CAPÍTULO 13

Muchísimas gracias por los reviews, en especial a Wind Love y Ocean's Whispers, de verdad que los agradezco montón, no sabéis cuanto! :3:3 Espero que os guste el capítulo, en los siguientes volveré de nuevo a Erik y Eva, pero primero quería presentar un poco la situación en el otro bando para que os hicierais una idea de cómo va la cosa xD Por cierto, se supone que la cursiva es para cuando los personajes están hablando de forma telepática, supongo que ya os disteis cuenta... pero yo lo digo por si acaso hay algún despistado xd

Bueno, aquí lo tenéis

Shizuko P.O.V

Miré el reloj nerviosa. Las cuatro y media de la tarde. Kirtash no tardaría en llegar y si todo salía como tenía pensado, sus niños no andarían lejos tampoco. Akshass apareció en la sala donde me encontraba seguido por otros dos hombres vestidos de negro.

- Ziessel..- inclinó la cabeza ante mi y lo mismo hicieron aquellas dos personas que lo seguían como si fueran sus marionetas.

- Buena caza, parecen fuertes..- Apunté mirándolos de arriba a abajo. Akshass siempre sabía muy bien a qué humanos elegir para que cumplieran con nuestras exigencias.

- Lo son. No nos perderán de vista y no dejarán escapar a los híbridos.

- ¿Cómo estás tan seguro de que van a venir?- Le pregunté dándole la espalda para mirar el móvil de nuevo. Kirtash estaba tardando... estaría enterado de todo?

- Deja de preocuparte Ziessel. Todo está controlado. Ellos no perderán de vista la entrada por si esos críos aparecen, y en cuanto a Kirtash... espero que puedas entretenerlo lo suficiente- Su rostro de hielo me miró acusador y yo no pude hacer más que asentir en silencio y dejar que se marchara.

Cinco de la tarde. Llevaba media hora metida en aquella habitación dándole vueltas a la cabeza. Necesitaba estar sola, ya tendría que soportar a suficientes humanos tras la charla, así que este era mi momento para relajarme y poner en orden mi mente. El señuelo había sido lanzado con éxito. El maldito congreso había tenido más atención mediática de la que debería haber tenido en realidad, todo gracias a mí. Aquellos niños tendrían que saber que estaba en Madrid, lista para verlos de nuevo. El plan no podía ir mal.

Un escalofrío recorrió mi espalda sacándome de mis pensamientos. Kirtash. Me levanté rápidamente y me acomodé el pelo nerviosa en un gesto muy humano. Maldita sea. Me reñí a mi misma por perder la compostura cada vez que me encontraba con él.

- Adelante- esta vez usé mi voz. Me gustaba mantener conversacions telepáticas con él. Pero en aquel ambiente prefería hablar al modo tradicional, ya me había acostumbrado.

- Buenas tardes. Siento haber llegado tarde, pero tenía unos asuntos que atender primero- estaba tenso, así que adiviné sin tener que bucear en su mente los asuntos con los que había tratado.

- Tus niños, cierto?- Me miró sombrío, había dado en el clavo- Dónde los has dejado, Kirtash? Tenía ganas de volver a verlos.

- No empieces, Shizuko. Comprende que es un tema delicado para mí - sus ojos brillaban amenazadores. Siempre que tocaba el tema de aquellos dos mocosos, se ponía a la defensiva.

- Sólo tengo curiosidad. Son los hijos del último unicornio... como mínimo deja que me interese por ellos - Me giré con elegancia dejándolo atrás y me dispuse a abandonar la habitación. No tardó en seguirme.

- Hablo en serio- Ni su rostro ni su voz daban signo de enfado, pero había algo en aquel tono que haría estremecer a cualquiera de arriba a abajo- No te acerques a ninguno de los dos, porque tendremos problemas.

Los sheks no éramos muy dados al contacto físico y, a pesar de ser humanos, Kirtash y yo preferíamos mantener las distancias tal y como hacía nuestra raza. No obstante, esta vez se atrevió a cogerme de la muñeca para arrastrarme a un pequeño cuarto que se abría en el pasillo.

- No te atrevas a ponerles una mano encima, me oyes?- Intenté soltarme asustada. Nunca lo había visto así de irritado - No eres más que una humana ahora, Shizuko, no eres rival para mi- aquel comentario me dolió en el alma, nunca mejor dicho. Sus ojos azules se clavaron en mi rostro paralizándome. Instintivamente ladeé la cabeza para romper el contacto, pero tuvo la osadía de tomarme por el mentón para que volviera a mirarle.

- Déjame... Akshass no anda lejos, no querrás que venga y nos vea en esta situación- Pareció relajarse un poco. Retiró la mano de mi rostro haciéndome una especie de caricia en la mejilla, que me hizo estremecerme entera. Jamás le había permitido intimar de aquella manera conmigo. Aunque aquel gesto podía parecer muy ingenuo a la vista de cualquier humano, para un shek, mantener aquel simple contacto era algo muy distinto. Me ruboricé y él pareció notarlo.

- Bueno...- volvió a decir, esta vez manteniendo las distancias conmigo- ¿Qué era eso tan importante que querías contarme?

Le di la espalda, ocultando mi rostro avergonzada. Debía permanecer sererna si no quería echarlo todo a perder.

- Sígueme, quiero presentarte a una persona.

Atravesamos el edificio hasta llegar a una sala con puertas de cristal que daba paso a un bar . Entramos sin llamar la atención y pedí a uno de los camareros una mesa alejada, para poder tener más intimidad.

- Y bien...?- Kirtash observaba curioso a su alrededor buscando respuestas.

- Enseguida lo verás. Tenemos un aliado sabes?- Sonreí para mis adentros al ver su cara de confusión.

- No sabía que necesitábamos aliados.

- En estos tiempos cualquier ayuda es importante, no te parece? Además... nunca está de más tener un mago entre nuestras filas.

Justo en aquel momento vimos aparecer a Akshass acompañdo de un joven que no aparentaba mucho más que los críos de Kirtash. Detrás de ellos los seguían aquellos dos guardaespaldas que Akshass había conseguido manipular como si fueran dos marionetas.

- Llegas a tiempo – Comenzamos una conversación en nuestro canal privado, para evitar que Kirtash se entrometiera en nuestros pensamientos.

- El crío se ha resistido bastante, pero ahora está más calmado- apuntó él mientras se acomodaba en el sillón de al lado.

- Ha aceptado nuestra oferta?

- Parece que sí.

- Te fías de él? – Estudié al chiquillo con la mirada buscando algún signo de debilidad en él, sin embargo, se le veía muy relajado- Y si nos traiciona?

- Tenemos a su familia... eso nunca pasará. Y si hace algo mal, no los volverá a ver jamás.

- Entiendo...

Nuestra conversación fue interrumpida por el camarero, que nervioso procedió a servirnos las bebidas. Cuando se fue y estuvimos a solas de nuevo comenzamos el interrogatorio. Inconscientemente miré el reloj. Las cinco y media... todavía quedaba media hora hasta que empezara el congreso... media hora hasta que Eva y su hermano llegasen.

- Y bien, cómo te llamas?- Debía mantener mi cabeza ocupada durante aquella media hora y entretener a Kirtash en aquel bar hasta que los niños decidieran hacer su aparición. No era muy difícil.

- Klaus – sus ojos avellana me miraron sin miedo. Cualquier otro humano no se hubiese atrevido a sostenerle la mirada de aquella forma a un shek. Pero bueno, yo ya no era un shek. Me quité inmediatamente aquel pensamiento de la cabeza.

- Sabes por qué estás aquí?

- Necesitáis un mago. Kirtash no os sirve, me equivoco?- Los tres nos quedamos en shock. Tanto Kirtash como Akshass me miraron confundidos. El muchacho era valiente, de eso no cabía la menor duda. Hablaba con seguridad y sabía perfectamente a lo que había venido.

- Eres consciente de lo que te estamos pidiendo, cierto?

- Sí. Soy consciente de las dificultades que tenéis para comunicaros con el otro lado con un mago tan deficiente como él – añadió señalando a Kirtash con la cabeza.

- Quien es este crío?- La voz de Kirtash resonó en mi mente, claramente ofendido por aquel comentario

- Lo necesitamos. Como él bien dice, tú no eres gran cosa como mago... entiéndelo- me cerré en banda para que no volviera a molestarme con sus estúpidos comentarios de macho herido.

Hubo un largo silencio hasta que decidí volver con las preguntas:

- Hace cuanto que eres mago?

- Cinco años. Fue en Vancouver. Unos amigos y yo estábamos de acampada en el bosque... salí a buscar leña y la vi.

- Hablaste con ella? Te contó algo sobre Idhún?- Era consciente de la mirada de odio que me dirigía Kirtash desde su asiento mientras hablábamos de su mujercita. No podía estar más feliz.

- Mis abuelos fueron magos exiliados. La familia de mi padre viajó desde Idhún durante la conjunción astral. Así que no hacía falta que el unicornio me explicara nada.

- Fue una suerte que Kirtash no os encontrara en su día, no te parece? – comenté divertida mirándolo de reojo.

- Mi familia siempre estuvo de acuerdo con las acciones de Ashran. No corrían peligro- dijo muy seguro y orgulloso.

- Ah sí? Y por que huyeron de Idhún entonces?.

- Querían una vida mejor para sus hijos... Idhún estaba en guerra y si los rebeldes daban con mi familia hubiesen acabado matándolos por traidores.

- Interesante...

- Estás con nosotros, pues?- Resonó la voz de Akshass en nuestras conciencias.

- Por supuesto. Solo tengo una pregunta antes de empezar con el trabajo...

- Adelante..

- Tengo algunas dudas sobre la profecía...¿Cómo vamos a conseguir abrir la puerta? Ya habéis pensado en algún plan?- Aquel chiquillo me caía bien. Actuaba como un adulto seguro de sí mismo. Había sido una buena idea reclutarlo para nuestro plan. Además, nos vendría bien tener a un jovencito cerca para conseguir atraer a nuestra presa hasta el anzuelo. Sin duda todo estaba marchando fenomenal.

- Por eso no te preocupes ahora. Puedes irte- Le hizo un gesto con la mano y Klaus abandonó el lugar en silencio- Humanos... siempre tan impacientes...- Akshass no disimulaba su rechazo a los humanos, pero aun así, me pareció que aquel chico le interesaba.

- Debéis estar de broma si confiáis en ese crío- Kirtash estaba realmente molesto.

- Calma, los magos son muy escasos hoy en día, no viene mal tener uno a nuestro lado y lo sabes- Repuse colocándome el pelo de forma coqueta ignorando sus palabras.

- Para eso me queríais? Para decirme que ya no os sirvo, no?

- Básicamente. Pero digamos que no es que no nos sirvas... simplemente ya no eres imprescindible. Si te niegas a seguir nuestra órdenes, podrás retirarte sin problema y nadie notará tu ausencia- Sabía que le estaba haciendo daño. Pero a estas alturas no necesitábamos un cabo suelto que nos echara el plan abajo.

- Ziessel...- La voz de Akshass volvió a escucharse en mi mente con claridad- Los niños... Están aquí

Mi corazón empezó a latir con fuerza. Había llegado la hora. Podía sentir a aquellas dos criaturas avanzar nerviosas por el edificio, preguntándose si aquello sería una buena idea o no. Kirtash no parecía darse cuenta de lo que estaba ocurriendo. La aparición de Klaus había sido un duro golpe para él, además, la idea de que aquellos dos estuvieran en el congreso le parecería tan imposible, que ni siquiera se lo plantearía.

- Vete a ver si son ellos de verdad...-Le exigí a Akshass, que se levantó sin dudarlo seguido de aquellos dos hacia el interior del edificio.

(Una hora más tarde)

Akshas regresó después de que acabara la primera charla. Parecía satisfecho así que no tardó en compartir la información conmigo incluso antes de sentarse en la mesa con Kirtash y conmigo. En mi mente aparecieron imágenes de los chicos, intentando coger sitio arrastrados por la marea de gente y paralizados cuando Akshass clavó su mirada en ellos.

- Fantástico, te han visto. Crees que vendrán?

- Ahora estoy más convencido que nunca.

Estábamos en pleno descanso de la charla, por lo que el alboroto en el bar fue más evidente. Aun así nos mantuvimos alerta esperando la aparición de aquellos dos, que seguramente estarían al caer. Akshass y Kirtasn conversaban sin mucho entusiasmo, casi por oblogación, mientras yo escrutaba con interés la entrada, esperando verlos aparecer. Y la espera no duró demasiado.

- aquí vienen... - Casi se relamió de gusto Akshass. No pude evitar sonreír de satisfacción al ver la silueta de Erik, que avanzaba temeroso con su hermana a través del bar.

- Creo que tenemos compañía...- esta vez hablé en voz alta para que Kirtash pudiera oírme sin problema. Al principio me miró confuso, pero pronto palideció al entender a quiénes estábamos esperando

- Shizuko..no – Estaba desesperado, su mente buscaba mil maneras de escapar de aquel lugar, sin embargo se había quedado congelado sin poder hacer nada.

- Lo siento... era necesario- Dicho esto corté el vínculo telepático con él. No sabía si lo recuperaría algún día, pero en aquellos momentos el futuro de mi raza estaba en mis manos y no iba a fallarles.

Por fin volví a verme a aquella parejita de nuevo. Tanto ellos como su padre se habían quedado de piedra al verse en aquel lugar y en aquella compañía. La niña fue la primera que habló:

- Papá... eres tú?- Parecía nerviosa agarrada a la mano de su hermano como si le fuera la vida en ello.

- Hola queridos- les saludé levantando la copa- Os ha gustado la charlita?- Eva clavó sus ojos azules en mí. Reconocí aquella mirada idéntica a la de su padre, con la única diferencia en aquel brillo ténue que asomaba en ellos, como le ocurría a su hermano- Sentaos a hablar un rato, no os quedéis ahí de pie- le invité con la mano a sentarse mostrando una de mis mejores sonrisas.

Todo iba a pedir de boca hasta que, sin previo aviso, los dos echaron a correr como si la vida les fuera en ello tras compartir una fugaz mirada con su padre... maldito Kirtash!

- Akshass ve tras ellos!- Casi grité desesperada al ver como mi futuro se alejaba del bar cada vez más- TÚ!- grité a Kirtash cogiéndole con violencia por el cuello de la camisa, mientras veía como Akshas desparecía corriendo con los dos guardaespaldas- Qué has hecho? Les has espantado! Lo has estropeado todo!

- Enserio creías que me iba a quedar de brazos cruzados?- Se soltó de mí con insultante facilidad, empujándome hacia detrás- Te dije que no te acercaras a ellos, joder!- Un camarero se asomó por la cortina para ver a qué venían aquellos gritos, pero volvió a cerrarla enseguida asustado al ver las miradas que le echamos entre los dos.- Por tu bien, espero que los dos estén sanos y salvos... porque sino... no sé ni lo que te haré.

Sin decir una palabra más, echó a correr por donde sus hijos habían escapado, dejándome sola en el bar como una estúpida sin poder hacer nada y sin esperanzas de alcanzar mi objetivo. Solo la voz de Akshass pudo alegrarme el día despues de unos minutos:

- Tenemos a la chica...

En el próximo capítulo veremos el escape con mas detalle jujusjus:$

Revieeeeews!

P.D Se que a veces cuesta escribir reviews pero nose... con poner un "Me gusta la historia" o "No me gusta", yo ya me doy con un canto en los dientes,de verdad xD