Resumen:Los monstruos son reales y uno de ellos en particular cubrirá toda la ciudad con un manto oscuro provocando que la humanidad se vea bajo una gran amenaza que los dañara irreparablemente. Las esperanzas se pierden, las mentes se destruyen y este monstruo hará lo que sea por salvar al mundo de sí mismo sin saber que en realidad lo está destruyendo. Clarke Griffin intentará por todos los medios mantener la luz encendida dentro de la oscuridad, pero cuando las sombras lo cubran todo a su paso, ella descubrirá secretos que jamás creyó posibles de existir. Ahora, con las horas contadas, todo lo que puede hacer para detener a la gran amenaza se verá reducido a nada si pierde el camino que la ha llevado hasta donde se encuentra de pie ahora. El mundo peligra y su propia mente, ya perdida en las sombras, deberá ser recuperada por el deseo de sobrevivir y de proteger a otros.
~ Disclaimer: The 100 es una serie de ciencia ficción y drama creada por Jason Rothenberg y basada en la novela escrita por Kass Morgan.
~ OSCURA PESADILLA ~
14
Resultado científico
Lincoln corrió por el bosque con pistola en mano, detrás de él Bellamy y Monty se encontraban corriendo y delante estaba Octavia. Los cuatro se encontraban alerta, buscando a la criatura o a la persona que se estaba escapando de ellos.
Estar con el equipo Skaikru le traía algunos recuerdos del pasado, antes de que tuviera que mudarse a Europa, específicamente Londres. Él era originario de America y había trabajado para Arkadia en el Equipo B, pero luego de una exitosa misión, los superiores pensaron que sus grandes habilidades servirían en Phoenix así que le ofrecieron la oportunidad de trasladarse.
Para él no había sido fácil aceptarlo, sobre todo porque además de que su vida completa estaba en Polis, su novia trabajaba en Skaikru, pero ella lo apoyo con el traslado. Octavia era todo menos egoísta. Aunque sabía que era doloroso para ambos esa separación, lograban mantener su relación y dentro de unos meses cumpliría un año del traslado. Todos los fines de semana volvía a Polis para estar con ella, sobre todo en fechas especiales y los feriados largos eran bien aprovechados.
Conoció a Octavia un par de años atrás cuando Skaikru y el equipo B trabajaron juntos para detener a unos científicos que estaban locos de atar, definitivamente lo estaban, porque querían liberar un virus por todo el país. No podía negar que había quedado cautivado desde el primer momento por la chica de cabellos negros. Era rebelde, pero todo lo que hacía era proteger a los demás. Tenía el alma de un guerrero, aun la tenía.
La amaba.
Octavia grito y lo siguiente que él supo fue que la muchacha se había arrojado encima de la persona que estaban siguiendo. Él se detuvo en seco mirando con sorpresa una figura camuflada con hojas y barro, retorciéndose en el suelo, mientras Octavia estaba sobre ella intentando sostener sus manos para que se quedara quieto.
Por un momento Lincoln olvido que la chica frente a ella tenía una tendencia rebelde para hacer las cosas y por tanto parecía pasmado ante la escena que tenía enfrente. Fue cuando Monty y Bellamy corrieron hacia Octavia y la persona en el suelo que salió de su trance para mirar a sus compañeros quitar a Octavia de encima del hombre y tomarlo a él de los hombros.
– ¿Estás bien? – Lincoln se le acercó rápidamente a ella.
Octavia asintió mientras miraba hacia el hombre. Sí, definitivamente era un hombre.
Debajo de todo ese lodo y las hojas de los árboles pegadas a su rostro, él vio a un hombre claramente, con ojos rojos inyectados en sangre y una mirada vacía que dejaba ver el alma salvaje que le pertenecía a él. Se retorcía de un lado a otro, Monty lo tenía sostenido con los brazos por la espalda y Bellamy movía una mano delante de su rostro, pero parecía que él no podía verlo.
– ¿Qué diablos?
– Es lo mismo que en Crossland – Octavia dijo sorprendida – La persona que nos atacó se veía igual. No escuchaba razones y parecía fuera de sí. Él también.
– Lo llevaremos a la Arkadia para que le hagan pruebas – Bellamy dijo con firmeza – Es posible que este drogado
– ¿Qué clase de droga es tan potente como para hacerle esto a un hombre? – Lincoln dio un paso enfrente – Normalmente con una sobredosis debería estar muerto
– Si no se queda quieto jamás podremos llevarlo – Monty molesto porque el hombre seguía forcejeando. Bellamy dio un paso y golpeó la parte trasera de la cabeza del hombre con la empuñadura de su pistola dejándolo inconsciente. Luego se volteó a mirar a los demás.
– Carguémoslo para irnos.
Lincoln alzó las cejas sorprendido ante la brusquedad del muchacho.
– Así es como se hacen las cosas aquí – Octavia lo miró con orgullo mientras palmeaba su hombro con una sonrisa.
Rascó su nuca mirando hacia Monty y Bellamy cargar entre los dos al hombre que estaba inconsciente y luego miró a su novia de regreso sacudiendo la cabeza.
– Realmente creo que las cosas imprudentes se hacen aquí.
– Oh, relájate, estarás a la altura – Sonrió ella.
Lincoln camino de regreso hacia donde se encontraba el equipo de la Arkadia recogiendo los cuerpos y tomando fotos de lo que quedaba debajo de estos.
– ¿Estamos listos para volver? – Abby miró a los chicos y luego vio el cuerpo que ellos cargaban. Lincoln se apoyó en un pie mientras miraba incomodo a la mujer, Bellamy gruñó mientras esposaba al hombre y lo lanzaba a la camioneta. Sin saber que hacer o decirle a la doctora, espero a que alguno de los otros jóvenes hablara – ¿Debo preguntar?
– Te lo contaré en el camino – Octavia dijo mientras caminaba hacia la camioneta.
– Solo digamos que esto va a ser más importante de lo que parece – Bellamy dijo mientras subía la asiento del conductor.
– Si a nadie le importa – Lincoln miró a Abby – Me gustaría poder ayudar cuanto sea posible en este caso. Prometo que lo que pase aquí será confidencial y no le diré a nadie
Abby torció los labios pensativa – Si fuera por mí yo te lo permitiría y Octavia dijo que Clarke lo permitió…
– Clarke permitió que viniera a la escena del crimen – Lincoln dijo con calma y serenidad – pero no que fuera participe de la misión
– Estoy segura de que a ella no le importara – Octavia se encogió de hombros.
– De todos modos, Kane es quien debe decidir – Abby frotó su mentón – No creo que se oponga si Clarke lo pide
Sonrió ligeramente. Lincoln asintió una vez y luego vio a Octavia respirando hondo.
– Me gustaría estar presente durante este caso – Él murmuró – Parece importante y no quisiera que estés sola en esto
– No lo estoy – Ella sonrió – Los tengo a ellos y a ti. Gracias. Clarke dijo que podías estar presente durante la escena del crimen, la cual es la misión, así que apeguémonos a eso de momento, ¿sí?
Él asintió. Subieron a la camioneta para poder dirigirse de regreso a la Arkadia. Durante el camino, Lincoln mantuvo silencio mientras los jóvenes parecían comentar entre ellos sobre el caso.
Tardaron casi una hora en llegar a la Arkadia y la melancolía con la emoción mezclada que sintió al entrar en el edificio fue bastante grande, aunque eso no le hizo sentirse nervioso. Recordaba aquellas ocasiones en las que llegaba de su casa al trabajo, siempre tranquilo, y al presionar el número 13 del ascensor todo parecía moverse tan lento y atrás en el tiempo. Era como regresar a cuando todavía trabajaba ahí, antes de que fuera transferido.
Ansiaba ver y saludar a sus viejos compañeros, hablaban constantemente por celular, pero no era lo mismo que estar frente a frente. Estrechar manos, dar unas palmadas y tomar algunas copas juntos.
– Hey, volvieron – Raven los señaló con sorpresa, la muchacha estaba saliendo del laboratorio y lo primero que hizo fue abrazarlo a él con fuerza, por supuesto él aceptó el recibimiento – Wow, hace tiempo que no te veo
– Lo mismo digo – Él sonrió – Wow, este lugar no ha cambiado en nada
– Qué puedo decir, la remodelación no es lo nuestro – Se rió Raven antes de mirar a los demás – Y trajeron los cadáveres, bonito…
– Tenemos más que solo cadáveres. Encontramos una pista de lo que podría estar haciendo Alie – Bellamy dijo con tono serio – ¿Dónde está Clarke?
Raven hizo una mueca, casi contrayendo los músculos de la cara. Eso no era un buen presagio. Él vio a sus amigos mirar a la muchacha, ansiosos por oír la respuesta, pero la morena parecía considerar sus palabras antes de responder.
– Kane se la llevó hace como una hora más o menos.
– ¿Cómo que se la llevó?
– No tengo ni idea, solo sé que se la llevó y me dejó a cargo.
– Ella morirá – Octavia resopló – En fin, fue un placer conocerla. Tenemos trabajo que hacer
– Sea cual sea la razón por la que Kane se la ha llevado, seguro volverá – Monty dijo con calma, intentando ser razonable – Él no la sacaría del equipo y mucho menos la echaría de la Arkadia. Sabe muy bien cómo es ella
Raven asintió con una mueca antes de fijarse en los cuerpos cubiertos por una manta que estaban subiendo por el otro elevador. Cubrió su rostro con una mano, al igual que todos los agentes y luego miró hacia los demás.
– Hey, ustedes tienen un ascensor propio para que esto no suceda – Raven gruñó mientras se alejaba lo más posible de los cuerpos que estaban cerca.
– Nuestro ascensor está en mantención – Abby sacudió la cabeza mientras le pedía a los demás agentes llevar los cuerpos hacia su área médica – Créeme no quisiera tener que hacer esto aquí
– Está bien. Abby quiero que tengas las respuestas lo más pronto posible – Raven dijo señalando mientras volvía al laboratorio – Los demás, tenemos las declaraciones de los niños que estuvieron, Clarke las tomó todas antes de irse y tiene una teoría bastante conspiratoria. Relájense, yo creo que ella estaba un poco cansada después de su charla con Kane y por eso estaba haciendo conspiraciones
– Es lo que menos me preocupa – Octavia dijo con calma – Sabe cuidarse sola, pero en cambio nosotros tenemos seis cuerpos y un inconsciente, cortesía de Bell
– Se retorcía demasiado como para permitir que lo subiéramos de esa manera a la camioneta – Bellamy sacudió la cabeza – ¿Qué hay de las declaraciones?
– Cuento corto: los niños encontraron los cuerpos cuando uno de ellos tropezó con uno, pensó que era una raíz de árbol. En fin, el cómo o por qué lo encontraron es lo de menos – Raven dijo con seriedad – Lo que importa es en dónde lo encontraron. Hice mi parte del trabajo e investigue de acuerdo a lo que Becca me envió en su correo y resulta ser que tenemos diez personas desaparecidas, las cuales podrían ser seis de nuestros cuerpos encontrados, pero eso no es todo – La joven chaqueó los dedos – Estas diez personas desaparecieron en una zona de camping, la cual se encuentra a un kilómetro de donde los encontraron
– ¿Esto cuando sucedió?
– Un año atrás – Raven explicó señalaba los rostros en los monitores – Todos ellos, y cada uno, desapareció sin dejar rastro. Se creía que habían sido animales salvajes, es por eso que unos meses después dejaron la búsqueda y clausuraron la zona.
– Esto no tiene nada que ver con animales – Monty sacudió la cabeza – Los animales no habrían enterrado sus cuerpos, y si todos desaparecieron al mismo tiempo, por qué algunos parecen más descompuestos que otros
– Ese es el por qué – La joven asintió.
Lincoln se cruzó de brazos con curiosidad mientras esperaba a una respuesta – Becca nos envió las coordenada, porque definitivamente lo que les paso a ellos no es obra de un animal, sino de Alie.
– Creo que no deberíamos hablar de esto ahora – Monty dijo con calma y casi un susurro.
– No te molestes, Lincoln lo sabe – Octavia dijo con calma.
– ¿Se lo dijiste? – Lincoln se estremeció al ver las expresiones molestas de sus amigos con su novia. Por lo visto no estaban contentos con lo que ella le hubiera contado a sus amigos.
Enseguida comenzó una discusión sobre la imprudencia de la muchacha. Quiso decirle a sus amigos que él no le contaría a nadie sobre el secreto que mantenían, pero no tenía oportunidad de hablar. Parecían molestos y alterados, Octavia contradecía todo lo que ellos le discutían.
Estuvo a punto de decir algo, pero en ese momento las puertas del laboratorio se abrieron de golpe dejando entrar a una muy enojada Clarke. Él se hizo a un lado con sorpresa en su rostro, una pequeña sonrisa dibujándose para saludar a la chica, pero no llegó a decir nada porque justo detrás de ella Marcus Kane, el director de la Arkadia entró y cerró las puertas detrás de él.
– Hey – Bellamy se movió rápidamente hacia la chica – ¿Estás bien?
– Lincoln, es bueno verte y me encantaría charlar contigo, pero me temo que debo pedirte que salgas – Kane dijo con seriedad.
– Si esto es sobre Becca – Raven dijo con un tono resignado – Él lo sabe, Octavia se lo dijo
– Hey, es mi novio y yo elijo que ocultarle o no ocultarle.
– Se supone que es confidencial – Monty dijo molesto. Y nuevamente empezó la discusión entre los tres jóvenes. Él realmente quiso salir de ahí, no se sentía bien en el medio. Por un lado estos tres jóvenes peleando, por el otro Clarke parecía querer matar a Kane y por un tercero Bellamy estaba listo para apoyar el lado que más le convenía –en ese momento no parecía ser su hermana.
– ¡Chicos! – Kane alzó la voz, pasaba una mano por el rostro, cansado y seguramente molesto de tener que lidiar con jóvenes como si fueran adolescentes – Se acabó. Basta de pelear.
– ¿Dónde fueron? – Raven se cruzó de brazos mirándolo molesta – Nos hemos estado atiborrando de trabajo sin ella aquí. No te la puedes llevar así como así. Necesitamos que patee un par de traseros para encontrar al culpable de nuestro caso
– Hye, yo puedo patear esos traseros también – Octavia dijo molesta – Es la parte divertida de mi trabajo
– Por favor, basta con las peleas – Kane dijo molesto. Camino hacia los monitores, colocándose de espaldas a esto y de manera en que tenía un plano de toda la habitación. Lincoln dio un paso hacia atrás.
– No debería estar aquí – Lincoln dijo – Prometo que no diré a nadie, pero tal vez lo mejor sea irme
– Ya no importa si te vas a o no – Clarke dijo molesta pasando la mirada de él hacia Kane – Lo que importa es que acabo de perder una hora de mi vida por nada
– Clarke… – Kane habló con calma.
– Necesitamos detener a Alie cuanto antes y lo sabes. Solo existe una manera de lograrlo y no quieres acceder a ella – Clarke alzó la voz molesta. El muchacho se estremeció ante un brutal ataque de rabia bien manejado por parte de la muchacha. Kane, por otro lado y muy a diferencia de él, se mantuvo sin flaquear ante su tono de voz.
– Creía que habíamos entendido la situación.
– No, tú pensaste eso, yo no – Clarke dio un paso por delante, apoyó ambas manos sobre la mesa – Alie es un peligro, Kane, y la única persona capaz de rastrearla se encuentra encerrada en su propia casa por el Arca. ¿Cómo esperas que detengamos a alguien que viene declarando la guerra desde hace más de trece años si no podemos acceder a todos nuestros recursos?
– Alie podría estar esperando el momento más oportuno para atacar – Raven dijo con calma – Es decir, ya está haciendo su movimiento, ¿no? Becca nos envió las coordenadas de seis cuerpos encontrados y guardan relación con Alie. Abby se está encargando de la autopsia y la traerá en cualquier momento.
– Esto no es un juego, chicos.
– No, lo que no es juego es que esperes a que nos quedemos aquí realizando las misiones que Becca nos envía como si fuésemos burros de carga – Octavia dijo molesta.
– Una bomba nuclear casi mata a todo el país – Clarke dijo entre dientes – ¿Acaso se tiene que repetir eso para que entres en razón y saques a Becca de su encierro? Porque si ella perdió una vez, te aseguro que no lo volverá a hacer. Todo el mundo aprende de los errores
Hubo un silencio en la habitación. Lincoln miró al grupo de muchachos, preguntándose si debía dar su opinión o simplemente guardar silencio. Como un hecho real, él no era parte de Skaikru, ni siquiera de la Arkadia, pero se había visto en vuelto en el caso principal de Skairu debido a que Octavia se lo contó todo. No era que quisiera culparla por ello, de hecho estaba agradecido de que se lo contará porque aquel caso parecía más complejo que buscar a un asesino serial en Londres que se hacía pasar como un descendiente de Jack el destripador. Sus casos parecían sacado de un libro, pero Skaikru lidiaba con un verdadero terrorista, por lo que estaba escuchando y por lo que había escuchado.
– Acéptalo, Kane, no podemos trabajar a medias – Bellamy dijo, parado cerca de Clarke y cruzado de brazos, el muchacho comprendía los sentimientos de enojo de la joven, al igual que el resto de sus compañeros lo hacían.
– No puedo hacer nada por Becca – Kane dijo con seriedad – pero podemos detener a Alie si nos lo proponemos
– Ahórrate la charla de compañerismo – Octavia gruñó – Por qué Alie le pondría una droga a un hombre sin matarlo en el proceso
– Yo creo saberlo.
Una voz provenido detrás de él y todos se voltearon hacia la puerta de la entrada del laboratorio. Lincoln observó a la doctora Griffin parada en la puerta, sosteniendo una carpeta azul en sus manos y una mueca en su rostro que le hacía parecer arrepentirse. Él se hizo a un lado, permitiendo que la mujer cerrara la puerta y se adentrara en la sala. Ella camino hacia el pilar central de la habitación y sobre el tablero que contenía el teclado táctil de la mesa dejo la carpeta.
– He analizado todo con la ayuda de otros forenses y tenemos una respuesta sobre lo que podría estar sucediendo.
– ¿Qué es? – Clarke preguntó con seriedad.
Abby abrió la carpeta dejando ver las fotos tomadas de los cuerpos. Lincoln tomó una en sus manos observando la piel pálida de las víctimas, incluso en las fotos parecía más pálida de lo que realmente era, la espuma saliendo de a boca de uno de los cuerpos, los ojos blancos y perdidos en la nada. Cuerpos desnudos.
– No fue fácil – Ella respiró hondo – y es probable que necesiten una mente abierta para entender esta situación
– Abby, no creo que sea el momento – Kane la tomó de los hombros.
– Oh no, déjala hablar – Clarke entrecerró los ojos – Después de todo, aquí estamos de nuevo, ¿no? Las únicas dos personas en las cuales podíamos confiar y ocultaron la información más grande de todos los tiempos
Lincoln vio a sus compañeros hacer una mueca contrayendo el musculo del cuello, desviando la mirada para no quedar en medio de la situación. Por alguna razón que no llegaba a comprender podía sentir la incomodidad que provocaban las palabras de la muchacha rubia. Quizá era el ambiente o quizá eran las miradas de sus amigos, pero fuera lo que fuese, definitivamente estaba ahí haciéndose presente frente a ellos.
– ¿Qué tienes para nosotros? – Pidió después de un momento de silencio.
– Hice exámenes a todos los cuerpos y al cuerpo que Bellamy consiguió de quien los ataco en Crossland. Nos tardamos, pero identificamos a las víctimas y resulta ser que las ocho víctimas que tenemos ahora en nuestro laboratorio son ocho de los diez guardabosques desaparecidos – Abby dijo enseñando las fotos – Los análisis de sangre muestran una sustancia que contiene la mezcla de varias drogas y analgésicos. En su mayoría son imposibles de detectar o siquiera identificar, pero gracias a la espuma que salía de la boca de uno de los cuerpos logramos identificar la gran mayoría de estas sustancias. No podemos recreearla, pero podemos hacer una estimación de cual es la función para alguien que se la inyecta
– ¿Volar sobre las nubes, no será una de ellas? – Octavia se cruzó de brazos.
– No, ni de cerca – Sacudió la cabeza la doctora – El hombre que trajeron del bosque ha despertado y le hemos hecho algunos análisis de sangre. Es demasiado violento y no parece escuchar nuestras voces, no pudimos hacer un análisis completo, pero estamos un noventa por ciento seguros de que a este hombre se le ingirió la misma droga. De momento la hemos llamado Droga X. Por lo visto, lo que hace al ser ingerida, es cambiar todo el ADN molecular de una persona y afecta directamente a cerebro. Aquellos que la ingieren se vuelven menos autónomos, salvajes, y matan a cualquiera que se encuentre en su camino. Eso es en palabras sencillas y menos científicas
– Me gusta que hable así – Monty asintió con un susurro.
Lincoln asintió también, agradeciendo no tener que escuchar un montón de verborrea científica que no podría entender ni en un millón de años y luego, cuando el doctor terminara de hablar, pedirle que lo explicara de nuevo pero en un idioma que fuera capaz de entender.
– ¿Entonces, como esto es importante? – Bellamy preguntó.
– La creación de esta droga sobre pasa nuestras máquinas, en otras palabras, quien la creo tiene un equipo que supera el nuestro o un cerebro más avanzado.
– Alie – Clarke dijo con seriedad.
– Exacto, pero no es todo – Abby señaló las fotos – Estas personas solo pueden oír una voz, solo siguen las ordenes de una persona, y es, por lo que podría inferir, la primera voz que oyen tras haber obtenido la droga en su sistema. Por otro lado, seguimos investigando más sobre esto, no podemos estar seguros, pero por lo que vemos es posible que sea cierto. Él oye nuestras voces, reacciona a ellas, pero al mismo tiempo es como si no habláramos o como si le molestara nuestro timbre de voz, es por eso que nos hace pensar que la única persona a la que ellos responden a la que le haya hablado primero
– ¿Una sola dosis causa todo esto? – Monty alzó las cejas con sorpresa y temor mezclados en un solo lugar: su rostro.
Abby sacudió la cabeza en respuesta – Debido a que nuestro equipo no es capaz de captarlo, es imposible saber cuánto es lo que se debe ingerir para que esto suceda, pero creemos definitivamente que ellos obedecen a la primera persona que escuchan tras haberla ingerido. Lo que no sabemos es cuánto control tienen sobre sí mismos al momento de que esto suceda.
– En resumidas cuentas, tenemos diez guardabosques desaparecidos, seis de ellos fueron encontrados – Raven dijo con seriedad – Faltan dos...
– ¿Cuál es la causa de muerte, una sobredosis? – Octavia alzó la ceja.
– Lo dudo – Abby dijo con calma – Esto va a sonar extraño, pero la causa de muerte es la falta de la droga. Una vez que es ingerida, el cuerpo humano se nutre de ella, por tanto es necesario que cada cierto tiempo la ingiera. Esto no es más que una teoría basada en los análisis de sangre que hemos hecho, no podemos probarla, no sin tener un sujeto de pruebas y no podemos arriesgarnos a arruinar alguna vida de esta forma, por lo tanto podemos decir que es lo único que tenemos de momento. La X tiene demasiadas incógnitas para nosotros, es tan misteriosa y el hecho de que lográramos extraer este tipo de información en tan poco tiempo no quiere decir que lo hayamos descubierto todo al cien por ciento, ni siquiera puedo decir que lo hicimos un diez por ciento. No tenemos el equipo adecuado ni sabemos cómo fue creada en primer lugar
– Esto es lo que Alie quería – Clarke señaló las fotos con las yemas de sus dedos, formando una especie de araña sobre la mesa – Que la humanidad se destruyera a sí misma. Becca dijo lo mismo cuando hablamos
– ¿Sigues pensando que podemos lograrlo sin Becca? – Raven alzó una ceja hacia Kane – Porque ella está un paso por delante de nosotros y no solo en información, sino en Alie
– Creo que podemos hacerlo mejor que esto – Octavia dijo con calma – Concuerdo con la princesa, necesitaremos a Becca. Ella y Raven lograran encontrar toda la información sobre Alie que necesitaremos
– No puedo conseguir que el Arca deje en libertad a Becca – Marcus sacudió la cabeza.
– No quiero meterme en esto, pero si esta mujer, Becca, es tan importante para la misión, ¿no debería el Arca permitirlo? – Lincoln preguntó con calma – Después de todo, se trata de la salvación humana
– El Arca no puede permitir que Becca salga del arresto, para ellos, Becca trabaja con Alie.
– Porque es su creadora – Raven explicó.
– Si el Arca no confía en Becca, ¿Por qué aceptaron tu petición de mantenerla con vida y arrestada en su casa? – Monty alzó una ceja.
Kane respiró hondo – Eso se debe a que durante la pelea contra Alie, Becca estuvo de nuestro lado, lo que demostraba que no trabajaban juntas, pero para el Arca no era suficiente prueba por tanto la iban a condenar a sentencia de muerte. Intervine justo a tiempo, recordándoles que su relación era de creador-creación, no más allá de eso, no trabajaban juntas y logré convencerlos de que no la sentenciaran a muerte, pero la arrestaran en su casa. Por desgracia, Becca no tiene privilegios de libertad.
– Nadie conoce a Alie mejor que Becca – Clarke murmuró mirando a Kane – Tenemos que detenerla, Kane…
– Lo siento, Clarke, pero no podemos sacar a Becca de su encierro.
Clarke apretó los puños. Lincoln miró al resto de sus compañeros, acarició el brazo de Octavia, pudiendo ver que se encontraba frustrada. La muchacha tenía serios problemas para obedecer a la autoridad, rara vez hacía caso a quienes le daba órdenes y en su mayoría siempre se quejaba de ello. Jamás fue una fiel seguidora de los líderes.
El silencio que hubo en la habitación era brutal, casi se podía oír el suave y delicado tintineo de una aguja caer contra el suelo, lo que en realidad era bastante extremista considerando que ese tipo de sonidos son casi imperceptibles para el oído humano.
– Kane, volveré a decirte esto una vez más, porque realmente ya me tiene aburrida el tema – Clarke respiró hondo, la muchacha no parecía enojada, pero tampoco contenta. Lincoln sintió que lo que estaba por oír no le iba a gustar para nada – Consigue la liberación de la orden de arresto de Becca… o yo terminó aquí con esto. Es tu decisión, no la mía
– ¿Abandonaras por algo que no puedo hacer?
– No, abandonaré por algo que no quieres hacer. Te lo dije, no hagas que me arrepienta de trabajar para el Arca cuando no son capaces de velar por todos los humanos, incluso aquellos que consideren criminales. – Ella sacudió la cabeza. El ambiente parecía tenso de pronto y la tranquilidad con la que hablaba Clarke no era nada reconfortante como debería serlo – Yo no voy a trabajar para alguien así, ni con alguien así
– Clarke – Abby dijo con sorpresa. La muchacha dio tres golpes en la mesa con su dedo índice, sacudiendo la cabeza y luego salió del laboratorio mencionando algo sobre un descanso.
El silencio se prologo por más tiempo. Lincoln pudo ver la expresión, no de asombro de Kane, pero sí de preocupación. Como ella insinuó, definitivamente ya se lo había dicho antes, por tanto para él no debía parecerle extraño que lo repitiera.
De lo que Lincoln conocía a Clarke, sabía que la muchacha no era de abandonar las misiones y si en este momento estaba sucediendo, hacía que se sintiera incómodo y nervioso, porque quería decir que la situación escapaba del control de Clarke, algo que casi nunca sucedía, y cuando sucedía, ella presionaba para conseguir lo que quería.
– Bueno, si ella renuncia – Octavia dijo de pronto intentando bromear, pero su tono de voz era tan serio que conseguía el efecto contrario – Nos quedamos sin líder, pero más que eso, nos quedamos sin un pilar en este equipo
– Bueno, será interesante ver qué sucederá luego – Raven dijo mientras miraba los datos que Abby le había entregado – Veré qué más puedo encontrar sobre este caso
– Gracias, Raven – Kane asintió mientras miraba el camino que Clarke había recorrido para marcharse – Estaré en mi oficina si necesitan algo
Lincoln respiró hondo, mirando sus manos en un intento de distraerse. Los dos adultos abandonaron la habitación dejando a los jóvenes ahí envueltos en sus propios pensamientos, él no tuvo la oportunidad de comentar lo que estaba sucediendo porque enseguida ellos se pusieron a trabajar.
– ¿No están preocupados de que vaya a renunciar? – Preguntó frunciendo el ceño.
– No lo hará – Raven dijo con calma mientras tecleaba – Solo está amenazando a Kane
– Nadie se preocupa más por la protección de las personas que Clarke – Octavia asintió – Esto no ha sido nada, la he visto enojada y exigir más que solo esto, créeme, estará bien. No va a dimitir
Lincoln asintió, pese a que en realidad a él le parecía algo bastante fuera de lo normal. Por alguna razón él creía que ella realmente estaba hablando en serio.
– No te preocupes, encontraremos la manera de salir de este problema – Octavia le sonrió – pero hasta entonces, estás atrapado en el medio
– Esto no es lo que imagine cuando quise venir de visita – Él suspiró sacudiendo la cabeza.
– No, imaginaste un pollo a las brasas con unas papas fritas y una malteada, listo para poder almorzar hoy – Ella sonrió – ¿Nos vamos a almorzar?
– Es medio día – Bellamy frunció el ceño.
– ¿Quién eres, el padre tiempo? – Octavia alzó una ceja.
Lincoln suspiró mientras miraba las imágenes en el monitor. Diez rostros de personas desaparecidas, podrían haber sido amigos suyos o amigos de sus amigos, solo eran diez personas y aun así se sentía un gran pesar con ello.
Respiró hondo mientras introducía la llave en su cerradura. Se quedó de pie durante un momento mirando su puerta de color marrón rojizo. Se sentía cansada mentalmente después de todo el día que había tenido y definitivamente no se sentía como para estar un momento más en la oficina. Era una pena porque ella no era de las personas que dejaban tirado el trabajo a la mitad.
– Llegaste antes – Madi dijo echándole una breve mirada hacia ella y luego volviendo a centrar su atención en su vídeo juego. Clarke la miró con calma, cerrando la puerta detrás de ella antes de dirigirse hacia la mesa americana para dejar sus cosas.
– ¿Dónde está la señora Porter?
– Dijo algo de comprar verduras para el almuerzo.
Clarke respiró hondo – Madi…
– Supongo que ya que has vuelto cocinaras tú, ¿no?
– Sé que estás molesta conmigo por lo de anoche.
– No lo estoy.
– ¿No? – Alzó una ceja sin creerle – Sé que lo estás, rompí una promesa y estás molesta conmigo. Tienes el derecho de estarlo.
– No estoy molesta contigo – La muchacha frunció el ceño mirando a su tutora – Si es solo por no haber estado aquí anoche como prometiste para enseñarme a dar patadas más fuertes – Clarke alzó una ceja, apoyándose contra el respaldo del sofá, justo al lado de la muchacha que todavía jugaba con su consola – No. No estoy molesta por eso
– ¿Entonces por qué?
– No estoy molesta – Alzó la voz, claramente molesta. Clarke frunció el ceño mientras suspiraba, rodeó el asiento y apagó el televisor de la muchacha dejándose caer a su lado.
– A mí me suenas molesta.
– ¿Por qué estás aquí? Nunca sales del trabajo temprano.
– Digamos que hubo un pequeño desacuerdo en la oficina y me vine antes – Clarke se encogió de hombros con calma – Madi, habla conmigo, cariño, qué sucede
– La señora Porter hará betarragas para el almuerzo – Ella murmuró con una mueca – Le dije que no era necesario, pero ella insistió. Dijo que haría un platillo especial y delicioso
– Ni siquiera así te las comerías
– Eso fue lo que le dije, pero dijo que conocía la receta perfecta – Ella rodó los ojos – Anoche no volviste. Abby dijo que no debía preocuparme, pero tú nunca rompes las promesas, por muy tontas y pequeñas que sean
– Oye, ninguna promesa es tonta o pequeña, lo sabes bien. Todas las promesas que te hago son igual de importantes, sin importar que tan influyentes sean o no – Ella murmuró suavemente – Madi, puedo cuidarme sola y lo sabes bien
– Eso no cambia el hecho de que en realidad estaba preocupada – Ella murmuró desviando la mirada – No solo por el hecho de que pesé que podría sucederte algo, quiero decir, después de lo del museo…
– Hey, vas a entrar a estudiar en la academia y actúas así de paranoica – Clarke se rió con burla – Así no llegarás a ningún lado
– Solo digo…
–No tienes nada de qué preocuparte y lo sabes bien, siempre estaré de regreso en casa.
La muchacha miró el control de su consola en sus manos y luego la miró a ella – ¿Bellamy y tú están saliendo? ¿Es oficial?
– Por qué de pronto tanto interés.
Ella se removió nerviosa en el sillón, mirando hacia el televisor apagado. Clarke torció los labios mientras miraba a la joven, brevemente le echó un vistazo al techo y luego sonrió.
– Sé que no suelo salir con chicos, no siempre.
– Eso está demás – Ella murmuró – Nunca sales con nadie, salvo en grupo, con amigos. Es un poco raro, porque conozco a Bellamy desde que era una niña y siempre he pensado en él como un amigo tuyo, nada más
– ¿No solías hacer esa clase de bromas? – Clarke se rió – Ya sabes, la clase de bromas que Octavia y Raven hacen
– Es influencia – Resopló la muchacha – Yo solo digo, que es extraño todo esto. Bellamy es tu amigo y ahora salen juntos, yo no sé cómo sentirme porque es…
– ¿Incomodo? Madi, no sé en qué posición estoy con Bellamy, créeme, al menos no de momento, pero si esto no te gusta…
– ¿Lo harías por mí? – La miró sorprendida – Desde que nos conocemos siempre me pones primero, incluso delante de ti, y sé que la mayoría de las citas que han tenido has terminado por mi culpa
– O porque eran perdedores.
– La mayoría no quería salir con una mujer que tiene un hijo.
– Ese es su problema – Murmuró Clarke con una pequeña sonrisa.
– ¿Y si lo que puedas tener con Bellamy no funciona por la misma razón o si él te aleja…?
– Espera, ¿de eso se trata todo?
La muchacha resopló escondiendo su rostro entre sus manos.
– Hey, no importa quién sea, nadie va a alejarme de ti, ¿lo sabes, no? – Clarke abrazó a la muchacha – Nadie puede hacerlo
Ella tragó saliva recostándose contra la mayor – ¿Podemos olvidarnos de la betarragas?
– No va a pasar – Se rió Clarke – Comer vegetales hace bien
– No lo dudo, solo digo que no tiene buen sabor.
Nuevamente se rió, abrazando a la muchacha – Tal vez podamos practicar ahora esos golpes.
– Te derribaría de nuevo.
– En mi defensa, estaba distraída.
– Últimamente siempre lo estás – Ella resopló.
– Así es el trabajo.
La puerta de la casa se abrió provocando que ambas miraran hacia la entrada donde una mujer de edad mayor, cabello largo, de color castaño con algunas mechas platinas debido a las canas que representaban una edad aproximada, cagaba con unas bolsas en sus brazos. La mujer, alzó la mirada hacia donde estaban las dos chicas Griffin, alzando las cejas sorprendida sobre sus ojos marrones y dejó las bolsas sobre la mesa americana.
– Clarke – Dijo con sorpresa – Oh, santo cielo, no te esperábamos hasta más tarde
– Hey señora Porter – Clarke saludó con una sonrisa en los labios. Se levantó del sofá y camino hacia la mujer – Gracias por cuidar de Madi está semana
– Está bien, no es ningún problema – La mujer sonrió – Es una buena chica
Clarke sonrió.
Cornelia Porter. Había sido su vecina desde antes de que se mudaran a la nueva casa. Cornelia fue la primera persona del vecindario que se le acercó a recibirlas, tenía un gran platón de ensaladas y algunos aperitivos en sus manos, era joven entonces, pero ya han pasado un par de años como para que no se notaran. Cuando Abby no podía cuidar de Madi, Clarke confiaba en la señora Porter para hacerlo, quizá porque la mujer vivía sola o porque ella misma adoraba hacerlo. En sus años de juventud, Cornelia había trabajado como maestra de escuela y tenía dos nietos mayores a Madi, por tanto la mujer realmente amaba a los niños.
– Seguro que lo es – Sonrió Clarke mirando por encima de su hombro a la muchacha que se encogía de hombros – Algo caprichosa para comer, de eso no tengo dudas
– Oh, eso es seguro, todos los niños son así – La mujer rió – Mi Alison solía quejarse de comer carne. Es una gran fuente de proteínas, pero ella decía que no era más que crueldad hacia los animales. Si la vieras ahora no creerías que es la misma chica, dice que sus propios hijos le han impuesto sus opiniones sobre la cocina que prepara
Clarke rió mirando a la muchacha que se encogía de hombros escondiéndose detrás de sofá.
– ¿Sabe qué? Porque mejor no va a casa a descansar, yo me haré cargo de ella el resto del día.
– ¿Oh, en serio? – Alzó las cejas con sorpresa – ¿Y el trabajo, está todo bien?
– Sí, solo no había nada que hacer así que nos dieron la tarde libre.
– Oh, menudo trabajo tienes – La mujer se rió – A veces parece que trabajas de sol a luna y otras que no lo haces. Ya quisiera yo tener un trabajo con tantos privilegios
Clarke rió suavemente mientras despedía a la mujer agradeciéndole los cuidados de la muchacha. Cuando cerró la puerta y se volteó a mirar a la muchacha, pudo ver una sonrisa burlona en sus labios.
– A ti tampoco te gustan las betarragas.
– Es por eso que no lo comeremos – Clarke asintió con firmeza dirigiéndose hacia la cocina – ¿Qué quieres comer?
– No betarragas, eso es seguro – Ella se estremeció – Abby también me obliga a comerlas
– Te comprendo, me hacía la misma cuando era una niña.
Madi se rió mientras caminaba hacia la cocina – ¿Estás segura de qué no tienes que volver?
– Ahora mismo no, quizá más tarde.
– Pero le dijiste a la señora Porter que te quedarías conmigo todo el día.
– Lo hice – Asintió – No te preocupes, ¿sí? Han pasado tantas cosas en la oficina que realmente no me importa faltar un día
– ¿Te sientes bien? Tú nunca te escabulles.
– Madi… olvídate de eso. Ayúdame con el almuerzo.
Clarke se volteó para no tener que mirar a la muchacha nuevamente. Pensó todo lo que había sucedido en su trabajo y sabía que si volvía nada iba a cambiar. Kane seguiría de pie con su idea de olvidarse de Becca, Clarke por otro lado creía firmemente en que no podría continuar con su misión si sabía que alguien estaba encerrada por a causa de ello.
Salvaba vidas, no las destruía. La única forma de que ella pudiera seguir con su trabajo era removiendo el arresto de Becca, lo que en realidad era más importante de lo que parecía, porque la única que podía vencer a Alie era Becca.
Ni siquiera quería pensar en la hora que perdió por culpa de Kane, ¿y para qué? Solo para llevarla a dar un paseo y explicarle que Becca estaba arrestada y no había nada que él pudiera hacer. Era más de lo mismo que hablaron en su oficina, con la diferencia que Clarke le había puesto un ultimátum.
Sabía que presionar a Kane no era cuento nuevo, él definitivamente sabía que no había nada en el mundo que hiciera que ella reiniciara, pero lo que Kane no sabía era que Clarke hablaba en serio. Si tenía que presionar a Kane de esta manera, diciéndole que reiniciaría, en lugar de hacer lo de siempre –decirle que no participaría en la misión, aunque luego en secreto estaría guiando al equipo– entonces esperaba que funcionara, porque ella siempre mantenía su palabra y renunciar no era una promesa que quisiera cumplir.
Los golpes en la puerta le hicieron salir de sus pensamientos y ella sabía (o al menos lo presentía) que no se trataba de Kane buscándola para pedirle que volviera al trabajo.
Continuará…
N/A: Bien eso es todo por hoy, espero que les haya gustado el capitulo. Nos veremos la próxima semana con más.
Se despide Lira12.
