Que lo disfruten...

Existían varias maneras de llegar y moverse a través del inframundo, caminar era una de ellas, usar magia otra, pero la manera donde la mayoría llegaba y se movía a través de asentamientos, puntos de interés y principalmente las dos megalópolis del inframundo, era por medio de un ferrocarril mágico.

Dicho ferrocarril que circulaba los cielos color morado del inframundo ahora mismo llevaba ciertos personajes.

El ferrocarril estaba dividió en varios vagones cada uno con una función diferente en mente, en la última parte de este era donde viajaban estos personajes.

Naruto e Issei tenían sus caras pegadas a las ventanas observando el paisaje, realmente no había mucho que observar, kilómetros y kilómetros de montańas y tierra, un cielo color morado, tal vez lo más extrańo es que había varias rocas flotando alrededor.

"Una roca que flota" dijo Naruto mientras le daba daba un puñetazo en el brazo a Issei.

Issei gimió de dolor pero rápidamente se repuso. "Una Roca que flota" Issei le dio un puñetazo pero no fue en el brazo si no en la cara.

"¡Ahhh estúpida me pegaste en la cara!" Naruto habló con una voz un tanto femenina. Naruto por supuesto le dio otro golpe.

"¡No dijiste!" Issei le regreso el puñetazo. "¡Una Roca que flotaba!"

"¡Es flota!"

Ya los dos se veían a los ojos con furia encendida en ellos, no pasó un segundo cuando comenzaron a golpearse y arañarse entre los dos como podían.

Mientras tanto Akeno Himejima acababa de entrar en la sección del ferrocarril, llevaba puesto un Yukata color negro que la hacia lucir bastante formal, caminaba en pequeńos pasos, su expresión estaba neutral y seria, pero dentro de su cabeza pasaban muchas cosas.

Ella acababa de regresar al haber ayudado a Rias a prepararse para su boda, claro no era como si alguna de las dos se hubiera esforzado mucho para lucir bien, su mejor amiga claro que tenía un humor por los suelos, Akeno había decido dejarle sola por un tiempo y regresar a la sección del ferrocarril donde Issei y Naruto estaban junto a Kiba, Asia y Koneko.

Al llegar a la mitad del vagón donde Issei y Naruto estaban sentados de un lado y Asia y Kiba del otro, Akeno se encontró con una escena bastante extrańa. Mientras que Naruto tenía a Issei agarrado por el cuello ahorcándolo, Issei tenía su pie en la barbilla de Naruto estirándolo lo más que podía.

Cuando la vieron los dos rápidamente regresaron a sus asientos.

Akeno sonrió mientras se sentaba en el asiento libre que estaba justo alado de Naruto.

"¿Es la primera vez que estás en el inframundo verdad Issei? ¿Que te parece?" Preguntó Akeno.

"Hmm no es lo que esperaba" el se había imaginado volcanes, la tierra cubierta en lava y llamas a la distancia mientras que monstruosidades caminaban libremente con esqueletos humanos adornado sus cuellos. "Es bastante aburrido" era verdad, un incontable cielo color morado e incontables kilómetros y kilómetros de tierra plana y montańas, lo único interesante era ver alguna roca flotando con alguna forma divertida.

"Verdad" Akeno respondió.

"¿Que tal tu Minato?" Desde hace tiempo Issei había notado que su amigo parecía perdido en la distancia cuando miraba por la ventana como si estuviera recordando algo melancólico y familiar...

"Claro que e estado aquí antes" respondió Naruto.

Eso fue un shock para todos, Issei, Asia, Kiba e incluso Koneko que estaba hasta tras en el vagón comiendo dulces. Pero quien más estaba en shock fue Akeno.

'¡¿Planea contarnos cuales sun sus planes?!' Akeno no tenía ni idea que era lo que Naruto pensaba hacer cuando llegara el momento. La única razón por la que no le había contado a Rias que su profesor era en realidad Naruto era por que si lo hacía Akeno sabia que no volvería a ver a Naruto en su vida, en realidad el nunca le dijo o le prohibió decirle nada a Rias o alguien más, pero Akeno simplemente lo sabia. Ahora lo que acababa de decir la tomó por sorpresa, esa fue una respuesta bastante honesta de su parte, lo quería decir que tal vez compartiría su plan además de que pediría su ayuda y la de todos.

Sus ojos se volvieron serios y miro a cada uno de las personas que estaban presentes. "Estuve varias veces en la parte divertida del inframundo" Naruto dijo alegremente.

O no. Akeno ya se podía imaginar de que parte divertida del inframundo hablaba. Así que una vena comenzó a inflarse en su frente mientras que se llevaba su mano a su mejilla bastante enojada, además de que comenzó a decir "ara, ara" vararías veces.

Kiba escupió el agua que había estado tomando de una botella.

Koneko se puso rosa.

Asia frunció el ceńo. 'Mouu pero si me tiene a mi...' claro que ella había escuchado rumores de la "ciudad pecaminoza"

Issei solo estaba confundido.

Claro que Naruto había visitado Grigori al menos dos veces mientras vivía aquí como demonio. El tiempo en el inframundo era una cosa rara por no decir que prácticamente no existía tal cosa aquí, con el cielo perpetuamente morado, no había horarios específicos como para dormir o despertarse, la gente aquí trabajaba cuando había que trabajar, dormía cuando debía y ocupaba su tiempo en mundanidades cuando podían hacerlo, era un caos organizado, podías perderte por allí y sentir que fueron meses o ańos cuando en realidad solo habían pasado unos días o horas.

Así que Naruto se había disfrazado y viajado a Grigori para disfrutar de los perks que esa ciudad podía ofrecerte.

Naruto recuerda haber encontrado a esa preciosa demonio de piel morena, largo pelo color café... le hizo todo tipo de barbaridades durante quien sabe cuánto tiempo cuando los dos tuvieron sexo. Aún Naruto se preguntaba que estaba haciendo uña demonio tan fuerte en Grigori, pero a el realmente no le importaba mucho averiguarlo al mismo tiempo. Había sido hace tiempo y no era como si le vendría a morder el trasero...

"¿A que te refieres Minato?" Preguntó Issei.

"Bueno existen dos ciudades en este lugar. Lilith" Naruto dijo en un tono aburrido. "Y Grigori" ahora era un tono alegre. "Grigori es como Sodoma y Gomorra juntas y dos punto cero Issei, no has tenido sex.. ¡ahhhhhh!"

Issei era lo suficientemente inteligente como para entender lo que Naruto estaba diciendo incluso si Akeno no lo dejo terminar por que estaba pellizcando dolorosamente su brazo. El definitivamente tenía que viajar a Grigori algún día, posiblemente hoy ya que estaba cerca...

La sala cayó en otro silencio cuando Akeno había dejado el vagón para checar a Rias. Los únicos que estaban hablando eran Asia y Kiba que al parecer se habían hecho rápidamente amigos debido a que ambos compartían un pasado con la iglesia.

Naruto estaba pensando y analizando los últimos toques de su plan maestro, iba a ser sencillo... el idiota de "Dilcue" lo había ayudado a infiltrarse en el inframundo sin problema alguno. 'Eres un bastardo avaricioso no ¿Euclid?' "Dilcue" le había enviado una invitación a la boda de Rias junto a Issei, era obvio que quería todos los huevos reunidos en una canasta para así poder romperlos a todos en un decisivo golpe. Naruto sonrió como lo haría un cazador al tener a su presa acorralada. 'Te voy a demostrar que pasa si intentas cruzarme' Naruto se levanto sin decir nada, nadie le preguntó nada creyendo que solo iba al bańo.

Issei seguía viendo por la ventana perdido en sus pensamientos. La acusación de Riser contra Rias seguía retorciéndose en su mente como si fuera un molesto gusano. Issei no sabia que pensar o si quiera creerlo.

Después de que el ferrocarril entrará sobre algún tipo de nube color morado y eventualmente saliera de esta Issei por fin pudo ver una ciudad.

Lilith era una hermosa ciudad, Issei podía verlo desde kilómetros donde el estaba, aunque Issei no sabia mucho y no era una persona realmente interesada o tampoco sagaz en estos temas, el podía deducir que al tratarse de la única ciudad de los demonios era bastante importante y tenía que siempre estar al tope de muchas cosas, se veía un tanto gris pero Issei suponía que eso era normal.

Ahora lo que más impresionó a Issei y lo hizo abrir la boca y sus ojos en shock, no fue la impresionante megalópolis que era Lilith, si no lo que había alrededor de ella, por el simple hecho de que era aún más impresionante que ver una ciudad desde el cielo.

Los ojos de issei simplemente no podía creer lo que había atrás de la cuidad y que comparado con la misma se veía pequeña, era obvio que Issei iba estar en shock.

Después de todo no todos los días ves una gargantua estatua de un Buddha hecha de madera que hace ver a una enorme ciudad pequeña... además el espeso y tenebroso bosque que se extiende kilómetros y kilómetros en todas direcciónes, las enormes y poderosas raises que brotan de la tierra hasta a el cielo enredadas como si en algún punto hubieran intentado sostener a alguien o algo... además lo que quedaba de la montańa detrás de la estatua, que parecía que algún tipo de enorme círculo entro y se "comió" la montaña,

Issei solo podía mirar en shock lo que sus ojos le estaban mostrando

A Hyoudou Issei le gustaba pensar que era un sujeto normal con una vida no tan normal que tenía un sencillo sueńo, pero incluso el poco interesado y poco sagaz cerebro de Issei podía deducir con sencillez que algo había pasado en este lugar, algo que no era natural, era como ver los restos de alguna batalla.

Issei estaba tan enfocado en ver la irreal escena que no noto a su amiga Asia mirando con los mimos ojos lo que Issei estaba viendo.

"No importa cuantas veces lo veas, nunca parece real ¿verdad?" Dijo Kiba suavemente mientras el también miraba la escena.

La palabras de Kiba sacaron a Issei de su trance pero el no podía quitar sus ojos de encima. "¿Q-Q-Que fue lo que pasó Kiba?"

"Hace algunos ańos tal vez uhh ocho tal vez más tal vez menos" Kiba no intentaba ser críptico o algo así, es que simplemente el tiempo del inframundo no podía medirse era así de errático, una día podía nevar y a la hora siguiente podía caer un monzón de lluvia. "Dos seres lucharon por el control de este lugar Issei... aquí se conoce comúnmente como el juicio sangriento, pero afuera del inframundo se conoce mejor como la rebelión de Naruto"

"La rebelión de Naruto..." esas palabras implicaba muchas cosas. La mente de Issei inmediatamente se lleno de preguntas, quien era Naruto, por que se llamaba el juicio sangriento, por que hubo un juicio, quienes lucharon, por que también era una rebelión, quien era el bueno, quien fue el malo... entonces el cerebro de Issei conectó con algo que escucho hace solo un día. "¿Rias-senpai?" Dijo Issei.

Kiba cerró los ojos se prepararía para explicar un montón de cosas a Issei. "Cree Issei-san cuando te digo que incluso si este es un mundo donde existen cosas increíblemente poderosas que puede hacer eso" Kiba señaló la estatua. "Son en muy contadas ocasiones que algo como eso" Kiba volvió a seńalar la escena fuera del ferrocarril. "Pasa. Primero necesitas saber quién fue Naruto"

"El era el más amable de todos... nadie tenía mejor corazón... nadie era más divertido... nadie era más tonto... no había nadie que pudiera igualarlo... un verdadero héroe..." susurró la voz de Koneko, masticando sus dulce, estaba perdida en sus recuerdos.

Issei miro a Koneko, el no recuerda haberle escuchado hablar tanto o tan bien de alguien.

Asia ya había escuchado esas palabras de Rias, pero parece que en realidad eran de verdad.

Kiba suspiro. "Mucha gente lo amaba Issei, la sociedad de los demonios suele ser opresiva con los demonios que no son miembros de un pilar, Naruto era un demonio más del montón, pero rápidamente les demostró a todos que tan fuerte podía llegar a ser cualquiera"

"Era amado por las masas de dominios normales y de Pilar por igual... Rias, Sona y Ravel también lo amaban... aquí es donde vino el problema realmente, un día Rias clamó que Naruto la había tocado inapropiadamente, claro fue bastante creíble y más dramático... el punto es que mucha gente le creyó y muchos otros aprovecharon la situación para tratar de deshacerse de él"

"Después vinieron Sona y Ravel, que por increíble que parezca hicieron lo mismo que Rias. No me preguntes cuál fue la razón, por que no tengo ni idea de por que lo hicieron... en este punto las cosas se salieron de control, las confesiones de Sona y Ravel fueron los clavos finales para cerrar el ataúd de Naruto"

Issei escuchaba a Kiba sin siquiera parpadear.

"El fue condenado a morir por lo que "hizo", la historia dice que fue cuando el veredicto se leyó toda Lilith cayó en silencio, todos habían estado viendo su juicio que estaba televisado, tanto los que apoyaban a Naruto como los que no miraban en silencio y shock su condena... arder en fuego sagrado hasta morir, no tengo que recordarte lo doloroso que es para un demonio cualquier cosa que tiene sagrado en ella"

Por ssuoesto Issei recuerda la bala de Freed y lo increíblemente dolorosa que fue, Issei incluso tenía ganas de vomitare solo de acordarse, ahora no se podía imaginar que se podía sentir ser quemado en llamas sagradas.

"Lo único que se escuchaba era la risa de la seńora Seekvaira, ella se acercó a un Naruto que se dice se veía roto y traicionado, clamando como es que antes de morir iban hacerle cosas no muy buenas ni muy amables... fue en ese momento que la seńora Seekvaira se acercó lo suficiente a el, a tal punto de tomar su barbilla con sus manos y levantar su cabeza... lo siguiente que paso fue que Naruto le voló la mitad de el cráneo a la seńora Seekvaira de un golpe en la cabeza... la primera víctima de la batalla que se venía, sus sesos y sangre bañaron a todos en la sala, los segundos pasaron hasta que los demonios que apoyaban a Naruto rugieron en fervor y alegría... allí fue que la rebelión de Naruto comenzó Issei"

"Las calles se llenaron de muertos de ambos bandos, la batalla reinaba sin un claro vencedor, no fue hasta que lo combatientes vieron a sus respectivos líderes, Sirzechs Lucifer y Naruto luchando que se detuvieron para ver quién saldría ganador, todos sabían el futuro del inframundo caería sobre quién ganaría de los dos... te puedes imaginar Issei lo que los dos representaban, un demonio sin apellido desafiando a el demonio más poderoso que jamás haya existido"

Kiba señaló otra vez la escena fuera del ferrocarril. "Bueno eso fue lo que pasó Issei"

La mente de Issei concluyó en una cosa.. Naruto había sido la víctima aquí. Si Rias no hubiera dicho tal mentira entonces... entonces...

"Los héroes no siempre ganan..." susurró Koneko limpiándose una lágrima que se había resbaló por su ojos, ya no tenía más apetito, simplemente miraba su plato lleno de dulces.

"Basta"

Todos voltearon a ver a el sensei de su escuela que estaba parado alado de Koneko. El gentil mente puso su mano en la cabeza de koneko y la comenzó a acariciar.

Por alguna razón Koneko se sentía inmediatamente mejor.

"Issei... no te dejes guiar por lo que otras personas te digan, ya escuchaste una versión de los hechos, ahora trata de escuchar otra o mejor aún de varias personas y saca tus propias conclusiones tú mismo.. si tienes la oportunidad trata de hablar con el Lucifer actual, Rias, Sona o Ravel"

Las palabras de su amigo de verdad se enterraron profundo en Issei. El comenzaba a tener miedo de Rias, por lo que había hecho, pensando que tal vez ella podría hacer lo mismo con el... pero Minato tenía razón, era mejor escuchar a todos. "L-lo haré Minato gracias"

Naruto se sentó cruzando los brazos y viendo la escena fuera del ferrocarril pensativo.

XXXX

"Estaré bien mama"

"Solo todo lo que te hemos enseñado" Grayfia estaba a la altura de su hijo viéndolo a los ojos, arreglado una cosa aquí o allí de su traje formal.

"Estaré bien, te preocupas demasiado, vamos a ganar"

Grayfia se sentía más segura escuchado esas palabras salidas de su hijo.

"Solo recuerda Milicas las cosas siempre pueden salir mal o dar un giro completo, si ese es el caso, no dudes en escapar, déjanos el resto a nosotros" la fría voz de Serafall habló.

"Todo estará bien mama"

Aunque la estaban observando, Serafall puso su mano en la cabeza de Milicas, tenía una leve sonrisa en su rostro, le encantaba que su hijo la llamara así. "Te amo Milicas solo quiero que estés a salvo"

"Vamos a gana"

"Ya veo Milicas, estaremos por aya compórtate bien hasta que llegue el momento, recuerda dirigirte hacia Erika cuando el momento llegue Milicas"

"Claro" Milicas no dijo más, paso la entrada de la mansión Phoenix, estaba bastante adornada con blancos, era una boda, invitados con traje platicando entre ellos, comiendo los refrigerios que había, todos esperaban por el momento en que todo se arruinaría.

Milicas notaba que mucha gente lo veía pasar, incluso si el estaba con su teléfono jugando con una aplicación, las miradas en especial venían de los Gremory y los Bael, eternos aliados gracias al matrimonio entre Venelana Gremory y Zeoticus Gremory. Milicas no tenía mucho contacto con ninguna de las dos familias, el vivía con sus madres, además realmente no le importaba a el.

Milicas estaba seguro que muchos ya sabían de su verdadero padre o muchos comenzaban a sospechar en este momento.

No había parentesco entre Milicas Lucifuge o algún Bael o Gremory.

Milicas rápidamente tomó una de las sillas que estaban un poco apartadas de toda la gente que hablaba tratando de disimular lo que en realidad estaba pasando.

Milicas sabia lo que en realidad había pasado desde que tenía conciencia, no Grayfia no Serafall o alguien más cercano a el, le habían mentido nunca, habían sido honesto con el desde el principio, por eso Milicas estaba agradecido, el sabía lo que tenía que hacer.

Milicas era el verdadero heredero a el trono de Lucifer.

Y el lo iba a gobernar como su padre lo hubiera hecho, el iba actualizar este lugar desde las bases, el que no quiera seguirlo lo iba arrastrar con el aunque estuviera pataleado y gritando.

El gobierno actual era corrupto e injusto con aquel que no podía hacer nada para defenderse. El iba a gobernar el inframundo con puńo de hierro, quitaría la tontería de repartir el poder entre varios sujetos poderos, el seria junto a sus amigos y aliados el verdadero poder del inframundo.

Grayfia tomará el lugar de Falbium, nada personal, Milicas estaba seguro que el Maou perezoso le agradecería, Ajuka los apoyaría después de que le ofrecieran algunos Fuin de Naruto que aún seguían sirviendo, el maou verde se había vuelto loco por ellos, finalmente el sustituirá a el Lucifer actual.

"Hola Milicas"

Milicas conoció esa voz, era Venelana Gremory antes Bael.

Milicas no quería ser grosero, así que volteo a verla, le dio una pequeńa sonrisa. "Que tal Gremory-sama"

Venelana frunció levemente el ceńo, era lo mismo de siempre, Milicas prefería mantener distancias con la familia de su padre. "Milicas soy tu abuela, no necesitas ser tan formal" inmediatamente se arrepintió de haber dicho eso por que el nińo se puso muy incómodo.

"Por supuesto Venelana-sama"

Un suspiro salió de su boca. Grayfia no deseaba que su hijo tuviera absolutamente nada que ver con ellos, y Sirzechs no podía a acercarse a el. Luego de la rebelión de Naruto, una corte declaró a Sirzechs demasiado inestable y peligro como para criar a un nińo, así que se le prohibía acercarse a Milicas. La gala de esa gente de prohibirle a un padre ver a su hijo... "Milicas si deseas puedes unírtenos en la mesa, tu abuelo desearía poder hablar contigo" le dijo Venelana esperanzada, ella de verdad quería conocer a su nieto.

"Muchas gracias Gremory-sama" Milicas regreso a su juego. No sin antes darle una mirada a la mesa Gremory-Bael donde Sirzechs Lucifer lo estaba viendo, a Milicas claro no le interesaba.

Venelana simplemente suspiro y regreso a su mesa, no queriendo seguir empalagando a Milicas.

'Está tan ciega, o tal vez no desea creerlo' los ojos y el cabello de Milicas gritaban que no era para nada hijo de Sirzechs, ya mucha gente lo sabia, pero al parecer los Gremory no lo veían.

Hubiera sido mejor si Milicas hubiera heredado algo de su verdadero padre, lo único que le dejó fue su pelo color rojo sangre e increíbles reservas de magia que solo seguían creciendo a un ritmo alarmante, además de que su cuerpo era bastante resistente y sana increíblemente rápido. Lo malo es que Milicas no heredó ni su legendaria línea de sangre, ni sus legendarios ojos que podían predecir el futuro... Milicas comparado a su padre a su edad no era más que una mosca, el solo se podía imaginar que tan fuerte seria ahora mismo si estuviera vivo.

"¡Hola!"

La cabeza de milicas se movió tan rápido que casi se lástima el cuello, sentado alado de el, estaba el hombre más alto que el haya visto jamás, vestido como por completo en vendas y ropa normal que lo hacían lucir como un profesor de alguna escuela.. entonces Milicas recordó, este era el profesor de Rias que últimamente estaba en boca de todos.

"Hola" respondió un poco desconcertado, como se había este hombre sentado junto a el, sin que el se diera cuenta. Derecho Milicas nunca lo vio entrar en la mansión.

"¿Que juegas?"

Milicas sabia que había interés de este hombre sobre el por cualquier razón, incluso si sus anteojos oscuros tapaban sus ojos, Milicas podía ver cómo esos ojos parecían brillar rojo con felicidad... "es un simple Tetris" Milicas le mostró su teléfono, le gustaría estar jugando algo en línea, pero no había una conexión a internet, posiblemente su tío lo haya hecho apropósito para tratar de alguna forma negar comunicaciones con el enemigo.

"Uhh.. tú mano ¿que te pasó."

Milicas miro su mano, se dio cuenta de que sus puntos se habían abierto, tratar de recrear el rasengan era increíblemente doloroso. "...¿me lastime entrenado?"

"Hmm"

El profesor de Rias tomó su mano, era un toque gentil, después le mostró sus dedo, mucho para la sorpresa de Milicas, varios hilos color negro comenzaron a salir de entre sus bandages, asustándolo un poco, después esos hilos comenzaron a cerrar el particular corte que se había hecho, no dolía, y no había mucha sangre, fue rápido e indoloro. El profesor puso su dedo en su boca en un claro "guarda el secreto" aún con los hilos moviéndose de aquí allí.

Después simplemente se levanto y se fue caminando hacia la mesa de comida desapareciendo en el mar de gente.

'Hmmm, una útil habilidad junto a su espada, un perfecto candidato para mí nobleza...' pensó Milicas mientras abría y cerraba su mano.

Fue en ese momento que las luces se encendieron, la banda contratada que eran obviamente los agentes de alguien comenzaron a tocar.

Milicas no podía evitar mirar lo preciosa que Rias lucia mientras caminaba hacia el altar, su tío ya la estaba esperando.

El corazón de Milicas comenzó a latir rápidamente, ya todo iba a comenzar, nada sería igual. La suerte estaba echada, si perdían que era lo más improbable entonces el tenía que sobrevivir y escapar para luchar otro día, Sirzechs era practicante irrelevante en este punto, el único problema era Dilcue... Milicas podía verlo con sentado, esperando por el momento de que empezara la acción, quien sabe que clase de plan tenía en mente, si la bala de sudor que bajaba por su frente decía algo es que al igual que el estaba nervioso esperando.

La espera era la peor parte, Milicas no sabia si ya quería que todo empezará para que esta horrible opresión en su pecho se fuera ya.

Cuando Rias llegó a junto a Riser, este ni siquiera se molestó en verla, solo se dio la vuelta esperando por que el padre hablara, un demonio que parecía un sapo vestido con lo que sería un claro insulto a el de un sacerdote De la Iglesia.

El sacerdote comenzó a recitar el libro con una calavera en su portada que había en sus manos, incluso el se trababa diciendo las palabras, pausaba ocasionalmente para tragar saliva y estaba sudando como nunca en su vida seguramente.

La tensión era insoportable para todos. Incluso los más veteranos parecían que estaba A punto de derretirse.

Tal vez por la tensión que no lo dejo continuar callado o tal vez por que simplemente había llegado a una decisión Hyoudou Issei se levanto súbitamente de su asiento.

"¡Como si fuera a dejar a un bastardo como tú ponerle las manos encima a Rias!" Grito Hyoudou Issei este momento lo haría pasar a la historia junto con los acontecimientos que venían a continuación.

El grito fue súbito asustando a muchos en sus asientos a tal punto que algunos parecían se iban a orinar encima después de la tensión que hubo en el aire. Todos los ojos estaban en el joven, la mayoría de ellos en shock.

"Ya se te olvido lo que te había dicho que hizo ella, está mujer no merece la compasión de nadie, está muje-" lo que sea que fuera a decir Riser fue interrumpido.

"¡No me interesa! ¡Naruto ya no está aquí! ¡Está muerto! ¡A el no le interesa si se queda muerto o si se levanta de su tumba! ¡Los únicos que sufren son las personas que se quedaron atrás como Rias! ¡Estoy seguro de que el no querría que nada de esto pasara!" Issei grito a todo pulmón.

Muchos abrían y cerraban la boca por la audacia de este joven demonio, en muchos de ellos las palabras que dijo se clavaron en sus corazones haciéndoles pensar si lo que estaban haciendo estaba bien... pero para otros lo que Issei acababa de decir fue bastante estupido de su parte.

"Que sabes tú de lo que el querría"

Fue en ese momento de que Issei tal vez se arrepintió de las bravas palabras que salieron de su boca al ver una demonio con un velo cubriendo su cara y enormes cuernos saliendo de su cabeza, tal vez si Issei no sintiera su misma alma siendo congelada en este momento, el admiraría lo bella que era la mujer.

"Grandes palabras las tuyas, pero hasta hace poco no era más que un ignorante viviendo felizmente en un mundo normal, tú no entiendes nada, tú no estuviste junto a el cuando la injusticia cayó sobre el, tú no estabas cuando el lucho para mejorar la vida de todos, tú no estabas cuando murió de la manera más horrible solo por que tres nińas se lo querían quedar para ellos mismas, tú no lo conocías, solo tienes una versión ideal de quién fue el, el no quería morir, su vida apenas estaba comenzado, el quería vivir tranquilo, aun así trato de hacerles la vida más fácil a todos aquí, y mira cómo le pagaron... ¿sabes que es lo peor de todo?"

Cada palabra salida de la boca de Serafall cortaba a Issei en miles de pedazos, llegando a el punto que apenas contenía sus lágrimas, era horrible lo que le estaba haciendo sentir esta mujer.

"Nunca tuvo la oportunidad de conocer a su hijo"

La revelación de Serafall mandó a Issei y a todos a una espiral dentro de sus cabezas.

Sirzechs sentía como si su corazón se rompiera en pedazos, junto a Venelana y Zeoticus.

Milicas igual apenas contenía sus lágrimas, después de escuchar por tanto tiempo de su padre a el le hubiera.. gustado conocerlo aunque sea solo por un momento.

"Tal vez si pruebas un poco de lo que el sufrió aprendas humildad... guardias tómenlo" Serafall comando, en realidad no lo estaba haciendo por ser o queriendo ser mala, si el se quedaba aquí alguien lo iba a matar cuando la carnicería comenzará, Dilcue se tomó la molestia de conseguirle un pase para que entrara aquí junto a su profesor.

Issei estaba rodeado por dos guardias con el símbolo de la familia Leviathan en menos de un segundo.

"¿Ya nadie dice si te opones a esta boda?"

La nueva voz era suave y áspera al mismo tiempo como si no hubiera hablado durante mucho tiempo.

Pero hubo todos excepto los más nuevos reconocían esa voz, así que más rápido de lo que podían voltear, voltearon a ver en la dirección de Riser.

Hubo un silencio antes de que de el collar de Riser que el mostraba con orgullo saliera una mano, no tuvo que pasar un segundo cuando todo un cuerpo fue escupido de la semilla que era el collar de Riser.

Era un hombre bastante alto y bastante musculoso, de hombros anchos y alque la gente consideraría un tanque, además de que llevaba una larga y frondosa barba que lo hacían ver cómo si nunca en su vida se hubiera rasurado, lo único que llevaba puesto eran unos pantalones rotos color naranja...

Pero lo que hizo que todos conocieran su identidad fue el color de su pelo, perfectamente cortado a la mitad, un pedazo rojo sangre y el otro color oro.

Nadie sabía que hacer o que decir, solo se quedaron allí viendo mientras lentamente se ponía de pie en medio de Rias y Riser.

Cuando finalmente se puso de pie, algunos de los presentes cayeron de rodillas, otros solo se quedaron allí tratando de despertar de este sueńo.

Rias tenía los ojos abiertos como nunca en su vida mientras que una cascada de lágrimas y mocos caían por todo su rostro. Cuando el abrió los ojos y Rias miro esos ojos azul celeste ella simplemente se llevó las manos a su boca para ahogar un grito de dolor y terror al mismo tiempo. Lentamente Rias vio como su mano se acercaba hacia ella, su mente no podía evitar que esto era la más horrible pesadilla que jamás haya tenido en su vida. Después y sin aviso dos dedos se pusieron sobre su frente, Rias abrió sus ojos en shock, esos dedos la enviaron en un viaje de recuerdos.

"Valla Rias siempre supe que serías una belleza"

Rias no pudo más se cayó sus piernas cedieron en el acto.

El no hizo caso y bajo lentamente las escaleras, acercándose le lentamente a una joven mujer rubia con un peinado de taladro.

Ravel miraba de un lado a otro como si estuviera ebria.

Naruto puso su manos sobre su cabeza y ella inmediatamente fue envuelta en llamas color dorado, muchos pensaron que ella comenzaría a gritar de dolor en cualquier momento, pero luego de unos segundos las llama murieron y Ravel estaba intacta, además de ya no lucir enfermiza ahora estaba dormida, su madre veía su expresión, era una de puro deleite y de verdad parecía estar descansado.

Luego vieron ver a el sujeto sonreír levemente en dirección donde Sona estaba sentada.

Finalmente el sujeto se paró frente a todos y en medio de el lugar, todos los ojos en el.

Los segundos pasaban y ni el no nadie decía o podía decir nada.

Lentamente el metió sus manos en sus bolsillos.

"Yo recuerdo a todos ustedes... pero les pregunto ¿ustedes saben quién soy yo?" Su voz sonaba suave, pero había un tono de autoridad en ella.

Lentamente varias cabezas se comenzaron a mover de arriba a bajo, no había duda de que este era Naruto.

"Muy bien. Entonces, les pregunto ¿por que no están de rodillas?"

El sonido de la sillas siendo arrastras o notadas completamente hacia un lado se escucho por varios segundos, hasta que cada persona en la mansión estaba de rodillas frente a su líder, algunos hiendo tal lejos como para poner sus cabezas en el suelo.

Solo había alguien que no estaba haciendo lo mismo, y su nombre era Euclid Lucifuge.

Pero antes de que Naruto pudiera lidiar con el, pasos que venían a toda velocidad venían corriendo en dirección hacia Naruto.

Erika la comandante de la legión de Naruto, así como su Maid personal venía corriendo a toda la velocidad que sus poderosas piernas podían.

(Erika de Shadowverse)

Ella tenía lágrimas bajando de sus ojos, lágrimas que seguían y seguían. Tenía una manta color naranja en sus manos que inmediatamente uso para cubrir a su maestro desde sus hombros. Luego como todos se puso en una rodilla. "¡Bienvenido a casa Baron!" Grito con devoción y alegría, ella solo sintió la enorme mano de su maestro posándose en su cabeza antes de que el siguiera su camino.

"Eres muy amable Erika"

Naruto camino lentamente hasta que estaba frente a la única persona que no estaba mostrando sus respetos por su líder.

Euclid en cambio no ocultaba su cara de horror y shock, mientras que sus piernas se movían como gelatina. Como en un momento todo se había ido al carajo. Era lo que pasaba por su mente.

"Te conozco"

El corazón de Euclid estaba listo para detenerse.

"Tienes la misma aura que mi mujer. ¿Euclid? Verdad"

Varios suspiros de shock se escucharon alrededor de la sala.

"I-I-imposible... ¡imposible! ¡Tú no eres real! ¡Tú no deberías estar aquí!" El miedo hizo que Euclid saltara hacia atrás y preparará un ataque.

Naruto sonrió, sin perder más tiempo incremento su poder... llamas color dorado lo comenzaron a rodear, tattoos color negro se formaron alrededor de el.

"¡U-una forma verdadera!" Euclid grito. Era lo que comúnmente sujetos muy poderosos alcanzaban cuando su poder excedía.

Pero no se quedo allí.

Aumento y aumento hasta que un abrigo etéreo se formó en el, cuernos comenzaron a crecer en su cabeza.

Ya todos podían sentir el nivel de poder acercándose a los de Sirzechs antes de su batalla. Pero mucho para el shock de todos, sus poderes solo seguían creciendo.

El abrigo desaprecio, Naruto simplemente comenzó a brillar color dorado, el activo sus ojos y un Sussano se formó, una enorme entidad demoníaca con enormes cuernos que hizo un grito ensordecedor rompiendo ventanas y que seguramente se escucho a través de todo el inframundo.

(Me imagino el sussano como el holow ichigo en su batalla contra ulrruquia y como se llame)

Después desapareció y Naruto estaba allí parado, sus cuernos se habían hecho más grandes, brilla color dorado y además de que varias bolas completamente color negro flotaban alrededor de el.

Euclid no lo podía creer... este poder era similar a el de ese dragón del infinito, era como estar en un interminable mar que se extendía hasta que tu vista no podía ver per tu sabia que había más, mucho, mucho, mucho más... el no lo creía no había manera de que un demonio pudiera alcanzar tal poder.

"Euclid"

"¡Hiiiiiii!" Euclid grito aterrado, no podía más, esa cosa estaba viéndolo a el, Euclid se orino encima.

"Te preguntó ¿por qué no estás de rodillas frente a el verdadero Lucifer? Tú familia me sirve solo a mí y a los míos... de rodillas Euclid te lo ordeno"

Euclid no pudo más, simplemente se rompió cayendo de rodillas. "L-lo siento mucho Lucifer-sama!" Grito Euclid en total devoción.

"Bien pero necesitas un castigo Euclid, lo siento"

"¡Para nada Lucifer-sama aceptaré lo que usted vea necesario!"

"Bien" Naruto simplemente se apago, haciendo que todos pudieran Volver a respirar.

El comenzó a caminar hasta el nińo que le interesaba.

Milicas solo estaba allí parado sin saber que hacer o decir cuando su padre comenzó a acercarse a el, solo lo podía ver con ojos abiertos. Cuando su padre ya estaba frente a el, el se arrodilló a su nivel, lo primero que hizo fue darle un abrazo, para Milicas solo se sentía irreal y lentamente el comenzó a mover sus brazos para tratar de envolverlo.

Después de unos segundos lo tomó por sus mejillas. "Tienes los ojos igual de bellos que tu mamá"

El solo podía asentir.

"Tu mano, muéstrame hasta dónde has llegado"

Milicas sabia a lo que se estaba refiriendo, así que levanto su mano y comenzó a formar lo que podía de la técnica de su padre, una pequeña bola de energía comenzó a formarse en su mano, apenas se mantenía.

Pero cuando Naruto puso la mano bajo la de Milicas, el rasengan se hizo enorme en solo un momento, y todos pudieron apreciar la famosa técnica en todo su esplendor una vez más.

"Hazlo"

Milicas sabia que quería decir, así que se limpió las lágrimas en sus ojos, corrió y grito hacia Euclid y estrelló el rasengan contra el. Milicas respiraba pesadamente en el cráter que su técnica había dejado.

Naruto le arrojó un pergamino. "Allí vienen mucha información de mis técnicas Milicas, úsalo bien"

Milicas miro en shock el pergamino. "M-me lo das a mí"

"Eres ya muy grande como para darte un pony así que si" Naruto río ligeramente así como Milicas.

Pero después se puso serio y volteo a mirar a Issei que trato de desviar la mirada.

"Tienes razón Issei Hyoudou, los muertos se tienen que quedar muertos y no interferir, yo ya estoy muerto" cuatro clones de madera salieron de Naruto y rápidamente comenzaron a correr cada uno hacia los puntos cardinales de Lilith. "Pero..." Naruto comenzó a hacer lentamente un montón de sellos con sus manos. "¡Mi vida es solo un pequeńo precio a pagar mi voluntad arderá por siempre iluminado el futuro de la gente!" Naruto golpe sus manos una contra la otra.

Todos miraron como la barrera que alguna vez estuvo en Lilith se formaba lentamente de nuevo, hasta que ya están por completo, y pareció que el sol se había salido de nuevo iluminado las caras de todos.

Cuando todos voltearon a ver en la dirección De Naruto en su lugar ya solo quedaba un enorme y poderoso árbol.

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"No te preocupes, tú eres su verdadero heredero, no ese nińo Milicas o no esas dos falsas pretendientes, tu eres su verdadero descendiente y heredero, tu heredaste sus poderosos ojos después de todo" dijo Katarea Leviathan mientras veía a su amado hijo.

En la oscuridad unos extrańos ojos se abrieron, brillaban rojos en furia silenciosa, mientras que lentamente se comenzaban a tomar la forma de un espiral. "Ya lo se madre"

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Naruto silbaba contento mientras caminaba por las concurridas calles de Lilith, tenía una sonrisa come mierda en su rostro mientras se dirigía a las arcade.

"¡Oh sensei! Viene a jugar otra vez"

"Pero si son mis queridos estudiantes" dijo contento. "Claro que vine a jugar no hay mejor lugar para estar"

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fin del capítulo y temporada, había muchas cosas más que quería escribir pero decidí para aquí por que fanfic aveces no acepta muchas palabras y me veo forzado a dividir en dos un capítulo.

Espero que le haya gustado.

Supongo que Naruto si se puede sanar, pero como para que haría eso.

Ahora las reacciones de mucha gente se escribirán en los capítulos que vienen.

Espero verlos en los siguientes capítulos con un 200% más de yanderes.

Quiero decirles una cosa, Koneko y kuroka son bastante populares, pero solo una entrará en el harem de Naruto, como a mí me da igual le voy a dejar a ustedes decidir quién de las dos entra en el harem de Naruto.

Saludos y nos vemos en los siguientes capítulos y proyectos que tenga en fanfic.

Lel.