Capítulo 14

El único pensamiento que pasaba por mi cabeza a las tres de la madrugada, era "Os matare, si no cerráis la boca".

Debajo de la ventana de mi habitación un grupo de chicos de mi edad, estaban montando bulla y yo me estaba cabreando.

No pude soportar el ruido por más tiempo así que abrí la ventana de un solo golpe y todos se callaron y me miraron intrigados. Un aura negra rodeaba mi cuerpo entero dejando claro mi humor. A ver quién era el guapo que me plantara cara ahora.

-Iros de una maldita vez a vuestra casa y dejarme dormir de una maldita vez.-dije amenazadoramente.

Como no me respondieron con la típica frase de "¿Y si no queremos que nos vas a hacer?"

-Mira niñatos, llevo una semana aguantando a varios pesados que no dejan de dar por culo, secuestraron a mi hermano, me arrastraron a otro mundo que no era el mío y ahora me han obligado a huir como si fuera una delincuente del lugar en el que me hospedaba, así que si no quieres que baje y te patee el culo ya te estás marchando a tu casa y calladito.-dije cabreadísima.

Después de eso volví a cerrar la ventana de otro golpe. No volvieron a hacer ruido y por fin pude dormir.

A la mañana siguiente me desperté con unas ojeras impresionantes, como me encontrara hoy con los chicos esos iban a volver a su casa calentitos. Para taparlas me puse las gafas de sol blancas.

Mire por la ventana y vi como un sol abrasador estaba comenzando a avanzar para situarse en lo alto del cielo.

Así que decidí ponerme un vestido de color blanco y unas sandalias cerradas del mismo color, después solté mi pelo, no me gustaba mucho llevar coleta.

Baje al piso de abajo y me encontré con Izan.

-¿Por qué te has puesto gafas de sol?- dijo mirándome un poco extrañado.

Mire nerviosamente a mi alrededor y cuando me asegure de que nadie miraba me las quite para enseñarle las ojeras.

-¡Ahhhhh! ¡Ponte las gafas! ¡Póntelas!-dijo simulando pánico.

Le di un codazo en la barriga, pero eso a él no el importo ya que siguió riéndose de mí en mi cara.

Después de lo que a mí me parecieron veinte minutos dejo de reírse y me dijo limpiándose las lágrimas.

-No es para tanto, de verdad, que exagerada eres.

-Tú no entiendes para nada el sufrimiento de una chica.-dije dramatizando y exagerando la situación. Nos miramos a los ojos y comenzamos a reírnos a la vez.

Después de desayunar Izan me dio malas noticias.

-Tu padre ha ido a la guerra.-dijo seriamente.

-¿¡Que!-le pregunte alarmada. No podía ser verdad, si acababa de volver a verle después de tres largos años.

- Lo peor de todo es que no se si volverá. Las posibilidades de supervivencia son escasas.

Esas palabras cayeron sobre mí como un jarro de agua helada.

-No-no puede ser, eso es imposible.-dije negándome a aceptar lo que Izan me decía.

-Saldremos enseguida, lo primordial ahora es reunirnos con los demás.-dijo mientras llamaba a el señor que nos había alojado y comenzaba a hablar con él.

Después de una larga y tendida conversación se acerco a mí.

-He conseguido que nos proporcionen los recursos necesarios para el camino hasta el pueblo siguiente, que está a más o menos a dos días de caballo. Sube arriba y coge tu bolsa, partiremos en cuanto estés lista.

Recogí todo lo más deprisa posible y no demore más nuestro viaje.

Durante los dos días siguientes fui descubriendo más cosas de Izan como por ejemplo los nombres de sus dos hermanos; Kyle y Dan.

Pasados estos dos días por fin divisamos la torre de la iglesia del pueblo en el que se suponía que teníamos que reunirnos con los demás.

En la entrada de este se podían distinguir tres siluetas grandes y una pequeña, supuse que la pequeña seria la de Alan y las otras las de Alexander, Thresh y Ethan.

Al llegar al lugar en el que se encontraban me bajé del caballo, y abrace a Alan. Después Thresh se acerco a mí y me beso la mano mientras me guiñaba un ojo. Alexander me dio un abrazo, finalmente decidí ignorar a Ethan, pero este no lo permitió y haciendo caso omiso a los reproches de Alexander me acerco a el y me dio un beso en la mejilla.

En cuanto me soltó me lo limpie con la mano.

Tsk quien se creía que era, después de haberle dejado bien claro que no quería saber nada de él, sin embargo examine su cara y me di cuenta de que el moratón causado por mi mano aun estaba. No pude reprimir una sonrisa de superioridad.

Thresh se acerco a mí y se giro hacía Ethan

-Deja que te lo presente formalmente, el es Ethan Knight el hermano mayor de Alexander.