-¿no escuchaste?, acepte- dijo con firmeza sin volear a mirar –tendremos que acabar con esto de una vez por todas- estaba enojada, pero no con Kuvira, estaba enojada por haber hecho perder la humanidad de aquella chica
- ooohhh tranquila- respondió con simpleza – lo derrotaras esta vez, de una forma u otra, así que llámame pronto, tu entrenamiento tiene que empezar, estas lenta, y no tienes la misma fuerza- continuo diciendo con picardía, diciendo a verdad, pero con un claro doble sentido.
Korra dejó escapar una pequeña risilla por ello –nos estaremos viendo en estos días entonces- dijo por ultimo antes de salir del lugar sin siquiera inmutarse en despedirse
Fin Flashback
Ese recuerdo la acompaño, en su pobre y desganada travesía del cuarto de los hermanos al suyo, hecho un vistazo y toda la basura estaba amontonada en una esquina, la cama tenía las cobijas dobladas en una esquina y la ropa colgada en su closet
-Bolin, pequeño idiota- dijo para sí, mientras esbozaba una sonrisa, recordaba todo lo acontecido y sentía tristeza porque su amigo tuviera que aguantarle todo, pero internamente agradeció profundamente haberlo encontrado –todo esto acabara ponto- dijo como una promesa interna a Bolin.
Decidió entonces no perder más tiempo, entro al baño, se dio un ducha rápida y se colocó un conjunto de pantalones hasta la rodilla y un abrigo con capota, todo del reino tierra, entonces ajusto los vendajes de sus brazos y salió del edificio. Aún estaba adolorida pero eso no evitaba aumentar su rendimiento físico, empezaría suave y al terminar la semana iría con Kuvira.
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-La cuestión es más delicada que eso señorita Sato- dijo la voz firme de la Jefa Beifong mientras con su mano apretaba el puente de su nariz – no sé cómo ha llegado a enterarse de estos temas, pero no debería involucrarse- prosiguió mientras miraba seriamente a la joven ojiverde.
- no puede pedirme usted eso, no importa como obtuve información de esta organización criminal, pero no pretenda que me quede de brazos cruzados- hablo con seriedad Asami, quien se sorprendió por la respuesta de la jefa de policía
Lin gruño, su mal carácter estaba saliendo a flote, pero se permitió meditar el asunto por un momento, Industrias Futuro era una empresa bastante reconocida en el lugar, si la heredera decidía hacer un escándalo con el tema, podría acarrear bastantes problemas, optó entonces por llevar las cosas con más diplomacia.
-Vera señorita Sato, nosotros ya teníamos información sobre el tráfico de menores y las de las peleas clandestinas- tomo una profunda bocanada de aire, el tema no era nada sencillo de tomar- salvo que hay un problema para arrestarlos… tienen de cierta forma la protección del Reino Tierra – se quedó unos segundos en silencio – Y señorita Sato confió en que guardara silencio con esto que le estoy diciendo, y así mismo, prometo que esta conversación jamás llegara a sabiendas de su padre – se la estaba jugando demasiado, pero Lin llevaba mucho tiempo con el caso en las manos, pero jamás había podido invadir tierras de la Reina tierra sin desatar un caos diplomático, aun así era un caso que la intrigaba, así que decidió jugar sus cartas, sabía que la joven Asami era un prodigio y no tardaría en darse cuenta de la leve amenaza que le estaba profiriendo.
Asami se recostó en su asiento con una sonrisa en el rostro, si bien la habían vencido en su propio juego, también la sacaba ganancia de ello.
-por supuesto jefa Beifong- dijo en un tono gentil –pero creo que mi fuente, puede ayudar mucho al caso- le brindo una sonrisa sincera, una que la jefa no decidió corresponder –pero por favor, continúe- movió su mano con gracia al hacer dicha invitación.
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Korra estaba trotando alrededor del parque de la ciudad, consecutivamente a eso, lanzaba golpes al frente, estaba exhausta y gotas de sudor corrían por su frente, había estado allí toda la tarde y el sol empezaba a esconderse en el horizonte, se sentía mal, el mareo había persistido todo el día, pero no se iba a detener, quedaban dos semanas para el torneo y tenía que estar completamente en forma, no importaba a que costa, pero su cuerpo se rindió, y callo de rodillas en el suelo.
-maldición…- bufo para sí misma, mientras se levantaba despacio del suelo, supuso entonces que su entrenamiento por el día de hoy había terminado, retiro la capota de su cabeza, y empezó a caminar tranquila para salir del parque, atravesó un pequeño puente y se asomó levemente por la barandilla.
Por su idea surco la idea de tirarse al agua y nadar un rato, como alguien autóctono de las frías tierras de la Tribu Agua, el contacto con ese elemento siempre le parecía relajante, pero sabía que llamaría demasiado la atención si lo hacía, así que prosiguió su camino, al salir del parque, debía tomar una pequeña decisión, podría ir directamente a su apartamento, o ir al bar a distraerse un rato, tal vez encontrar un poco de diversión, lo medito por un momento, en casa la esperaría una reprimenda por parte de Bolin, así que sin más se encamino al bar.
Camino por las calles con tranquilidad, hasta encontrar el lugar al cual ingreso, se acercó a la barra como todos los días y saludo al camarero.
-esta noche algo más suave- dijo con su típica sonrisa torcida al hombre quien solo asintió en respuesta.
El hombre regreso luego de un tiempo, y coloco frente a la morena una botella de "Beso de sirena"
-Hey- el hombre estaba por desaparecer de nuevo detrás de la barra pero se devolvió al ser llamado -¿Por qué siempre que te doy a escoger me das este trago de la Tribu agua?- pregunto la morena con una real curiosidad.
- por tu apariencia puedo ver que eres de una de las trisbus, y ese trago lo toman los marineros cuando se embarcan, dicen que les ayuda a regresar sanos y salvos a casa- dijo el hombre con tranquilidad y luego desapareció de la vista de la morena.
Korra quedo atónita por un momento, y luego una ola de nostalgia la impregno, no sabía absolutamente nada de las tradiciones de su tierra, y es que en medio de tanto problema había decidido apartarse del todo de llegar a investigar algo, no sabía si de pronto tendría más familiares con vida, o si alguien la estaba buscando, en realidad no sabía absolutamente nada, todo lo había apartado por que el pensarlo le acarreaba un profundo dolor.
-eso es mucho trago para un sola persona- una voz femenina la saco de su ensimismamiento, giro despacio en su silla, y vio una mujer alta de cabello negro y ojos color miel, posiblemente era alguien proveniente de la nación del fuego
-puedes acompañarme si quieres- dijo haciendo uso de sus dotes seductores, divertirse un momento no le iba a hacer daño a nadie.
La mujer se sentó en el banquillo al pie de la morena y empezaron a beber y a charlar, claro que Korra aprovechaba para llenar de más la copa de su acompañante.
-voy al baño- dijo la mujer levantándose y giño un ojo a Korra, quien ni un momento dudo en seguir a la desconocida.
Apenas atravesó entrada al baño la mujer la empujo contra la puerta y la beso furiosamente, las morenas manos tocaron incesantemente en cuerpo de la extraña, y dirigió sus labios al cuello de esta, mordió con rudeza la piel y la mujer expulso un gemido ahogado e irreverente, la faena continuo, la mujer ya tenía sus blancas manos debajo de la camisa de Korra y esta se satisfacía dejando marcas en el cuello, y entonces abrió sus azulados ojos y se vio reflejada en un espejo sucio que tenía enfrente, y algo paso, un destello de culpabilidad la invadió, recordó la elegante estancia donde había estado la noche anterior, recordó un baile torpe pero agradable, y por ultimo recordó un par de ojos verdes, entonces percato en el lugar donde se encontraba, era sucio y olía mal, vio la mujer que tenía entre brazos, la ropa desalineada y poco elegante, "como puedo hacerle esto a Asami" pensó.
-esto no puede ser cierto- dijo en voz alta Korra mientras apartaba a la mujer de si, quien solo buzo con disgusto –Lo siento pero no- dijo tímidamente mientras salía casi corriendo del lugar ante la mirada atónita de la mujer.
Pago rápidamente al tendero y salió deprisa del bar, camino despacio por las calles, coloco de nuevo la capota sobre su cabeza y metió las manos en su abrigo, "ahora tengo dejos de moral!? Joder!" iba enojada consigo misma, no sabía que le pasaba, porque le debía fidelidad a un prospecto de nada, ella no tenía que deberle nada a nadie y más sin embargo fue incapaz de hacer algo con aquella mujer, refunfuño todo el camino de vuelta al apartamento, estaba levemente mareada, pero en perspectiva estaba bastante bien, subió las escaleras despacio, pues le dolían levemente las piernas por haber estado trotando toda la tarde, abrió la puerta con preocupación, no quería hacer ruido y despertar a alguien. Entro de puntitas a apartamento, y de repente la luz de la sala se encendió de súbito, Korra pego un brindo del susto, y su terror aumento cuando vio a Bolin recortado en una de las paredes.
-tenemos que hablar- dijo secamente el muchacho, luego se encamino al cuarto de la morena.
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Buenas noches a todos!, bien estoy profundamente triste porque no se cumplió la meta de los review, un poco de sangre aliviara eso supongo *amenaza* jajajaja
Bueno sin más aquí les dejo este cap, pronto vendrá la acción y prepárense por que será intensa!, además a modo de spoiler cierta criatura peluda aparecerá!
Gracias a todos por leer!
