Para cuando volvimos a caer en cuenta de la hora, ya eran más de las 2 de la tarde, y me encontraba completa e irremediablemente feliz, adolorida sí, pero indudablemente feliz…

Había tenido mi primera vez con el hombre del que estaba completa e inconfundiblemente enamorada, lo amaba con mi vida, y después de cómo se porto ahora, con la paciencia y delicadeza que tuvo, lo amaba aun más.

Deseaba que este momento mágico no acabara nunca, pero al menos mi estómago no estaba de acuerdo, aunque casi podría asegurar que él también. Como sea, de momento decidí ignorarlo y prestar atención únicamente a las caricias que sentía de su mano sobre mi cabello.

No sé en qué momento pasó, pero cuando abrí los ojos después de pestañear – según yo – me encontraba sola en la cama. Esta vez fue mi turno de preguntarme qué había pasado con Edward.

Vi la hora, apenas había pasado una hora de la última vez que lo vi. En qué momento me habré quedado dormida.

Me levante envuelta en la sabana, y agarre la salida de baño que tenía en la puerta de este. Me fije que tenía una ligera mancha de sangre en las piernas y voltee a ver el colchón, donde había también una mancha roja. Me dio vergüenza el ver aquellas pruebas de lo que paso en esa cama hace pocas horas.

Me limpié y cambié las sabanas de mi cama.

Al momento de levantar las almohadas y las colchas me encontré con un papel doblado a la mitad.

Bella preciosa.

Estabas tan hermosa dormida tan plácidamente que no me atreví a levantarte.

Chistoso, usaste mi misma frase de la mañana – dije mentalmente mientras fruncí los labios.

Fui a ver algo para comer, ya que me imagino has de estar cansada.

Y necesitas recuperar fuerzas.

Regreso cuando antes.

Te amo.

Edward.

Sentí como sonreía como idiota al terminar de leer la nota. Tan bello. Guarde la nota en uno de mis cajones, ya después vería donde la guardaría.

Terminé de cambiar las sábanas y la otra la deje en el cesto de ropa sucia, luego la lavaría.

Me disponía a tender ya la cama, cuando sentí que abrían la puerta.

Sentí que toda la sangre huyó de mi cuerpo.

Royce sabía donde Rose escondía su llave de emergencia en caso de que dejara la suya olvidada, y la verdad en medio de todo lo que paso, no me atreví a preguntarle si la había cambiado de lugar.

Empecé a temblar de pies a cabeza, me había quedado congelada en mi sitio, y no reaccioné hasta que sentí a alguien detrás de mí que salté pegando un grito de susto que hasta un ladrón debería de haber salido huyendo con él.

-¡AAAAH! – Me volteé muerta de miedo con lágrimas en los ojos antes de darme cuenta de quién era – Edward… - Me lancé a sus brazos y sentí que me envolvió con ellos.

-¿Qué pasó pequeña? ¿Por qué esa reacción? Solo soy yo.

-Dis… discul… Discúlpame… es que… es que p… es que llegué a pensar… creí que podrías haber sido Royce.

-¿Es que él acaso tenía llave del apartamento? – Negué con la cabeza - ¿Entonces?

-Sabía donde Rose escondía su llave de emergencia, y no sé si la cambió de lugar, si Royce la tiene definitivamente o que…

-¿No le dijiste nada?

-En medio del estado emocional en que ella estaba no me parecía adecuado preguntarle… a todo esto…

-Perdón, cogí tus llaves. – asentí con la cabeza. - ¿Tienes hambre?

-Sí. – Me mostro unas fundas con algo que olían demasiado bien.

-¿Quieres comer en la mesa o en la cama?

Me lo pensé un rato antes de responder. Mmmm… la mesa podía ser cómoda para comer, pero la cama era más cómoda para estar cerca de él.

-Como sea, mejor en la mesa… algo me dice que en la cama no comeremos bien. – Dijo él después de que calle por un momento. Sentí como me ponía roja de la vergüenza. – Aparte, traje unas películas para que las veamos juntos, y si comemos en la cama nos dará demasiado trabajo salir de ella.

-Ok. – respondí a penas con un susurro que logré saliera de mi garganta.

Fui hacia el cuarto y me puse un short holgado hasta medio muslo color negro, con una blusa de tiras azul eléctrico.

Cuando salí encontré ya la mesa con los platos. Había comprado comida italiana, a mi me trajo –como lo supo no sé o si fue una mera casualidad – mi plato favorito del restaurant italiano más cercano, los macarrones con salsa de 4 quesos, una coca-cola y había a un lado en la cocina una funda aún cerrada.

No fue hasta ese momento que me fijé que no traía puesta la ropa del día anterior. Debió de haber pasado por su hotel y cambiarse. Me dije mentalmente mientras sonreía.

Cuando comimos, lo hicimos prácticamente callados, pero él mantenía nuestras manos entrelazadas sobre la mesa. Cuando terminamos, él recogió los platos y los dejó encima del mesón al lado del lavadero.

Cuando me disponía a levantarme para ayudarlo a lavar los platos me miró fijamente antes de hablar.

-Tú no te muevas de ahí, hoy yo me encargo de ti. Así que sentadita espera un momento. ¿Está bien?

Asentí con la cabeza callada, como niña pequeña mientras sonreía por su actitud.

Lo vi buscando algo en la cocina, antes de voltearse hacia mí.

-¿Tienes algún tipo de plato hondo pequeño? – no entendía.

-A tu izquierda, en la parte de abajo, al fondo deben de estar.

Buscó donde le indiqué, agarró la funda cerrada y me dio la espalda. Solo me provocó reírme al verlo tan concentrado, pero en realidad sin verlo…

Escuche cómo abría algún plástico, por el movimiento de brazos ponía algo en el bol, y echaba algo encima de él. Una última funda oí que abrí y ponía antes de voltearse.

Cuando lo hizo, lo hizo con el bol lleno de helado de chocolate, con unos M&M y unas oreos a los lados.

Dios, este hombre sabe como amo el chocolate…

-Usted mi princesa se va a dedicar a disfrutar su helado desbordante de chocolate mientras yo termino de limpiar todo, y de ahí nos vamos a poner a ver películas. ¿De acuerdo?

-Como usted ordene mi capitán - Le respondí riéndome, mientras me cuadraba como un soldado.

Se acercó y dejó el helado en la mesa justo en frente mío con una cuchara, y me dio un casto beso antes de regresar a la cocina.

Disfruté de mi helado mientras me recreaba la visto viendo su espalda musculosa, mientras lavaba los platos, esa espalda en la que momentos antes había clavado mis uñas mientras clamaba su nombre en medio de gemidos, esa espalda que…

Corté ahí el hilo de mis pensamientos… Dios, de pronto el helado no me pareció lo suficientemente helado debido a la temperatura que estaba teniendo mi cuerpo, y agradecí enormemente cuando metí en mi boca una gran cucharada de este en mi boca y sentí como ayudaba a quitar de mi mente los recuerdos de hace ratos al sentir frío.

Para cuando Edward termino estaba ya por la mitad del helado, pero en cuanto se volteó hacia mí me provocaba únicamente comer el helado sí, pero de sus labios.

Cuando Edward miro directamente a mis ojos, fue como su hubiera sabido el camino que tenían mis pensamientos, ya que sonrió y negó con la cabeza.

-Vamos a ver películas Bella… Dime ¿Cuál quieres ver?

Me enseñó 4 diferentes películas, pero todas con un tema en común… amor.

No me decidía entre "Pídele al tiempo que vuelva", "Pd: I love you", "Enamórate" o "Eterno Resplandor de una mente sin recuerdos"

No sé por qué, pero por más que me llamaron mucho la atención Enamórate y Pd, terminé decidiéndome por Eterno resplandor.

La verdad es que lo que quedaba del helado ya no lo pude seguir comiendo, lo que si me comí fueron la galletas y los M&M que compartí con Edward mientras pasaban todos los créditos previos al menú de la película. El resto del helado lo guarde en la nevera.

Nos instalamos en el sofá abrazados frente al televisor en cuanto le puso reproducir a la película.

Me pareció demasiado tierno ver cómo el protagonista se arrepintió de lo que había decidido hacer y quería encontrar la manera de evitarlo… cómo amaba a su novia aun cuando ella había olvidado por completo haciendo justo lo que él estaba haciendo en ese momento… Amé ver como sufría cada vez que en sus recuerdos ella desaparecía y se sobre esforzaba por proteger los recuerdos de ella.

Al finalizar la película, me quedó una sensación de que yo sería como él si algún día me pasara algo por el estilo, si yo perdiera a Edward, tal vez en un arrebato intentaría encontrar la manera de eliminarlo completamente de mi memoria, pero en el momento en que lograra encontrar esa forma me arrepentiría terriblemente en el proceso.

A pesar de que había acabado la película nos mantuvimos abrazados en silencio por algún tiempo, era demasiado rico estar así, abrazados, cuando en eso sonó el teléfono.

Me levante sin ganas a contestarlo.

-¿Aló?

-Buenas tardes, disculpe la molestia, por favor ¿podría usted comunicarme con la Srta. Swan?

-Con ella habla, ¿Quién es?

-Le llamamos del aeropuerto, para informarle que se abrió un vuelo para mañana. – ya. Y ahora que la verdad no me place viajar lo hacen. Pensé con ironía. – Queríamos informarle y preguntarle si aún está interesada en adelantar su viaje y en caso de ser así para confirmar en la lista y separar su turno.

Lo pensé un momento, estaba con Edward aquí los dos solos, sin que nadie nos interrumpa ni nos moleste, pero creo que su mamá también debe desear pasar con él más tiempo.

-¿Podría confirmárselo en unos minutos? Debo de consultar unas cosas primero. ¿Será posible sin perder el cupo?

-Mmmm… está bien señorita, pero necesitamos que en un tiempo máximo de 30 minutos nos confirme, caso contrario es probable lo pierda.

-De acuerdo.

Colgué mirando a Edward que me veía fijamente, con un signo de interrogación en el rostro.

-Era del aeropuerto, los últimos días había estado intentando cambiar mi vuelo que es hasta la otra semana, y me acaban de informar que se abrió uno.

-¿Ya quieres regresar a Jacksonville?

-Intenté hacer ese cambio antes de que llegaras… - Sentí mi rostro arder – Pero ahora la verdad es que no sé si quedarme aquí contigo. – Me sentía más roja que un tomate. Edward soltó una pequeña risilla, por lo cual yo lo fulminé con la mirada. – o regresar a casa, para que también puedas pasar un tiempo con tu mama. – lo miré avergonzada. – no quisiera ser egoísta con Esme… También tiene derecho a estar contigo…

Hubo un silencio hasta que lo sentía acercarse a mí, sus dedos tocaron mi mentón haciéndome levantar la mirada sin saber en qué momento la baje. Su toque quemaba, pero ya me estaba acostumbrando a él, y me gustaba la sensación que me provocaba.

-Lo que decidas está bien. Si quieres adelantar el viaje, viajamos juntos, yo tengo el de regreso abierto. Solo tengo que separar cupo. – me dio un pequeño piquito antes de abrazarme.

-¿No deseas ver también a Esme? – me preguntaba y sin querer lo hice en voz alta, haciéndose una pregunta para él, ya que ponía completamente a mi decisión el verla antes o no.

-Sí. – Decidido, viajamos. – Pero también pasé unos días con ella antes de venir a verte, así que digamos estoy equilibrado entre las dos, y ella no tiene celos de ti. – dijo dándome un ligero toque en la punta de la nariz.

-Déjame llamar para confirmar, mis padres también han de estar deseando verme. –le dije separándome de él, tenía que llamar rápido.

Hablé rápido, solo confirmando y pidiendo la hora en que debía de estar ahí. El vuelo salía mañana por la noche, por lo que Edward y yo tendíamos aún todo un día más para estar solos.

A lo que terminé de hablar, Edward ya había confirmado su vuelo en el mismo que el mío desde su celular.

-Sabes, no va a haber mucha diferencia entre aquí y Jacksonville ahora. Como Alice no va a estar para alejarte de mí durante las tardes. – me comento Edward mientras mordisqueaba mi oreja.

-Fuiste a tu hotel verdad. – no le pregunté, sabía que era así. – Vamos allá. Para que hagas el check out. No me parece lógico que pagues una habitación que no estás usando.

-Se suponía iba a venir más días, aparte creí tu compañera estaría aquí y no le haría gracia que me quedara en su departamento – no pude evitar rodar los ojos, cuando conociera a Rose sabrá que ella hubiera sido la primera en querer que se quedara aquí. – Y por último no creía que me quedaría a dormir contigo en tu cama – comenzó a susurrarme en el oído. – Abrazándote – rodeó sus brazos en mi cintura. – ni que tendría un desayuno en la cama como el de hoy. – habló la última parte con una risa pícara y yo sentí como toda mi sangre se acumuló en mis mejillas.

Después de lo que hablamos me le alejé y me metí en el baño a cambiar, si permitía que siguiera abrazándome no saldríamos del departamento y deseaba que tuviera sus cosas aquí para que pudiéramos salir directo de aquí al aeropuerto mañana.

Una vez salimos del hotel con su maleta, nos dirigíamos al departamento, cuando Edward paró, y me dijo que debía de hacer una llamada de larga distancia, que no quería hacerla desde el departamento. Me quedé en el auto esperando, imaginando que debía de ser para confirmar que Alice había llegado a Volterra.

Después de eso no hubo paradas, pero lo que sí paso es que en cuanto entramos al departamento, Edward prácticamente se me abalanzó encima, dejando caer su maleta en el piso y a penas cerrando la puerta.

La noche pasó rápidamente, en medio de besos, caricias y abrazos. No sé exactamente en qué punto de la madrugada caímos dormidos, pero me sentía completamente feliz.

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Días después

No les había avisado a mis padres que estaba buscando adelantar el viaje, por lo que cuando llegué a la casa los tomé por completa sorpresa, pero no sé quien más, si ellos o yo…

Sabía que se seguían queriendo como desde adolescentes, pero no que se comportaran como tales en este tiempo en que no había estado en la casa.

*FLASHBACK*

Edward me dejo en la puerta de mi casa, y me abrazó antes de irse. Mis padres aún no sabían de él, y de momento creo que era mejor, por lo que no me controlarían ni me dirían nada a lo que saliera.

Yo me había llevado mi llave de la casa, por lo que me disponía a entrar a la casa y un a vez dentro llamarlos en voz alta para que supieran que estaba allí. Les daría la sorpresa.

En el momento en que abrí la puerta pegué el grito con felicidad.

-¡Mamá! ¡Papá! ¡Estoy aq….!

No alcancé a terminar de decir la frase, ya que en cuando fijé mi vista en las escaleras me vi frente a mí uno de los traumas más grandes de todo hijo.

Mis padres estaban en la escalera, como Dios los trajo al mundo. Haciendo…

No pude más y me di la vuelta cerrando la puerta impactada. Intentando por todos los medios olvidar esa imagen que la sentía grabada detrás de mis pupilas.

Pasados unos minutos mi mamá salió a hablar conmigo.

*FIN DEL FLASHBACK*

No tenía nada de malo que hicieran lo suyo, pero lo que si quedamos fue en que le iba a avisar de ahora en adelante cuando estuviera yendo para la casa, para que no se repitan esos accidentes.

Como Alice ya no estaba nos veíamos todos los días con Edward, iba a casa de su mamá, Esme era un amor conmigo, conversábamos de nimiedades, y se reía por las pocas veces en que iba a ver a Edward por las mañanas y el niño, aun cuando ella lo intentaba de levantar poco antes, no le hacía caso hasta que le decía que estaba afuera.

*FLASHBACK*

Había quedado con Edward en que iba a ir a su casa después de ir con René a comprar los regalos de navidad, pero le surgió un contratiempo y se canceló.

Con Edward habíamos hablado hasta altas horas de la noche, por lo que me sentía un poco adormilada, pero deseaba verlo, así que decidí ir a verlo, igualmente en eso habíamos quedado, solo que se adelantaba un poco la hora.

Eran alrededor de las 11 AM cuando llegué a su casa. Esme desde la ventana de su cuarto me vio llegar y me aviso que ya bajaba.

Se demoró un poco, pero le resté importancia.

En el momento en que entré a la casa, a la sala, lo vi a Edward pasar el corredor hacia el baño en pantaloneta. Esme debió de ver la confusión en mi rostro porque se empezó a reír antes de hablar en voz baja.

-Estaba intentando de levantarlo hace casi una hora y no me hacía caso. – Me comentaba entre risas. – Pero en el momento en que le dije que estabas afuera saltó fuera de la cama. – Se reía cada vez con más ganas contagiándome a mí también ahora que entendí el motivo de su risa. – Y ahorita me imagino que se metió a bañar, o al menos a quitarse la cara de dormido.

-Me hubiera dicho que estaba dormido y no había problema. – le dije en un susurro, avergonzada.

-Nah. Ya era hora que se levante. – Al terminar de decirme eso salió Edward del baño con su cabello mojado y la cara húmeda, secándosela con una toalla pequeña. En es momento Esme se levanto dejándonos solos.

-Hola… Disculpa el que te levantaran por mi culpa. – En su cara aún se veía el sueño, y estaba casi segura que estaba conteniendo un bostezo.

-Tranquila amor… Creo que mamá estaba intentando levantarme desde antes.

Conversamos durante varias horas, hasta que me pidió que lo siguiera a su habitación.

-Siéntate en la cama. Quiero darte algo, que desde la vez anterior que vine, lo tenía comprado, pero mandé a que lo grabaran, y como ya no pude… - se encogió de hombros. – Por eso te lo doy hasta ahora. – Sacó una cadenita de un cajón y me la enseñó.

Estaba hermosa. El dije era una Luna con una estrella, y tenia grabado mi nombre, pero en el nombre estaban nuestras iniciales unidas… BElla.

Sentí como los ojos se me llenaban de lágrimas, pero de felicidad. Estaba hermoso. Nunca dejaría de usarlo.

-Gra… grac… Gracias… Esta… - No sabía que palabra le haría justicia a este detalle. – Hermoso. ¿Me lo pones? – le pregunté al momento en que se lo alargaba y sin esperar respuesta me recogía el cabello

Se sentó a lado mío. Y temblé al momento de sentir sus dedos acariciar la piel de mi cuello.

Y me dio un casto beso en la frente al terminar de ponérmelo antes de admirarlo puesto.

-Hermosa.

-Hermoso querrás decir…

-NO. Hermosa TU, y la cadena te complementa.

*FIN DEL FLASHBACK*

Después de ese día, no he dejado de usar la cadena ni un solo día… en verdad adoré este simple detalle… ya que entendía a la perfección el porqué de ese dije, nosotros somos la luna y la estrella… siempre juntos…

Un día en verdad me dio demasiada vergüenza con Esme, que me invitaron a comer a su casa, y lastimosamente yo era alérgica a la comida. Edward sin que yo lo supiera se lo había dicho antes, por lo que Esme hizo una comida diferente aparte, exclusivamente para mí, pero fue lindo que lo hicieran…

En las ocasiones que pasaba toda la tarde con Edward, siempre llamaba a Volterra para saber como iban las cosas, momentos en los que me ponía a acariciar al gato que tenía Esme, que siempre se ponía en medio de nosotras cuando se sentaba conmigo a conversar, que era siempre que Edward llamaba.

Nos acercamos bastante, tanto así, que me agregó como amiga en su red social.

Me sorprendió al inicio que fuera una mamá TAN modernizada, pero después entendí que esa era su manera de mantenerse en contacto con sus hijos.

El fin de Año fue único, especial… no hicimos nada sexual ni nada por el estilo, pero si demasiado romántico… Revivimos la noche que pasamos en la casa de su primo, con las velas y todo, solo que esta vez nos quedamos dormidos en la cama.

No sentimos la necesidad de tener las manos encima del otro, pero si nos dormimos abrazados.

En sí pasamos todo ese día en la casa. Mis padres sabían que no regresaría, por lo que no hubo apuro.

Pero aquí estamos, pasando por segunda vez la horrible necesidad de separarnos… Porque él tiene una vida el Volterra, y yo tengo una aquí por ahora.

-Grrr… - gruño en mi cuello mientras me abrazaba. – odio tener que separarme tan pronto de ti…

-Y yo. – No puede contener la risilla que se me escapó de los labios al momento en que volvió a gruñir en mi cuello. – Pero ambos tenemos cosas pendientes que realizar antes de poder reunirnos…

-Sí. Usted señorita se tiene que hacer primero una enfermera increíblemente sexy antes de que me la lleve definitivamente a vivir conmigo a Volterra. – indico mientras tocaba cariñosamente mi nariz con su dedo índice.

-Y usted señor también debe hablar primero con mi papá para ello.

Charlie aún no estaba al tanto de mi relación con Edward, ni René, pero dentro de poco habrá que decírselo, ya que en el próximo viaje que haga Edward, se presentaría en mi casa como mi novio, y le contaría a mis padres sobre sus intenciones de llevarme a vivir con él a Volterra… lo que no sabía era cómo se lo tomaría, y eso es lo que me preocupaba, pero aún faltaba mucho para estarme preocupando por eso.

-Pero no importa pequeña… porque aún si se pusiera todo en contra de ello, yo te llevaría secuestrada por último, pero te llevaría conmigo sí o sí. – Soltó riéndose a carcajadas mientras me abrazaba por la cintura más fuertemente apegándome más a él.

Estábamos en un pequeño parque, paseando, nuestro paseo de despedida, ya que como la vez anterior no me permitiría ir al aeropuerto a despedirme de él, diciendo otra vez que no podría irse estando yo ahí, y lo entendí.

En esta ocasión deseamos disfrutar toda la tarde y ya veríamos si podíamos la noche, pasarla juntos, aunque no lo creo muy recomendable, no estoy segura de dejarlo irse.

-Bella. – me sacó de mis cavilaciones. – ¿En donde andas mi amor? ¿En qué esta pensando esa hermosa cabecita?

-En ti. – Le sonreí de oreja a oreja. – Y… - le digo o no le digo. Mmmm… lo mejor es decírselo. – y en que es mejor que al anochecer vayas nomas a tu casa y pases con Esme.

Se quedó mirándome fijamente durante unos pocos segundos antes de hablar.

-¿Ya te cansaste de estar conmigo? – Me preguntó serio con una mirada triste.

-¡NO! Amor, no se trata de eso… es que… grrr… así como tu no me dejar despedirte en el aeropuerto, si pasas la noche conmigo no querré dejarte ir… - Ya está, se lo dije.

-Ni yo querría irme… pero quiero estar todo el tiempo posible juntos…

-Yo también. – Y como no tienes idea. – Pero por algo hemos estado todos estos días juntos, y todo este día, que desde que salió el sol no nos hemos separado… - Gracias Dios por permitirme pasar tanto tiempo junto al amor de mi vida. – Pero como tu mismo dices… no querrías irte, y yo no querría dejarte ir, pero tenemos un plan… o ¿no? – me asintió sonriente con la cabeza. – Pues no nos queda de otra que apegarnos a él.

-Mi Bella hermosa… tienes toda la razón. – Su rostro decayó en una tristeza de un momento al otro. – lástima que el próximo viaje será hasta dentro de 6 meses… Ya que quiero pasar mi cumpleaños contigo pequeña.

Solo pude sonreír y abrazarlo con más fuerza.

Así pasamos lo que quedaba de la tarde, hasta que 7PM me dejó en la puerta de mi casa dándome un beso en cada mejilla, uno en la frente, uno en la nariz y uno casto en los labios antes de susurrarme un "Te amo" y darse la vuelta para irse.

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En esta ocasión no entre en un estado de depresión, ya que sabía que lo volvería a ver, la vez anterior no estaba muy segura de que sería así, pero en esta ocasión no sentí eso.

En esta ocasión se llevó un dibujo mío, de dos ángeles abrazados entre las nubes hecho a carboncillo… solo él logra que saque ese lado artístico mío, por lo que él se merece tener todo lo que hiciera inspirada en él.

Me dediqué a preparar mi maleta para regresarme a Forks.

Con Edward decidimos comprarnos un BlackBerry, manera en la que nos mantendríamos comunicados las 24 horas del día, por medio del PIN, por lo que por momentos llegaba a sentir que aún estaba aquí.

En ese momento mi celular empezó a sonar. Una llamada. Del extranjero, pero no era Edward, este era otro número.

-¿Aló?

-¡Bella! Hace muchísimo tiempo que no se nada de ti. – Alice

-Alice… ¿Cómo así te acuerdas de mí? Nunca me avisaste cuando te fuiste – Me entere por Edward. – No te despediste… mala amiga.

-Fue un viaje de improvisto… Necesito pedirte un favor… Dime que aún estas en Jacksonville…

-Sí, ¿por?

-Quiero que busques a mi chico. - ¡¿?! ¿Su chico? ¿Desde cuando tiene un chico? – y le des este número, que es el mío, así que guárdalo de una vez. Que me llame…

-Espera Alice… bájale un cambio… ¿Quién es… TU CHICO?

-Se llama James, tú no lo conociste, empecé a salir con él cuando te fuiste. Lo podrás encontrar en un billar… a unas cuadras del instituto… hazme ese favor… ¿SIIIII?

Aún a través del teléfono lograba identificar su típico comportamiento para convencerte de algo.

-Esta bien, pero en este momento debo de dejarte. Estoy arreglando todas las cosas para viajar de regreso a Forks.

-Esta bien… GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS… - Sonreí al escuchar a mi amiga como siempre. – Por cierto… no le comentes nada a Edward - ¿Qué? ¿Cómo sabía que me hablaba con Edward? – No les agrada James.

Pero… mentirle a Edward… Alice… porqué demonios me pones en esta encrucijada.

Alice. Edward. Alice. Edward. ALICE.

Alice es mi amiga, y no puedo traicionarla así, aparte, mientras no hable de Alice con Edward, no le mentiría, porque técnicamente no tendría que responderle ninguna pregunta.

-Esta bien Alice, solo espero que cuando vengas me lo presentes… ¿De acuerdo?

-Totalmente. Te dejo Bella.

-Adiós.

Una vez que terminé mi maleta fui a buscar al tal James, y debo de decir que no me agradó para nada. En cuanto le hable de Alice se comportó como un idiota, pero yo cumplí.

Me fui cuando antes de ese billar… No sé que será lo Alice le habrá visto a ese tipo, pero algo debe de haber sido, porque mi amiga tonta no era.

Llegué a mi casa, y me dediqué al chat por el bb msn con Edward, antes de irme a dormir.

Al día siguiente regresaría a Forks, muy temprano por la mañana.

Ya iba a volver a ver a Rosalie. La extrañaba.

Dormí plácidamente en mi última noche en la casa de mis padres.

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Hola a todos…sé que me he demorado, y no son escusas lo que les voy a decir. Es que he estado medio enferma, mejor dicho mal de salud. Me toco sacarme una muela del juicio y pues, tuve todas las complicaciones que pudieron pasarme.

Me hinché, tuve fiebres, se me infectó la herida, los malditos puntos no los aguantaba, tanto así que de la universidad me mandaron a la casa, porque no podía atender a la clase… me sentía mal y débil de paso, ya que no podía comer nada solido a causa del dolor que me provocaba el tener que masticar… así que básicamente pase una semana de ayuno… :S y la remate con una reacción alérgica a uno de los antibióticos que me mandaron.

Por suerte ya ayer me quitaron los puntos y volví a la normalidad. n.n

Ya van llegando los momentos tristes… a partir de aquí van a venir problemas.

Tengo que preguntarles si les gustaría que hiciera un OS de la primera vez de Edward con Bella en esta historia… ya que aquí lo corté por la categoría de la historia, y ha estado rondando por mi cabeza estos días en los que he estado postrada en cama descansando.

Estaré esperando sus respuestas.

IS101: Disculpame por la demora del cap, pero aquí esta, espero te guste… ya expliqué el porqué me demoré y la verdad espero no tener que demorarme denuevo… de aquí en adelante debo de ver como me divido para escribir y la universidad, así que tenme paciencia… igual no abandonaré esta historia… les aviso a todas.

Vale-Misty Cullen: Pues déjame decirte Emmet y Jasper aun se tardaran un poquito en aparecer, paciencia, yo también quisiera que aparezcan pronto, pero todo a su tiempo… Y pues sí, a Alice la mandaron de vuelta a Volterra para separarla de James. Gracias por procuparte por lo de la espalda, la verdad si fue horrible esa semana.

GWFAEC: sii E&B tan tiernos, y pues Rose en su debido momento estará tb en su cielo personal. :P n.n

Ale Cullen Diggory: :D me alegra como no tienes idea que te haya gustado el cap… me alegran mucho tus reviews… Ya ves que físicamente la alejaron a Alice de James, pero es terca… No puedo decir nada más por ahora… espero te guste el cap… y pues… somos muy parecidas aparentemente en cuanto a defender a nuestras amigas… y eso habla muy bien de ti… a mi parecer… *abrazo* n.n

Estaré esperando lo que opinen… y no olviden dejar Reviews, y las que siguen la historia sin comentar nada, espero les guste también… me gustaría saber que opinan de ella si pudieran por lo menos poner un me gusta… no tienen idea de lo que significaría…

Wueno, como q me toy pasando…

Nos estamos leyendo…

XOXO

Wichi0705