Nota: «pensamiento de Shippo»
Capítulo 14. El día tan esperado, el nacimiento del amor.
UN FUERTE DOLOR EN EL VIENTRE ALARMÓ A KIKYO...
- AAAAAAAH AAAAAAW... Tranquilo bebé... aaaaww!... Shippooooo! - gritaba Kikyo mientras tocaba su vientre ya que las contracciones eran fuertes y seguidas.
- ¿Qué sucede Señora Kikyo?... ¿Se siente mal?... ¿Dígame que hagooo? - cuestionaba Shippo muy nervioso e impaciente.
- Llévame a la aldea Shippo...mi bebé esta por aaaah...uuuff uuuf...está por nacer - respondía Kikyo entre alaridos y respiraciones entrecortadas.
Shippo tomó en brazos a Kikyo, para dirigirse a la aldea lo más pronto posible, esperando que Kaede se encontrara en la choza, porque si no eso sería un gran problema. El joven Shippo estaba angustiado, nervioso y ansioso, ya se sentía como el tío del bebé que estaba por llegar, y que no sabía si podría ser atendido a tiempo por Kaede, puesto que todo el tiempo estaba ausente, ayudando a los demás...
«Kaede, por favor necesitamos que estés en la choza, espero que hallas tenido el presentimiento de lo que acontecería el día de hoy y no hayas ido a ninguna parte, por favor Kaede no nos falles».
Como si Kaede hubiera leído los pensamientos de Shippo se encontraba en la puerta de la choza, vigilando a todos lados, cuando a lo lejos vio venir a Shippo que traía en brazos a Kikyo.
- Señorita Kaede, gracias al cielo está usted aquí, temía que no estuviera en la choza - exclamaba Shippo mientras se acercaba hacia Kaede.
- Algo me indicó que tenía que estar aquí joven Shippo, aun no entiendo que fue; pero lo importante es que estoy aquí... Por favor lleva a Kikyo dentro de la choza y retirate, para que pueda asistirla.
El joven obedeció, dejó a Kikyo recostada y él se disponía a salir, cuando fue detenido por una voz.
- Muchaaaas... Muchas gracias Shippo, estoy segura que... AAAAHHh!...Uuuuff... Naraku estaría agradecido contigo por tu ayuda n.n - decía Kikyo entre gritos de dolor y tratando de respirar lo mejor posible, para calmar a su bebé.
- No tiene nada que agradecer señora Kikyo, yo prometí que cuidaría de ustedes... El señor Naraku... dio su vida a cambio de la mía y yo...
Antes de continuar Shippo le dio la espalda a Kikyo y bajando su cabeza, para que su flequillo tapase sus ojos continúo...
- Hoy ofreceré entregar la mía para cuidar a su hijo... Pase lo que pase prometo que siempre cuidaré de él o ella - Finalizó Shippo dejando a Kikyo congelada.
- Mu...muchas gracias Shippo, Naraku no se equivocó al permitirte vivir, tienes un corazón muy noble, mi bebé, Naraku y...yo te estaremos agradecidos siempre... - respondió Kikyo con lágrimas en los ojos.
- Es lo menos que puedo hacer, Señora Kikyo - con estas últimas palabras Shippo se retiró de la choza.
El día tan esperado llegó, Kikyo entro en trabajo de parto, fue asistida en ese momento por su hermana Kaede, llevaban un rato ahí, mientras Shippo, esperaba afuera, él se encontraba, feliz pero a la vez triste con mucha nostalgia, pues a pesar de haber transcurrido un tiempo, no dejaba de sentirse culpable al no ayudar a Naraku, pensaba que por culpa suya un bebe no tendría la dicha de conocer a su padre, además de ver la tristeza que había en los ojos de Kikyo desde aquel día en que él fue el portavoz de aquella terrible noticia, que cambiaría su vida... PARA SIEMPREEE!
Luego de largas horas de espera e incertidumbre, por fin Kikyo dio a luz a una hermosa pequeña con hermosos ojos color Chocolate y unos cuantos cabellos de intenso color azabache, haciendo que Kikyo recordara a su tan amado Naraku era la imagen misma de él...la imagen del gran amor de Kikyo.
Sin pensarlo mucho la llamo
- KA...GO...MEE! =n.n= - dijo Kikyo en pequeños monosílabos
Ese nombre que como un misterio llegó a su cabeza, justo cuando imaginaba a Naraku con una pequeña en brazos...
CONTINUARÁ...
