Seh seh me tarde mucho, pero la semana pasada tuve exámenes, y al final me fue mal :p eso me recuerda que a la próxima mejor no estudio xD, pero bueno aquí está el cap. :3 y como hace poco fue san Valentín (si claro fue hace mucho :v) este será como un especial, que por cierto debo aclarar que ahora que amatista esta "dividida" yandere ya no quiere a jeff, si no abadon (hija de fruta!:v) así que tal vez haya algo de abadonxyandere no creo que en este cap., tal vez en posteriores :3 aunque espero que no porque incluso a mí, mi propia pareja me causa cáncer xD odio un poco a yandere XD aun así, empecemos con el cap. :3


~amatista pov, 14 de febrero del 2015, 4:30 p.m.~

Me encontraba en una cabaña, hace exactamente una semana que estoy aquí, es nuestro primer punto, el punto está a 500 kilómetros al norte y 32 kilómetros al oeste del que antes era nuestro departamento, estoy limpiando un poco el lugar, es bastante grande, un poco más que la cabaña que antes era de jeff, me pregunto como esta ese lugar... Me pregunto, si los que antes eran mi familia ya habrán vuelto de las "vacaciones" a las que los mande... Quisiera ver a la que antes era mi hermana, sólo para ver como esta, pero si lo hago los pondría en peligro, siento una presión en mi pecho, un sentimiento de nostalgia y tristeza me invade, pero trato de alejarlos poniendo atención a la canción que se reproduce en la computadora, yo me quede con eso, mientras que yandere se quedaba con mi celular, fue difícil repartirnos todo, pero al final cada una quedo "satisfecha", celestial se quedó con raino, el conejo con el que dormíamos, e infernal se quedó con el violín, mientras que yangire se quedó con la mayoría de la ropa, algo que no extraño, pues toda la ropa es más de su estilo que del mío, el video de "rock the house" de "gorillaz" llega a mi parte favorita, y me detengo un momento para ver como murdoc es golpeado por una de las bolas de billar que son lanzadas, emití una pequeña risa, definitivamente esta banda ha entrado a una de mis favoritas, y no solo por la música si no por los personajes que la conforman, casi me dan ganas de agradecerle a yandere por tener gustos musicales tan diferentes, pero luego recuerdo que a la muy idiota le gusta los Beatles y se me pasa, una vez término de acomodar y limpiar todo, tomo la laptop de la mesa y me voy a sentar a uno de los sillones que están desocupados, me recuesto en este y abro otra pestaña aparte de la que tengo en YouTube en la cual se reproduce una lista de varias canciones de gorillaz, comienzo a ponerme al día de lo que ha estado pasando en la ciudad, veo noticias y reportajes de los últimos días, shina no es muy discreta cuando tiene habilidades nuevas, así que si algo hizo, seguro que fue documentado, paso el resto de la tarde buscando información, pero no aparece nada, solo un par de asesinatos que por como pintaban lo más seguro es que los haya provocado lulu, también hay otros asesinatos que no se de quien pueden ser, pero de shina no son, tal vez es otro asesino común y corriente, o incluso puede que sean de nina, o laughing, seguro que infernal y yangire les dieron libertar de salir y matar como antes lo hacían, pues estoy al tanto de que matar para ellos es como una forma de sacar su desesperación, emito un gran suspiro y miro la hora que se marca en la computadora.

-ya son las 7:13 y ni Alice ni jeff han regresado...

hoodie saco a pasear a smile y a laila, por lo que no me preocupa que algo les pueda pasar, pero Alice se fue desde muy temprano, no me dijo a donde, y jeff se fue a la una de la tarde a hacer guardia a 20 metros alrededor de nuestro punto, se ha puesto algo paranoico, aunque muy en el fondo sospecho que ansía encontrar a shina, es como si quisiera pelear con ella en cuanto la viera, claro que no lo culpo, antes de que recordáramos todo, shina fue para el como una piedra en el trasero, así que es bastante comprensible que ansíe pelear con ella, claro que en las condiciones en las que estamos, ninguno es capaz de pelear con ella, y menos si tiene a lulu cerca, emitió un suspiro de desesperación y me dejo envolver por la canción de "el mañana" de gorillaz, trato de alejar cada pensamiento de mi mente que tenga que ver con nuestra actual situación, pero no lo logro, si a mi mente no viene pensamientos de shina, vienen pensamientos de mi antigua "familia" me pregunto constantemente si shina buscara a orochi para que la ayude, en una de las vidas de orochi, él fue pariente de shina, así que ella sería incapaz de matarlo, pero si orochi la ayuda todo se me complicaría más, emito un rugido de desesperación y como un acto reflejo comienzo a rascar mi brazo, mis uñas topan con una cicatriz en el antebrazo bastante grande, dejo de rascarme para admirar los brazos llenos de cicatrices, que parecen que nunca sanaran, y que obviamente no sanaran, pues las únicas cicatrices que perduran en un dios, son las que fueron hechas por otro dios, esas cicatrices que obtuve mientras estaba con mi antigua "familia" que fueron producto de años de desesperación y momentos depresivos, las cicatrices que se causaron por mi torpeza al jugar, son las más pequeñas, pero las más gruesas, y las que fueron causadas por mí, son las más grandes pero más delgadas, no me importa tenerlas, pues las veo como recuerdos, marcas de mi pasado, un pasado que es tan real como lo que soy originalmente, un pasado que si no lo hubiera tenido, seguramente no habría conocido a jeff, pues el pasado me hace fuerte, y el ser fuerte es lo que me mantuvo convida el primer momento que vi a jeff, escucho como la puerta se abre y de ella aparecen hoodie, el cual tiene a smile y a laila a lado suyo, lo saludo con un ademan de mi mano y el me lo devuelve, laila corre hasta mí y se coloca al lado mío, esperando una caricia de mi parte, me levanto del sillón para estar sentada en vez de acostada, y le doy un par de caricias a laila en la cabeza, llega smile y lo recibo de igual manera.

-¿aún no regresan Alice y jeff? -me dice hoodie mientras se sienta al lado mío

-no... Estoy más preocupada por Alice que por jeff... ya sabes, por el estado mental de Alice, shachire no está con ella, y no puede ayudarla a decirle que es real y que no...

-estará bien... no me preocuparía porque alguien le hiciera algo, tiene el cuchillo de una de sus hijas, y solo ella puede usarlo, estará bien.

-espero que tengas razón...

El silencio se hace presente, pero como soy una rara sin razón, al único al que le molesta es a hoodie, con el cual no hablo muy seguido, o mejor dicho, nunca hable muy seguido.

-sabes, se supone que este no es asunto mío, y no debería meterme pero... es san Valentín y quería saber si tú y jeff tiene algo planeado para hoy, ya sabes, para estar al tanto y saber si yo y Alice vamos a tenernos que ir de la casa...

Y esa es la razón por la cual no hablo muy seguido con hoodie, no es como si yo tuviera algo planeado para hoy, digo ¡¿quién puede planear ese tipo de cosas cuando estamos en medio de algo que se le asemeja a la "guerra fría"?! Emití un suspiro leve y trate de apagar el rojo en mis mejillas, para mi suerte hoodie es un despistado, pero a veces me sorprende demasiado, tal vez es así sólo cuando le conviene.

-no tengo nada planeado para hoy, y dudo que jeff tenga algo planeado, en la situación en la que estamos no hay tiempo para cursilerías...

-la situación en la que estamos no parecía importarte un tiempo atrás... -me dijo con voz acusadora, me sonroje hasta las orejas y comencé a darle pequeños golpes en la cabeza no tan fuertes como para dejarlo inconsciente pero si lo suficiente como para dejarle un par de moretones.

-¡cómo eres entrometido hoodie! ¡Entrometido y pervertido! ¡¿Qué no sabes que es privacidad?!

-¡si quieren privacidad vallase a un motel! -dijo mientras trataba de parar mis golpes -¡¿cómo no íbamos a escucharlos?! ¡El departamento es relativamente pequeño, y ni tú ni jeff son muy discretos! ¡Créeme que fue incómodo para todos!

-¡como sea! ¡No creo que hagamos algo así jeff y yo! -dije mientras lo dejaba de golpear y me cruzaba de brazos, hoodie sobó su cabeza y guardo silencio por un momento hasta que dijo.

-por sí las dudas, Alice y yo saldremos hoy en la noche a hacer guardia... Les pagaría la habitación de un motel pero sería arriesgarse demasiado... -mi rabia y vergüenza volvió y comencé de nuevo a golpear a hoodie, el cual volvió a quejarse y a intentar apartar mis golpes pero al final no lo consiguió, de verdad que no me esperaba que fuera tan imprudente en sus comentarios.

~fin amatista pov~

~Alice pov (recomiendo reproducir el video de la multimedia: 3, reprodúzcanla una y otra vez hasta que les sangren los oídos! uno XD)~

Llevaba desde las nueve de la mañana usando mi cuchillo como brújula, en la mañana había comenzado a brillar intensamente, y dependiendo de a qué dirección me moviera el brillo era más intenso, supuse que tal vez sería importante ir al lugar que marcaba, si me llevaba hasta Shina, podría tratar de hablar con ella para que no buscara a amatista, o ver sus planes y luego ayudar a amatista, pero hasta ahora no había encontrado nada, estaba segura de que me tendría que llevar a un lugar, pues en ningún momento me había movido en círculos, o eso pienso yo, pues mis alucinaciones tampoco me ayudan mucho a saber hacia dónde voy, por donde sea que mire veo trozos que antes pertenecían al tren infernal, el cual ya está destruido, y a veces veo personas que visten tan extraño como yo visto ahora, eso sin duda significa que son parte de la "realidad" aunque a estas alturas me cuestiono más que nunca que es real y que no, cuando el sol comenzó a ocultarse el brillo de la espada fue más notorio, sin mencionar que comencé a sentir como un par de ojos me seguían desde las sombras, pero cada que buscaba al dueño, no encontraba nada, y eso me ponía los pelos de punta, extraño a shachire, quien diría que llegaría a extrañar a ese gato molesto y sabelotodo, entro a un callejón, y me topo con una pared, la cual está adornada por unos cuantos hongos gigantes de color azul fosforescente, me transformo en mariposas y subo hasta el muro, el cual es parte de un edificio grande, una vez arriba vuelvo a mi forma original y sigo caminando en la misma dirección, desde que amatista me dio parte de su poder puedo hacer muchas cosas, todo lo que mi descabellada mente quiera lo puedo hacer, claro con sus limitaciones, por ahora tengo todas las habilidades que tenía cuando me iba al país de las maravillas así que no hay obstáculo que me pueda detener o retrasar, muevo el cuchillo en todas direcciones y veo que a donde sea que lo apunte el brillo es menos, apuntó el cuchillo al suelo, al interior del edificio y veo que brilla con más intensidad que antes, así que lo que sea que esté buscando, está dentro de este edificio. Bajó del techo de un solo salto, y me encuentro con que el edificio está abandonado, entro sin preocupación y me encuentro con el edificio más feo que he visto, extrañamente mis alucinaciones no ocurren aquí, todo parece "normal" no veo hongos ni tuercas con alas por ningún lado, comienzo a inspeccionar usando el cuchillo como una lámpara, no alumbra demasiado, pero si lo suficiente como para saber por dónde ir y por donde no, camino y camino, adentrándome mas en el edificio que parece infinito, el cuchillo me guía por una infinidad de pasillos, y con forme más me adentro, la sensación de que alguien me mira, es aún más fuerte, sin darme cuenta, termino en un pasillo cerrado, apunto a las puertas del pasillo pero cuando lo hago el brillo es más tenue, suspiro con desesperación y comienzo a buscar algo, apunto el cuchillo hacia arriba, y veo que brilla de nuevo, pero hacia arriba no hay nada más que el techo, este es el último piso, si regreso estaría dando vueltas en círculos, levanto mi vista, y en la esquina derecha del pasillo me encuentro a un par de ojos brillantes, y una silueta oscura, el lugar es inundado por un horrible olor, huele a huevo podrido, a azufre y a carne quemada, pero no carne normal, si no carne humana, como decía la enfermera witless "hay olores particulares, es imposible confundir el olor de la carne y huesos quemados a las chuletas de cordero", preparo mi cuchillo y me pongo en posición de pelea, no sé qué sea, o quien sea, o si es real, pero no voy a dejar que me haga nada, la silueta en un rápido movimiento cambia de estar en la esquina a estar en el suelo, se pone de pie, y parece un humano, un hombre, pero sus ojos son de un rojo brillante, es más alto que yo, pero parece de mi misma compleción, el olor a azufre me mata, siento que me ahogo, reúno fuerzas y voy directo hacia él, doy el primer ataque, pero no lo alcanzo, él se desvanece en frente de mí, antes de que me dé cuenta, ese monstruo esta atrás de mí, con su brazo izquierdo toma mi mano derecha, luego pune su brazo derecho alrededor de mi cuello, el cuchillo se cae de mis mano, y yo quedo inmovilizada, rápidamente me transformo en mariposas me escapo de su agarre, pero no tengo mi cuchillo, este está a sus pies, no intento recuperarlo, si él lo toca el cuchillo lo quemara, así que solo tengo esperar a que lo tome, no bajo mi guardia, a espera de cualquier ataque suyo, el mira al suelo, y ve el cuchillo el cual parece brillar más, en cuanto él lo toma, el cuchillo deja de brillar y vuelve a la normalidad, el cuchillo no lo quema, parece que no le hace daño.

-¿de dónde lo sacaste? -dije con una voz grabe, que debo admitir que me intimida.

-es mío... -digo con completa seguridad, el vuelve a desaparecer ante mis ojos y reaparece detrás de mí, pero esta vez me amenaza con el cuchillo, el cual ahora está en mi cuello, su mano libre toma mi dos manos, y las aprieta fuertemente, siento su piel a más de 50°c algo completamente inhumano, trato de escapar, pero no puedo, no puedo volverme mariposas y salir, él acerca su rostro a mi oído y me dice

-si no hablas niña, no dudare en acabar contigo... así que responde...

-ya respondí... es mío... a mí me lo dieron... -el permanece en silencio, pero mi cuchillo sigue en mi cuello.

-¿cuál es tu nombre? -dice con voz seria

-te diré el mío si tú me dices el tuyo... -le respondo, estoy segura de que es un demonio, solo en dos personas he sentido esta temperatura corporal tan alta y es en abadon y lilith, si el es un demonio, seguro que ellos lo deben de conocer, al igual que debería de conocerlo amatista, tal vez ella pueda decirme quien es este tipo y porque mi cuchillo no lo daña, y más importante, porque el cuchillo me guio hasta él.

-mi nombre es belias... ahora responde ¿cuál es tu nombre?

-Alice liddell... -al escuchar mi nombre, el chico me soltó dejo caer mi cuchillo y comenzó a escapar, se volvió una nube de humo que se movía a través de los pasillos, comencé a seguirlo, tenía la opción de correr de vuelta a con amatista, sin embargo decidí mejor seguirlo a él, si había huido significaba que me conocía, y quería saber porque me conocía, lo perseguí por todo el edificio, sin embargo no lograba alcanzarlo, vi que se dirigía a una ventana rota, si se escapaba, ya nunca lo encontraría, me convertí en mariposas y me puse enfrente suya, logrando así impedirle el paso a lo que ahora era una nube de humo, sin embargo no le importo, me atravesó y escapo por la ventana, antes de perderlo, volví a transformarme en mariposas y esta vez no volví a mi forma original hasta que no lo hubiera alcanzado, al estar hecha de mariposas de una forma u otra logre capturarlo y llevarlo hasta el techo del edificio, no lo iba a dejar ir hasta que volviera a su forma original, necesitaba respuestas, pasamos alrededor de cinco minutos peleando, hasta que pareció que se rendiría, poco a poco volvió a tomar su forma original, a lo que yo hice lo mismo, con la luz de la luna de mi lado, logre verle esta vez la cara, tenía unos ojos rojos brillantes, y su cabello era negro y estaba rizado, su piel era morena, y vestía de negro, una camiseta negra sencilla con uno pantalones del mismo color, sus facciones eran las de un ángel... casi llegue a pensar que sería una alucinación mía, pero nunca había tenido alucinaciones tan lindas, saque de mi cabeza cualquier pensamiento que me pudiera desconcentrar y rápidamente dirigí mi cuchillo a su cuello, aún estaba arriba de él, así que no podría moverse -¿sabes quién soy? ¿Me conoces? -el me miro con semblante serio

-sí, me mandaron para encontrar a la nieta de mi señor... pero en su lugar encontré a una bella dama... que no es de este siglo y que además, tiene la marca de las favoritas... como te había dicho... me llamo belias, y tu pareces ser la favorita de una de las nietas de mi señor... no puedo hacerte nada, estoy a tus ordenes...

-no quiero ningún demonio al que tenga que cuidar... tengo suficiente conmigo misma. -me levante del suelo, sabía que este sujeto sería peligroso, su forma de actuar es diferente a lo que abadon me había contado, me dijo que la mayoría de los demonios son crueles y egoístas, pero este parecía calmado, despreocupado, sin razón de ser cruel, tal vez era un demonio de otra clase, lilith dijo que había clases de demonios, cada uno con una tarea diferente en el mundo, y no quería detenerme a averiguar cuál era la tarea de este, antes de que fuera demasiado tarde... comencé a caminar hasta la orilla del edificio, ya era tarde y tenía que regresar a nuestro punto, antes de que amatista decidiera salir a buscarme. Cuando estaba a punto de saltar, sentí como alguien me tomaba del brazo, gire la vista y me encontré otra vez con ese maldito demonio.

-no debes saltar es peligroso... -su sonsera blanca y maliciosa me sacaba de quicio, quería golpearlo y que se fuera de aquí, me estresaba demasiado, no quería hacerle nada, o podría meterme en problemas, podría ganarme un enemigo y no me conviene en este momento pues involucraría a amatista y a los demás, y lo que menos necesitamos es otro enemigo y un posible aliado a shina.

-vete de aquí... agradece que no te estoy haciendo daño...

-eres una aprendiz ¿verdad?

-¡¿de qué demonios hablas ahora?!

-puedo sentirlo, eres una aprendiz de diosa... pero la energía que hay en ti, no es la misma que la de la dueña de esa espada.

-¡¿cómo sabes que soy eso?! En serio, ¡lárgate antes de que acabe contigo por saber demasiado!

-tengo que protegerte...

-¡no tienes que hacer nada! ¡Ahora vete! -estaba decidida a saltar del techo del edificio, pero antes de que lo hiciera, belias jalo de mi brazo y me atrapo, pero no me atrapo en sus brazos, lo que hizo fue jalarme y en un rápido movimiento juntar sus labios con los míos, asustada porque el besar a un demonio me hiciera daño, comencé a tratar de alejarme de él, pero él no me dejaba huir, cuando finalmente me soltó vi como en su cuello y en sus muñecas aparecían brazaletes de color negro, como los de lilith y abadon, la única diferencia era el color

-ahora estoy a sus órdenes oficialmente... -dijo mientras se agachaba

-¡¿pero qué!? -dije aun en estado de shock -esto tiene que ser una alucinación ¡no puede ser posible esta estupidez! -dije mientras me agarraba el cabello con desesperación

-¿tiene alucinaciones? -dijo mientras volvía a estar de pie

-¡a ti que te importa! ¡Solo déjame sola!

-yo puedo ayudarle -dijo mientras se acercaba de nuevo a mi

-¡aléjate de mí!

estaba caminando hacia atrás, estaba desesperada y asustaba, este maldito demonio me inquietaba, llego un momento en que perdí el piso y para cuando me di cuenta, ya había caído del techo del edificio, vi como belias se lanzaba también, por instinto comencé a hacerme mariposas para escapar, y no caer contra el piso, pero antes de que me convirtiera totalmente en mariposas belias se convirtió en humo y entro por mi boca, se sentía horrible, era como ser más de una persona al mismo tiempo, finalmente caí al suelo, hecha mariposas, y cuando volví a tomar mi forma comencé a sentirme mareada, caí al suelo de rodillas y comencé a toser tratando de sacar algo de mí, aunque no sabía con exactitud el que, pues no sentía algo en mi cuerpo, si no como si estuviera en mi alma, como si estuviera más dentro de mí, me retorcí en el suelo con desesperación, tratando de sacarlo de mi pero no lo lograba, era horrible, abrí los ojos, y entre mi vista borrosa, pude distinguir un tornillo con alas, que volaba arriba de mí, parpadee para aclarar mi vista, y cuando volví a abrir los ojos vi como el tornillo con alas desaparecía y aparecía una vez más, me levante como pude, y frente a mí, los hongos enormes de colores brillantes hacían lo mismo que el tornillo con alas, desaparecían por cortos momento y luego, volvían a aparecer, comencé a escuchar gritos de ayuda en mi cabeza, escuche el grito de liza, de mis padres, el sombrerero, todos, era horrible, y extraño, gritaban por ayuda, pero no me pedían ayuda a mí, finalmente volví a caer al suelo, y mi cuerpo comenzó a moverse involuntariamente, como si estuviera convulsionando, finalmente sentí como mi boca se habría involuntariamente, de mi boca salió humo, sentí como si fuera a vomitar pero en ningún momento lo hice, cuando finalmente belias salió de mí, puede volver a respirar con normalidad, mi cuerpo se sentía igual que antes, libre, sin intrusos, tosí un par de veces y me quede sobre mis manos y rodillas esperando obtener de nuevo el aire que me hacía falta, mi vista estaba nublada, por lo que talle mis ojos con mi antebrazo tratando de aclarar la vista, cuando volví a abrirlos vi frente a mí una mano, alce la vista y vi a belias el cual me ofrecía su ayuda para levantarme, de un golpe aparte su mano, y me levante sola, un mareo me ataco, pero antes de que callera sentí como alguien me sostenía de la cintura.

-ya está bien todo... ya no tendrá alucinaciones, su cabeza era un lio, pero logre poner todo en orden... -dijo mientras me miraba con ojos serenos, lo aleje de mí, y comencé a caminar de vuelta a el primer punto, en donde amatista estaría lo más seguro asustada por que aún no regresaba, sentí como belias me seguía, su constante presencia me inquietaba, cuando llegue a la entrada del bosque decidí que no podía seguir ignorándolo, tenía que alejarlo.

-aléjate de mí...

-no puedo... -dijo con la misma voz calmada

-¿¡que es lo que quieres de mí!?

-mi recompensa... -dijo con una sonrisa engreída

-¿recompensa? ¡¿Porque?! ¡¿Por haberte metido sin permiso a mi cuerpo?!

-por haber curado su estado mental...

-¡no curaste nada! ¡Nada puede curarme!, ¡así que aléjate de mí!

-está segura, dígame, ¿cuantos hongos de color neón ha visto hasta ahora? ¿Cuantos tornillos voladores han chocado con usted? ¿Cuantas cartas voladoras hay arriba suya ahora mismo? -reaccione ante lo que dijo, y me di cuenta de que tenía razón, no había visto nada de eso, de hecho, ya no veía nada extraño, veía el bosque normal, veía el cielo de la noche sin ningún rastro de vapor de colores, todo estaba normal, lo mire con odio, pero a la vez me sentía agradecida, sin embargo aún no confiaba en él, y no tenía pensado llevarlo hasta amatista, sería peligroso, tal vez si lo recompensaba se alejaría de mí y me dejaría en paz

-muy bien... ¿qué quieres a cambio entonces? -dije mientras me cruzaba de brazos, él se acercó hasta mí y con su mano tomo mi mentón mientras decía

-un beso...

antes de que me diera cuenta él ya tenía sus labios contra los míos, no tuve ni siquiera tiempo a protestar, comencé a sentir como todo daba vueltas, mi corazón se aceleró, mi cabeza se sentía mareada, y mi vista se nublaba, algo fuerte me atraía hacia él, al darme cuenta de todo rápidamente me separe de él, y comencé a correr por el bosque, tenía que alejarme de él, no podía tenerlo cerca, era como un imán, no sabía explicarlo, solo sabía que si me quedaba más tiempo junto a él, sería peligroso, corrí por mucho tiempo sin voltear atrás, no sabía si aún me seguía, y no quería detenerme a averiguarlo, me tarde demasiado, y me canse mucho, pero al final logre llegar al primer punto, un sentimiento de alegría me invadió, sentía que si cruzaba esa puerta podría estar a salvo, sin pensarlo dos veces, me acerque lo mas rápido posible, abrí la puerta y entre rápidamente, y una vez adentro cerré la puerta rápidamente, me encontré a amatista, jeff y hoodie en la mesa, los tres estaban cenando, pero se detuvieron al verme.

-¿qué pasa Alice? -dijo amatista mientras se levantaba de la mesa y se acercaba hasta mí, me guio hasta el sillón y ambas nos sentamos, jeff se acercó también, y hoodie comenzó a recoger la mesa

-hoy fue un día horrible y extraño -dije mientras trataba de recuperar el aire perdido

-¿porque? -dijo jeff el cual me miraba con seriedad

-en la mañana mi cuchillo comenzó a brillar, y cuando lo apuntaba a cierta dirección brillaba más, por eso en la mañana salí temprano, porque quería ver a donde me quería llevar el cuchillo, cuando finalmente llegue, me topé con un demonio, el cual me dijo que estaría a mis órdenes y no sé qué estupideces más, me quito mis alucinaciones y me dijo que ahora el seria mi sirviente o algo así, como abadon y lilith lo son de amatista, no sabía si era confiable así que corrí hasta llegar aquí, no sé si me seguido, pero lo más seguro es que no lo hiciera...

-yo no estaría tan seguro... -dijo una voz desde las escaleras, todos volteamos y lo vimos, belias estaba sentado en las escaleras que dan al segundo piso.

Todos se levantaron y se pusieron en posición de guardia, laila y smile también, amatista lo vio con seriedad, tal vez ella lo conocía y trataba de recordar quien era, belias los vio con seriedad y finalmente sonrió con sarcasmo, volvió a convertirse en humo y a reaparecer detrás mío, con una de sus manos tomo mi cintura y con la otra tomo mi mentón mientras me decía.

-¿me querida ama dejara que dañen a su fiel sirviente? -comencé a tratar de alejarme del pero no podía.

-más te vale que la sueltes si no quieres un destino peor que la muerte... -dijo jeff con mirada seria

-¿quién eres? -dijo amatista con voz seca, sin emociones

-¿así que tú eres su entrenadora? la hija de mi señor, me imagino que deberías de saber quién soy...

-¿a qué se refiere con entrenadora? -dijo jeff confundido, amatista emitió un largo suspiro y dijo

-Alice es mi sucesora... ella será la próxima diosa del apocalipsis... cuando yo muera...

-¡¿qué?! ¡¿Y cuándo pensabas decirnos?!

-no pensaba hacerlo...

-¡ahora tendremos que cuidar a dos en vez de una!

-shina no lo sabe, así que no hay porque cuidarla a ella... pero de eso hablaremos luego, por ahora dime tu nombre... -dijo refiriéndose nuevamente a belias

-debes de saber quién soy... estuviste milenios viviendo en el infierno...

-perdóname por no recordar los rostros humanos de todos los demonios, por lo general me los presentaron en su forma original... como los monstruos que eran...

-abadon no bromeaba cuando nos contó de ti a lucifer y a mí...

-me imagino que te refieres a uno de tus hermanos en vez de al auténtico...

-por supuesto que sí... mi nombre es belias...

-belias... ¿belias? belias... ¡ooooh! ya sé quién eres, eres un demonio de la lujuria, de la división de lujuria total, tu estuviste una vez en Sodoma, y pronunciaban tu nombre mal, por eso te molestabas, recuerdo que a tu versión "original" yo la molestaba constantemente diciéndole belial -en amatista se formó una sonrisa melancólica, lo cual me pareció extraño.

-¿cómo que versión original? -dijo jeff el cual aún no confiaba en belias, y para ser sincera, yo tampoco.

-ya te había contado esta historia antes, el cómo nací y como destruí todo, mis hijas recrearon todo lo que alguna vez existió, tanto ángeles como demonios, por eso es que este belias es la versión "falsa" que mis hijas crearon, por lo que no tiene los mismos recuerdos que yo, sin embargo su personalidad es idéntica al original, sin mencionar que si sabe de mí, y sabe lo que es, pues mis hijas se encargaron de hacérselos saber a todos, incluso a los ángeles y a dios...

-ya veo... ¿y lo de división de lujuria total?

-significa que es lujuria con todo, si él quiere podrá hacer que la lujuria en ti sea incluso con un árbol, esa es la ventaja que tienen los demonios de su estilo... pero dime, ¿qué haces aquí?

-me habían enviado a buscar a tus hijas, mi señor las quiere encontrar, las cosas en el infierno están algo tensas, ha habido un desequilibrio, se rumorea de que hay un dios de mas, y que dicho desequilibrio podría resultar mal para todos, los ángeles ya no tendrán libre albedrío, y nosotros podríamos revelarnos, más que los demonios, los ángeles caídos son los que podrían revelarse contra mi señor...

-habrá un golpe de estado...

-así es, por eso mi señor quiere encontrar a tus hijas, ellas podrían decir que está pasando y poner orden en todo esto...

-¿un dios de más? ¿A qué se refiere? -dijo hoodie el cual ya había relajado su postura, pero los demás aun no lo hacían

-en el mundo hay un equilibrio -comenzó a explicar amatista mientras volvía a tomar asiento, jeff al ver como reacciono, bajo su guardia y se sentó a su lado, trate de zafarme para sentarme a su lado, pero belias me jalo hasta el sillón individual e hizo que me sentara sobre el -yo puse dicho equilibrio cuando cree a mis hijas, el desequilibrio ocurre si hay más de un dios igual, y que ambos estén por así decirlo "trabajando" el desequilibrio no ocurre si el dios está entrenando a su sucesor, pues el sucesor no tiene oficialmente el trabajo del dios, simplemente está aprendiendo hasta que llegue el día en que el dios le dé voluntariamente su puesto...

-entonces el desequilibrio no ocurre por culpa de Alice... -dijo hoodie

-no... El desequilibrio ocurre por culpa de shina... aun así... no me has dicho como es que terminaste encontrando a Alice... si ya viste que mis hijas no están aquí ¿no deberías de irte ya?

-si bueno... llame a escarlata por medio de su arma, pero a quien me encontré fue a esta linda chica... -dijo mientras me daba un beso en la mejilla, hice una mueca de asco y quite mi rostro de cerca de él, el solo sonrió con diversión y siguió hablando -fue entonces cuando decidí aprovechar el desequilibrio y en vez de regresar con mi señor me quedaría con ella... me conviene más estar cerca de una futura diosa que de alguien que pronto será derrocado...

-a fin de cuentas un demonio libre siempre será un traicionero... -dijo amatista con voz burlona -entonces Alice te reclamo como demonio a su servicio

-¡él se reclamó solo! -dije enojada

-como haya sido... eso tal vez nos ayude... -dijo jeff -si tienes un demonio a tu servicio eso te dará algo de protección extra contra shina, cuando se entere de que eres la sucesora de amatista.

-puedo cuidarme sola...

-nunca está de más poner a alguien a que te cuide.

-jeff tiene razón... esto te debería de alegrar...

-me alegraría si fuera otro demonio...

-créeme que belias es un demonio capacitado, no dejara que te hagan algo...

-te odio... -dije en su susurro mientras miraba a belias.

-ya es hora de dormir, todos vallan a su habitación, hoodie se quedara de guardia hoy... -todos asintieron y en cuanto vi que belias había aflojado su agarre aproveche para convertirme en mariposas y escapar de su agarre, corrí escaleras arriba hasta mi habitación y la cerré con seguro y puse una silla que tenía para atrancarla, después de eso, me senté en mi cama y tome aire tratando de calmar mi pulso.

-¿porque atrancaste la puerta? -escuche la voz de belias que venía detrás de mí, voltee hacia atrás y me lo encontré recostado en mi cama, con mirada despreocupada

-¡¿cómo demonios entraste?! -dije enojada mientras me levantaba de la cama

-yo también tengo mis trucos -dijo con una sonrisa pícara en su rostro, suspire con resignación y le dije

-lárgate de mi cuarto ahora...

-estoy aquí para protegerte así que debo vigilar que estés bien...

-¡deja de hacer lo que se te da la gana! -camine hasta mis cajones y tome mi pijama, necesitaba un baño antes de dormir, y esperaba más que nada que cuando regresara a mi habitación el ya no estuviera ahí -¡cuando vuelva no quiero verte aquí!

-¿en serio crees que te hare caso? -me respondió con una sonrisa burlona en su rostro

-pues deberías... -salí de la habitación y camine hasta el baño que estaba al lado de mi habitación, sentí pasos detrás de mí, y sabía que eran los de él, pero solo tendría que cerrarle la puerta en la cara y colocar cinta en el contorno de la puerta, así no podría entrar por más que lo intentara volviéndose humo, antes de abrir la puerta, me gire y lo voltee a ver, sus ojos rojos por más extraños que fueran, tenían algo que me llamaba la atención -deja de seguirme ya... -dije con voz calmada, pero aun en un tono molesto

-dijiste que no querías verme en la habitación cuando volvieras... -me contesto con una sonrisa pícara en el rostro y con un brillo en los ojos, que si no fuera porque esta situación me volvía loca, seguramente ya me habría perdido en ellos.

-no me refería a que quería que me siguieras...

-deberías ser especifica.

-mira belias, será mejor que-

antes de que terminara la frase, el ya había abierto la puerta y me había jalo dentro del baño junto con él, cerró la puerta del baño con seguro, y luego me acorralo contra esta, colocando una de sus manos al costado de mi cabeza, mientras que la otra tomaba mi mentón, poco a poco vi como su rostro se acercaba hasta el mío, una sentimiento extraño me invadió, y sentí mi corazón palpitar a mil por segundo, apreté los labios y cerré los ojos con fuerza, tratando así de evitar lo más posible un beso que nunca llego, cuando abrí los ojos, vi una sonrisa burlona en el rostro de belias.

-dime rostro de inocencia ¿qué esperabas? -me dijo mientras ensanchaba su sonrisa, si antes estaba roja, ese comentario me hizo ver como un tomate, abrí la boca para contestarle, pero él fue más rápido que yo y se apresuró a darme un beso, en ese momento sentí como si todo pensamiento coherente se fuera a la mierda, cerré los ojos y un sentimiento indescriptible me invadió, una gran oleada de satisfacción me lleno, sentí mi cuerpo flojo, y como belias me abrazaba y tomaba con su otra mano mi cabeza, profundizando así más el beso, no me entere en que momento, pero mis brazos llegaron hasta su cuello, y mi puse de puntillas para lograr alcanzarlo, el beso que no quería que acaba, tuvo que terminar, y fue porque belias se separó de mí, cuando volví a abrir los ojos, lo vi con una sonrisa victoriosa, en ese momento me di cuenta, de que se estaba burlando de mí, y como un rayo, llego a mi mente las palabras de amatista "él es un demonio de la lujuria", esta era su especialidad, tentar a los humanos a través de la lujuria, mis mejillas se colorearon de un rojo intenso, y no precisamente de vergüenza si no de furia -que linda eres enojada... -me dijo cambiando su sonrisa burlona a una tierna, tome sus mejillas con ambas manos y las estire hasta que escuche un quejido salir de el

-vuelve a usar tus poderes de demonio conmigo, y cuando recupere la conciencia me encargare de sacarte los ojos... -después de eso quite el seguro de la puerta y la abrí, empuje a abadon fuera de la habitación y cerré la puerta de nuevo con seguro, después de eso, tome la cinta que estaba guardada en el botiquín del baño, y cada pequeño espacio que pudiera haber, lo calle con cinta adhesiva.


Wiiiiii al fin termino :D no sabía cómo acabarlo pero al final me decidí, lamento haber tardado, de verdad, pero más vale tarde que nunca :3 como sea, espero que lo hayan disfrutado, nos vemos en el próximo cap. :3 aun acepto sugerencias de los segundos puntos :3