Buenas Noches paso a dejar este capitulo y como siempre pidiendo disculpas por el restraso, pero como saben esto llegara a su feliz termino. quiero agradecer sus comentarios y que sigan pendiente de esta historia, dbo agregar que eso me anima y pone presion para que pueda terminar cada capitulo.
agradezco a:
Invitado... saludos a colombia y gracias por seguir la historia, espero que este capitulo sea tambien de tu agrado. Saludos.
Mariana Rosas, me agrada que tu imaginacion sea muy activa y que te haya gustado el capitulo,buena vibra a ti tambien saludos.
Stefa94, espero te guste ek capitulo y que sigas la lectura del mismo, saludos.
Pitufifavi, gracias por lo de buena historia y me agrada que llegaras en su desenlace que es muy proximo. saludos.
E, me alegro saber que te alegre el dia con el capitulo anterior, y mas cuando se que te has leido todas mis historias de antemano muchas gracias y espero que este capitulo sea de tu agrado, saludos.
Matsu33, gracias por leer mis historias y espero que este capitulo tambien sea de tu agrado, como lo dije un gusto conocerte. Saludos.
XXXXX, gracias por leer, presionarme con que escriba y recordarme a mis fans...cuales fans, pero entiendo muy bien y sabes que escribo para los que leen y aman esta pareja como yo...espero que hayas leido el spoiler ya que tanto insistio con ello...gracias por ser quien llena mi vida de color.
Bueno...espero lo disfruten.
CAPITULO No 14
Nuevo Comienzo, Reencuentro y el Paso del Tiempo
Aun había pequeños enfrentamientos de soldados que trataban de huir con oro y otros artefactos del palacio del rey, no solo había sido el rey mismo y su sequito el que había pensado en huir con parte de las riquezas que se habían robado por años a los nobles y ciudadanos ya desaparecidos en los tres días de muerte, los rebeldes hacían su trabajo bajo el mando de Ishin que aun con lo mucho que sabia debía de había corrido junto con otros mas como desesperados hacían el monasterio del Gotei.
Al instante que llegaran a las puertas del monasterio soldados habían ido directo con Tenjirō y Unohana, ya que desde antes habían pedido que si alguno de los que invadían el castillo resultara heridos ellos debían de ser comunicados, al instante fueron a pequeño cuarto que habían alistado por si ese caso se diera, pero todo pareció sacarlos fuera de si al ver que los primeros venían empapados en su uniforme de sangre.
No hubo momentos de nada de interrogatorios o cuestionamientos, Unohana saco del ensimismamiento a Tenjirō al ver tal escena no es que fuese la primera es simplemente de reconocer a su amiga y compañera de muchos años en ese estado como un cuerpo casi inerte y ensangrentado le había afectado, tu encárgate de Shihōin y yo de ella, dijo rápidamente Unohana y comenzó a reconocer a la paciente, mientras Tenjirō hacia lo mismo, al momento entro Ishin.
También Ginrei está herido- dijo suavemente aunque viendo a los otros dos supuso que no era tan grave- creo que su herida no es tan grave.
Llévalo con Isane Kosetsu- dijo Unohana- está en la enfermería, ella podrá con eso.
Ishin dio media vuelta y llevo consigo a Ginrei a que se encargaran de él, mientras el vería que estaba sucediendo en la ciudad porque sabía que estar esperando saber que sucedería ahí no ayudaría en nada.
Situación- pregunto Tenjirō mientras el comenzaba a despojar a Shiro de la ropa y observaba las diferentes heridas de las cuales debía atender.
Unohana suspiro porque lo que veía era múltiples heridas unas pequeñas y otras dos que…aun así comenzó su diagnostico- herida en la espalda de consideración, pero creo que la más grave y la que no para de sangrar es la de su estomago es una cortada un poco profunda de costado a costado- suspiro- múltiples laceraciones en rostro manos y brazos, necesitare parar la hemorragia rápidamente y luego mucha fuerza de voluntad de su parte.
Tenjirō se tenso al escuchar la gravedad de las heridas aun así no desvió la mirada de su paciente y amigo porque el también parecía estar en muy mal estado- Shiro tiene herida en costado derecho muy profunda y ha tenido sangrado prolongado, además de otra herida en su pecho en diagonal- debemos parar el sangrado urgentemente y traer infusiones.
Unohana le miro seria- eso nunca lo hemos probado, solo es algo experimental que aun no hemos probado con personas- dijo con nerviosismo.
Lo sé, pero han perdido mucha sangre- dijo Tenjirō- después de terminar esperaremos un tiempo para ver si hay alguna reacción de su parte, sino probaremos lo de la infusión de sangre.
Entiendo, eso haremos- dijo Unohana y comenzaron a hacer lo que habían planeado.
La mañana había llegado a la ciudad del Seireitei y los ciudadanos aun no salían de sus casas, no había movimiento en las calles, la plaza y donde se podía escuchar mucho marullo y movimiento era en el palacio que a decir verdad en su fachada esta semi destruida.
Filas de soldados esposados e hincados en el patio del mismo siendo resguardado por los comandados por Ishin, varias carretas con cuerpos de soldados muertos para ser llevados a la fosa común del cementerio de la ciudad que estaban siendo sacados, así como ya se habían sacado los prisioneros que estaban en los calabozos y hacerles un juicio justo.
Takeshi y Takumi habían salido ilesos y ahora estaban junto a Ishin frente a la puerta frente al almacén de armas, la que estaba muy bien reforzada y que permanecía cerrada con candado, varias chapas y cadenas de diferentes tamaños y grosor.
Qué diablos hay acá- pregunto Ishin.
No lo sabemos a ciencia cierta, nunca hubo información de este lugar pero está muy bien reforzada- dijo Takeshi.
Bueno sea lo que sea lo sabremos luego, si está cerrada nada pasara- dijo Ishin algo reflexivo- debemos esperar que los heridos sanen y ver cual será la forma en que se harán las cosas.
Qué hacemos con los soldados capturados y los que estaban apresados antes- pregunto Takumi.
Ishin suspiro, era mucho que hacer, que pensar, que solucionar y el no era una persona de complicarse con planes, políticas, estrategias el solo era bueno para seguir ordenes y sobrevivir junto a los suyos, sabía que Ginrei y Shiro eran los que deberían estar en pie resolviendo y tomando el mando y disfrutando la victoria pero ahora estaban heridos y uno de gravedad. Camino de regreso al patio y todos esperaban una orden o algo.
Miro a los que habían luchado por la liberación del Seireitei y miro a los que estaban como sus prisioneros, suspiro y subió a un lugar para que todos lo escucharan- Amigos y Compañeros nuestros líderes ahora están heridos por traernos de regreso a casa y traer libertad al que una vez fue nuestro hogar, pondremos orden en la ciudad y por ahora este será el lugar donde se permanecerá como cuartel, los prisioneros volverán a los calabozos y los soldados también en espera de un juicio- suspiro- hemos venido de huir y trabajar así que les pido respeten lo que no les pertenece y por ahora seremos cuidadores de este lugar, mientras se recuperan nuestro amigos y lideres.
Toso asintieron al unisonó con obediencia y educación, antes que todos comenzaran a las labores Ishin volvió hablar- Mientras Shiro Shihōin y Ginrei Kuchiki no se recuperen los Monjes estarán a cargo de las decisiones junto conmigo- dijo sabiamente- Takeshi y Takumi- les hablo y estos se pusieron a su lado de forma obediente a su llamado- estarán a cargo mientras estoy en el monasterio.
Hai- dijeron al unisonó.
Bueno, amigos- manos a la obra- espeto dejando que todos comenzaran a hacer lo que se les había ordenado, mientras Ishin y los otros dos quedaban a un lado para hablar.
Muchas gracias por la confianza- dijo Takumi dando una inclinación.
Basta de eso- dijo Ishin- se que Shutara-san y Shiro confiaban en su capacidad- suspiro- cualquier cosa me manda un mensajero, hagan grupos y que se turnen, ya saben hay gente que necesita descansar.
Señor- interrumpió Takeshi- como están…
Ishin suspiro- la situación es difícil…- hubo un momento de pausa- el lugar donde los encontré era un reguero de sangre- bajo el rostro- debemos esforzarnos porque sé que ellos lo harán.
Si señor- dijeron los dos al unisonó.
Debo reunirme con los monjes- dijo serio- cualquier cosa mandan mensajero.
Si señor- dijeron los dos.
Después de tres horas y mucho esfuerzo, Tenjirō y Unohana salían del cuarto donde habían sido atendidos Shiro y Shutara, el cansancio en ellos era evidente pero hasta hoy podían tener un poco de esperanza, habían detenido las hemorragias con éxito aun así sabían que la pérdida de sangre había sido mucha. Mientras eran atendidos los pacientes cayeron en la inconsciencia no sin antes haber sufrido el dolor de ser atendidos sin esperar que el anestésico hiciera un efecto total, luego de ser limpiados y suturados, solo restaba el espera que fuesen lo suficientemente fuertes para despertar o dar alguna señal de mejoría.
Estaban aun cambiando sus batas totalmente ensangrentadas cuando alguien interrumpió a los dos- disculpen…- dijo una voz suave.
Está bien Isane ya terminamos - dijo Retsu- como te fue con el paciente.
El señor Ginrei se encuentra descansando- dijo con más confianza- tenía una herida en su costado no muy profunda, su pérdida de sangre ha sido mínima pero su estado físico no es muy favorable por su edad eso hizo que la herida pareciera preocupante, anestesie y suture al paciente- suspiro- ahora descansa y espero despierte luego que el anestésico salga de su sistema y recupere sus fuerzas.
Muy bien hecho Isane- dijo Unohana- has una ronda y luego ve a descansar.
Si señora- dijo sonriente y se fue.
Le has enseñado muy bien Retsu.- dijo Tenjirō.
Debo decir que es porque yo también tuve buenos maestros- dijo con una enorme sonrisa.
Tú has puesto mucho talento Retsu- dijo Tenjirō- tus investigaciones sobre venenos y nuevos medicamentos ha sido muy interesante y ha salvado vidas.
Debes descansar- dijo Unohana a su compañero que parecía cansado- hemos hecho lo que se debía y ahora solo resta esperar, yo iré a ver lo que paso con Ginrei.
Tenjirō se acomodo en mullido futon en el piso puesto en la esquina de la habitación donde se encontraban Shiro y Shutara, aun se podía sentir el olor a sangre aunque el piso ya había sido limpiado con prontitud, el monje suspiro y rezo a Kami por sus amigos ellos habían hecho lo humanamente posible y ahora el resto dependía de su fortaleza y deseos de vivir.
Unohana regreso después de un rato, reviso las heridas de Ginrei Kuchiki y el procedimiento que su aprendiz Isane Kosetsu había realizado en el, todo era satisfactoria y esperaba que el descanso le vendría muy bien pues las heridas no eran graves, después de eso ella fue y tomo un té para calmar sus nervios, aunque todos en el monasterio se mostraron confiados y serenos habían pasado momentos de mucha tensión hasta Yamamoto el más anciano había estado pendiente de los acontecimientos, pero ellos como siempre debían hacer su trabajo más ella que era encargada de la clínica, fue por la sala de los prisioneros muchos de los cuales aun dormían algunos aun aturdidos por las explosiones e incrédulos y muchos otros que desde antes habían tomado la decisión de desertar ya que habían sido obligados a servir como soldados y otros porque no les había quedado de otra al terminar sin sus fuentes de trabajo después que la mayoría de los nobles había perecido o huido del Seireitei.
En las afueras del monasterio las cosas parecían tranquilas, ya era casi media mañana y hasta esa hora parecía que todo había acabado por completo de una forma milagrosa, ya no se veía ningún soldado y los habitantes en general comenzaban a salir de sus casas de a poco para ver qué era lo que había sucedido desde la noche de ayer algunos que ya eran muy entrado en años podían saberlo porque siempre habían esperado el regreso de aquellos que huyeron y otros que simplemente habían vivido sin esperar nada más que morir o esperar el momento en que el rey muriera y que otro se levantara y no fuese tan malo.
En el castillo del derrocado Rey Baraggan los prisioneros ya se encontraban en las celdas y los muertos se encontraban siendo censados y con ayuda de Sasakibe se estaban colocando en los archivos de la población los muertos que estaban por ser enterrados en una fosa común, algunos familiares se hacían presentes para reconocer a los muertos y despedirse de ellos, otros simplemente llegaban para ver si realmente habían perecido o seguían vivos, pero los soldados más veteranos y aquellos que habían servido hasta con su vida al cruel comandante y rey parecían no tener familia o algún doliente.
Era medio día cuando Ginrei Kuchiki despertó de su letargo, intento incorporarse rápidamente sintiendo la molestia uncial de su herida suturada, pero al igual que ese dolor lo inundo la preocupación y el recuerdo de sus amigos heridos vino a su mente y aun con todo dispuso el levantarse.
Señor Kuchiki por favor- dijo una joven que venía a su ayuda- no debe levantarse o sus heridas se podrán abrir de nuevo- la joven ponía su mayor esfuerzo ante la necedad del hombre mayor de ponerse de pie hasta que la monje encargada apareció a su lado.
Señor Kuchiki, por favor haga caso a las indicaciones- señalo Retsu en un tono apacible y a su vez cargado de autoridad.
El hombre mayor suspiro y se calmo- necesito saber cómo esta Shiro y Shutara-san- dijo con tono cansino.
Ellos se encuentran recuperándose en la otra habitación y en espera a que despierten, sus heridas fueron de gravedad- informo rápidamente.
Todo termino- dijo suavemente- que ha sucedido- dijo un poco exasperado - donde esta Shiba - cuestiono mirando de un lugar a otro e intentando reincorporarse de nuevo.
La incursión fue un existo- dijo seria- por favor le exijo se calme o yo misma le hare dormir- dijo un poco amenazante.
Ginrei le miro serio y luego suspiro- puedo por favor hablar con Yamamoto- dijo con un tono de suplica- además de mandar por Ishin Shiba al castillo.
No creo que sea prudente…- comenzó Retsu su alegato.
Por favor, luego seguiré al pie de la letra todas sus indicaciones- dijo el Kuchiki.
Muy bien, iré por el señor Yamamoto- dijo y estaba por irse hasta que la voz de Ginrei detuvo sus pasos.
Ellos, sobrevivirán- pregunto suavemente.
La monje no le miro y solo atino a decir la verdad- eso no lo puedo asegurar, por ahora solo depende de ellos- Unohana salió de la habitación y se dispuso a enviar por Yamamoto y a su vez mandar un soldado con urgencia al castillo para traer consigo a Ishin Shiba.
Unos treinta minutos después Ishin Shiba y Yamamoto Genryūsai se encontraban sentados junto a la cama de Ginrei Kuchiki con total seriedad, después de que Retsu Unohana diese las indicaciones de no fatigar mucho al paciente los dejos solos para que pudiesen hablar con total privacidad.
Como te encuentras- pregunto rápidamente Ishin.
Bien, creo que los que se llevaron la peor parte fueron Shiro y Shutara-san -expresó el noble Kuchiki- pero aun con todo lo que ha pasado debemos de seguir con lo planeado y dar comienzo al nuevo Seireitei- Ishin puso cara de póker ante esas palabras y Yamamoto levanto una de sus canosas cejas en forma de curiosidad ante lo que estaba a punto de escuchar- Shiro y yo hemos hablado y discutido mucho sobre qué hacer en el caso de derrocar a Baraggan de su reinado, hasta hace poco pensábamos en que la clase noble debería formar una especie de comité pero luego de saber que los pocos nobles que quedaron fueron muertos o reducidos a paria por el rey y su asesino cambiamos de idea, finalmente llegamos al acuerdo de que lo correcto sería que el poder no fuese a parar a manos de una persona o un grupo en especial, que el mismo pueblo debe cambiar a lo que estaba acostumbrado en su forma de ser gobernados o más bien de cambiar su mentalidad de opresión y miedo.
Pero eso es ilógico- dijo suavemente Ishin- muchos se han sacrificado para esto, aun hoy mira el caso de Shiro, Shutara-san y el tuyo, como entregaran por lo que se ha luchado y derramado sangre.
Shiba- dijo suavemente el anciano- deja que Ginrei termine de hablar- Ishin hizo un leve puchero ante el regaño y sobre todo aun no creía lo que escuchaba, el había supuesto que Ginrei o en todo caso Shiro Shihōin fuesen los que tomaran las riendas del Seireitei.
Como estaba diciendo, creemos que ustedes los monjes podrían conformar un consejo junto con algún representante de la ciudad o algunos ciudadanos, para que se comience a reordenar la ciudad devolviendo a cada quien lo que le pertenece, tierras a aquellos que les fueron despojadas o robadas, el regreso de todos aquellos que huyeron por salvar sus vidas y comenzar a reconstruir la ciudad, los juicios a prisioneros que guardan prisión, y revisión de penas o casos de encarcelados por injusticias u de otra manera.
Hubo un momento de silencio después de lo expresado por el noble Kuchiki, Ishin parecía no estar muy conforme pero debía aceptar que era una buena idea, mientras el anciano monje Yamamoto meditaba lo dicho y parecía reacio a decir algo, hasta que al final logro llevar a un pensamiento- Los monjes estamos muy aparte de los asuntos políticos de los individuos de la ciudad, no entiendo el porqué ustedes han pensado que involucrarnos es una brillante idea.
Ginrei suspiro levemente- Por lo mismo creemos que es lo mejor Yamamoto Genryūsai, ustedes poseen unas enseñanzas que vienen desde la antigüedad y han pasado de generación en generación, valores que aun prevalecen y serian una base agradable para comenzar un gobierno, una nueva ciudad y a la vez infundir y enseñar este sistema de valores a las nuevas generaciones.
Bien dicho Ginrei- vitoreo Ishin con un poco de alegría, podía decirse que hasta el se sentía ilusionado con esas palabras, sabía que Shiro y Ginrei eran hombres de bien y personas en las cuales se podía confiar, por lo que pensó con un poco de nostalgia en que no se había equivocado el dejar a sus hermanos pequeños y sus pequeño hijo en el campamento para arriesgarse en una empresa tan riesgosa y en la venganza personal por sus hermanos y familia muerta.
Mientras tanto Yamamoto sopesa todo en su cabeza, su rostro inescrutable poniendo en una balanza los pro y los contra, pero sobre todo admirando el hecho de que los precursores de ese levantamiento estaban entregando el poder y con ellos quizá una buena posición o muchos beneficios, pero si lo recordaba bien ellos venían de familias de mucho prestigio, de familias llenas tradición y nobleza que ahora solo pedían volver a obtener lo que por derecho les pertenecía y a la vez la libertad de regresar a la tierra que les vio nacer- crees que las personas aceptaran que unos ancianos que no saben más que hacer caridad y ser unos observadores de la vida e historia del Seireitei, sean los que se encarguen de levantar una ciudad hundida en la miseria, corrupción y miedo.
Vamos viejo, es una gran idea y sabemos que es ahora donde se puede hacer una mejor ciudad- dijo Ishin haciendo que Yamamoto se tensara y levantara una de sus canosas cejas ante su insolencia y falta de…bueno en fin era un Shiba y con Kaien se había perdido lo mejor de la familia.
Ishin…- regaño suavemente el Kuchiki.
Tenemos que hablar con todos, creo que lo primero que debemos hacer es esperar que Shiro Shihōin y Shutara se restablezcan y mandar por los que ustedes han dejado atrás- dijo serio Yamamoto.
Ishin puede encargarse de eso- dijo rápidamente Ginrei.
Creo que debemos establecer el toque de queda en la ciudad, mientras nosotros nos preparamos y armamos un plan de acción- expreso Yamamoto- los que vengan de afuera deberán quedarse en el palacio mientras se revisa los registros y se les devuelve sus tierras, tu y Shiro obviamente serán parte de este consejo.
Ginrei inclino su cabeza en asentamiento- será como usted diga Yamamoto.
El anciano monje miro hacia a Ishin- no se preocupe, yo solo estaré acá mientras esto se ponga en orden- dijo serio- quiero vivir en paz y encargarme de mi familia- sonrió levemente- dejare los asuntos críticos y políticos para aquellos que fueron educados para ello.
Dos días habían pasado desde que Shiro y algunos hombres habían salido del campamento en lo alto de la montaña y no había nada de noticias, ningún mensajero y parecía que los ánimos y las esperanzas estaban decayendo, pero aun así todos trataban de seguir con sus rutinas y en la casa de los Shihōin no se detenía el tiempo para nada a pesar de la preocupación de Minako, Yoruichi se encontraba entrenando junto con Ōetsu pues ahí habían enfocado todo su tiempo, a su vez en el otro lado del salón de entrenamiento la joven Reiko también había tomado tarea de entrenarse y otros jóvenes mas habían seguido su ejemplo, todo se detuvo al escuchar uno gritos y como si fuera un detonante todos los que entrenaban salieron del lugar y podían ver un hombre que bajaba del caballo y era rodeado por muchos de los que ahí estaban.
Deben empacar porque el Seireitei ha sido liberado- decía con seriedad el hombre, mientras se escuchaban vítores, algunos otros se abrazaban y saltaban de alegría, Por su parte Minako parecía tratar de saber lo que era de importancia para ella- lo siento, solo fui enviado a dar la noticia, no sé qué ha sucedido con los altos mandos señora.
La orden era empacar lo más necesario y mucho fueron y hicieron lo que se les habían ordenado, hasta ese día el campamento en lo alto de la montaña había sido un refugio, el hogar que algunos conocían y pro ahora vendría una nueva vida.
Mientras en el campamento cerca de China, otro soldado daba las mismas indicaciones y con orden fueron haciendo sus maletas, aun con todo eso no sabían cuales eran las circunstancias de aquellos que encabezaban la revuelta y ahora solo les restaba salir lo más pronto posible para ver cuál era la condición en que regresaban, para unos era totalmente insólito y a la vez irreal, algo que no pensaron ver o vivirlo, la caída de Baraggan, solo esperaban que el viaje de regreso no fuese tan largo como lo había sido cuando habían huido por sus vidas, Byakuya parecía muy confiando en que su abuelo se encontraba bien, mientras que Kukaku Shiba, regañaba a su hermano y cuidaba de su sobrino Ichigo al cual consolaba diciéndole que pronto vería a su padre.
En el monasterio del alma rey Soi Fong parecía tener la ansiedad por las nubes, Kirio la había observado al final de la tarde inquieta y a la vez pensativa pero ella sabía que no era la única, ella también rogaba a kamisama por sus amigos y todos aquellos que habían ido a esa peligrosa misión, era de esperar que a ese tiempo algo pasara o en su defecto algún mensajero o soldado apareciera, aun así trataba de guardar la calma y confiaba en sus amigos, cuando parecía que tendrían que esperar otro día mas para saber alguna noticia la puerta del monasterio era aporreada con insistencia y al momento Kirio salió con espada en mano para ver quién era, pero no necesito mucho para al acercarse escuchar la voz de su compañero y amigo Ōetsu que le decía que abriera rápido pues venia con noticas, fue así como ellas se dieron cuenta que toda la operación había sido exitosa y ahora solo debían empacar algunas cosas e ir porque debían ir a Seireitei para ver en que podían ayudar.
Después de tres días de reposo Ginrei había sido autorizado por Tenjirō y Unohana para poder levantarse y tomar su puesto en el nuevo plan para levantar la ciudad, por su parte Shiro y Shutara ya habían despertado para alegría de Tenjirō, Retsu y mucho más que esperaban su recuperación aun así habían sido puestos a dormir de nuevo pues estaban muy débiles y pálidos por la pérdida excesiva de sangre, el mismo día que Ginrei Kuchiki había dado a conocer el plan de cómo debía manejarse políticamente la ciudad se había reunido con los monjes a puerta cerrada para que en conjunto pudiesen tomar una decisión unánime, ya que Ōetsu, Shutara y Kirio no se encontraban ahí. El mismo Yamamoto tomo a Tenjirō como una voz única en representación de sus amigos ya que de todos era sabido él era el líder de ese monasterio y ellos nunca habían tenido peleas o diferencias de opinión, así fue que después de mucha discusión y de ver los pro y contra de todo habían decidido que era buena idea formar el consejo en el cual también pondrían a personas del Seireitei que ellos mismos conocían y eran de fiar, pues se habían educado bajo los reglamentos de los monjes, después de llegado a esa decisión los primero que se hizo fue comenzar a buscar los registros de propiedad y los archivos de cada familia, Sasakibe era encargado de todo eso junto a unos ayudante que le habían sido asignado por Ishin Shiba.
Ayer se habían ido los dos mensajeros hacia los campamentos, según ordenes de Yamamoto Ishin había mandado hombres que no conocían los campamentos en si puesto al campamento de Shiro había mandado un soldado que era de su campamento y viceversa, todo eso para no poner en aflicción a las familias de cada uno de ellos y de los soldados en sí, el castillo había sido adecuado para aquellos que vendrían de fuera, como se había dicho el toque de queda había sido implementado y en el día la población en general parecía de a poco retomar sus actividades aun con la incertidumbre, al final del día ya en la noche el primer contingente hacia su entrada en el palacio, como era de esperar el Campamento de lo alto de la montaña correspondiente a Shiro Shihōin había llegado, Minako al instante pidió hablar con Ishin al reconocerlo.
Ishin Shiba- llamo Minako Suavemente había pasado tanto tiempo que aun con todo pudo reconocerle.
El hombre miro hacia donde escucho su nombre y sus ojos se agrandaron al ver a la mujer que le llamaba y sobre todo al distinguir una joven ojos de oro y de tez morena era obvio que era la pequeña Yoruichi- Minako-san- respondió y camino para abrazar a la esposa de uno de sus amigos- que alegría verte, hacia tanto- dijo deshaciendo el abrazo y mirando con una sonrisa a su amiga.
Ishin- llamo ella poniendo su rostro serio- no he visto a Shiro- dijo mirando hacia todos lados- donde se encuentra, vio como Ishin ponía su rostro serio algo poco común en el si es que lo recordaba bien y su rostro rápidamente palideció en la aflicción de que algo muy mala hubiese pasado.
No te pienses cosas que no son, el está en el monasterio - dijo rápidamente- se encuentra recuperándose de sus heridas.
Herido- dijo casi en un susurro- quiero verlo.
Minako- la tomo de sus hombros para calmarla- si vas con el debes de calmarte y ser fuerte, el no es el único herido, Ginrei y Shutara también fueron heridos.
Que dices- pregunto con un poco de incredulidad- Ishin, por favor quiero ir a donde se encuentran.
Takumi, ven acá- grito Ishin Shiba y este apareció inmediatamente a su lado.
Llévalas al monasterio- dijo rápidamente- confía en las habilidades de Tenjirō-san y Unohana-san ellos hicieron mucho para salvarlos.
Takumi saludo cordialmente, pues ya se conocían y trato de clamar la aflicción y nerviosismos de Minako y Yoruichi, al momento tomo un carruaje y se encamino con ellas al monasterio.
Mama- llamo Yoruichi con su rostro apesadumbrado.
No te preocupes Yoruichi- dijo rápidamente- tu padre se recuperara y los demás también- dijo casi en un susurro.
Después de un momento en silencio el carruaje se detuvo y Takumi les abría la puerta para ayudarles a salir y mostrarles el lugar, Minako lo siguió con total seguridad pues ya antes había estado en el monasterio, mientras que Yoruichi miraba el lugar con curiosidad y asombro y luego vio que su madre iba unos pasos muy por delante, su corazón palpitaba ante la imagen de pensar en cómo encontraría a su padre, hubo por donde perderse al instante de entrar Minako pudo distinguir la figura de Tenjirō junto a la de otra que nunca había visto, al acercarse pudo distinguir que era una monje.
Tenjirō- san- dijo al estar casi junto a él- como se encuentre Shiro, como están todos.
Minako- dijo suavemente y suspiro- está dormido, creemos que por ahora es lo mejor para su recuperación, Shutara se encuentra igual y Ginrei está mejor ya que sus heridas no fueron de mucho cuidado.
Podemos verlo- pregunto rápidamente y Tenjirō miro hacia Retsu ya que podía ser que estuviese renuente, pero ella asintió al instante.
Claro, pero por favor te pido por su bien que guardes la calma- dijo rápidamente y ella asintió al instante- pero Yoruichi no podrá entrar- la morena suspiro y asintió su madre le dio un leve abrazo y entro al cuarto donde se encontraba junto al monje, fue ahí donde le explico la gravedad de sus heridas y el procedimiento que habían aplicado en este caso para los dos pues al notar a Shutara en la misma habitación supo que ella posiblemente había ido junto a su esposo para que ninguno de ellos cayeran en combate.
Yoruichi por su parte se había quedado un momento a fuera, pero pensó que sería maravilloso conocer ese monasterio y de paso ver si era parecido al monasterio del alma, al instante se pregunto si Soi estaría en ese lugar pues Tenjirō se encontraba ahí, Ōetsu había marchado al monasterio y Shutara estaba herida, podía ser que la viese de nuevo y en todo caso que ya estuviese ahí colaborando de alguna manera, pero por ahora lo que importaba era ver que su padre se recuperara.
Entrada la noche los otros desterrados habían llegado, Byakuya fue enviado directamente al monasterio para que estuviese con su abuelo que ya se encontraba mejor, Yoruichi por fin había visto a su padre aunque estaba inconsciente, Minako se quedo en el monasterio dispuesta a ayudar en lo que pudiera y a su vez cuidad de su esposo, el castillo se encontraba lleno de todos aquellos que había huido hace más de diez años con la incertidumbre de lo que pasaría de ahora en adelante.
Al día siguiente en media mañana Shiro y Shutara habían despertado mucho mejor que la primera vez pues ya no se veían tan pálidos aunque aún estaban en condición delicada, por ahora debían de ser alimentados de a poco y evitar cualquier exceso con respecto a las visitas o llenarlos de cosas cotidianas, Yamamoto y Ginrei ya tenían la información sobre las tierras, propiedades que estaban registradas y por ordenes de Ishin se había tomado un censo de todos los que habían llegado al castillo en calidad de desterrados. en la horas de la tarde de ese mismo día Ōetsu, Kirio y Soi Fong llegaban al Seireitei con un cargamento de comida, toda la que habían almacenado por precaución la llevaban por si hacía falta en la ciudad o el monasterio del Gotei, después de los saludos y los abrazos, las presentaciones y felicitaciones fueron a ver como estaba Shutara por suerte esta estaba despierta y aunque no pudieron estar mucho tiempo fue un alivio ver que estaba viva y recuperándose, después de todo Kirio tomo para sí el ir directo a la cocina y tratar de encargarse de la alimentación del lugar así como la de los enfermos para que pudiesen recuperarse lo más pronto posible, Ōetsu tenía como misión ir al castillo y ser de ayuda junto con Ishin.
Soi estaba por ir en busca de Kirio cuando Tenjirō le llamo y ella fue junto a el- Tenjirō-san- dijo alegre de verle.
Ven quiero presentarte- dijo- ella es quien me advirtió sobre los venenos y su investigación salvaron tu vida, su nombre es Retsu Unohana.
Soi inclino su cabeza en saludo- un gusto doctora- dijo suavemente- gracias a usted y Tenjirō-san aun estoy con vida- dijo seria.
Retsu sonrió ante la joven- el gusto es mío Soi Fong- dijo extendiendo la mano- estoy para ayudarte en lo que desees, Tenjirō-san me hablado mucho de ti- ese comentario hizo que la peli azul se sonrojara levemente cosa que causo un poco de ternura a Unohana- bueno debo seguir mi ronda, creo que Yamamoto estará complacido de verle.
Cierto- respondió el monje y luego de despedirse él y Soi fueron camino hacia la oficina del monje que por ahora estaba llevando un trabajo de los más delicado al tratar de ordenar la ciudad, al llegar a la puerta este toco la puerta y al momento abrió entrando y de tras de el la joven Fong.
Yamamoto Genryūsai, espero no molestarle- dijo con una leve sonrisa el monje.
No molestas Tenjirō, toma asiento- dijo el anciano viendo unos documentos que tenía en sus manos y a su lado estaba Sasakibe- necesitas algo o hace falta algo en la enfer…- el anciano se quedo sin habla al momento que levantaba su vista y veía a la joven que estaba junto al Tenjirō- no me digas…
Si- dijo sonriente el monje- Sasakibe, Yamamoto permítanme presentarles a Soi Fong, o como ustedes la conocieron Shaolin Fong- dijo serio- hija de Lian y Ryu Fong, nieta de Soi Fong.
Sasakibe se acerco a ella con incredulidad- se parece a Ryu…- susurro.
Yamamoto no dejaba de mirarle y a la vez podía ver que la joven se mantenía impasible y con su mirada fija en ellos, se levanto y se puso frente a ella- eres una Fong de pies a cabeza- dijo suavemente y extendió su mano en un saludo que la joven peli azul correspondió firmemente- bienvenida al Seireitei Shaolin.
La joven inclino su cabeza en respeto- gracias Señor y gracias por salvar mi vida, les debo mi vida.
Yamamoto sonrió, se veía por donde fuera que esa niña era muy parecida a su padre- la han educado muy bien Tenjirō- dijo el anciano monje, sería bueno que ya que esta acá Sasakibe le de clases y le muestre la historia de su familia, bueno si no es mucho trabajo para ti- le dijo a su amigo monje.
Por supuesto que no- dijo Sasakibe- claro tendrá que ser en dos días a la semana y en la mañana muy temprano, si no te molesta- dijo preguntando a Soi.
No es molestia, será un honor- dijo con una sonrisa.
Bueno, creo que debemos volver a nuestros deberes- dijo el anciano monje mientras volvía a su escritorio- esta es tu casa- le dijo a la joven y vio como ella y Tenjirō salían de la oficina.
Al salir de la oficina Tenjirō le indico ir a descansar era de noche ya y mañana tendría su primer clase con Sasakibe luego ayudaría en la cocina, mientras él iba a ver cómo ayudar a Retsu en la clínica, después de ser dejada en una pequeña habitación junto a otra cama se imagino que compartiría la habitación con Kirio hasta ahora ella había estado un poco mas enfocada en la salud de Shutara y lo nuevo que era todo para ella pues nunca había podido acompañar a ninguno de los monjes a la ciudad y desde que entro a la misma había decidido poner mucha atención en cada detalle, cada calle del camino, cada casa pintoresca y la gran casona que resulto ser el monasterio, ahora que las cosas parecían mejorar recordó que el monje había dicho que Byakuya y Yoruichi estaban en la ciudad y posiblemente también en el monasterio algo que la inquietaba sobremanera, la ultima vez ella y la morena habían estado juntas no se habían despedido y sobretodo ella se había sentido rechazada cosa que aun dolía en su corazón y lo tenía fresco en su memoria con ese pensamiento cayó en el mundo de los sueños.
A la mañana siguiente la peli azul se levanto muy temprano y fue a la biblioteca, Sasakibe había tomado para bien ir por ella y mostrarle el lugar para comenzar su primera clase de historia para conocer de su familia y del Seireitei, la hora se paso rapidísimo y después de despedirse de el monje busco la cocina, Kirio le dijo que podía ir ayudarle y de paso tomar su desayuno pues no había comido nada.
Soi- dijo una voz extrañada, que detuvo de su camino y al dar vuela vio que era Byakuya que al momento puso una sonrisa en su cara- que bueno verte- expreso acercándose a ella.
Byakuya- dijo la peli azul- desde cuando esta acá- pregunto.
Vine antier por la noche- respondió animado- estar acá es extraño- dijo suavemente- hay mucho que aprender pero el abuelo dice que es acá donde pertenecemos y debemos de hacer de la ciudad un lugar mejor.
Lo sé, yo nunca había estado acá- dijo seria- te quedaras a vivir acá- pregunto seria.
Se supone- dijo encogiéndose de hombros- tú te quedaras- pregunto con cuidado.
No lo sé- dijo frunciendo el ceño- acá hay demasiadas personas- dijo algo incomoda y los dos rieron ante lo evidente- creo que estaremos acá hasta que Shutara-san se recupere.
Oye- dijo animándola un poco- podemos estudiar juntos en la biblioteca y luego buscar un lugar donde entrenar- dijo sonriente.
No creo que pueda entrenar contigo- dijo un poco avergonzada- estoy castigada hasta nuevo aviso.
Castigada- pregunto el joven Kuchiki- que hiciste- dijo intrigado- espera, los monjes pueden hacer eso- ante ese comentario los dos rieron.
La peli azul se encogió de hombros- utilice mis habilidades de combate de forma incorrecta- dijo suavemente.
Byakuya se quedo mas intrigado pero no iba a presionar demasiado o mostrarse tan curioso- bueno me imagino que con quien las ocupaste se lo merecía- bufo levemente- debo ir a ver a mi abuelo- antes de irse dijo- por si quieres pasar el rato entretenida pasó en la biblioteca por las tardes.
Gracias- dijo Soi Fong viendo como el joven Kuchiki seguía su camino, era bueno ver caras conocidas pero también eso le dada entender que pronto también podía encontrarse con la morena, metida en sus pensamientos siguió su camino hasta llegar a las puertas de la cocina, se quedo ahí por un momento aspirando el olor a comida que la hacían sentirse en casa, abrió la puerta y entro con una sonrisa en su cara lista para degustar un rico y sabroso desayuno- Kirio-san- llamo rápidamente a quien preparaba mil y una cosas en la cocina, mientras veía que habían más personas en la cocina ayudándole.
Lo sé, acá tengo tu desayuno- dijo Kirio tomando un plato que tenia a un lado y se lo dio a su pequeña niña- tardaste un poco, espero no esté frio- dijo casi regañándole- ahora ve y come algo.
Gracias- dijo sonriente, fue a una mesa que parecía ser la única donde no había nadie pelando verduras o preparando algo, tomo asiento y estaba por comenzar su desayuno cuando vio que alguien colocaba una taza de té a su lado, se giro para dar las gracias y se quedo ahí con la palabra en su boca.
Una sonriente Yoruichi había llevado el té de Soi, desde la mañana había estado ayudando en la cocina con su madre primero por pasar el tiempo ocupada y segundo para ver a la peli azul que sabia pronto aparecería y aunque no sabía cómo sería su encuentro ella lo único que deseaba era verla- hola Soi, que bueno verte- dijo con una pequeña sonrisa.
Soi se tenso ante la sorpresa de ver a la morena y más que ella mismo le estuviese sirviendo parte de su desayuno- hola- respondió suavemente- gracias por el té.
De nada- respondió la morena- puedo sentarme contigo.
Soi miro de soslayo hacia Kirio que para su incomodidad la observaba así que no había forma de negarse- claro- respondió suavemente y vio como la morena se sentaba frente a ella y ella seguía con su desayuno.
La última vez- dijo la morena vacilante- no te despediste de mí.
No lo creí necesario, además usted sabia que partiríamos- dijo Soi fríamente tratando de terminar su desayuno lo más pronto posible la situación se estaba tornando insoportable para ella, por un lado al ver a la morena frente a ella y ver esos ardientes ojos color oro mirándola como lo hacía en ese momento, le llamaba a abrazarla y besarle pero…también sentía el dolor del rechazo, por mas amor que le tuviera ahora su orgullo no le dejaba sucumbir a ese sentimiento, además aun no era tiempo para eso todo estaba a punto de cambiar, sus vidas, su manera de vivir no sabía que les traería el futuro
Soi…yo- suspiro- debes entender….
La peli azul se levanto de la mesa terminando su desayuno de manera rápida- yo lo comprendo muy bien, no son necesarias más explicaciones Yoruichi-sama – dijo con una media sonrisa, dando a denotar el respeto por alguien de mayor edad, algo que fue como un balde de agua fría para la morena- si me disculpa debo ir a ver a Shutara-san.- tomo sus platos y los llevo hacia donde eran lavados, se despidió de Kirio y salió así no más.
Yoruichi aun no podía creer que le hubiese hablado como alguien con la cual no tenía más relación que de cordialidad, suspiro…
Debes darle tiempo- dijo suavemente Kirio quien había visto todo desde la cocina- ella es muy orgullosa y lo mejor será que dejes pasar el tiempo, ella aun es inmadura.
La morena sonrió levemente a la monje- gracias Kirio-san, lo tomare en cuenta- dijo y después de un largo suspiro se dispuso seguir ayudándole a su madre en la cocina, por mucho que quisiera cambiar las cosas ahora solo debía esperar a que el tiempo les muestre si deberán estar juntas o no, aun así ella cumpliría su promesa y esperaría.
El tiempo seguía su curso y como era de esperar Shiro y Shutara se recuperaron por completo, Ginrei, Ishin, los monjes lograron ordenar a los refugiados en sus respectivas tierras, las personas de la ciudad vieron con agrado que hasta ahora nadie en particular tomara el poder y a la vez sabían que los monjes eran justo y no les importaba esas cosas como el poder o la riqueza, algunos que estabas presos injustamente fueron liberados y otros recibieron su sentencia como lo establecía la ley, Baraggan fue juzgado a purgar una pena de cadena perpetua en prisión, algunos de sus hombres de más confianza también fueron puesto en prisión con condenas muy considerables.
Después de que las tierras fueron devueltas a sus respectivos dueños, cada uno hizo por construir sus casas o en otros casos reconstruir, para sorpresa de muchos en el cuarto frente a la bodega de armas en el castillo guardaba todo los tesoros que Baraggan y Nnoitra habían robado y arrebatado del pueblo, todo aquello que habían saqueado despojado de aquellos que habían matado, Soi había recibido con un poco de sorpresa y confusión las tierras que pertenecían a su familia pero al saber que el consejo de monjes y del pueblo habían llegado a la brillante idea de que los monjes del Monasterio del alma residieran en el Seireitei para aprovechar su sabiduría y enseñanzas, tomo para bien hacer una casa para que todos vivieran ahí y así la clínica se trasladara ahí para que no todo estuviese centralizado en el Monasterio del Gotei, fue así como sus vidas comenzaban de una manera diferente.
Al paso de cuatro años el Seireitei era una ciudad que progresaba, los monjes de lado de algunos ciudadanos habían hecho una fuerza para gobernar y que los años pasados fuesen olvidados, Ishin y su familia volvieron a ser aquello por lo cual eran famosos y conocidos, los encargados de los juegos pirotécnicos y otras cosas más, por su parte Ginrei volvió a reconstruir su villa una enorme extensión de tierra donde se cosechaba y se hacia la apicultura el palacio fue reducido a prisión y cuartel de las fuerzas de orden como se les había llamado todos estaban bajo el mando y aprendizaje de Ōetsu, Shutara y Takumi, por otro lado la familia de el prominente Kyōraku Shunsui había prosperado haciendo el mejor fabricante y proveedor de sake y te de la región, mientras su amigo y compañero de crianza y educación había comenzado una academia donde se educaban la mayoría de los jóvenes, asistida por el monje Sasakibe, Shiro volvió a levantar el negocio del cual había pasado de generación a generación en su familia, reconocidos por la herrería y la fabricación de armas, para muchos era el comienzo de la prosperidad y para otros de una nueva vida.
Yamamoto Genryūsai aun seguía vivo y siendo la cabeza dominante en el consejo de gobierno, temiendo no poder seguir en ese trabajo cuando su vejez fuese un problema había dado una idea de buscar un sucesor para cabeza del consejo, mientras tantos los jóvenes cadi día aprendían mucho mas Yoruichi había sido enseñada por Sasakibe en lo cultural, junto con Byakuya, Soi Fong había terminado la enseñanza completa de los monjes ya como lo venía haciendo de Tenjirō, Shutara y Ōetsu, para molestia de muchos ella y Shutara se fueron por espacio de un mes a su viejo monasterio para terminar su entrenamiento especial, cuando hubieron regresado Soi tuvo que empezar un régimen de educación con Sasakibe, también hizo un curso de sobrevivencia medica enseñada por Unohana Retsu.
Soi y Yoruichi habían tenido muchos otros encuentros, para extrañeza de todos ellas ahora parecían un poco distantes Shiro se lo atribuía a la diferencia de edad, pero Minako lo sabía muy bien y Kirio igual, pero habían decidido que ellas debían de resolver lo que tuviesen que resolver, para molestias de todos habían llegado la etapa en que cada quien decidirían que hacer con sus vidas o que rumbo debían tomar, Yoruichi había decidido seguir el negocio de la familia y estar alejada de todo lo que su padre estaba orgulloso y empapado que era la política, Byakuya parecía estar feliz con ser parte de la corte y se había preparado para eso, el deseaba ser parte del consejo cuando fuese mayor y eso era lo que había decidió, por su parte para molestia de Kirio Soi Fong tomo forma parte de los agentes de orden, mas cuando supo que se estaba formando un nuevo grupo elote para el cuidado de miembros del consejo y personas prominentes de la ciudad, todos habían crecido y ahora la vida tomaba mas protagonismo pues de lo que ahora hicieran dependía su futuro y felicidad.
Bueno...hasta el otro capitulo, gracias por leer.
