Salvando a Draco Malfoy

de Dayspring

beta LatexoHPo

Capítulo 13. Confesiones y Revelaciones

—¿Cuál es el problema, amigo?— le preguntó Ron mientras él y Hermione entraban a la habitación.

Harry suspiró balanceando un pie desde donde estaba sentado sobre la mesa. Recordó años atrás cuando sus pies se balanceaban naturalmente porque no alcanzaba el suelo. Ahora tenía que doblarlos para sentarse sobre el escritorio, y para que se balancearan, tenía que levantar un pie mientras el otro lo apoyaba. ¿Qué le había sucedido a ese pequeño niño asustado que había creído que Hogwarts sería su salvación? De alguna manera lo había sido. Pero de otra manera, Hogwarts y el mundo mágico lo habían condenado, poniendo un sello en su destino que sólo se rompería si era asesinado o si se volvía un asesino.

—Nos estamos poniendo viejos— murmuró. Se estaba poniendo viejo.

—Sólo tenemos diecisiete…— dijo Hermione mirando a Ron— y dieciocho. Es no es estar viejo.

Harry se encogió de hombros.

—Quizá si fuéramos muggles, pero aquí somos adultos legalmente y podemos hacer lo que queramos. Dejaremos la escuela, comenzaremos carreras, y familias. Estamos viejos.

—¿Entonces es por eso que los de primero me parecen bebés?— preguntó Ron— Me dan ganas de darles una palmadita en la cabeza y decirles que vayan a dormir la siesta.

Harry sonrió. Con la altura de Ron podía darle a todo el mundo una palmadita en la cabeza. Miró a su mejor amigo —su primer mejor amigo— y decidió ser directo.

—Ron, Mal… Draco es un Progenitor.

Los ojos de Ron se abrieron.

—Así que necesitas un recordatorio del hechizo anticonceptivo, porque no confío…

Harry lo detuvo negado con la cabeza, y agregó:

—Demasiado tarde para eso.

Ron se sentó pesadamente en una de las sillas, la silla crujió en molestia.

—¡Ese maldito!

Harry lo interrumpió antes de que fuera por el camino equivocado.

—No es completamente su culpa, Ron. No estábamos… no estábamos esperando que lo que sucedió entre nosotros sucediera. Las cosas se salieron de control rápidamente.

—¿Así que esto sucedió la primera vez?—. Harry asintió—. Qué jodida suerte la tuya, amigo— agregó Ron con simpatía— ¿Así que cuándo es la boda?

—¿Qué?— exclamó Hermione— ¡Harry sólo tiene diecisiete, Ron!

—Pero él… hay un bebé, Hermione— discutió el pelirrojo—. Si eres mayor para jugar, eres mayor para pagar. Esa es la regla.

—¿Qué? ¿Qué estúpida regla es esa?

—La del Mundo Mágico. ¿Puedo asumir que es diferente en el mundo muggle?

—Bueno, más o menos. Quiero decir, uno puede casarse, pero no es necesario. Ya no.

—¿Y dejan que sus hijos nazcan… bastardos?

Ron dijo la palabra con tanto disgusto que Harry se sintió el doble de mal por su reacción ante Draco. Aparentemente ser un bastardo era un asunto serio en el mundo mágico. El Slytherin sólo había estado pensando en el bebé.

—Tendremos una Ceremonia de Vínculo— dijo Harry con rapidez, para que su amigo no pensara tan mal de él—. Será la próxima luna nueva.

Los ojos de Ron se abrieron aún más.

—Es tan serio. Pensé… ¡wow! Yo… yo pensé que sólo era sobre sexo, pero si tendrán un vínculo… ¡wow!

Hermione negó con la cabeza.

—No funcionará, Harry. Tú y Malfoy no están…. Si ustedes tuvieran ese tipo de sentimientos entre ustedes, nosotros lo sabríamos.

Harry le entregó el pergamino.

—Draco cree que funcionará y él sabe más sobre este tipo de cosas que tú, Hermione—. Ella bufó indignada—. Incluso Ron sabe más. Él sabía lo que es un Progenitor sin haberlo leído en un libro.

Hermione golpeó el suelo con un pie, enojada.

—Así que, Ron, ya que eres tan experto, ¿crees que puede ocurrir un Vínculo entre Harry y Malfoy?

—Ni siquiera habría creído que Harry y Malfoy podrían acostarse, así que no soy la persona apropiada para que preguntes— respondió el chico neutral.

—¿Ves? Es un asunto Sangrepura— dijo Harry—. Draco dice que necesito una túnica nueva. ¿Quieres acompañarme a comprar una, Hermione?— le preguntó, esperando quitarle el enojo. Ella odiaba no saberlo todo.

—Claro, Harry. Pero voy a investigar sobre las Ceremonias de Vínculo para que sepas de qué estoy hablando.

—¿Eso no interferirá con tus estudios para los EXTASIS?— inquirió Harry parpadeando inocentemente tras sus anteojos redondos. Ron dejó escapar una risita.

Les tomó una hora averiguar cómo quitarse las patas de gallo que ella les puso.

)(

—¿Qué les dirás a tus padres sobre tu decisión de no ir a casa para las vacaciones de Pascua, Draco?— le preguntó Blaise mientras se preparaba para dormir.

—Que me quedaré para trabajar en un proyecto de Pociones. Estoy seguro de que el profesor Snape me cubrirá si comienzan a hacer preguntas.

—¿Así que Snape lo sabe?

—¿Hay alguna cosa que ocurra en la Casa Slytherin que él no sepa?

—¿Sabe el por qué? Quiero decir, el Tú-Sabes-Qué.

Al menos la coartada de Snape aún estaba intacta.

—Él sólo sabe que tendré un hijo de Potter y tuvo que jurar que guardaría el secreto. Además, creo que su mente se derritió para hacer más preguntas.

Los demás chicos en la habitación rieron.

—Me pregunto cómo lo tomará cuando sepa que cambiaste de bando.

—Cambiamos, Blaise, todos cambiaremos de bando. Todos lo que firmaron el contrato vendrán conmigo. No seré arrojado a los lobos sin mi manada.

—Pero eso sólo si…— comenzó Goyle.

—¿Qué parte de "Potter accedió al vínculo" no entendiste?— inquirió Draco con fuerza— Deja de hacerte el idiota. Eso no te liberará del contrato.

—No quiero liberarme— respondió Goyle con rapidez—. Prefiero seguirte a ti que a Ya Sabes Quién. Al menos sé que tú no me encerrarás en una celda matándome de hambre durante días porque tropecé con la agujeta.

Goyle nunca superó lo que el Señor Oscuro le hizo una vez a su padre. Palizas, cruciatus, todo tipo de hechizos eran simples bromas para los Goyle comparadas a no tener sus tres comidas al día, más bocados entremedio.

—Tu gran trasero me protege de tantas maneras, Gregory, que jamás pensaría en matarte de hambre.

—Gracias…—. Y porque Goyle no era un completo idiota— creo.

—Supongo entonces que deberemos despedirnos de nuestras familias durante las vacaciones. Lamento que no tengas esa oportunidad, Draco.

El rubio se encogió de hombros.

—Eso no puede evitarse, Blaise. Hay demasiadas cosas que podrían salir mal si regreso a la Mansión. De todas maneras mis padres nunca han apreciado las despedidas, y cuando me marché después de Navidad, ya estaba seguro de que no volvería.

—¿De verdad pensaste bien esto de cambiar al bando de la Luz?

—Ser el peón de un demente y actuar como carne de cañón en una guerra que es completamente innecesaria, no es un futuro que le deseo a nadie… y de seguro no a mi heredero. No sé que estaban pensando mis padres cuando se involucraron en todo esto. Seguir al Señor Oscuro fue la idea más estúpida que han tenido.

—Me atrevería a decir que él era más poderoso al principio, y posiblemente más carismático— señaló Blaise.

—También lo es Potter y no me ves quemando su marca en mi piel.

—No, sólo en tu culo.

Draco le lanzó una almohada.

—Jódete, Zabini.

—¿Con o sin Pansy?— dijo una voz profunda de atrás de una cortina.

Draco rió.

—Pensé que estabas dormido, Vincent.

Crabbe abrió sus cortinas con un hechizo.

—Ustedes se ponen interesantes sólo cuando creen que estoy dormido.

—Quizá es porque eres aburrido— respondió Draco.

Crabbe apuntó su varita y murmuró un hechizo que Draco esquivó con rapidez antes de cruzar la habitación y golpear a Crabbe con fuerza en el rostro.

—¿Qué diablos te pasa, Draco?— reclamó Crabbe tomándose la cara— Sólo estaba…

—¡Estoy embarazado, imbécil!

Los otros tres en la habitación se quedaron helados. Luego hubo un frenesí de actividades cuando dos de ellos se levantaron de un salto de sus camas gritando "¿Estás bien, amigo?" y "¿Quieres sentarte, Draco?", además de "Crabbe, idiota" y "¡Voy a desmembrarte!".

Y en medio de todo ese caos, Draco estaba parado, con una mano extendida de manera protectora sobre su estómago. Crabbe sollozaba en su cama.

—¿Draco?— preguntó Blaise.

El rubio caminó lentamente hasta su cama.

—Me voy a acostar.

Al meterse bajo las mantas pudo oír a Crabbe sollozando enfáticamente, y a Zabini y Goyle susurrando furiosamente. Pero nada de eso le importó. No ahora. No después…

El en instante que vio la varita, que vio el hechizo dirigido hacia él, se dio cuenta de algo. Algo muy extraño. No había esquivado el hechizo porque estaba protegiendo su boleto hacia la Luz. No había golpeado a Crabbe porque estaba poniendo en peligro el Plan. Había estado protegiendo y defendiendo a… su hijo. Quien lo era Todo.

Mierda, estaba jodido.